EPILOGO

Era víspera navideña, la nieve caía con más intensidad que en las vísperas anteriores, todos alegres preparándose para celebrar ese día especial con sus respectivas familias. Comprando regalos y riendo con sus amigos, enviándose mensaje e incluso hablando por teléfono, aunque las líneas estaban un poco colapsadas, allí en medio de todo, mientras todos reirán, en una casa no había decoraciones, no había fiesta, pero si estaban reunidos familiares y amigos y mientras se arreglaban no podían evitar ver por la ventana, la casa de Ithnam era realmente grande. Había muchos invitados para esa ocasión, aunque todos no estaban reunidos para una fiesta precisamente… kougyoku fue a pasar una larga temporada con su madre ya que le pesaba vivir sola en aquella casa donde tenía demasiados recuerdos… Judal… su Judal…

-hija- entraba a su habitación dispuesta a levantarla pensando que esta no lo había hecho por su propia cuenta, pero para su sorpresa kougyoku estaba levantada, vestida de negro frente a la ventana viendo la nieve caer- ¿vas a comer algo? -pregunto después de suspirar al verla, era obvio que había llorado la noche anterior, y seguramente las anteriores

-no tengo apetito- contesto con voz apenas audible, no aparto la vista de la ventana

-bueno, los demás también están sin apetito, y todos ya estamos listos- ella también vestía de negro- vamos kou- le extendió la mano, pero ella seguía sin observarla, inevitablemente dejo escapar varias lágrimas y rompió en llanto, su madre corrió a abrazarla- tienes que ser fuerte kougyoku, vamos, levántate, aún hay algo que debes hacer por el

-no es justo mama, ¿Por qué?... ¿Por qué paso esto? ¡¿Por qué?!- grito- si ya todo estaba bien- su voz se quebró, su madre la abrazaba fuertemente

Y es que Judal, después de haberse reencontrado con ella murió inevitablemente un año después, lo que parecía una victoria contra su enfermedad solo fue un poco más de tiempo; al final el no resistió como todos pensaban y falleció para la víspera de navidad. Todos estaban reunidos en una de las casas de ithnam para darle el último adiós, su funeral seria precisamente el día de navidad, al igual que su sepultura, entre todos los conocidos de Judal, compañeros y conocidos de ithnam, kougyoku era la que más devastada estaba, su madre temía por ella, cuando murió Judal no estaba en el país por lo que mientras traían su cuerpo la agonía por la noticia se hizo más larga.

Había ocasiones en las que kougyoku parecía estar hablando con alguien, incluso sonreirá, y luego se ponía a llorar, por eso su madre y hermanos casi la obligaron a irse con ella y su esposo. Mentalmente estaba a punto de quebrarse y emocionalmente, bueno desde que recibió la noticia… ya no sonreía, recordó las palabras del mismo Judal expresándose sobre su hermana… ¿Cómo vivir si esa otra persona ya no vivía más? ¿Cómo dormir? ¿Cómo respirar y comer?... dolía hacer todo lo que alguien hacia diariamente e inocentemente, puesto que pensaba en que esa otra persona, a la que tanto amaba ya no estaba más, y que ya nunca más haría esas cosas.

Como pudo su madre logro sacarla de la habitación, aunque había euforia y alegría a su alrededor ninguno de ellos era capaz de levantar la mirada, todos de luto, con algunas flores y mensajes para despedirlos: en el cementerio el ambiente era igual incluso peor, allí llegaron más compañeros de Judal, kougyoku termino inevitablemente desmayada, no pudo con la presión, después de eso tuvo que ser internada, no quería estar consiente en el mundo real, al parecer Judal estaba presente y muy vivo en su mente. Una vez pasado unas semanas, cuando creyeron que ya estaba mejor, kougyoku casi se quita la vida tomándose un frasco de droga para dormir. Un día y para sorpresa de mucho kougyoku simplemente abrió los ojos, parecía más calmada, más estable y así fue, no necesitaba de medicamentos para calmarse ni menos para dormir, poco a poco fue recuperando las ganas de comer.

No parecía haber superado la muerte de Judal, pero por lo menos no parecía querer atentar contra si misma de nuevo, cosa que alivio un poco a su madre, la cual también estaba a punto de colapsar; para mantener su mente ocupada, kougyoku entro a unas clases extras y pauso sus estudios, no quería ni podía pensar mucho, pero tampoco debía mantener su mente libre… algo que le permitiera expresarse y des estresarse estaría bien, termino tomando clases de natación.

Exactamente un año después de haber iniciado el curso, y anímicamente estando mejor, kougyoku regreso a sus estudios, entro a la universidad y se dispuso a estudiar medicina, antes no le llamaba mucho la atención, pero quería que casos como el de Judal no terminaran de la misma manera… aun le dolía recordarlo, pero a la vez era su motor para seguir adelante. Tenía algunos videos grabados de cuando estaba en intermedio, y muchas anécdotas divertidas… lo que comenzó como un accidente, termino en el más grande amor que pudiera imaginar, junto a un gran dolor

También tenía algunos audios que Judal le había enviado cuando chateaban, era la única forma en que podía escuchar su voz, lo extrañaba mucho, todos los fines de semana iba a visitar su tumba, llevándole flores… nunca supo cuales le gustaban más así que siempre cambiaba de tipo, ithnam cumplió lo que había dicho en su funeral, dejo la medicina… a que se dedica no lo sabía, se había alejado lo más que pudo de él y los suyos, si lo visitaba era por su madre. Una tarde de verano, mientras estaba en medio de una competencia de natación, y mientras veía algunos de los videos del festival cultural en el cual no quiso participar, pero sí estuvo Judal, una compañera sin querer la empujo, estaba al lado de la piscina de práctica, la cual estaba al lado de la oficial donde se llevaba la competencia, ella solo iba como suplente; su celular cayo dentro del agua… como reacción involuntaria salto a la misma para recuperarlo; una reacción muy tonta ya que tenía estos audios y videos en su computador, el video era el único que había logrado conseguir casi completo de esa feria, y más de Judal. al llegar al fondo e intentar apoyarse en el para subir a la superficie, después de haber recogido su teléfono, le dio un espasmo muscular, con un dolor tan grande que abrió la boca perdiendo el poco oxigeno que había alcanzado a tomar.

Solo veía agua y las inevitables burbujas que provocaba intentando pedir ayuda, infructuosamente ya que estaba a en la parte más profunda; poco a poco todo se fue oscureciendo, el agua turbulenta que era lo único que veía frente a si se iba calmando, y claro ella misma había dejado de manotear, aun sentía el dolor en su pierna… pero también fue desapareciendo poco a poco, llego a visualizar algunas siluetas frente a ella, pero ya tarde, cuando se dio cuenta ya no sentía nada, pero aún seguía pensando, era extraño…

Se sentía en medio de un jardín, olía a flores, era un aroma dulce muy agradable, también habían lo que parecían ser esencias aromáticas, mantenía los ojos cerrados, sentía que estaba sonriendo, probablemente estaba muerta, había sido muy imprudente y actuado muy tontamente, se imaginó a Judal burlándose por tonta… también la preocupación de su madre…quizás el dolor que le estaba causando involuntariamente, era lo único que tal vez lamentaba… no lo había hecho a propósito como pudo haber sido su intención en otro momento, así que estaba tranquila

-kou…- no dejaba de imaginar muchas cosas, ¿Qué se sentía estar muerta?, era una pregunta tonta, pero muchos se la hacen, intento recordar que era estar con vida, pero sus memorias eran borrosas, no recordaba el rostro de su madre con claridad… es mas no recordaba mucho, era como estarse despertando de un sueño, lo único que mantenía presente era a Judal-…gyoku- se puso algo nerviosa, quería y no quería abrir los ojos, el aroma a flores era muy agradable pero se mesclaba con algo que le parecía familiar, quizás algo de comer –kougyoku…- intentaba identificar que era aquel aroma, se alejaba y acercaba, o era así como lo percibía. Mientras pensaba sintió un golpe en su cabeza, abrió bruscamente los ojos observando al lado donde cayo lo que la golpeo, era un durazno, la luz del solo era intensa así que la dejo ciega temporalmente, se levantó un poco recogiendo el durazno y sobándose la cabeza, estaba bajo la sombra de un árbol, cuando pudo ver mejor se percató de que estaba también dentro de lo que parecía ser un jardín, un gran jardín, en el cual había muchas flores, que era el aroma que le llegaba, bueno uno de ellos

El árbol no era de duraznos así que no entendió por qué pudo haberse caído un fruto y pegarle justo en la cabeza, estaba extrañada, pero como recién despertaba, se quedó observando su vestido, rojo y verde, como si nunca antes lo hubiera visto… le era conocido y desconocido al tiempo

- ¡oye! - esa voz la saco de sus pensamientos, les resultaba inevitablemente familiar, provenía de la parte superior del árbol, así que levanto la mirada rápidamente, su corazón comenzó acelerarse - ¿estás bien vieja bruja?- sonreía descaradamente mientras lanzaba al aire otro durazno, el cual mordió después de atraparlo y luego volvió a lanzar- pareces sorprendida…- en efecto lo estaba, mientras el intentaba molestarla como era su costumbre, ella estaba sin palabras, primero solo había logrado distinguir una silueta por la intensidad del sol, seguramente era medio día, pero después la imagen se fue aclarando dejando ver un rostro bastante conocido, había soñado con verlo de nuevo tanto... mientras que ella no quitaba la cara de sorpresa Judal por su parte, pareció molestarse un poco- ¿Qué te pasa vieja bruja? ¿soy o me parezco? - ella sacudió un poco la cabeza volviéndola hacia el suelo, tenía muchos sentimientos encontrados, lo cual era extraño, no era nada más ni nada menos que Judal, el magi que cuando se aburría iba a molestarla por diversión

Pero entonces, porque sentía como si no lo hubiera visto en mucho tiempo, y más como si… como si lo hubiera perdido de alguna manera, es mas ¿Por qué se sentía como si fuera algo más que una conocida de Judal? -j…Judal….-susurro levantando la mirada de nuevo a este que tenía el ceño fruncido, pero al ver la nueva expresión de kougyoku se sorprendió, ella lloraba, estaba llorando

-oye, no es para que exageres- bajo rápidamente del árbol- tú te lo buscaste, cuantas veces te ha dicho el inútil de tu niñero que no te duermas en el jardín del pala…- no pudo terminar de hablar, kougyoku se había abalanzado sobre él y lo abrazaba fuertemente- ¿v-vieja bruja?- no supo que más decir, jamás se había esperado ese tipo de reacción y menos de parte de kougyoku, aunque de por si la había notado extraña desde que la vio allí bajo aquel árbol, dormida, parecía tener pesadillas, por eso intento despertarla llamándola, al no obtener respuesta le lanzo lo primero que vio, uno de los duraznos que llevaba consigo y que acababa de robarse

-Judal…- las lágrimas no se detenían, lo abrazaba con mucha fuerza, como si fuera a desaparecer, tenía la cabeza hundida en su pecho- Judal…- no quería soltarlo nunca, quería permanecer a su lado siempre, era extraño, jamás lo había visto como nada más que un conocido, quizás amigo, aunque él no la veía así… y aun así ahí estaba, desesperada por permanecer a su lado, su corazón latía fuertemente, no era algo nuevo, él no le era desagradable, es más, en cierta ocasión admitió que le gustaba, pero era algo que solo sabia ella…

-bien esto es extraño- Judal intentaba apartarla para verla a la cara, pero ella sorprendentemente tenía bastante fuerza- ¿Qué tienes? ¿te duele algo? - en medio de su confusión y porque no debía admitirlo, se comenzaba a poner nervioso, no sabía que hacer… jamás la había visto así, ella siempre había querido verse fuerte frente a todos… así que su lógica fue que quizás estaba herida, y él había de alguna manera, hecho que le doliera o algo por el estilo -¡quieres contestar de una maldita vez!- ella dejo de gimotear y se apartó un poco de él, pero sin levantar la mirada

-te amo- susurro, aunque lo dijo muy suavemente, Judal estaba lo suficientemente cerca e interesado en oírla, como para entenderle… se quedó estático al escuchar esas palabras, pensó incluso que había oído mal- te amo- dijo un poco más alto, kougyoku estaba a punto de desmayarse, no podía creer lo que estaba diciendo, pero tampoco podía ni quería desmentirlo, era lo que sentía, lo sentía desde hace mucho pero no quería decirlo, temía no ser correspondida, aunque por alguna razón en ese instante no le importaba

-kougyoku…- Judal no supo que decir, ella levanto la mirada asía el, aún tenía algunas lágrimas en los ojos que ocasionaban que estos brillaran con una fuerza que jamás había visto, era una mirada dulce, casi suplicante… no se le ocurrió que más hacer, solo acercase a ella, kougyoku también se acercó a él, y antes de darse cuenta sus labios estaban juntos, ninguno de los dos se apartó ante el contacto, así que Judal tomo la iniciativa, presionando un poco más para que ella abriera los labios y así lo hizo

Los dos estaban profundamente concentrados en aquel beso, era tierno y un poco agresivo en ocasione, era su primer beso, por lo menos el de kougyoku, Judal parecía tener más experiencia, así que solo se dejó llevar, pero…

-princesaaa…- escucharon, y se apartaron para ver en la misma dirección- ¿princesa?

-como siempre tan imprudente- soltó Judal, algo exasperado, kougyoku se sonrojo, saco una alfombra de quien sabe dónde y subió en ella, esta comenzó a elevarse

- ¿j-Judal? - fue lo único que pudo decir, él le extendió la mano

-ven, vámonos antes de que se dé cuenta que estamos juntos-se sonrojo levemente al entender un poco mejor lo que dijo- es decir…- kougyoku comenzó a reír- ¿Cuál es la gracia?

-ninguna- sonrió- pero koubun-ka se molestará si no me encuentra

- y que más da, ¿vienes o no? –ella observo por donde provenían los gritos, su fiel asistente parecía llevar rato buscándola, pero si tenía que escoger entre él y aquel sujeto frente a ella, pues su asistente saldría perdiendo, tímida y sonrojada tomo la mano de Judal, al hacerlo este la tironeo para que subiera rápidamente a la alfombra y se elevó rápidamente, kougyoku cayó sobre el… acomodándose mejor y ambos sonrojados observo hacia el patio que ya se veía alejado, a koubun que al parecer se había dado cuenta de que ella se fue con Judal, algo nerviosa por el seguro regaño que le esperaba cuando regresara, se recostó en la espalda de Judal relajándose un poco-te amo…- volvió a decir sonriendo como nunca

FIN

Bueno ahora si, este es el final, espero les guste el epilogo…. Siempre tuve en mente desde que comencé el fic que Judal moriría, lo demás fue algo que se me ocurrió recientemente, no olviden comentar y como siempre disculpen la redacción y ortografía XD