Buenas, soy Porlakh,

Aquí otra entrega de este Fanfiction que espero os emocione...

Solo diré... que se viene algo muy grande ;)


DISCLAIMER: En este fanfic se utilizan tanto personajes como lugares que corresponden a Tite Kubo (Bleach).

Tengo permiso para la utilización de los nicks (de ámbito público todos) que aparecen en el relato correspondiente a terceros.

Original es la trama y algún que otro personaje y escenario creado por mi mismo.


Capitulo 2. ¿La rotura de la paz?

Unos ruidos muy extraños empezaban a azotar la paz del Seireitei seis meses después de la ceremonia.

-Mierda, necesito más potencia.

-¿Qué te pasa, Ikkaku? ¿No puedes más?

Los ojos de este empezaron a brillar como el fuego. Una sonrisa se le dibujó en la cara.

-¡Que te lo crees tú!, Acuérdate que mi bankai aún no está despierto.

-Gallito.

-¿Cómo? ¡Cejas raras!

-¡Bola de billar, te vas a enterar!

Ryūmon Hōzukimaru e Hihiō Zabimaru hacían temblar la tierra. La fuerza de los dos iba creciendo por momentos. Cada estocada, cada choque era similar a una bomba en una máxima explosión. Renji agarró con fuerza a Hihiō Zabimaru y en una estocada tremenda estampó contra el suelo a Ikkaku.

-Y está listo.

Ikkaku empezó a desprender tal cantidad de reiatsu que hacía trizas el suelo de su alrededor.

-Renji, ahora empieza lo bueno.

-Lo estoy deseando.-respondió con una sonrisa entrecortada.

Renji se lanzó en picado hacia Ikkaku, y este se elevó para un último golpe.

-¡Adelante Hihiō Zabimaru!

-¡Machácalo Ryūmon Hōzukimaru!

Los dos bankais estallaron en una onda que abarco una considerable parte del Seireitei.

Al salir del choque los dos se pusieron de pie, miraron hacia su espalda en donde estaba su oponente y amigo.

-Renji, menos mal que nos vinimos al lugar que ya devastó el viejo.

-Si, porque si no nos hubieran dado lo del pulpo.

Unas risas intercambiaron hasta caer rendidos y muy heridos.

-¿Pero qué ha pasado aquí?

Ukitake llegó al lugar de "entrenamiento" de los dos capitanes.

-Llamen a dos escuadrones de la 4ª División, ¡Rápido!

-¡Si!

-Capitanes novatos, sabéis que no podéis desplegar tanto poder aquí.-Un suspiro fue lo que salió de su boca.

En el cuartel de la 10ª División, un mensajero llegaba a toda prisa.

-¡Capitán Hitsugaya! ¡Capitán Hitsugaya! Ha sido detectada una apertura en el rukongai oeste.

-¿Es la de Urahara?

-No, es distinta, y lo curioso es que es de muy mala calidad, ya que todavía no han conseguido abrir la puerta, están al 74% según los del laboratorio de investigación.

-Entendido, mándale un mensaje a la Capitana Yurika y a su subcapitán Grecefar, "Id y explorad el rukongai oeste, apresad si podéis a los enemigos, pero es una misión de exploración, no se os olvide. Tenéis permiso de llevaros con vosotros a otro capitán y otro oficial como apoyo.". ¡Corre!

Ducha de la Capitana Yurika, en el cuartel de la 5ª División.

-Capitana Yurika, un mensaje urgente del Capitán Hitsugaya.

-Espérate que salga. Uff. No me dejáis ni darme una ducha tranquila.

-Capitana, se lo comunico desde fuera, esto es lo que ha dicho el Capitán Hitsugaya: "Id y explorad el rukongai oeste, apresad si podéis a los enemigos, pero es una misión de exploración, no se os olvide. Tenéis permiso de llevaros con vosotros a otro capitán y otro oficial como apoyo." Cierre del comunicado.

En ese instante Yurika solo tapada por delante con la toalla, abrió la puerta con tal fuerza que estampó al mensajero contra la pared de en frente. No había nadie más por el pasillo para suerte suya.

-Dile que lo he recibido.

Yurika, ya vestida, llamó a Grecefar.

-Grecefar, llama al Capitán 1zerx y a Nightmares, que vengan a la puerta oeste lo antes posible. Es orden del Capitán Hitsugaya. Lo comprenderán.

-Ahora mismo, Capitana.

Yurika no tuvo que esperar demasiado.

-Venga, Jidanbo, te toca.

-¡Arriba!

-Yurika, ya estamos aquí. ¿Qué es lo que ocurre?

-Parece que hay unas anomalías demasiado extrañas por una puerta que se está abriendo en el rukongai oeste. Nuestra misión es observar y apresar al enemigo.

-Entendido. Nightmares, quiero que apuntes todo en tu libreta.

-Por supuesto, 1zerx.

-1zerx, lo tendrías que educar mejor.-De Yurika para 1zerx casi susurrando.

-jajaja.

Salieron al rukongai, se despidieron de Jidanbo y desaparecieron por el horizonte.

Después de un rato corriendo divisaron un pequeño portal sin abrir. Se escondieron y esperaron su llegada.

A la mañana siguiente empezó a abrirse.

-Mira, Yurika, ya salen.-murmurando entre los árboles.

Se posicionaron los cuatro observando cada paso de los que aparecían.

-Pasar eso para acá. Venga, no os quedéis parados. Vamos Saga, coloca las maderas allí. Tú, el de los cazos, déjalos al lado de esos árboles.

(Pensamientos de 1zerx)-Mierda, se acerca.

Se agacharon para intentar no ser vistos.

-¿Aquí está bien?

-Si, vuelve, Tore.

-Anda, si ahora te acuerdas de mi nombre.-respondió chulito Tore.

-Calla, anda, y descansa.

-Ey, Porlakh, ¿Ahora qué?

-Los que terminen de poner las cosas que descansen, por ahí cerca.

-Parece que el cabecilla es ese tal Porlakh-susurro Grecefar a su capitana.

-¿Estamos ya todos y todo no?... Bien, empecemos: ¡Hachigyō Sōgai, Ocho capas, dos dimensiones!

De repente, el grupo liderado supuestamente por Porlakh desapareció a la vista de la avanzadilla.

-¿Qué ha ocurrido?-sorprendido pregunta Nightmares.

-Da igual, tú apuntalo.

Mientras, dentro de la barrera, los miembros del grupo del exterior se reían por las caras de sorprendidos del grupo de Yurika.

-Jajaja, mira que caras tienen, jajaja-Gritó uno.

-Hanamisu, cállate que nos vas a matar, vaya risa, jajaja.-le respondió entre carcajadas Saganosainto.

-Jeje… aiii, bueno, es hora de irse: ¡Kūkanten'i, Desplazamiento del espacio!

Después de unos segundos de silencio se escucho lo que todos querían oír.

-Hemos llegado, a construir.

-¡Si!

Luego de un rato Hanamisu se acercó a donde estaba Porlakh.

-¿Qué es lo que te ronda por la cabeza que no te deja en paz?

-¿En dónde estamos?

-Si mis cálculos son correctos, deberíamos estar en el Distrito 45 del rukongai norte.

-Ah!, vale, gracias.

Ya volvía al curro cuando:

-Hanamisu.

-¿Si?- se volvió para mirarle.

-Necesito que me hagas un favor.

-Diga.

-Busca a cualquier hombre que quiera luchar y tráelo, te doy un día, ve ya.

-Entendido, claro que lo haré… Amo.

-No te equivoques, no soy tu amo ni lo quiero ser, solo somos… socios por una causa justa.

-Si.

Hanamisu miró hacia el suelo y con un shun-po desapareció.

Mientras, en el rukongai oeste, la avanzadilla de Yurika no encontraba explicación a lo ocurrido y decidieron ir a informar al Gotei 13.

Urgentemente se convocó una reunión de capitanes y se expuso el problema.

-Los invasores tienen conocimientos de kidohs de alto nivel y puede que hasta prohibidos, así que tendremos que andar con pies de plomo, ya que nos falta un capitán y tenemos a dos en proceso de rehabilitación.- Se acordó de Renji y Ikkaku y solo le quedó suspirar.

-Capitán Hitsugaya, estamos bien, fue culpa nuestra. Nosotros sabemos cuándo podemos luchar, y no estaremos al cien por cien, pero le haremos mucho daño si nos lo permite.

-Nadie ha dicho nada sobre atacarles, por ahora solo son invasores. No sabemos si pacíficos o queriendo guerra, pero lo primero sería encontrarles y hablar con ellos.

-¿Está insinuando que le dejemos, después de hablar con ellos, pastar a sus anchas por el rukongai?- Intervino Kyoraku en la reunión.

-No, yo me refería a pedirles que se vayan sin violencia.

-Si, primero preguntamos y luego morimos- Leonel gritó ante los capitanes.-Me ofrezco a darles caza y acabar con ellos antes de que sean un problema.

-Pero si aún no sabemos a qué fuerza nos enfrentamos. Ese tal Porlakh tiene unos conocimientos demasiado avanzados, si suponemos que sabe hacer kidohs prohibidos. Uno de nosotros no será ni carnaza para él.

-Me ofrezco a ayudarle.

-Nana, no te metas en esto.

-¿Por qué no? Claro que puedo Capitán Hitsugaya, Leonel y yo iremos y hablaremos con los invasores y le plantaremos frente, según el informe de Nightmares, no parecen que los demás se consideren de peligro. Si vemos que tenemos problemas, volveremos al Seireitei lo antes posible.

-Pues decidido, Leonel y Nana irán en un grupo a averiguar el por qué de la irrupción de los extraños.-Concluyó Ukitake.

-Y ya que la cosa puede ponerse seria, yo mandaría a otro grupo un poco por detrás, que se quedasen observando, como de refuerzos.- propuso Kyoraku.

-Cierto, que vayan Shira y el subcapitán Oomaeda, ya que son los más rápidos en el uso del shun-po y en última instancia podrían usarlo para escapar e informarnos.-decidió Hitsugaya

-Sin ningún problema.- Asintió Shira.

-Pues decidido, los dos grupos saldrán con dos shinigamis de división como apoyo mañana al amanecer, hasta entonces descansad. –Finalizó Ukitake la reunión.

En el tejado de la 7ª División, Nana veía las estrellas plácidamente cuando Shira, al instante, apareció.

-Nana, ¿Crees que hacemos bien?

-¿El qué?

-Ir y matarlos. No me gusta la idea, como dijo Hitsugaya al principio de la reunión.

-No te preocupes, es normal que sigas sus ideales, mas de quinientos años a sus servicios como 3ª al mando, no me extraña que te parezca raro.

-Puede que tengas razón.

-No te preocupes por eso, hacemos lo mejor para la Sociedad de Almas, lo primero es conservar la paz.

-¿Me puedo quedar contigo esta noche?

-Ningún problema, jaja.