DISCLAIMER: En este fanfic se utilizan tanto personajes como lugares que corresponden a Tite Kubo (Bleach).
Tengo permiso para la utilización de los nicks (de ámbito público todos) que aparecen en el relato correspondiente a terceros.
Original es la trama y algún que otro personaje y escenario creado por mi mismo.
Capítulo 4. Desesperación. Una figura reaparece.
-¡Capitana Yurika! Alguien se acerca por el oeste.
-Parece la capitana Shira… Va sola. Llama a los de la 4ª División, ¡Rápido!
El vigilante se fue de inmediato a avisar al Capitán Hanataro de la situación.
Yurika, sorprendida, fue al encuentro de Shira, cerca de la frontera con el Rukongai.
-Shira, ¿Pero qué ha pasado?
Yurika se quedó pálida al ver como Shira, totalmente ensangrentada, llevaba a Oomaeda a la espalda.
-¿Estás bien?
-Sí, esta sangre es del pobre Oomaeda.
-Ya he llamado a los de la 4ª División para que vengan. ¿Y Leonel?
Shira miró para abajo, unas lágrimas empezaban a brotar de sus ojos.
-No me digas que…
-¡Nana nos traicionó!, Pudimos con ella, pero… -A Shira le empezaban a salir sollozos – Luego nos tendieron una emboscada, y desde hace un buen rato perdí el poder espiritual de Leonel.
Shira rompió a llorar. Se tiró hacia Yurika, se veía que entre el impacto de la muerte de Leonel y el trabajo costoso de traer a un shinigami como Oomaeda a cuestas terminó exhausta.
-Toda esta presión y carga es demasiado grande hasta para unas Capitanas como nostras… Tranquila Shira, todo acabará arreglándose…-Yurika miró hacia el cielo.- Eso espero.
La mañana siguiente, un hermoso día de primavera, el sol iluminaba desde la ventana toda la habitación en donde Shira descansaba.
-Veo que ya estás despierta.
-Capitán Hitsugaya, ¿qué hace usted…?
Seguido de él entró Yurika, muy apenada y con las marcas de haber estado llorando toda la noche.
-El Gotei 13 ha decidido mandar una represalia a los invasores dirigidos por ese tal Porlakh.-Hitsugaya explicaba la situación sin que ninguna de las dos Capitanas le hicieran mucho caso.- Hoy se hablará de cómo va a ser la misión, y de cómo se cubrirán los flancos.
-¿Yo podré ir? Me siento con fuerzas y estoy…
-No. –Hitsugaya, tajante, paró las explicaciones de Shira.- Tanto tú como Yurika os quedareis aquí, parece ser que la muerte de Leonel y la traición de Nana os a afectado demasiado como para estar en la primera línea. Os quedareis aquí, acogiendo y ayudando a los de la 4ª División que vengan con los heridos.
-Pero, Hitsugaya…
Shira se desesperaba por momentos, saltó de la cama, agarró a Hitsugaya del brazo y se puso paliza y sin fuerzas, cayendo de rodillas ante la mirada de Hitsugaya.
-Shira, que no te ciegue el odio y la ira, eso solo te conducirá a una muerte segura. Yurika, confío en ti para cuidarla y ayudar a que su recuperación sea lo antes posible.
-Si, por supuesto.
-Y también te comunico que en el campo de batalla Grecefar será quien lidere tu división,¿estas de acuerdo?
-Completamente, para eso lo nombre mi subcapitán.
-Perfecto. Buenos días, adiós.
-Ya casi está, solo queda un poco más para que se regenere al 100%.
Era un sitio oscuro, solo se podía observar la luz floja de una lámpara de mesa. En la mesa, un liquido de aspecto azulado burbujeaba creando trozos de carne, aparentemente al azar. Y desde lo alto, expectante, una silueta que observaba la regeneración desde las alturas.
-Ya casi está, hermano.
-Buenas. Vaya, si que somos pocos.
-Pues vete acostumbrando, Ikkaku. No es muy diferente a las reuniones de subcapitanes.- Respondió Kyoraku desde un rincón.
-Así que vamos a tener que esperar un buen rato… Yo creía que los capitanes se tomaban las urgencias mas a pecho, pero veo que lo que dijo mi subcapitana era cierto.
-¿A quién te refieres?
-Ah!, claro, tu no estabas todavía por aquí, 1zerx. Yachiru Kushajishi… Como añoro sus comidas de cabeza…
-No me puedo creer que al final te gustase ese gesto tan feo.
Un grito salió de la sala donde se había citado a los capitanes.
-¡Yumichika, pero tú qué haces aquí!- Ikkaku, sobresaltado, estaba a punto de darle un cogotazo que lo iba a dejar muerto.
-No, no te cabrees, un mensajero vino a mí diciendo que se me citaba en este barracón para una reunión de prioridad S, eso significa problemas, por eso vine lo antes posible, pero no dañes mi linda cara.
Un estruendo se oía por el pasillo. Parecía como si un grupo de caballos viniese a toda pastilla hacia el barracón.
-¿Qué es eso?
Yumichika, que era el que estaba afuera, veía como una nube de polvo y humo se acercaba a toda pastilla.
-¡Boniiiiiii! ¡Paraaaaaa!
-Es ese horrendo, otra vez… Con lo a gusto que estábamos sin esos berridos tan molestos.
-¡Boniiiiiiiiii! ¡Paraaaaaaa!
Los gritos de Ganju se oían cada vez mas fuertes hasta que Boni paró. Justo después de echar a las nubes a Yumichika, claro.
-¿Qué haces tú con esto por el Seireitei?- Le preguntó Ikkaku con su tono irónico.
-¡Era la única forma de que no llegase tarde, chulito!
Por la espalda de Ganju apareció alguien como un rayo, con una mala ostia que se olía a kilómetros.
-¡GANJUUUUUU! ¡Esta me la pagas!
De un puñetazo de la poderosa Kukaku, Ganju quedó con la barbilla clavada en el suelo doliéndose.
Ikkaku miraba la estampa extrañado.
-¡Y tú qué miras, bola de billar!
-Yo nad…
Pummm
-Tu hermana da miedo.-susurró Ikkaku desde el suelo del barracón.
-Ni que lo digas, y ha sido bastante blanda.
-¿Qué estáis cuchicheando por ahí?
-Nada, hermanita.
-Ukitake, ¿qué pasa que solo estamos 5 capitanes?- Kukaku se giró hacia el capitán que tenía apariencia de estar bastante enfermo.
-Es que teniendo en cuenta de que hay cuatro capitanes que no van a venir por diferentes motivos, estamos mas de la mitad, cof cof.
-Cierto.
El Capitán Hitsugaya apareció por el pasillo junto con el Capitán Abarai con sus respectivos subcapitanes, Matsumoto y Simca.
-Podemos empezar la reunión, el Capitán Hanataro se encuentra enfermo.
-Qué cosa, el Capitán de la 4ª División está enfermo. ¿Cuándo se ha visto algo así?
-Ganju, ¿quieres que te dé otra?
-No no hermanita, perdón.
-¿Crees que de verdad irán contra todo ese grupo de shinigamis invasores? Pudieron con 3 altos cargos unos que son solo simples mandados… Creo que no tenemos ni una mísera oportunidad de vencer.
-Shira, es cierto que son fuertes, pero la sociedad de almas tiene a mucha mas gente muy bien preparada por ahí.
-¿Te refieres en el Rukongai?
-Me refiero al mundo humano.
Una luz iluminaba Karakura, un sol de medio día cegaba al que intentaba mirar el paisaje.
Por el centro de la ciudad, en una de las calles de mas tránsito peatonal, por en medio se veía a una pareja, bastante extravagante. Los dos llevaban gorras, aunque, la de la chica se parecía mas a una boina roja que a una gorra. La chica se veía como una princesita, relucía en la calle, nadie podía pasar sin fijarse en su vestido tan llamativo, tan liviano, tan bonito… Pero se veía como tenía al chico hartito con su felicidad…
-¡Blakzerox, mira qué bonito es aquello!
-Si, claro…
-¿qué te pasa? Si quieres que finjamos ser novios, alegra esa cara, viejete.
-Y tú te podrías relajar un poquito, ¿no crees? Solo hemos salido a dar una vuelta.
La chica se puso enfurruscada, pero no era su naturaleza, y no duro ni treinta segundos en aquella postura.
De frente se acercaba una pandilla de chicos. Uno chocó contra la chica. Se agachó a consolarla pero Blakzerox se interpuso.
-¡La siguiente vez ten mas cuidado! ¿Estás bien, Lynn?
-Lo siento.
-Esfúmate antes de que me cabree.
-Vámonos Urahara7.- le dijo cogiéndolo del brazo un compañero suyo.
-Si, Nori, vámonos.
Y dejando ver una cara bastante malvada se dieron la vuelta y desaparecieron en la lejanía.
-Volvamos a casa, estaremos mejor allí.
-Si, además que va a empezar La Puerta dentro de poco.- se le dibujaba una cara angelical, como de rosas recién caído el rocío.
En un haz de luz, en algún sitio oscuro de la Sociedad de Almas, tres figuras rodeaban una mesa con algo tapado por sábanas.
-El proceso ha finalizado con éxito.
-Excelente… Ya le volveremos a tener entre nosotros.
-Ahora dejadle descansar. Nos necesitará mas que nunca y no le podemos fallar.
En la reunión decidían los movimientos de la batalla próxima, estudiaban el terreno y los alrededores del campamento invasor.
-Así que el escuadrón de Hitsugaya avanzará por el frente, debilitando las líneas defensivas, dando paso a mi avanzadilla, la cual atacará a Porlakh, ¿o lo he entendido mal?- Zerx (1zerx) no sabía mucho de estrategia y estaba un poco liado con la que iban a jugar en el campo de batalla.
-A ver, tu parte es penetrar por la línea rota que deje Hitsugaya y acorralar a los…
Un ruido impresionante se oyó desde el exterior.
De repente las puertas se desintegraron.
Cuatro personas tapadas con amplias capas grises y unas capuchas que no dejaban ver sus rostros se acercaban hacia la mesa donde estaban los capitanes.
-¡Subcapitanes, en guardia!- mandó hábilmente Hitsugaya.
Y en un momento Vallen enfundó su espada y se postró, ante la desesperación de Hitsugaya, ante el desconocido.
-¿Es que ya no reconocéis ni a los de vuestro rango?
El primero se mostró a la luz.
El tiempo se paró.
Solo se oían los corazones de los presentes.
Solo se oía la respiración de cada uno.
Todos quedaron paralizados.
-Leonel…
Shira se mostró desde la puerta junto con Yurika.
Leonel estaba distinto. Más alto, más delgado, pero todos los presentes sabían que era él.
-Bueno… ¿Qué hay que hacer?
-Porlakh, ya está todo listo. Cuando usted diga.
-Gracias, Blast. Empecemos.
