DISCLAIMER: En este fanfic se utilizan tanto personajes como lugares que corresponden a Tite Kubo (Bleach).

Tengo permiso para la utilización de los nicks (de ámbito público todos) que aparecen en el relato correspondiente a terceros.

Original es la trama y algún que otro personaje y escenario creado por mi mismo.


Capitulo 6. Las banderas se mueven.

En el apartamento de Karakura, el atardecer hacía un ambiente sombrío y entristecía a los dos Vizards, que sentados uno enfrente del otro, reflexionaban sobre su futuro.

-Blak, ¿Crees que deberíamos ayudar a aquellos que nos desterraron por locos?

-No sé Lynn. Ahora mismo no sé nada.

Blak se llevaba las manos sobre la cabeza. Sumido en un mar de dudas esa noche, mientras dormía, pasó algo inesperado en la mente de Blak, un aluvión de recuerdos le vinieron a la cabeza. Los buenos momentos vivo y en el Rukongai se acrecentaban ante un recuerdo de inferioridad.

(Pensamientos)- A mi me asesinaron cuando era solo un niño. Un loco que se había escapado de la cárcel andaba suelto por las calles de mi ciudad natal: Kyoto. No sé si fue el destino o la suerte que un día que me mandaron por la noche a comprar pan, fideos instantáneos y especias me encontré doblando la esquina a ese loco que ya había salido en la TV. Recuerdo muy bien su nombre: Hyorinmaru25, robo a mano armada a una tienda de chucherías, 5 muertos y 3 bajas graves al cuerpo de policía, conocido como Hyorin de las chuches. Estaba conmocionado, petrificado, estaba viendo como le arrancaba la cabeza a un simple perro que se le había cruzado. Intenté retroceder cuando él me vio, salí corriendo. Él me perseguía. En el instante en el que giré la siguiente esquina Lynn me tiró al suelo al lado suya. Pasó el asesino y le atizó con una barra de hierro en donde mas duele. Salimos disparados viendo que lo dejamos tirado en el suelo. Cosa del diablo fue que tuviese fuerzas para sacar su pistola y dar dos dianas perfectas. Ahora nosotros somos los locos para la sociedad de almas, pero si un enemigo mas poderoso que ese mísero loco apareciese, como los Yakuza… Nosotros podríamos habernos salvado si nos uniéramos con nuestro enemigo…

De un saltó, Blak movió tanto la cama que despertó a Lynn. Esta desconcertaba intentaba preguntar la razón de todo el barullo que estaba montando Blak, pero estaba dormida y no acababa de empezar la frase cuando Blak le explicó:

-Lynn, arriba, nos vamos a la Sociedad de almas.

-¿Por qué así tan de repente?- un poco mas despierta.

-Acuérdate de Hyorin, si queremos ser como él, y ser siempre enemigos de la que fue nuestra casa nos quedaremos aquí esperando su destrucción, pero si es lo contrario, debemos apresurarnos a ayuda a los que nos pidieron auxilio.

-¿Cómo es que ahora te importa tanto la Sociedad de Almas si hasta hace unas horas la odiabas igual que yo?- Ya, sentada en el regazo de la cama, Lynn atendía la hiperactividad repentina de Blak.

-Piensa una cosa mas simple, si nuestro hogar está ligado al mundo de la Sociedad de Almas. Si esta cae, seremos los únicos para poder frenar a los invasores. En vez de eso podemos defender la Sociedad de Almas, ayudarles para contener y machacar al adversario y ganarnos su confianza y poder tener paz de una vez.

Lynn no estaba muy convencida del razonamiento de Blak, pero si no iba con él, ella sabía qe lo perdería todo.

Hicieron unas mochilitas con lo justo e indispensable y se dirigieron hacia la dirección que le dio Nori.

Al llegar tal fue su sorpresa encontrarse allí a tanta gente esperando que abriera que no se lo podía creer. Entre el gentío aparecieron Nori y Urahara7.

-Bienvenidos.- dijo Nori alegrando de verlos allí.

-¿Todos estos son Vizards?-preguntó extrañada Lynn.

-Si, son como unos 50 Vizards a la espera de que él abra la tienda.

-¿Quién es él?-A Blak le pudo la curiosidad.

-El único que sabe de todo los mundos, todo lo que se puede preguntar, Kisuke Urahara.-Urahara7 aclaró la situación cuando, en ese mismo instante, una mujer bellísima abrió la puerta.

-Bienvenidos.- fue lo único que dijo.

Blak se quedó embobado mirándola, la gente empezaba a entrar y a bajar al sótano mientras que Blak seguía en las mismas. Lynn, de un mamporro lo puso en vereda y con un golpe de "de mi no te olvidas" hizo avanzar a Blakzerox con un puñetazo en la nuca, haciéndolo volar hasta las escaleras, por las que entró limpiamente y terminando estrellado en el suelo del sótano.

Allí un jugador de béisbol reconocido mundialmente de cuyo nombre no se acordaban ninguno de nuestros protagonistas les dijo que corrieran hasta el final del túnel.

Puso en marcha el portal y avanzando por encima de las cabezas de los presentes, Lynn y Blak se pusieron a esprintar a toda mecha.

-Verdaderamente estos dos no están muy bien de la cabeza.- Comentó Urahara7 hacía donde estaba supuestamente Nori.- ¿Nori?

Urahara7 miró hacia arriba y vio como Nori también hacia lo mismo.

-¡Nori, esto es de locos!-Urahara7 gritó desde detrás de Nori ya en el aire.

-¡Piensa que si nos toca la cascada o Koutotsu2 la hemos fastidiado!

-¡Cierto!

El grupo de Vizards empezó a correr.

Lynn, la mas rápida y la mas adelantada podía ver como la cascada se iba achicando.

Los Vizards iban siendo atrapados uno a uno. Agarrados por los pies o por las cabelleras hacia la inmensidad de sus aguas.

Lynn lo atravesó sin problemas al igual que los que conocía. Al parecer Koutotsu2 no ha aparecido.

Los últimos que llegaban iban siendo recibidos por los ya supervivientes.

La puerta se cerró.

No eran mas de quince los que se habían librado de la peor de las muertes.

Un estruendo rompió el cielo del Rukongai. Apareció una grieta provocada por dos manos humanas, desde dentro se podía oír claramente una voz.

-¡No he llegado hasta el final para ser absorbido por un mar de papeles mojados!- los gritos se escuchaban mas y mas.- ¡Jodeeeeeerrr! ¡No he venido aquí a morir a las primeras de cambio!

En un haz de luz, pasando entre todos los sobrevivientes, fue disparado con una fuerza inusual hacia el suelo.

Poco a poco se fueron acercando a la zona donde había caído.

El humo no dejaba ver. Lynn se acercó unos pasos más y pudo ver como ese hombre llevaba algo abrazado… Era una chica, pensaba Lynn.

-Buenas, soy Swrt, encantado.-y con una cara angelical el hombre dio a comprender que estaba bien.

-¿Y ella quién es?

-Se llama Yukiyuma. Es mi hermana menor, tiene mucho poder, pero todavía no sabe cómo convertirlo en defensa, por eso me has visto abrazándola.- Swrt se paró a admirar la hermosa cara de su hermana, a acariciarle el pelo…

-Bueno, por el momento está bien, descansemos en otro lugar en el que estemos mas a salvo.

Blak con estas palabras se hizo el "jefe" del grupo de Vizards que al final se quedó en 11 miembros. Encontraron cerca de allí una colina en donde se pusieron a descansar debajo de la sombra de un majestuoso árbol.

-Porlakh, ¿qué nos has hecho?- preguntó Nana mientras seguían distanciándose del campamento.

-Solo os he aumentado vuestro poder un 300%.

Iban corriendo velozmente entre la maleza del bosque, adentrándose en los últimos distritos del Rukongai.

-¿Qué hacemos aquí?

-Nana, hoy estas muy preguntona, ¿no? . Cerca de aquí conozco a una buena persona, un shinigami médico quién nos proporcionará herramientas y soldados necesarios para nuestra causa.

Seguían corriendo. El azul del cielo se iba tapando poco a poco hasta que solo se veían las sombras de los arboles. La humedad se iba haciendo la reina del ambiente y la peste a carne putrefacta iba siendo palpable.

En un mísero y sucio claro, cuatro personas con unas largas capas observaban al grupo de Porlakh.

-Hemos llegado.

-Porlakh, ¿quiénes son? Nunca nos hablaste de sus existencias. -Blast pregunto algo preocupado porque notaba sus poderes espirituales mas encima que los demás.

-Veo que tu experimento ha salido algo irregular, Porlakh. –Uno de ellos alzó la voz.

-A salido entre lo que pactamos, les he aumentado entre un 200% y un 400% su poder espiritual…- Porlakh al decir esto avanzaba hacia él con unos papeles que se sacaba del traje.

-La única que me llama verdaderamente la atención es el poder de la ex capitana. –Siguió hablando el mismo. Parece ser que el de la izquierda.- Un poder muy rico, si señor.

Porlakh entregó los papeles al de la izquierda, quién se los guardó debajo de la capa.

-Vamos, déjalo ya. – Intervino el de la derecha- Has cumplido el trato, nos has dado la fuente de tu conocimiento para multiplicar el poder espiritual, ahora te serviremos hasta la muerte en tu causa, y una vez conseguida, quedaremos en paz.

-Perfecto, eso es lo que quería oír.- Respondió Porlakh con una sonrisa malévola.- Pensaba que os ibais a echar atrás.

-Eso nunca, tú causa también es nuestra causa. Yo también me crié en el Rukongai y tú lo sabes bien, Porlakh. –Confesó el primero bastante enojado. - Y como líder de esta milicia, ellos hacen lo que yo hago, y son los únicos en los que podría confiar plenamente después de ti, hermano.

Mientras, en la devastación, los de la 12º División de la sección técnica estudiaban los restos de lo que ellos creen dos capsulas.

Los cadáveres ya habían sido retirados. De las 12.354 personas que había, solo cinco sobrevivieron.

Hitsugaya ya había dividido el trabajo, a los subcapitanes Simca, Nightmares y Rukia les tocó proteger a los de la 12ª División mientras estaban allí.

Shira, Yurika y Grecefar fueron de exploradores por el Rukongai para averiguar el paradero de Porlakh.

Ukitake junto con las divisiones 1, la del Capitán Hitsugaya y la de Kyoraku fueron a llevar el mensaje en persona a las familias.

Los altos cargos restantes quedaron en el Seireitei haciendo guardias o dando clases intensivas para preparar por si acaso hubiera una guerra.

Vallen estaba buscando a su capitán por todo el Seireitei. Con una velocidad de shun-po increíble recorría de un lado a otro las cortes y los cuarteles, pero sin éxito.

Una terrible sensación de escalofrío le llenó el cuerpo. Fue en ese instante cuando, bien entrada la noche, y junto a la habilidad de su zampakutou "invisibilidad momentánea" se zafó de los vigilantes y emprendió la búsqueda por su mano.

(Pensamientos)- Mi Capitán, se que se ha ido para machacar al que le hizo ver lo que hay mas allá de la muerte, se que se va a vengar por todo ese sufrimiento, pero ¿por qué no me llevó con usted? No lo quiera hacer solo, no es tan fuerte…

Unas lágrimas empezaban a asomarse por los parpados de Vallen.

-¿Por qué no confía en mí?

-Pues entonces empecemos el reclutamiento. Sabes muy bien la zona en donde podemos sacar mas provecho que en el Hueco Mundo o el Rukongai, no?- Dijo con un tono chulesco pero tímido Porlakh hacia quien dijo ser su "hermano".

-Claro que me acuerdo, el mundo humano alberga a una raza mas poderosa que los Vasto Lorde, Los Arrancars Definitivos.

-¿Eso existe? Creía que era una leyenda.- dijo Rkhikari sorprendida.

-Pues no lo es, es más, el de aquí atrás es uno de ellos. Son arrancars que han conseguido despojarse completamente de su máscara, con lo que han conseguido una mejor visualización del reiatsu de otros seres, una mayor rapidez en los Sonidos y un Hierro comparable al acero. Este callado conoce a uno, con otros dos tendríamos de sobra para machacar a los shinigamis.

-Entonces decidido –Intervino Porlakh. – tu y tus hombres os dirigiréis al mundo humano y si causar el mínimo destrozo traeres a esos Arrancars, mientras, mi grupo irá a por los soldados de a pie a Hueco Mundo. Nos vemos aquí en 48 horas.

Y clavando un palo a la tierra lo roció de un reiatsu reconocible a kilómetros.

-Te prometo que después lo devolveré más poderoso que nunca.

- Eso espero. Tore era un muy fiel súbdito. Espero que lo que prometes se haga, Leonel.