DISCLAIMER: En este fanfic se utilizan tanto personajes como lugares que corresponden a Tite Kubo (Bleach).
Tengo permiso para la utilización de los nicks (de ámbito público todos) que aparecen en el relato correspondiente a terceros.
Original es la trama y algún que otro personaje y escenario creado por mi mismo.
Capítulo 9. Derrota imprevisible
Hyorin y Nana se miraron mutuamente.
Una tensión palpable en el ambiente.
Un insecto que desató todo.
Nana, con un esplendido shun-po se posicionó agachada al lado del Vasto Lorde y desenvainando su zampakutou rajó en el abdomen a Hyorin que tomó distancia con un sonido hasta el otro lado de la cúpula.
-¡Si! ¡Rajale otra vez, Nana! ¡Así se terminará pronto esta porquería de enfrentamiento!-Rkhikari animaba desde fuera sin saber que la barrera estaba insonorizada.
-Rkhikari, ¿ya dices que es una mierda de enfrentamiento y nada mas que han hecho un movimiento?-Respondió Mishiro desde atrás sacándose algo del bolsillo.
-Pues claro, nadie muere, solo por eso ya es una mierda de enfrentamiento. -Rkhikari giró la cabeza hacia el que le había hablado.- Mishiro… - Dijo extrañada.- ¿Qué es eso?
Saga estaba en un lugar bastante apartado, viendo como Mishiro y Rkhikari chillaban al máximo que ni a toda esa distancia se podía estar en paz.
-Te estas preguntando si hice bien en concederles poder a esos dos elementos, ¿verdad?.
-¡Porlakh!- Saga se sobresaltó por el acercamiento tan silencioso de este.- Si, la verdad es que si.
-Solo piensa, en un tablero de ajedrez siempre hay piezas a las que debes sacrificar para que otras se alcen con el poder de dar mate al rey. Las que se alzan son las que conocemos ahora, no siempre para ganar necesitas tener el mayor poder, solo debes saber jugar bien tus cartas.
-Es decir, nuestro ejército se basa en peones, por muy poderosos que sean, que sacrificaras para nuestra victoria.
Porlakh asintió.
-Saga, eres uno de los que más fielmente me ha seguido hasta aquí, ahora me temo que tengo que pedirte que, como en todo grupo, seas mi subcapitán.
A saga se le heló la sangre.
Una proposición de tal magnitud constituía una fuerza que él sabía que no tenía.
-Me temo que no tengo poder para aceptar ese cargo, ¿Por qué no Nan…?.
-Sin problemas- Interrumpió Porlakh.- Entonces por qué no cuidas de que esos dos no salgan peleados.- Señaló hacia Mishiro y Rkhikari, que se estaban peleando por una especie de bolsa.-Ahora necesito estar solo.
-Claro, te seguiré sirviendo lo mejor que pueda.
-De eso no me cabe duda.- Porlakh se entristeció y cuando Saga no lo veía se fue y escaló una montaña que en su cima tenía una hermosa meseta para encontrarse en el Hueco Mundo.
(Pensamientos de Porlakh) –Nana sigue sin estar preparada para sucederme. Hay algo que le impide abrirse a mi.
Una Garganta se abrió ante él.
-Nightmares, te felicito, tus cálculos han sido perfectos.
-Llegas un poco tarde, ¿No crees, Zerx?- Porlakh se dirigió al capitán que le daba la espalda.
-Nunca es tarde para la venganza, viejo amigo. Nunca te perdonaré lo que me has hecho.
-Lo sé. Bueno, algún día tenía que llegar este momento.
-Ya en el rukongai eras de los mejores en las artes Kidoh, ahora verás cómo puedo vencerte habiendo cubierto esa desventaja.
-Capitán… ¿Es que ya se conocían de antes?-Nightmares extrañado preguntó.
-Bueno, ya sabes, unos pobres niños que buscan a sus padres por todo el rukongai. En nuestro camino nos encontramos, Porlakh era un liante, pero apenas estuve con el tres días y ya me pegaron lo de cincuenta años, jajaja.
-Si, eso es cierto, me acuerdo de la vez en la que el pescador te pilló, jajaja, esa si fue buena.-Siguió Porlakh.
-Me pusiste la zancadilla y por eso me atrapó.- Los dos se volvieron serios al instante.- Vengaré a mi madre, Porlakh.
-Y yo te prometo que no me voy a cortar ni un pelo en esta lucha, Zerx.
-Nightmares, será mejor que corras, la presión que se va a originar aquí te podría matar al instante.-dijo rápidamente Zerx a su subcapitán.
Este con una velocidad considerable corrió para la inmensidad del desierto del Hueco Mundo.
Pasados unos segundos los dos se miraron fijamente.
-¿Cómo te va la vida?-Porlakh rompió el silencio amigablemente.
-Penosamente desde que matases a mi madre. Porlakh, esto va en serio.
Un poderosísimo poder espiritual inundó desde la meseta hasta la capsula.
Nightmares no se pudo librar y cayó inconsciente por la presión.
Saga, mientras intentaba quitarse a Rkhikari de encima y Mishiro junto con Blast tuvieron la misma suerte de no caer fulminados, sino solo inconscientes.
-Gran comienzo Nana, de veras te esfuerzas para conseguir que me una a vuestra causa. Gran tajo, que pena que mi recuperación sea prodigiosa.
-Hazla, total, si la haces pierdes.
Hyorin se quedó entrecortado.
(Pensamientos de Hyorin) –Mierda, es cierto, joder, que mal hice las reglas, que hasta van en mi contra. Aaargh!
-¡No me hace falta!
Se lanzó con una velocidad digna de un raptor hacia Nana, que de un shun-po lo dejó tirado en la tierra, fallando su estocada.
-Verdaderamente eres mucha potencia pero poca inteligencia.
-¿¡Cómo?!
Hyorin se volvió a lanzar y esta vez Nana le tuvo que seguir los golpes.
Cada choque rompía una piedra, pero la capsula quedaba intacta.
A Nana empezaba a faltarle el aliento de tantos golpes seguidos.
Así empezó la guerra de Shun-po contra Sonido.
Nana intentaba coger espacio, pero Hyorin no parecía tan tonto en lo de batalla uno contra uno porque se notaba como leía los pasos de Nana.
Las estocadas siguientes dieron en el blanco.
Hyorin clavó su palma en el costado mientras que Nana le rompía el hombro con una tajada espectacular.
El derramamiento de sangre fue bestial, pero más por Nana, dado que el agujero le impactó en un muy mal lugar, dañando el estomago y el páncreas.
De repente la tierra empezó a temblar y la cúpula también.
Poco a poco empezó a resquebrajarse.
-¿Pero qué está pasando?
Nana, sin saber lo que pasaba miraba dolorida cómo la capsula se rompía lentamente.
-¡No bajes la guardia o morirás!- Hyorin se colocó justo detrás de Nana y con un golpe, que Nana pudo desviar en el último momento, le rasgó todo el largo del brazo izquierdo.
-Maldito, eso es jugar sucio.
-Perdona que te diga…- Hyorin iba avanzando de menos a mas hacia Nana.- Esto se llama convertir los acontecimientos a mi favor.
Una estocada ascendente chocó contra la zampakutou de Nana haciendo retumbar todo el habitáculo rompiendo del todo la capsula.
Al ocurrir eso los dos pudieron sentir el tremendo poder que se alzaba en el ambiente con cada vez mas energía.
-¿Qué es eso?-Hyorin se preocupaba por momentos.
-No te tendrías que preocupar, tú casi nos matas a todos.
-Mentira, era solo una técnica de corta duración llamada "Prisión de presión", la uso para ahuyentar a las manadas de hollows que se acercan a mi madriguera. Necesita la mayor parte del poder espiritual del portador, dejando a este con un 75 % menos de poder, el cual cuadruplica en un entorno cercano.
-¡Ja!, al final vas a ser un gallina y todo. De ahí tus reglas, ¿cierto?
-Me duele aceptarlo pero si, cierto. Pero eso no quiere decir que no pueda contra alguien como tú.
-Se nota el por qué de tu posición como capitán. Lo siento, Zerx, ¡pero no me ganarás!
El poder desprendido por Porlakh empezó y al poco tiempo igualó el de Zerx.
-¡Desenvaina, Porlakh! ¡No volverás a ver el amanecer de un nuevo día!
Zerx desenvainó su zampakutou y se lanzó directo a por el asesino de su madre.
-Nunca los veo.
En un instante Porlakh desenvainó y el choque de fuerzas hizo derrumbar toda la meseta entera.
Rajándose el suelo, Nana y Hyorin salieron pitando del abismo que estaba creando la grieta.
-Lo siento, Nana.
-¿Por qué…?
Con un sonido esplendido, Hyorin se posicionó al lado y con su puño cerrado de una densidad mayor que el plomo le dio un severo puñetazo en la parte baja de la caja torácica dejándola sin aire y al poco tiempo inconsciente.
-Gano yo.
-Me llamo DerogadaWilbur.- Dijo entrando este al cuadrilátero.
-Bien, las presentaciones para después. Mira, es fácil, reglas del boxeo, si me ganas veré lo que queréis, sino, es que sois unos pardillos.
-Nunca me ha gustado el boxeo ni ningún arte de ataques físicos pero no me supondrás un grave problema.
-Además eres un creído de cuidado, jaja.- Se reía livianamente Zarakiuchiha.-Eso me gusta, a ver si hay algún ser en este mundo que pueda derrotarme.
Zarakiuchiha sonrió, mientras que DerogadaWilbur se preparaba.
Una vez listos sonó la campana.
Como era de esperar, Zarakiuchiha se movía muy bien por el cuadrilátero, su baile de pies era impresionante.
-¡Agáchate!
Zarakiuchiha avisó así a DerogadaWilbur, quién no falto de reflejos ya lo había esquivado.
El combate era de unos esquivos imposibles para una persona normal. Su torsión y velocidad eran tales que los gimnastas no les llegaban a las suelas de los zapatos.
Un gancho derecho ascendente, siempre le seguía un esquivo hacia atrás.
Un directo a la cara, unos reflejos de felino le hacían quedarse debajo del puño.
Todo siguió así hasta que DerogadaWilbur, que odiaba esos deportes decidió terminar rápido.
-¿Qué? ¿Te estás cansando?- Le reprochaba Zarakiuchiha.
-Ya he ganado.
Zarakiuchiha dio un directo temible al cual DerogadaWilbur respondió con un Shun-po a su espalda y un golpe en la nuca.
K.O.
Pasadas unas horas Zarakiuchiha recobró el sentido que perdió en ese puñetazo.
-¿Estás bien?-Preguntó Migueltaker.
-Tengo que decir que no me lo esperaba, se me olvidó mencionar ese detalle.
-Lo siento, pero en ningún lado se prohibía el uso de los pasos instantáneos. –Derogada fue directo a ganarse la victoria.
-Cierto, lo prometido es deuda, ¿qué quieren?
-Queremos tu apoyo en nuestras filas en una batalla contra el Seireitei por la igualdad de almas.-Expuso rápidamente y sin titubeos Leonel.
-Vale.
Todos se quedaron perplejos al no comprender el por qué de una afirmación tan rápida.
-¿Ya está?-preguntó DerogadaWilbur bastante extrañado.
-Si, es lo normal, ¿no? Tú me has vencido, pues yo te sigo, además de que apoyo vuestra causa. Eso si, ¿qué hay del salario?¿Pagareis bien, no?
-Emm… -Leonel, como los otros tres, se quedó traspuesto.- si quieres podemos darte tierras del Rukongai para tu propiedad.
-¿Cuánto?-con aspecto de querer saber mas y mas.
-Un distrito espero que te vaya bien.-Le dijo Leonel.
-Un distrito, eee… -Puso cara de pensador y luego dio la respuesta.- De acerdo.
Se levantó y con una sonrisa chocó las manos con Leonel, sellando el pacto.
-¿Sabrías decirnos dónde está una tal Kimfandeanime?- Habló Derogada.
-Está en las duchas, supongo. Terminó su entrenamiento hará una hora.
-Gracias, Zarakiuchiha, entones esperaremos.
-Llamadme Zara, por favor.
Con cada choque entre Zerx y Porlakh no saltaban chispas, sino corrientes eléctricas enteras de la fricción tan grande y poderosa.
-Tu poder con la zampakutou es admirable, Zerx. Se ve que has entrenando duro, como siempre. Pero sabes tan bien como yo que no vamos a terminar nunca si seguimos así.
-Si, eso es cierto.
Zerx dejó de atacar y cogió distancia con un increíble salto hacia atrás.
-Pues aquí va mi Shikai… -Anunció Zerx
-Y aquí el mío, no te creas que te voy a dar ventaja…- Porlakh no se quedó atrás.
-Eso espero. –y entre una sonrisa mezclada con el odio, Zerx le pasó la mano por encima de su zampakutou.
Mientras, en un bosque bastante alejado, Hyorin "rescataba" de esa tremenda presión espiritual a todos los que se encontraban inconscientes por los alrededores.
Cuándo ya hubo terminado se posó en un árbol de los pocos de por allí y suspiró.
Mirando la cara de Nana llegó a la conclusión de que debía ayudarlos.
-Será interesante.-Y dicho esto miró hacia el cielo oscuro e intentó descansar un poco.
