DISCLAIMER: En este fanfic se utilizan tanto personajes como lugares que corresponden a Tite Kubo (Bleach).
Tengo permiso para la utilización de los nicks (de ámbito público todos) que aparecen en el relato correspondiente a terceros.
Original es la trama y algún que otro personaje y escenario creado por mi mismo.
Capítulo 10. La gracia y desgracia entra en el Seireitei.
-Capitán Hitsugaya, la capitana Shira quiere verle, acaba de llegar.
-De acuerdo, Matsumoto, ahora salgo… ¡Y podrías hacer algo de lo que se trata que es tu trabajo algún día!- Y dicho esto se levantó del asiento y salió hacia el pasillo.
(Pensamientos de Matsumoto) – Pero es que me salen ampollas en las manos, y eso… ¡Eso si que es malo! – Mirándose las manos.
-Capitán Hitsugaya, el Capitán de la 9ª División Zerx ha ido tras el enemigo junto con su subcapitán. ¿Que órdenes tiene?
-Déjalo Shira. Eso es lo que él ha elegido.
-¡Pero deberíamos ir a buscarlo, si lo encuentran antes lo matarán.
-Tú no has conseguido convencerle, y si a ti no te ha hecho caso, me temo que ninguno de los altos mandos que mande podrán cambiarle de opinión. Su dolor es muy fuerte, tú eres la única que conozco que ha pasado algo peor y que se haya recuperado. Lo que le ocurre es normal. Déjalo ir, debemos hacer fuerte a nuestros subordinados, y prepararlos para una batalla que decidirá el curso del futuro.-Terminó dándose la vuelta, impidiendo mas replicas.
-Entiendo, siento haberle molestado. -Shira bajó la mirada entristecida.
Hitsugaya justo antes de cerrar la puerta miró fijamente a Shira.
-Me alegra que ahora puedas pensar con tus propios sentimientos y pensamientos y no estés tan aferrada a mirar las decisiones como yo lo hago.-Y diciendo esto cerró la puerta suave y lentamente.
Shira se alivió al escuchar esas palabras de su antiguo capitán y decidió poner todo su empeño en su división para el enfrentamiento venidero.
-Vamos. – Dijo Zero como si todos los litros bebidos el día anterior no le hubiesen afectado nada.- ¡Arriba todo el mundo!
Los del grupo se pusieron firmes en segundos, pero cayeron fulminados al segundo siguiente cuando se dieron cuenta de que levantarse rápido después de una resaca no era buena idea.
-Vamos chicos, tenemos que llegar hoy al Seireitei.- Se espabiló Galky.
-Galky… ¿Por qué nos haces esto?- Dijo Swrt medio dormido.
-No haber bebido tanto sabiendo que hoy había trabajo.
-¿Trabajo?
-Jajaja, dejalo Galky, no entiende como nos movemos nosotros. – Dijo uno de los que estaban en el grupo de Galky.
-¿Y tú quién se supone que eres?- Dijo Nori deambulando de un lado para otro intentando señalar a la persona que habló.
-Me llamo av3ntvrer0, decidme Aventurero ya que siempre saltan diciendo que es muy difícil de pronunciar, así que no os comáis la lengua. – Una leve risa se escuchó salir de su boca.
-Así que Aventurero.-Urahara7 se acercó (otro que apestaba a alcohol), le huele la cara esnifando fuertemente y continua.-Encantado, soy Urahara7, el cuerdo de los Vizards.
Risas se oyeron de fondo junto con carcajadas que pararon cuando este se giró con una cara de "quién ha sido que lo mato".
-Bueno, venga, basta ya.-Lynn como tantas veces arregló la situación.- Todos preparados que nos vamos ya. ¡No quiero rechistes de ningún tipo! ¡Ni quejas ni murmullos!- Todos entraron en vereda ante tales palabras salidas de lo que parecía un sargento mas que una hermosa y delicada chica.
-Nadie diría que tiene ese carácter-Dijo Galky a Zero, quien miraba la estampa desde unos metros mas atrás.
Zero lo corroboró por lo bajo y al poco rato ya estaban de camino hacia la puerta oeste del Rukongai.
-Galky, ¿la fiesta de anoche de que se trataba? ¿Qué se celebraba?- Preguntó Yukiyumi al lado de Swrt.
-Era el no-se-cuantos aniversario de cuando alguien como vosotros, ayudó a Jidanbo. Bueno, a decir verdad era un grupo, una chica preciosa y un chico de pelo naranja protegieron a Jidanbo de uno de los Capitanes que se reveló en el "Caos de Aizen" y como Jidanbo es muy querido por esta zona del Rukongai decidimos conmemorar esa fecha.
-Seguro que no era tan preciosa.- intervino Lynn en ese momento.
-Que va… Era mas bella que los ángeles…
*¡Pooom!* Lynn con un tremendo puñetazo tumbó a Galky quien doliéndose mucho del puñetazo en su cabeza intentó no caerse.
-¿¡Y eso a qué ha veni-?!
En ese momento Aventurero lo detuvo y con una negación en su cabeza dio a comprender el porqué de ese golpe a Galky.
(Pensamiento de Hanamisu) – Esto de estar infiltrado con estos carrozas es un trabajo demasiado duro. Porlakh ya se lo podría haber mandado a otro.
Pocos días antes, justo después de la Gran Devastación, Porlakh mandó a Hanamisu al Mundo humano con una única misión, infiltrarse entre los vizards y manipular información desde dentro, además de informar de cualquier cosa de alguna relevancia, pero como él bien está viviendo, un camino de un día lo están haciendo en tres y aún no han llegado.
-Toma esto, Hanamisu, bébelo y el olor de tu reiatsu cambiará de unos tres a cuatro días hasta que se acabe el efecto, con eso tendrás de sobra para poder entrar y ganarte su confianza. Si tienes que ser del montón, se del montón, pero que no te descubran.
(Pensamientos de Hanamisu) – Que tendría de sobra… JA, espero que aún funcione. La siguiente vez que mande a Blast o a Saga.
-¡Ey! Roberret baja del cielo, estamos llegando.
-¡Ah! Si, gracias Swrt, me quedé empanado durante unos segundos.- Hanamisu respondía ante su nombre de infiltrado.
-¿Qué solo fueron unos segundos? ¡Tío, llevas todo el camino en babia, parecías un zombie mirando a los pajaritos!
-Es que la resaca no es buena, ¡jajaja!
-Eso si es cierto, la mayoría vamos difuntos por aquí, bueno, menos Nori, que ni se tiene en pie y lo está llevando Urahara7 a caballito.
-Listo, la puerta oeste. –Dijo Zero al ver dentro del seireitei una plazoleta cuadrada por los lados que no daban al rukongai.
-¿Y cómo se supone que la vamos a pasar?
-¿Nori? ¿Ya estás consciente?- Preguntó Urahara7
-Si, desde hace dos kilómetros, pero me gustaba el meneíto y me dormí.
-¡Anda y vete por ahí!
Y soltándolo al suelo, Nori terminó con un dolor en la parte de atrás mayor de lo esperado ya que la caída le dio en el coxis desgraciadamente.
-Pero Nori tiene razón. ¿Cómo pasaremos?
Todos se quedaron pensativos.
Sin una mariposa infernal ni nada para pasar solo les quedaba acudir a Jidanbo.
Lynn se acercó hacia el Seireitei, y como era lógico la barrera se echó tapando todo el Seireitei.
En un instante apareció Jidanbo, el cual al ver a tantos del rukongai no pudo ponerse serio.
-¡Ey! ¡Jidanbo! ¿Cómo te va?- gritó Aventurero al verlo.
-Puez batante abudido, dede que fue la cedemonia de nombramiento, la velda. ¿Qué ez lo que quedeis?
-Querríamos pasar.- Zero fulminó la conversación con su respuesta.
Después de asimilarlo Jidanbo prohibió la entrada.
-Todoz loz que no puedan entlal pol zi solitos tienen prohibida cualquier contacto con el Zeireitei.
-Pero creo que nosotros somos una excepción, nos ha llamado el Capitán Ukitake mediante una mariposa infernal.
-Por fín llegan los refuerzos y por lo que observo no son solo vizards.
Una voz roncosa dijo esas palabras. Luego un viento levanto tierra que cegó a los presentes.
-Lo siento, el Capitán Ukitake se ha puesto malo, ya sabéis, su débil estado de salud y todo eso. Soy el Capitán Kyoraku, encantado.
-¿Así que has estado sobando por aquí hasta que hemos llegado?- Preguntó Nori con tono de inconformista.
-Si, así es.
De la sombra de Sunsui apareció una forma diabólica con unos anteojos brillantes que de un golpe sacaron las súplicas de Kyoraku.
-Perdóname Nanao.
-Por lo menos podría haberse inventado algo para quedar mejor.
-Hermosa.-Susurró Swrt.
-Pero peligrosa.- le respondió de la misma forma Aventurero.
-A mi me recuerda a alguien.- Galky se unió a los otros dos y los tres miraron de reojo a Lynn.
-¿Y a vosotros que os pasa?
-Nada, nada, nada- dijeron al unísono.
-Acompañadme, se os probará en la zona de pruebas que hemos preparado y se os dividirá según el resultado.- Dijo Nanao tocándose las gafas.
-Vale, te seguimos.
-Nanao, mi cariñito, eso lo tenía que decir yo.
El Seireitei entero sorprendía a todos los del Rukongai pero la zona de pruebas de la que hablaban era un edificio inmenso que se alzaba al lado de las instalaciones del palacio de la penitencia. No tan alto, imponía igualmente y asombraba a los presentes.
Su tejado azul oscuro adornado con guadañas y mariposas esculpidas de distintos colores dejaba a los presentes atónitos.
-Cuando entréis os encontrareis con diversos subcapitanes y capitanes que se han prestado a dividiros según vuestras capacidades.
-Pues vale. Si no hay nada mas vamos entrando.- Lynn muy decidida emprendió la marcha hacia la gran puerta de color azul de la entrada enteramente adornada con dragones entrelazados.
-Queda una cosa mas que debo deciros. Hay dos altos mandos que al ser de la 11ª División os batirán a muerte. Si os negáis, no entráis en ninguna división de combate pero…
-¡Y si morís, nos vemos en el otro barrio!
-¡Capitán, no sea tan duro!- Gritó Nanao al encontrarse a su capitán echada sobre sus hombros.- Bueno, las distintas pruebas que os esperan tendrán un objetivo, cumplirlo y pasareis al centro de mando como otro mas…
Un olor bastante desagradable la empezaba a atormentar.
-Capitán.
-Si, dime, mi querida Nanao.
-¡Cuantas veces le he dicho que no beba! ¡Esta como una cuba!
-Claro que no, Nanao querida, solo ha sido un traguito de nada.- Su tono iba ambientando el aire a alcohol.
-Bueno, luego nos vemos.-Dijo Zero.
-Ciao.- terminó Galky.
Todos entraron a la vez en aquel edificio.
-¿Cree que lo conseguirán?
-Nanao.- Kyoraku se puso serio.- Lo único que podemos es tener esperanza.
-Si.
Las puertas estaban abiertas. El interior estaba oscuro, frío, parecía una cueva en lo mas profundo de la tierra.
Las puertas se fueron cerrando poco a poco, y al terminar se encendió la sala.
En ella había un laberinto de columnas que hacían el cielo de la habitación inalcanzable hasta para una jirafa.
Fueron paseándose por esa estancia de columnas blancas hasta que al pasar una delante de ellos aparecieron tres puertas y un subcapitán en medio de ellas.
-Mi nombre es Ganju Shiba, Subcapitán de la 3ª División. Únicamente tenéis que conseguir pasar por alguna de las tres puertas de mi espalda. Os digo que me gusta mucho la posición que me han otorgado para evaluaros, ¡explotareis por los aires! ¡Esta fase empieza ya!
