DISCLAIMER: En este fanfic se utilizan tanto personajes como lugares que corresponden a Tite Kubo (Bleach).
Tengo permiso para la utilización de los nicks (de ámbito público todos) que aparecen en el relato correspondiente a terceros.
Original es la trama y algún que otro personaje y escenario creado por mi mismo.
Capítulo 14. Discusiones
-Simca, todo está tranquilo.
-Me alaga oírlo, gracias, ya puedes descansar.
Simca junto con el escuadrón de élite patrullaban la zona del bosque en dónde se perdió el rastro del enemigo.
Los shinigamis se empezaban a impacientar. Casi dos días sin ningún movimiento les hacían empezar a cabrearse.
En torno a un árbol, tres shinigamis hablaban del tema.
Uno de ellos se levantó y se dirigió al centro del descampado, justo al lado donde estaba el palo clavado que desprendía un raro reiatsu.
-¡Simca, nosotros nos volvemos!
De repente mas y mas gente se iba agolpando junto a él, apoyándolo.
-¿De qué habláis? –dijo Simca descendiendo del árbol donde estaba descansando.
-No hay nada que hacer aquí, suponemos que en los cuarteles nos necesitarán mas que estar aquí sin hacer nada.
En ese instante uno de una patada rompió el palo.
-Que nosotros necesitamos acción, movernos, si nos quedamos mas perderemos nuestro puesto en el escuadrón especial.- dijo otro bastante enojado.
Simca se quedó pensativa, viendo cómo el palo que no había sido tocado por nadie por temor de su reiatsu ahora estaba roto.
Los shinigamis se impacientaban ante el silencio de Simca.
Era incómodo y cada vez se le acercaban mas.
Hasta que ella vió cómo saltaba una chispa verde de la fisura del palo.
-Insensatos. ¡Corred!
Una mano de humo verde apareció y agarró al que se sobresaltó antes de la pierna.
En menos de dos segundos ya no quedaba nada de su ser.
Poco a poco iba comiéndose a todos los del grupo del escuadrón de las fuerzas de élite.
Simca, junto con muchos otros empezó a huir de aquella nube que absorbía todo lo que tocaba.
-Porlakh, que bien que venciste.- dijo Nana alegrándose de su regreso en la cueva de Italy.
-Ya es la hora, las 48 horas de reclutamiento han finalizado.- Esas palabras fueron las que salieron de un Porlakh bastante maligno, ya que él sabía lo que les esperaba.
-Leonel.- llamó Derogada.- Hay que irse, el plazo expiró.
-Entiendo, Zara, no te preocupes por Kim. Me parece que la verás de nuevo muy pronto.
-¡Lord, llama a Noise, ¡nos volvemos!- le gritó Migueltaker.
Simca, en un shun-po se encontró con una especie de chaval algo desorientado.
-Chico, vamos.
Lo abrazó y siguió corriendo, aunque ya la nube verde esmeralda retrocedía.
Pronto llegaron a las puertas del Seireitei.
-¡Abrid, la subcapitana Simca ha vuelto!
Y con la advertencia del vigilante Simca y los pocos que quedaban del escuadrón especial entraron directamente dirigiendo sus pasos instantáneos al cuartel de la 10ª División.
-¡Capitán Hitsugaya, hemos perdido a mas de dos tercios del escuadrón de patrulla! – decía alterada Simca dejando al chaval en un lado.
(Pensamientos del chaval) –Así que este es Hitsugaya.
Simca le contó lo que había pasado e Hitsugaya no daba crédito a lo sucedido, pero su mirada estaba mas perdida en otras cosas.
La nube retrocedía haciendo puntos luminosos como si fuesen esmeraldas en todo su esplendor.
Una vez que la nube se compactó lo máximo posible se le creó una capa protectora de un color que se confundía con el musgo del suelo del bosque.
Por el mismo lado que se fueron, Leonel, Derogada, Migueltaker y Lord acompañados ahora por Zara y Noise llegaron antes que el grupo de Porlakh.
-Ya está en la fase "Capullo". –Dijo Derogada tocando lo que parecía una piedra de grandes dimensiones.- Tal y como previmos.
-Le falta la "Iniciación" y la "Maduración" –exponía Leonel.- Aquí entramos nosotros.
-¿Qué es eso?
Zara estaba muy extrañada por lo que decían y no pudo acallar su curiosidad.
-Di mejor quién es este. –Le respondió Derogada.- Te lo diré, su nombre es Tore, y va a ser nuestra gran baza para esta guerra.
-¿Me estás diciendo que es un alma?
-Nada de eso. Porlakh siempre ha ido un paso por delante de mí en lo que a investigación se refiere. –Empezó a hablar Leonel.- Un punto que me duele reconocer, pero ese no es el caso. Porlakh ha conseguido crear un ser mas poderoso que cualquier shinigami, vizard, hollow o arrancar conocido en su estado sin liberar, la única condición es que el espécimen a traspasar haya muerto en menos de un día, por lo que ya ni es alma. Lo bautizamos como astro, dado que en su primera etapa, "Alimentación", se extiende por todas direcciones absorbiendo a todas las almas y partículas con reiatsu de su alrededor como un agujero negro. De ahí que esta parte del bosque ya sea un prado arrasado.
-El resultado puede variar por el número y las almas que absorba, pero el poder sigue superando con creces al de los luchadores normales, ya que en su etapa "maduración" … bueno, ya lo veréis.- Porlakh terminó acabando la explicación.
Entonces Derogada, al gesto de Leonel, desenfundó su zampakutou y clavándola en el capullo lo rajó abriéndolo por la mitad.
De este salió un chico envuelto en líquido verde.
Se parecía al Tore de antes pero desmejorado.
Respiraba.
Estaba muy débil. Su aspecto era preocupante, muy pálido con los brazos medio desechos por no haber esperado el tiempo necesario para que se completase la regeneración del cuerpo.
En ese instante Migueltaker cogió a Tore y poniéndolo boca arriba empezó a hacerle cortes y pruebas que lo estaban dejando casi en coma.
-¿Es normal que salga tan débil?- seguía preguntando Zara.
-Su estado es preocupante, la verdad.- Intervino Saga.
- Tranquilos, tranquilos, no es la primera vez que lo hago. Todo va perfectamente.
Solo Leonel en su cabeza sabía que era la segunda vez que lo hacía.
Estuvieron esperando unas tres horas hasta que la voz de Migueltaker se oyó.
-¡Leonel! ¡Lo perdemos!
Este se levantó rápidamente de su sitio cuando miró hacia Migueltaker.
Detrás de él se alzaba Tore, que era mas bajo, con unos largos cabellos verdes como si de constelaciones se tratasen. Su apariencia era mas bella que cualquier cosa existente.
Y en un instante atravesó a Migueltaker desde la espalda hacia delante, sacándole la columna vertebral por delante con su mano desnuda, y en un visto y no visto, hizo trizas esas vertebras visibles, y le murmuró:
-Nadie me corta, nadie me toca. Tus sucias manos me han despertado de un letargo del que no quería salir.
Los presentes no se creían lo que estaban presenciando.
-Bienvenido, Tore. –Empezó Porlakh como si no hubiera pasado nada. - ¿Cómo te encuentras?
-Mas frágil que antes, aunque mas poderoso.
-No creerías que iba a dejarte marchar tan fácilmente, ¿verdad?
Tore no decía nada.
-Tú has sido quien mejor me ha servido los últimos 500 años. Hoy alcanzaremos nuestro sueño. – Continuó Porlakh.-Has empezado la etapa de "Iniciación". Verás cómo tu poder va a ir aumentando progresivamente. Y verás cómo no tienes rival en el Seireitei.
-Me encantará comprobarlo. –Dijo Tore murmurando mientras veía sus manos. – ¿Todavía seguiré curando?
En ese momento se acercó a Mishiro que sostenía a Blast.
Este lo dejó en el suelo, Tore se agachó, puso sus manos en la cara de Blast y empezó a recitar conjuros de curaciones.
En menos de un minuto Blast estaba sano como un roble y preparado para luchar.
-¡Gracias!- Blast no cabía de felicidad.
-¿Y qué pasa con Migueltaker? –gritó enfadado Leonel.- Él fue quién me salvó la… -Leonel mirando a Porlakh se dio cuenta de que Migueltaker solo fue un conejillo de indias. - ¿Qué querías averiguar utilizándolo?
-Tu fortaleza, pero se ve que no he actuado muy bien.
-Estás loco.- Terminó por decir Leonel muy serio.
-¿Y cuando no lo he estado?
Noise viendo lo que pasaba no dio crédito a lo que veían sus ojos.
(Pensamientos de Noise) – No tendría que haberle hecho el favor a Lord de venir sin conocer a Porlakh. Ese seguro que nos sacrifica para vencer, yo me voy.
Cuando se iba a dar la vuelta para abrir una garganta Lord lo detuvo.
-Por favor, necesito que me ayudes a salir vivo. Si voy solo seguro que no lo cuento.- murmuraba Lord a su oído.
-Al parecer tenemos unos reclutas a los que no les gusta mi forma de actuar.- y en un instante Porlakh acechó fijamente hacia Lord y Noise.
Todos empezaron a mirarles.
Como si fuesen cucarachas eran desterrados del grupo por aquellos ojos penetrantes.
-Lord, ¿cómo has podido?- Se le dirigió Leonel.
-¿Pero no ves que está loco? ¡Es normal pensar que nos va a sacrificar!
-Eso ya lo tendrías que haber asimilado.
-¡Pero nos va a matar! – Lord alzaba la voz intentando que alguien le creyese.
-Cierto. – Intervino Porlakh.- Vais a morir, pero yo no haré nada. Os va a matar él.
Y con un gesto señaló a Tore que se lanzó hacia Lord.
-Si conseguís ganarle, sois readmitidos. –Y susurrando, Porlakh siguió.-Aunque no vais ni a producirle un rasguño.
Lord desenfundó su zampakutou y sin pensarlo dijo:
-¡Aquí no llega mi hora! ¡Resurrección, Levántate, Cohetes!
En ese instante su zampakutou desapareció.
Dos cohetes de considerable tamaño aparecieron en su espalda junto con una espina dorsal por el pecho. De esta espina colgaban bolas blancas como la nieve. Le apareció un casco como mascara el cual tenía una cola de largas dimensiones.
-¿Te crees que con eso me puedes parar?
-¡Lanzamiento uno!
Y diciendo esto Lord hizo disparar uno de sus cohetes hacia donde progresaba Tore.
Antes de colisionar se abrió dejando al descubierto todos los explosivos que tenía en su interior.
El golpe dio de lleno.
El cohete ya se estaba regenerando.
Nadie se veía después de tal explosión y polvo.
