Disclaimer: Los personajes no me pertenecen son obra y creación del Señor Akira Toriyama.

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~DESTELLOS DE ESPERANZA~

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by

Kuraudea

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La Promesa

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—¿Entonces, no nos volveremos a ver?

—Te saludaré a tu «YO» del Futuro—se hincó el guerrero Mirai—Solo prométeme cuidar de mi «YO», pequeño.

—¡¿Eh?!—se sonrojaron ambos niños. Y cada uno, respingó el rostro hacia lados contrarios, apenados a más no poder.

Pese a la bochornosa situación, la niña Mai asintió con una sonrisa.

»Cumpliré esa promesa, Trunks.—pensó para sí misma con rubores en sus mejillas. Sus ojos estaban tan cristalinos que, tuvo que menguar esas ganas de llorar.

—Eso es—sonrió el joven azul.

La máquina del tiempo iba con los tripulantes a bordo. Todo era peor que viajar en una lata de sardinas; apretados era poco con la incomodad a la que iban sometidos.

Pero sin importar las condiciones, la nave despegó con éxito.

A su costado, Mai, vio como el pequeño Trunks miraba la nave elevarse con un semblante de serenidad.

»Trunks ... — lo nombró en su mente. Pues lo conocía tan bien que verle "así" no era normal.

Y el niño voló. Siguió a la máquina del tiempo con un nudo en la garganta. Miró su entorno: autos, luces, felicidad. Todo conjuntamente hermoso rodeado de paz y sobre todo de VIDA. Entonces, ¿Por qué a él no le tocaba vivir así? Era tan injusto saber que «él mismo» fue causante de salvar un mundo, «¡SU MUNDO!». Y que el joven azul careciera de tanto. Sin una madre, sin paz, con una vida llena de miserias y la peste a muerte burlándose a carcajadas.

»¡¿POR QUÉÉÉÉ?!

»¡QUÉ INJUSTO!

Mordió sus labios, apretó los puños, la sangre le hervía de tanta frustración acomulada. Se vio afligido por la situación. Esas ganas de llorar lo estaban consumiendo, hasta ya no poder más.

Explotó.

Desde lo más profundo de su alma externó a grito abierto:

—¡Oye «Yo»! ¡TE DESEO MUCHA SUERTEEEEE!

Su pecho liberó todo ese sentimiento que le reprimía.

»¡Por favor gana, «Yo»!

Desde tierra, Mai lo vislumbró con un hueco en el estómago. Pues tan solo verle gritar le había dolido bastante.

»Yo cuidaré de ti, Trunks.

»Yo cuidaré de ti, Trunks.

—Es una promesa...—contestó al aire que jugaba con su flequillo recto.—Cuidaré de ti.

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Lo que llevaba en sus mano era tan frío que hasta a ella misma le calaba. Sin embargo, esa carne roja que le había dado la abuela Brief, la apretaba con todas sus fuerza mientras caminaba por los pasillos de la Corporación Cápsula.

»¿Por qué siempre te metes en problemas,eh?

La muchacha estaba bastante molesta. Caminaba rígida, con el ceño fruncido.

Al llegar a la cámara de gravedad, tecleó un código de seguridad para acceder al lugar.

Entró.

Y «ÉL» estaba sentado sobre el piso.

—¿Y tú qué haces aquí?—volteó hacia ella bañado en sudor.

La pregunta que hizo Trunks fue ignorada totalmente. En tanto, la muchacha se acercaba a él con un semblante de molestia.

—¿Pero, qué te pasa...?—seguía sin entender el joven Brief.

—¡ES MEJOR QUE CIERRES LA BOCA!—con coraje aventó el trozo de carne en su cara.

Y no conforme, le apretó con la mano.

—¡Ouchhh!—forcejeaban en el piso.

Ella arriba de él, como si de una pelea se tratara.

—¡¿ME PUEDES DECIR POR QUÉ HACES ESO, MAI?!—preguntó el muchacho irritado, con la carne adherida al rostro.

—¡Eres un tonto, tonto!—le daba puñetazos en el pecho.

—Pero, ¿Por qué? ¡Explícame!

—¿Te crees el maldito «Rey del mundo», verdad?Como eres un saiyajin crees que no eres vulnerable a los golpes—seguía golpeándolo—Por la cámara vi esa paliza que te dio el señor Vegeta.

—Pero...

—¡Pero nada! Mira nada más como te dejó el rostro, Trunks. Pero, claro—respingó soberbia—Eso le pasa a los que llegan ebrios—se cruzó de brazos molesta.

—¡Ah! Ahora entiendo todo...

—¿En serio?—ella abrió uno de sus ojos.

—Aja...

El muchacho se sentó con las piernas cruzadas. Y sus manos permanecían a los lados para darle soporte. En tanto, la de ojos negros, estaba sentada sobre su pelvis con las piernas flexionadas a los lados.

—¿Por qué crees que hago esto?—preguntó la chica aún cruzada de brazos.

—Eso es fácil de responder—mostró media sonrisa. Pues creía fielmente que tenía la respuesta correcta bajo la manga.

—Dime qué es ...

—Bien. Pues ... Estás celosa porque no te lleve conmigo.

La chica apretó los dientes, frunció el ceño.

—¡CLARO QUE NO! ¡ERES UN...!

Y justo cuando iba a darle otro golpe se detuvo.

—Es inútil—suspiró.—Contigo es imposible cumplir la promesa, Trunks.

—Un momento, un momento—alzó una de sus cejas y agitó un poco la cabeza—Antes que nada, ¿Podrías quítame esta cosa de la cara?.

La muchacha retiró el Bistek. Y agachó la mirada.

—Dime Mai, ¿Qué promesa?—le miró fijamente.

—¿No la recuerdas?

—Bueno, yo... Quizás la olvidé—torció sus labios.

El muchacho guardó silencio por un instante. Todo con el afán de tratar de recordar.

—Mmmm...¿Es la promesa que le hiciste a Mirai?—preguntó dudoso. Pues fue lo primero que brincó en su mente.

—Sí, esa.—se sonrojó, la chica.

—Entiendo.

Trunks asintió, y con la mano levantó la barbilla de la muchacha.

—Lo has hecho muy bien, Mai.

—¿Tú-Tú crees?

—Por su puesto. Siempre estás cuidándome en todo momento. Y claro...—esbozó una sonrisa desvergonzada— Hoy fue la excepción, yo tuve la culpa, lo sé. Pero aún así, viniste auxiliarme.

—¿Cómo estaremos «nosotros» en el futuro?

—Supongo que bien, platicando como lo hacemos nosotros, o tal vez, dándose un beso así—Trunks se prendió de los labios de la Mai.

Fue de esos besos en donde no era necesario cerrar los ojos. Los orbes negros y azules se miraban tan brillantes y llenos de jovialidad. Y para darle cierre al asunto, susurró en sus labios.

—«ÉL» confía en ti. Deja de preocuparte, por favor. ¿Y sabes algo...?

—Qué pasa...

—Lo mejor es que yo también confió en ti.

—Gra-Gracias, niño...Yo...

Sus labios se volvieron a juntar esta vez, en beso más lento. Y entre el beso la chica interrumpió.

—¿Y tú sabes algo, Trunks?

—Lo sé, no me lo digas—ambos rieron—Necesito un baño, ¿Verdad?—más reían.

—Hueles a sudor con carne.

—No hay nadie en casa, si tú quieres podrías ducharte conmigo.

—Nunca dejaste de ser un depravado, ¿Lo sabes?

—Pero así te gusto.

Y entre jalones y discusiones salieron de la cámara de gravedad.

»Yo cuidaré de ti, Trunks.

»Prometo que cuidaré de ti.

FIN.

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Hola n.n

Aquí actualizando Destellos de Esperanza, ojalá que le haya gustado, sé que es cursi jajaja y tal vez no muy bueno, pero fue lo primero que me brincó en la mente.

Saludos a todos, ¡Y ah! Ya casi termino el capítulo final de HelMR. Besos a todos y gracias por leer.

Con cariño:

Kuraudea.