DISCLAIMER: En este fanfic se utilizan tanto personajes como lugares que corresponden a Tite Kubo (Bleach).

Tengo permiso para la utilización de los nicks (de ámbito público todos) que aparecen en el relato correspondiente a terceros.

Original es la trama y algún que otro personaje y escenario creado por mi mismo.


Capítulo 16. Enredos

-Sabes que no te voy a dejar pasar.- susurró Hanamisu a Shira.

En ese instante los dos se pararon.

El cristal fundido los iba convirtiendo en estatuas con vida.

Hanamisu desenvainó su zampakutou.

En ese instante su verdadero reiatsu salió a la luz.

-¿Y ese reiatsu, Roberret?- Zero se dio la vuelta al sentir el cambio de presión.

-Me parece familiar. –Shira intentaba recordar a que reiatsu le recordaba. Luego de unos instantes se dio cuenta.- Tú eres uno de los secuaces de Porlakh.

Hanamisu se quedó callado.

-¡Eres un infiltrado!

Los demás quedaron asombrados.

No por mucho tiempo, y uno a uno iba cogiendo las bolsas de Oomaeda.

-¿Por qué estás aquí?- Preguntó Shira.- ¡Contesta!

La conversación subía de tono.

Cuando cada uno de los que corrían cogían las bolsas, desaparecían.

-¡No te quedes callado, mírame!

Hanamisu observaba como iban desapareciendo uno a uno.

Shira no soportó la ignorancia y prepotencia de Hanamisu.

Con la zampakutou desenfundada rozó la garganta de su adversario.

-Gran esquivo, ¡pero no te servirá de nada!

Shira se lanzó sobre él.

Hanamisu habló:

-Se que eres una capitana sin bankai. Lo siento por ti, pero estas a un nivel inferior que el mío.

-¡Eso te lo crees tú!

Y a punto de dar la estocada definitiva, Shira se paró.

-Lo notas, ¿verdad? Mi zampakutou es la única con un corazón propio. Aun estando sin liberar sus latidos se oyen en las almas que combaten conmigo.- Hanamisu apartó la zampakutou de Shira.- Somos dos contra uno. Pero eso no es lo que te preocupa. También es raro encontrar a una zampakutou de tal poder como la mía y además sublevada a un ser inferior que ella. Su reiatsu es tan denso que en corta distancia las demás zampakutou generalmente tienen miedo. –Se acercó al oído y susurró.- No tienes ni la mínima posibilidad de vencerme, Capitana.

Y con un tajo ascendente hirió a Shira por todo su cuerpo.

-Además, las fuerzas especiales usan el combate cuerpo a cuerpo. Pero bien sabes que sin tu zampakutou tu nivel no llega ni al de un 5º al mando.

-¡Capitana! – Oomaeda se dio cuenta de que su capitana tenía problemas, pero esta le negó su ayuda con la cabeza.

-En el experimento de Porlakh, fui el agraciado de llevarse la mejor parte del reiatsu. – Empezó a sonreír.- Muere, capitana de pacotilla. ¡Late, Ribingu (Viviente)!

Hanamisu alzó su zampakutou, que no tenía ningún detalle de mención. La hoja se separo por el medio, donde apareció un corazón latiendo fuertemente. De este salían venas y arterias bombeando sangre que cubrían la hoja de Hanamisu. La empuñadura se convirtió terciopelada, pero con crines vivas. Por el filo de la espada aparecieron dientes en forma de una sierra mortal.

Todo se volvió blanco y negro.

Una estocada mortal.

El grupo de Galky seguía subiendo las escaleras, pero parecía que no avanzaban.

El cansancio acrecentaba.

-Galky, no podemos mas.- decían algunos del grupo.

Entonces Galky se asomó a la barandilla.

Solo estaban en el principio.

-Veo que te distes cuenta. – Sonó una voz entre risas.- Paradokkusu hace que el terreno que nos alcanza la vista sea paradójico, metafórico o hasta ficticio.

En ese instante la pared de su espalda se rompió y apareció Grecefar.

-Una pista, solo tenéis que burlar a mi zampakutou dentro de los limites lógicos del espacio real en el que nos encontramos. Por esta pista uno se queda sin pasar, lo siento. –Grecefar chascó los dedos, que rompieron una lámpara de arriba.

Todos miraron hacia arriba.

Entonces al volver la cara Grecefar ya no estaba.

Galky se puso a pensar. Y rápido y corriendo bajó las escaleras. En el último escalón, saltó.

En ese instante se encontró que estaba en el 1º descansillo.

Las había "subido".

Se encontró de frente con Grecefar que descansaba sentado en el suelo.

-Eres el primero que ha descubierto el secreto del 1º nivel. Pasa por aquí.- Y alzando la mano por la pared abrió una puerta de madera carcomida que no iba con el estilo de aquel lugar.- Te quedan 3 niveles mas. Suerte, Galky.

Galky se fijó en la puerta. Como antes, volvió la mirada al lugar donde estaba Grecefar, ya no había nada.

Entró.

Había un cartel:

"Una cascada de agua nítida y brillante salió de su rostro" La fase 1 se refiere a la paradoja de la escalera infinita. Aunque tu camino no ha hecho nada mas que empezar.

(Pensamientos de Galky) – Entonces esta es el nivel de la metáfora. No parecen demasiado difíciles los problemas de Grecefar.

Aquella sala estaba oscura. Solo estaba iluminado un camino de baldosas blancas que daban el efecto de que volaban.

Galky seguía sin miedo.

En ese instante vio una ventana en la oscuridad. El camino iba hacia allí.

Se asomó.

El mar.

El ancho y azul océano se veía desde aquella ventana.

En ese instante la habitación se iluminó.

Las baldosas empezaron a moverse de lugares.

Aparecieron montañas. Desapareció la ventana, allí ya se veía el mar infinito.

Las baldosas empezaron a caer.

Un rio de agua fría lo arrastraba hacia la perdición del traicionero océano.

En una de las orillas apareció Grecefar.

-Pista: estas en un ser vivo que tiene que ver con la metáfora del cartel.

Y volvió a desaparecer.

Galky empezó a pensar con rapidez.

Una cascada se acercaba a su posición.

-Si no lo consigues mueres.- Grecefar desde la nada le advirtió.- Busca la cueva.

Entonces Galky se dio cuenta de que estaba en medio de una lágrima. Y que el mar era el vacío inexistente que separa al rostro del suelo.

Se arrancó la manga derecha y dejó ver unas marcas y un tatuaje muy extraño para describirlo, pero parecía un círculo con diferentes astros en cinco extremos de este.

-Llaves de la luz que mezclan colores haciendo imposibles, dioses de la vida, helio, ser, muerte. Abandona toda esperanza con el cuervo plateado. Técnica de los dioses iluminados, Shuukyou (Religión).- Al decir esto se cortó en el astro del sur de su brazo.

En ese instante empezó a ser arrastrado a la orilla. Consiguiendo salir de la fuerte corriente justo antes de la cascada.

Después de un breve pero aliviador respiro volvió a sentarse y pensar.

(Pensamientos de Galky) -Si esto es una cara la cueva es la boca, es decir que tiene que estar para una dirección hacia el norte.

Cuando se disponía a seguir su camino fue frenado por una mano.

-Eres tú otra vez.

Grecefar apareció ante el.

-¿Cómo has conseguido salir de la corriente, si únicamente eres un barman del Rukongai?- Preguntó extrañado.

-Los que hemos venido del Rukongai tenemos poderes que ninguno de los shinigamis podéis alcanzar a comprender. – Grecefar se sentó y pidió que le explicase. Galky prosiguió sin problemas. – En la antigüedad, los habitantes del Rukongai podían dividirse en cuatro grupos. Los comerciantes o burgueses que ahora son los que predominan. Las familias con poderes sobre lo material, como la arena. Los que podían utilizar lo invisible, como curaciones o habilidades similares a las Kidoh. Y el último grupo se denominaba los que manipulan lo divino. En realidad solo pedimos ayuda a los de arriba, suelen llamarnos de muchas maneras, pero la mas común es profeta. No tenemos ni ataque ni defensa, solemos dirigirnos a ellos como que hemos tenido suerte. No es nada de mención. No somos ni la mitad de fuertes que los otros, pero estamos, digamos, conectados con sus almas de una forma divina, hablando mal.

-Te tengo que pedir que tengas cuidado con ese poder tuyo. Los del laboratorio de investigación se pondrían como perros por tenerte.- Grecefar se quedó pensativo un momento. Luego cambió el escenario a delante de la cueva.- Sigue, tu camino todavía no ha terminado, y por si te sirve de algo, los demás ya han abandonado. Estas solo.

Galky asintió y se dirigió hacia la inmensidad de aquella cueva oscura.

(Pensamientos de Galky) – Hubiese sido mejor que no me lo contaras, pedazo de capullo, eso no me anima nada.

Arjen, Swrt, Yukiyuma y los demás llegaron al cobertizo.

Arjen iba dispuesto a abrir la puerta cuando alguien le interrumpió.

-¿Estás seguro de lo que haces?- Swrt lo frenó en seco.

-No seas cagueta. Y después de un esfuerzo interior inmenso, Arjen abrió la puerta.

Llegaron a una plaza con una fuente en el centro. Aunque la fuente parecía poca cosa comparado con la explanada de la plaza, entera empedrada.

Al otro lado encontraron a alguien familiar.

-¿Lynn? – Swrt la reconoció.

Estaba tendida en el suelo, casi moribunda.

Cuando se acercaron vieron que estaba con otra persona.

-Soy Mica, ella me ha salvado la vida.

Lynn se veía en un estado lamentable.

Tenía convulsiones y se notaba que le quedaba poco tiempo.

-Alguien tiene que hacer algo. –Gritó Yukiyuma.

-Necesito tiempo para recuperarme yo. –Intervino Mica. – Pero yo podría salvarla, solo darme unos minutos.

Todos se quedaron cayados.