DISCLAIMER: En este fanfic se utilizan tanto personajes como lugares que corresponden a Tite Kubo (Bleach).
Tengo permiso para la utilización de los nicks (de ámbito público todos) que aparecen en el relato correspondiente a terceros.
Original es la trama y algún que otro personaje y escenario creado por mi mismo.
Capítulo 17. Sala iluminada
Zero, Urahara7, Aventurero y los demás fueron transportados a una sala oscura iluminada por velas aromáticas en el suelo.
-Qué sitio mas sospechoso.- Pensaba en voz alta Zero.
-Y mas hermoso, ¿no os parece?
De repente en medio de la estancia un foco iluminó lo que sería un trono con un tapiz de plumas de pavo real y adornado con rubíes y zafiros por todos lados. Sentado en aquel trono apareció un shinigami.
-¿Y tú quién eres?- preguntó Zero al instante.
-Sabéis, la belleza es innata, se tiene o no se tiene. Y es básicamente lo que hace de un enfrentamiento pésimo, uno increíble.
-¿De qué nos estás hablando? –Seguía insistiendo Zero con preguntas.
-Soy el Subcapitán de la 11ª División, Yumichika Ayasegawa. ¿A que soy hermoso?
Y poniendo una pose de modelo quería dar a entender que si.
Lo que ocurría es que esa pose era de mujer.
Poco a poco empezaron las carcajadas, hasta que todos se estaban, y perdón por la palabra, descojonando vivos.
-¡Basta!-gritaba Yumichika.- ¡Basta!
No podían parar de reir. Generalmente los que señalaban a Yumichika mientras se reían se fijaban en sus cejas, que junto con esa pose lo había convertido en mariquita total.
-¡Callaos!¡Florece, Fuji Kujaku!
Un silencio se hizo por unos instantes, pero como si no hubiese pasado nada, todos se seguían partiendo la caja, y ahora también por la, según Urahara7, patética forma de su zampakutou.
-¿Pero de qué os reis?- Yumichika se estaba enloqueciendo mas y mas.
Un terremoto empezó a asolar la sala.
-¡Revienta, Oki-sa (Magnitud)!
-Pero que… ¡Mi estancia tan hermosa y espléndida!- Gritaba Yumichika.
Una sombra salía de un agujero de tremendas dimensiones hecho en la pared.
-Quién te crees que eres para romper el santuario que con tanto esfuerzo he diseñado… -Se pone a llorar enrabietado.- ¡Simca, recuerda que soy subcapitán igual que tú!
-Si si, bueno… Lo siento.- Decía de forma obligada y un poco pasota para que se callase.- Vengo por orden del Capitán Hitsugaya.- Sus ropajes eran los de un shinigami normal y corriente, pero su zampakutou era impresionante hasta viéndola desde lejos.- Se llama Kim, y quiere ser reclutada, así que el capitán ha dicho que pase esta prueba para ver si tiene capacidades.
Oki-sa tenía la empuñadura de un dorado oscuro rodeado por hilos de color rojo que daban directamente a un machete de grandes dimensiones hecho exclusivamente de piedras que se iban ensanchando cuanto mas se alejaban de la empuñadura. Al ser hecho de piedras el filo no era del todo afilado, pero su consistencia era infinitamente mas compleja que las zampakutous normales.
-Entendido… ¡Pero no podías haber entrado por la puerta! – Yumichika estaba indignado, pero cambio de estado de ánimo al instante.- Esta prueba consiste en un enfrentamiento a muerte de mi parte. Por la vuestra se simplifica a apagar las luces de esta sala.- En ese instante, y alzando las manos Yumichika, se encendieron tres focos mas haciendo ver que la sala tenía millones de velas encendidas.
-¿Eso es todo?-Urahara7 no se lo creía.
-¿Cómo que "eso es todo"? Aquí se os va a evaluar la eficacia en hacer una misión con un problema exterior.
-Sí, si eso lo sabemos.- Intervino Zero.- Pero tú eres uno, y nosotros somos bastantes mas.
-¿Y quién ha dicho que sea solo yo? Chicos, ¡Matadlos!
De la sombra, y por la luz que entraba por el agujero de Simca aparecieron centenares de hombres dispuestos a arrasar al grupo de reclutas.
-Toda la 11ª División se ha prestado para colaborar. ¿Podréis con nosotros?
Kim se adelantó a los demás.
-Dejádmelos a mí, vosotros apagad las velas de la sala.
-¿Estás seguro?- Zero estaba sorprendido.
-¡Vosotros hacedlo!
(Pensamientos de Zero) – Cualquiera le dice no a esta chavala. Qué carácter.
Y así lo hicieron.
Kim se quedó en frente de la horda de la 11ª División mientras los otros apagaban velas.
-¡Viento, cielo carmesí!- Se posicionó Kim abriendo un poco las piernas y uniendo sus palmas en frente de su cara.- ¡Esta es mi resurrección, Sangre!
En ese instante le salió un tremendo pincho en cada antebrazo, dirigido hacia adelante. Dos similares, pero mas decorativos de los dos gemelos de las piernas. Eran blancos carmín. Y en la parte de la cintura, que rompió la túnica que llevaba, se formó una especie de minifalda con muchos encajes. Solo le faltaban dos alas blancas para ser un ángel. Y solo sobresalían sus armas de los brazos para que su belleza, por si sola fuese celestial.
-¡No os acobardéis por dos simples pinchos!- Animaba Yumichika que se iba escondiendo entre las sombras.- ¡Seguid, sois mas, acabad de una vez!
Los shinigamis no se pararon e iban gritando "¡Por el capitán!" "¡Para que este orgulloso!" y mas así.
-No me queda mas remedio.- estaba susurrando Kim.- ¡Cero Carmesí!
Y apuntando con los dos pinchos hacia los shinigamis, de las puntas se le dibujaron dos rosas rojo carmesí, como si florecieran. Y del centro de estas fueron disparados dos finos rayos de color rojo que al segundo tenían las dimensiones de 10 balones juntos.
-¡Explosión de la Rosa Carmesí!
Y diciendo esto unió ambas puntas de las estacas de sus antebrazos en pleno cero y las estrelló contra el suelo.
Una explosión de una magnitud increíble fue provocada en aquel lugar.
Los cimientos de la habitación cedían.
Los shinigamis estaban KOs.
(Pensamientos de Simca) –Menuda explosión ha hecho. Y eso no es todo, lo que mas me sorprende es que estaba controlada. Es un poder increíble el que posee esa chica.
Mas, muchas mas de la mitad de las velas fueron apagadas por el polvo, el humos y los destrozos que hubo, aunque fueron escasos. Se podía decir que quedaban pocas encendidas.
-Increíble el poder que posees.- Yumichika apareció desde una esquina.- No lo desaprovecharé. En mi división ganas respeto si vencemos a adversarios como tú. Así que prepárate.
Yumichika se puso decidido a ir a por Kim.
Enseñando a Fuji Kujaku en todo su esplendor miraba fijamente a una Kim que esperaba su ataque.
-Ser hermosa, y tener todo ese poder, la verdad, me produce un poco de envidia.- entonces dio un shun-po a la espalda de Kim.- ¡Estate atenta!
Un golpe que no pudo esquivar del todo bien.
Kim sangraba mucho por la espalda, aunque la herida no era de consideración.
-Maldito.- balbuceaba Kim.
-¡Te he dicho que te concentres!
Otro shun-po, ahora a la derecha de Kim, mismo ataque.
Kim retrocedió.
Sangraba por el brazo derecho, se lo había inmovilizado.
(Pensamientos de Simca) – Pocos reflejos, poca rapidez, una fuerza descomunal. Interesante.
Yumichika empezó con golpes rápidos a los que Kim se defendía a duras penas con el brazo derecho.
Kim no hacía mas que retroceder, a ese paso llegaría a la pared en pocos golpes mas y todo se habrá acabado para ella.
-¿Cuánto os queda?- Gritaba desesperada Kim. Que intentaba asestarle un golpe a Yumichika, pero nada, tenía que volver a defender.
-¡Unos 5 minutos, aguanta!- Gritó Aventurero.
-¿Qué aguante? ¡Perdona, que la que se está jugando la vida soy yo! ¡Este tío no me deja hacer nada!
-Pues entonces no hay mas remedio.- Zero se puso serio.- ¡A trabajar, Daburusu!
Con su zampakutou un poco desenfundada, los que veían a Zero empezaban a verlo borroso.
Pasados unos segundos vieron como salían varios Zero hacia todas las direcciones.
-¿Y eso?- se preguntaba Aventurero.
-Mi shikai no supone un aumento de poder por la zampakutou, sino que esta me otorga su poder para hacer clones idénticos a mi hasta un máximo de 5 incluyéndome.- Decía el del medio.- Ahora terminemos con esto.
Kim empezaba a no poder mas con la secuencia de golpes de Yumichika.
La diferencia de fuerza y resistencia física era demasiada, y eso lo sabía bien el subcapitán.
-¡Ojo del tornado pentagonal, Torunēdoai gokakkei (Ojo del tornado pentagonal)!-Diciendo esto los Zeros se posicionaron en un pentágono y con su s katanas en la mano derecha posicionaron su punta en el hombro del de al lado y a la vez dieron un golpe horizontal. Un tornado empezó a formarse en el centro. El que había hablado antes con su espada, como si pudiese atraparlo, dirigió el tornado con un movimiento de muñeca a la zona donde estaban las últimas velas encendidas.
Yumichika paró.
Un poco apenado se giró dejando a Kim muy extrañada.
-Malditos, con lo que me estaba divirtiendo, no os podíais haber esperado un ratito mas.- suspiró.- Esta es la puerta que os lleva a la plaza de reencuentro. Felicidades.
Se le notaba apenado. Todos habían cruzado ya la puerta cuando Simca se le acercó.
-Has mejorado considerablemente, Subcapitán Ayasegawa.
-Gracias, Simca, pero no estoy apenado porque han superado mi prueba, sino porque ya no habrá tantos enemigos para mi.
-¡JA! Es por eso, no te preocupes, que a ti te tocarán los mas fuertes, tranquilo.- Y guiñándole el ojo desapareció.
Simca se dirigió a contarle lo sucedido en la prueba de Yumichika.
Entonces Hitsugaya aceptó la incorporación de un arrancar en sus filas.
En la plaza del reencuentro, como la llamó Yumichika, apareció Nori por un lado, y otra puerta de donde salieron todos los del grupo de Zero, Aventurero y Urahara7 junto con Kim.
-¡Lynn! –Zero la vio aun cuando estaba siendo curada por Irlanda.
-Tranquilo, está mejorando favorablemente, en un rato estará como nueva.- Le explicó el estado de Lynn Irlanda.
-Swrt, ¿sabes algo de Galky?-Aventurero se acercó a este.- Nos separamos en la segunda prueba, después de Ganju. Lo siento.
-No, seguro que está bien, ya llegará.
Aventurero miró a los alrededores de la plaza buscando consuelo.
(Pensamientos de Aventurero)- Ánimo, compañero. Te quiero ver con nosotros, amigo mío. Porque como no lo consigas te voy a dar una tunda que ni tú te la vas a creer.
Cerró el puño y esperó.
