DISCLAIMER: En este fanfic se utilizan tanto personajes como lugares que corresponden a Tite Kubo (Bleach).

Tengo permiso para la utilización de los nicks (de ámbito público todos) que aparecen en el relato correspondiente a terceros.

Original es la trama y algún que otro personaje y escenario creado por mi mismo.


Capítulo 22. Revelación interior.

-¡Aaaarrgh!

Shira soltó un grito de una bestia furiosa al cielo.

(Pensamientos de Shira) -¿Qué me ocurre? ¿¡Qué me está pasando?!

Los vizards se prepararon para su ataque desenvainando todos sus zampakutous.

Entonces Shira se posicionó para lanzarse contra ellos.

Zero y los demás estaban preparados para cualquier impacto.

Shira frunció la cara.

Un puño, el de su derecha, le golpeo en la cara, haciéndola perder el equilibrio y caer de una forma muy extraña.

Todos los presentes se extrañaron bastante.

-¡Gilipo-, sal de aquí! ¡No la controles! –Gritaba Shira en una lucha entre sus dos puños.

-¿Qué es lo que está haciendo? – Saltó Arjen desde una esquina.

Todos negaron con la cabeza o auparon los hombros en señal de que ellos estaban igual de impresionados que él.

-¡Tú no te metas, cabro- de mierda! – seguía discutiendo Shira sola.

En el interior del mundo de Shira, Kingu no shi y Megami no shi no umi ni discutían fieramente.

-¿Pero qué es lo que te pasa? - Megami no shi no umi ni gritaba desde una zona alejada de él.

-A mí no me pasa nada, eres tú. ¡Tú eres la que me ha hecho esto! – Entonces se rasgó la camiseta dejando ver su increíble torso con un agujero Hollow en el centro.- Mega, sabes que la única que ha estado aquí en mi ausencia con Shira has sido tú. Así que lo que me ocurra a mi es porque tú se lo has provocado a Shira.

Megami no shi no umi ni, llamada por Kingu no shi únicamente Mega, empezó a reírse a carcajada limpia.

-¿Qué es lo que te hace tanta gracia?

-Kingu, tu eres ciertamente la forma liberada de su shikai.

-Si… lo sé. No sé a dónde quieres ir a parar. – Kingu no shi estaba extrañado.

-Digamos que le he perforado sus pensamientos de autosuficiencia y se los he cambiado por el de dependencia con su zampakutou.

-¿Qué le has hecho qué? –Kingu no shi se sobresaltó.- Pero eso podría matarnos.

Megami no shi no umi ni volvió a mirar a Kingu no shi a la cara, y con una sonrisa espectral lo dijo todo.

-¿Has sido tú? – Empezó a mirarse el pecho donde tenía el agujero.

-No creas que eso es un agujero Hollow. Eso es tú desaparición, Kingu no shi.

Este quedó paralizado e impactado.

-¡Tanto tiempo que hemos pasado juntos esperando a que estuviese lista y me haces esto!

-Es lo que tiene. – Rápidamente Mega le siguió la conversación.- Y sabes lo mejor de todo, que la muy cazurra creyó que le estaba dando mi poder… ¡JA!

El círculo se le acrecentaba por momentos.

Perdía respiración.

Se arrollidó.

-Tú solo quieres controlar a Shira para sembrar el caos, ¿verdad?- Salió de su boca entre inspiraciones.

-No, mi querido amigo, quiero alzarme sobre toda la sociedad de almas. Ser como me llamo, la Diosa.

A Kingu no shi se le ensombrecieron los ojos.

-Esa es nuestra mayor diferencia. –Decía con tono malvado.

-¿Qué dices?

-Tú siempre has mirado por ti misma las cosas, hasta cuando estabas dentro de mi eras egoísta.

-Si. ¿Y qué?- se puso chulita.

-Qué pena que yo no mire por mí mismo.

Se le acercó justo delante y con un gancho ascendente atacó a Mega.

Esta por poco que no lo esquiva.

-Todos tenemos dos manos, no se te olvide.- le dijo fugazmente Kingu no shi.

Los ojos se le abrieron a Megami no shi no umi ni como platos.

Veía como la otra palma se le acercaba abierta hacia su pecho.

Era imposible esquivarlo a aquella velocidad.

Prash…

Kingu no shi le atravesó el pecho de lado a lado.

Shira se paró otra vez delante de los vizards.

-¡Para! ¡Por favor, ayuda!- Pedía Shira en un momento de consciencia.

-De verdad, pero… ¿qué ha tomado hoy?- Con cara de extrañado Nori no se calló sus pensamientos.

-¡Nori, vamos!- habló Urahara7.

En su mano le había agarrado el corazón, que se veía bombeando aún sangre fuera del cuerpo.

-Somos un alma, ¿recuerdas?- Mega empezaba a sangrar por la boca y los ojos.- Solo necesito tu corazón para poder volver a obtener todo el poder que me corresponde.

Entonces le sacó el brazo de su cuerpo inerte, el cual al tocar el suelo se deshizo en millones de partículas infinitesimales.

Con el corazón aún en la mano se volvió y empezó a hablar.

-Lo siento, algo me pudo.- Kingu no shi hablaba como si de Shira se tratase hacia los vizards.

Esto hizo frenar a Nori y Urahara7.

-Espera un momento… -Nori la miraba extrañado.

Sin mediar palabra con Urahara7 fue directo hacia Shira, dejándolo bastante atrás.

Entonces Kingu no shi, antes de que el círculo fuera a mas, ya le faltaba la mayoría del centro del tronco, engulló el corazón de Megami no shi no umi ni.

Shira cayó desmallada, llegando Nori a tiempo para evitar males mayores.

(Pensamientos de Nori) – Tal y como se encuentra, un golpe en la cabeza sugiere una gran pérdida de memoria, y como que eso ahora no nos viene bien, que digamos.

-Siento traerte tan de repente, Shira.

-Kingu no shi, ¿qué es lo que ocurre? –Preguntó Shira algo extrañada.

(Pensamientos de Kingu no shi.) - ¿Qué hago? ¿Le digo la verdad? ¿Le digo que su bankai la ha intentado controlar y la he devorado? …

-Shira, soy tu bankai. –y respirando hondo calló.

-¿Y qué ha pasado con la chica? Megami no shi no umi ni se llamaba si no recuerdo mal.

-Una prueba de superación que has pasado. Nunca ha existido, aunque ese es el nombre que tomo para la liberación completa.

-Entonces…

-Ella era la que te manipulaba. Has sabido resistirte hasta el límite, por eso te doy mi poder. Además porque confío en ti y en tu forma de enjuiciar las cosas. Shira, salgo de las profundidades, pronuncia mi nuevo nombre.

-¿Cómo?

-Pronuncia mi nuevo nombre.

De repente abrió los ojos bajo los brazos de Nori.

-¡Sal de las profundidades! ¡Ban-kai, Megami no shi no umi ni!

En ese instante el shikai de Shira desapareció en un estallido.

Nori salió disparado. Destruía todas las montañas que se cruzaban en su camino hasta anclarse en la pared.

-Nori. –Fue lo único que pudo salir de Urahara7.

El suelo se resquebrajó haciendo un círculo alrededor del cuerpo desnudo de Shira, que por las rocas que empezaban a levitar no se la veía completamente.

De la fisura empezó a brotar agua.

En poco rato ya estaba en los pies de Urahara7, que estaba algo alejado.

-¡Urahara7, sal de ahí! –Gritó Zero.

Urahara7 hasta antes que terminase de hablar ya volvía con ellos.

Entonces un geiser salió de ese círculo rodeando a Shira.

Era gigante. Rasgó el techo de la habitación.

-¡Urahara7, mira atrás! –le advirtió Swrt.

La columna producida por el geiser era enorme y empezaba a caer como una cascada de increíbles dimensiones.

-Lynn, Yukiyuma, Irlanda, subid a donde estaba yo antes. – Les obligó Zero después de varias repeticiones y reproches de Lynn, mayormente.

Luego se acercó a Arjen y a Swrt.

-La inundación va a ser bestial, hay que ir a ayudarle.- Y miraron hacia Urahara7.

Este seguía corriendo desconsolado, pero se dio cuenta de lo que pretendían y lo negó con la cabeza.

(Pensamientos de Urahara7) – Locos, esto no es nada para mí. Estaré bien, no seáis tan cazurros como para venir a por mí.

-No quiere que le ayudemos.- Dijo Swrt.

-¿Qué? –Respondieron a la vez super extrañados los otros dos.

-Que quiere que no le ayudemos, así que vamos con Lynn, Yukiyuma e Irlanda.

Urahara7 se giró.

Miró fijamente hacia la enorme tromba de agua que se le acercaba.

(Pensamientos de Urahara7) – Si no salgo de una corriente de esta fuerza, no soy digno ni de ayudar a mi querida abuela.- terminó gritándolo a viva voz.

Entonces desenfundó su zampakutou casi entera.

Cuando la primera gota le dio en la frente toda aquella masa de agua se paró.

Inmóvil.

Como una simple estatua.

Entonces rápidamente retrocedió creando un terrible torbellino.

Este se fue estrechando hasta que solo quedó en la mitad un capullo de agua girando a gran velocidad.

Unos ojos de un amarillo chillón resplandecieron como el sol desde las aguas.