Notas: Hola a todos de nuevo, espero que les haya gustado el cap 1, les dejo este ahora, porfavor déjenme sus comentarios, intentare hacerlos un poco más largos de aquí en adelante
Cap 2.
Aproximadamente diez segundos después, Harry se levantó de golpe y corrió por su varita, la cual había dejado caer en el forcejeo que habían tenido antes. La tomo en sus manos y se giró apuntando a Draco, el cual, para su sorpresa, ya lo estaba apuntando a él también a unos metros de distancia. Ambos se miraban desafiantemente.
- ¿Qué planeas hacer con eso Potter? – pregunto clavando sus fríos ojos grises en los de Harry.
- Sabes perfectamente que planeo, creo que lo más conveniente es que ambos olvidemos este asunto. No puedo permitir que Ginny se entere de esto, más bien que nadie se entere de esto... – el rostro de Harry estaba cargado con determinación, no iba a dejar que se fuera así, Draco sabía que tenía que elegir sus palabras con cuidado.
- ¿Realmente quieres olvidar? – Pregunto con una media sonrisa burlona. - ¿Olvidar esa forma tuya de… hablar? No lo creo Potter. A mi parecer ahora ambos tenemos algo que queremos mantener en secreto, así que ninguno de los dos hablara, por su propio bien. - Harry lo miro unos segundos, pero termino por darle la razón, Malfoy no hablaría, él tiene demasiado que perder, así que termino por bajar su varita. El rubio se aplicó un hechizo de limpieza sobre su ropa e intento alisarla un poco haciendo un ruido reprobatorio y con expresión enfadada al no poder dejarla a la perfección, intento limpiar la sangre de su rostro, ocasionada por la previa pelea, pero aún se veía algo desalineado. - Bueno Potter… fue un placer, no como siempre. - Dicho esto, tomo sus cosas y salió del aula, dejando a un Harry confundido y avergonzado.
Los siguientes días fueron complicados para él, no podía sacar de su cabeza lo sucedido, se sentía avergonzado, arrepentido y un horrible sentimiento de culpa lo invadía cada vez que miraba a Ginny. La chica estaba confundida, no entendía por qué Harry había estado tan rechazante con ella esos últimos días, le ponía pretextos cada vez que le sugería intimar, tales como que estaba ocupado con algún trabajo, se sentía mal o que estaba agotado, y su paciencia se estaba terminando. Ron y Hermione también habían notado que parecía distante, hablaba poco y su rutina era mecánica, como si la hiciera por mera costumbre, pero es que ¿cómo se podía estar tranquilo después de lo que había sucedido?
Harry no sabía que pensar, estaba confundido, ¿Qué había significado eso? Acaso… ¿le gustaban los tíos? No lo creía, además de por Draco, nunca había sentido atracción hacia ningún otro, además disfrutaba el sexo con Ginny, aunque a decir verdad había sido increíblemente más intenso lo que había hecho con Draco aunque no hubiese llegado a eso… Realmente su mente nunca había divagado tanto ni en mujeres ni en hombres, únicamente cuando había presenciado esa escena en el baño de los prefectos es que todo había cambiado, se había sorprendido así mismo reviviendo esas imágenes en los momentos más inoportunos, y ahora ya tenía otra experiencia, pero lo había dejado completamente insatisfecho, quería más de Draco, quería terminar lo que habían iniciado, quería llegar a todo, y esto lo hacía sentir muy mal con respecto a Ginny, ¿Qué iba a hacer con ella? La había engañado. Sabía que el nunca podría tolerar que a el lo engañaran, era un hombre celoso en ese aspecto, se había acostumbrado a las miradas que le dirigían a la chica, pero no por eso le gustaban. Nadie se le acercaba por respeto a el, pero no dudaría en haber hechizado a cualquiera que se quisiese pasar de listo.
Draco por otro lado, no estaba mejor que el, también recordaba constantemente lo que había sucedido. A diferencia de Harry, el tenia muy claras sus preferencias sexuales, por lo tanto eso no fue una revelación, pero no podía dejar de pensar en lo que le había dicho Harry ese día, retumbaba en su cabeza y es que lo había agarrado por sorpresa, el se imaginaba que el Gryffindor sería un mojigato en el sexo, no se esperaba que tomara la iniciativa, ni que le hablara como lo había hecho mientras hacia esos gemidos en su oído…
Se olvidó a salir de su estupor, sabía que lo que había sucedido no podía repetirse y estaba seguro que Potter lo tenía claro también, aunque siendo sinceros, no es como que lo hubiesen planeado, simplemente paso.
Ambos se evitaban, sus peleas en los pasillos que solían tener se habían reducido a cero, mucha gente se preguntaba qué había sucedido, porque ahora parecían ignorarse por completo, como si no existiera el uno para el otro.
Era miércoles, y ese fin de semana habría salida a Hogsmade, y los alumnos estaban emocionados, incluso Ron y Hermione que ahora salían, tenían toda la tarde planeada, ya que era la primera salida de ese ciclo escolar. Había muchas parejas nuevas, como todos los años al comienzo y Harry no podía evitar sentirse molesto por este hecho.
- Harry, ¿enserio no te molesta que vayamos a Hogsmade? No me siento cómoda dejándote solo – pregunto Hermione, claramente consternada por dejar a Harry ese día, el cual no sentía deseos de asistir. Se encontraban saliendo de un aula caminando hacia su siguiente clase.
- Claro que no Hermione, vayan y diviértanse. - contesto restándole importancia, realmente deseaba estar solo.
- ¿De qué están hablando? Claro que Harry ira, va a ir conmigo – Dijo la pelirroja apareciendo de repente, tomando su mano y dándole una mirada mezcla de disgusto con sorpresa. - ¿Recuerdas? Teníamos planes para la primera salida del año.
Lo había olvidado por completo, había prometido llevar a Ginny a ese lugar horrible que era una especie de bar para parejas, atiborrado de corazones y colores rosas, la mera idea hizo que se le revolviera el estómago.
- Oh, cierto Ginny, lo siento, la verdad es que no tengo deseos de ir, ¿te parece si lo cambiamos para la siguiente salida? – Tentó Harry, no muy seguro de lo que lograría
- ¿Qué demonios te pasa Harry? Ya no me hablas como antes, ya no quieres verme a solas, ya ni siquiera me buscas, tengo que estarte buscando porque si de ti dependiera no harías nada - Grito Ginny mientras soltaba su mano bruscamente, y varias personas que iban pasando se giraron para no perder detalle de la pelea entre una de las parejas más sonadas del colegio. – ¡Parece que ya no te importa nuestra relación! – Dicho esto salió hecha una furia
- ¡Ginny espera! – Grito Harry e intento ir tras ella, pero Hermione lo detuvo.
- Déjala Harry, este no es un buen momento, tú al parecer tienes mucho que pensar también.
La miro alejarse con su cabellera roja colgando en su espalda, realmente era muy bella… ¿Por qué no podía ser todo como antes?
El día siguiente no hablo con Ginny para nada, no sentía ánimos de iniciar una pelea de nuevo, y no sabía cómo iba a explicar su comportamiento de esos últimos días. La noticia de su pelea era el tema de ese día, no basta decir que muchas chicas de Hogwarts estaban emocionadas ante la expectativa de que podría estar disponible en algunos días, le brindaban sonrisas descaradas en los pasillos, pero lo único que lograban era conseguir que Harry se pusiese cada vez más incómodo. Solo podía pensar en Draco, y en como ese evento desafortunado le estaba costando su relación con Ginny.
La noche llego y se tumbó en su cama agotado, Ron estaba a su lado, no habían tocado el tema de la discusión con su hermana ya que Harry no tenía ánimos, y pues Ron era su hermano, no quería saber los detalles de su relación, así que hablaron de los nuevos entrenamientos de quidditch, los planes que tenían, y quienes serían los nuevos que quedarían en el equipo de ese año.
Después de un rato, Ron había caído dormido y Harry no podía cerrar ojo así que, aburrido y curioso, tomo el mapa del merodeador y se dispuso a localizar a Draco, grande fue su sorpresa cuando localizo su nombre en el baño de los prefectos justo junto a otro, Roger Davies, el maldito Davies, el más atractivo de Revenclaw.
Una llamarada de celos lo golpeo inmediatamente ¿Qué demonios se creía? Por qué el tenía que estar ahí, sin poder pegar ojo por estar pensando en el, y mientras allá estaba, con el chupa pollas ese, seguro era con el mismo que lo descubrió la última vez.
Aventó el mapa del merodeador en un arranque de ira, y se tumbó a la cama dispuesto a dormir, pensando que ese cabron no merecía que dedicara sus pensamientos a el, pero su mente parecía tener planeado hacer todo lo contrario, ya que lo golpeo con el recuerdo del baño una y otra vez hasta que quedó dormido.
Al día siguiente estaba totalmente decidido a arreglar las cosas con Ginny, no sabía si era porque quería recuperar su vida, o si quería restregarle en la cara a Malfoy que no se dejaría amedrentar, o si quería darle celos, lo cual era estúpido por que no creía que le importara… y eso, era lo que más le podía, pensar que él era el que estaba así, mientras Malfoy estaba follandose a Pansy y a Davies por igual, y quien sabe a cuantos más. El pensamiento le hizo sentir calor del enojo.
Bajo al Gran Comedor y lo primero que hizo fue buscarlo con la mirada. Al parecer Draco lo sintió porque levanto la cara e hicieron contacto visual por un momento. El rubio noto en sus ojos un reproche y enojo, no sabía de donde venía. Lo siguió con la mirada mientras caminaba hacia la mesa de Gryffindor, pero no se detuvo para sentarse con sus usuales amigos, sino que siguió derecho hasta llegar a la chica Weasley, lo cual se le hacía extraño, ya que los había visto discutir hacia dos días en los pasillos, pensaba que había terminado todo. Lo vio parado junto a ella muy cerca, la chica lo ignoraba y Potter le decía algo y sonreía, parecía que estaba intentando contentarla. Entonces la Weasley se corrió a un lado para dejarle espacio. Vio a Harry sonreírle coqueto, acercándose mucho a ella, y tomándola por la cintura. Draco comenzó a sentirse hostigado por esto, así que desvió la mirada por unos segundos solo para darse cuenta que no podía perderse eso. Entonces la chica Weasley asintió con la cabeza sonriendo y Potter se acercó a besarla mientras acariciaba su cabello.
Se sintió asqueado y no quiso volver a mirar. Maldito Potter.
Harry había logrado arreglar las cosas con Ginny, le había prometido ir a Hogsmade ese fin de semana y todo ese día se lo había dedicado a ella: la había escoltado a sus clases, se había sentado con ella en el Gran Comedor, se despedía con un beso, si salía antes de alguna clase iba a su aula a esperarla afuera. Algunas chicas estaban encantadas con el nuevo comportamiento de Harry hacia su novia. Lo miraban afuera esperándola, con su túnica remangada hasta los codos, la corbata ligeramente holgada y ese cabello alborotado, con ese aire de confianza en si mismo recientemente adquirido que en conjunto con esos ojos verdes lo hacían irresistible.
Malfoy, al estar en el mismo año escolar que Harry, no podía evitar estar al tanto de todo esto y lo hacía sentirse más enojado cada vez.
Terminando clases, Harry y Ginny se reunieron con Ron y Hermione disponiendose a salir a los jardines del colegio, el día estaba ideal, un cálido sol resplandecía ya cerca del atardecer. Caminaron por los pasillos, Harry tenía su brazo sobre los hombros de su novia, abrazándola mientras se dirigían al exterior cuando se toparon de frente a Draco Malfoy, seguido de Pansy, Crabbe y Goyle.
- Vaya, vaya, es Potter y sus peleles - Dijo Malfoy ácidamente con una sonrisa burlona.
- Apártate hurón, ¿Qué no tienes a alguien más que ir a joder? – Respondió Ron enojado.
- Oh, pero da la casualidad que a quien quiero joder está aquí. – Respondió Draco clavando sus grises ojos en los de Harry desafiante, y este noto inmediatamente la connotación sexual que había puesto en la palabra "joder", y aunque solo el lo noto, hizo que enrojeciera y se alarmara inmediatamente.
- Piérdete Malfoy. - Contesto Harry intentando salir de ahí lo antes posible, tirando de Ginny para flanquear al grupo de Slytherins y poder continuar con su camino, pero fueron bloqueados por Crabbe y Goyle.
- ¿Tan rápido se van? Si solo estamos charlando. - dijo Parkinson mientras abrazaba a Draco por el pecho, como presumiendolo. – Me sorprende verlos juntos, después de tremenda escena que montaron el otro día, no creia que puedieses mantener una chica a tu lado Potter.
- Claro que puede, y al menos no tengo que ir por ahí hechizando a toda persona que duerma con el.- Dijo Ginny sarcásticamente.- ¿Por qué? Ah, porque no las hay. Harry me es fiel, algo que tu no comprenderás.
- ¿Lo es? – pregunto Draco burlona y desafiantemente con una sonrisa en la cara, disparando cientos de alarmas en Harry, logrando que este se pusiese muy nervioso. Draco soltó una carcajada, sacando a Pansy de su momentánea cólera, y Ginny lo miro extrañada, no entendía que había querido decir con eso.
Harry saco inmediatamente su varita y la apunto a Malfoy, se veía muy desafiante. Estaba cabreado y no dudaría en hechizarlo. Incluso los Gryffindor se sorprendieron de este arrebatado gesto.
-Vaya, parece que toque un punto sensible, ¿Eh, Potter? – comento todavía con una sonrisa en el rostro.
- Muévete. - dijo tajantemente haciendo una seña con la varita indicando que se hicieran a un lado.
- Que tengan buen día. - dijo haciendo una ligera inclinación de forma burlona, extendiendo la mano mostrándoles el camino y todavía con esa enorme sonrisa en la cara, Harry quería borrarla a golpes. Los Gryffindor pasaron y continuaron el camino.
- Me saludas a Davies. – dijo Harry volteándose para que sus amigos no escucharan. - ¿Cómo estaba ayer?
Fue el turno de Draco de quedar boquiabierto, parecía un pez fuera del agua, abriendo y cerrando la boca, no encontraba que decir. De no haber estado tan cabreado habría encontrado la situación muy cómica. Pansy lo miro extrañada y escucho que le decía "¿A que se refiere?" mientras Harry se alejaba para alcanzar al grupo.
Los Gryffindor siguieron con su camino, pero ya no tenían el mismo estado de ánimo que antes, ahora estaban molestos por lo acontecido, ya no bromeaban ni sonreían.
- ¿Qué quiso decir con eso Harry? – pregunto Ginny ligeramente acusándolo de algo que no sabía.
- No tengo idea a que se refiera, tu sabes que solo estoy con tigo, solo quería molestar Ginny. – Respondió este, intentando mentir lo mejor posible, restándole importancia, pero Harry nunca había sido bueno para eso. La respuesta basto por ahora, pero podía ver en el rostro de la pelirroja que no estaba totalmente convencida con la respuesta.
Harry estaba cabreado, no podía creer que Malfoy hubiese hecho eso, se suponía que tenían un trato, habían acordado mantenerlo en secreto, pero ahí estaba el insinuando cosas, y dejándolo en evidencia, no podía confiar en él. Debió haberlo obliveado cuando pudo. Se las pagaría.
Llego la mañana de Hogsmade y sorprendentemente Harry estaba deseoso de ir, necesitaba un cambio en su rutina, de eso estaba seguro.
Entraron al tren y eligieron un compartimento, y justo cundo Harry y Ginny estaban dejando sus cosas, notaron que Ron y Hermione no entraban.
- Eh… ¿les importa si vamos a otro compartimento? – Dijo Ron nervioso, y a sus espaldas Hermione se sonrojo fuertemente.
- Diviértanse. - Dijo Ginny riéndose y Harry emitió una sincera sonrisa. Ambos se fueron cerrando la puerta tras de si.
Inmediatamente la chicha se subio a Harry, que ya estaba sentado, colocando una pierna a cada lado de su cuerpo.
- Ya no puedes escapar. - le susurró al oído y comenzó a besarlo, primero lento y entonces profundizando.
Harry acaricio sus muslos subiendo y bajando por debajo de su falda, entregándose al beso, entonces subió sus manos al pecho de la chica, sintiendo lo suaves que eran y enseguida recordó a Draco, su pecho firme, sus pezones pequeños y duros, recordó como tomo uno entre sus dedos y lo apretó arrancándole un pequeño gemido, y odio que Ginny no fuese Draco. Deseo que el viaje terminara, sabía que estaban por llegar, estaba realmente cerca de Hogwarts, y no sabía qué hacer para quitarla de encima.
- Alguien podría vernos. - y era cierto, a través del cristal de la puerta.
- No importa. - dijo Ginny, atacando su cuello.
- A mí sí, no quisiera darles más de qué hablar. - Dijo Harry sonriéndole y alejándola un poco, pero seguía sentada arriba de el.- Ya estoy viendo los titulares "Candente reconciliación en el expreso de Hogwarts"
Ginny rio ante el comentario y le otorgo la razón, se sentó a su lado y pasaron el resto del viaje en silencio abrazados, viendo los paisajes en la ventana. Sabía que no podría evitar mucho tiempo más lo inevitable, eventualmente tendría que hacerlo con ella.
¿Qué le estaba pasando?
Llegaron a Hogsmade y se dirigieron al lugar horrendo al que quería ir Ginny, pasaron ahí un rato entre besos, abrazos y cervezas de mantequilla. Harry se estaba sintiendo mas cómodo con la chica, recordando por que la quería, y porque estaba con ella, realmente el no fingía, sabía que Ginny no se merecía lo que le había hecho, pero sabía que estarse culpando solo arruinaría su ya dañada relación, era mejor simplemente empeñarse en salvarla, y no volverlo a hacer. Si se preguntaba si era amor lo que sentía hacia ella, el sabía que no lo era, pero tenía esperanza de que algún día lo fuera.
Cuando salieron de ahí, encontraron a unas amigas de ella que caminaban por la calle, se dirigían a hacer algunas compras de ropa y cosas de chicas que el no disfrutaba para nada, así que le dijo que fuera con ellas.
Harry comenzó a caminar sin rumbo por un rato, hasta que sus pies lo llevaron a la casa de los gritos y una inmensa melancolía lo invadió. Se sentó en una piedra, en la misma que se había echado a llorar cuando había escuchado aquella conversación en las 3 escobas donde le habían dicho que Sirius había traicionado a sus padres.
Sirius… como le hacía falta. Ahí había sido donde lo había visto con forma humana la primera vez.
También ahí había sido donde bajo la capa invisible había aventado bolas de nieve a Malfoy y a sus amigos. El recuerdo le hizo sonreír un poco, pero no opaco la sombra de su padrino.
También ahí era donde Remus pasaba todas sus transformaciones. Definitivamente ese lugar tenía un fuerte vínculo con él.
Y ahí estaba… otro recuerdo más para la colección.
- ¡¿Qué demonios ha sido eso de ayer Potter?! – Grito una voz a sus espaldas
