DISCLAIMER: En este fanfic se utilizan tanto personajes como lugares que corresponden a Tite Kubo (Bleach).
Tengo permiso para la utilización de los nicks (de ámbito público todos) que aparecen en el relato correspondiente a terceros.
Original es la trama y algún que otro personaje y escenario creado por mi mismo.
Capítulo 25. Recuerdos -Apocalipsis-
-¡Subcapitán Abarai, mire encima del bosque oriental del distrito 50! – Simca avisó al subcapitán a cargo de la 6ª División por la vacante que dejó la defunción del Capitán Kuchiki.
Entre toda la ardua batalla se veía a Hihio Zabimaru abriéndose paso hacia aquel lugar.
-¡Simca, cúbreme!
-¡Por supuesto, mi capit-, digo…, subcapitán Abarai!
Una leve sonrisa salió de la sonrisa de Renji el cual vio desde el aire aquel bosque.
Pronto se dio cuenta de cuatro especies de estacas con una base en forma de "L" que formaban un cuadrado perfecto. Al lado de una de ellas un chaval estaba apoyado, con las manos en los oídos.
-Chaval, ¿Qué estás hacien…?- Renji fue disminuyendo el tono al ver poco a poco de quién se trataba.- ¡Tú!
Este al oírlo alzó su mirada hacia Renji.
-Subcapitán Abarai, cuánto tiempo, ¿Cómo estás?- decía con una esplendorosa sonrisa en sus labios.
-Tore. ¿Qué es lo que estás haciendo aquí?
Entonces antes de que Abarai terminase, Tore ya estaba apuntando hacia abajo.
El subcapitán miró.
(Pensamientos de Renji)- ¿Ese no es Hisagi junto con otro?
-Tore, activa el bakudou.- recibió por el auricular de boca de Porlakh.
-Entendido.
Entonces Abarai vio que Tore se movía.
-¡Detente! ¡Qué pretendes hacer!
-Abarai, creo que sabes tan bien como yo que tu presencia aquí es mera venganza. Tú caíste contra él por hacerte el chulito y dejar que liberase su bankai. Yo no le di oportunidad a ello y aquí me tienes. Siento haber matado al que era tu objetivo, pero como comprenderás, para llegar a mi objetivo él era una piedra que había que quitar del camino.- exponía oscuramente hasta que se paró a la vera de una de las estacas, la mas alejada del subcapitán.
-El Capitán Kuchiki no merecía morir como lo hiciste.
-¿Cómo lo hice?- dijo con aire de chulito.- Un capitán no puede bajar la guardia ni durmiendo. Pobre de él que se confió.
-Maldito.- dijo entre dientes.- ¡Vamos a machacarlo, Hihio Zabimaru!
Rápidamente Tore alzó la voz:
-¡Yo que tú me apartaba, Abarai! No te aseguro que salgas vivo si sigues dentro del cuadrilátero. ¡Bakudou 82, Gēto kudō (Puerta de la unidad/ Puerta expulsar)!
En ese instante, y con un gesto de cómo si limpiase la parte de arriba de una mesa, hizo aparecer una inmensa superficie de color verdoso transparente que, de poste en poste, cubrió la mayoría del bosque.
-Te lo dije. –Hisagi se giró.- Tu padre te ha traicionado.
Ishima luego de un rato reaccionó.
(Pensamientos de Ishima) -Un momento… Si mi padre me ha concedido la funda por la que tanto he luchado… ¿Será que quiere que envaine mi zampakutou en ella? Sé que ese shinigami se equivoca, y se lo demostraré.
En silencio intercambió la katana sin nombre, la cual enfundó en su vaina, y guardó su empuñadura sin hoja en la funda de su padre.
Entonces la volvió a desenfundar.
Apareció una hoja destellante.
Cegaba a quien la mirase fijamente mas de unos segundos.
-¿Pero qué…? –Hisagi no cabía de su asombro.
Entonces su cielo se cubrió de un verde azulado, seguramente por la transparencia de una capa y el azul del cielo.
En donde se encontraban Hitsugaya, Porlakh y los demás se vio como el bosque estaba tapado por esa ligera capa.
Porlakh alzó su mano apuntando hacia aquella barrera y cerró los ojos.
-"Límite de miles de manos, por respeto no se puede tocar la oscuridad. La mano de tiro no se refleja en el cielo azul. El camino de la luz del Sol, el viento que aviva las llamas, tiempo que se reúne cuando ambos están juntos, no hay necesidad de dudar, obedece mi orden…"- Recitaba Porlakh.
(Pensamientos de Hitsugaya) -¿Un Hadou de nivel 90? Imposible.
-"… Luz de bala-Ocho cuerpos-Nuevo artículo-Libro de los cielos-Tesoros-Grandes ruedas-Fortaleza gris. Guarda la distancia, disperso y limpio cuando dispara."-Poco a poco sus ojos entreabrió.- ¡Hadou 91, Senjyu Kōten Taihō!
Miles de balas aparecieron alrededor de Porlakh y como estrellas fugaces fueron disparadas hacia la barrera.
Con gran precisión impactaron en la parte de abajo, deformando la barrera de tal forma que se le formó un tremendo montículo en la superficie.
Renji consiguió salir antes, ya que si ese tremendo impacto, frenado por la barrera, le llega a dar, daba igual, inconsciente era como mejor hubiese quedado.
Ahora un gigantesco monte de kidoh reconcentrado lo separaba de Tore.
-Ya nos veremos, Renji.- Y diciendo esto, Tore desapareció.
El subcapitán se quedó enfurecido en aquel lugar.
-Subcapitán, ¿ocurre algo?- Simca llegó por la retaguardia de Abarai. Al ver que no respondía le informó de su actuación.- El bosque está asegurado, al parecer el Capitán Ukitake ya le dio tal orden a sus hombres para evitar las huidas en masa… ¿Qué es eso?
-No preguntes.- Renji se giró y pasando a su lado con la cabeza gacha siguió.- Volvamos al campo de batalla, seguro que necesitarán nuestra ayuda.
Simca se preguntaba qué había ocurrido, y cabizbaja contestó:
-Sí.
-¡Ves! ¡Te lo dije!- Ishima se volvió loco, era una locura que no podía retener.- Shinigami de pacotilla, tus tretas no han servido conmigo. No me has engañado, ¡realmente mi padre me ha otorgado el poder latente de Sosuke Aizen!
En ese instante la zampakutou empezó a gritar.
Un chillido que no pudieron soportar ni los que estaban combatiendo.
-¡Argh!, ¿Qué es ese sonido?- Nana no pudo aguantarlo y se tapó los oídos.
La cara del padre se iluminaba por momentos, se alzaba a pesar de estar en las últimas.
Sus carcajadas se oían a distancia.
Su figura resaltaba entre todos los de la batalla, que postrados por el sonido no podían ni sostener sus armas y empezaban a delirar en el suelo.
-¿Nunca habéis oído morir al alma de una zampakutou? ¡Pues esto es peor! Mi zampakutou no tiene nombre porque la verdadera existencia siempre ha sido esa funda, es demasiado fácil engañar a tus hijos si desde pequeños les metes una creencia errónea. Ella se presentó ante mí como Yoru no hana (Flor de la noche) pero su habilidad hace que ese nombre sirva de poco. Devora las almas de las zampakutous que son enfundadas en ella, adoptando forma, sumando habilidades, incluso le quita hasta su nombre.- El chillido empezaba a ser insoportable hasta para los oficiales de alto rango.- Su poder se acrecienta con cuantas mas zampakutous devore, de ahí que si la zampakutou que devora tiene bankai...
Ishima no controlaba la zampakutou. Ya estaba arrodillado y entonces la liberó:
-¡Rayo fugaz, Kōsoku!
- …Mi zampakutou también lo posee.
Entonces, el ya pitido cesó.
-¿Me estás diciendo que Ishima ha podido controlar ya su bankai?- Avanzó Porlakh con una cara de asombro.
La barrera del bakudou volvió a nivelarse de con una fuerza estrepitosa lanzando todo el hadou de nivel 90 reconcentrado hacia el bosque.
-Pero todo lo que os dije no era del todo falso.- Continuó el padre de Porlakh sin hacerle caso.- Haber hay un Hogyouku, solamente que ya nací fundido a él.
Se arrancó la parte de arriba de sus ropas dejando ver en el corazón una piedra oscura que estaba arraigada en su piel.
-Su capacidad de regeneración es mucho mas leve que la verdadera de mi padre. –Siguió el padre de Porlakh ante las miradas de incredulidad de los presentes.- Pero el poder es similar, solo que aun no he superado la primera fase.
Porlakh era el único que lo miraba desafiante.
El aire soplaba alzando las capas y los trajes. Un fuerte viento de levante empezaba a arreciar.
Las gotas de sudor empezaban a ser visibles en las caras de cada uno.
El sol pegaba de una forma infernal.
-Padre, ya sabía de la existencia de tu Hogyouku, pero me pareció tan inútil que no me comí la cabeza.- serio, Porlakh pronunciaba estas palabras.- El abuelo hizo tanto daño porque su zampakutou le permitía compenetrase al cien por cien con la Hogyouku. Tú, en cambio, no puedes hacer nada hasta que no pases a la segunda fase. Tu regeneración no es ni comparable con la de un simple Arrancar ahora mismo.
El padre chasqueó los dientes llenos de sangre que asomaban de su boca.
Todo lo que decía era cierto.
-No eres mas que un viejo con un buen shun-po.
En ese instante el padre se lanzó. Con un shun-po impresionante se posicionó a la espalda de Porlakh. Abrió la palma, la dirigió fieramente hacia el corazón de su hijo.
Similar a como lo hizo con Soi fong.
…
Porlakh lo atravesó por el estómago quedando su padre paralizado ensartado en la hoja. Y luego de un rato, cuando ya Porlakh se dio la vuelta para ver a su padre cara a cara alzó su zampakutou rajando a su padre en dos, inclusive la cabeza.
Y mientras caía hincando las rodillas, Porlakh le susurró unas palabras a su oído:
-"Tienes que saber anticiparte a los demás si tu poder no llega a la altura. Aprende a usar tu poder, y te codearás con capitanes" Eso fue lo que me dijiste, padre. Todavía no quepo en mi de haberte ganado por una enseñanza tuya.
-Cumple mi objetivo… Sé el REY… -Y definitivamente cayó muerto a los pies de Porlakh su "bendito" padre.
El hadou impactó de lleno contra Ishima e Hisagi.
La onda fue tal que arrasó todo lo que se encontraba a su paso. No quedó bosque, no quedó nada.
Los pocos que custodiaban la salida hacia el bosque fueron deshechos en micropartículas.
Y al segundo la explosión estaba implotando. Siendo absorbida por la zampakutou que levitaba junto con piedras de gran tamaño que, cuando terminó de recogerse la explosión cayeron sepultando la zampakutou en la tierra.
No quedó rastro ni de Hisagi ni de Ishima.
(Pensamientos del padre justo antes de morir)- Por fin avanzaré de fase. Al fin verás cómo es el mundo, Etsuko.
