Muchas gracias por leer! Déjame tus comentarios y sugerencias
Cap 3.
- Hola Malfoy. - Respondió desinteresado sin voltear, tanto recuerdo le había quitado las ganas de pelear.
- ¡Hola Malfoy nada! ¡Explícate! ¿Cómo demonios sabes lo de Davies? Y no me digas que fue la vez que nos viste, esa vez estaba de espaldas no había forma en que pudieras haber visto su rostro.
- Tengo mis métodos. - Dijo Harry mirándolo aburrido. - Creí que teníamos un acuerdo Malfoy, y parece que tu no estas cumpliendo tu parte del trato, entonces yo no cumpliré la mía tampoco. A ver quién sale más afectado de esto. – La expresión de Draco era todo un poema. Harry, como buen león, era orgulloso, no estaba dispuesto a dejarse manipular por Draco. Aunque realmente nunca fue una opción permitir que el rubio hablara.
- Yo no eh dicho nada al respecto, Potter, no tienes nada que recriminarme. - respondió mientras se cruzaba de brazos, mirándolo con esa distinguida expresión de superioridad.
- Lo diste a entender, Ginny sospecho algo, me ocasionaste problemas justo cuando todo estaba mejorando. – dijo Harry con el mismo tono indiferente.
- Tú te lo buscaste Potter, haciendo tu numerito en el Gran Comedor como queriendo castigarme por no se qué, y no lo niegues, vi la mirada que me echaste cuando te dirigías hacia ella, se que querías que viera. – Había hablado más de lo debido, no era su intención haber mostrado que le había afectado eso, y menos delante de Potter.
- ¿Y qué importa? - Dijo Harry molesto, al verse descubierto, todos los pensamientos melancólicos se fueron en ese momento y la rabia volvió, la misma rabia que había sentido esa noche al haber visto el nombre de Davies junto al de Draco. - ¡Solo déjame en paz Malfoy! ¿Qué demonios quieres de mí? – Grito mientras se ponía en pie, Draco giro la cabeza nerviosamente para asegurarse que nadie los miraba, agradecía que nadie iba a esa parte de Hogsmade. - Tu ya tienes al maldito Davies, ¡Solo déjame intentar recuperar mi vida! ¡Deja de arruinarlo todo! – para cuando termino de hablar estaba muy agitado.
- ¿Yo? ¿Arruinarlo? ¡Ni siquiera te eh dirigido la palabra después de eso! ¡¿De que estas hablando?! – Dijo Draco incrédulo, también alzando la voz. Toda la discusión era estúpida y lo sabía, no entendía por qué peleaban, ni a donde pretendían llegar, ¿Acaso Potter estaba… celoso?
- ¡Desde eso todo se vino abajo! ¿Por qué no pudiste dejarme ir cuando lo pedí? ¡Tenías que seguir con tu estúpido juego! – dijo Harry. Draco no sabía que decir, no encontraba el principio ni el fin de la discusión, era como si Potter tuviese eso guardado desde hacía mucho y lo estaba sacando todo y ciertamente no sabía qué hacer. No sabía si estar feliz al ver al Gryffindor tan abatido, a fin de cuentas, eran enemigos, pero extrañamente se sentía mal por el, y lo entendía, pero a la vez se sentía orgulloso al saberse responsable de tal estado mental en Potter. Opto por guardar silencio y dejarlo hablar. - ¡Ya nada es igual con Ginny! ¡Ya ni siquiera quiero tocarla! No puedo hablar con nadie, me está carcomiendo por dentro y para colmo te veo con el imbécil ese de nuevo en el baño ¡¿Por qué tenías que arruinarlo todo?!
Hubo un silencio incomodo en lo que Draco asimilaba todo lo que había dicho Harry, todavía no estaba convencido si eran celos, o si solo quería que se sintiese tan desdichado como el y por eso le recriminaba lo de Davies, pero estaba convencido de que lo que había sucedido entre ellos, lo había afectado profundamente y ahora que se detenía a pensarlo era comprensible: Potter estaba en una relación con una chica, el nunca se había imaginado que un hombre pudiese hacerlo sentir algo, debió haber sido toda la revelación para el. Draco no sabía qué hacer, nunca había sido tan complicado situaciones como esas, usualmente en cuanto iniciaba el drama el se alejaba, no tenía paciencia para eso, pero ahí estaba, parado escuchándolo. Y para que se mentía a si mismo, el también había estado pensando mucho en lo que había pasado, quería terminar lo que habían iniciado y no lo reconocería jamás, pero también habían sido celos lo que había sentido al verlo coqueteándole a la Weasley, haciéndose el tonto para obtener su perdón.
Harry volvió a sentarse en la roca, se sentía realmente mal, a pesar de haberse desahogado. Ya no sentía vergüenza, solo sentía un enorme vacío en el pecho. Draco lo miraba y a Harry ya no le importaba. Se veía derrotado con la mirada perdida en algún punto en el piso.
Draco suspiro desesperado - ¿Qué es lo que quieres Potter? – Pregunto tranquilo después del momento de silencio. Y Harry noto que la pregunta había hecho con sinceridad. Lo miro a los ojos y por un momento no vio al Malfoy de siempre, ahora tenía un semblante tranquilo, la expresión de superioridad, de enojo, de burla se habían ido.
Harry tardo algunos segundos en contestar. - No lo sé, y aun así ¿Por qué habría de importarte? - respondió tajantemente volviendo a mirar al piso. Draco permaneció en silencio. – Quiero que cumplas lo que dijiste y mantengamos esto en secreto, quiero que lo que paso deje de afectarme, quiero volver a sentir algo cuando estoy con Ginny, quiero que dejes de intentar ponerme en evidencia.
- Esta bien, lo hare. - Respondió ocultando su decepción, quería otra respuesta, y por un momento se permitió a si mismo creer que Potter iba a dársela. – Pero debes dejar lo de Davies al lado, no sé cómo lo viste, pero no quiero que nadie lo sepa. Y aléjate del baño, te recuerdo que no eres prefecto.
Harry sonrió tristemente, estaba decepcionado, entonces seguiría con el idiota ese. – Davies tampoco lo es. Intentare dejarlo. Pero de los baños no te prometo nada.
- Bien. - lo miro entrecerrando los ojos. Intentarlo era mejor a nada.
- Bien. - dijo Harry. Draco lo miro unos segundos más antes de dar media vuelta y alejarse de el.
Harry se quedó sentado unos momentos más en la piedra, para después ponerse en pie y salir a buscar algún alma conocida. Ya no quería estar solo.
El viaje de regreso lo paso son Ginny, Ron y Hermione, gracias a Merlín, ya que no le apetecía quedarse solo con la pelirroja. Mientras ellos charlaban animadamente el estaba distraído mirando por la ventana, con la mente en blanco, simplemente viendo las montañas pasar.
- ¿Todo bien Harry? – Pregunto Hermione preocupada por la falta de interés de su amigo en participar en la conversación.
- ¿Qué? – dijo Harry saliendo de sus pensamientos al escuchar su nombre.
- Que si estas bien.- dijo Ron también mirándolo.
- Si claro, muy bien, solo algo cansado.
- ¿Seguro Harry? Sabes que puedes decirnos. - Dijo Ginny. Algo había pasado, estaba segura, lo había dejado con perfecto estado de ánimo y luego lo encontraba así, otra vez distraído.
- Estoy bien, solo quiero llegar a tomar una ducha y dormir. – Le sonrió a su novia y apretó su mano cariñosamente para tranquilizarla. El gesto pareció funcionar.
No pasaron ni dos días cuando, lo que Harry había estado evitando, paso. Ginny finalmente acorralo a Harry en su habitación demandándole atención sexual. Tenía que darse la oportunidad, tenía bastante tiempo de no hacer nada con la chica por el fantasma de Malfoy así que a duras penas lo saco de su mente y se entregó al momento, sabía que si no lo hacía, terminaría por perder a su novia.
Fue insípido, carente de pasión, monótono, pero lo disfruto dentro de lo que cabe. Había logrado terminar, lo cual era su mayor miedo, no poder excitarse lo suficiente para terminar y que Ginny se diera cuenta. Le hacía falta muchas cosas a lo que había pasado, pero tenía esperanzas de poder ir cambiándolas poco a poco, siendo sinceros él tampoco había puesto mucho de su parte para hacer el momento más placentero, simplemente se había dejado llevar por la chica.
Después de eso aprendió a fingir mejor frente a ella, estaba dominando sus emociones de una forma que se sorprendía a si mismo. Su rostro ya no era un libro abierto que cualquiera pudiese ver, ahora el podía elegir que emoción quería mostrar, cosa que antes le había resultado algo imposible. Después de eso había arrumbado la culpa que sentía por haberla engañado en algún lugar muy profundo de si mismo, pensó que, si Ginny no se enteraba, realmente no había daño hecho… ¿No? Los siguientes días fueron más sencillos de sobrellevar.
Harry sabía que parte del acuerdo que tenía con Malfoy incluía "dejar lo de Davies al lado" pero había fracasado olímpicamente en eso, se había vuelto rutina cada noche, antes de dormir, consultar el mapa, sabía que estaba siendo un idiota, pero realmente si no lo revisaba no podía dormir, daba vueltas en la cama pensando en si estaba con el Ravenclaw, hasta que se disponía a revisarlo. Llevaba una semana así y hasta ese momento no habían estado juntos, aunque si había descubierto a Pansy en su habitación en dos ocasiones. Se sentía molesto al respecto, pero no tanto como se había sentido con Davies.
Realmente no entendía por que le tenía tanto odio al Ravenclaw. O tal vez no sabía, pero continuaba negándoselo a si mismo.
A la mañana siguiente comenzaban las pruebas para los nuevos reclutas de equipo de Quidditch, tenían que reemplazar a los que se habían graduado el curso anterior.
Se dirigían al campo mientras Ron parloteaba animadamente sobre los que esperaba que fuesen buenos y quienes pensaba que no deberían ni tomarse la molestia de asistir.
Cuando llegaron encontraron a diez alumnos con sus respectivas escobas en mano esperándolos. Algunos se miraban nerviosos, otros decididos. El dia estaba despejado, era perfecto para volar y después de todo lo que había sucedido, Harry se encontraba deseando subirse en su escoba con desesperación.
- Buenos días a todos, les agradezco que hayan venido. - Comenzó Harry. - Los puestos que tenemos disponibles son para un bateador y dos cazadores. Sé que algunos de ustedes desean aplicar únicamente para alguno de los puestos, pero todos se probaran en ambos, nuestra decisión les será comunicada en el transcurso de la siguiente semana, les pido que sean pacientes. – Abrió el cofre que tenía enfrente donde se encontraban las pelotas. - Jugarán un sencillo partido únicamente con la quaffle y las bludgers, se dividirán en equipos de cinco integrantes cada uno, no habrá guardián y habrá dos bateadores por equipo. Después de 20 minutos de juego se rotarán las posiciones hasta que todos hayan jugado ambas. ¿Entendido?
Hubo murmullos de asentimiento y Harry se dispuso a iniciar el juego. Se sentó en las gradas con Ron a observar y tomar notas de todos los jugadores mientras hacían algún comentario sobre alguna bateada o atrapada especialmente buena realizada por alguno de los Gryffindor.
- Creo que Donovan tiene potencial como bateador. - Dijo Ron mirándolo mientras salvaba a uno de sus compañeros de ser golpeado por la bludger.
- En cuanto terminemos me gustaría que el, Spinner y Codebar se queden para pruebas individuales. - dijo Harry mirando sus apuntes. - Richter está definitivamente dentro, pero tengo duda sobre los otros.
- Ven vamos, ya pasaron los últimos 20 minutos. – Dijo Ron y ambos bajaron las gradas para recibir a los jugadores que se veían agotados y ansiosos.
- Muchas gracias a todos por su desempeño, todos volaron bastante bien, lamentablemente solo tenemos 3 puestos disponibles. Algunos de ustedes quedaran como suplentes. – Harry miro sus apuntes y tardo unos segundos en decir. - Pueden retirarse todos a excepción de Donovan, Spinner y Codebar. - Los tres aludidos se miraron entre ellos sorprendidos mientras los demás abandonaban el campo algo decepcionados y cabizbajos. – Ron les realizara algunas pruebas individuales, síganlo porfavor.
Harry volvió a subir a las gradabas para observar y continuar tomando nota. Donovan era realmente bueno, definitivamente entraría al equipo, pero entre Spinner y Codebar, todavía tenía sus dudas de a cuál elegiría, esperar a hablarlo con Ron.
Dejo su pergamino al lado y continúo mirando. Donovan se movía con mucha confianza y precisión, ¿Por qué nunca lo había visto antes? Tomo las solicitudes de los aplicantes "Donovan… Donovan… Aquí esta…" Pensó Harry mientras pasaba los papeles hasta dar con el.
Estaba en sexto curso, había salido destacado en sus clases de vuelo, tenía buenas notas excepto en pociones, pero no lo culpaba por eso, sabía que Snape se ensañaba con los leones.
Era un chico bastante alto y con cuerpo atlético, de piel ligeramente morena, como si se hubiese expuesto al sol por algunos días. Su cabello era corto de color castaño claro y tenía unos ojos azules que hacían bastante contraste con su tono de piel. Sus facciones eran duras y finas, todo en conjunto hacían a un joven bastante atractivo.
Vio que Ron les hizo la señal para que bajaran y todos los jugadores descendieron al centro de la cancha mientras Harry bajaba las gradas para encontrarse con ellos.
- Muchas gracias, les haremos saber los resultados. - Dijo Harry mientras tomaba sus cosas para retirarse también. Comenzaron a caminar el y Ron hacia el castillo, seguidos de dos de los chicos ya que uno tomo otro camino diciendo que se iba a encontrar con alguien. Unos minutos después Donovan los alcanzo.
- Hola de nuevo, perdón que moleste, me gustaría saber si lo hice bien. - Dijo sonriéndole nerviosamente a Harry, caminando a su lado.
- Si bastante bien, creemos que tienes potencial para bateador, pero aún tenemos que revisarlo. - le respondió Ron y Harry pudo ver como sus ojos resplandecían con orgullo al escucharlo.
- ¿Por qué nunca te había visto Donovan? – pregunto Harry sonriéndole al chico, y se sorprendió a si mismo por ese inconsciente intento de coqueteo que había realizado, esperaba que nadie más lo hubiese notado.
Donovan lo miro confundido y parpadeo un par de veces - ¡Claro que me habías visto! Pasas por mi dormitorio para subir al tuyo, nos hemos cruzado varias veces, incluso una vez me ayudaste a controlar un libro que pidió el profesor Hagrid. – tal vez si lo había notado.
- Ah sí, le gusta pedir libros peligrosos, ya recuerdo. - Era mentira, no se acordaba de el. – Bueno, supongo que estaremos viéndonos. – Le sonrió de nuevo.
- Eh… espero que sí, buenas noches. - Donovan le devolvió una sonrisa nerviosa y se alejó con el otro chico del cual Harry ya ni recordaba el nombre dejándolo solo con Ron. Los miro alejarse hasta que se perdieron de vista.
- ¿Qué ah sido eso? – pregunto Ron inquisitivo mirando a Harry, en busca de algo que lo delatara. - ¿Acaso tu...? olvídalo.
- ¿Qué? No ah sido nada, solo intentaba ser amigable.
- ¿Y desde cuando tú eres amigable? ¿Y por qué no fuiste amigable con el otro tío? – dijo Ron. No lo iba a dejar ir tan fácil.
- Donovan se acercó a nosotros, el otro no.- Respondió Harry comenzando a ponerse incómodo.
- A ver y ¿Cómo se llama el otro?
Harry tardo unos segundos en contestar. - ¿Conrad? ¿Spinner?
- Su nombre es Codebar, y Spinner fue el primero que se fue… ¿Qué demonios Harry?
- No molestes Ron, solo intentaba ser amigable, ¿Qué insinúas? - respondió molesto
Ron abrió la boca y la cerro varias veces sin saber que decir, realmente no sabía que insinuaba. - Nada supongo, disculpa. ¿Sabes que puedes hablar conmigo verdad?
- No hay nada de qué hablar Ron, déjalo estar. – respondió Harry dando el tema por finalizado. Caminaron en silencio hacia la torre de Gryffindor. Un silencio incómodo.
Harry se tumbó en la cama dispuesto a dormir, estaba agostado y no quería pensar en nada, sabía que tenía muchas cosas que meditar, como su comportamiento hacia Donovan, pero sencillamente ya no quería pensar en nada, le daba miedo descubrir algo de si mismo para lo que no estaba listo y cada vez que la duda asaltaba su mente sentía ansiedad y no sabía cómo controlarla, prefería simplemente continuar viviendo hasta que alguna respuesta lo golpeara directamente.
A la mañana siguiente bajo a desayunar con Ron, el cual había decidido no volver a tocar el tema por la paz, por lo que descendieron la torre platicando de cualquier cosa, con miedo a tocar el tema de ayer, aunque sabían que tarde o temprano tendrían que hablar de quienes quedarían dentro del equipo y quiénes no.
Tomaron sus lugares habituales en la mesa de Gryffindor, Harry entre Ron y Ginny, Hermione junto a Ron. Ese dia se sentía hambriento, se había ido a la cama sin cenar por lo que ahora simplemente se sirvió de todo.
- Vaya, vaya, ahora si tenemos hambre ¿Eh? – dijo Ginny con una sonrisa. - Deja espacio para el postre – susurro sugerentemente pero no lo suficientemente bajo para que no la escucharan.
- ¡Ginny! – Grito Ron bastante acalorado y con comida en la boca. - ¡Guarden sus cosas para ustedes!
- ¡Ronald! – dijo Hermione al verlo gritando con la boca llena mientras Ginny y Harry reían de buena manera, pero ya no pudo decir más ya que en ese momento entraron las lechuzas trayendo la correspondencia. Una trajo el habitual Profeta para Hermione, mientras otra se posaba frente a Harry, extendiendo su pata. Harry pudo distinguir el sello del colegio así que la abrió despreocupadamente aunque no sin algo de curiosidad.
Estimado Sr. Potter:
Esta tarde habrá una junta para los capitanes de los equipos de Quidditch donde se definirán los horarios de entrenamiento de la cancha para cada equipo. Los capitanes de este año son:
Harry Potter de Gryffindor Buscador
Draco Malfoy de Slytherin Buscador
Roger Davies de Ravenclaw Cazador
Zacharias Smith de Hufflepuff Cazador
Les pedimos a los capitanes que asistan con sus respectivos buscadores.
Le ruego este en la cancha a las 17:00 , los buscadores con uniforme y equipo.
Minerva McGonagall
Harry tuvo que releerla tres veces y todavía seguía mirándola.
- ¿Qué pasa Harry? - dijo Ron quitándole la carta de las manos.- ¿Qué? ¿Desde cuando el hurón es capitán de Slytherin?
- Debe haber sido la mejor opción para este año. - dijo Hermione
- O tal vez su papi compro Saetas de Fuego para todos para que así fuese capitán. - Dijo despectivamente el pelirrojo. Harry seguía callado. Sabía que Davies era capitán de Ravenclaw, pero ahora con Draco ahí, todo resultaría muy incómodo.
- Maldita sea. - susurro. - ¿Por qué tenían que hacerlo capitán?
- No te preocupes Harry, lo venceremos como siempre hacemos. - dijo Ginny intentando consolarlo.
Eran las cuatro de la tarde y Harry estaba muy nervioso. Tomo su mochila, echo su uniforme y tomo su escoba. Sabía que llegaría antes pero no le importaba, simplemente quería salir de ahí.
Camino por los jardines del colegio dirigiéndose a la cancha, su mente estaba a mil por hora, le enfermaba ver a Davies y a Malfoy juntos, por separado podía tolerarlos, incluso se había cruzado un par de veces con el Ravenclaw y podía ser cortes, pero ahora no sabía cómo iba a reaccionar.
"¿Por qué demonios me importa? Estaré tranquilo, que ellos hagan lo que quieran, me da igual, yo tengo a mi novia, y Malfoy no me importa" se decía a sí mismo.
Llego a la cancha y se sintió más tranquilo, extrañaba volar y aún faltaba media hora para que fuese la junta, así que entro a los vestidores y se puso su uniforme rojo. Sentía que hacía años que no volaba.
Salió a la cancha y sintió el frio viento golpear su rostro. Se montó en su Saeta de Fuego y se olvidó de todo, ya nada importaba, ni Draco, ni Davies, ni Ginny. Se sintió uno con el viento, voló tan rápido como pudo dando vueltas alrededor de la cancha. Era como si sus músculos tuvieran memoria, no había olvidado nada a pesar de que él, a diferencia de sus compañeros, no podía entrenar en los veranos, seguía siendo un jugador excepcional.
Draco se encontró con Davies en su camino a la cancha, faltaban solo diez minutos para la junta y el odiaba llegar tarde.
- ¡Eh, Draco! Espérame. - Grito mientras intentaba alcanzarlo. - ¿Por qué habrán pedido venir con uniforme a los buscadores?
- No lo sé, pero me lo puedo imaginar. - Respondió Draco mientras ambos continuaban el camino. - ¿Dónde está Chang?
- Enseguida nos alcanza, dijo que llegaría directamente a la cancha. – Hubo un momento de silencio, ya estaban llegando a la cancha. - ¿Por qué ya no te eh visto? Me pareciera que estas evitándome.
- No para nada, solo eh estado algo ocupado. – No era del todo mentira, después del encuentro que habían tenido con los Gryffindor y la insinuación que había hecho la pelirroja sobre la infidelidad de Draco, Pansy había estado más demandante con el de lo usual.
- Podríamos vernos cuando termine la junta. - Sugirió Davies sonriéndole provocadoramente.
- Creo que si me vendría bien una ducha caliente. – Respondió Draco. Pero ya no pudieron decir más porque en ese momento llegaron. Vieron a Harry volar la cancha con una habilidad y destreza envidiables.
- Vaya, si Potter no se vuelve jugador profesional, es porque es idiota. – Dijo Davies mirandolo y Draco entorno los ojos, lo último que le hacía falta es que su "polvo ocasional" sintiese admiración por Potter.
Enseguida los alcanzo Zacharias Smith con su buscador Summerby, seguidos por Cho Chang. Madame Hooch los esperaba a todos en el centro de la cancha.
Les hizo señas a los jugadores para que se acercaran y toco su silbato para llamar la atención de Harry que seguía en el aire. Este bajo la mirada para encontrar a todos abajo caminando hacia el centro, y no le pasó desapercibido que Draco caminaba junto con Davies. Sintió su sangre caliente en ese momento y bajo con demasiada velocidad, parecía que se iba a estrellar y justo en ese momento salto de la escoba cayendo en seco en ambos pies con la escoba en la mano, intimidantemente. Sabía que se había visto muy prepotente y presumido, algunos lo miraron sorprendidos, entre ellos Smith, Davies y Chang, y otros con molestia, en este caso Draco y Sumerby.
- Se preguntarán por que los hicimos venir con equipo. – Comenzó madame Hooch. - La dinámica de elegir los horarios de entrenamiento de este año será con un juego de buscadores. El año pasado la copa la gano Gryffindor, en segundo lugar, Slytherin, seguido por Ravenclaw y Hufflepuff, respectivamente. Por lo que haremos el juego así, se enfrentara primero Chang contra Sumerby, después Potter contra Malfoy. Los ganadores de cada enfrentamiento se enfrentaran entre ellos definiendo así el primer lugar, luego los perdedores de cada encuentro se enfrentaran para definir el 4to lugar, y los dos que queden se volverán a enfrentar para ver quien queda en segundo y tercero. Dependiendo del lugar en el que queden será la prioridad que tendrán para elegir el horario. Sr Potter y Malfoy, les pido que suban a las gradas a esperar por favor. – Tenia ese tono de autoridad que no dejaba margen a cuestionarla.
Draco se adelantó primero seguido de Harry, el cual no parecía muy entusiasmado de subir con él. Tomo asiento en uno de los lugares disponibles y Harry hizo lo mismo, dejándose caer pesadamente, con varios asientos de espacio entre los dos. Davies y Smith se quedaron abajo con Madame Hooch.
- Claro Potter, así de lejos no poder ni verte ni hablarte. - dijo Draco burlonamente mirando como Sumerby y Chang se elevaban en el aire y comenzaban a dar vueltas buscando la Snitch.
- Cierra el pico Malfoy, deberías estar concentrado viendo a tu novio. - respondió molesto viendo el juego también, ganándose una mirada enfadada de parte del rubio.
- Deja de decir estupideces Potter, tal vez si tu aprendieras a distinguir entre un polvo ocasional sin sentimientos y una relación estable, no tendríamos estos problemas entre tú y yo ahora. - Harry lo miro boquiabierto por unos segundos.
- ¿Qué…? ¡¿Qué insinúas?! ¡Si piensas que yo siento algo por ti estas completamente idiota! - grito Harry
- ¡Cállate Potter! No queremos que todos se enteren de tus ataques de celos ¿Oh sí? – susurro ponzoñosamente Malfoy, aunque ligeramente alarmado por los gritos de Harry.
- ¡Vete a la mierda! – Volvió a gritar tomando sus cosas y bajando las escaleras haciendo bastante ruido. Draco se quedó en su lugar sintiéndose complacido por haber molestado a Potter. Sabía que Potter no estaba enamorado de él, pero molestarlo con eso era tentador y divertido.
Unos minutos después Chang tomo la snitch. Realmente no fue difícil para ella. Ambos descendieron de sus escobas, Sumerby se veía claramente molesto por haber perdido.
- Buen juego, ahora se enfrentará Potter contra Malfoy.
