Luego de recoger mis cosas y de dejar a una enojada vik a un lado, Karl Heinz quiso discutir mis reglas para vivir en la mansión sakamaki.
- Bueno, creo que será mejor que empecemos – Dijo karl Heinz
Fruncí en ceño mientras que lo miraba a los ojos – Que te quede claro, yo no soy alimento para vampiro, si quiero salir salgo y depende de si tus taraditos se meten en algo que no les importa – Gruñí
El agito su mano con desdén – Eso me parece bien, no te estoy pidiendo que cambies tu manera de ser.. – Sonreí ante esto – Entonces querida jinx, tienes algo más que decir?
- Bueno.. – La verdad no las había pensado, en realidad solo había la regla de que no había reglas – Bah.. ya se me ocurrirá algo – Dije
Karl Heinz me ofreció quedarme en su hogar hasta la noche de mañana y no lo iba a desperdiciar. Luego de tomar un relajante baño me dedique a peinar mi largo cabello azul eléctrico, que debo admitir me costó mucho teñirlo de este color y de alguna manera nunca se destiño.
Ya peinada me dedique a mirarme en el espejo, mis tatuajes en el brazo derecho se veían brillantes y llenos de energía. Debería hacerme unos nuevos? Bueno ya habrá oportunidad. Luego de ponerme mi ropa interior me arrope y caí en los brazos de Morfeo hoy había sido un día largo.
…
Me encontraba en la limosina acompañada por karl, estaba totalmente incomoda, este sujeto me hizo cambiar mi ropa unas 4 veces con la excusa de que "sus hijos podían tomarme atractiva" y yo le respondía "a la mierda, sí que lo soy "pero aun así me cambiaba. Y ahora estaba con el cabello suelto, una camisa rosa holgada, jeans ajustados negros, chaqueta negra, lentes obscuros y mis fieles botas de combate.
Diez minutos transcurrieron y ya nos encontrábamos en las puertas de la mansión Sakamaki. El me ayudaba con mis maletas que en total eran 3. Al entrar llego a mi muchos olores diferentes, algunos confusos y otros no.
-Jinx, quédate aquí mientras les comunico a mis hijos – Me dijo karl para luego desaparecer rumbo a un lugar
Mientras él estaba fuera de mi visión me dedique a jugar con mi teléfono, odiaba el aburrimiento es una cosa que nunca toleraba. Y ahí estaba yo.. disparándole a los zombis del juego sin percatarme de que alguien me observaba fijamente
Normal POV
Ayato se fijo bien en la chica, tenía el cabello azul extremadamente largo y suelto, camisa rosa, pantalones pitillos rasgados, chaqueta y lentes obscuros. Esperaba a que ella se percatara de su presencia pero no lo hizo y ya estaba cansado de esperar, como se atrevía a ignorar a su majestad de esta manera? Sufriría un doloroso castigo por hacerlo enojar
De un momento jinx se coloco de pie dando saltos – SI! GANE! – Grito triunfante mientras sostenía el teléfono en su mano izquierda.
-Oye.. – Reclamo su atención tomando el teléfono de sus manos – Nadie ignora a ore-sama – Gruño ayato y al instante rompió el teléfono en muchos pedazos.
Jinx estaba perpleja, en cámara lenta vio como su preciado teléfono caía en pedacitos. Sabía que había prometido comportarse pero romper sus cosas estaba prohibido dentro de las condiciones.
Intento contener su ira apretando fuertemente los puños pero fue en vano, Ayato la tomo el mentón e hizo que elevara su rostro
-Acaso te comió la lengua el gato PITUFO? – Pregunto burlesco el peli rojo
-Imbécil – Gruño enojada para luego tomar el brazo de ayato y haciendo una fuerte llave que logro someterlo contra el suelo.
De manera rápida saco su fiel pistola y la apunto en la cabeza del vampiro –Quiero que ruegues bastardo – Dijo jinx sonriente
Ayato forcejeaba por soltarse del agarre de la peli azul pero le era imposible lo mantenía muy bien agarrado.
- Como me dijiste maldito pitufo? Te matare – Gruño ayato con la cara pegada al suelo
Jinx sonrió victoriosa, si no tenia teléfono para distraerse lo haría con ese chico y lo haría pagar por haberla insultado de esa manera
Se acerco a su oído – Te usare como desperdicio para mis balas – Susurro
Ayato se estremeció ligeramente, no sabía porque pero presentía que no estaba bromeando y al momento en el que oyó que retiraba el seguro al arma…
Jinx POV
Solo quería divertirme un rato con el muchacho, mientras apuntaba su cabeza con mi 9mm relativamente modificada, alguien me tomo por el brazo y me obligo a alejarme de él.
-Oyee! – Me queje a quien sea que me estuviera sosteniendo
Sentí como me olieran minuciosamente – Vaya pero que gatita tan ruda tenemos aquí – Dijo el chico que me sostenía
Estaba a punto de volarle la cabeza cuando karl Heinz se digno a aparecer
-Raito suéltala – Ordeno a mi atacante
El me soltó a regaña dientes y se coloco en frente de mi sonriente, lo detalle muy bien cabello castaño rojizo, ojos verdes, tenía un sombrero y una chaqueta muy extraña
Luego el lugar estaba lleno de vampiros mirándome confundidos
-Hijos les presento a Jinx su nueva guarda espaldas – Hizo un ademan hacia a mí para luego presentarme a sus hijos
Shu, Reiji, Raito, Kanato, Ayato y Subaru eran sus nombres. Estos eran los chicos con los que me divertiría una temporada
- Oye pitufo sigo esperando tus disculpas – Gruño ayato viéndome enojado
Me acerque sonriente a su lado y lo apunte con mis dos armas – Sabes? Tener armas equivale a jamás sentirme obligada a pedir disculpas – Y antes de que pudiera hacer que se hiciera en sus pantalones alguien interrumpió
- Pero quien te crees humana? – Subaru se me acercaba a paso rápido
Si soltaba mis armas ayato escaparía y si no las soltaba el idiota me las quitaría de todas maneras. Así que por simple orgullo continúe apuntándolo aun sabiendo que Subaru me quitaría a mis bebes.
Y así sucedió. Estaba desarmada, o eso era lo que ellos pensaban. Pude usar mis poderes pero la verdad es que no me apetecía, no es que no me gustara ser demonio, de hecho lo encontraba fascinante, pero mi amor por las armas y explosivos era mayor.
-Devuélvelas Subaru – Ordene al albino
-Ni creas que lo hare.. – Vi en su mirada como estaba dispuesto a destruirlas
Del bolsillo de la chaqueta tome una granada y la saque sin alguna vergüenza – Entonces prepárate para el caos que puedo causar – Amenace sonriente
Hubo unos segundos en los que dudaba si entregármelas o no, creo que buscaba en mi rostro alguna vacilación o quizás una señal de que estaba bromeando
OH querido Subaru si supieras cuantas veces he causado caos en un lugar desconocido.
-Subaru esta chica no bromea, devuélveselas – Ordeno karl Heinz
A regaña dientes lo hizo, yo le sonreí y le guiñe un ojo. Mientras colocaba mis armas en las caderas sentí como alguien me examinaba con mucho cuidado, gire a mi izquierda y encontré a reiji y shu mirándome fijamente.
Reiji despego sus ojos de mi y se concentro en su padre – A que se debe que necesitemos una guardiana? – Pregunto
-Simplemente la necesitan y ya, recuerden ella no es alimento, es su guardiana – Respondió a su hijo después regreso hacia mí con una sonrisa torcida – Jinx hay algo que quieras decirles? –
Yo sonreí – Simplemente que no se entrometan en mis asuntos –
-PERO QUE DICES, TU SIMPLEMENTE ERES UNA RAZA INFERIOR – Grito ayato
Tome mi 9mm y sin siquiera pensarlo le dispare muy cerca de su rostro haciéndole un pequeño corte. La bala traspaso la pared detrás de él y a lo lejos se oyó el impacto.
Vi como se tomo la majilla adolorido, causa de la bala de plata que le dispare y en cuestión de segundos ya estaba cerca de él - Tú serás mi nuevo juguete … - Fui interrumpida por un brazo que me tomo fuertemente
Alce mi vista y me encontré con reiji mirándome enojado – Estas en graves problemas, no me interesa que no seas una novia, te daré unos buenos azotes por tu comportamiento – Me dijo
Vaya, este chico que yo creía tranquilo tenía su lado obscuro, sonreí inconscientemente, tal vez no era un completo tarado como lo había pensado
-Tú? Azotarme a mi? – Pregunte con burla, solté su agarre rápidamente y lo tome del cuello de su bien planchada camisa – Agradece que no los acecine a todos ahora mismo –
-Como si pudieras.. – Gruño enojado
- Quieres comprobar? – Lo rete
Cuando iba a responder karl Heinz me aparto de el – Ya basta! Jinx te pedí que te comportaras y ustedes – Señalo a sus hijos – Dejen de estar jugando –
Luego de platicar un poco mas de asuntos que no me importaban, Raito me ayudo a subir mis maletas, bueno el subió las maletas de ropa mientras que yo tenía el bolso repleto de balas y otras armas.
/holaa decidi subir dos capitulos porque tengo de repente mucha inspiracion para esta historia.
