Caminaba a mi nueva habitación junto con Raito. Ambos en silencio mientras yo memorizaba el camino, cuando llegamos me encontré con una habitación rosa pastel con muebles de madera de gran calidad, un tocador, dos puertas a las que imagine que eran el closet y el baño.

-Bueno kitty-chan aquí estamos – Dejo mis maletas en el suelo mientras yo recorría la habitación con la mirada. La verdad es que me parecía de lo mas odiosa, era toda femenina no había nada de carácter en ella, de hecho no se parecía en nada a mí.

- Que tanto ves.. – Me susurro Raito en el oído

-Odio esta habitación – Respondí frunciendo el ceño

El pareció sorprendido y al momento soltó una fuerte carcajada – Kitty-chan eres muy divertida – vi como se relamía los labios mientras se acercaba a mi – No te imaginas lo mucho que me éxito verte discutir con mis hermanos –

- Que intentas? – Pregunte ya están acorralada entre su cuerpo y la pared

Acerco su mano a mi rostro y me retiro las gafas de sol – Lo sabía, tienes unos ojos preciosos… - Ahora estábamos tan cerca que ni una brisa se podía interponer – Me encantaría verlos bañados en lujuria

Yo sonreí y lo empuje fuertemente para que callera de espaldas al colchón de la cama. Me tumbe a ahorcada sobre él. Al principio parecía sorprendido pero luego sonrió y coloco sus manos en mi trasero, yo también dirigí mis manos hacia él, pero con intención de sacar a mis bebes

Con una pistola en su cien y otra en su pecho la sonrisa se le borro de inmediato

- Mírame a los ojos – ordene mientras me acercaba con intención de que nuestros labios rosaran – Podría acecinarte aquí mismo y el placer que sentiría al hacerlo sería indescriptible – Susurre aun contra sus labios

Me sonrió – Entonces, hazlo – Dijo

No sé cómo, ni cuándo, pero termine de acortar la cercanía de nuestras bocas y lo bese. Mis labios y los de él se movían sincronizadamente de una manera salvaje hasta que el quiso darle paso a su lengua, cosa que accedí sin mucho rodeo.

Me separe de él aun jadeando – Ahora retírate antes de que considere acecinarte – Susurre antes de levantarme

El se levanto y vi como me sonrió con lujuria para luego relamerse los labios – Me gusta ese aro en tu lengua, definitivamente esto se va a repetir - Y luego no sentí más su presencia

Volviendo a mi odiosa habitación, debía cambiarla, el rosa pastel ya me estaba haciendo doler la cabeza. Debía cambiarlo de inmediato o me volvería más loca de lo que ya estaba. Tome algo de dinero de mi bolso, mis lentes obscuros y salí corriendo a comprar algo de pintura.

Justo cuando iba a salir me tope con Ayato fuera de la mansión

- A donde crees que vas? – Pregunto enojado

Yo le sonreí – Tengo que comprar unas cosas, si quieres puedes venir – El pareció dudar unos segundos pero después asintió

Tome su mano y apresure nuestra caminata – Oyee! – Sentí como tiraba de mi mano para que lo soltara pero no lo hice solo seguí caminando, hasta que tiro mas fuerte logrando zafarse

-TE PODRIAS DETENER! – Grito

Rodé los ojos – De que te quejas? – Pregunte

De repente unos gruñidos se escucho por la carretera. Busque de donde provenía pero no podía sentir de donde era, vi ayato totalmente serio haciendo lo mismo que yo.

Cuando noto que yo lo estaba viendo tomo mi mano y me intento jalar de nuevo hasta la mansión, cosa que le impedí, no me iba a dejar intimidar por algo o alguien… más bien deberían ser ellos quienes tuvieran miedo de que yo estuviese por aquí.

- Demonios pitufa muévete – Gruño tomando de nuevo mi mano

Yo lo aparte de un manotazo – Como me llamaste menstruación andante? – Gruñí de regreso a el

-No me llames así – Frunció el ceño

-Ojo por ojo – Dije lanzándole un guiño coqueto

Nos vimos desafiantes unos segundos a lo que el suspiro – Mira, tenemos que marcharnos de aquí, no es seguro para alguien como tu – Dijo con intención de tomar de nuevo mi brazo pero de nuevo se lo impedí

- Creerme es más peligroso que estés conmigo justo ahora – Dije sonriente y gire en la dirección contraria para continuar caminando en dirección a la cuidad

Sentí como ayato resignado me siguió sin chistar, a los diez minutos escuchamos voces de nuevo seguidas de unas ráfagas negras. Por ese olor puedo decir que son vampiros, pero solo eran unos pobres convertidos.

Eran tres en total los que tenía al frente, sonreían al vernos a mí y ayato juntos. El peli rojo se coloco adelante intentando "protegerme"

- Estamos en problemas – Dijo bajo para que yo escuchara

-Bueno miren lo que tenemos aquí… – Uno de los vampiros se acerco a mi – Que hace una preciosura como tu aquí a estas horas? – Sonrió mostrando toda su blanca dentadura

Ayato frunció el ceño y lo aparto – Aléjate de ella – Ordeno

- Y quien no los va a impedir? Tu? – Pregunto otro que ya estaba también al lado nuestro

-Anda, no seas codicioso los cuatro podríamos compartir la chica – Propuso el tercero que estaba atrás de mi

-Váyanse – Dijo ayato

Yo me coloque delante de él – Les daré 10 segundos para largarse – Dije mirándolos fijamente

Uno se carcajeo en mi cara – Eres una perra bastante ruda – Se acerco a mí y me olfateo – Hueles tan bien… -

Sonreí y le dispare en la cabeza haciéndolo cenizas al instante. Me gire para encarar a los otros que me veían incrédulos, retire mis lentes y los metí en los bolsillos de la chaqueta

Los mire divertida y vi su semblante de horror

- Diez segundos – Repetí

Sin embargo ellos no corrieron se quedaron ahí. Cuando termine de contar mira a ayato quien también estaba algo desconcertado al ver mis ojos.

- Vamos a divertirnos – Dije mientras me acercaba a ellos

Los dos se pusieron en guardia para atacarme, ayato tomo a uno por la espalda y comenzó a pelear con él, mientras que el otro se dirigía a mí.

Antes de que me golpeara lo patee justo en el abdomen haciendo que se tambaleara hacia atrás, aproveche para disparar su pierna. El callo en el piso retorciéndose de dolor mientras que yo acortaba la distancia entre nosotros, patee su rostro unas dos veces y luego coloque mi arma en su boca

- Tus ultimas palabra… - El balbuceo algo que no entendí – Bueno.. te mueres y ya – Y jale del gatillo haciéndolo desaparecer

Limpie el rastro de sangre de mi chaqueta para luego buscar a ayato con la mirada, me lo encontré luchando cuerpo a cuerpo con el vampiro que quedaba. Decidí dejarlo que terminara con él, per se tomaba mucho tiempo.

-Ayato me iré con o sin ti –

- Ya casi termino con el – Dijo de espalda a mi luchando

Yo rodé los ojos, a esta paso me saldrían canas y arrugas – Solo sujétalo bien, tengo algo preparado para el – Tome la granada con la que amenace a Subaru y me acerque a ellos

Ayato logro sujetarlo por la espalda y en lo que yo le quitaba el seguro a la granada - Sabes, hubieses corrido cuando te di la oportunidad – Sonreí hacia el vampiro

El escupió algo de sangre – No soy tan estúpido muñeca, se quién eres y soy lo suficientemente listo para saber que no servía de nada correr – Dijo ofreciéndome una sonrisa vacía

Yo no pude evitarlo y solté una enorme carcajada. Ayato y el vampiro se me quedaron viendo extrañados, pero como evitarlo? Era mi primera víctima que tenía sentido común. Pare de reír cuando el reloj marco 3 segundos

– Sera rápido – Dicho esto el inserte la granada en el pecho donde no lo pudiera alcanzar

Tome a ayato de la mano y lo jale fuertemente al otro lado de la calle para no ser víctimas de la explosión. Al explotar la granada no pude evitar ver los bonitos colores que salían de ella

-Viste ayato? Que colores más hermosos – Chille emocionada

Ayato me confundido y me tomo de la mano para continuar con nuestro camino

AL llegar a la cuidad logre comprar la pintura para mi habitación y algunas cosillas mas. Salí cargando las bolsas junto con ayato quien estaba pensativo desde que mate a ese vampiro.

No quería tardar mucho, quería empezar a pintar cuanto antes mi habitación

-Ayato no regresaremos caminando – Dije mientras me detenía en plena calle

El rodo los ojos y tomo mi mano – Esta bien – Dijo y a los segundos estábamos en la entrada de la mansión.

Yo solté su mano cabreada -Sabes? Yo podía haberlo hecho –

- Entonces porque no lo hiciste? – Inquirió fastidiado

- Olvídalo cabeza de menstruación – Lo deje con la palabra en la boca porque me teletransporte a mi habitación

HOLAAA! GRACIAS A TODAS ESAS PERSONITAS QUE SE TOMARON UN TIEMPO PARA LEER MI NUEVA HISTORIA Y LA AGREGARON A SUS FAVORITOS, AQUÍ LES DEJO EL CAPITULO 3 Y NO TENGO LA MENOR IDEA DE CUANDO SUBIRÉ EL SIGUIENTE, ASÍ QUE NO LO ESPEREN. DE RESTO ESPERO QUE SEA DE SU AGRADO.

PROPUESTA: RAITO BESO A JINX? QUIEN SERA EL SIGUIENTE? DIGAN SU FAVORITO