DISCLAIMER: En este fanfic se utilizan tanto personajes como lugares que corresponden a Tite Kubo (Bleach).
Tengo permiso para la utilización de los nicks (de ámbito público todos) que aparecen en el relato correspondiente a terceros.
Original es la trama y algún que otro personaje y escenario creado por mi mismo.
Capítulo 30. Salta la luz y deslumbra
La herida de su pierna sanó en nada.
Entonces se volvió.
-Querido, entonces vosotros habéis tenido la mala suerte de cruzaros conmigo.
Urahara7 y Zero se quedaron mirándola extrañados de sus palabras.
-Creo que te equivocas. –le negó Urahara7.
Shira sonrió diabólicamente.
-¡Shira, yo gano! –Gritó Shira a los cuatro vientos.
Entonces su reiatsu se acrecentó lo que nunca nadie había conseguido de una vez.
Urahara7 y Zero se pusieron alerta.
De las dos guadañas de Shira aparecieron membranas que las unían al cuerpo. Su pelo se quedó con una gravedad cero que lo hacía sospechoso. Sus ojos cambiaron a un color amarillo intenso. Le crecieron los colmillos de arriba y su piel se hizo mas blanca pero se notaba que mas resistente.
-¡Jajajajaja!- Unas carcajadas diferentes a las de la voz de Shira salieron de su boca, y del mismo modo habló.- ¡Por fin fuera! ¡Por fin veo el mundo real! ¡Por fin veo el mundo que me pertenecerá! ¡Solo un poco mas!
Cada vez la presión espiritual fue aumentando de una forma demasiado pronunciada que Urahara7 y Zero ya empezaban a tener dificultades para aparentar su buen estado frente a… ¿Shira?
-Zero, deberíamos retirarnos. Es demasiado poderosa.
-No seas cobarde, ella está con su bankai. Tenemos mucha suerte de seguir vivos sin haber llamado a los nuestros.
-Zero, se razonable…
-Eso Zero, sal de ahí.- Alguien interrumpió a Urahara7.
Unas 7 sombras se asomaron de las ruinas mientras que una se acercaba a toda prisa.
-O os apartáis o os aparto. ¡Salid de aquí!
Era un Galky decidido a machacar a todo lo que se le interpusiese. Portaba en sus manos una estaca muy afilada de un plateado rudo y sin cuidar.
Urahara7 y Zero obedecieron al instante.
-¿Y tú qué? ¿También quieres bailar conmigo?- Le decía "Shira" desde la lejanía aunque ya se sabía que no era ella.
Galky empezó a susurrarse lo siguiente:
-Aves, terrícolas, submarinos. Locos, rey y reina del mundo. Primera baza podrida de la eterna muestra de gratitud. Paraíso dolido, sabio vengativo que nos conduce a un lugar sin retorno. Serpiente de cuatro cabezas. Seseo, contoneo, incitación. Violencia de los actos carnales. Evolución, nacida para derrocar al de arriba. Inteligencia, dolor que nunca se recupera. Hónralo y serás mejor recompensado. Edén, ¡Shuukyou! –Entonces sacó una navaja de una de las mangas, y cogiendo la estaca con la mano del brazo donde estaba el sello de los cinco astros, haciendo una "C" se rajó cuatro de los cinco. Entonces como un revestimiento de polvo de oro empezó a rodearle los dos brazos. – Gran arquero, poderoso antihéroe. Titán mata gigantes. Cambios de forma. Repeticiones de personalidad. Luz que iluminas los inframundos y penumbra del cielo. Ataca a todo mal, Hades. Personas pecadoras ascienden mientras las nobles bajan. Ilógica de este mundo imprevisible atrapa con tus redes toda contradicción. ¡Prisión del Bakudou del Rukongai, …!
Galky alzó la estaca y con un tremendo salto fue directo hacia Shira.
-¿Qué te has creído? Así no me harás ni un mísero roce.
Shira se movió con gran rapidez hacia uno de los lados para esquivar fácilmente ese ataque.
…
Pero no ocurrió así.
La estaca penetró por el hombro hasta casi romperle el omoplato.
-¡… Mukashi no shīru (Sello de los ancestros)!
Shira se quedó traspuesta al ver que le había alcanzado.
-¡Activado! – Se empezaba a oir por la circunferencia hecha por los 7.- ¡Activado! ¡Activado! ¡Activado!- Cada uno tenía una estaca del mismo tipo clavada a sus pies y con la mano derecha alzada hacia el centro por donde se iba canalizando un hilo de kidoh que salía de las propias estacas.- ¡Activado! ¡Activado! ¡Activado!- Y Galky terminó - ¡Activado!
Mientras los hilos de kidoh se iban uniendo en la estaca central, Shira y Galky intercambiaron miradas.
-No comprendes el por qué no me has esquivado, ¿verdad?
Shira seguía en una expresión de incomprensión por lo sucedido.
-¿Cómo has podido?- es lo que pudo salir de los labios de una Shira que iba ganando color.
-Simplemente suerte.- Galky sonrió calurosamente.
Al poco todos los kidohs llegaron a la estaca central.
Galky se apartó poco a poco.
Se creó un remolino de aire que envolvió a Shira.
En ese remolino se crearon siete círculos alrededor de ella de acero por la apariencia que daban los ojos.
Se achicaron de golpe atrapándola sin posibilidad de escape.
El remolino se concentró arriba creando una capa negra que cayó encima de ella.
La capa se transformó en reiatsu de gran presión contenido en el interior de lo que tapaba la antigua capa negra, ahora transparente, dejando ver el rostro y cuerpo de Shira, el cual ya estaba con el shikai guardado y el haori rehecho.
Leonel descansaba posado en el pie de un árbol donde observaba cada movimiento del emplazamiento en el que estaban. De pronto se fijó que de una parte del bosque salía Nana.
(Pensamientos de Leonel) -¿Qué es lo que estará tramando?
Entonces sin mirar a nadie y decidido, siempre controlando que Nana no se percatase de su movimiento, profundizó en el bosque de donde vio a Nana salir.
Luego de un buen rato llegó a un descampado de grandes dimensiones.
En el centro vio a un chico llorando portando su zampakutou.
-Hey, chico. ¿Qué ocurre?
-Vete. –le dijo dándole la espalda entre sollozos.
-Espérate, ¿tú no eres aquel chico que tajo Nana junto a muchos otros?- Leonel se dio cuenta.
-Sí y ahora vete.
Leonel se quedó quieto en donde estaba.
-¡Qué te vayas! –Se dio la vuelta y dio una estocada con una ira cegada.
Leonel rápido de reflejos desvió con su mano derecha la hoja no sin cortarse.
-Dime tu nombre, chaval.
-Soy Keys.
-Dime, Keys, -Leonel hizo hincapié en su nombre.- ¿Qué pretendías hacer con Nana?
Keys se quedó traspuesto ya que en teoría nadie los había estado observando.
-Al final nada. No quiere llegar al extremo antes de la batalla porque dice que eso la perjudicaría. Aunque ese esfuerzo sirva para que obtenga mi bankai.
-¡Qué desconsideración!
-¿Cómo?- Keys quedó extrañado.
-¡Prepárate! Te enfrentarás contra mí.
-Entonces tengo que caer rendido contra tu bankai… Gracias.- Keys estaba feliz. Se le notaban los lagrimones de antes en ambas mejillas.
-No me las des. Aún no he hecho nada. –Leonel dijo estas palabras con una siniestralidad y maldad tapadas por una sonrisa en su rostro.
-¡Capitán Hanatarou! ¡Una herida grave!
-¡Rápido, ponla en el suelo! ¡Tráeme ven…! –Hanatarou se quedó traspuesto al ver el cuerpo de la herida perfecto.-¿Pero qué le pasa?
-¡Qué me dejes pasar!- Arjen se abría paso a lo bruto arroyando a todos los que se le ponían por delante.
-¡No lo dejéis pasar! ¡Qué espere con los demás! –Apareció decidida Isane Kotetsu.
-¡Somos del mismo bando! ¡No podéis hacernos esto! –Arjen seguía pegando a los mas de veinte shinigamis que intentaban reducirle.
-Isane, me llegó un informe de que unos vizards fueron puestos a prueba para que se unieran al Gotei en la siguiente batalla.- Le informó Hanatarou.
-¿Pero cómo podemos saber que son estos los vizards de los que habla?
-Hombre, nos han dejado a su compañera en nuestras manos. Creo qe eso ya es razón suficiente. –Tímidamente Hanatarou terminó esa frase.
-Pero…
-¡Y si no te vale la razón de tu capitán aquí tienes la otra! –Irlanda interrumpió a Isane con un grito verdaderamente muy potente.
-¿Irlanda?- Isane tenía vagos recuerdos de ella.
-Soy la ex subcapitana de la 4ª División. Desterrada por presunta traición, de la que soy inocente, al mundo humano. Espero que me recuerdes, amiga.
Pasó un silencio en el cual las hojas movidas por el viento retumbaban como tambores.
-Dejadlos pasar.- Isane miró hacia abajo con un sentimiento de culpabilidad que se le reflejaba en el rostro.
Arjen contó lo que pasaba con Lynn al Capitán Hanatarou mientras Irly se acercaba a Isane.
-Me alegro que fueses tú la que ocupase mi puesto.
Estas palabras llamaron la atención de la subcapitana.
Y en menos de un abrir y cerrar los ojos, Isane se lanzó encima de Irlanda dándole un fortísimo abrazo.
-Desapareciste.- Le lloriqueó al oído.
-No podía volver.- Irlanda la abrazó cuando se hubo estabilizado del zarandeo del abrazo de su amiga.
-Pues gracias por hacerlo.
Irlanda se puso feliz por volver a ver a su vieja amiga.
-Una pregunta: ¿Esos dos van con vosotros?
-Sí, claro. Son Swrt y su hermana Yukiyuma.
-Gracias. –Salió de sus labios desconsolada y sin fuerzas.
Luego de unos momentos de ingravidez, Shira cayó fulminada en el suelo con el bakudou activo.
Cogió color…
Volvió su verdadero ser.
-¡Cuiden de que Nori no se nos vaya al otro lado! Todavía le queda que sufrir aquí.- Mandó Galky.
-Bravo. Te felicito, Galky, ha sido impresionante. –Soltó irónicamente Zero.
-No me las des a mi, todo fue gracias a la idea entre Valeskanari y Aventurero.- No pilló el sarcasmo. -Es más, la de usaros como cebo fue de Aventurero.
-Jejeje, era un sarcasmo… No os necesitábamos. Lo teníamos controlado. –entre risas cortadas lo dijo Zero.
-¡Cómo que usarnos de cebo! –Urahara7 explotó contra Aventurero.
-Era la única forma de tenerla ocupada en un mismo sitio. –rápidamente se puso en posición "no me pegues, no me pegues". –Piensa que sin vosotros nada hubiera salido.
-Eso es cierto… -Urahara7 se quedó pensativo y cuando vio que Aventurero se relajaba: -¡Pero de esta no te libras, mamón! ¡La siguiente vez se avisa!
-Bueno… -Zero intentaba hablar entre todo el alboroto que montaron estos dos.- Será mejor regresar y tratar a Shira.
-Creo que esto ha dado un vuelco. –Dijo Shira imponente dentro de su mundo a Megami no shi no umi ni con la zampakutou directamente apoyada en la garganta.
