Karamatsu

Aquel chico de pantalones brillantes se encontraba en el techo tocando una suave melodía en su guitarra, tarareando una letra inexistente y disfrutando el apacible clima. Desde su lugar aprecio a dos de sus hermanos menores saliendo de la casa, seguramente Ichi y Jyushi irían a alimentar gatos como siempre, sonrió por inercia, en verdad que ambos eran adorables.

Ya estaba oscureciendo, en la habitación que siempre se reunían a perder el tiempo solo se encontraban los tres hermanos mayores. Oso con un manga, Choro con una revista y Kara con su espejo. El ambiente en el lugar era un tanto pesado, ninguno decía nada, pero tenían el mismo mal presentimiento, como si supieran que ocurriría una desgracia.

El teléfono sonó espantando a los tres hermanos, Choromatsu se apresuró a contestar, tartamudeo nervioso al responderle a la persona del otro lado de la línea y colgó deprisa, solo bastaron unas palabras para que todos salieran apresurados: "Nuestros hermanos están en problemas"

Karamatsu corría por las calles solitarias, su respiración era totalmente inestable, ni siquiera estaba seguro de donde buscar; los tres mayores se mantuvieron juntos solo un par de calles, el suficiente tiempo para que Choro apresurado les dijera que Totty había llamado, unos vándalos se habían metido con los menores, no hubo tiempo para más detalles, solo que debían encontrarlos.

Escucho bastante ruido en un callejón cercano, se dio prisa, al llegar logró distinguir dos personas pateando a una tercera en el suelo, el color morado resalto ante su vista.

No le tomo más que un par de segundos llegar hasta esos tipos, pese a que era dos contra uno, el segundo hermano salió victorioso sin un rasguño, dejando a aquellos sujetos inconscientes y medio muertos. Se hinco junto a Ichimatsu, lo tomo con suavidad, sus manos temblaban mientras un escalofrió recorría todo su cuerpo, el amante de los gatos tenia múltiples golpes y la ropa manchada de sangre.

- I-ichi… despierta – le llamaba suavemente, reviso su pulso y sintió como si su propio corazón se detuviese.

Aparecieron en la entrada del callejón el resto de sus hermanos, observaron sorprendidos la escena, en especial a los tipos del suelo, Karamatsu podía ser peligroso cuando se trataba de proteger a su familia.

Osomatsu se acercó para revisar al cuarto hermano. Su pulso era bajo, casi nulo pero seguía vivo, miro a Totty quien ya marcaba a una ambulancia, Choro sujetaba al de amarillo que tenía una gran mancha de sangre en su pierna izquierda. El mayor miro a Karamatsu, podía notar el temblor en su cuerpo, el miedo en sus ojos.

Unas horas más tarde Ichimatsu se encontraba estable en el hospital, la policía se había llevado a los sujetos tras la declaración de los hermanos, aquellos tipos intentaron asaltar a Totty cuando los otros dos menores pasaban por el lugar, hubiese sido suficiente con la fuerza de Jyushi pero los maleantes lograron herir con una navaja su pierna, Ichi considero la mejor opción huir, con el de amarillo herido el cuarto hermano dejo a este y a Totty escondidos mientras el servía de carnada para alejar a los tipos.

En casa Oso y Kara habían sido los encargados para llevar un cambio de ropa para el menor, mientras el resto de la familia aguardaba en el hospital.

Karamatsu esperaba en el patio a que su hermano mayor regresara con las cosas. En cuanto este salió le mostro una pequeña mochila negra.

- Ya tengo todo – informo al otro que solo asintió levemente mientras sacaba un cigarro.

Antes que el de azul lo encendiera recibió un manotazo del mayor que le hizo tirar su cigarro, le miro sorprendido mientras recibía una mirada de regaño.

- A mí también me gusta el tabaco, pero tú estás exagerando – Osomatsu realmente parecía molesto y es que el segundo ya llevaba demasiados cigarrillos en lo que iba de unas horas.

Karamatsu desvió la mirada sacando la caja de cigarros, ignorando por completo el reclamo de su hermano.

Nuevamente se quedó sin su pequeña adicción, esta vez Oso le arrebato la cajetilla tirándola al suelo y pisoteándola. Kara totalmente furioso se encaró a su hermano listo para una pelea, sin embargo lo único que recibió fue un abrazo.

Osomatsu había dejado caer la mochila rodeando con fuerza a su hermano menor, entendía perfectamente cuál era su malestar. Karamatsu se quedó quieto un par de segundos, luego correspondió el gesto aferrándose a la polera roja.

- Ichi… - el de azul hablo en voz baja – n-no sentía su p-pulso… creí que… -

- Todo está bien… – Osomatsu le daba suaves palmadas en la espada – él está vivo –

Si algo caracterizaba al segundo hermano era el amor que tenía por su familia, era de esas personas capaces de dar su vida por cualquiera de los integrantes, por lo que entre sus mayores temores estaba no poder protegerlos y perder a alguno; justo como hace unas horas, cuando no lograba sentir el pulso del cuarto hermano, solo fue una mala jugada de su nervios, aun así no logro hacer nada, solo observo como lo subían a la ambulancia, a Ichi y a Jyushi. Se mantuvo en silencio desde entonces, mientras la policía tomaba la declaración de Totty, el momento en que Choro le contaba a sus padres, cuando Oso le pregunto si estaba herido, el no pronuncio palabra alguna, solo mantuvo el silencio y esa manía de sacar cigarro tras cigarro.

Por tal motivo fue que Oso se ofreció a ir a casa con Kara, sabía que su hermano necesitaba desahogarse y no lo haría frente a los demás.

Solo fue un momento, el suficiente para que Karamatsu lograra sacar el sentimiento que le estaba asfixiando. Agradeció con la mirada a su hermano mayor y se encaminaron a donde su familia los esperaba.

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Creo que este miedo puede aplicarse a todos, pero en este caso me parece que sería uno muy representativo del segundo hermano, ya que tanto por la serie como el fandom, se nota que debe amarlos mucho para soportar sus idioteces :,)

Gracias por leer n_n