DISCLAIMER: En este fanfic se utilizan tanto personajes como lugares que corresponden a Tite Kubo (Bleach).

Tengo permiso para la utilización de los nicks (de ámbito público todos) que aparecen en el relato correspondiente a terceros.

Original es la trama y algún que otro personaje y escenario creado por mi mismo.


Capítulo 31. La dama de la noche

La luna se alzaba en la noche que acontecía lo sucedido.

-Simca, informa.- Ordenó Renji en la asamblea extraordinaria de oficiales.

Simca se colocó en medio del pasillo que hacían los Capitanes con los subcapitanes detrás.

-Según el último comunicado de la 4ª División la Capitana de la 2ª División Shirayuki está estable y pronto podrá dársele de alta. Nori, el vizard que se enfrentó contra Shira, progresa favorablemente y podrá dársele de alta en unas horas. Lynn, la otra vizard, se encuentra en un estado que progresa favorablemente y mañana podría dársele de alta. Aquí cierra el comunicado de la 4ª División facilitado por cada uno de los médicos responsables.- Simca fría y seriamente volvió a su lugar detrás del Capitán Abarai.

-Gracias Simca, ¿algo que añadir, Capitán Hanatarou?- Hitsugaya, desde su posición del Capitán de la 10ª División parecía tener el mando de la reunión.

-Sí. Aclarar que tanto Shira como el primer vizard podrán luchar a partir de la mañana del día que entra. Lo que mas me preocupa es el estado de la vizard. Sigue viva gracias al poder de su zampakutou, el poder era de recibir todos los daños en un ente inmaterial dentro del cuerpo, el cual sufría y que, al desaparecer, volvían de una vez al portador. Conseguí reconstruir ese ente, pero como el ataque que sufrió fue mortal, su shikai se ha muerto. Independientemente de lo que hiciera, su shikai ya no existe y como nos han informado que no conocía el bankai, podemos afirmar que ha perdido todo el poder de su zampakutou. Podría luchar mañana por la mañana si problemas, únicamente que con el valor de un shinigami raso.

-Pobre chica… -Yurika no pudo controlar sus sentimientos.

-Capitana Yurika, tienes que controlar tus palabras. En esta situación de pre-guerra no podemos influenciar por nuestros sentimientos.- Dijo el Capitán Ukitake.

-Bueno, ahora tratemos el problema del Capitán de la 9ª División Zerx y su subcapitán Nightmares.- Empezó Hitsugaya.

-¡Qué problema! Sentimos el retraso.- Justo aparecieron los dos juntos con otro alma tapado por telas.

-¿Y en dónde se supone que habéis estado?- Saltó Ikkaku.

-Pido perdón por no avisar de mi desaparición. –Habló Zerx.

-Explícanos qué has hecho.- Hitsugaya presionó mas.

-Vale, vale. Os presento a nuestra nueva baza para las batallas venideras: Etsuko.

Hitsugaya, Ukitake y Kyoraku quedaron pasmados al verla de nuevo.

-Sabes que es la única responsabilidad de la 9ª División desde que se reinstauraron las 13 Divisiones.- Dijo Hitsugaya no muy convencido.

-Interesante tu propuesta, Zerx. –Kyoraku se levantó, a mediado de los ojos, el sombrero.- Si sabes que lo tienes que controlar y que todo lo que haga corre a tu cuenta y riesgo, entonces me parece no buena, sino interesante. –Una sonrisa le apareció en la cara.

-Tranquilos, Nightmares se encargará de controlarlo. Está todo en buenas manos. –Zerx casi se reía del ambiente tan paralizante de la sala.

Cuando todo estuvo tranquilo y al parecer la reunión iba a terminar Kyoraku llamó la atención de los presentes.

-Por favor, he tenido la amabilidad de invitar a unos conocidos a esta reunión.

Los altos mandos se quedaron extrañados por las palabras de Kyoraku.

-Entrad.

Por una de las puertas traseras de la sala aparecieron dos figuras ya reconocibles a leguas en el Seireitei.

-Son Zero y Galky. Y si mis amigos Ukitake e Hitsugaya lo permiten, nuevos capitanes de la 7ª y 12ª División respectivamente.

Zero y Galky aparecieron con unos ropajes de shinigami, pero a diferencia del tradicional haori de capitán con unas esbeltas capas de color negro rojo y blanco con detalles en dorado. Estos colores formaban un círculo rojo sin rellenar en el centro y mitad blanco y negro con una línea dorada en la costura que iba del cuello al final de la capa. Dentro de estos círculos ponían dos palabras diferentes: en la de Galky estaba escrita la palabra "Rukongai" y en la de Zero "Vizads".

-Esta reunión ha finalizado, ahora el Trío capitanía hablará sobre lo propuesto por el Capitán Kyoraku. –Intervino Matsumoto muy atenta al gesto de su capitán.

Todos salían de la estancia con paso firme y sin hablar.

Vallen fue agarrado por el cuello de su camiseta.

-Tú espera aquí. –Le susurró Nanao antes de salir.

-Tengan las divisiones a punto para mañana, capitanes. –Fue lo último que dijo Hitsugaya antes de que se fueran todos.

Nanao cerró tras de sí la puerta quedando en su interior únicamente los tres capitanes, Zero, Galky y Vallen.

-Vallen, ¿qué haces aquí? –le pedía explicaciones Hitsugaya.

-Déjalo, le he dicho que se quede, ya que tengo la intención de hacerle el Director del Laboratorio de Investigación.

-Kyoraku, déjame preguntarme una cosa, ¿por qué no lo has consultado antes con nosotros? –Hitsugaya estaba indignado.

-Vale.

Ukitake rompió el enfado de Hitsugaya que se quedó en una extraña sensación después de esa palabra del capitán.

-¿Cómo? –Hitsugaya no se lo podía creer.

-Uno tiene dominado el bankai completamente y el otro tiene un tremendo poder. Además, me ha convencido crear dos nuevos rangos, el representante del Rukongai y el de los Vizards. Y como nos van a ayudar me ha parecido lo mas justo.

-¿Habías bebido? –preguntó ya desesperado Hitsugaya, ya que Ukitake brillaba por la "genial" idea de Kyoraku.

-Vamos Shirito, se lo han merecido.- Ukitake lo animaba para que aceptara.

La cara de Hitsugaya por las caricias de Jushiro os la podéis imaginar.

Después de pensarlo mucho cedió con lo siguiente:

-No serán capitanes del Gotei 13, pero si, como la División de Kidoh y el Laboratorio de Investigación, se formará una División Extragotei en donde los dos representarán a las dos partes de la que se formará. Zero a los vizards y las relaciones con demás seres del Mundo Humano y Galky del Rukongai y sus habitantes.- Miró a los dos que estaban atentos al capitán Hitsugaya.- ¿Aceptáis?

-A mi me parece bien. No hubiese estado mal ser capitán, pero que nos compare con la División de Kidoh es buena señal. –Aceptó Zero.

-¿Podremos optar a la capitanía alguna vez? –Galky tenía algunas dudas.

-Claro, si estáis cualificados, podréis optar a ser capitanes de división.- Le aclaró Ukitake.

-Pedimos respeto e igualdad.

-Por supuesto, Galky, desde ahora se os tomará como una división mas del Seireitei. Puedes estar seguro.

-Entonces acepto.

Kyoraku sonrió hacia Ukitake, quien con una leve sonrísa y una mirada fue el primero que salió de la sala.

-Entonces ya os podéis retirar a organizar a vuestros hombres, mañana no tenemos previsión de atacar, pero sí de estar alerta. Suerte. –Hitsugaya les dio la primera orden de sus nuevas carreras.

Ambos no dijeron palabra. Asintieron y se retiraron.

-Y por último… -Hitsugaya se giró hacia Vallen. - ¿Querrías ser el nuevo Director del Laboratorio de Investigación?

-Harías lo mismo que haces ahora pero siéndolo oficialmente. –Kyoraku sonrió.

-Tu estas muy hablador hoy, Capitán Kyoraku, has bebido, ¿verdad?- una cara enfurruscada de Hitsugaya estaba fijada delante de la cara de Kyoraku.- Se lo diré a Nanao.

-¡No, Hitsugaya, ¡por favor!

-Claro que sí. –cruzándose de brazos.

La discusión duró un rato, pero al final Vallen salió como el nuevo Director del Laboratorio de Investigación.

La luna se alzaba en la noche que precedía al caos.

Porlakh se levantó y fue con paso firme hacia el campamento.

-¡Nana, reúne a todos! ¡Asamblea!

Fue con la primera que se cruzó.

En medio del campamento posicionó una caja en donde se subió.

Al poco tiempo ya tenía a fieros guerreros por todos lados. Tanto Hollows como fieros luchadores del rukongai que estaban en contra del Gotei 13.

-Escuchadme bien ya que no lo repetiré. –La multitud clamaba guerra mientras los mas sensatos observaban serios la estampa desde distintos puntos del campamento.- Descansad bien esta noche, afilad vuestras armas y soñad con la victoria, ¡porque mañana al amanecer arrasaremos el Seireitei!

La muchedumbre saltó con una fiereza monstruosa.

-¡Mañana dominaremos a los shinigamis! –Concluyó Porlakh.

Entre aullidos y alaridos se escuchaba vitorear su nombre.

-Otra cosa no sé, pero hablarle a las masas y metérselas en el bolsillo lo hace de miedo.- Le comentaba Blast a Saga, apoyados en uno de los arboles de los lados del campamento.

-Noise, ¿has visto a Leonel?- Derogada miraba hacia todos lados.

-No, lo siento. ¿Te has fijado en lo contento que está allí arriba? Que ganas tengo de acabar con él.

-¡No! ¡Céntrate! Tú objetivo es hacer desaparecer a ese tal Tore en un descuido por la espalda, así que olvídate de Porlakh. Es más, el que mató a tu amigo fue Tore, así que ve a por él primero. Luego haz lo que quieras.- Dero le guiñó un ojo.

-Entendido, no te preocupes, que no se me escapará.

Leonel y Keys estaban hechos polvo tumbados mirando las estrellas de la noche en aquel descampado alejado del campamento.

-Gracias.- Se oyó decir a Keys.

Leonel no respondió.

Se podía escuchar la paz del bosque.

Era un silencio tranquilo y armonioso.

Empezó a ser perturbado. Algo se escuchaba en la lejanía.

-¡Porlakh, Porlakh, Por…!

Esto hizo reaccionar rápidamente a Leonel.

-No puede estar pasando.

Rápido se levantó bastante dolorido y fue corriendo como pudo al campamento.

Justo al entrar se topó de frente con Eai y Zara.

-¿Qué ha pasado? –Leonel veía a todos saltando de alegría.

-No mucho, nos ha dicho que descansemos para mañana al alba, que atacaremos.- Le dijo sonriente Zara sentada en uno de los hombros de Eai.

-¡Ah! Bueno… Mi hermano siempre ha tenido buena labia.

-No hace falta que lo digas. Ya terminó de hablar y estoy seguro que soñaré con que mañana venceremos. –Unas risas terminaron su frase.

Poco a poco el campamento se sumía en un oscuro silencio.

-Todos están a su favor, ¿qué vamos ha hacer?- Derogada hablaba con Leonel en la mitad de la noche.

-Baja la voz. –susurrando siguió.- Y tranquilízate, los soldados rasos siempre quedan al margen de lo que ocurra por encima de sus cabezas. Seguramente nos iremos a pelear lejos de ellos para no herirlos y dejarlos KO con nuestro reiatsu.

- Asegúrame que pedirás ese cambio si cuando llegara el momento que debiera pasar y no pasara.- Dero se aferraba mas al torso de Leonel.

-Puedes confiar en mí y tú lo sabes.

La luna alzada en la noche empezaba su descenso.