DISCLAIMER: En este fanfic se utilizan tanto personajes como lugares que corresponden a Tite Kubo (Bleach).

Tengo permiso para la utilización de los nicks (de ámbito público todos) que aparecen en el relato correspondiente a terceros.

Original es la trama y algún que otro personaje y escenario creado por mi mismo.


Capítulo 32. La manada de los inmortales

Ni había tocado el gallo aquella mañana cuando el silencio de la madrugada se rompía.

-¡Alerta negra! –Un vigilante iba como una flecha recién lanzada hacia el puesto de mando de la 10ª División. - ¡Capitán Hitsugaya, lo que predijo se cumplió! ¡Estan en un descampado al noroeste!

-Entonces… -Hitsugaya giró la cabeza hacia Rangiku.- Matsumoto, avisa a los capitanes. La masacre…

Mientras, en frente de las murallas imponentes del Seireitei se alzaba un majestuoso ejercito, no por su postura, ni por su increíble armamentística, sino por su increíble número y potendia espiritual.

-… Va a comenzar. Se acabó estar sublevados a unos nobles que nos tienen en el olvido. Se acabó la diferencia de mundos. –Porlakh alzó su zampakutou hacia el cielo.- Este día será recordado como aquel día en el que la injusticia opresora de los shinigamis termina. ¡Este día será recordado como el día en el que igualamos las vidas, tanto de privilegiados, como de plebeyos y extranjeros!

Los fieros guerreros allí congregados gritaban despavoridos como si se tratasen de orcos.

Entonces la muralla se abrió.

-Se nota que hemos tenido suerte. –Decía Ikkaku saliendo de ella. –Esperemos que alla algunos de nuestro nivel, ¿eh, Renji?

-Si podría ser divertido. –le respondió.

Muy encima de sus cabezas, Hitsugaya, Kyoraku y Ukitake salieron del Seireitei.

Hitsugaya fue el que mas se adelantó, miró al frente y se dispuso a hablar.

-Porlakh, ¿No se podría llegar a un acuerdo que no tuviera que pasar por la violencia?

-¡Ja! Pos claro que hay un pacto. –Irrumpió Derogada.- Rendios y servidnos como vuestros amos, ¡ese es el único pacto posible!

Porlakh no dejó de mirar con los mismos ojos desafiantes al Capitán.

-Entiendo. Una lastima. –Hitsugaya se volvió y empezaron a elevarse las demás partes de la muralla. –Todas las divisiones se han alzado en esta batalla.

Los 13 Escuadrones estaban perfectamente formados a la espera de que se levántasela muralla.

Una vez levantada… Eso sí que impresionaba.

Cantó el gallo.

Un leve gesto de Porlakh hacia Saga bastó.

-¡Machacarlos! –Saga alzó potente su voz, la que dio pie al una tremenda avalancha de Hollows y sádicos luchadores del Rukongai profundo.

-Nanao, querida…- Kyoraku desde el cielo le hizo un gesto.

-Rukia, ¡ahora!- Gritó directamente Ukitake.

Las dos asintieron y alzaron sus zampakutous.

-¡Primera fila! –gritaron al unisono.

Las bestias iban acechando a la presa cada vez a mayor velocidad. Su sed de sangre se podía notar solo en sus caras, tanto de Hollows, como de los luchadores.

Su mirada buscaba a la presa mas cercana.

Su nariz estaba bien abierta, para oler a su presa y así saborearla mejor.

Su boca, entreabierta, dejaba ver la lengua sacada de algunos en una increíble sonrisa loca.

-¡Hadou 33! ¡Ya! –Rukia y Nanao bajaron las zampakutous en señal de disparo.

No tardó ni un segundo en oírse decir a todos:

-¡Hadou 33, Soukatsui!

Las manos se fueron elevando una a una desde los laterales.

Se formó una línea de ese hadou que fue disparada con forma de ballesta.

Un tremendo poder contenía ese hadou grupal.

-Pero… es imposible. –Solo salió eso de los labios antes de seguir el plan trazado.

Ese tremendo hadou solo había hecho unos insignificantes rasguños a los seres de la primera fila, que para nada tuvieron que reducir su marcha.

-¡Segunda fila, prepárense! –Nanao lo advirtió voz en grito.

50 metros para la colision de los enemigos.

-Nanao, ¿cómo es que no le hemos hecho nada?

25 metros.

-Debe de ser por la gran cantidad de diferentes reiatsus procedentes de la multitud… –Le respondía Nanao

20 metros.

-Habrán sido capaces de disminuir el poderoso impacto… Solo se puede acabar con ellos de una forma. –Nanao dejó terminar a Rukia.

-Peleando.

15 metros.

Unos miseros 10 metros.

-¡Quietos! –Las dos subcapitanas no decían otra cosa. –Mantened la posición.

5 metros…

-¡Ahora! –Ni una milésima de segundo. Todos los de la primera fila se agazaparon en el suelo como una bola. Rápidamente los de la segunda fila, con carrerilla, se apoyaron en ellos saltando a gran altura.

Esta táctica hacía dejar en una posición realmente ventajosa a los shinigamis.

La ejecutaron a la perfección consiguiendo rebanar desde el principio algunas cabezas, pero el impacto del ejercito que formó Porlakh fue considerablemente mayor.

Consiguieron atropellar a todos los que se encontraban casi en la primera mitad del ejercito del Seireitei.

-¡Baila, Sode no Shirayuki!

Rukia, junto a Nanao, empezaron hacer notar su nivel entre el ejercito invasor, ya que alrededor de las dos se habría un circulo de gran diámetro entre ataque y ataque enemigo.

-¡Jajaja! ¡Que pardillos! –Rkhikari se "meaba de la risa"- ¡Si es que se han quedado parados!

-Rkhikari, controlate. –le advertía Saga de una forma oscura y absolutista.

Todos se encontraban con mirada fija en sus contringantes.

Desde el cielo tenían una bonita vista de la batalla que se libraba en sus pies.

-¡Argh! –Rukia se lanzó encima de un Hollow de grandes dimensiones.

Un puño mas grande que ella la golpeó por el costado, alejándola bastante del hollow.

Su respiración se entrecortaba.

(Pensamientos de Rukia) –Qué velocidad. No podía imaginarme que semejante hollow se moviera así de rápido.

Sangraba por el brazo izquierdo y tenía una brecha en la cabeza de pequeñas proporciones, pero molesta.

Con un shun-po explendido, y ante la mirada que salía de una dolorida Rukia, Nano se posicionó justo al lado de la cabeza del Hollow con las manos preparadas.

(Pensamientos de Rukia) – Eso no lo va a poder esquivar.

-¡Hadou 63! ¡Souren Soukatsui!

A quemarropa disparó e hizo desplomarse en el suelo con un tremendo cabezazo, producido por la potencia del disparo.

Una nube de tierra y polvo se alzó.

-Bueno, así que estos son los que has elegido para nuestra lucha, ¿no es así, Capitán Hitsugaya? – Porlakh empezó a dirigirle la palabra.

-Muy avispado, ¿no?- Matsumoto no se cortó.

-Gracias. –La respuesta dejó un poco extraña a Rangiku.- Sois 16 si no me equivoco. La pregunta es: ¿En dónde están los reclutas del grupo vizard?

-Deberíamos movernos… -Dijo Toshirou

-¿No me respondes, Hitsugaya?- Interrumpió Porlakh.

-No quiero que nadie externo a los altos mandos sufra daño por nuestros poderes.

-Bueno, qué se le va a hacer, ya sabremos la respuesta.

Un silencio se hizo en los dos bandos.

(Pensamientos de Yurika) – Leonel, Nana, ¿cómo es que teneis esa frialdad como para poder llegar al extremo de enfrentaros contra los que un día fueron amigos y compañeros? … Malditos.

(Pensamientos de Vallen) – Aún espero su regreso, capitán.

(Pensamientos de Leonel) – Perdoname, Vallen.

(Pensamientos de Shira) – Allí está. De pie sin hacer nada. Únicamente me mira, y yo la miro a ella. Nana, espero que durante esta batalla recapacites sobre tus actos.

(Pensamientos de Nana)- Espero no tener que enfrentarme a ti, amiga mia. Lo único que deseo ahora es que al terminar esto volvamos a estar juntas.

(Pensamientos de Italy) – Ahí está. No puedo frenar mis ansias de degollar a ese tal Zerx. Mi cuerpo no se mueve por la fuerza de voluntad que estoy haciendo para pararlo. Pero una vez me dejen… Ni me lo pensaré… ¡Te mataré!

(Pensamientos Zerx) –Porlakh, viejo amigo, de hoy no pasarás. Me las pagarás todas juntas, ¡por mi madre y por todo el dolor que he sufrido por tu culpa!

(Pensamientos de Rkhikari) – Menudas pedazo de sandias tiene esa chavala –se las imagina haciendo el gesto con las manos.- Vaya pedazo de culo… -se toca el suyo intentando compararlo.

-Deduzco por tus gestos que te estas refiriendo a aquella rubia de allí. –Le interrumpió Mishiro su manoseo de culo.

-Esto… -Rkhikari se sonrojó un poco por la vergüenza de que la hubiese pillado de esa forma, y no sin antes de atizarle un buen puñetazo habló. –Habrá que quitarle esa cara de bonita, ¿no crees? –Su cara relució diabólicamente

(Pensamientos de Keys) –Grecefar, cuida tus espaldas. Tengo tu poder en la palma de mi mano.

(Pensamientos de Hitsugaya) –Parece ser que la familia Aizen está predestinada a ir contra el Seireitei.

Nanao ya estaba descendiendo cuando una palma de increíbles dimensiones, totalmente abierta salió de la humareda.

-¡Nanao, cuidado detrás! –Rukia gritó rápidamente y señaló con el dedo indíce lo que le esperaba a su compañera.

Nanao consiguió verlo antes de que descendiera sobre ella.

(Pensamientos de Nanao) –No puede ser, le he dado de lleno.

Sus ojos sorprendidos y asustados veían como el tiempo pasaba lentamente, veían cómo esa tremenda palma iba a acabar con su vida.

(Pensamientos de Porlakh) –Si, lo se Bishoujo, Hitsugaya se equivoca enteramente. Que suerte que tus palabras solo las escuche yo. –Porlakh acariciaba la empuñadura de su zampakutou.

-Entonces… ¿Nos vamos? –Porlakh habló para todos los que allí intercambiaban miradas.

Rukia, no dejaba de señalar desde el suelo en donde había caído.

(Pensamientos de Rukia)- Por favor, dame suerte. Por favor, no me hagas débil. Por favor, se certero.

-¡Nanao, agáchate!