CÁP 3-La verdad de todo…¿Cómo asimilarlo?
P.O.V Atsu…
¡Venga! ¡Estoy a punto de conseguirlo! Este es mi último partido en el Kaminari Tei antes de pasar a la secundaria. Tengo que dejar huella aquí sea como sea.
Porque después de esto, participaré el Holy Road junto a los mejores, en la mejor secundaria de Inazuma. Derrotaré al V Sector y demostraré que el futbol no es un deporte que se pueda dominar.
Prepárate, Seitei.
Porque voy a hacerte tragar todas tus estúpidas normas y tus estúpidos partidos amañados sin alma en ellos. La nueva leyenda del futbol va a dejarte para el arrastre.
-¡Hotaru!-grito pasándole el balón a mi compañera que se encontraba a unos pocos metros por delante de mí.
Sé que no quiere que se lo pase porque tiene miedo a fallar de nuevo pero ella es parte del equipo, si uno falla fallaremos todos. Debe aprender a perder ese miedo y tener más confianza en si misma.
Mi sueño es poder jugar con los mejores y contra los mejores. Pero también poder estudiar a otras personas mediante mi futbol. Aunque es posible que ni Hotaru, ni Hibari ni ninguna de las demás vuelvan a jugar un partido de fútbol conmigo después de este partido y la graduación. Pero como dice mi madre, lo que importa es el ahora. Así que si esto es una despedida tengo que dejarles el mejor recuerdo de nuestra etapa en la primaria. Y hasta que nos entreguen el diploma de graduación de primaria seguiré siendo su capitán. Y como tal debo guiarles.
Y saludarles desde lo más alto, ahí en el Holy Road…e incluso en la selección japonesa.
-¡Tira a puerta, Hotaru!-grito con las manos cerca de mi boca para hacer de alta voz.-No te preocupes ¡Tu solo da un buen chut!
No sé si me ha escuchado si quiera pero si que ha dado un fuerte tiro. Parece que vuelve a ir directamente al portero…
Uy, uy, uy…
¡A correr!
Corro como alma que lleva el diablo hacia la portería mientras veo como el balón rebota en la cabeza del portero. Me encuentro con que Hibari está a unos metros a mi izquierda corriendo igual que yo.
Nuestras miradas se encontraron. Y nos comprendimos perfectamente.
Dimos un salto a la vez en el aire, justo hacia el balón que había rebotado hacia mi lado por arriba. Entre Hibari y yo dimos un chut al mismo tiempo y entonces…
El portero no ha podido pararlo.
Marcamos.
Y de pronto escucho el pitido del fin del partido.
Me quedo parpadeando de rodillas en el suelo, al haber aterrizado después del chut. Hibari a mi lado sentada de culo con la misma expresión. Miramos hacia el marcador.
4-2
Hemos ganado.
Y no puedo evitar que una gran sonrisa aparezca por mi cara.
-¡Minna!-grito levantándome del suelo. Todas mis compañeras se despertaron de su ensimismamiento y mientras yo ayudaba a Hibari a levantarse, ellas nos miraron a nosotras y al marcador y viceversa. Cuando se dieron cuenta de que todo había acabado y que la victoria es nuestra comenzaron a correr hacia aquí como una manada de animales salvajes a darnos un abrazo, felices por la victoria.
Ay, no. Intuyo que esto va a doler.
De pronto me veo bajo una montaña de cuerpos femeninos sobre mí, enterrándome junto a la pobre Hibari, que puedo escuchar como está gimiendo de dolor por el aplastamiento de un grupo de gozosas muchachas.
Trato de moverme de entre tanto bullicio que hay sobre mí, pero me es imposible, hay como nueve chicas cernidas sobre mí y me impiden realizar cualquier movimiento. Ahora entiendo a lo que refieren con eso de la presión social. Muevo los brazos hacia los lados tratando de que cualquiera me ayude a salir de ahí, no puedo ni gritar, solo balbucear. Creo que tengo una espalda sobre mi boca ¿Cómo puede alguien haberse abalanzado sobre mí de espaldas? No tiene sentido. Consigo salir del encerramiento gracias a la ayuda de unos de los chicos del equipo contrario, que a pesar de haber perdido parecen muy divertidos con el resultado de verme bajo todas mis compañeras. Que graciosos…ya me vengaré…
-Capitán…-oigo hablar a Hibari que también parece haber conseguido liberarse.
-¿Qué pasa…? ¡Ops!-me veo a todas mis compañeras mirándome con los ojos muy brillantes, y con cascaditas en los ojos, lloraban a moco tendido. Pero ¿Por qué me lloran ahora? ¿Qué he hecho?
-Nuestro ultimo partido…-dijo Hotaru sonriente.
-…lo hemos ganado-terminó de decir Hibari.
Sonrío feliz de verlas así. Comprendo como se sienten, por un lado están contentas y satisfechas con todo lo que hemos pasado todos juntos, los partidos ganados y perdidos pero por otro ahora recuerdan que ya no podremos volver a jugar un partido todos juntos, quizá nunca o quizá dentro de mucho tiempo. Va a ser difícil jugar a partir de ahora, en otro sitio con otras personas…
-Bueno…a partir de ahora ya no soy vuestro capitán-les anuncio acariciando la cabeza de Hibari que se aferraba a mi camiseta con fuerza y llorando mientras negaba con la cabeza, dando a ver que no quería que eso pasara-Hotaru, espero que a partir de ahora seas capaz de dirigir al equipo como corresponde.
-¿Yo? ¡¿YO?-gritó alterada mientras se levantaba de un salto.
-Si. Quiero escoger a mi sucesora…y te elijo a ti.
-P-P-Pero ¿no me has visto antes? No soy capaz de tirar a puerta, y además, además…
-Tranquilízate. Eso es algo que superaras con la confianza y practica necesaria. No puedo confiarle a nadie más al equipo…
-...Capitán…-veo como de pronto las lagrimas se desbordan como un rio sin control.
-¡Pero, Hotaru, no llores, mujer!-grito con angustia ¿pero que he dicho ahora? Parece que solo sé hacer llorar a los demás.
-Se nota que no te enteras de lo que dices…-oigo burlarse a Hibari riéndose contra mi pecho.
-Cállate, Hibari…-la miro mal mientras le doy un golpecito en la cabeza.
-Atsu-chan…-alzo la mirada y me encuentro con Suzuki-Siempre, por mucho que te gradúes y nosotras lo hagamos el próximo año…tu serás siempre capitán de este equipo. Nos has enseñado tantas cosas desde que viniste aquí.
Doy una ancha sonrisa al escucharlas decir eso. Esto si será un buen recuerdo para cuando nos hagamos mayores. Será de esos que no olvidas ni con un gran paso en el tiempo. Cuando viva en una residencia dentro de un milenio podré decirles a mis nietos y biznietos que empecé mi gloria en el fútbol en este colegio de primaria. Si, he dicho milenio, porque aunque tenga cien años seguiré jugando al fútbol y dejaré a los novatos para el arrastre.
Pero por el momento esta victoria tengo que celebrarla con mis compañeras y compañeros del equipo contrario también y, claro, como no, con mi madre.
Que…ahora que lo pienso…
Ay, no. Lo he vuelto hacer.
¡La he dejado sola con ese tipo! ¡Y encima estaba tan pendiente del partido que se me ha olvidado por completo!
Miro hacia donde debería estar mi madre, en el banquillo con los suplentes pero…no está.
Corro hacia allí con desesperación y efectivamente. No está.
Maldita sea…
-¡ESE TÍO LA HA SECUESTRADO!-grito en voz alta haciendo que varios a mí alrededor den un bote del susto y otros se atragantaran con el agua de sus bebidas.-¡LO VEIA VENIR! ¡SI ES QUE LO VEIA VENIIIIR!-sigo gritando corriendo en círculos.
-¡Atsu-chan! ¡¿Qué ocurre?-me pregunta Hibari corriendo hacia mí.
-¡Mi madre no está!-sigo gritando tirándome de los pelos.-¡¿Por qué la he dejado sola? ¡¿Por qué lo hice, Hibari, por qué?
-¡Tranquilízate!-me dijo ella zarandeándome por los hombros.-Vamos a preguntarle a los profesores a ver que saben.
Bien visto.
-¡Corre!-la cojo de la mano y la arrastro conmigo hacia el profesor que tenemos mas cerca.-¡Sensei!
-Ah, hola, Otonashi-kun, buen partido si, señor-sonrió el viejo profesor.
-¡¿Ha visto usted a mi madre?-pregunto alzando la voz.
-¿A tu madre? ¡Ah! Si, nos ha avisado de que se iba con ese hombre del Teikoku que estaba con ella y que te dijera que se iba a casa.
¿Cómo…?
-¡¿QUÉ ESE HOMBRE ESTÁ CON MI MADRE EN MI CASA?-grito fuertemente presa de la desesperación. Vaya si mi grito ha tenido que ser potente como para que el profesor se ha tenido que tapar los oídos.
-¡Atsu-chan! ¡Cálmate!-escuchó decir a Hibari sacudiéndome de un hombro.
-Mi madre…¿es tonta o que…?-pregunto de forma penosa-¡Esta pisando suelo minado!
Me doy la vuelta para poder correr en dirección a mi casa, ese tío puede estar haciéndole cualquier cosa ¿y si intenta pegarla como intentó conmigo? Uy, cuidado con lo que haces, tío, como vea que le hayas hecho algo a mi madre habrás cavado tu propia tumba.
De pronto choco contra algo. No está duro pero siento que no me puedo despegar de ese algo, unos brazos me están rodeando fuertemente pegándome contra él. Es cálido y musculoso. Alguien me está abrazando de frente y además con fuerza. Mmmm este olor…yo conozco esta colonia. Alzo la mirada como buenamente puedo y me encuentro con un par de ojos verdes muy intensos y traviesos.
-Pero si tu…-empiezo a esbozar una sonrisa.
-Hola, Atsu-chan-me sonrió-Muy buen partido ¿Quieres que nos vayamos juntos a tu casa?
Vaya, que suerte la mía, ahora cuento con el mejor de los aliados.
Fin P.O.V Atsu…
P.O.V Kidou Yuuto
-¿Es esta tu casa?-pregunto mirando el adorable piso de mi hermana mientras ella cerraba la puerta de la entrada.
El salón es amplio con una mesa en el centro al estilo japonés, un par de sofás y un televisor. Algunos muebles de madera que guardaban en su interior platos y tazas de porcelana que brillaban como si fueran nuevos. Y creo que marcos de fotografía. La cocina era separada del salón por una barra como las de los bares. Había tres taburetes que ocupaban la barra entera.
-Si, aquí vivimos Atsu-chan y yo-dijo ella pasando por mi lado y dirigiéndose hacia la cocina seguramente para preparar café.-Adelante, ponte cómodo.
Me adentro en esa acogedora casa algo inseguro y me siento en la mesa del centro del salón, me quedo por un momento mirando como prepara las cosas para hacer dos cafés. No me ha preguntado como lo quiero, supongo que porque recuerda que me gusta el café bien cargado, y si no recuerdo mal a ella le gustaba el café con leche. Parece que hay cosas que no han cambiado.
-¿Y tu marido?-no sé ni como he formulado esa pregunta. La sola mención de esa palabra me provoca un agudo dolor en el interior de mi pecho. Tanto que quería presionarlo con el puño pero no quería hacerle ver lo mucho que me dolía ¿Qué haré si resulta que aparece su marido? Seguramente lo reventaría a tortas pero de hacerlo seguro que Haruna se enfada conmigo y me echa de su casa.
-No estoy casada, Onii-chan-me dice preparando la cafetera, no puede ni imaginarse el alivio que siento cuando ha dicho eso. Ese punzante dolor se había ido tan rápido como ella había confirmado que sigue soltera. Que ahora que lo pienso tendría que habérmelo imaginado. La niña de antes la había llamado Otonashi y su hijo también se apellida así, de haberse casado tendría que haber perdido el apellido, mucha casualidad sería que se hubiera casado con alguien con quien compartía el mismo apellido, la verdad.
-Entonces ¿vives sola con tu hijo?-pregunto viendo como ella asiente con la cabeza mientras vierte el contenido de la cafetera en dos tazas.-¿Y el padre?
-Él vive muy lejos-se da la vuelta y se dirige hacia mi con los dos cafés-Bien cargado ¿verdad?
Sonrío y asiento con la cabeza mientras tomo entre mis manos ese cálido café.
-Oye…este piso parece muy caro-digo algo inseguro pero sin que se note en mi semblante-¿A que te dedicas para poder pagarlo?
-Soy profesora de secundaria.
Si, le pega mucho.
-¿Eres profesora? Me parece increíble que puedas pagar esto.
-No lo pago solo yo, el padre de Atsu-chan también deja su parte.
La miro un poco desconcertado.
-Pero él no vive aquí.
-Pero no nos llevamos mal. Me pasa una bonita pensión para la manutención de Atsu-chan desde que nació. Además me ayuda a pagar este piso porque Atsu-chan necesita un lugar donde vivir.
-¿Por qué no está aquí haciéndose cargo de su hijo?
-Porque no puede…como te he dicho vive lejos, además se entero tarde de que iba a tener a Atsu-chan, cuando lo supo ya no pudo quedarse.
-¿De él también te escapaste?-pregunto serio.-¿Es que te había amenazado?
-No, para nada. Yo le había ocultado que estaba embarazada, además él adora a Atsu-chan, solo que no puede estar a su lado tanto como le gustaría.
Ella me miro con una sonrisa triste.
-¿Te fuiste por él? Tu hijo, digo…
Ella parpadeó un poco confusa ¿Qué pasa? ¿Qué he dicho? La veo juguetear un poco con la taza antes de volver a mirarme.
-Te juro Onii-chan que no tenía intención de desaparecer todo este tiempo. Mi embarazo no solo fue un problema en su día sino también lo que pasó después.
-¿Después?-ella bajo la mirada entristecida.
-¿Sabes lo que es querer a dos personas y que luego te apuñalen de la peor manera?
No sé que es lo que ha querido decir con eso, pero por su expresión tuvo que ser muy malo. Tan malo como para que se tuviera que ocultar del resto del mundo. Tiene la mirada muy triste y decepcionada. No, Haruna no te pongas así, saber que no me gusta nada verte de esa manera. Le tomo de una de sus manos y la acarició con el pulgar animándola a que me cuente la historia.
-Cuando supe que estaba embarazada...me entro mucho miedo. Y sin pensarlo hui de todo. Y entré en un centro de protección de mujeres.
-¿Un centro de protección de mujeres?
-Si, es como la asociación de Alcohólicos Anónimos. Se reúnen varias mujeres con problemas, de drogas, alcohol, maltratadas, inseguras, embarazadas a pronta edad, con baja autoestima. Proporcionan techo, comida y trabajo a estas mujeres.
-¡¿Fuiste a un sitio así tu sola? ¡¿Cómo pudieron permitirlo? ¡Si eras menor de edad!
-Ellos protegen a las mujeres de cualquier edad, si estaba embarazada y necesitaba ayuda no me iban a cerrar la puerta. Además no pudieron llamar a mis padres porque no les di los datos necesarios. Tampoco me lo pidieron porque se supone que el anonimato es sagrado para ellos.
-Vale, vale…-respiro hondo-¿Qué mas?
-Solo tenia pensado quedarme allí hasta que supiera que hacer, estaba muy asustada, no sabia como ibais a reaccionar al saber que iba a tener un hijo. Pero con ayuda de mis compañeras, me animé a contarles a mis padres lo que había pasado así que volví a casa después de cumplir mi cuarto mes de embarazo.
-¿Como que volviste?-yo no estaba enterado de eso.
-Si, volví. Fui directamente a mi casa y hablé con mis padres…pero no se lo tomaron muy bien.
-Pero eso no puede ser, yo he visitado a tus padres a diario para ver si sabían algo de ti…
-Pues parece que te mintieron…aunque no del todo.
-Haruna…¿Qué pasó después?
-No se lo tomaron muy bien, mi padre estalló en cólera y mi madre se puso a llorar. Me rogaron y me ordenaron que me deshiciera de mi bebé. Que cuando naciera lo dejara en un orfanato y me dejarían volver a casa.
Abro los ojos desmesuradamente al escucharla decir eso ¿le pidieron semejante atrocidad? ¡Pero eso es muy cruel! Haruna nunca podría hacer algo así, nunca. Jamás. Y mucho menos siendo ella la madre del niño y habiendo tenido una experiencia similar. La habían dejado contra la espada y la pared, o ella o su hijo ¿Cómo se puede ser…tan miserable?
-Al principio lo consideré. No estaba preparada para ser madre y tampoco creía que mi bebé pudiera ser feliz conmigo, a mi me adoptaron y me amaron y deseé que con mi bebé también fuera así. Pero…no pude-veo como su mano va al pecho y la escucho sollozar-Cuando el medico me hizo el chequeo habitual y escuché sus latidos…ya no pude, la sola idea de que le alejaran de mi me aterro de tal forma que volví a huir.
-Por eso…tus padres te dieron por muerta…
-Supongo que porque supieron que escogí a mi bebé en vez de a ellos.
Me quede callado durante un momento antes de volver a preguntarle.
-¿Volviste a esa asociación?
-Si, ellos me dieron cobijo y procuraron que siguiera estudiando a pesar de mi embarazo. Me dijeron que era mejor que hiciera todo lo que pudiera mientras mi bebé fuera pequeño, así a medida que fuera creciendo tendría mas oportunidades de poder criarlo yo sola. Con ayuda de otras madres me enseñaron a que hacer en el momento en que diera a luz y en como cuidar de mi bebé. Fueron muy buenas conmigo.
-¿Y el padre?
-Me lo encontré un día de casualidad, cuando compraba algunas cosas. Se quedó muy sorprendido al verme, porque ya estaba de ocho meses.
Tengo unas ganas enormes de preguntarle quien es el padre de la criatura, pero por un lado tengo bastante miedo porque tengo sospechas de quien puede ser. El comportamiento del muchacho me recuerda demasiado a él…esa arrogancia, esa vanidad y esa sonrisa traviesamente malvada que deja ver en el campo de juego. Son muy parecidos, demasiado.
-Nos sentamos a hablar en una cafetería. A él le ofrecieron jugar en una selección en el extranjero pero quería quedarse para poder ocuparse del bebé conmigo.-una selección en el extranjero…demasiada casualidad, mucha-Pero yo no se lo permití, le dije que teniendo él esa oportunidad no debería dejarla pasar. Y que si de verdad le importaba el bebé iría a esa selección y ganaría, con el dinero de sus victorias podría ayudarle. Pero si se quedaba entonces no tendríamos nada. Y bueno…él me hizo caso y se fue.
-¿Tu y él…? Es decir…os…¿os amabais?-pregunto con un nudo en la garganta. Ella me sonrió.
-Nos queríamos en su día, pero con el tiempo nos dimos cuenta de que estábamos mejor como amigos que como pareja. Pero como no quiso dejar que yo sola me hiciera cargo de Atsu-chan, decidió que me mandaría al menos una buena cantidad de dinero todos los meses hasta que se hiciera mayor de edad. Parece ser que triunfa haya donde está.
-¿Y donde está?
-Se fue a jugar en la selección italiana.-¡La selección italiana! ¡Allí es donde se ha ido ÉL!
-Eso quiere decir…¿Qué el padre de tu hijo es un miembro del Inazuma Japón?
Ella asintió con la cabeza mientras removía con una cuchara el contenido de su taza.
-Fue un noviazgo corto, pero quedamos como buenos amigos así que no pasa nada.
-¿Y yo que…?
-¿Tu que…?
-¿Por qué no viniste a mi?
Ella se quedo callada durante un segundo, buscando las palabras adecuadas.
-Lo siento…pero después de lo que pasó con mis padres ya no me sentía capaz de confiar en nadie más.
-¡No tenías que haberme metido en el mismo saco que ellos! ¡Yo podría haber estado a tu lado! ¡Incluso podría haberte ayudado a criar a tu hijo! ¡¿Por qué pensaste que iba a darte la espalda?
-¿Y eso como podría haberlo sabido?-me quedo sorprendido al escuchar formular esa pregunta.
-¿Cómo me preguntas eso? ¡¿Es que no he estado siempre a tu lado? ¡¿Has olvidado lo que tuve que hacer para que mi padre considerase la opción de adoptarte? ¡Soy tu hermano!
-Y ellos mis padres, Onii-chan-contratacó ella-Me adoptaron, me criaron y me apoyaron durante mucho tiempo. Pero en el momento en que los necesitaba de verdad, me dieron a elegir…y eso no se debe hacer.
Miro hacia abajo al escucharle, tiene razón. Lo que le hicieron fue muy cruel. Pero ella ha tenido que pasar sola trece años cuidado de un niño, con el padre viviendo lejos. Sin ayuda de nadie mas que la de si misma.
-Lo siento mucho, Onii-chan…
-Haruna…me he pasado todos estos años buscándote, tu diste por hecho como iba a reaccionar.
-Onii-chan…
-Yo lo siento de verdad, pero esto no es algo que pueda perdonar con facilidad. Sé que has tenido tus razones, lo entiendo y lo respeto. Pero eso no puede quitarme el dolor que he tenido que padecer todo este tiempo pensando que estabas muerta como todos lo decían.
Ella bajo la mirada conteniendo las lágrimas. Es cierto, no puedo perdonar nada de esto con facilidad. Pero me conozco perfectamente y sé que con tiempo seré capaz de perdonarla pero en estos momentos, ahora mismo, no puedo hacerlo. Es demasiado tiempo con la angustia y el miedo metidos dentro de mí.
-Sin embargo…-ella alza la mirada hacia mí, con algunas lagrimas saliendo de sus ojos-Puedo ser capaz de empezar de nuevo…que me presentes a tu hijo y que pueda verte mas a menudo. Con eso tendré suficiente ¿no te parece un buen trato?
Ella me miró sorprendida.
-¿De verdad quieres seguir viéndome? ¿Después de todo aun quieres verme? Y Además…¿quieres conocer a Atsu-chan?
-Por supuesto que quiero seguir viéndote, no me he pasado los últimos trece años buscándote para romper completamente el lazo que hay entre nosotros. Y respecto al niño. Es mi sobrino al fin y al cabo, no puedo ni quiero repudiarle. Me gustaría conocerle y ver si quiere jugar al futbol conmigo, aunque no se haya llevado una buena impresión de mí.
De nuevo me miró confundida como antes…¿pero porque me mira de esa manera?
-Onii-chan…me hace feliz que digas eso pero…-de pronto parpadeó abriendo los ojos y luego entrecerrándolos con una sonrisa haciendo desaparecer las lágrimas de sus ojos.
-¿Qué…? ¿Por qué me miras así?
-Oh, no…tú también no-suspiro con esa sonrisa divertida. No sé porque siento que se esta burlando de mi-No te has dado cuenta ¿verdad?
-¿Qué? ¿De que tendría que haberme dado cuenta?
-Esta claro que no…
-Haruna ¿Qué pasa?
De pronto veo que coge un objeto cilíndrico de color negro que estaba a su lado, creo que es uno de esos que te entregan cada vez que te gradúas de un centro educativo. Este es el de su hijo. Pero ¿Por qué me lo está dando?
-Mira lo que hay dentro.-me insistió haciendo un balanceo del objeto hacia mi. Lo cojo de entre mis manos sin entender que es a lo que se refiere. Dentro estará el diploma que dice que ha terminado los estudios de primaria pero no sé que es lo que quiere que mire.
Lo abro y dejo caer el diploma enrollado a una de mis manos. Voy desenrollándolo para ver su contenido, aunque sé que es una felicitación al alumno por haber finalizado la primaria, yo tengo uno igual…solo que no sé donde anda metido.
Leo lo que pone en el diploma.
COLEGIO PUBLICO: KAMINARI TEI
El Equipo Educativo del centro felicita al alumno/a: Otonashi Atsumi por haber finalizado los estudios en la Educación Primaria.
Espera…
¿Atsumi? ¿Eso no quiere decir que…?
-Es una niña-oigo decir a Haruna para luego soltar una risa.
…
-¡¿CÓMOOOOOOOOO?-grito alzando aquel papel y leyéndolo una y otra vez.
-Parece que hasta a ti te ha engañado su aspecto-siguió riéndose ella con la mano en su cara.
-Una niña…¿en serio?...pero si…y además…y es que…¡No entiendo nada!
-Es una chica que le gusta mucho vestir de chico…además, con su carácter da el pego…
-Atsu-chan…viene de Atsumi…nombre femenino…¡CLARO, POR KAMI! ¡POR ESO ES PORQUE NO PODÍA ENCONTRARLA EN NINGÚN SITIO! ¡Yo buscaba a un niño no a una niña!
-Vaya ¿estabas buscando a mi hija?
-Si-bufo pasando mi mano por mi cabello-Cuando le…digo la conocí en el Teikoku y me dijo que se apellidaba Otonashi, en seguida sentí que tenía algo que ver contigo…
-¿Por eso la sujetaste de la camiseta y la levantaste del suelo? Muy bonita forma de conocer a tu sobrina…
-Si, lo sé, lo sé…
-Jijijiji, deberías de haberte dado cuenta ¿Dónde se ha visto que un chico sea capitán de un club de fútbol femenino? Los clubs del Kaminari Tei están divididos en chicos y chicas, un chico nunca podría ingresar en el club femenino y mucho menos ser su capitán.
-Ya…muchas gracias por la información pero has llegado un poco tarde.
-Lo sé, jijijijiji
-Oye. Sabías que tu hija había venido al Teikoku…¿Por qué no has venido a verme?
-Pensaba hacerlo pero me faltaba valor…al final el que ha aparecido has sido tu.
-Si…aunque de haber venido tu no me habría dado tantos dolores de cabeza buscando a Atsu…mi…
-No consigues asimilarlo ¿verdad?
-Tanto tiempo buscando a un niño pues tiene sus cosas…
-Las apariencias engañan ya lo sabes-sonrió ella.
Las caras de Kazemaru y Kirino pasaron por mi mente como dos estrellas fugaces. Esos dos son un claro ejemplo de apariencia engañosa.
-Pero…lo cierto es que Atsu-chan no se ha llevado una buena imagen de ti, piensa que eres un hombre muy peligroso y que debería llamar a la policía para que te quiten la licencia para entrenar a jóvenes.
-…vaya…
-Lo siento jejejejeje
-Pero, espera, también las chicas de su equipo se le dirigían como él, no como ella.
-Eso es porque…bueno, digamos que ella tiene sus motivos para querer que la traten de esa manera.
-¿Es que sus compañeras no saben que…?
-Si que saben que es una chica. Pero por petición de Atsu-chan la tratan de él.
-¿Está pasando por alguna etapa de rebeldía? Hay muchas chicas que se hacen pasar por chicos para protestar de ser consideradas el sexo débil.
-No, con Atsu-chan las cosas no van por ahí…o por lo menos no en todo el sentido de la palabra.
-¿No en todo el sentido?
-Lleva con ese aspecto desde que era muy pequeña, incluso antes de entrar en la primaria ya era así. No se trata de una protesta ni una tribu urbana. Es algo que va más allá.
-¿No sabes lo que es, entonces?
-Me hago una idea…pero prefiero no meterme. Quiero que mi hija haga lo que quiera hacer y como no hace daño a nadie pues tampoco es que haya que darle mucha importancia.
-A pesar de todo no has cambiado-sonrío algo divertido mientras miraba a mi hermana-Sigues siendo la misma chica irresponsable a la que tenía que cuidar.
-¡Oye! ¡Yo nunca he sido irresponsable!-protestó ella.
-¿Hace falta que te recuerde lo que pasó con esa dichosa pulsera de las gentes de Celestia y Demonica?
Se quedó callada ante el recuerdo de aquel episodio, tanto ella como Rika se habían confiado en que no pasaría nada aunque no pudieran quitarse aquellas pulseras que les había vendido unos ancianos a esta ultima y a Touko cuando llegaron a la isla del Futbol Frontier Internacional. Y mira lo que había pasado después. Una estuvo a punto de ser la prometida del Rey de los Demonios y la otra su sacrificio.
Ahora nos reímos de aquello pero en aquel momento podía sentir que mi corazón estaba a punto de pararse en más de una ocasión. Me jugaba la vida de mi hermana en un solo partido. En ese momento el futbol era de todo menos divertido, porque si perdía no podría volver a ver a mi hermana. De no haber contado con los chicos de las otras selecciones no habría podido salvarla.
Si la hubiera perdido aquel día yo estaría muerto en vida.
Pero ahora mismo…hay algo que me carcome por dentro. Algo que no puedo soportar tenerlo.
-Haruna…necesito preguntarte algo-le digo tomando su mano de la forma mas delicada que pude.
-¿De que se trata, Onii-chan?
-Es…sobre el padre de Atsumi…
-¿Qué pasa con él? Ya te he dicho que no vive con nosotras.
-Es que…quiero saber quien es…
-¿Cómo?
-Tengo mis sospechas pero quiero escuchar de tus labios su nombre.
-Onii-chan…
Un miembro del Inazuma Japón…que se ha ido a la selección italiana…la actitud de Atsumi…todo me hace pensar en la misma persona. Quiero pensar que no es cierto, ellos dos nunca se miraron para nada. Pero después de todo lo que ha pasado y lo que me ha contado Haruna ya me lo creo todo.
Además, si por aquella época me hubiera enterado de que alguien estaba teniendo una relación con mi hermana pequeña lo mas probable es que el chico en cuestión no llegara al próximo entrenamiento. Quizá ese sea uno de los motivos por el Haruna no quiso decirme nada. Pero eso ahora es un mal menor…hasta cierto punto, porque si el padre es quien creo que es morirá de forma terrible y dolorosa.
-No te puedo decir quien es su padre…
-¿Por qué no?
-Porque prometí no hacerlo.
-Haruna, ya sé que tienes una hija con alguien del Inazuma Japón. Si no me lo dices tendré que buscar a todos y cada uno y ponerme a interrogarlos a todos. Menos a Endou, porque él ya está casado con Natsumi…porque no es Endou ¿verdad?
-¡No! ¡Claro que no!-negó energéticamente con la cabeza-¿Crees que si Atsu-chan fuera de Endou habría salido así?
Me quedo pensándolo, me cuesta lo suyo imaginarme a un pequeño Endou. Y ahora mismo a Atsumi no puedo imaginármela vivaracha y alegre como lo es él. Solo puedo ver una mirada roja furiosa e intimidante dirigida a mí.
-Bueno…entonces lo diré yo…
Ella me miro sorprendida.
-¿Sabes quien es?
-Tengo mis sospechas…
-Entonces…
-Haruna…el padre de tu hija…-le aprieto la mano deseando con todas mis fuerza estar equivocado-El padre de Atsumi…es…¿Es Fudou?
Un frío silencio se creo de pronto ¿Qué pasa? ¿Por qué se calla? Acaso…¿es cierto? ¿El padre es Fudou?
-Onii-chan…Fudou…
-¡Ey!
Los dos levantamos la cabeza, asombrados ¿Y esa voz? Se parece a la de Atsumi. Lo siguiente que se oye es un estruendo, luego un ligero temblor en el suelo y para finalizar la puerta de la entrada se abre bruscamente dejando ver al chico…bueno, mas bien la chica que ha dado lugar a todo esto, que por cierto estaba en una posición que dejaba ver claramente que le había dado una patada a la puerta para abrirla. Parece sofocada, creo que es porque ha subido las escaleras corriendo, mucha prisa tiene que traer si no se le ha ocurrido subir por el ascensor, y eso que vive en un octavo piso. Tiene la frente brillante por el sudor, la respiración entrecortada, tanto que cuando intentaba hablar solo le salían medía frase y la siguiente era distinta a la anterior por lo que solo eran cosas sin sentido.
-TU…tu…tuuuuu~-balbuceó señalándome con el dedo aun con la respiración entrecortada-Como le hayas hecho algo a mi madre…te voy a hacer mucha pupita…
-Atsu-chan…relájate, estoy bien-sonrió mi hermana como si esa escena fuera algo habitual.
-¡No mientas, mamá! ¡Aunque él esté aquí no tienes que mentir si te ha hecho daño! ¡Yo le haré pagar todos los daños ocasionados, física y fiscalmente!-la veo crujir los puños con un aura negra y sus ojos con un intenso resplandor rojo. Y por si fuera poco tengo la ligera sensación de que sus cabellos se han convertido en serpientes porque se balancean hacia los lados. Una imagen digna de una película de miedo, si, si. O más bien lo que los chavales llaman forma super Saiyan.
De pronto se oye un pequeño DING fuera de la casa, creo que es el ascensor y entra en la casa…un hombre.
-Vaya, Atsu-chan, menuda fuerza, solo espero que no hayas roto la puerta-dijo aquella persona mirando la puerta que se encontraba algo abollada.
Nuestras miradas se encontraron de pronto. Cabello largo hasta los hombros, una mirada socarrona y verdosa…una expresión de total arrogancia.
Y cuando me sonrió solo a mí de forma perturbadora ya lo reconocí por completo.
-¡Fudou!-exclamo levantándome de la mesa.
-Vaya, Kidou Yuuto, cuanto tiempo sin vernos.
-¡¿Qué haces aquí?-le espeto señalándole con el dedo.
Noto que me mira parpadeante y luego esboza una maquiavélica sonrisa, enseñando sus dientes blancos.
-¿No te lo ha dicho Haruna?
-¿Qué tendría que haberme dicho?
De pronto veo como abraza a Atsumi por detrás y la pega contra él, apoya su barbilla en la cabeza de la muchacha y me mira con esa sonrisa perturbada que mostraba en el Inazuma Japón.
-Haruna y yo tuvimos una apasionada relación hace trece años, estuvimos viéndonos a escondidas, en los descansos y fuera del albergue donde se alojaba el Inazuma Japón ¿y sabes que?…y esta preciosidad es el resultado de alguno de nuestros encuentros ¿verdad que si, Haruna-chan?.
Siento como la sangre de mi cuerpo comienza arder de una forma muy peligrosa. Tengo un gran deseo de golpear a ese estúpido hasta que se muera. Así que es cierto…él es el que se ha aprovechado de mi hermana, él arrojó su vida a la basura, ese maldito bastardo se fue felizmente a Italia dejado a Haruna atrás con una niña de la que tendría que haberse hecho cargo. Fudou, vas a arrepentirte de haberte aprovechado de mi hermana, con ella no se juga y menos teniendo el morro de venir aquí decir tan felizmente que estuviste con ella.
Estoy a punto de dirigirme hacia él con toda la intención de apartarlo de mi sobrina, no tiene ningún derecho a tocarla, mas bien lo que tiene que hacer es asumir las consecuencias ante mí. Pero de pronto veo una pelota de tenis pasar por mi lado y acertar de lleno en la frente de Fudou. No ha sido un tiro fuerte pero si lo suficiente para desconcertar al de ojos verdes. Miro hacia atrás y veo a mi hermana con cara de resignación todavía en posición de haber lanzado la pelota.
-No inventes, Fudou.-replicó ella.
¿Eh? ¿Inventar? Miro a Fudou y veo que se esta riendo mientras se rasca con el dedo índice el lugar donde la pelota le había golpeado todavía sin soltar a Atsumi. Espera…¿me ha mentido? El muy canalla se lo había inventado…
Serás…
-Si te hubieras visto la cara, Kidou, era para sacar una foto para la posteridad-se río de forma muy burlona apretando a Atsumi contra si. Hago una clara mueca de enfado, queriendo hacerle ver que no había tenido ninguna gracia. Y no la tenía ¿acaso no es consciente de que ha tenido un pie en la tumba? Claro que Fudou siempre ha sido de ir hacia el peligro.
-¿Qué narices haces tu aquí?-pregunto con voz casi envenenada-
-Bueno, la verdad es me dio mucha pena ver como abandonabais a la pobre Atsu-chan en el colegio el día de su graduación. Así que yo, velando por su seguridad, me he ofrecido amablemente a traerla de vuelta a su casa-asintió convencido.
Ya, y a los balones les salen patas y se van a vivir su vida.
-Afffragahoraaque-mi mirada se dirigió hacia la de la muchacha que peleaba por liberarse de los brazos que la apresaban agitando los suyos de arriba abajo tratando de llamar la atención de su captor que parece no estar haciéndole ni caso. Tan fuerte estaba Fudou abrazándola que no se ha dado cuenta que uno de sus brazos estaba tapando la boca de la chica.
-Uy-murmuró Fudou mirando a la niña que vio sus esfuerzos recompensados al ver que Fudou por fin la miraba y la liberaba de su "encierro"-Perdona, Atsu-chan-sonrió con los brazos en alto y en señal de "yo no he sido". Ella se quedó por un momento tendida en el suelo cogiendo el aire que el forcejeo le había robado.
-¡Akio-san!-protesta ella mirándole de mala manera-¡Un poco mas y me mandas al otro barrio!
-Ya será menos jajajaja.-mira a Haruna con una sonrisa ignorando la mirada asesina que le dedicaba Atsumi-¿Hay café hecho?
-Capuccino con crema y cacao listo, lo tienes en la cocina-señala ella hacia el lugar sin dejar de tomar el suyo ¿había hecho mas cafés? No me había dado cuenta ¿Es que esperaba que Fudou viniera a visitarla? ¡¿Por qué narices hay tanta confianza entre ellos? Fudou se pasea por la casa de Haruna como si fuera suya. Y además…¿Por qué Haruna sabe que clase de café toma Fudou y como es que se lo ha preparado con antelación?
-Bueno a lo que iba…- Atsumi tosió un poco y ahora a quien miraba de muy mala manera era a mi-Tu…¿Qué se supone que estas haciendo en mi casa? Como le hayas hecho algo a mi madre…
-Atsu-chan, te he dicho que te calmes, no me ha hecho nada malo. Solo estábamos hablando-me defendió Haruna tomando otro sorbo de café.
-Pero mamá, este hombre es un loco ¿para que lo metes en casa? ¿Es que quieres que nos robe o algo peor?-me señaló con los ojos relampagueando de furia.
Por lo que veo Haruna tiene razón, está chica se ha llevado una mala imagen de mi, una bastante mala por cierto. Ya me ha tachado de loco, de agresivo y de peligro para la sociedad. Y quien sabe que otras cosas más. Pero parece ser que los dos compartimos un sentimiento en común. Los dos protegemos a Haruna de cualquier cosa que representara una amenaza para ella. Y lo poníamos todo a la tremenda, solo que ella lo expresa sin pudor y yo sé esconderlo fácilmente.
Parece que eso es algo que lo llevamos en los genes.
-No es un loco, como te he dicho es un viejo conocido.
La miro con cara interrogante ¿otra vez con que soy un viejo conocido? ¿Por qué le pone tantas pegar a decir que soy su hermano?
-Pues para ser solo un conocido se está tomando demasiadas libertades, además la gente cambia con el tiempo a saber que esquizofrenia le está rondando a éste por la cabeza-espetó Atsumi dando un suspiro.
Que simpática la muchacha. Es bastante radical con la primera impresión que tiene de la gente, me ha puesto directamente en la lista negra. Pero debo tener paciencia, lo cierto es que razones tiene para estar tan enfadada conmigo. Si yo la he tratado así antes es normal que quiera defender a su madre a toda costa. Yo lo haría la verdad.
-Lo siento, Atsumi-chan, creo que tu y yo hemos comenzado mal-trato de dialogar.
-Vaya…parece que por fin has caído en la cuenta de que no soy un chico…has tardado lo tuyo-se burló ella con una sonrisa malvada…muy a lo Fudou ¿seguro que no son padre e hija? Son demasiado parecidos, tanto que me dan escalofríos. Solo me faltaría eso, una reproducción de Fudou. Va a ser cierto el dicho que dice Midorikawa "mala hierba nunca muere"
-Atsu-chan ¿recuerdas los videos de los partidos de Inazuma Japón? Ya sabes, los que te envía tu padre.
¿Cómo? ¿Qué su padre le envía videos del Inazuma Japón? Entonces nos conoce a todos ¿Por qué en el Teikoku hizo como si no supiera nada de Sakuma ni de mi?
-Si ¿Qué pasa con eso?
-¿A que te acuerdas de ese particular personaje que llevaba una capa roja y unas gafas extrañas?
¿Así me definía? Muy graciosa, Haruna, luego hablaremos más seriamente. Oh, si.
-Si, era el que menos pasaba desapercibido, como si le gustara lucirse, parece que quisiera que todos le miraran.-asentía con la cabeza totalmente convencida de sus palabras-Pero ¿Qué tendrá que ver ese rarito con este tío…?
Fudou empezó a reír por lo bajo. De pronto me veo señalado por Haruna y Fudou a la vez mientras miraban a Atsumi que fijo la suya en mí, analizándome.
Su siguiente expresión fue de lo mas cómica. Tiene una expresión que puede definirse como "No…¿Dónde está la cámara oculta?" Pero ¿de que se sorprende tanto? En el Teikoku su amiga le dijo que yo era el estratega del Inazuma Japón.
-Vale~…-sonrió ella con cara de palo-He metido la pata ¿verdad?
Fudou y Haruna sonrieron y asintieron a la vez.
-Está bien…¡Pero yo no tengo la culpa!-se apresura en defenderse-¡Yo veo los videos para ver como jugaba mi padre! ¡No me quedo con la cara de los otros jugadores!
-¡Oye!-de pronto Fudou vuelve a abrazarla por detrás con la taza de café en la mano-¿Y que pasa conmigo? ¿Acaso no te fijas en como jugaba tu tío favorito?
-Eres mi único tío, Akio-san-ríe ella liberándose-Pero si que me fijo en tu juego, aunque en honor a la verdad debo decirte que estas mejor con el pelo largo que con esa cresta ¿Y se puede saber porque tenías esa cara de psicópata?
-Tu tío, que ha tenido un pasado complicado.-río él mirando de reojo con clara burla.-Pero como ahora soy tu TÍO y me he reformado para darte la mejor EDUCACIÓN posible pues ahora ya no soy aquel chico y estoy muy feliz de haberte criado.-me mira con toda intención de darme en mi orgullo.
Que ganas me han entrado de repente de matar a Fudou ¿Cómo que su único tío? ¿Y como que la ha criado? Ese cretino ha ido a golpear en donde duele. Me ha dicho prácticamente que estoy absolutamente fuera de la vida de Atsumi. No es del todo mentira pero aun así me fastidia reconocer algo así. Además ¿Cómo que tío? No tienen lazos de sangre. Y si Fudou no es su padre entonces ¿Qué narices hace aquí con ellas?
-Atsu-chan…¿puedes ir a ver si la vecina necesita algo? El otro día parece que se hizo daño en la cadera y que…-excusó Haruna.
-Mamá, no inventes, si quieres que me vaya y os deje a solas, dímelo. Me quedó mas tranquila sabiendo que Akio-san está contigo-directa y descarada, como no. Fudou me miro con una expresión que se puede expresar como un "Como me quiere ¿verdad? Y a ti no" Ya te pillaré sin que te des cuenta, ya.
-Atsu-chan…quiero que nos dejes a solas.
-¡Vale!-saltó de pronto ella con una mueca de enfado-¡Luego dices que no tengo que tener secretos contigo! ¡Pero veo que tu conmigo si! ¡Maldita sea la jerarquía familiar!-se pone a protestar pero bien que se está yendo por la puerta con el balón de fútbol bajo el brazo.-Y por cierto…-asoma su cabeza por la puerta y me mira de mala manera-¡Para tu información mi padre se llama Fubuki Shirou!-y se va.
…
-Vaya, como siempre, Atsu-chan la lía y se va…aunque esta vez no lo ha hecho queriendo-dice Fudou con una sonrisa.
…
-¿Onii-chan?
…
-¡Onii-chan!
…
-Es increíble, es capaz de quedarse con cara de poker hasta cuando esta en estado de shock-dice Fudou.-Me pregunto que pasaría si lo toco…-se pregunta dirigiendo su dedo índice hacia mi sien.
-¡¿CÓMO QUE EL PADRE ES FUBUKI?-grito con fuerza haciendo que retumben las paredes y de paso Fudou caiga hacia atrás del susto.
-¡PERO NO GRITES, DEMENTE!-se oye la voz de Atsumi desde uno de los pisos de abajo. O tiene muy buen oído o es que el eco del portal se ha encargado de transmitir mi rabia a ella.
-Atsu-chan no ha tenido mucho tacto…-murmura Haruna.
-Ella es la mejor-carcajeó Fudou sosteniéndose el estomago.
-¿Cómo que Fubuki es su padre?-murmuro con la voz temblando y mirando a mi hermana.
-Si…
-Ya ves, Kidou, ese que tenía cara de inocente y de paradito pero es el que ha sabido seducir a tu hermana…a tus espaldas y a la vez delante de tus narices.
-Fudou…¿es que quieres morir?-pregunto con una voz salida de ultratumba.
-Vale, vale, lo he pillado-tragó saliva.
-Aunque…todo encaja…-murmuro pensativo-Ese color de pelo tan claro, que casi parece blanco, es muy parecido al de Fubuki…esa capacidad de cambiar de personalidad dentro y fuera del campo…aunque ese mechón rosa no sé de donde…
-Del hermano de Fubuki, Atsuya-soltó Fudou
-¿De Atsuya?
-Cuando Atsu-chan nació, tenía todo el pelo de color rosa, igual que el de Atsuya. De hecho, Fubuki-kun quiso darle un nombre parecido al de su hermano, ya que se parecían tanto. Pero a partir de los dos años, su pelo empezó a coger una tonalidad mas azulada hasta convertirse en lo que es hoy.
-Ah…es cierto…tiene sentido-de pronto caigo en la cuenta-¡¿PERO FUBUKI?
-¿Preferías que fuera con Fudou?
-¡NI EN BROMA!
-¡Oye…! Sin ofender-protesta Fudou
-Fubuki no me dijo nada-gruño por lo bajo-Lo sabia tus padres, Fudou y sobretodo, Fubuki ¡¿Quién mas lo sabe?
-Onii-chan…
-Ey, cálmate. No lo sabe nadie más.
-¡¿Y tu porque narices lo sabes?
-Por pura coincidencia.
-¿Coincidencia?-gruño enfadado.
-Un día yo estaba comprando y en una esquina vi a Atsu-chan con tres años que se había perdido. Solo la ayudé a encontrar a su madre y de casualidad vi a Haruna buscándola.
Fin del P.O.V Kidou Yuuto
FLASH BACK
P.O.V Fudou Akio
-Maldita sea ¿Por qué tengo que ir al supermercado un domingo? Si pillo al idiota que se comió mis plátanos lo pagara bien caro-gruño de mala gana mientras voy a la sección de frutas y verduras. No es me disguste salir a comprar pero lo si me fastidiaba era haber ido a la compra el día anterior y ver que ya mis plátanos no habían sobrevivido ¡Eso si que me sacaba de quicio! ¡Y es que encima los demás se hacen los suecos!
Veo plátanos maduros, otros un poco más verdes, algunos doraditos. Me gusta todo tipo de plátanos pero no tengo suficiente dinero para comprar un poco de cada, ya me había gastado la mitad del dinero ayer en otros tantos. Supongo que tendré que conformarme con un racimo de ellos.
Insisto, si tengo que matar a alguien por los plátanos lo hago. Esto requiere venganza y de la buena.
-¡Toma!-escucho una vocecita aguda no muy lejos de mí.
Miro hacia la derecha y veo a un retaco que no debe de llegar ni a dos palmos del suelo, dos o tres años máximo. Estaba dándole pataditas a un balón de futbol, que bien mirado parece que el balón sea mas grande que él.
Ladeo la cabeza hacia un lado examinando al canijo.
-Se parece mucho a Fubuki.-murmuro mirándole, con ese mismo estilo de peinado solo que de color rosa, aunque las puntas son de un color azul blanquecino.-¿Será que es su primo o algo? No creo, Fubuki no comentó nada de que tuviera primos pequeños.
Por un momento, el retaco parece sentir que lo estoy mirand, gira su cabeza hacía mi y me mira a los ojos. Me quedo estático en el sitio.
Una mirada roja como la sangre. Intensa y segura. Como la de él.
Kidou Yuuto.
Cuando quiero darme cuenta ya estoy frente al pequeñajo mirándole desde arriba, esos ojos…me son tan fastidiosamente familiares.
-Oye, mocoso ¿Dónde está tu madre?-mas que una pregunta era una orden.
El niño ladeo la cabeza mirándome inocentemente aunque con una expresión seria para luego volver al juego.
-Mamá se ha perdido-me responde sin mas ¿Cómo..?
-Querrás decir que tú te has perdido.
-Yo no me pierdo…es mamá la que se pierde.-me contesta sin perder la vista de su balón.
Mira tú que listo
-Bueno, peque-trato de sonreír pacientemente-¿Y como se llaman tus papás?
-Pues mi papá se llama Papá y mi mamá se llama Mamá…
Me caigo de culo al suelo ante esa respuesta. Pero claro eso ha sido estúpido por mi parte ¿Cómo preguntarle los nombres de sus padres a un crío que no tiene más de tres años?
-Vale, será mejor que te lleve con tu madre. Seguro que estará loca buscándote-digo de pronto.
Pero espera ¿Por qué narices tengo que perder el tiempo ayudando a un crío perdido? Solo tengo que llevárselo a alguna de las dependientas para que se ocupen de buscar a su madre, pero por alguna razón no me gusta nada la opción de dejarlo solo. Puede encontrarse con cualquier persona y llevárselo. Un secuestro. Y no…yo no pienso cargar con eso, pensar que podría haberlo ayudado y no lo hice…no pienso cargar con ese marrón.
-A ver, ven conmigo, busquemos a tu madre-le digo tomando su mano pero a causa de eso hizo soltar su balón de futbol que rodó y rodó hacia uno de los pasillos.
-¡Mi pelota!-gritó el niño soltando mi mano y corriendo a recuperar su balón. Tsk. Los críos son siempre un problema.
El niño sonrió muy animadamente cuando estuvo cerca de su balón, se giro y le dio una patadita para mandarla hacia a mi. Pero un dependiente que estaba con un montacargas llena de cajas de cartón dio un frenazo pero las cajas no han aguantado el desequilibrio y fueron balanceándose hasta ir cayendo…
¡El crío!
¡Maldita sea!
¡Tengo que darme prisa! Tomo el balón del niño con los pies y doy un fuerte chut que rebota en una de las estanterías y golpea en las cajas cambiando su trayectoria en la caída. El crío se quedó sorprendido por lo que acaba de pasar, tanto que cuando pasó todo el peligro se dejó caer sobre sus cuartos traseros y quedó sentado en el suelo, mirando anonadado como las cajas que debería habérsele caído encima estaban ahora en la otra dirección.
-Maldita sea, deberías estar mas atento ¡Podría haberte matado!-gruño caminando hacían él. La pelota rueda hacia su dueño hasta que choca con uno de sus pies. Él lo toma de entre sus manos y se queda mirándolo por un momento. Luego me mira a mi y…¿se le ilumina la cara?
-¡Lo siento!-se disculpa el dependiente-¡¿El niño está bien?
-Si, esta ileso-respondo sin mas.
-Menos mal…me alegro de que tu hermano esté bien.
-¡Ey! ¡No es mi hermano! ¡Este crío…!
-¡¿Atsu-chan?
Miro hacia atrás al escuchar esa voz. Esa chica…¿no es…?
-¿Otonashi?
-¿Fudou?-parece sorprendida de verme, tanto como yo de verla a ella, aunque…mas bien parece asustada-¿Eres tu?
-¡Mamá!-grito el pequeño corriendo hacia ella.
-¡¿MAMÁ?-grito sorprendido viendo alucinado como el niño corre hacia ella y se abalanza a sus brazos.
-Atsu-chan, menos mal que estas bien.-murmura ella abrazándolo con fuerza.
-Si, él me ha salvado-me señala con el dedo
-Otonashi-hablo acercándome a ella-¿Este niño…es tu hijo?
Parece que ella se ha sobresaltado con esa pregunta porque ha apretado al niño contra su pecho como si temiese que se lo fuera a quitar.
-Fudou…por favor…
-Llevas cuatro años desaparecida…Kidou no ha dejado de buscarte…-murmuro todavía sorprendido.-¡Todos creen que estás muerta!
-¿Mi hermano me busca?-creo que eso lo ha preguntado por inercia.
-Si…no ha parado desde el primer día…
-Fudou, te lo suplico, no le digas a nadie que me has visto.
-¿Por qué no? ¿Sabes como están todos?
-Lo sé pero por favor…te lo contaré todo si eso es lo que quieres pero…por favor…si dices que me has visto y me encuentran…me quitaran a Atsu-chan.
-¿Te lo quitaran…?
Parece estar muy asustada, abrazaba a ese niño como si su vida dependiera de ello. Pero ¿Por qué iban a quitárselo? Es suyo, no pueden arrebatárselo…a no ser que…
-Otonashi…es que tus padres…¿lo saben?
Ella se quedó en silencio un rato antes de continuar.
-¿Podemos ir a otro sitio a hablar, por favor?-me preguntó con la mirada baja y tomando mi camisa en señal de suplica.
Podría apartar su mano y llamar a Kidou, no es que lo haga por él pero está completamente demacrado desde que su hermana desapareció. Sin embargo...ella parece desesperada, parece que necesite estar separada de todos para proteger a su hijo, incluso teniendo que esconderse de su hermano.
-¡Mamá!-habló el crío ignorando la tensión del ambiente, me señaló con el dedo y sonrió ampliamente. Además parece que de sus ojos salgan…¿estrellitas?-¡Este señor es Kami-sama ¿a que si?
Lo miro parpadeante ¿Kami-sama? ¿Yo? Pero bueno…¿a que viene esto?
-¿Qué dices, Atsu-chan?
-¡Señor!-me llama inclinando su cuerpo hacia mi-¡Juegue conmigo! ¡Enséñeme!-me pidió con la mirada resplandeciente mientras inclinaba aun mas su cuerpo. Por instinto lo cogí en brazos para evitar que se cayera.
De pronto el crío me abrazó con fuerza.
-¡Juguemos!-río apretándose a mí.
Siento como un calor se posa en mis mejillas al sentirlo apretarse contra mi.
-Y…¿Dónde podemos hablar, Otonashi?-pregunto sonrojado hasta la medula mirando para otro lado. Creo que por consideración al niño debería al menos escuchar lo que ella tenga que decirme antes de llamar a Kidou.
Fin del P.O.V Fudou Akio
Fin del Flash Back
P.O.V Normal
-Pero obviamente no me llamaste-reprochó el de ojos rojos con los brazos cruzados.
-Nop-sonrió Fudou tomando un sorbo de su taza de café.-Cuando Haruna me explicó su situación supe que no podía llamarte. Yo no era ningún chivato y viendo que de verdad necesitaba mantenerse oculta para conservar a Atsu-chan no pude hacer nada.
-Ya…pero parece que vuestro encuentro no quedó ahí ¿verdad?
-No-sonríe ampliamente el oji-verde, regodeándose por haber estado cerca de la persona que tanto había buscado el de las rastas.
-Cuando se lo conté todo…Fudou me prometió que no le contaría nada a nadie si a cambio yo le permitía ver de vez en cuando a Atsu-chan…según él para enseñarle a jugar al fútbol.
-Aunque debo reconocer que con el paso del tiempo, he terminado por cogerle mucho cariño a esa cría-sonrió gozoso.-Aunque casi me da un ataque cuando supe que era una niña.
-Si, ya desde pequeñita parecía un niño-río ella.
Kidou se puso nervioso al ver esa aura de afinidad que se desprendía de esos dos. Le parecía algo totalmente fuera de contexto, en el Inazuma Japón ni siquiera se miraban y ahora…se hacían visitas constantes, él ayudaba a Atsumi a practicar en el fútbol y quien sabe cuantas cosas más…
-Aunque-habla Fudou poniéndose un dedo en el mentón-Lo que mas me llamó la atención de ella fueron sus ojos…-comenta mirando a Kidou-por un momento pude jurar que te estaba viendo a ti de niño.
Kidou parpadeó poniéndose un poco colorado, en cierta manera se sentía halagado por pensar que su sobrina había heredado su mirada, además del color de sus ojos. Pero sin duda, la niña tenía mas parecido a Fudou si hablaban de carácter, claro que él representó una influencia paternal en ella, dado que su padre no ha podido estar a su lado tanto como debería.
-A mi también me ha pasado-Kidou levantó la mirada hacía su hermana en cuanto la escuchó hablar.-A los pocos días de dar a luz a Atsu-chan…cuando ella abrió sus ojos y vi su color casi me dio un infarto allí mismo. Era como ver tus ojos, Onii-chan…
Ahora si que Kidou se ruborizó, sonrió un poco agradeciendo a su hermana la consideración.
-En serio…en cuanto la vi fue como verte a ti. Como si fuera una señal de que me estabas buscando, y Atsu-chan se encargaba de hacérmelo recordar-sonrió tristemente-Cada vez que la miraba y veía sus ojos…me recordaba constantemente que también había escapado de ti.
-Haruna…-murmuró Kidou internamente complacido por ello. Eso le aseguraba que su hermana pensaba en él aunque fuera solo un poco. Le hace muy feliz saber que a pesar de haber estado separado de ella por tanto tiempo haya tenido tiempo de pensar en él aunque fuera solo a través de Atsumi.
Demasiado.
-¿Y Fubuki porque no se ha puesto en contacto conmigo?
-Por los mismos motivos que le dije a Fudou…-dijo Haruna para luego mirarme con cara de no fiarse un pelo-Además…¿habrías dejado algo de él?
Touché.
Está claro que de haberle pillado por banda lo habría matado, haberle hecho cachitos y tirado sus restos al mar para que se lo comiera las pirañas y a las pirañas se las hubiera comido los tiburones.
-¿Ahora lo entiendes, Onii-chan?
Kidou sonrió.
-Si, ahora al menos sé porque ha pasado todo esto.
-Onii-chan…
-Pero como te he dicho, no puedo perdonarte tan rápido. Necesito tiempo antes de asimiliarlo…además todavía me debes presentar formalmente a Atsumi.
-Onii-chan…creo que eso…
-Es un poco difícil.-terminó de decir Fudou.
-¿Y eso porque?
-Porque ahora mismo, Atsu-chan te tiene un asco que no te puede ver ni en pintura.-ahí estaba Fudou, siempre sacando el lado bueno de las cosas.
-Simpático…-ironizó el de las rastas.
-Onii-chan…te pido que por el momento no le digas nada a Atsu-chan…
-Pero ¿Por qué no? Soy su tío.-no quería a dar ver pero se sentía desilusionado no poder decirle a esa muchacha que era sobrina suya.
-Precisamente por la imagen que tiene ella de ti, si le digo que eres su tío ¿Cómo crees que reaccionará? Renegará de ti.
-Tanto como eso…-empezó decir Kidou.
-¿Atsu-chan? Es capaz de eso y muuucho mas-río Fudou.
-Muy gracioso, Fudou, a ti te cantaré las cuarenta-amenazó el oji-rojo
De pronto un teléfono móvil comenzó a sonar. Todos se quedaron inmóviles en el sitio hasta que al final Kidou se dio cuenta de que era el suyo y lo cogió.
-Soy Kidou-responde a la llamada.-Ah, eres tu Endou.
-Es Endou-murmuró Haruna sonriendo al escuchar ese nombre tan conocido.
-Se nota que les echas de menos a todos…-murmura Fudou acariciando la cabeza de Haruna con afecto.-¿No crees que ya va siendo hora de que salgas a la luz?
-Puede que lo haga, si
-Vale…entendido, ya voy-Kidou guardó su móvil y miró a su hermana-Tengo asuntos que atender en el Raimon…y bueno…tengo que irme y…
-No hables mas…-le detuvo la peli-azul con una sonrisa.
Kidou la miro preocupado antes de levantarse de su sitio no sin un cierto reparo.
-¡Kidou!-llamó Fudou dando una palmada-No te preocupes, la volverás a ver.
-Es cierto, Onii-chan, ya no desapareceré…te prometo que en breve me volverás a ver…
El oji-rojo suspiro no del todo convencido y se fue hacia la puerta con paso rápido solo que antes de salir por la puerta se detuvo y miro por encima del hombro.
-Mas te vale no volver a desaparecer…si lo haces volveré a buscarte y entonces te castigare a base de bien-digo en tono de advertencia.
-De acuerdo…Onii-chan-sonrió ella despidiéndose con la mano.
Una vez salió de aquella casa, Kidou dejó pasar una sonrisa por su rostro. Todavía no podía creer que haya vuelto a ver a su hermana y que además, a partir de ahora iba a poder volver a verla mas seguido. Puede que la historia fuera trágica pero debía intentar darle un final feliz.
Bajó las escaleras pausadamente, la verdad es que no le apetecía nada marcharse. Quería quedarse un poco más para charlar más rato con ella. Pero parece que tendrá que esperar a que el destino volviera a juntar sus caminos.
De pronto en medio de las escaleras vio como una cabeza azul celeste, Atsumi, sentada en el último escalón. Tenía heridas y raspones por la cara y las extremidades ¿Qué le ha pasado? ¿Tan rápida es metiéndose en líos?
-No deberías sentarte aquí, puedes hacer que alguien tropiece-le advirtió Kidou parándose un par de escalones más arriba. Ella alzo la mirada con una leve herida en el labio inferior.
-Por lo que veo es un poco tarde para que tú seas uno de ellos. Lastima-dijo ella con voz apenada claramente falsa. Kidou decidió pasar por alto ese comentario grosero, está claro que la chica no le tenía en muy alta estima.
-¿Qué te ha pasado?-preguntó el oji-rojo acercando su mano al rostro de la muchacha para tocarla y examinarle los raspones.
-¿Acaso te importa?-bufó ella apartando las manos de Kidou con un manotazo.
-Más de lo que crees.
Ella miró a Kidou de mala manera y se limpió la sangre del labio inferior con la manga de su ropa deportiva.
-Una pequeña pelea-respondió sin más.
-¿Es que tienes tendencia a meterte en peleas?
-Es que como soy tan genial atraigo a un montón de envidiosos-sonrió maquiavélicamente.
-Oh ¿en serio?
-Sip…-se quedo mirándole un rato, era difícil saber la autentica expresión de aquel rostro imperturbable con esas gafas tan ostentosas. No sabia si estaba serio, enfadado o que…-Solo son represalias de otro equipo perdedor.
-¿Represalias?
-Hay gente que no tiene la misma mentalidad que los del viejo Inazuma Japón, Kidou, los hay que tienen que ganar a toda costa y no aceptan la derrota. Y esto…a veces ocurre.-hico una mueca de escozor cuando se toco una herida de la mejilla.
-¿Han sido los rivales del Kaminari Tei?
-No…ellos son buenos chicos…los de ahora son solo un atajo de imbéciles, no me extrañaría nada que fueran del V Sector.
Kidou se sintió enfadado al escucharla decir eso, eso significaba que el Seitei estaba dando orden de mantener a raya a los de primaria para evitar una rebelión como en el Raimon.
-¿Tu madre lo sabe?-preguntó sin que se le notara la preocupación en su voz.
-¿Acaso te vas a chivar?
De nuevo silencio. Kidou bajo las escaleras y durante su trayectoria acarició la cabeza de la oji-rojo brevemente y se fue marchando poco a poco.
-Espero verte pronto.
Y sin más se fue dejando a una sorprendida Atsumi atrás.
Ella esbozó una sonrisa maquiavélica.
-Antes de lo que crees, estratega del Raimon.
CONTINUARÁ
Y aquí el tercer capitulo de este fic ¿Qué? ¿Alguno se esperaba algo de esto? Naaah ser sinceros XDDDD. Rydag, tu no opines que sabias todo de cabo a rabo. Ahora comenzara las cosas mas "interesantes" si queréis que ocurra algo más no dudéis en decirlo. Y por favor, dejad review que me hacen muy feliz y me ayudan a seguir escribiendo.
Bueno ahora los review:
La primera de todas: Rydag: mi neesan y portadora de ideas de ultima hora que suelen quedar genial. Muchas gracias por tus ánimos, sigamos así juntas.
Yami Miyazawa: Tu si que sabes lucirte con los review, me hacen super feliz, aunque he de reconocer que parecen fragmentos de la biblia. Madre mía que largos son…pero cuanto mas largos y mas llenos de sentimientos mas feliz me hacen ARIGATO.
Miki-chansi: Ni yo misma sé de donde sale esta imaginación que tengo, creo que son yuyus que me dan de vez en cuando XDDD. Gracias por seguirmeee.
Haruhi-chan125: ya sabes quien es el capullino que embarazó a Haruna…No lo mates por favoooor, es bueno y puro en el fondo (?)
Y a un anónimo: Espero que no te estropease la vista con el móvil. Si Kidou no se hubiera vuelto un poquito loco no tendría gracia XDDD. Me alegra que te guste como escribo pero lamento no ser mas rápida, suelo tener bloqueos de inspiración y cuesta mucho recuperarlo así que te ruego que seas paciente conmigo ^^.
