Hola a todos, aquí el nuevo capitulo. Siento haber tardado tanto en subirlo, es que he estado ausente y no he podido conectarme…ni siquiera tocar el ordenador T-T que triste, pero para compensar he hecho el capitulo mas largo de lo normal. Bueno os explico una cosa, este capitulo esta ambientado en el capitulo 28 de Inazuma Eleven Go, pero aquí hay una alteración de los acontecimientos, por ejemplo el Raimon todavía no ha jugado el partido contra el instituto Alpino (capitulo 26 de Inazuma Eleven Go). Bueno espero que los disfrutéis para cualquier cosa dejad review…MUUUCHOS REVIEEEWS jijijiji

CÁP 4: La Luz Negra del Raimon

P.O.V Kidou Yuuto

-Lo siento mucho, chicos-se disculpó Endou seriamente-Voy a dejar el Raimon.

-¡¿Pero porque?-preguntó Matsukaze Tenma alterado sin poder creerse las palabras de Endou.

-A partir de ahora el entrenador del Raimon será Kidou, él se hará cargo de vosotros-sentenció Endou haciendo que todos los jugadores me miraran sin terminar de comprender que es lo que estaba pasando.

-Entonces…-murmuró Tenma consternado.

Endou miró por un momento a su equipo antes de encaminarse hacia la salida, pidiéndome en silencio que hiciera todo lo que pudiera por el Raimon. No sé si estaré a la altura. El Teikoku y el Raimon son diferentes y necesitan una forma de entrenamiento específico para cada uno.

-¡Kantoku!-le llamó Shindou en un intento de detenerle, pero Endou no miró atrás y siguió caminando hacia el exterior. Todos los demás imitaron a su capitán y llamaron a Endou para evitar su marcha pero él…ya se había ido.

Todos los muchachos quedaron completamente consternados ante la ida repentina de Endou y su decisión de nombrarme a mí como su nuevo entrenador. Creo que es mejor que por el momento deje a los chicos un rato a solas para que puedan pensar con tranquilidad y asimilar la situación.

Yo mismo me siento muy inseguro, estamos a un paso del primer partido del Raimon contra uno de los equipos del V Sector en el Holy Road y Endou ha tenido que marcharse justo ahora. Ha dicho que necesitaba irse para investigar al V Sector sin tener que poner en peligro al Raimon pero tampoco ha querido dejarlos expuestos y me los ha dejado a mi.

Pero ¿seré capaz? Es el Raimon del que estamos hablando no el Teikoku. Son dos equipos distintos. No sé si podré adiestrarlos como Endou pero me los ha confiado.

Lo mejor será que empiece a investigar a los equipos rivales y a preparar el plano de entrenamiento para el Raimon.

Fin del P.O.V Kidou Yuuto

Mientras tanto, los integrantes del Raimon se encontraban en su sala de reuniones. Cada uno estaba sumido en sus pensamientos sin atreverse a decir ni una palabra ni hacer el menor ruido que rompiera aquel silencio en el que todos participaban. Todos sus pensamientos estaban ocupados por su entrenador, o más bien el antiguo entrenador del Raimon, no lograban entender su repentina decisión de abandonar el Raimon. Ahora que el equipo estaba yendo bien con la revolución, la voz cantante se había ido.

Y el que mas le costaba asimilarlo era Matsukaze Tenma, que rememoraba su primer encuentro con el entrenador. Que le ayudó muchas veces a jugar al fútbol y a mejorar. Su sola presencia, le inundaba valor y no solo a él sino a todo el equipo ¿Qué iban hacer ahora que él no estaba?

-Endou-kantoku…-empezó diciendo Shindou que estaba sentado junto a Kirino-…me dio el valor para enfrentarme al V Sector.-apretó los ojos en señal de frustración.-Yo lo seguí.

-Shindou…-murmuró Kirino.

-¡Antes de graduarme quería ver la revolución con todos vosotros!-exclamo frustrado Sangoku.

-Endou-kantoku iba a devolvernos el autentico fútbol…-murmuró Nanasuke apretando los dientes.

-No hay nada que podamos hacer-dijo Tsurugi apoyado en las taquillas mirando al equipo.

-¡¿Qué?-exclamó Amagi sobresaltado igual que todos los presentes.

-¿Estás triste?-preguntó el de ojos ámbar a Nanasuke quien bajo la cabeza.

-¡Tsurugi!-exclamó enfadado Amagi queriendo ir hacia él para darle una paliza.

-¡Quieto!-le detiene Kurumada.

Todos bajaron su cabeza. El equipo se estaba viniendo abajo. Todos tenían sus esperanzas puestas en el entrenador y ahora que se ha ido se sentían perdidos y traicionados. Nadie dudaba de la capacidad de Kidou pero Endou había sido el que les había llevado hasta allí.

-¡Oye! ¡Oye! ¿Qué pasa con todo este ambiente?-habló Nishiki tratando de animar la tensión-¡Vamos a divertirnos un poco! ¡Eh, Shindou!-sonrió sentándose al lado del mencionado pero solo recibió una mirada lastimera para luego ser ignorado.

Midori observó la escena para luego dirigirse hacia el centrocampista. Cuando estuvo delante de él elevó su pierna y trató de pisarle los pies a Nishiki.

-¡Ay!

-¡Imbécil!-gruñó Midori con las manos en sus caderas-¡No has crecido nada Nishiki!

-Pero, Midori, es de mala educación pisar los pies de los demás.-se río.

-¡¿Qué dices?-gritó Midori tratando de volver a pisarle los pies pero Nishiki los apartaba con rapidez.

Mientras la pareja discutía, Tenma dirigió su mirada al cartel donde se anunciaba el Holy Road, la razón de su revolución.

-El Raimon…no parece el Raimon de siempre-pensó Tenma con pesimismo.

De pronto para sorpresa de todos, la puerta de la entrada se abrió de repente. Todos alzaron la cabeza esperando que fuera el entrenador Endou que había cambiado de opinión. Pero el ánimo de todos volvió a decaer cuando comprobaron que no se trataba de su entrenador. Sino de un muchacho de cabello azul blanquecino con destellos azules marinos y un mechón rosa a un lado, llevaba una gorra roja, unas gafas de sol con forma de triangulo rectángulo, unos pantalones vaqueros anchos algo roto, una camisa blanca y un chaleco rojo con un balón de futbol como logotipo a la altura del pecho, también llevaba una cartera escolar que cargaba por encima del hombro, dándole un aire despreocupado.

-Ufff, por fin he llegado. Me ha costado la vida encontrar esto, vaya forma de perderme por el instituto.-dijo en voz alta el intruso mirando a su alrededor interesado.-Mmm, así que este es el club de fútbol del instituto Raimon…

Todos se quedaron parpadeando mirando al chico desconocido que entraba como perro por su casa a la sala de reuniones. No parece ser alumno del instituto pero ha dicho que estaba buscando el club.

-Esto…-murmuró Shindou levantándose de su sitio. El chico dirigió su mirada hacia el capitán del equipo y ladeó la cabeza como si acabara de darse cuenta de que no estaba solo. Examinó con la mirada a todos los miembros del equipo empezando por Shindou y terminando con Tsurugi, hizo algunos gestos con la boca como si estuviera pensando y no supiera decidirse a pensar si es que estaban mustios o cansados.

-Uy, menuda cara de funeral que me lleváis todos ¿se puede saber quien se ha muerto? ¿La mascota del equipo?-soltó de pronto el chico con una sonrisa metiendo su mano libre en el bolsillo. Acababa de romper por completo la tensión del ambiente.

Todos se quedaron en el sitio ante aquel comentario. Pero ¿Quién es ese chico y con que derecho se cree para entrar en el club de esa forma y dando ese tipo de comentarios así por las buenas?

-¡Oye! ¡¿Tu de que vas?-preguntó enfadado Amagi alzando el puño.

-Ey, ey, calma, tranquilo, Goliat-sonrió el chico moviendo la mano de un lado a otro tranquilamente-Me ha parecido que el ambiente estaba muy enrarecido y me he permitido romperlo sutilmente.

-¡Eso no ha sido nada sutil!-protestó Amagi.

-¿En serio?-posa su mano en la barbilla como si estuviera pensándoselo-Fallo mío entonces, jejejeje.

-Perdona, no quiero ser grosero pero no es un buen momento para bromas. Así que por favor ¿Quién eres y que es lo que quieres?-preguntó Shindou acercándose al peli-azul.

-Dices que no quieres ser grosero pero bien que se te nota la aspereza en tu voz, chaval-sonrió colocándose bien sus gafas de sol haciendo que brillaran con la luz.

-No te pases ni un pelo-advirtió Kirino quedando detrás de Shindou, quien no perdía contacto visual con ese individuo que escondía su mirada tras esas gafas.

-¿Eres el capitán?-le preguntó el chico a Shindou.

-Si

-Me lo temía-río el chico.

-¿Es que has venido a buscar problemas?-preguntó Kurumada haciendo crujir sus puños.-¿Acaso eres un SEED?

De pronto todas las miradas se clavaron como cuchillos en el chico que, aunque totalmente consciente de lo que significaba esa acusación, se mantuvo tranquilo en todo momento como si aquellas miradas le fueran completamente indiferentes.

-Uh, cuanta violencia se respira aquí-murmuró el peli-azul mirando para otro lado sin que la sonrisa abandonara su rostro.

-Espera…-habló Hikaru acercándose y mirar mejor al peli-azul.-yo te conozco ¿No eres el chico que acaba de ingresar en mi clase?

-Ah, tú eres el chico que compartió su libro conmigo ¿Cómo te llamabas? ¿Kageyama?-preguntó el peli-azul señalando a Hikaru.

-Si, Kageyama Hikaru.

-Muchas gracias por lo de entonces-sonrió él.

-¿Le conoces?-preguntó Tsurugi quien no despegaba la vista del peli-azul.

-Si, ha llegado esta misma mañana.

-Pero…no lleva el uniforme-observó Sangoku mirando al chico de arriba abajo.

-Todavía no lo tengo-dijo el chico-pero estoy en ello.

-Y bueno…¿Qué es lo que quieres?

-Como ha dicho Kageyama, soy nuevo en esta escuela y estoy muy interesado en ingresar en el club de futbol de este instituto.

-¿Tu?-preguntó Kurama mirando al nuevo con total desconfianza.

-Si ¿Por qué no? Creo que andáis algo liados con el asunto este de la revolución y tal y necesitaréis refuerzos.

-¿Y que te hace pensar que queremos a alguien como tu en el equipo?-espetó Amagi.

-Pues que por el momento sois un solo equipo contra todos los del V Sector, y no estáis para andar desperdiciando talentos que pueden llevaros a la victoria.

-Te lo tienes muy creído ¿no?-preguntó Kariya con una cínica sonrisa acercándose al peli-azul.

-Solo digo lo que hay ¿o es que os podéis permitir desprenderos de chicos que están dispuestos a jugarse su fútbol por la causa?

-¿Y como sabemos que no eres un SEED?-pregunta Kariya acercando su rostro al de el peli-azul para intimidarlo pero sin conseguirlo. El chico sonrió con arrogancia.

-Yo mismo puedo haceros esa pregunta-contratacó sin moverse del sitio.-Que yo sepa, entre vosotros hay alguien que ha tenido una relación cercana con el Seitei no hace mucho.

No se podía ver pero está claro que su mirada ha ido a parar hacia donde está Tsurugi.

-Oye ¡Tsurugi ya no está con el Seitei!-protestó Shinsuke.

-Y además…¿tu como sabes eso?-preguntó Shindou.

-Todo el mundo lo sabe-respondió el del mechón rosa.-Internet a veces puede ser un lugar siniestro y peligroso.

-Este lo que busca es pelea-gruñó Midori con los brazos cruzados.

-Nada más lejos de mi intención. Yo, como muchos otros chicos, estoy en contra de las normas del Seitei con el actual fútbol. Solo que yo me apunto a la revolución porque quiero jugar sin que ese idiota controle mi juego. Soy caprichoso, nunca se me ha dado bien seguir normas es demasiado…complicado.

-Muy arrogante por tu parte insultar al Seitei, parece que no sabes a quien te enfrentas-se burló Kariya.

-¿Y tu si?-preguntó retóricamente el chico pasando de lado-Bueno, lo cierto es que no necesito vuestro permiso, me basta con la aprobación de vuestro entrenador para ingresar en el club ¿Dónde puedo encontrarlo?

De pronto todos volvieron a bajar las miradas hacia el suelo. El peli-azul miró a todos a un lado y a otro y luego se percató de que ahí no había ningún adulto, no solo faltaba el entrenador sino también asesores.

-Vale~-sonrió el chico con los ojos entrecerrados-Ahora entiendo las caras de funeral…

-¡Oye!-gritó Shindou lanzándole un balón al chico.

El peli-azul reaccionó rápidamente girando a su alrededor y devolviendo el balón con una patada sin sacar la mano del bolsillo y sin soltar la cartera. La pelota pasó al lado de Kariya y golpeo la pared haciéndolo reventar nada mas entrar en contacto con ésta.

-Madre mía…-murmuró Shinsuke fascinado.

-Eres rápido y tus tiros son fuertes-dijo Shindou.-Solo una pregunta…¿te gusta el fútbol?

Antes de contestar el del mechón rosa esbozó una sonrisa.

-Mas que a nada…

-Bien. Con eso basta-sentenció el capitán.

-Bien…sé que la pregunta os hunde pero ¿y el entrenador?-de nuevo los del equipo bajaron la mirada.-¡Y dale!

-¡No es un buen momento!

-Nunca lo es…y el Seitei no va a estar esperando a que vosotros os recuperéis de lo que sea que haya pasado.-dijo el chico lanzando la cartera a la sofá-Así que o espabiláis o abandonáis…vosotros veréis.

-Oye tú…-gruñó Kurumada.

-Dime tu nombre…-exigió Shindou acercándose un poco más al chico hasta quedar cara a cara.

El del mechón rosa sonrió enseñando los dientes.

-Mi nombre es…

P.O.V Kidou Yuuto

El sonido del teclado del ordenador me resulta francamente molesto pero aquí dentro es donde tengo metido todos los datos de las habilidades y debilidades de nuestro equipo, además, gracias a la ayuda de Kudou y Magane hemos podido conseguir algunos datos de los equipos del Holy Road. Muchos de ellos tienen avatares…y por el momento la balanza no está a nuestro favor.

Nishizono Shinsuke: Defensa, dorsal 20. Elemento Tierra. Habilidad especial: saltos a gran altura, el que mas alto es capaz de saltar.

Nishizono es bueno con respecto a los saltos, eso hace que compense su baja estatura pero tiene un punto débil: Solo puede hacer una única maniobra al saltar, solo una oportunidad. Con el entrenamiento adecuado podría ser capaz de moverse en el aire en unos segundos para hacer una segunda maniobra en caso de fallar la primera. Estando en el aire lo convierte en un blanco fácil si no tiene un plan B.

Bien…ahora con Tsurugi Kyosuke y…

TOC TOC

Vaya, ahora tocan la puerta ¿Quién será?

-Adelante-di permiso sin apartar la mirada de mi ordenador portátil, tengo demasiado trabajo como para prestar atención a nadie más. Oigo como la puerta se abre y luego se cierra lentamente, la persona que está delante camina hacia mí con pasos lentos hasta colocarse justo enfrente-¿Qué desea?

-Lo primero que me mires a los ojos, Onii-chan

Levanto mi cabeza olvidándome por completo del trabajo. Frente a mi, veo a mi hermana que sonríe divertida.

-¡Haruna!-exclamo levantándome de mi asiento, casi no puedo ocultar la alegría que me da verla ahí.

-Hola, Onii-chan ¿Cómo estás?

-¿Dónde demonios te habías metido?-le pregunto acercándome a ella-No te he visto en tres meses. He ido a tu casa pero el único que me abría la puerta era Fudou…que por cierto ¿ese no tiene casa o que?

Ella se río divertida.

-Lo siento mucho, pero estaba haciendo unas cosas muy importantes y me ha llevado bastante tiempo realizarlas.

-Atsumi tampoco estaba en casa. Me quedé esperando a que volvieras y no apareciste.

-Es que en esos asuntos importantes incluían a Atsu-chan…

-¿Y puedo saber que asuntos eran esos?-pregunto receloso.

-Pues tenía que renovar mi identificación y la de Atsu-chan…

-Uy…-sentí un miedo dentro de mi muy fuerte-¿Atsumi se ha metido en una banda de delincuentes juveniles?

-¡Oye!-protestó Haruna mirándome mal-¿Pero que te piensas de mi hija?

-Que tiene dos caras y no sé muy bien cual de las dos es la verdadera.

-Eres muy malo con ella…si en el fondo es una chica muy cariñosa.

-Muy en el fondo tiene que ser…

-Bueno, si vas a seguir hablando así de mi hija tendremos un problema-me sonrió de forma juguetona, como sabe que no hablo en serio.

-Dime-le dije acariciando un mechón de su cabello-¿Para que has ido a renovar la identificación?

-Pues…quise recuperar mi vida…

-¿Recuperar?

-Si, Fudou me ha dicho que ya iba siendo hora de salir del agujero. Y bueno, quería volver a ser quien era antes de irme y claro…hablar con la policía para que sepan que Otonashi Haruna no murió en ningún momento.

-Vaya…¿y como ha acabado la cosa?

-Pues…cuando les dije que había ido a una asociación de mujeres empezaron a hacerme preguntas de si había tenido problemas con las drogas o si estaba bajo amenaza, pero les dije que me había quedado embarazada muy pronto y tuve miedo hasta el punto de huir. Lo pasé bastante mal cuando me dijeron que por eso podían quitarme la custodia de Atsu-chan.

-¡¿Cómo?-exclamó sorprendido ¿Qué iban a quitarle a su hija? ¿A mi sobrina? Por nada del mundo voy a permitir eso, jamás.

-Vaya…veo que si que te preocupas por tu sobrina-sonrió Haruna.

-Nunca dije que no me preocupase por ella-contesté sonrojado ante ese sustantivo familiar. Mi sobrina…me hace sentir como si ella fuera algo mío, no del todo pero si en su mayoría…como me pasa con Haruna, algo mío que tengo que cuidar y proteger cueste lo que cueste.

-No, me han dejado conservarla. Mas que nada porque Atsu-chan amenazó al juez con rayarle el coche…y poner petardos en el deposito de la gasolina.

-Lo dicho…dos caras…y no sé cual es peor.

La cojo de la mano y vamos saliendo del despacho. Tengo que ir a ver al equipo y a poner en práctica el entrenamiento que tengo planificado, pero tampoco quiero perderla de vista a ella. A saber si tiende a volver a desaparecer.

-No sabes lo aliviado que me siento-le digo apretando el agarre-Cuando te llamaba a tu casa o cuando iba a verte y no estabas…pensaba sinceramente que te habías vuelvo a escapar.

-Onii-chan-me sonrió dulcemente. Mi corazón dio un pálpito fuerte, tanto que por un momento pensé que se saldría del sitio. Aquella sonrisa me parece tan…hermosa-Te prometí que no volvería a desaparecer…solo que tuve unos asuntos que resolver antes de volver a salir a la luz.

-Pero deberías habérmelo contado. Si había riesgo de que te quitaran a Atsumi me hubiera gustado estar presente…

-Créeme, no te habría gustado-suspiró ella-Atsu-chan se puso muy agresiva. Creo que la mayor razón de que me la fueran a quitar es que ella ha salido muy…ella.

-Entiendo…Y por cierto ¿Dónde está ahora ella?

-Pues…llegamos y se emocionó tanto al ver el instituto que entró corriendo y le he perdido la pista.-explica ella con una gota tras la nuca.

-¿Ha ingresado en el Raimon?-pregunto gratamente sorprendido. Eso significa que de ahora en adelante podré verla más a menudo.

-Si…y no solo ella.-se me queda mirando sonriente.

-…¿Tu?-preguntó sorprendido.

-He pedido plaza en el Raimon como profesora y me lo han concedido…además, también me gustaría ser asesora del club de fútbol.

-Haruna, eso es estupendo-la abrazo por encima de los hombros con fuerza. Por eso no quiso decírmelo, seguro que era para darme una sorpresa.

-Es que quería sorprenderte.

¿No lo decía yo?

-Ha sido una sorpresa muy grata…pero por favor no vuelvas a hacerme sufrir así. Creía que tenía que pasarme otros trece años buscándote.

-Lo siento…

-Y Fudou nunca quería decirme nada…¿y porque esta viviendo en tu casa?

-No vive en mi casa…es solo que me viene a visitar muy a menudo.

-Pues te visita hasta cuando no estas, eso es muy raro-murmuré bastante molesto-¿Y porque te visita tan a menudo?

-En realidad no viene a visitarme a mi, sino a Atsu-chan…

-¿A Atsumi? ¿Y eso porque?

-¿Por qué crees que Atsu-chan es tan buena jugando al fútbol? Ha tenido y tiene un buen maestro. Y su padre, como bien sabes, no ha podido ocuparse de ella personalmente.

Bufo molesto por lo bajo. Sé que es lógico, él ha estado todo tiempo con la chica pero por alguna razón tengo el sentimiento de que ella habría aprendido mas y mejor si la hubiera tenido cerca. No sé porque tengo esa sensación, es algo raro. Puede que sea porque el que le ha enseñado ha sido Fudou y de ese chico no podía salir nada bueno. No hay más que ver el lado mas retorcido de Atsumi, es idéntico al Fudou que estuvo en el Inazuma Japón...e incluso mas parecido tiene con el Fudou del Shin Teikoku.

-Bueno…Pero Atsumi ya habrá tenido su primera clase ¿no quieres que vayamos a buscarla?-propongo.

Ella consultó el reloj.

-Conociéndola seguro que habrá ido al club de fútbol.

-Bueno, entonces solo tenemos que ir a ver si está.

-Onii-chan…Atsu-chan no destaca por su sentido de la orientación.-suspiró ella con resignación-Puede que se haya perdido por el instituto y no sepa donde está.

-Vaya…-murmuro parpadeante-Pero ¿Por qué ha ido al club?

-Evidentemente quiere formar parte del equipo. Se muere de ganas de participar en el Holy Road.

-Pero Haruna, Atsumi no puede participar por obvios motivos.

-Si, bueno, Onii-chan, respecto a eso…

Se abre la puerta de la sala de reuniones del club de fútbol y al entrar veo a todos los chicos rodeando a un peli-azul, todos lo miraban con los ojos abiertos desmesuradamente, el peli-azul que estaba dándome la espalda río para luego darse la vuelta y mirarme a través de sus gafas de sol. Espera ¿eso es un mechón rosa? Entonces…

-¿Atsumi?-pregunto sorprendido ¿a que vienen esas pintas que me lleva?

-¿Atsumi? No, señor, se ha equivocado-me dijo acercándose a mi-¿Es usted el entrenador del equipo de fútbol?

¿Eh? ¿Desde cuando se muestra tan respetuosa? ¿Y porque dice que no se llama Atsumi? Pero si es obvio que es ella. Además está actuando como si no me conociera de nada ¿de que va todo esto?

-Verá, soy nuevo en el instituto Raimon y me gustaría ingresar en el equipo-me hace una reverencia-Mi posición es de centrocampista y mi nombre es Fubuki Atsuya.

Espera…

¿Fubuki? ¿Atsuya? ¡¿FUBUKI ATSUYA?

Miro a Haruna esperando una explicación para esto pero ella, la muy traidora, me aparta la mirada haciéndose la que no sabe nada del asunto. Vuelvo a mirar a mi sobrina y veo que se ha bajado un poco las gafas de sol para que pudiera ver sus ojos.

Su expresión me dice claramente "Delátame y te hundo la vida", el brillo de sus ojos son algo realmente perturbador y maquiavélico, ya decía yo que era demasiado respetuosa, aunque esos cambios de personalidad son de lo mas desconcertante.

-¿Fubuki…? ¿…Atsuya…?-pregunto aun analizando la situación. Ese era el nombre del hermano pequeño de Fubuki…me parece que esta chica es de las que le gustan romper las normas. Y muy a lo grande.

-Perdona…-escuchó la voz de Nishizono dirigiéndose a Atsumi.

-¿Si? Dime-pregunta ella mirándole.

-¿Tienes alguna relación con Fubuki Shirou? Ya sabes…uno de los delanteros del Inazuma Japón.

Ella sonrió gratamente antes de contestar. Se nota que se enorgullecía cuando hacen mención de su padre.

-Si-respondió-Fubuki Shirou es mi padre.

¡¿Y lo dice así tan a la ligera?

-Venga ya, fantasma-se burló Kariya cruzado de brazos.-Fubuki-san es muy joven para tener un hijo de tu edad.

-¿Y de donde crees que he heredado esta hermosa cara de modelo juvenil?-ironizó ella enredando su mechón rosa de entre sus dedos.

Como se lo tiene creído. Todos le miraron como si fuera una arrogante presuntuosa.

-Pero…si que se parece a Fubuki-san-dijo Kirino acercándose a examinar a mi sobrina-Su color de pelo…y también la forma de la cara…

-Es lo que tiene los genes…-sonrió con orgullo.

-Vaya…el hijo de Fubuki Shirou uno de los mas grandes delanteros del Inazuma Japón-murmuró impresionado Shinsuke.

-¿Y sabes alguna de las supertecnicas de tu padre?-preguntó Hikaru con curiosidad.

-Pues si, alguna sé…

-Pero a saber si eso es verdad-bufó Kariya con las manos en los bolsillos-Puede que esté mintiendo. Tal vez no sea hijo de Fubuki-san y solo es un crío que se parece a él.

-Mira, chaval-dijo Atsumi poniéndose delante de él-Podría traerte una prueba de paternidad que confirma mis lazos sanguíneos con Fubuki Shirou pero…oh, que triste, no tengo tiempo que perder con alguien que vale menos que un grano de arroz…-vaya, ya ha salido la Atsumi retorcida y arrogante, es decir la Fudou femenina.

-¡¿Qué has dicho?

-Lo siento, no me gusta repetir las cosas…

De pronto las imágenes de un oso polar y un oso pardo aparecieron detrás de Atsumi y Kariya respectivamente mientras unos rayos aparecían de sus ojos fulminándose el uno al otro. Ya lo que nos faltaba, conflictos entre compañeros.

-Además…muy interesado pareces tú en ingresar en nuestro equipo. Y todavía no sabemos si eres un SEED-soltó Kariya con una sonrisa maquiavélica.

Atsumi le contesta con una sonrisa del mismo calibre.

-Me parece que tú tienes mas pinta de SEED que yo, con esa personalidad tan voluble que tienes.

-Pero serás…

-¡Ya vale, Kariya!-ordena Shindou poniéndose entre los dos.-Aun es pronto para juzgar…aunque es cierto que no parece de fiar.

-Lo dicho…el ambiente aquí está muy tenso-suspiró Atsumi para luego sonreír-Pero como he dicho antes, es la aprobación de vuestro entrenador la que necesito, no la vuestra-dijo arrogante para luego dirigirse a mi-¿Qué tengo que hacer para poder ingresar en el equipo, kantoku?

Miro sus ojos ocultos tras esas gafas de sol ¿de verdad me estaba pidiendo que le deje entrar en el equipo? Es muy buena en el campo, de eso no tengo ninguna duda pero…es una chica. Se supone que está prohibido que las chicas participen en el Holy Road ¿Esto es lo que pretende? ¿Quiere hacerse pasar por un chico para participar en el Holy Road? Puede dar el pego, es cierto, nadie se daría cuenta. Pero no puedo permitirlo. Aunque sea mi sobrina, no puedo permitir que haga algo semejante.

-Ven conmigo-le ordeno dándome la vuelta y saliendo de la sala.

Noto como ella me sigue a una distancia prudente, Haruna permaneció a mi lado mientras nos dirigimos a una sala que se encontraba al lado de la del equipo. Me doy la vuelta a encarar a las dos, Haruna desvió un poco la mirada como si le diera vergüenza, pero como no, Atsumi no tiene vergüenza ni la conoce. Su mirada estaba clavada en mí sin ningún pudor o arrepentimiento.

-¿Qué significa esto?-pregunto cruzándome de brazos.

-¿A que se refiere, kantoku? Le acabo de decir que quiero unirme al equipo-sonrió Atsumi metiendo sus manos en los bolsillos.

-Atsumi, ya deja de hacer teatro, aquí solo estamos tu madre, tu y yo-ella puso una cara gatuna.

-Soy Atsuya. No conozco a ninguna Atsumi.

Y sigue vacilándome…

-Sabes perfectamente que las reglas son claras…las chicas no pueden participar en el Holy Road.

-Pues kantoku, que yo sepa también esta TERMINANTEMENTE prohibido que los jugadores de fútbol jueguen a su libre albedrío. Sin control ni permiso del V Sector. Así que aun en el hipotético caso de que sea yo una chica, mi infracción no sería la más preocupante ¿no cree?

Menuda cara que le esta echando…

-Además tengo todo el derecho del mundo a entrar en el equipo y si me lo niega me veré obligado a difundir…esto

De pronto saca una fotografía de uno de sus bolsillos en donde aparezco yo en el Teikoku agarrándola de la camiseta y alzándola…¡¿De donde demonios ha sacado eso?

-Pero que…

-Es bueno tener amigos que lo fotografían todo…¿Cómo será que la fama de una de las figuras heroicas del futbol del Inazuma Japón se venga a pique? Como te he dicho, internet puede ser un lugar siniestro y peligroso. Claro que nadie tiene porque enterarse…

-¡Atsu-chan!-exclamó mi hermana tan sorprendida como yo. Creo que ella no tiene ni idea de que esa foto estuviera en su poder.

-Ay…¿Qué será del Raimon sin su entrenador? Adiós revolución…

-Vale-acepto con un suspiro-Ve al campo de juego, allí te haré una prueba, si la pasas te dejaré ser parte del equipo ¿conforme?

Ella sonrió satisfecha.

-De acuerdo-sale de la puerta haciendo un ademan de despedida con la mano.

Haruna fue a seguirla con cierto disimulo, como si rezara por que no fuera a decirle nada pero yo la detuve tomando su muñeca.

-¿Querías escapar?-sonrío con algo de maldad.

-No…es que…tengo que presentarme al equipo, ya sabes también soy nueva y no me habéis presentado y…

-¿Qué ha sido todo esto?-pregunto directamente sentándola en una silla.

-Onii-chan…

-Me ha sorprendido que Atsumi haya esto todo esto pero de alguna manera me lo esperaba pero que tu lo hayas permitido es lo que más me sorprende ¡Eres su madre!

-Onii-chan es el sueño de Atsu-chan, yo no puedo impedir que lo haga realidad.

-¿Y que es eso de Fubuki Atsuya?-pregunto ignorando su respuesta, me preocupada mas el hecho de que ahora Atsumi lleve ese nombre, me da a pensar que a lo mejor Fubuki quería llevársela con él.- ¿Es que Fubuki ha venido ha…?

-¡No! ¡No es nada de eso!-dijo moviendo los brazos hacia los lados.-Ante el mundo sigue siendo Otonashi Atsumi pero ante el instituto Raimon, el Holy Road y todo lo que tenga que ver de fútbol es Fubuki Atsuya.

-Ya…¿y crees que eso va a bastar? Solo tienen que buscar sus datos para ver que Fubuki Atsuya no existe. O que el único Fubuki Atsuya ligado estrechamente a Fubuki Shirou murió en una avalancha hace años, siendo un niño.

-Bueno…eso es que…

-¿Que pasa? ¿Hay más?

-Megane-kun se ha hecho cargo de ello…

- ¡¿CÓMO QUE SE HA HECHO CARGO?-grito enfurecido-¡¿SE LO HAS CONTADO?

-Necesitaba a alguien que supiera de ordenadores para poder manipular los datos de identidad y meter a Atsu-chan en el Holy Road, y también a alguien con influencia en el mundo del fútbol…

-¿Alguien con influencia?

-Si…Kudou-kantoku.

Me sujeto la frente con una de mis manos dando a ver que estaba consternado y que veía que todo esto iba a acabar muy mal.

-Entonces…eso de renovar la identificación de Atsumi…

-Si, era para cambiarse el nombre a Fubuki Atsuya. Megane-kun se ha encargado de manipular sus datos. Ante el Holy Road, se llama Fubuki Atsuya y estudió en el Kaminari Tei, en donde hemos cambiado todo lo referente a una Otonashi Atsumi. Y…que es hijo de Fubuki Shirou…pero no mío.

Respira Kidou, respira, no pasa nada. No. Nada de nada.

-¡¿Y HACES TODO ESO SIN SIQUIERA CONSULTARME?

-Es que…de haberlo sabido no me habrías dejado.

-¡Por supuesto que no!

-¿Ves? He hecho bien.

-¡No! ¡No has hecho bien! ¡Atsumi puede estar en peligro!

-Ella quiere ser parte de esta revolución, Onii-chan, tiene el mismo deseo de jugar libremente como cualquiera del equipo Raimon. Además si pones esa excusa entonces eso significa que no te importa exponer en peligro a los otros chicos.

-No quise decir eso,..

-Además…tú y ella os parecéis en más de un sentido.

-¿Cómo?-¿Qué quiere decir con eso?

-Atsu-chan empezó a jugar al futbol a raíz de ver a su padre en un partido. Fue tanta su admiración por él que empezó a jugar todos los días con el sueño de poder alcanzarle.-una sensación de nostalgia empezó a venirme al escucharla decir eso.-Una niña que ha tenido que crecer sin su padre, muy lejos de él. Jugando al fútbol le hace sentirse como si estuviera un poco mas cerca de él ¿No te suena esa situación?

Bajo la cabeza recordando aquellos días en el orfanato. Haruna y yo acabábamos de quedarnos huérfanos y de ingresar en el centro de acogida. Ni los Kidou ni los Otonashi habían puesto todavía sus miradas en nosotros.

Todo lo que nos dieron de nuestros difuntos padres fue una revista de fútbol. Y esa revista me hizo hacer que empezara a jugar al futbol porque de alguna manera me hacia sentir cerca de mi padre.

Justo como le pasa a Atsumi.

Solo que el mi padre estaba muerto y yo solo me lo imaginaba jugando a mi lado. Ella en cambio, tiene un padre que está vivo pero que no puede tenerlo cerca. Cada vez que lo ve y se él se va debe ser una tortura para ella…debe de sentirse abandonada una y otra vez cada vez que Fubuki va a verla y luego se marcha.

-Tú eres el que mejor puede entenderla, Onii-chan-me dijo Haruna haciéndome salir de mi ensueño al sentir su mano acariciándome la mejilla para luego salir de la sala, dejándome aquí con mis recuerdos y en un mar de dudas.

Fin del P.O.V Kidou Yuuto

-¿En serio Kidou-kantoku piensa hacerle una prueba a ese tío?-preguntó Kariya con los brazos cruzados mientras observaba como el peli-azul hacia estiramientos-Por muy hijo que sea de Fubuki Shirou no me gusta nada.

-Que sea hijo de un delantero del Inazuma Japón no lo excluye de ser un SEED-opinó Tsurugi.

-No sé, chicos, a mi no me parece una mala persona-intervino Hikaru-Me pareció bastante amable en clase pese a su aspecto.

-Que no te engatuse, Kageyama-dijo Kariya soltando un bufido-Ese chico oculta algo…puede que tenga dos caras que mostrar.

-Pues igual que tu-declaró Kirino con una sonrisa-Fubuki no es el único en ser sospechoso de ser un SEED por un caso de "doble personalidad".

-¿Qué has querido decir con eso, Kirino?

-¿Tu que crees?

-Lo cierto es que da un poco de miedo-confesó Hayami abrazándose a si mismo-Esos ojos tan rojos…no me dan buena espina.

-La verdad es que su aspecto sigue pareciendo amenazador aunque se haya quitado las gafas y la gorra.-asintió Kurama sintiendo la misma desconfianza que Kariya.

-Bien ¿Qué tengo que hacer?-se escucha la voz de Atsuya dirigiéndose a Kidou, que no había apartado la mirada de él en ningún momento. Atsuya se terminó de recoger el pelo en una cola de caballo mientras formulaba la pregunta.

-Sangoku-llamó Kidou haciendo que el portero se sobresaltara y fuera con paso apresurado hacia él.

-¿Si?

-Ve a la portería.

-Si…-obedeció el portero posicionándose frente a la portería y esperando a que su contrincante se moviera.

La mirada de Kidou volvió a los ojos de Atsuya.

-Tienes que marcar a puerta y superar a Sangoku, si lo haces serás aceptado como parte del equipo.

Atsuya miró al entrenador y luego al portero.

-Me parece demasiado sencillo.-dijo pasando sus brazos por detrás de la nuca.

-Sangoku es un buen portero, no es fácil marcarle un gol.

-Le he visto por la televisión en anteriores partidos del Holy Road, sé que es un buen portero y que tiene mucha capacidad…pero me sigue pareciendo demasiado sencillo.-se dirige a Kidou con algo de arrogancia pero sin tener un cierto respeto-Quiero más contrincantes. Deja que ese chico del pelo azul con cara de loco y ese otro del pelo rosa hagan el intento quitarme el balón.

Kidou observó a Kariya y Kirino que parecían sorprendidos ante la osadía del nuevo alumno. El chico no solo quería enfrentarse con el portero sino también quería vérselas con dos defensas con las capacidades de Kariya y Kirino.

-Estas siendo demasiado arrogante…eso puede costarte caro-advirtió Kidou sin variar su postura.

-No se trata de arrogancia, kantoku, conozco mis capacidades y mis debilidades. Digamos que me apetece apostar a ver que sucede…y de paso poner a prueba las habilidades del equipo Raimon.

-Como tú quieras…-asintió Kidou no muy de acuerdo-¡Kariya! ¡Kirino! ¡Ocupad vuestros puestos!

-¡Si!

Los dos defensas se colocaron frente a la portería mientras miraban fijamente al chico que iba ocupando posición en el centro del campo.

-¿De verdad es tan inconsciente de enfrentarse a nosotros dos?-río Kariya con las manos en las caderas.

-No te confíes. Como bien has dicho no sabemos si es un SEED…como tampoco sabemos si tiene un avatar.

-Bien-dijo Kidou-¡Comenzad!

De pronto, nada mas escuchar la señal, Atsuya echó a correr en línea recta hacia la portería. La velocidad era increíble sus pasos eran ligeros y firmes y parecía estar muy seguro de si mismo y sin tener dudas alguna de que fuera a obtener la victoria. Kirino se quedó un poco parado en el sitio al ver esa seguridad en sus ojos, no se trata de valentía o arrogancia. Su mirada reflejaba mucha perturbación. Dentro de ese chico…había algo muy tenebroso. Por un segundo pudo ver un aura negra a su alrededor.

The Mist*!-invocó Kirino corriendo hacía su contrincante mientras una espesa niebla le rodeaba.

Atsuya se vio obligado a detener su carrera al verse rodeado por esa niebla que le impedía ver mas allá de sus narices. Pero lejos de sentirse intimidado o perdido mostraba la misma sonrisa arrogante de antes mientras miraba hacia los lados, como si tratara de prever donde iba a aparecer Kirino para robarle el balón.

-Conozco esta técnica-habló Atsuya en voz alta para que Kirino le oyera-La usas para desconcertar al rival y así poder robarle el balón en medio de la confusión…-mientras hablaba la silueta de Kirino apareció detrás de él con una sonrisa confiada.

-Analizar demasiado las cosas puede ser fatal. Lo siento, chico, pero ganamos nosotros-pensó Kirino dispuesto a ir a por el balón que se encontraba inmóvil en los pies de Atsuya.

-Y por ello tiendes a atacar por la espalda-río el peli-azul dándose bruscamente la vuelta encontrándose cara a cara con Kirino que aunque no podía verle la cara con total claridad debido a la niebla sabía que estaba ahí-Es demasiado previsible-de pronto Atsuya dio un fuerte pisotón al suelo haciendo que de pronto varios balones revolotearan alrededor de su cuerpo-¡Shin Illusion Ball*!

-¡Pero que diablos…!-murmuró Kirino totalmente desconcertado mientras veía ese grupo de balones revoloteando con rapidez alrededor de Fubuki y encima alguno ocultándose entre la niebla que el mismo había invocado. Así era imposible saber cual era el autentico.

Fubuki sonrió sin apartar la vista del rostro confuso del peli-rosa pero en cuanto vio la oportunidad pasó por su lado volviendo a la carrera que antes había dejado. Kirino se quedó en el sitio estupefacto. Sabía que esa técnica pertenecía al Teikoku, lo había visto usar antes en ese equipo pero…lo más increíble de todo es que ese chico había sido capaz de hacer uso de su propia técnica contra él. Había hecho un autentico juego de ilusiones.

-Ha superado a Kirino-sempai-murmuró sorprendido Tenma mirando al chico que no dejaba de correr.

-Ha usado una técnica del Teikoku ¿Cómo es que puede usarla? Es imposible que alguien que no sea del equipo Teikoku pueda usar sus técnicas ¿verdad?-preguntó Shindou confundido sin apartar la vista de su amigo, quien apenas había comenzado a reaccionar tras la sorpresa.

-Fudou…-murmuró Kidou para si frunciendo el ceño. Atsumi había crecido teniendo a Fudou como su maestro en el mundo del fútbol, no le cogía de sorpresa que supiera hacer las técnicas que pertenecían al Teikoku, habiendo formado Fudou parte de él en tiempos pasados. Pero la mayoría de las técnicas del Teikoku son combinadas y por la forma en que jugaba Atsumi estaba claro que ella era más de jugar en solitario con sus propias técnicas y su propio estilo. Pero Kidou sentía curiosidad en una cosa ¿hasta donde podía llegar esa chica si se le apretaba un poco las clavijas? Lo que Kidou estaba seguro es que siendo así de buena podrá serlo todavía mas con el entrenamiento adecuado.

-¡Kariya!-grita Kirino saliendo de la niebla y corriendo detrás de Atsuya que ya le llevaba mucha delantera-¡Párale los pies! ¡Este chico no es ningún novato!

-¡No hace falta que me lo digas!-respondió altanero el de ojos ámbar mientras corría hacia Fubuki, se tiro al suelo e intento hacerle una barrida pero el chico peli-azul tomó el balón entre sus pies y dio un salto hacia delante esquivando a Kariya.-Maldito desgraciado…

Haciendo uso de su flexibilidad, Kariya se recupero de su plan fallido y consiguió adelantar al muchacho. Fubuki lo miró y sonrió burlonamente. Ahí Kariya pudo comprender que no le había adelantado…ese chico le había dejado pasarle.

Se estaba burlando de él.

-Desgraciado…

-Te estoy esperando.-incitó el chico sin dejar de correr.

-¡Te vas a enterar!-gruñó Kariya-¡Haunter´s Net*!

Con un movimiento de manos, Kariya hizo desplegar una gran red morada que se alzó hacia arriba en pos de atrapar al chico y detener su avance. Kariya sonrió malvadamente, era imposible que pudiera atravesar su red. Era fuerte y resistente, y la técnica del Shin Illusion Ball no le iba a servir de nada de esta ocasión. Da igual por donde aparecieran los balones la red se encargaría de hacer desaparecer los falsos y dejar solo al autentico y al peli-azul atrapado.

-Oh…sin duda es una gran técnica-halagó Atsuya sin detener su carrera.

Kariya abrió los ojos sorprendido. Algo no iba bien ¿Por qué no se detenía? Usando solo el cuerpo no iba a poder atravesar la red, se daría de bruces con ella y caería al suelo de espalda ¿es que era un movimiento desesperado? No, no lo era. La mirada del chico era de autentica confianza no había ni un atisbo de desesperación e ellos.

-Pero…-continuó Fubuki aumentando sorpresivamente la velocidad-Ni la red mas fuerte del mundo es capaz de atrapar el humo-de pronto pisó el balón que rodó hacia el pecho de Fubuki, éste dio un salto con el balón enfrente de su pecho

-¿Qué está…?-se desconcertó Kariya viendo como Fubuki iba directamente hacia el centro de la red.

Trick or Treat*!-pronunció Fubuki con una voz terriblemente siniestra. Y de pronto sin más, tanto él como el balón se convirtieron en un humo negro que atravesó sin problemas la red de entre sus huecos. Fubuki y el balón volvieron a aparecer al otro lado de la red y detrás de Kariya-Sorpresa…-canturreó siniestramente para luego volver a echar a correr hacia la portería.

-¡Ha superado también a Kariya!-exclamó Hikaru.

-Pero ¿Qué técnica es esa?-preguntó Amagi con los ojos bien abiertos.

-Se ha convertido…¿en una niebla oscura?-preguntó Tenma consternado.

-Es muy bueno, no sé donde aprendió a jugar al fútbol pero está claro que la persona que se encargó de enseñarle sabia lo que hacia-opinó Tsurugi

Kidou se esperaba ese comentario por parte de Tsurugi, era muy listo y perceptivo. Calaba en seguida a la gente. Pero a la vez eso era lo que le preocupaba, si Atsumi lograba entrar en el equipo pero, como pasaba ahora, no caiga bien a sus compañeros y ellos sospechaban de ella como un SEED, entonces lo mas seguro es que Tsurugi sea el que mas la tenga vigilada y solo sería cuestión de tiempo a que descubriera que es una chica.

-Pues mira si, he hecho un gran trabajo-dijo una voz acercándose a ellos.

-¿Eh?-todos miraron a esa persona. Que llegaba con un aire pachorra, con su cabello castaño suelto y su mirada verdosa fija en el campo de fútbol.

-Usted es…-empezó a decir Tenma.

-Fudou…-pronunció Kidou sin querer que se le notará la aspereza en su voz.

-¿Fudou?-preguntó Akane-Fudou…Fudou…¡Oh! ¡Usted es…!

-¡Fudou Akio!-exclamaron todos.

-Exactamente ¿Cómo estáis todos?-saludó el nombrado con una sonrisa.

-No paran de aparecer jugadores del Inazuma Japón por todos lados…-suspiró Midori.

-Fudou-sonrió Haruna acercándose a saludarle-¿Qué tal? ¿Cómo es que estas por aquí?

-Eso…¿Cómo es que estas aquí precisamente AHORA?-pregunta Kidou con apariencia calmada y serena pero a ojos de Haruna y Fudou, a los cuales les recorrió un escalofrío, pudieron ver perfectamente el aura negra y tenebrosa que se escondía tras esa apariencia.

-Bueno, es el primer día de Atsu-chan y como sabía que iba a intentar entrar en el club de fútbol quería ver que tal le iba-sonrió Fudou con algunas gotitas de sudor por la cara al sentir el aura amenazante de Kidou que curiosamente se concentraba en él.

-¿Atsu-chan?-Tenma ladeó la cabeza-¿Se refiere a Fubuki? Parece que tiene mucha confianza con él.

-Si, el conozco desde que era muy pequeño-sonrió orgulloso-De hecho…yo he sido el que se ha ocupado de enseñarle a jugar al fútbol.

-¡¿USTED?-exclamaron sorprendidos todos los del equipo.

-Entonces…¿Fubuki no es un SEED?-preguntó Aoi.

-¿Él? Ni por casualidad, es el que mas rebotado está con el asunto este del V Sector-sonrió jocoso Fudou.-Podéis estar tranquilos…tiene su carácter pero es un buen chico.

-Usted le enseñó fútbol a Fubuki…-dijo Tenma emocionado.

-Eso explica muchas cosas…-murmuró Tsurugi.

-Si, como era de esperar. Teniéndome a MÍ de maestro ha conseguido convertirse en un gran jugador. Y todo gracias a MÍ.

Kidou apretó los puños en sus brazos, claramente molesto por la mala intención de Fudou de recalarle que él no había estado en la vida de Atsumi en ningún momento para poder enseñarle él mismo. Que por lo tanto ha tenido que depender de él para poder aprender a jugar al fútbol.

-Fudou…

-Ya, ya-sonrió el de ojos verdes sentándose en el banquillo a disfrutar del espectáculo.

Las miradas volvieron al campo en donde se veía a Fubuki jugando con los dos defensas. Les dejaba adelantarle pero luego hacia movimientos con el balón volviendo a cogerles la delantera. Se burlaba de ellos y no tenía ningún pudor en dejarlo ver. Ese era el juego de Otonashi Atsumi, ahora Fubuki Atsuya, un juego que se basa en usar la ira contra el contrario.

Era su forma de demostrar de la manera más ruda que la ira puede ser la perdición de cualquiera que haga uso de ella.

Y ahora solo estaba frente a frente contra el portero del Raimon.

-¡Solo estamos tu y yo, Sangoku-sempai!-dijo Atsuya sin dejar de correr mirando directamente a los ojos de su oponente.

Sangoku se sintió por un momento intimidado ante la fuerza de su mirada, era fuerte y muy tenebrosa. Sangoku sacudió su cabeza tratando de alejar esos pensamientos de su mente. Ahora lo que importaba era parar el tiro que iba a dar Fubuki.

-¡Adelante, Fubuki!-exclamó el portero listo para lo que sea.

-¡Muy bien! ¡Aquí viene mi supertecnica estrella!

El chico pisó fuertemente el balón haciéndolo girar como una peonza hacía arriba con una velocidad vertiginosa.

-Eso es…-murmuró Kidou al ver aquella posé que tanto le sonaba. Ya la había visto antes. Es aquella supertecnica que había usado contra el portero del Teikoku.

Los ojos de Atsuya, de pronto cogieron un destello intenso que hacia que su color rojizo se viera mas aterrador, como unos ojos asesinos escondidos en medio de la noche. Igual que la vez del Teikoku, El balón fue rodeado por un aura de color morado y en la espalda del peli-azul aparecieron cuatro alas de murciélago que lo elevaron por los aires en cuanto se impulsó hacia el balón. Levantó en alto la pierna preparado para dar el tiro cuando varios entes transparentes y sin rostro aparecieron de la nada y se situaron cerca de la pelota.

-¡Pero que narices es eso!-gritó Kurama sorprendido.

Harouīn No Akumu!*-pronunció en voz alta y clara que resonaba como una voz de ultratumba chutando fuertemente la pelota. El balón fue directamente hacia la portería rodeado por esa energía oscura mientras los entes trasparentes iban a la par que él, proliferando gemidos y llantos escalofriantes. Sonidos que son típicos de los fantasmas.

-¡No te dejaré marcar!-advirtió Sangoku, mientras llena su mano de fuego-¡Burning Catch*!

El portero realizó algunos movimientos hasta que finalmente fue a hacer uso de su mano, envuelta en fuego para detener aquel chut. Pero de pronto, cuando sus ojos hicieron contacto visual con el balón, rodeado de esos seres fantasmales y aquella aura demoniaca, se quedó tieso en el sitio e inmediatamente su técnica de desvaneció.

Solo pudo quedarse quieto mientras el balón entraba a puerta sin que nadie pudiera hacer nada por evitarlo.

El balón fue liberado de la energía oscura que lo envolvía y los entes fantasmales se evaporaron en cuanto tocó la red de la portería. En cuanto dejo de girar, solo calló al suelo haciendo un sonido suave y rodó hacia al lado de Sangoku, quien seguía quieto en el sitio, con las piernas temblando. Hasta que finalmente, cayó de rodillas al no poder soportar su propio peso.

-Sangoku-sempai…-murmuró Shinsuke.

-No puede ser…

-La victoria es mía-sentenció el oji-rojo dando la espalda al portero y poniéndose en marcha hacia el banquillo. Mientras, todos los demás corrieron a ver el estado de su portero.

Tsurugi, en cambio, se quedó donde estaba mientras miraba al chico nuevo, que le devolvió la mirada con algo de arrogancia y autosuficiencia.

-¿Y bien?-preguntó Atsuya a Kidou-¿Estoy dentro?

Tras unos segundos de silenció Kidou tomó la decisión.

-Estas dentro-sentenció-Bienvenido.

Fubuki sonrió agradecido e hizo una reverencia antes de retirarse. Pasó por el lado de Akane y tomó el uniforme del Raimon que le ofrecía, ya estaba preparado de antemano por si lograba superar la prueba.

-Enhorabuena, Atsu-chan-felicitó Haruna por lo bajo.

-Gracias, Otonashi-sensei-sonrió sinceramente el oji-rojo para luego mirar a su maestro, ya le había visto llegar mientras jugaba pero al no poder decirle nada decidió hacer una leve reverencia a modo de saludo-Akio-san…

-Bien jugado, Atsu-chan-Fudou alzó un pulgar-Pero creo que le has creado un trauma al pobre chico-se río señalando al portero que se mantenía en estado se shock.

-Oh, bueno, suele pasar cuando es la primera vez que se enfrenta al Harouin No Akumu, en un rato volverá en si-aseguró como si nada mientras volvía a ponerse en marcha-Si me disculpáis, voy a cambiarme.

-Sangoku…¿Qué ha pasado?-cuestionó Shindou tratando de ayudar a su compañero, pero no parecía reaccionar.

-Está temblando…-dijo Shinsuke tras tocar el hombro del portero al que admiraba.

-¿Kirino? ¿Kariya?-preguntó Kurama viendo a los nombrados. Ellos también estaban tiesos en el sitio pero su estado no parecía ser tan grave como el de Sangoku, ellos parecen estar más despiertos solo que con la sorpresa reflejada en la cara. En el rostro de Sangoku era una sorpresa horrorizada.

-¡Eh, Sangoku!-llamó Nishiki sacudiendo al portero.

Sagoku parpadeó en modo de respuesta. Al menos ya podía escucharlos. Alzó la mirada a Shindou que era el que estaba delante de él.

-¿Qué ha pasado? No has sido capaz si quiera de realizar tu técnica como haces siempre.

-N-No sé…de pronto…cuando v-vi ese tiro…sentí mucho…mucho miedo-balbuceó mientras su cuerpo temblaba.

-¿Miedo?-murmuró Shindou.

-Si-dijo Kidou acercándose al equipo-Fubuki emplea supertecnicas que despiertan el instinto de supervivencia más antiguo de los humanos. El miedo.

-¿Despertar un instinto de supervivencia?-preguntó Tenma.

-Exacto-sonrió Fudou colocándose al lado de Kidou-Provocando ira al oponente con sus burlas hace que se convierta en un miedo lleno de impotencia, porque la ira lleva al arrojo y al verse cara a cara con una supertecnica que en esencia es puro terror, hace que el jugador contrario se quede quieto en el sitio.

-Pero para ello necesita la capacidad auditiva y la visual-dijo Kidou.

-Vaya lo has captado bien rápido, tu fama de estratega del Inazuma Japón aun te prevalece.

-Espere ¿Qué significa eso?-pregunta Kirino.

-Para poder infundir miedo se necesita el sentido del oído, infundir temor al otro jugador de que hay algo que te va atacar en cualquier momento. Y la vista para ver el peligro frente a tus ojos y hacer que quede paralizado.-explicó Kidou sin variar su semblante-Haciendo fallar una sola de esas dos cosas, hace que la supertecnica reduzca su poder a la mitad.

-Espera…Eso quiere decir…-murmuró Shindou.

-Que Sangoku pudo haber detenido su tiro si en vez de haber usado la Burning Catch hubiera usado la Fence Of Gaia* ya que esa técnica tiene como efecto que corta el contacto visual.

-Fudou-san…¿usted le enseñó esas supertecnicas?-preguntó Tenma.

-No, esas supertecnicas las aprendió por su cuenta. Aunque las haya usado, nunca le ha gustado apoyarse en técnicas ya creadas prefiere hacer las suyas propias.-contestó Fudou con los brazos en cruz.

Kirino se quedó con la cabeza ligeramente agachada con aire pensativo. Todas esas técnicas que había usado estaban calculadas al milímetro su velocidad y su fuerza no les había dejado apenas tiempo para reaccionar, estudiaba todos sus movimientos y realizabas las técnicas en el momento más oportuno. Era un estratega. Uno con una gran habilidad.

Pero no solo eso…

-¿Tu también te has dado cuenta?-preguntó Tsurugi detrás del peli-rosa, Kirino se dio la vuelta para encararlo.

-Tsurugi…-pronunció Kirino.

-Dentro de él…hay algo muy oscuro.-dijo el del pelo oscuro.

-No lo tengáis en duda-sonrió Fudou-Ahora mismo el Raimon acaba de obtener un autentico poder de la oscuridad.

-El poder de la oscuridad…-repitió Tenma.

-Suena muy…peligroso-tembló preocupado Hayami.

-¿Peligroso?-Fudou se río-Contáis con Tsurugi Kyosuke que tiene el mismo poder oscuro que Atsu-chan, los dos son contrarios pero creo que pueden complementarse muy bien.

-¿Tsurugi y Fubuki?-todos miraron al nombrado que se mantenía con los brazos en cruz atento a las palabras de Fudou.

-Los tiros de Tsurugi son ofensivos-prosiguió Kidou en lugar de Fudou-Mientras que los de Fubuki son mas pasivos, aunque su nivel de tiro sea fuerte, lo que mejor hace son crear ilusiones.

-Combinándolos con los de Tsurugi…-murmuró Shindou poniéndose a pensar en el tema-Sin duda conseguirían una técnica arrolladora.

-No voy a combinar mis técnicas con las de ese chico-soltó Tsurugi sin pestañear.

-¡¿Qué? ¡Pero Tsurugi…!

-Puede que haya sido entrenado por Fudou Akio y que sea hijo de Fubuki Shirou, dos grandes jugadores del Inazuma Japón…pero ese chico sigue ocultando algo y no quiero unir mi poder a alguien que puede ser peligroso-dijo para después cerrar los ojos y dar por finalizada la discusión.

-Si tú supieras lo que oculta…-sonrió Fudou para luego ganarse dos codazos por parte de Haruna y de Kidou a cada lado de sus costados.

-Cuida lo que dices-advirtió Haruna.

-Bueeeeno, ya estoy-dijo la voz de Fubuki sobresaltado a todos los presentes. Ya iba vestido con el uniforme del club de fútbol, dejando ver que era más delgado de lo que aparentaba. Y con el dorsal 18 a la espalda.-Ey…no me miréis así, no soy ningún fantasma-sonrió él.

-No es que…-trato de excusarse Tenma-¡Es que al final no has usado ninguna técnica de tu padre y bueno…digamos que estamos un poco desilusionados!

-Lo siento-agachó la cabeza Fubuki sin perder la sonrisa-Pero las técnicas de mi padre tienen que brillar en el escenario apropiado, no en una prueba de ingreso.

-Entiendo…-sonrió Tenma-Debes de admirarle mucho.

-Psé.

Kidou pudo notar, aunque fuera por un breve segundo que los ojos de Atsumi brillaron con simpatía hacia Tenma. Podría jurar que a la peli-azul le gustaba Tenma.

-Sabes…-empezó diciendo la oji-rojo para luego señalar a Tenma-Me gustas.

Silencio general.

-Pero que mal dicho…-murmuró Fudou al borde de un ataque de risa.

-¿Eso ha sido…una declaración?-preguntó Kariya anonadado para luego mostrar una sonrisa malévola-Eso explica muchas cosas.

-¿Qué? ¿Cómo?-preguntaron Atsuya y Tenma a la vez. Estaba claro que esos dos, tanto en detonante como el detonado eran ajenos al efecto que había causado las palabras del primero. Como buenos inocentones que eran.

-Lo cierto es que tienes aspecto de ser muy uke, Fubuki-se burló Kariya.

Fudou ya no pudo aguantar más. Se hizo un ovillo en el suelo sujetándose el estomago mientras deja salir sonoras carcajadas ante lo cómico de la situación. Mientras tanto Haruna se sonrojaba avergonzada y Kidou mostraba una pequeña sonrisa de resignación.

-¿Uke? ¿Yo?-preguntó extrañado Fubuki señalándose así mismo. Se pasó las manos por la cabeza y la cara como si tuviera algo raro pegado en ellas. Parece que no ha terminado de entender la burla de Kariya.

-Oye…ahora Fubuki…no parece tan amenazador-dijo Amagi ladeando la cabeza.

-Es cierto-coincidió Kirino-Desprende un aura mas inocente…como la de un niño.

-Parece que sea otra persona-coincidió Shinsuke.

-Dime Fubuki…¿te gustan los hombres?-preguntó sin rodeos Kariya todavía con esa sonrisa malvada.

-¡KARIYA!-exclamaron todos.

Atsuya ladeó la cabeza analizando aquella pregunta. Al cabo de unos segundos comprendió que era lo que tenía en mente Kariya. Se sentía humillado por lo ocurrido en el campo de juego y trata de vengarse ridiculizándole a él delante de los otros miembros del equipo.

Los hay que no son capaces de dejar los rencores en el campo de juego.

Nuevamente la cara de psicópata apareció en el rostro de la oji-rojo, dispuesto a dejar en su sitio al otro chico.

-Pues ¿sabes que? Nunca he tenido mucho interés en fijarme en las personas-dijo acercándose a Kariya, quien de pronto sintió un súbito miedo ante aquella mirada perturbada. El de ojos ámbar retrocedió mientras Atsuya seguía acercándose y colocaba dos dedos en su pecho.-Pero en este equipo hay mucha variedad…experimentar no cuesta nada ¿verdad…Kariya Masaki?-pronunció su nombre una manera tan perturbada y enfermiza que el pobre chico no puedo evitar pegar un grito y retroceder cinco pasos agigantados.

-¡AARG!-grito el pobre chico escondiéndose tras Hikaru.

Atsuya río como si fuera un diablillo, muy divertido con la situación mientras que los demás jugadores dejaban ver unas gotas en su nuca ante aquel espectáculo.

-No nos equivocábamos…este chico es un autentico demonio-coincidieron todos.

Fudou no conseguía parar de reírse y menos ahora con la escena creada por Atsumi, Haruna se había puesto la mano en la cara en señal de que no quería seguir viendo y Kidou…él seguía con su mirada de poker.

De pronto Kirino caminó hacia Fubuki con paso seguro y una mirada seria.

-Kirino-sempai…-murmuró Tenma algo intimidado por aquella mirada.

-Kirino-llamó Shindou pensando en lo peor.

Kirino se detuvo a unos pocos centímetros de la cara de Fubuki. Sus miradas se cruzaron sin intención de bajarla ante la intensidad del otro. Azul contra Rojo. Una batalla sin precedentes. Por las miradas de ambos era solo cuestión de tiempo a que se enzarzaran en una pelea.

-Atsu-chan…-murmuró preocupada Haruna.

-Verás…-sonrió Fudou sabiendo lo que pasaría a continuación.

De pronto Kirino y Fubuki juntaron sus manos en señal de saludo mientras una sonrisa adornaba sus rostros.

-Eres increíble-dijo Kirino haciendo fuerza en su apretón.

-Lo mismo te digo-sonrió Fubuki sin quedarse atrás

Caída estilo anime general.

-¡Encima vosotros dos os hacéis amigos!-bramó molesto Kariya.

-¿Celoso?-sonrió burlonamente Atsuya mirándole por el rabillo del ojo.

-¡Déjate de juegos!-protestó sonrojado el nombrado.

-Bueno pues…-dijo Shindou, mas confiado al ver que su mejor amigo ya no parecía tenso ante la presencia de Fubuki.-Bienvenido al equipo, Fubuki, esperamos poder contar con tus habilidades para el V Sector.

-No lo dudes-sonrió abiertamente-Habéis conseguido una buena pieza. Conmigo el Raimon tiene la victoria garantizada.

-Si que se lo tiene bien creído-pensó Kidou no muy seguro de esa actitud. Le daba la sensación que todo eso no era más que una fachada. Tsurugi tenía razón. Había algo oscuro dentro de ella…pero quizá esa oscuridad no tiene nada que ver con lo que pensaba la mayoría de la gente.-Será difícil…mucho.

-Onii-chan…-murmuró Haruna sacándole de su ensimismamiento.

-Bien chicos ¡Se acabó!-anunció Kidou seriamente-Vamos a empezar a realizar el entrenamiento.

-¡Ok!-exclamó Fubuki sonriente pero pronto se dio cuenta que parecía ser el único entusiasmado con empezar el entrenamiento. Todos los demás parecían seguir solo por resignación-Madre mía…esto no va ser nada divertido-murmuró por lo bajo viendo las caras de funeral que tenían todos.

-Habrá una alteración de los ejercicios en la lista de hoy-anunció Kidou.

-Entonces…de verdad, Endou-kantoku no va a volver-pensó Tenma con aire alicaído.

Para sorpresa de todos, en ningún momento llegaron a tocar la pelota. Lo primero que les hizo hacer fueron cien flexiones de brazos, después cien sentadillas, luego otros cien abdominales. Son los ejercicios que se emplea para el calentamiento de muchos deportes pero en esta ocasión era mucho mas que un calentamiento, era un entrenamiento arduo y casi infernal, desde luego Kidou no tenia piedad con ninguno de ellos.

-Esta lista de ejercicios…-murmuró Aoi sintiendo pena por sus amigos.

-No están usando el balón-dijo Akane.

-Si. Y pensar que es un entrenamiento de fútbol-dijo Midori con los brazos cruzados sin apartar la vista del equipo.

Haruna estaba igual de perdida que las gerentes ¿Qué tenía que ver todo ese ejercicio con el futbol? Es cierto que eso les fortalecerían los músculos del cuerpo pero si solo de dedicaban a la resistencia y no a la estrategia no podrían vencer al siguiente equipo del V Sector. Haruna observó a su hermano tratando de averiguar que es lo que se le pasaba por la cabeza, pero aquella mirada tan indiferente le impedía ver cualquier cosa.

-Onii-chan…¿Qué es lo que pretendes?-pensó Haruna para luego mirar a su hija que se esforzaba por no caer al suelo como alguno de sus compañeros-Atsu-chan…

El siguiente ejercicio fue saltar de un lado a otro las vallas que habían cogido prestadas del club de atletismo. Todos sentían sus piernas cansadas y alguno que otro estaba sintiéndose desfallecer pero en sus mentes estaba la idea de que debían seguir adelante, si con ello iban a poder vencer al V Sector.

-Nishizono, quiero que saltes el doble que los demás-ordenó Kidou.

-¿Eh?-Shinsuke se extrañó-¿Por qué?-pero terminó por doblar la altura de su valla-¿Solo yo?

-Puede que él quiera que renuncies al club de fútbol-sonrió Kariya de mala manera antes de volver a su propio ejercicio. Sorprendido, Shinsuke volteó a ver al entrenador casi sin poder creérselo ¿Renunciar? ¿Quería verle fuera del equipo?

El siguiente ejercicio consistía en hacer carrera arrastrando ruedas de neumáticos atados con una cuerda en la cintura. Él único que parece llevarlo bien era Amagi.

-¡Amagi! ¡Quiero que cargues con el triple de peso que los demás!-ordenó Kidou.

Amagi obedeció la orden pero en seguida notó como sus fuerzas flaqueaban visiblemente sobretodo cuando sus compañeros que solo llevaban una rueda empezaban a adelantarle.

El próximo ejercicio era poder mantener el equilibrio durante una hora sobre una tabla de madera puesta sobre una base triangular. Varios encontraron especial dificultad en conseguir mantenerse encima de la tabla. Solo uno lo conseguía. Hamano.

-¡Hamano! ¡Cambia el soporte por un balón!-ordenó Kidou.

Hamano hizo lo que se le mandó pero como todos los demás encontró una enorme dificultad en poder mantener el equilibrio y terminó cayendo al suelo.

-Caen como moscas…-murmuró Atsuya viendo como el pobre Hamano se sobaba el reverso.

-¡Fubuki! ¡Cambia tu soporte por una rueda en vertical!-volvió a ordenar Kidou.

-¿Cómo?-preguntó sin entender nada. Bueno, en ningún momento entendió la esencia de los ejercicios, andaba tan perdido como los demás. Pero ¿A Hamano le cambia el soporte por un balón y a él por una rueda en vertical? Los dos eran soportes inestables, es muy difícil mantenerse en equilibrio con eso-Voy a morir-se auto compadecía mientras tomaba la dichosa rueda para realizar aquel ejercicio tan extraño.

Pero…solo quedó en intento porque ni siquiera pudo subirse a la tabla sin caerse, la distancia de la tabla con el suelo era considerable. Y si con ello sumamos a que cada vez que se intentaba subir a la rueda le daba por irse rodando hacia delante…

Hamano le sonrió de forma solidaria, los dos estaban sufriendo golpes de espalda.

De nuevo repitieron los mismos ejercicios a lo largo de todo el día. Todos obedecían sin chistar pero estaba más que claro que no estaban de acuerdo con nada de lo que hacían. Ahora mismo se encontraba corriendo y dando vueltas alrededor del campo.

-¿Cuánto habremos corrido ya?-preguntó agotado Amagi deseando con todas sus fuerzas que ese tormento acabara de una vez.

-Estoy tan cansado que ya no se nada de nada-dijo Hamano adelantando a Amagi con cara de sufrimiento.

Kidou solo se quedó observando a los jugadores para luego ver como Amagi había llegado al límite de sus fuerzas y caía en redondo al suelo, incapaz de controlar su respiración.

-¡No puedo correr más!-dijo Amagi dejando que su enorme cuerpo se quedara en el suelo mientras Shinsuke aun corría estando tras él.

-¡Amagi-sempai!-exclamó Shinsuke deteniéndose a su lado al igual que Shindou y Tsurugi mientras que Fubuki continuaba la carrera esquivando al desfallecido.-¡Kantoku!

-¡Continúen!-ordenó secamente Kidou.

-Entendido-respondió Shindou con el ceño fruncido mientras volvía a la carrera con Tsurugi. Shinsuke dudó por un momento antes de seguirlos.

-Onii-chan…-pensó Haruna-¿Cuánto mas piensas seguir entrenándolos de esta manera?

Por fin la noche había caído y con ellos todos los jugadores del Raimon se hallaban en los suelos tratando de poder controlar sus respiraciones. Misión muy complicada, algunos sufrían dolores en los costados, otros tosían ante la acción de respirar tan fuerte.

-Este entrenamiento es bastante riguroso-comentó Nishiki, antes de caer al suelo, al lado de Amagi.

Las respiraciones de todos se escuchaban sonoramente juntándose los unos con los otros. Haruna no podía creer que su hermano hubiera llegado hasta ese punto. Los chicos apenas podían con sus propios cuerpos ¿y si terminaban lesionándose antes del partido? Y su hija…

-Atsu-chan…-murmuró viendo a la mencionada tirada en el suelo tratando de controlar su respiración al igual que todos los demás.

-Se acabó el entrenamiento de hoy-sentenció Kidou para luego alejarse de allí sin decir nada mas. Shinsuke se quedó mirándolo sin poder olvidar las palabras de Kariya.

"Puede que él quiera que renuncies al club de fútbol"

-No creo que esto funcione-dijo Amagi entrecortadamente.

-Entonces ¿este es el entrenamiento de Kidou-kantoku?-preguntó Sangoku en el mismo plan que Amagi.

Haruna se quedó callada un momento antes de ir tras su hermano. No sin antes decir:

-Fudou, por favor, te dejo a Atsu-chan a tu cargo-pidió en voz baja y sin esperar respuesta se fue a por su hermano.

Estuvo yendo detrás de él hasta llegar a las escaleras que llevaban al interior del instituto. En donde ella se detuvo en la mitad mientras que él se quedó en lo alto de las escaleras.

-¿Qué estás planeando hacer, Onii-chan?-cuestionó seriamente Haruna-De esta forma, todos terminaran lesionándose.

-Fortalecer al Raimon-contestó Kidou dándose la vuelta para encarar a su hermana-Eso es lo que yo quiero hacer.-y sin mas volvió a caminar hacia el interior de la escuela.

-¡Pero Onii-chan…!-protestó Haruna tratando de seguirle pero su hermano ya había desaparecido en la puerta del Raimon.

Mientras tanto los jugadores seguían intentando volver a ser dueños de si mismos. Ninguno se atrevía a beber agua por el dolor de sus costados.

-¿Qué te parece?-sonrió Kariya a Fubuki que se encontraba tumbado en el suelo a su lado-Este es tu entrenamiento de bienvenida.

-Pues parece haber sido la tuya porque pareces sofocado ¿Alguien como tu, mas veterano que yo, no debería de estar mas acostumbrado a estos trotes? ¿O es que eres también un novato?

-¡Piérdete, Fubuki-gruñó Kariya aun tratando de controlar su respiracióin.

-Ey, ey, buen rollo entre compañeros-dijo Fudou colocando una botella de agua en equilibrio sobre la frente de Atsuya. El chico se levantó de golpe al sentir el frío del contenido de la botella sobre su frente a través del plástico.

-¡Akio-san!-protestó el de mechón rosa poniendo su mano en la frente.

-Has aguantado bien el primer día de un duro entrenamiento del mismísimo Kidou Yuuto. Muy bien, Atsu-chan, tienes mis respetos.-se burló

-Muy gracioso. Te recuerdo que tú también te cebas conmigo cuando puedes-protestó Atsuya.

-Ya, pero bien que te diviertes cuando entrenas conmigo-volvió a burlarse. Aunque lo cierto es que había cierta aura de afinidad entre los dos que hacía que Kariya tuviera un escalofrío, la verdad es que veía cosas bastante raras que por lo general ni se paraba a pensar.

-Pero…¿Qué extraña relación llevan esos dos?–se pregunta Kariya con mala cara.-A ver si voy a tener razón y a Fubuki…espera ¿Acaso Fubuki y Fudou-san…?

-No pienses cosas raras, Kariya-soltaron de pronto los dos hacia el de ojos ámbar.

-¡Pero! ¡Que yo no estaba pensando en nada raro!

-Tu cara te delata.-sonrió Fudou.

-Además, fijo que se te ha metido entre ceja y ceja que yo siento algún tipo de atracción por los hombres y seguro que te me has imaginado como el uke de Akio-san-razonó Atsuya asintiendo con la cabeza.

-Pero…¿Cómo puede soltar algo como eso y quedarse tan tranquilo?-se preguntó Kariya sonrojado hasta la medula.

-Menuda mala uva que tiene Fubuki…-suspiró divertido Kirino que escuchaba toda la conversación.

-Bueno, puedes quedarte tranquilo, Kariya. Nunca me han interesado las relaciones sentimentales con niños…aunque si cambio de opinión serás el primero en saberlo-sonrió maquiavélicamente Fudou haciendo que al pobre Kariya le recorriera un escalofrío por la espina dorsal. El pobre se quedó de piedra.

-Con un maestro como Fudou-san, Fubuki tiene a quien parecerse-comentó Nishiki divertido por la situación.

-Bueno, chicos, será mejor que vayamos a cambiarnos. Tengo la sensación de que mañana también será duro.-dijo Shindou haciendo el esfuerzo de levantarse.

Fubuki se incorporó de repente sobresaltando a Kariya ante la aquella rapidez.

-¡¿Eh? ¿Qué pasa?-preguntó Kariya sobresaltado.

-¿Qué ocurre, Fubuki?

-Perdonad…¿cambiarnos?-preguntó Atsuya poniéndose pálido.

-Si, es lo que se hace generalmente después de entrenar…-explicó irónicamente Kariya como si estuviera hablando con un niño de dos años-Sobretodo después de tanto entrenamiento.

-Ya…-murmuró Atsuya con un tic en el ojo ¿y ahora que iba a hacer? No había pensado en ese detalle ¡¿Cómo porras iba a cambiarse de ropa si no podía estar en el mismo vestuario que los demás?

-¿Qué te pasa? Te has puesto pálido-pregunta Amagi.

-Pues…veréis es que…

-¿No me digas que…?-preguntó Kariya para luego sonreír con malicia-¿Es que te da vergüenza cambiarte delante de nosotros?

-¿Eh?-dijo Atsuya con cara de palo. Sería una excusa si pero…tenía la ligera sensación que quedaría como un idiota si hacia eso.-No es eso…

-Ya…jijijiji.

-¡¿QUÉ HAGO?-pensó desesperado

-¡Fubuki-kun!-le llamó la voz de Haruna dirigiéndose a ellos

-¿Todo bien?-preguntó Fudou por lo bajo.

-Si…-murmuró ella algo desilusionada-¿Puedes acompañarme un momento, Fubuki-kun?

-¿Qué? ¿Ahora?-preguntó Atsuya confuso.

-Si, tengo que hablar contigo un momento.

-¿Qué has hecho?-preguntó Hikaru.

-Yo nada-replicó el peli-azul.

-Acabas de llegar y ya la has liado-rio Kariya.

-¡Que no he hecho nada!-volvió a replicar levantándose pero en seguida tuvo que sostenerse en el banquillo para no perder el equilibrio. Las piernas le temblaba pero de mala manera. Como pudo siguió a la asesora dejando al equipo atrás.

Haruna guio a su hija al interior del instituto, mas concretamente a la sala de profesores. Atsumi la seguía sin saber que era lo que su madre quería pero de pronto ella abrió una puerta que por lo que pudo apreciar era el cuarto de baño privado para profesores. A un lado había una bolsa de deportes de color rojo y azul.

-Puedes cambiarte aquí-sonrió Haruna-A esta hora no hay nadie, te conseguiré una llave para que puedas usarlo.

-¿En serio?-la mirada de Atsumi brilló a lo que Haruna asintió.

-Pero las excusas tendrás que ponerlas tú. Quedaría raro que tu profesora te esté llamando todos los días después del entrenamiento.

-Puedo ser un alumno problemático-bromeó ella para ser cogida del brazo por su madre y ser empujada dentro.-Vale…lo he pillado.

-Te espero aquí-dijo Haruna apoyando su espalda en la pared al lado.

-Vale…

Mientras en los vestuarios, los demás miembros del equipo se cambiaban de ropa. Algunos, como era el caso de Amagi, soltaban sus bolsas del instituto por los suelos frustrados pero sin ser capaz de decir nada. Lo cierto es que estaban todos demasiado cansados como para siquiera empezar a quejarse de nada.

Kariya se quedó mirando hacia los lados extrañado ante la ausencia del nuevo alumno e integrante del Raimon.

-Oye ¿y Fubuki?-preguntó a todos en general mientras terminaba de colocarse bien la camisa.

-¿Eh? Pues…-empezó diciendo Tenma.

-Todavía no ha vuelto-terminó de decir Shindou.

-¿Por qué se lo habrá llevado Otonashi-sensei?-se preguntó Kirino.

-No creo que haya hecho nada malo-opinó Hikaru.

-Ey, parece que a vosotros dos os cae bastante viene ese Fubuki-protestó Kariya dirigiéndose a Kirino y a Hikaru

-Bueno…lo acabamos de conocer pero…a mi no me parece una mala persona-admite Hikaru.

-¿Eh?-dijo Kariya.

-Opinó lo mismo, a mi no me cae mal-sonrió Tenma.

-¡¿EH?-exclamó el de ojos ámbar-Bueno…la verdad es que de vosotros me lo espero pero ¿Tu Kirino?

-Jugando con él…no sé…me ha dado buenas vibraciones.

-¡¿Buenas vibraciones? ¡Si parecía un maniaco!-exclamó Kariya.

-A ti lo que te pasa es que estas celoso que te haya superado-se burló Kurama.

-¡No estoy celoso!-gruñó el de ojos ámbar.

-Pero coincido en que no es de fiar-admitió Kurama-Puede que no sea un SEED, pero nos va a traer problemas. Y encima ahora que no está Endou-kantoku.

-¿De verdad vamos a dejar que juegue con nosotros?-gruñó Kariya.

-¿Y que esperas? Nosotros no podemos impedírselo-dijo Amagi.

-O abandona él o lo echa el entrenador…pero me parece que Kidou-kantoku ya no va hacer cambios de ultima hora ¿vosotros os animáis a decirle algo?-pregunto Kurama recibiendo un silencio general.

-Bueno…esperemos un poco antes de juzgarlo-intervino Hikaru.

-Pero Kageyama-fue a protestar Amagi.

-Ahora Fubuki es un compañero y sus habilidades nos vendrán muy bien. Solo digo que le demos una oportunidad-rogó el chico.

-Sin duda a ti te ha gustado…

-¡Que no es eso!

Al cabo de unas horas. Haruna, Fudou y Atsumi llegaron a su casa. Nada mas llegar la peli azul se apropió del cuarto de baño a darse una ducha mientras iba haciendo eses. Como ya era algo tarde Haruna, como ya era costumbre, ofreció a Fudou a quedarse a cenar con ellas, a lo que el oji-verde acepto gustoso. Le encantaba pasar el tiempo con ellas, él vivía solo y visitar a las chicas le hacia sentir como si tuviera una familia…aunque en honor a la verdad lo que mas disfrutaba era restregarle a Kidou que él gozaba el afecto de Atsumi, algo que él carece bastante.

-Bueno, vamos a ver que puedo preparar hoy-dijo Haruna mientras se ponía un delantal. Pero para su sorpresa, Fudou le arrebató el delantal para colocárselo él.

-Ya que me invitas a quedarme ¿Qué menos que ayudarte a hacer la cena?-le sonrió Fudou sintiéndose como en su casa y sacando sartenes de los armarios.

-Vaya…eres muy amable Fudou pero puede que Atsumi se ponga celosa. A ella le encanta cocinar contigo.

Fudou fingió mirar hacia los lados.

-No creo que nos vigile-contestó él guiñándole un ojo.

Los dos comenzaron a cocinar mientras escuchaban el correr del sonido del agua, dando a entender que Atsumi ya se había metido en la ducha. Mientras Fudou picaba algunas verduras y cebollas, Haruna se encargo de colocar la mesa para que pudieran cenar los tres. Debía admitir que se le hacía muy grato que Fudou pasara tanto tiempo con ellas, le hacia muy bien a Atsumi. Quien iba a decirlo. Si hace trece años le hubieran dicho que estaría con esa situación teniendo una bonita amistad con Fudou Akio, seguramente habría tomado por loco a quien lo hubiera dicho.

DING DONG.

Los dos detuvieron de inmediato sus respectivas tareas al escuchar el timbre de la puerta, se miraron mutuamente parpadeantes.

-¿Esperas visita?-preguntó Fudou.

-No-respondió Haruna para luego dirigirse hacia la puerta. La abrió con cautela para ver quien se encontraba al otro lado. Llevándose una buena sorpresa-¡Onii-chan!

Haruna abrió de golpe la puerta encarando a su hermano, que se encontraba con aspecto sereno.

-Buenas noches-saludó Kidou.

-Buenas noches-le devolvió ella el saludo-¿Quieres algo?

-Si ¿está Fudou?-preguntó con un toque amargo en su voz. Le costaba hacerse a la idea la estrecha relación que había entre ese chico y su hermana.

-Pues…si, estábamos preparando la cena-ella bajo un poco la cabeza-¿te quieres quedar con nosotros a cenar, Onii-chan?

Kidou se sintió ruborizado ante aquella invitación. Él solo había ido porque quería hablar con Fudou pero…la invitación de su hermana era algo que le había cogido desprevenido. Pero se sintió halagado, sería a primera vez en muchos años que pudieran hablar con algo de calma. Aunque no fuera en la intimidad, y esté Fudou presente.

-Muchas gracias…-sonrió Kidou entrando en la casa cuando Haruna se hizo a un lado-Y Haruna…respecto a la forma que te hablado antes…

-Déjalo…-le detuvo Haruna-No sé que planeas con los chicos, pero solo espero que sepas lo que haces.

-Gracias…-volvió a agradecer entrando en el salón viendo como Fudou estaba cocinando-…¿Qué hace en la cocina?

-¿Hace falta responder a una pregunta tan idiota como esa?-preguntó Fudou volviendo a su tarea de picar las verduras.

-Haruna…-gruñó Kidou mirando a su hermana-¿Que significa esto?

-Solo lo he invitado a cenar con nosotras-sonrió ella.

-¡Eso no es normal!

-Para ella si, llevo los últimos trece años cenando en su casa MUY A MENUDO-río Fudou sin dejar de picar las verduras.

-Fudou…-gruñó Kidou.

-Bueno, Onii-chan tu ponte cómodo, la cena estará en breve-sonrió Haruna guiándole a la mesa.

-Otro plato mas…otro mas que fregar-suspiro el oji-verde.

-¿Y Atsumi?-preguntó Kidou después de sentarse.

-Uy…pues…en la ducha-respondió ella parpadeando.

-¿Y cuanto tiempo lleva ahí?-preguntó Fudou asomando la cabeza.

-Pues…-Haruna consultó el reloj-Una hora…

La joven se dio la vuelta y fue hacia el cuarto de baño, llamando a la puerta.

-¿Atsu-chan?-llamó dando golpes en la madera. No hubo respuesta-Atsu-chan ¿estás bien?-de nuevo reinó el silencio-Voy a entrar-avisó la joven madre abriendo la puerta. Como vivían ellas dos solas, nunca se cerraba la puerta con seguro cuando una se duchaba. Para sorpresa de Haruna encontró a su hija sentada en la ducha, con la espalda apoyada en la pared y el agua caliente cayendo sobre ella. Y ella profundamente dormida.-¡ATSU-CHAN!

-¿Haruna?-preguntó Kidou al escucharla haciendo el amago de levantarse.

-¡Atsu-chan! ¡Despierta! ¡¿Cómo puedes haberte quedado dormida con el agua cayendo encima de ti?-gritó Haruna, siendo escuchada en el salón. Kidou y Fudou dejaron salir una gota en la nuca.-¡Vamos! ¡Despierta! ¡No seas cabezona!

-¡Cabezona tu!-respondió Atsumi medio lela-¡No tengo hambre! ¡Estaba soñando que ganaba el Holy Road y le estaba restregando la copa al Seitei-baka! ¡¿PARA QUE ME DESPIERTAS?

-Vamos, tenemos visita para cenar.

-¿Akio-san? ¡Si casi vive aquí! ¡Él ya no es una visita es un inquilino a tiempo parcial!

Kidou se quedó mirando al mencionado de mala manera.

-Uy, que se me quema el sofrito-se excusó el de ojos verdes volviendo a la cocina con una sonrisa.

Al cabo de unos quince minutos, las dos salieron al salón mientras Atsumi terminaba de peinarse el cabello. En ese momento es cuando se percató de la presencia de Kidou y dejó que la toalla callera de su cabeza hasta sus hombros.

-¿Tengo que preguntar?-ironizó señalando a Kidou y mirando a su madre.

-Es una visita inesperada-sonrió Haruna.

-Y tanto…-murmuró por lo bajo- No me basta con verle en el instituto encima le damos de cenar gratis-pensó ella.

-Atsu-chan, por favor, compórtate. Es importante-le susurró al oído.

-No te preocupes, mamá-aseguró ella con una mirada desganada-Soy la primera que no le interesa tener rencores con el entrenador, bastante se ha ensañado hoy conmigo.

Al cabo de un rato se sentaron todos a la mesa, Haruna y Kidou quedaron juntos mientras que Fudou y Atsumi delante de ellos. Kidou notaba que cada cierto rato Atsumi le mata con la mirada y con una ligera tentación de lanzarle el tenedor.

-Bueno ¿de que querías hablarme?-preguntó Fudou.

-Me pediste que querías saber contra que equipos va enfrentarse el Raimon ¿recuerdas?

-¿En serio le pediste eso a Kidou-kantoku?-preguntó Atsumi llevándose un trozo de verdura a la boca.

-¿Sabes cual será el siguiente equipo rival?

-Si…-hubo un silencio mientras Kidou tomaba un sorbo de su bebida-El siguiente rival del instituto Raimon es el instituto Alpino, dirigido por Fubuki Shirou-kantoku.

Al escuchar ese nombre Atsumi se atragantó con la comida que estaba masticando. Se golpeo el pecho varias veces mientras su cara se tornaba morada, hasta que al final Fudou le pasó un vaso de agua, que tomó casi de un solo trago.

-¿Estas bien?-preguntó Fudou dándole palmaditas a la espalda.

Cuando Atsumi alzó la mirada, Kidou pudo jurar que de no ser por las gafas se habría quedado ciego ante lo brillante que era.

-¡¿CONTRA MI PADRE?-exclamó Atsumi emocionada.-¡¿Lo dices en serio? ¿Mi primer partido será contra el equipo de mi padre? ¡¿Y él estará ahí?

-Eso he dicho…

-…TENGO QUE IRME-gritó Atsumi saltando de la mesa cogiendo un balón de fútbol por el camino y luego poniéndose las zapatillas.

-¡Atsu-chan! ¡¿A donde vas?-exclamó Haruna.

-¡¿No te das cuenta? ¡Tengo que irme a entrenar! ¡Mi padre va a estar ahí!-explicó saliendo de la casa.

-¡OTONASHI ATSUMI QUIETA AHÍ!-ordenó Haruna corriendo tras ella-

-¡Soy Fubuki Atsuya!-rio ella bajando las escaleras.

-¡Que estás para el arrastre! ¡Te vas a quedar dormida por el camino!-gritó Haruna.

-Si…yo también tengo muchas ganas de ver a Fubuki-sonrió de manera macabra Kidou-Tenemos mucho que contarnos…

-…Fubuki es hombre muerto…-murmuró Fudou comiendo un trozo de carne.

CONTINUARA

The Mist:La Niebla.

Shin Illusion Ball: Súper Espejismo de Balón.

Haunter´s Net: Red Cazadora.

Trick or Treat: Truco o Trato –frase típica empleada en la noche de Halloween-

Harouīn No Akumu: Pesadilla de Noche de Brujas.

Burning Catch: Captura Ardiente.

Fence Of Gaia: Defensa de Gaia.