He aquí el nuevo capitulo. Si lo se, tardé un montón en subirlo, pero como os había advertido a veces tengo faltas de inspiración a largo plazo a si que ruego que seas comprensivos conmigo, la espera siempre vale la pena al final. A ver, este capitulo está ambientado en el capitulo 25 de Inazuma Eleven Go y una corrección. Sé que en el capitulo anterior puse al instituto de Fubuki como el instituto Alpino pero aquí esta modificado con su nombre japonés, Hakuren. Lo siento, en el anterior capi no sabía cual era su nombre en japonés y estaba con tanto sueño que se me olvidó modificarlo al terminarlo. Prefiero poner los nombres en japonés que en español, no me cuadra que los personajes japoneses tengan nombres europeos.
Y para los fans de "The Demons in my Dreams" de Rydag, ella también esta con falta de inspiración así que tened un poco de paciencia con ella. Solo necesita un poco de tiempo y algún que otro empujón.
Bueno, eso, siento la espera y espero que os guste el capitulo, después del cap vendrás las traducciones japonés al español por si acaso.
CÁP 5-LAS COSAS CLARAS.
-¡MALDITA SEA!
El tranquilo silencio de la mañana de un martes cualquiera fue roto por el estridente y desesperado grito de una muchacha de apariencia varonil que salía a toda prisa de su habitación y comenzaba a engullir su desayuno a toda prisa bajo la mirada de su maestro que se encontraba tranquilamente frente a ella tomando su café matutino.
-Tu madre te va a matar…-comentó el de los ojos verdes dando un sorbo a ese líquido con cafeína mientras miraba con cara de circunstancia a la chica que estaba devorando su desayuno-Hace poco que has comenzado a ir a clase y ya estas retrasándote…y además con tu madre siendo tu propia profesora.
-Oh, déjame en paz, Akio-san-gruñó ella con la boca a punto de reventar para luego llevarse el tazón de leche a la boca y beber su contenido todo lo rápido que podía.-¿Por qué no me habéis despertado antes?-fue preguntando mientras terminaba su desayuno y llevaba los trastos sucios al lava-platos y luego corría a su habitación a sacar su uniforme y su cartera escolar.
-Lo hemos intentado pero cada vez que te decíamos algo refunfuñabas cosas raras, al final tu madre no quiso esperarte más y se marchó.-explicó Fudou siguiéndola con los ojos.
-¡ARG! ¡Me va a caer la bronca del siglo!-lloriqueó poniéndose el uniforme como podía mientras de despojaba de la ropa de su pijama.
Fudou, por instinto, apartó la mirada ruborizado. Mira que le había dicho veces que no hiciera eso, pero como estaba demasiado acostumbrada a su presencia no parecía importarle hacer ese tipo de escenas delante de él. Y menos aun cuando estaba llegando tarde. Pero…lo cierto es que Atsumi no iba a tardar nada en comenzar a notársele los cambios que para nada son propios de los chicos.
-Solo espero que sea después del Holy Road…-murmuró Fudou preocupado volviendo a mirar a su pupila, que había terminado de abrocharse la chaqueta del uniforme.
-¡Es muy tarde!-exclamó la chica tomando su maletín escolar y salir corriendo-¡Me largo!-anunció para salir de la puerta dejando a Fudou mirando la puerta por donde había salido con aire pensativo.
-¿Hasta cuando piensa Haruna mantener a Atsumi en la ignorancia? Kidou no va aguantar para siempre esta situación, no lo demuestra pero está claro que no soporta ser solo un "conocido" para ella y la niña. Se ve a la legua que las quiere abrazar a las dos lo antes posible-se habló así mismo Fudou, no era que le importase los sentimientos de Kidou pero si pensaba que Atsumi tenía todo el derecho a saber que tenía mas familia además de su madre. Aunque desgraciadamente se trate de Kidou, la familia es la familia. Pero estaba claro que Haruna le invadía el miedo con solo la idea de juntar a su hija con su hermano, los dos tienen un carácter fuerte pero Kidou era capaz de mantenerse sereno, mientras que Atsumi era dinamita pura completamente inestable con un alto riesgo de explosión.
De pronto la puerta se abrió suavemente y Atsumi asomó su cabecita por ella y se quedó mirando a su maestro con cara de circunstancia-Oye, Akio-san, no es por nada pero…¿Qué haces todavía aquí sin estar preparado? ¿No tendrías que irte ya al trabajo?
Un silencio sepulcral gobernó la habitación
-…¡MALDITA SEA!-soltó Fudou levantándose del sitio y corriendo hacia los lados.
-Akio-san ¿seguro que tu no eres mi padre?-preguntó Atsumi bastante divertida-En serio me veo reflejada en ti.
-¿Te estas riendo de mi?-preguntó el de ojos verdes frunciendo el ceño.
-Básicamente.
-Mira…¡No me calientes!-rugió el de ojos verdes corriendo hacia ella. Atsumi, viendo que su vida corría peligro salió disparada escaleras abajo mientras su maestro iba tras ella, ya vestido y listo.
-¡Socorro! ¡Me persigue un depravado!-gritó Atsumi con voz chillona mientras salía a la calle.
-¡Miente! ¡Soy su padre!
-¡No es verdad, mentiroso!
-¡Mira quien habla de mentiras!
Los paseantes no se perturbaron ante el escandalo montada por esos dos. Escenas como aquella eran tan habituales que ya formaba parte de la rutina de todos y algunos salían a la calle a la señal de sus voces retumbando por las calles. Los dos continuaron corriendo, en condiciones normales Fudou habría podido alcanzar con facilidad a Atsumi pero disfrutaba de momentos como aquellos. Aunque sonara como un viejales, extrañaba cuando Atsumi era una niña pequeña, que era más juguetona y mas abierta. Pero desde que tomó consciencia de la distancia con su padre, se había vuelto más seria y cerrada más como…su querido tío Kidou. Sobretodo desde que se le había metido entre ceja y ceja participar en el Holy Road y había tomado ese nombre…Fubuki Atsuya.
-Me sentó como una patada-pensó malhumorado el chico mirando la carrera de Atsumi-Ojala no te hubieras metido en esto…no saldrás bien parada.
-¡Akio-san!-llamó ella volteando la cabeza sin dejar de correr despertando a Fudou de su ensimismamiento-¡Yo me voy por la derecha! ¡Te quiero!-avisa yendo por dicha dirección.
-¡Mira siempre hacia delante, niña! ¡Y procura no perderte esta vez, tienes peor sentido de la orientación que un halcón!-gruñó Fudou mientras iba por el otro lado
-¡Cierra el pico!-gruñó ella colorada asomando la cabeza por la esquina para luego volver a ir a la carrera.
-Y yo también te quiero a ti…-murmuró Fudou bajando la mirada sin dejar de correr.
El timbre sonó…veinte minutos antes de la llegada de Atsuya que corría como un loco hacia su clase dejando una nube de polvo a su paso por los pasillos desiertos, la cara de desesperación se le veía marcada en la cara, si no conseguía llegar a tiempo una gran tragedia recaería sobre él. Mientras Haruna realizaba su trabajo pasando lista por la asistencia de los alumnos. Repasó con la mirada a todos ellos, fijándose en que su hija no se encontraba entre ellos. Suspiró con pesadez sabiendo que significaba eso así que no hizo más que continuar con su trabajo en todas sus consecuencias.
-¿Feko?
-Presente
-¿Fogumo?
-Si.
-¿Fubuki?
Silencio.
-¿Alguien sabe donde esta Fubuki?-preguntó con fingido interés.
Hikaru observó el asiento vacío que estaba a su lado preguntándose lo mismo ¿Se habría puesto enfermo después del intenso entrenamiento del otro día? A él le dolía todo el cuerpo, sentía miles de agujas clavarse en varios músculos. No se extrañaría nada que…
-¡ESTOY LLEGANDO! ¡ESTOY LLEGANDO! ¡ESTOY LLEGANDO!-se escuchó gritando fuera del aula cada vez mas cerca. De pronto la puerta se abrió de golpe dejando ver un Fubuki completamente sofocado-¡HE LLEGADO!-gritó alzando el puño en señal de victoria.
-No del todo.
Fubuki alzó lentamente la mirada al escuchar la voz de su maestra con ese toque siniestro mientras bajaba el puño con cuidado. Sintió como el mundo se le caía encima en cuanto la vio con esa mirada que a sus ojos era una promesa de sentencia de muerte.
-Fubuki, quédate fuera-ordenó Haruna impasible a la mirada aterrada del muchacho.
-¡¿Qué?! ¡Pero si…!
-Nada de peros.
-Pero si solo he tardado…-consulta su reloj-Cinco…diez…quince…veinte…vale, me salgo fuera.
La siguiente escena fue de lo más cómica, al menos para Hikaru, que aunque lo sentía por su compañero le resultaba muy divertido verle fuera del aula cargando con dos cubos de agua, gimoteando débilmente y con cascaditas en los ojos lamentando su suerte y lanzando alguna que otra maldición.
P.O.V Kidou Yuuto
Fubuki Atsuya. Numero 29 de la lista de 1-A del instituto Raimon. Miembro del Club de Futbol. Centrocampista. En la primaria asistió a la escuela Kaminari Tei, en donde era capitán del equipo de fútbol.
Parece que Haruna tenía razón. Por mucho que busque, en el mundo del fútbol no existe ninguna Otonashi Atsumi, ni siquiera buscando en los datos del Kaminari Tei, ahí solo aparece los datos de un Fubuki Atsuya. Todo había sido manipulado cuidadosamente.
Megane ha sabido muy bien como manejar el tema y supongo que Kudou-san se ha hecho cargo de presentarla en el Holy Road como nuevo centrocampista del instituto Raimon.
Aunque Haruna sea la que haya pedido los favores para meter a su hija en el instituto Raimon y en el Holy Road, esta claro que Atsumi está más que decidida a seguir adelante junto al equipo pasara lo que pasara. Es una chica muy rebelde, arrogante y bastante borde cuando se lo propone pero lo cierto es que dentro del club de fútbol obedece con los ojos cerrados, en ningún momento protestó ni se puso en contra de ninguno de mis ejercicios.
Sinceramente creía que iba a abandonar después de eso pero nada, ahí sigue y no tiene intención de dejarlo. Pero pensándolo bien, si Fudou se ha hecho cargo de ella desde pequeña debe de estar más que acostumbrada a hacer todo tipo de entrenamientos.
En cuanto a Haruna…parece que está bastante enfadada conmigo. No está muy de acuerdo con el sistema de entrenamiento, no solo por su hija sino también por todo el equipo.
Haruna…
Estaba bastante guapa cuando vino así de enfadada.
Espera…¡¿Yo he pensado eso?! Bueno, tranquilo, no pasa nada. No es raro que piense que es guapa ¿no? Es mi hermana pequeña, es normal que me parezca atractiva.
Será mejor que me concentré en el trabajo, dentro de nada tendré que anunciar al equipo cual será nuestro próximo contrincante. Pero la verdad, dudo que vayan a enterarse por mi, con la emoción que lleva Atsumi encima lo mas seguro es que lo esté gritando a los cuatro vientos.
Tecleo el ordenador buscando videos y datos respecto al equipo Hakuren, cualquier cosa nos va a venir bien. Fubuki es su entrenador y recordando como era jugando con el Raimon e Inazuma Japón no sería de extrañar que sus jugadores supieran alguna de sus técnicas de antaño.
Yukimura Hyouga, es el delantero estrella del instituto Hakuren. Ha llegado a conocerse como el delantero de hielo, igual que su entrenador. Y también al igual que Fubuki sabe hacer uso de la Eternal Blizzard…es una buena técnica, cuando Fubuki la usaba ponía contra las cuerdas a los jugadores del equipo contrario.
Si Fubuki se la enseñado está claro que iba a ser un tiro muy fuerte…por un momento la imagen de Haruna y Atsumi cruzan por mi cabeza. Ellas dos han tenido más relación con Fubuki en estos trece años que ninguno…
Pero no, no puede servir. Dudo que la relación sea más allá que unas cuantas llamadas de teléfono y unas visitas esporádicas por fechas especiales, no creo que sepan lo suficiente como para conocer su estilo de juego.
Volveré a entrar en los videos oficiales del Hakuren, tiene que haber puntos débiles.
Y respecto a Fubuki…creo que él y yo tendremos más que una simple charla de fútbol. Me siento muy cabreado con toda esta situación. Pero a la vez tengo sentimientos confusos. Una parte de mi quiere matar a Fubuki de la forma mas horrible y dolorosa posible por haber arruinado la juventud de Haruna y haber tenido que pasarme los últimos trece años buscándola como un loco. Pero por otra parte…me siento agradecido ¿Por qué? Porque a pesar del tiempo y la distancia que hemos estado separados, me parece que el vinculo fraternal entre mi hermana y yo se ha hecho mas fuerte desde que nos hemos vuelto a encontrar, además Atsumi a pesar de ser como es (que la culpa de eso la tiene Fudou) está claro que es una chica dulce…no hay mas que verla como se comporta con su madre y como es con Fudou. Pero lo disimula muy bien.
Un momento…¿Qué es esto?
Entrenador del instituto Hakuren: Kumazaki.
¡¿Qué significa esto?! Pero si hace una semana que he visto que el entrenador del instituto Hakuren era Fubuki ¿Qué ha pasado?
En la página oficial anuncian algo.
Queridos padres y alumnos del instituto Hakuren, lamentamos decir que el entrenador del club de fútbol, Fubuki Shirou, ha sido despedido por motivos del V Sector, por lo que a partir de la próxima semana el equipo será guiado por su nuevo entrenador Kumazaki. Gracias por su atención y contará con un nuevo capitán.
Fubuki ha sido despedido, al final la influencia del V Sector ha llegado hasta el instituto Hakuren…¿Y donde ha ido Fubuki? No hay nada sobre su paradero, ni siquiera si permanece en Hokkaido. Entonces…¿Dónde está?
Fin del P.O.V Kidou Yuuto
Mientras los miembros del club de fútbol fueron entrando en su sala de reuniones, cada uno había recibido un mensaje de parte de las gerentes con la noticia que ya sabían quien iba a ser el próximo contrincante del Raimon.
-No me ha bastado con las agujetas del entrenamiento de ayer del Doctor Muerte para que encima me castiguen cargando con dos cubos-se quejó Atsuya entrando en la sala frotándose los brazos doloridos junto a Hikaru y Sangoku.
-Bueno, terminaremos por acostumbrarnos, nosotros tampoco hemos hecho antes esto con Endou-kantoku.
-¿Endou Mamoru, el portero? ¿No ha sido siempre Kidou-kantoku el entrenador del Raimon?-preguntó Atsuya desconcertado.
-No, él era antes solo el segundo entrenador pero…Endou-kantoku renunció.-soltó Hikaru.
-¿Estamos hablando del mismo Endou Mamoru? ¿El capitán del viejo Raimon e Inazuma Japón? ¿Por qué iba a renunciar alguien como él?
Ni Hikaru ni Sangoku respondieron a eso, tampoco entendían la razón de la renuncia de su entrenador, todos ellos estaban tan confusos como su nuevo amigo. Fubuki miró a sus dos compañeros y viendo sus caras decidió dejar de indagar, ya hablaría con su madre o con Akio para saber que es lo que ha pasado. De repente sintió un leve tirón en su cabello, se giro sobresaltado a mirar y vio a Kariya examinando con extraña curiosidad el mechón rosa que tenía.
-¿Qué se supone que estás haciendo, Kariya?-preguntó Fubuki con cara de mala uva.
-¿Es teñido?-aquella pregunta por parte de Kariya solo hizo que a Fubuki se le acentuara mas su expresión de enfado, tanto que varias venas se le sobresalieron de su cara.
-¡Es natural!-exclamó Fubuki haciendo que soltará el mechón-¿Por qué todos creen que es teñido? No es justo.
-¿Seguro? Mmmm la verdad es que me pregunto como estarías con el pelo completamente rosa, te acercarías más a ser una niña…parecerías mas uke de lo que ya eres.
-Más me vale…-pensó Fubuki con cara de palo-…que Kariya no se entere nunca jamás que de pequeña tenía el pelo completamente rosa.
-¡Chicos, ya se decidió nuestro próximo adversario!-anunció Aoi de lo mas animada después de que todos tomaran asiento y recibieran el informe del contrincante-¡El equipo contra el cual jugaremos el segundo partido del campeonato del Holy Road es el instituto Hakuren!
-¿El instituto Hakuren?-preguntó Shindou mirando el papel que había en su mano.
-¡Es el famoso instituto que está en el distrito de Hokkaido!-dijo emocionado Tenma
-¿Tu la conoces, Tenma?-pregunta Shinsuke mirándole.
-¡Si! ¡Tanto su ataque como su defensa son de otro nivel!-sonrió entusiasmado-Parece que son buenos en todos.
-¿Y eso que dices es de hace cuanto?-preguntó Kariya con expresión de "eso es obvio"-Hoy en día muchos institutos respetados están bajo las ordenes del V Sector.
-Si, debe de es así-dijo Hamano sin apartar la mirada de su papel.
-No, tenemos una esperanza-sonrió Shindou tras terminar de leer-Aquí aparece el nombre del entrenador del instituto Hakuren…Fubuki Shirou.
-¡¿Fubuki?!-exclamó Kirino, para luego todos dirigir su mirada al compañero que tenía ese mismo apellido, que no se mostraba en absoluto sorprendido por aquella declaración.
-¿Qué pasa?-preguntó Atsuya haciéndose el tonto con los brazos tras la nuca pero sin poder disimular la sonrisita que se le había formado en su cara.
-Fubuki, tu primer partido y va a ser…contra tu padre.
-Bueno en realidad no voy a jugar contra mi padre sino contra el equipo que él ha entrenado ¿a que soy un chico con suerte?-sonrió muy divertido por las expresiones de sus compañeros.
-¿Acaso ya sabias que íbamos a enfrentarnos con el Hakuren?-preguntó Sangoku.
-Bueno…no estaba seguro pero si que quería que pasara-sonrió Fubuki. La verdad es que estaba que se moría de ganas de gritar a los cuatro vientos que iba a medirse con el equipo que había entrenado su padre pero si daba rienda suelta a sus emociones dejaría una clara muestra de comportamiento femenino, aunque bien es cierto que gente como Matsukaze y Nishizono no tenían problema en dar rienda suelta a sus emociones. Pero era mejor que se aguantara todo lo que pudiera, mientras tuviera la cabeza fría todo estaría bien. De todas formas si que quería tener una conversación con su padre, más que nada porque ella estaba convencida de que estaba en Italia, no la había avisado de que había vuelto a Japón y menos aun para hacerse cargo del instituto Hakuren.
-Parece ser que conoce a Kidou-kantoku y a Endou-kantoku-continuó hablando Shindou.
-Entonces puede que no tenga ninguna relación con el V Sector.-sonrió Sangoku.
-Por supuesto que no tiene ninguna relación con el V Sector-gruñó Fubuki por lo bajo fastidiado porque tan solo se les cruzara aquella idea por la mente.
-Vaya ¿eres un niño de papá?-sonrió burlonamente Kariya.
-¿Hago yo algún comentario respecto a los tuyos? Pues cállate-gruñó Fubuki. Kariya abrió los ojos sorprendido para luego apretar los dientes enfadado. Fubuki estaba pisando suelo minado. Kirino, viendo la gravedad que estaba tomando la situación, con todo el disimulo que pudo se interpuso entre el defensa y el centrocampista cortando el contacto visual entre ellos.
-Fubuki…-murmuró Kirino mirándole intensamente. Fubuki no apartó la mirada en ningún momento aunque él se estuviera interponiendo con su objetivo. Kirino sin embargo no apartó la mirada de esa expresión…le resultaba demasiado extraño. Algo no iba bien con ese muchacho.
-Quietos…los dos-ordenó Shindou seriamente haciendo que los dos jugadores apartaran la vista del otro como si la mera visión les quemara.-No debe haber disturbios entre compañeros ¿entendido?- Los dos bajaron la cabeza en señal de aceptación pero sin decir ni una palabra.
-Entonces…tal vez en el próximo partido podamos jugar a un futbol divertido ¿verdad?-retomó la conversación el chico de los remolinos a lo que todos, incluso los dos enfrentados de hace un momento, sacaran una sonrisa llena de esperanza que les recorría toda la cara.
-Si-respondió Shindou-Pero será un fuerte adversario.
-Fubuki, es tu padre ¿sabes que clase de juego usa?-preguntó Tenma emocionado girándose hacía él con la mirada llena de brillos. El del mechón rosa se quedó tieso en el sitio al escuchar esa pregunta y por un momento sudo frío.
-Pues…pues…-murmuró él-Usa técnicas que tienen que ver con el hielo.
-Eso se sobrentiende-dijo Kurama-No es famoso por nada.
-Ah pues…-todos están expectantes-la verdad es que…-algunas cabezas se acercan a mirarlo aun mas-…no tengo ni idea.-finalizo con una sonrisita y rascándose la nuca.
Caída estilo anime.
-¿Cómo que no lo sabes?-dijo sorprendido Shinsuke.
-Si dijiste que sabias algunas de sus técnicas-dijo Tenma con una gotita en la cabeza.
-Bueno si pero…etto…yo solo tengo videos de cuando jugaba en el Inazuma Japón pero ahora…pues…a raíz de eso las aprendí mirándolas.-el pobre hablaba atropelladamente no sabiendo donde meterse.
-¿Aprendiste las técnicas de tu padre mirándole por unos videos de hace años?-pregunta Kirino parpadeante.
-Si…
-Cualquiera que te oiga pensaría que no vives con él-comentó Amagi ladeando la cabeza.
-¡Danger! ¡Danger! ¡Todo el mundo ha cubierto!-pensó el peli-azul apurado.
-Ahora ese no es el tema a discutir-intervino Tsurugi con su típico tono serio y frío.
-¡Salvado!-pensó Atsuya con estrellitas a su alrededor y lagrimitas mientras daba la espalda a los demás agradeciéndole mentalmente a Tsurugi su oportuna intervención.
-¡Chicos, tenemos que ir muy concentrados en obtener la victoria en este partido!-animo Shindou.
-¡Si!-exclamaron todos menos Tsurugi que seguía concentrado mirando su papel.
Los chicos salieron en al campo a entrenar en cuanto su nuevo entrenador se lo ordenó. Algunos temían que fuera a ser tan infernal como el del día anterior pero si querían ganar al equipo Hakuren debían aguantar todo lo que Kidou le echase, por muy absurdas que le resultasen. Por órdenes del entrenador, Hikaru y Fubuki se quedarían en el banquillo a observar el pequeño partido que se iba a realizar como entrenamiento.
-¡Chicos! ¡Muchos ánimos!-sonrió Hikaru alzando la mano.
-¿Se puede saber porque me tengo que quedar en el banquillo?-preguntó fastidiado Fubuki, que estaba sentado en el suelo con las piernas en cruz y un balón de fútbol en el regazo.
-Somos los mas novatos, tenemos que observar primero como juegan los demás para aprender a coordinarnos con ellos-explicó Hikaru con una sonrisa mas nerviosa al ver el fastidió patente en su compañero.
-Vale, vale-gruñó él sin están en absoluto de acuerdo.
Haruna observó a su hija con una pequeña sonrisa. Su pequeña se estaba portando, antes la sola mención de su padre la hacía subirse por la pared y no poder estarse quieta pero ahora estaba siendo más discreta que de costumbre, esperaba que le durara, sobretodo cuando se encuentre cara a cara con él.
Kidou mientras tanto observó por un momento a su hermana y a su sobrina antes de volver a fijar la vista en el equipo.
-¡Kurama-sempai!-llamó Tenma pasando el balón. Kurama recibió el pase y corrió por el campo con la confianza reflejada en su cara hasta que tuvo que detenerse en seco cuando Amagi le cortó el paso con su gran e intimidante tamaño.
-¡No te dejaré chutar!-advirtió Amagi. Kurama dio un toque al balón y pasó por encima de la cabeza Amagi mientras él le rodeaba para volver a correr.
-¿Crees que voy a perder?-dijo Kurama dando un chut, pero con tan mala suerte que fue demasiado fuerte y se desvió de la portería pasando por encima de ella y yendo directamente a una persona que se encontraba al otro lado.
-¡Cuidado!-advirtió la voz de Tenma a esa persona pero de pronto paro el chut fácilmente con el pecho y después de rebotar en el suelo lo tomó con su mano.
-Ha sido un excelente disparo, lleno de sentimiento-halagó aquella persona de cabello blanco grisáceo dirigiéndose a los chicos que se quedaron mirándolo.
-¿Quien será ese hombre?-preguntó Aoi.
-Ha detenido el disparo de Kurama sin mover apenas un dedo-dijo Shindou.
-¡Papá!-exclamó Fubuki al verle.
-¡¿Papá?!-exclamó Tenma mirando a su compañero y luego mirando al hombre misterioso. Algunos le imitaron haciendo el momento un poco incomodo para Atsuya.
-Hola, Atsuya, veo que has podido ingresar en el Raimon, te felicito-sonrió Fubuki para luego mirar a Haruna que mostraba una sonrisa que daba a entender que estaba encantada de verle y se encontraba justo al lado de…Kidou, le miro de forma un poco preocupada. Ya sabia que Kidou se había convertido en el nuevo entrenador del Raimon y que estaba al tanto de toda la historia. Haruna le había jurado que no pasaba nada pero la verdad es que estaba preocupado porque según los e-mail que había recibido de Fudou de precaución peligro con riesgo de muerte y de Atsumi contándole lo "ogro" que era Kidou pues se hacia una idea de como estaba el terreno.
-Entonces…¡¿esta persona es Fubuki Shirou?!-preguntó sorprendida Aoi
-Estaba preocupado por ti-dijo Kidou mirándole seriamente pero con sinceridad pero nadie lo diría con esas gafas.-Estuve investigando que andabas sin rumbos después de que te despidieran como entrenador del Hakuren.
-¡¿Qué?!-exclamaron todos sorprendidos.
-¡¿Es eso cierto, papá?!-preguntó Atsuya no queriendo creérselo pero la sonrisa triste de su padre se lo dejaba bien claro.
-¿Qué ha pasado?-preguntó Kidou.
-El instituto Hakuren…-comenzó diciendo Fubuki como si le costara terminar la frase-El instituto Hakuren ha caído en manos del V Sector.
-¡¿Qué?!-exclamaron todos.
Fubuki tomó asiento en el banquillo del equipo, a su lado estaba Haruna y su hija que trataba de no soltarle preguntar todo seguido, mejor dejaba que de eso se encargara su entrenador.
-Nosotros también ganábamos los partidos tratando de demostrar que el sistema del V Sector no es el correcto. Pero ellos estaban destruyendo el instituto Hakuren en secreto poco a poco.
-SEED…-murmuró Tsurugi.
-Cuando me quise dar cuenta, la mayoría de los jugadores ya estaban en manos del V Sector. Así que el instituto Hakuren que se oponía al Seitei fue destruido. Pero…todavía hay jugadores que no pertenecen al V Sector-se levanta del asiento mirando a todos los jugadores-Quiero que de alguna forma salvar al instituto Hakuren con ayuda de esos jugadores. ¡Por favor, equipo Raimon!-exclama de repente-¡Quiero que liberen al instituto Hakuren de las manos del V Sector-pidió para luego hacer una reverencia.
-Papá…-murmuró Atsuya.
-Necesito vuestra fuerza-se enderezó apresuradamente-Esa fuerza que ha conseguido formar la revolución.-ante esa petición ninguno de los presentes se atrevieron a negarse.
-Lo haremos-aseguro Shindou.-Ganaremos el partido y liberaremos al instituto Hakuren.
-Chicos, muchas gracias…pero-sonrió agradecido pero luego volvió a bajar la cabeza-Pero…
-Parece que tienes algo mas que decir, Fubuki-preguntó Kidou. Escuchar la voz del de las rastas le recorrió un escalofrío, aunque su voz fuera serena y no notara malicia en ella, tenía el temor de que en cualquier momento se le fuera a echar a la yugular.
-Será difícil para el actual Raimon vencer al Hakuren. A tal punto de no vencer la Zettai Shounheki.
-¿Zettai Shounheki?-murmuró Tenma.
-Vayamos dentro y os lo explicare de forma más grafica-dijo Fubuki, todos se levantaron del sitio y fueron de camino a la sala de reuniones. Atsuya se quedó por un momento mirando a su padre antes de que de pronto fuera interrumpido en sus pensamientos.
-Fubuki ¿todo bien?-preguntó Hikaru.
-¿Eh? Si…todo bien.-aseguró para luego ir junto a Hikaru al interior del club.
-Fubuki-kun…-llamó Haruna.
-Haruna-chan, te veo bien-sonrió Fubuki-¿Puedes acercarte a mi? No sé si Kidou esta enfadado o no.
-Quiere tener una charla contigo pero no te preocupes, ya le he pedido que sea civilizado.
-No sé si eso debería tranquilizarme.
-Oye, hay algo que no entiendo ¿Por qué estabas en el instituto Hakuren? No he recibido noticias de ello, Atsu-chan y yo estábamos convencidas que seguías en Italia ¿Por qué has vuelto?
-Sinceramente…llegué hace seis meses-confesó Fubuki.
-¡¿Seis meses?!-exclamó Haruna escandalizada-¡¿Porque no nos has dicho nada?!
-Lo siento…
-Sabes lo mucho que te necesita tu hija ¿Por qué no nos has dicho nada? ¿O por lo menos a ella?
-Lo siento…me llamaron pidiéndome ayuda, por aquel entonces el Hakuren estaba ya en el punto de mira del V Sector y…lo siento pero no pude negarme.
-¡¿Y eso es excusa?!-preguntó.
-Lo siento…pero si me ponía en contacto con vosotras el V Sector también iría a por vosotras.
-Haruna-dijo de pronto la voz de Kidou tomando del brazo a su hermana y poniendo cierta distancia entre ellos mientras miraba seriamente.
-Kidou…
-Fubuki…te agradecería que te mantuvieras a una distancia prudente de mi hermana si no te importa.
Lo había pedido con educación pero tanto Fubuki como Haruna notaron la amenaza detrás de aquellas palabras, era la forma que tenía Kidou de decir de forma sutil "Si te acercas a Haruna estas muerto".
-C-Claro, sin problemas, Kidou-sonrió nerviosamente Fubuki retrocediendo un par de pasos.
-Y después de que los chicos se vayan quiero hablar contigo así que quédate después ¿entendido?
No sabía porque pero Fubuki sentía temor por su vida.
-De acuerdo…
Kidou empezó a caminar hacia el interior de la sala de reuniones arrastrando a Haruna con él, que iba protestado. No era que no se fiase de Fubuki pero si que sentía un rencor hacia el por todo ese asunto. No podía evitar culparlo, odiarlo en parte, pero por petición de Haruna prometió no matarlo y tener una charla mínimamente civilizada con él. Lo estaba deseando. A ver que es lo que le cuenta Fubuki Shirou.
Una vez dentro, Kidou y Fubuki recrearon una simulación para mostrar la formación de la famosa técnica.
-En la Zettai Shounheki los jugadores se juntan en el centro. La fuerza de la defensa consiste en la táctica Hissatsu-explicó Fubuki-Lo he visto por televisión pero no creo que vuestro Ultimate Thunder funcione contra ellos.
La expresión de preocupación no tardó en hacer acto de presencia.
-Entonces ¿Cómo les hacemos frente?-preguntó Hayami.
-Para vencer la Zettai Shounheki, necesitaremos una táctica Hissatsu más poderosa.
-Aquí hay una forma-habló Kidou acercándose a la pantalla y señalando los puntos-La Zettai Shounheki, los jugadores se reúnen. Los lados son necesarios. Por eso es posible atacar desde derecha a izquierda.
Fubuki asintió.
-¡Para vencer la Zettai Shounheki, esa es la táctica Hissatsu!-sonrió Haruna esperanzada.
-Pero…-murmuró Kidou.
-¿Qué ocurre?-preguntó Tenma.
-La Zettai Shounheki es muy rápida, se necesitan a dos jugadores que avancen.-dijo Fubuki volviendo a mirar el esquema.
-Eso significa que es la clave-comentó Kidou.
-Rápidos en velocidad-habló Shindou.
-Esos son Tsurugi y Tenma ¿verdad?-preguntó Kurama con los brazos en cruz.-Son los más rápidos y tienen Avatar.
-¡Ah! Ya lo entiendo-dijo Hayami con una sonrisa.
-P-Pero…-intervino Hikaru.
-¿Que?
-¿Fubuki no puede ser de ayuda? Él también es muy rápido y sabéis que...
-Es un novato-cortó Kurama para luego mirar de mala manera al mencionado-No está preparado, todavía no ha aprendido a coordinarse con los demás y no tiene Avatar. No es decisión mía pero creo que es mejor que no juegue este partido.
-Pero…-quiso protestar Hikaru.
-Déjalo Kageyama. Haré lo que el entrenador crea conveniente-dijo Atsuya con los brazos a la nuca pero notándose a la legua que estaba molesto por lo dicho por Kurama. En realidad se moría de ganas de jugar ese partido para limpiar el buen nombre de su padre, pero si Kidou le decía que no debía jugar entonces no tendría más opción que tragarse el orgullo y obedecerle. Desde luego en nada se había pillado enemigos, por un lado Kariya que no perdía oportunidad de burlarse de él y por otro Kurama, que parecía hacer todo lo que estuviera en su mano para evitar que se mezclase mucho tiempo con el resto del equipo.
-Pero Kurama ¿Qué vas a hacer tu?-preguntó Hamano.
-Seré el cebo-sonrió Kurama-Al concentrarse en la defensa será mas fácil atacar para ellos-señala a Tenma y a Tsurugi.
-Kurama-sempai…-dijo Tenma conmovido con la confianza que su sempai depositaba en él.
-No te equivoques, es solo para ganar-dijo Kurama cortante a lo que Tenma solo respondió con una risita.
Al cabo de un rato todos salieron al campo de prácticas del instituto Raimon, con todos ocupando sus posiciones a excepción de Kageyama y Fubuki que por orden de Kidou se quedaron en el banquillo a observar los movimientos de los demás.
-Mira algo bueno tenía que salir de todo esto-dijo Atsuya con una sonrisa con los brazos tras la nuca.
-¿Qué quieres decir?-pregunta Hikaru mirándole.
-Que de no haber aparecido mi padre tendríamos que haber seguido con el plan de entrenamientos raros y suicidas de Kidou-kanto…¡AY!-exclamó el chico dándose con la cara en el suelo al sentir como Haruna le había dado un inesperado golpe en la cabeza.-Ostia terrible… -murmuró sin despegar la cara del suelo.
-Ten más respeto-advirtió Haruna.
-Otonashi-sensei…da usted mucho miedo-murmuró Hikaru mirando como a su compañero le crecía un chichón del tamaño de una pelota de tenis en la cabeza.
-¡Para vencer la Zettai Shounheki, vamos a completar la táctica Hissatsu como sea!-dijo Kidou en voz alta.
-¡Si!-exclamaron todos.
-Bien, preparado-dijo Kurumada flexionando las rodillas poniéndose en posición.
-¡Adelante!-dijo Amagi.
-Vamos-dijo Tsurugi.
-S-Si-respondió nervioso Tenma.
Tsurugi tomó el control del balón mientras que Tenma corría hacia el otro lado poniéndose en posición para la técnica. Kirino y Shindou avanzaron rápidamente a marcar a Tsurugi.
-¡Pararlos!-ordenó Shindou.
-Si-exclamó Kirino.
Tsurugi se vio obligado a detener su carrera al verse marcado por Shindou, Kirino y Nanasuke. Al verse sin posibilidades de quitárselos de encima, dio un toque al balón pasándolo por uno de los huecos que dejaban libre. El balón rodó directamente hasta Tenma, que lo atrapó en el aire y echó a correr hacia delante.
-¡No te lo permitiré!-advirtió Hamano corriendo hacia a él.
-¡Te voy a quitar el balón, Tenma!-advirtió Shinsuke.
Hamano y Shinsuke rodearon y acosaron al centrocampista haciéndole inclinarse hacia un lado, Temna como pudo mantuvo el control del balón.
-O-Oye…-empezó diciendo Atsuya.
-Se está yendo para el…-siguió diciendo Hikaru.
A Haruna tampoco se le pasó por alto el detalle apreciado por los dos chicos, así que llevo el silbato a su boca y sopló. El ruido del silbato hizo eco en los oídos de Hikaru que perdió el equilibrio al asustarse y cayó al suelo arrastrando consigo a Atsuya.
-¡Otonashi-sensei! ¡Avise antes! ¡Seria un detalle!-protestó Atsuya sobándose la cabeza ganándose un nuevo chichón.
-¡Muy mal!-dijo Haruna dirigiéndose a Tenma, Hamano y Shinsuke-¡Os habéis salido de la línea!
Los tres jugadores miraron hacia el suelo a la vez, viendo que efectivamente estaban pasando la línea que limita el campo. Los chicos se alejaron hacia sus posiciones tras ese descuido.
-Kidou-kantoku-dijo Haruna mirándole-¿Crees que esto va a funcionar?
Kidou no contestó a la pregunta de su hermana. Se quedó mirando a sus jugadores, lo estaban dando todo pero…hay algo que faltaba. Algo imprescindible.
Mantuvieron aquella practica por varias horas hasta que el sol, todos estaban completamente agotados. A Tenma y a Tsurugi les pesaban mucho las piernas y los demás apenas conseguían llenar de aire sus pulmones. Finalmente varios terminaron tumbados en el suelo tratando de calmar sus respiraciones entrecortadas.
-Se acabó el entrenamiento por hoy-anunció Kidou con los brazos cruzados, a lo que Amagi y Hayami dieron un suspiro de alivio antes de volver a respirar entrecortadamente.
Kidou echó una mirada a Fubuki y él, captando el mensaje, se levantó del sitio y se marchó al interior de la sala de reuniones del equipo. Kidou quería hablar con él y no podía evadir sus preguntas. Él tenía todo el derecho a conocer todo lo que le había pasado a su hermana.
-Fubuki Atsuya-llamó Kidou, el aludido se levantó de un salto de su lugar y miró la espalda de su entrenador-A partir de mañana seguirás el plan de entrenamientos que tenías al principio.
La cara que puso Atsuya fue todo un poema, tenía los ojos desorbitados y la boca abierta hasta abajo del todo.
-¡¿Cómo?!-exclamó el oji-rojo completamente pálido-¡¿Yo solo?!
-No debes perder tu capacidad, así que seguirás mi plan de entrenamientos raros y suicidas-dijo Kidou para ponerse en marcha hacia la sala de reuniones.
-¡¿ME HABÍA OÍDO?!-exclamó Atsuya con cascadas de lagrimas saliéndole de los ojos, viendo que el mundo se le caía encima.
-Pobre Fubuki…-se compadecía Hikaru.
-Ese no sale vivo de aquí-comentó Kariya sonriendo divertido.
Mientras Atsuya gimoteaba en el suelo lamentando su suerte y Sangoku y Kirino dándole palmaditas en la espalda en señal de ánimo, Haruna se quedó mirando como su hermano se alejaba hacia la sala de reuniones. Le había dado su palabra de que iba a ser paciente y civilizado con Fubuki pero no podía evitar sentirse preocupada al respecto. Puede que no lo dijera pero su hermano había cambiado todos estos años, si bien aun conservaba esa serenidad y esa mente fría en situaciones complicadas, pero también llevaba dentro de él mucho rencor. Rencor que llevaba mucho tiempo acumulando y guardando dentro de si hasta pudrirse, y sabía que él sentía la necesidad de liberarse y con ella no podía hacerlo.
Su hermano necesitaba que alguien pagara por todo lo que había pasado. Trece años de dolor tenían que salir por algún lado.
Y Fubuki era el blanco perfecto.
Mientras los dos antiguos jugadores del Raimon entraron en la sala de reuniones y de ahí a su despacho. Kidou le pidió a Fubuki que se sentase y él ocupó un asiento frente suya. Por un rato los dos quedaron en completo silencio, Kidou miraba fijamente a Fubuki mientras que éste trataba de no bajar la suya. En otras circunstancias no habría tenido problemas en mantenerle la mirada pero…dado lo que había pasado.
-Fubuki-dijo Kidou con voz profunda.
-¿Si?-respondió el delantero de hielo algo nervioso.
-¿No vas a decirme nada?
-Eh, eh…no sé por donde empezar.
-Si…si lo sabes.
Kidou dio a ver una pequeña sonrisa que Fubuki interpretó como una sentencia de muerte.
-¿Por qué ella?-preguntó apretando los puños-¿Por qué de todas las chicas precisamente tenías que fijarte en mi hermana?
-Pues…Kidou, fue hace mucho y…
-No me lo trago-dijo con voz llena de rencor-¿Acaso te has despreocupado de ella después de pisar suelo italiano? ¿Acaso estos trece años has podido dormir tranquilo sabiendo que habías dejado embarazada a una chica y la habías dejado con toda la carga?
-Kidou eso no es…
-¡Me da igual que le estés pasado una pensión desde entonces!-gruñó Kidou-Tendrías que haber estado a su lado, en el embarazo…cuando dio a luz…cuando cuidaba a Atsumi.
-Lo sé pero…
-Y ni siquiera me dijiste nada a mi…-volvió a gruñir-Si tu no querías o no podías hacerte cargo de ellas tendrías que haberla convencido de que hablara conmigo. Yo podría haberlas sacado adelante a las dos, Haruna se habría ahorrado muchos problemas y Atsumi tendría una estabilidad familiar.
Ante eso Fubuki bajo la mirada. Ahí no podía decir nada, Kidou tenía toda la razón. Lo conocía muy bien y sabía que a pesar de sentirse decepcionado con Haruna, nunca la dejaría a ella y a la niña a su suerte. De todas las personas, Kidou sería el primero en abrir su puerta, proporcionarle vivienda, estudios y un lugar para su hija. Es cierto, Haruna habría tenido mucha mejor vida si hubiera contado con Kidou y su hija habría tenido un padre que siempre iba a estar a su lado...no como él, que solo aparecía en contadas ocasiones.
-Lo siento, Kidou…tienes toda la razón en todo eso pero…
-¡¿Pero que?!
-Sabes que me enteré muy tarde de que Haruna iba a tener a Atsumi…
-Eso no excusa…
-Lo único que podía hacer era ir a Italia y ganar suficiente dinero para ella y la niña, por lo menos hasta que Haruna terminará sus estudios y encontrara un empleo.
-¿Y así no tener que seguir pasándole dinero?
-¡No! ¡Aun lo hago! ¡Soy el padre y hasta que Atsumi no alcance la mayoría de edad tengo la responsabilidad de mantenerla!
-Ya…-murmuró como si no se lo creyera del todo-No me has respondido a mi pregunta.
-¿Cual?
-¿Por qué precisamente ella? Y no solo quiero que me respondas a eso ¿Por qué no hablaste con ella para que viniera a mí?
Fubuki suspiró profundamente antes de contestar.
-Yo no quise enamorarme de ella Kidou pero pasó.-Éramos muy jóvenes, y el estar tanto tiempo juntos pues…terminamos gustándonos.-Kidou entrecerró los ojos molestó ante eso-Nuestra relación fue discreta y…duró como…un año y medio…
-¡¿AÑO Y MEDIO?!-rugió el estratega haciendo el amago de levantarse a lanzarse a la yugular de su antiguo compañero del Inazuma Japón.
-Kidou, calma-dijo Fubuki tratando de calmar al estratega.
-¡¿Qué me calme?! ¡Habéis estado mintiéndome por un año y medio! ¡Os habéis burlado de mí!
-¡Nadie ha querido eso! ¡Como te he dicho, éramos jóvenes y nos emocionaba mantener nuestra relación en secreto!
-No me parece una buena excusa-musitó Kidou-Creo que eráis lo suficientemente mayores para saber en clase de riesgo estabais asumiendo.
-Lo sé, de verdad-ahora era Fubuki el que miraba seriamente a Kidou-Pero, escúchame, Kidou. Lo que hicimos Haruna y yo fue un error, eso lo admito, nos comportamos de manera estúpida pensando que no iba a pasar nada. Pero por nada del mundo me arrepiento de la existencia de Atsumi.
-Ella no tiene la culpa de nada, no la metas-espetó Kidou-No intentes adornar la situación recalcando que tu hija te importa. Eso lo sé de sobra. Pero ella está completamente desestabilizada, te ve muy pocas veces y necesita un padre que esté a su lado.
-Lo sé y yo…
-Fudou se ha hecho cargo de ese papel sin tener nada que ver en el asunto-espetó Kidou-Y precisamente él ¡Fudou! Se ha hecho cargo de las dos cuando no tenía porque. Él ha asumido una responsabilidad que tenías que haber asumido tú.
-Fudou no se hizo cargo de ellas…solo las va a echar un vistazo de vez en cuando…-pobre excusa.
-¿De vez en cuando? ¿Tan poco informado estás? Fudou se pasa más tiempo en casa de mi hermana que en la suya propia ¿Quién crees que ha estado al lado de Haruna, ayudándola y apoyándola? ¿Quién crees que le ha enseñado a jugar al fútbol a tu hija? ¡Fudou Akio! ¿Cómo es posible que alguien como él hubiera aceptado semejante situación? Y no lo digo por la persona que es ahora sino por la que fue, cuando se encontró con Haruna y Atsumi todavía era el arrogante y fastidioso Fudou Akio que a todos nos sacaba de quicio y que pasaba de todo y de todos. Y ahora me entero que durante trece años es el que ha estado velando por mi hermana y por mi sobrina ¡¿Y DONDE ESTABAS TU?!
-Kidou ¡Lo siento!
-Con sentirlo no basta, no me dijiste absolutamente nada y Haruna podría haber estado apoyándose en mí y no contando con terceras personas.
-¡Haruna era la que iba a tener a Atsumi!-gritó Fubuki para que Kidou lo escuchara y le dejara terminar-Yo quise renunciar a la selección italiana, quise quedarme con ella y trabajar para poder sacarlas adelante. Pero Haruna no me lo permitió. En la selección ganaba mucho más, lo suficiente como para pagar todos los gastos de nuestra hija era mejor eso a quedarme con ella y ver como a la niña le iba a faltar muchas cosas. Además…siendo Haruna la que estaba embarazada y la que iba a dar a luz, las condiciones las ponía ella.
-No me vengas ahora a echarle la culpa a mi hermana-gruñó Kidou.
-No estoy echándole la culpa de nada, de verdad. Pero si ella no quería contarte nada, yo no podía obligarla por mucho que insistiera ¿O que quieras que hiciera? ¿Secuestrarla y plantarla en la puerta de tu casa?
-Al menos habría sido una opción.
-No bromees, Kidou-espetó el albino-Aunque sea el padre de Atsumi mis obligaciones van dirigidas a ella únicamente. Haruna me importa pero lo que no puedo hacer es obligarla a hacer algo contra su voluntad. Si ella no ha querido acudir a ti en todo este tiempo ¿Qué culpa tengo yo?
-¡¿Qué has dicho?!-exclamó Kidou.
-¡Es suficiente!-dijo una voz entrando en la sala.
-Haruna-murmuró Kidou.
-Onii-chan, te pedí una conversación civilizada…Fubuki-kun no está aquí para tragar con tu ira. Si quieres pagarlo con alguien, hazlo conmigo.
-Haruna…yo…-murmuró Kidou sin saber que decirle, totalmente desconcertado. No la había perdonado todavía pero se veía completamente incapaz de cargar contra ella. Era su hermanita, y no podía ni quería discutir con ella como lo había estado haciendo con Fubuki.
-Será mejor que me marche-dijo Fubuki yendo hacia la puerta.
-¡Fubuki!-exclamó Kidou queriendo detenerlo.
-No sigas dándole vueltas al asunto, Kidou-dijo el albino-Ya lo sabes todo, mi versión, la de Haruna e incluso la de Fudou. Haruna y yo hemos aceptado que cometimos un error y hemos asumido las consecuencias de nuestros actos. No vale la pena ponerse a discutir por algo que ya no se puede borrar.-y sin más que decir salió de la sala dejando a los dos hermanos a solas.
-Kuso…-bufó Kidou fastidiado para luego mirar a su hermana-No tenias porque haberte metido.
-Si que tenía-contradijo ella-Fubuki tiene razón todo esto ya ha pasado y tu ya tienes las explicaciones que querías. No se puede hacer nada más, Onii-chan.
-Pero…¿Por qué?-preguntó Kidou, aquella pregunta seguía invadiéndole, ella le había contestado cuando hablaron pero sentía que era por algo más.-¿Por qué no viniste a mi? Por mucho que tus padres te pusieron contra la pared…¿Por qué no me dejaste ayudarte?
Hubo un momento de silencio. Haruna hizo una reverencia a su hermana y fue a la salida. Kidou se quedó mirando como se marchaba, esperando una respuesta. Tal y como había pensado el de las rastas, su hermana se detuvo al abrir la puerta y le miró.
-Porque no podía estar siempre dependiendo de mi hermano mayor-y sin más salió de la sala dejando a Kidou solo.
Al cabo de un par de horas, el instituto quedó completamente vacío, la única excepción era un albino que se encontraba en el centro del campo de prácticas acompañado de un balón de fútbol y la oscuridad de la noche. Después de esa tensa discusión con Kidou, el delantero se quedó en el campo para poder pensar y aclarar sus ideas. No le gustaba nada que ahora hubiera tensión entre Kidou y él…bastante tenía con la preocupación que sentía por el Hakuren.
Un rostro de un muchacho de ojos verdes y cabello morado cruzó por la mente del albino.
Corrió hacia él balón y dio un fuerte chut haciendo que entrara en la portería. El balón cayó al suelo y rodó hacia uno de los palos chocando suavemente con este y deteniéndose.
-Yukimura…-pensó Fubuki perdiéndose en sus pensamientos. Su pupilo favorito, al que le había enseñado la técnica de su hermano, estaba realmente preocupado por él. No sabía si estaba bien o si el V Sector se había atrevido a hacerle algo, Yukimura era uno de los pocos jugadores que quedaban en el Hakuren dispuestos a luchar por su fútbol. Pero no podía evitar pensar en la posibilidad de que podía haberle hecho algo malo…
De pronto otro balón de fútbol fue hacia su dirección a gran velocidad. Fubuki reaccionó a tiempo y rechazó el golpe con otro chut. El balón regreso por donde había salido y la persona que lo había lanzado, lo atrapó con sus manos al ver que iba por encima de su cabeza. Fubuki observó a aquella persona, con su largo cabello azul balanceándose con el viento, su rojiza mirada, normalmente cínica y arrogante, mostraba ahora una muy suave, casi con ternura.
-Atsumi…-murmuró Fubuki, a lo que su hija ensanchó la sonrisa.
-Aunque estemos a solas, prefiero que en la calle me llames Atsuya, papá, ya sabes por si hay alguien escuchándonos-replicó ella riendo suavemente mientras bajaba al campo de practicas.
-¿Qué haces todavía aquí? No deberías de estar aquí a estas horas-dijo con un tono de regañó pero sin mala intención en él.
-No importa que sea tarde, estoy con mi padre ¿no?-sonrió ella.
Fubuki miró a su hija con algo de lastima, la pobre no sabia lo dura que iba a ser su vida de ahora en adelante, ahora que se había encontrado con su tío, aunque ella desconozca su relación sanguínea con él. Kidou no iba a dejar las cosas así e iba a estar mas pendiente de Haruna que nunca, y por lo que podía ver Atsumi no simpatizaba con él.
-Papá-llamó ella con una gran sonrisa, de esas que solo podía dedicar a su padre-¿Puedo jugar contigo? Hace mucho que no lo hacemos.
Fubuki parpadeó sorprendido. Creía que iba a preguntarle otra cosa. Pero sonrió gustoso que su hija le pidiera jugar al futbol juntos. Es cierto que apenas podían pasar tiempo juntos, así que los pocos que tenían eran mejor llenarlos de todo el amor que pudiera.
-Bueno, habrá que ver si has mejorado desde la ultima vez-dijo Fubuki con una sonrisa con toda la intención de provocarla.
-¿Me tomas el pelo? Sigue subestimándome y será el peor error de tu vida-sonrió competitivamente la del pelo azul alejándose unos pasos para poder chutar desde la línea.
Pero a pesar de los aires que se daba, Atsumi encontraba muchas dificultades en quitarle el balón a su padre. Por muchas barridas que le hiciera, o por muchos remates que hiciera no había forma de marcarle tampoco un mísero gol. Y Fubuki la conocía bien, sabia que aquellas jugarretas la fastidiaban mucho, nunca tuvo buen perder, demasiando tiempo ganando partidos y ahora que es cuando se va a encontrar dificultades va a ser cuando conozca la impotencia de no saber que hacer.
-¿Estas cansada, Atsumi?-respiró un poco el joven padre viendo que su hija estaba apoyándose en sus rodillas-Podemos parar a descansar un rato.
-¡He dicho que me digas Atsuya!-exclamó ella molesta por no poder si quiera acercarse a quitarle el balón—Y no…no tenemos que descansar…-respiro agitada-Yo…yo…seré la única persona que derrote a Fubuki Shirou ¡Y hasta entonces nadie debe derrotarte! ¡Que te quede bien claro!-gruñó ella volviendo a la línea para volver a chutar.
-Esta chica…-sonrió él divertido
-Así que estabas aquí-dijo una voz detrás del Fubuki. El albino abrió sus ojos ante esa conocida voz y se giro a encarar a su dueño que salía de las sombras.-Te estaba buscando, Fubuki-koichi*
-¿Y ese…?-murmuró Atsuya mirando al intruso y colocándose al lado de su padre.
-Shirosaki-dijo Fubuki al ver al actual capitán del equipo Hakuren, mandado por el V Sector-Atsuya…no te separes de mi-ordenó Fubuki sin dejar de mirar a esa persona.-¿Qué estás haciendo aquí?
Shirosaki rió
-He venido a saludarte antes del partido-dijo él con una sonrisa y dirigió su mirada al muchacho que estaba tras el albino-¿Ese es tu famoso hijo?-Fubuki miró a Atsuya un momento antes de ocultarlo detrás de él-Las fuentes no mentían cuando decían que el hijo de Fubuki Shirou-koichi se había convertido en el nuevo centrocampista del Raimon ¿Sabes que eso es casi una traición para el Hakuren?
-No te metas con él…-advirtió Fubuki frunciendo el ceño.
Shirosaki volvió a reír para luego chasquear los dedos dando la señal a otra persona que lo acompañaba.
Al verlo Fubuki no pudo evitar mirarlo con los ojos muy abiertos.
El chico que acompañaba a Shirosaki…era Yukimura.
Con una mirada de lo más fría.
-Te presento al delantero de hielo que jugará contra el Raimon en el partido, Yukimura Hyouga-presentó Shirosaki mientras el presentado se colocaba a su lado.-Ahora es un SEED y es un excelente delantero.-Fubuki no pudo apartar la mirada de la expresión fría de su pupilo.
-¿Un SEED?-preguntó Atsuya frunciendo el ceño pero su mirada pasó a ser una de sorpresa al ver como su padre se dirigía hacia ese muchacho corriendo-¿Papá?
-¡No puede ser!-dijo Fubuki cuando estuvo frente a frente con Yukimura que no había cambiado su expresión-¡No puedes estar en el V Sector!-volvió a decir alzando las manos para tocarle los hombros.
-No me toques-espetó el chico de pelo morado dando un manotazo al gesto de Fubuki.
-¡Papá!-exclamó Atsuya pero sin moverse del sitio.
-¡Has traicionado al instituto Hakuren! ¡Me has traicionado a mi!-dijo Yukimura con mucho odio y rencor en cada una de sus palabras.
-¡Te equivocas, Yukimura, yo…!-intentó decir Fubuki volviendo a dirigir su mano hacia él.
-¡No me hables!-ordenó Yukimura rechazando de nuevo su gesto.-¡Ahora eres mi enemigo!
-Bien dicho, Yukimura-dijo Shirozaki pasando su brazo alrededor de los hombros del joven delantero y luego acercarse al oído es éste.-El V Sector nunca te traicionará.
-¡Mentiroso!-exclamó Atsuya desde su posición haciendo que los otros lo miraran-¡El V Sector ya nos ha traicionado a todos los que amamos el fútbol!
-¡Atsuya no digas nada!-ordenó Fubuki.
-¡Ya nadie es feliz jugando al fútbol! ¡Nadie puede disfrutarlo! ¡¿Por qué algo que amamos tanto tiene que estar tan limitado?!
-¡Atsuya!
Shirozaki miró al impertinente muchacho sin hacer desaparecer su sonrisa mientras que Yukimura lo miraba como su no fuera más que un mero insecto que debería ser aplastado. De pronto a Shirozaki se le pasó una idea, a sus ojos, muy divertida.
-Yukimura…¿no te gustaría vengarte de Fubuki Shirou?-preguntó con malicia haciendo que Yukimura le mirase interesado-Pues…haz pedazos a su hijo en el partido.
-¡¿Que?!-exclamó Fubuki al escucharle.
-Dale donde más le duele, haz que su hijo quede devastado. El dolor de su hijo será tanto que lo sentirá él también-sentenció haciendo que a Yukimura le saliera una sonrisa y mirara con superioridad al muchacho de cabellos largos y azulados, Atsuya mantuvo la mirada pero no podía negar que aquella gélida mirada le había puesto los pelos de punta. Después Yukimura emprendió el camino para salir de allí, ver la cara del que alguna vez admiró le estaba revolviendo las tripas
-Entonces, nos veremos en el partido-se despidió Shirozaki yéndose tras el delantero.
Y en cuanto a Fubuki, aquella actitud y aquella forma de querer hacerle daño a través de su hija lo estaba hiriendo de verdad. Nunca pensó que Yukimura pudiera aceptar propuestas tan sucias como esas. Pero…él no es así, Yukimura siempre ha sido un chico amable y atento con todo el mundo. El V Sector le tenía completamente manipulado. Usaba los sentimientos de frustración de Yukimura para usarlos en su contra de la manera más ruin.
-Yukimura…-murmuró bajando la cabeza.
Al día siguiente los chicos continuaron practicando la técnica para superar la Zettai Shounheki, todo parecía indicar que ya la dominaban porque habían conseguido marcar un gol en los entrenamientos.
Tsurugi sonrió satisfecho ante el resultado y dio un suspiro.
-¡Lo conseguimos!-exclamó Tenma corriendo por la derecha hacia Tsurugi con los brazos extendidos para abrazarlo.
-¡Increíble, Tsurugi, Tenma!-exclamó Shinsuke corriendo por la derecha también con los brazos extendidos hacia Tsurugi con las mismas intenciones que Tenma.
Tsurugi miró hacia los dos lados y lo único que hizo fue caminar tranquilo e indiferente hacia delante haciendo que los otros dos se abrazaran entre ellos celebrando el acontecimiento.
-¡Hemos terminado la táctica Hissatsu!-dijo emocionado Shinsuke a lo que Tenma respondió asintiendo igual de emocionado.
-Justo a tiempo…-sonrió Kidou.
-Si…-sonrió Haruna también pero luego se fijo en la cara larga que tenía Fubuki que no parecía haber prestado atención a la táctica que podía liberar al instituto Hakuren-Fubuki-kun ¿Ocurre algo?-preguntó haciendo que Kidon lo mirara también.
-No…no es nada.-dijo Fubuki tratando de sonreir.
-¡Kariya que me dejes en paz!-gritó una voz. Los tres adultos dirigieron sus miradas hacia donde provenía la voz y vieron a Atsuya, que había estado corriendo durante todo el entrenamiento arrastrando una rueda que estaba sujetada con una cuerda en su cintura. Pero en algún momento a Kariya le había parecido divertido sentarse encima del neumático y dejar que Atsuya lo arrastrara.-Me estas haciendo perder ritmo.
-¿Que dices?-sonrió Kariya de forma malvada-Si te estoy ayudando, así tendrás mas resistencia en las piernas.
-Lo que tendré será un buen tirón como no te quites ¿tu no tienes que entrenar o que?-preguntó fastidiado el peli-azul.
-Si pero prefiero velar por un compañero novato-sonrió Kariya.
-Ka-ri-ya-pronunció una voz que de pronto atrapó la oreja del de ojos ámbar y lo obligó a levantarse del neumático y dejar que Atsuya siguiera corriendo en paz.-Déjale ya en paz.
-¡Arigato Kirino-sempai!-agradeció el de ojos rojos, ya más alejado pues no detenía su carrera.
-¿Tu para que te metes?-protestó Kariya frotándose la oreja.
-Es que te metes mucho con él.
-Eso no es tu problema-gruñó molesto el otro fastidiado de que le haya cortado la diversión.
-¡Kariya!-llamó Kidou desde su posición haciendo que el nombrado diera un salto del susto. La voz de su nuevo entrenador se había convertido en una señal de horror y pavor que todos habían aprendido a temer y a respetar.
-¿Si, kantoku?-dijo Kariya tragando saliva y temiéndose lo peor.
-Como veo que te gusta estar cerca de Fubuki, te permitiré que hagas el mismo ejercicio que él.
-¡¿Cómo?!-exclamó el de ojos ámbar.
-Y como Fubuki ya ha dado 57 vueltas de las 100 que le he pedido tu harás otras 100, espero que antes de que anochezca.
-¡¿QUE?!-exclamó mas fuerte el pobre chico viendo su sentencia de muerte. Kirino volvió a su entrenamiento disimuladamente y riéndose de la suerte de Kariya.
Y finalmente llegó el día del partido. Todos estaban dirigiéndose al estadio donde se celebraría el encuentro entre el instituto Raimon y el instituto Hakuren. Fubuki seguía completamente perdido en sus pensamientos con respecto al encuentro que tuvo el otro día con el nuevo capitán del equipo Hakuren y sobretodo con Yukimura.
-Está terminada ¿verdad? La táctica Hissatsu-preguntó Aoi a Tenma y a Shinsuke tan emocionada como los demás.
-Si-asintió Tenma-¡No tengo ningún miedo a la Zettai Shounheki!
-Y es mi primer partido…-sonrió Atsuya quien estaba sentado detrás de Hikaru-¡Quiero jugar ya!-se impacientó.
-No te emociones, lo mas probable es que no vayas a jugar-le cortó Kurama desde su asiento con los brazos cruzados y los ojos cerrados haciendo que Atsuya lo mirara de mala manera.
-Tu…-murmuró Atsuya.
-P-Pero eso no lo sabemos seguro-intervino Hikaru para evitar que Atsuya se lanzara a la yugular de Kurama.
-Eres muy duro con él, Kurama-sonrió Nishiki con los brazos tras la nuca.
-Por cierto-dijo Shinsuke ajeno a la tensión que se había creado-¿Cómo se llamará la táctica Hissatsu?
-Ahora que lo dices…-murmuró Tenma-¡Kariya!-El mencionado frunció el ceño sabiendo que es lo que querían de él.-¿Se te ocurre algún nombre?
-¿Otra vez yo?-preguntó Kariya mirando a Tenma quien asintió con la cabeza.-Ah…mmm…pues…Estáis los dos corriendo y os pasáis el balón ¿Qué os parece Run Run Runing?
Hubo un silencio general haciendo que se escuchase las bocinas de los coches.
Y las carcajadas no tardaron en aparecer.
-¡Que mal gusto tienes!-dijeron Tenma, Shinsuke y Hikaru a la vez riéndose como locos.
-¿Run, Run, Runing?-se río Tenma sosteniéndose el estomago.
-¡Es muy gracioso!-dijo entrecortadamente Hikaru mientras reía moviendo las piernas.
-No, no, no, definitivamente no-dijo Aoi riéndose igual que los chicos y las otras gerentes.
Kariya se sonrojo sumamente avergonzado pero mas vergüenza sintió cuando vio que del respaldo de Hikaru había una cabeza azulada que lo miraba con cara de circunstancia y una sonrisa burlona.
-Imaginación al poder-dijo Atsuya aguantando la risa-Te has lucido, tío.
-¡Callate!-ordenó él para luego volver a dirigirse a Tenma y los otros-¿Y cual creéis que es mejor?
Hikaru se puso un dedo en la frente para concentrarse.
-En cada lado…¿Qué os parece Doble Wind*?-propuso Hikaru convencido de que su idea era fantástica.
Los demás lo analizaron antes de sonreír, encantados con la propuesta.
-¡Eso es!-dijo Tenma señalando a Hikaru-¡Así es como se llamará!
-Veo que hay alguien que si sabe usar la imaginación, no como otros-comentó Atsuya mirando de soslayo a Kariya.
-¡Te he dicho que te calles, uke de pacotilla!-gruñó Kariya completamente fastidiado para luego volver a concentrar su atención en el paisaje que se veía a través de la ventana.
-Kariya no me trates así-dijo con voz extraña Atsuya cerca del oído de Kariya-Por que puedo demostrarte que si quiero puedo ser un buen seme.
Kariya sintió un escalofrió recorrerle el cuerpo entero y del susto se quedó pegado a la ventana mirando con horror al muchacho de mirada roja. Las nuevas risas no tardaron en hacerse presentes y esta vez se les había unido Kirino y Shindou, incluso Kurama había dejado salir una sonrisa, no pudieron resistirse ante la broma del peli-azul.
-Has picado-rió Atsuya igual que los demás.
-Eso ha sido muy gracioso, Fubuki-se rio Hikaru.
-¡Serás…!-gruñó Kariya sonrojado.
-El novato te tiene completamente dominado-sonrió Kurama a Kariya.
-Chicos que no estamos de excursión-dijo Haruna tratando de poner orden, aunque no podía negar que la broma de su hija también le había causado mucha gracia.
Kidou se quedó mirando a Fubuki…cuya mirada se encontraba perdida en algún punto del cielo.
CONTINUARÁ.
Y aquí el cap, uff, me ha costado la vida hacerlo. Si os ha gustado dejadme un review por favor que siempre motiva para escribir *sonrisa encantadora* En el próximo capitulo el Raimon se enfrentará al Hakuren, ambientado también en el capitulo 26 de Inazuma Eleven Go.
-ZettaiShounheki: Barrera Absoluta.
-Koichi: Su significado es el mismo que el de kantoku, es decir "entrenador", parece que esa es la forma de nombrar al entrenador en Hokkaido.
-Doble Wind: Doble Viento.
