¡LEEME!:
Hola a todos, aquí teneís el séptimo capitulo del Alma del Raimon, esta vez he sido rapidilla en hacerlo, pero mas que nada porque tengo que deciros algo. No, no voy a dejar el fic, después de la amenaza de muerte de Miki-chansis lo he reconsiderado XDDDD. Bueno a lo que iba, durante este tiempo he podido empezar y actualizar este fic con cierta rapidez porque he estado de vacaciones y lo que me ha sobrado ha sido tiempo para hacerlo, pero el día 26 se Septiembre empiezo a ir a clase y seguramente no actualizaré tan rápido como hasta ahora. Lo siento mucho y espero que podáis tener paciencia para esperar los nuevos capítulos. Después de que hayáis leído este capitulo encontraréis contestados todos los review que me habéis mandado. Muchas gracias.
CÁP 7-Descubriendo sentimientos
-He marcado…un gol…-murmuró Hikaru sin creérselo.
-¡Despierta, Kageyama!-dijo Atsuya chasqueando los dedos delante de su cara-¡Buen trabajo fenómeno!
-Yo…¡lo he conseguido!-saltó de alegría el chico abrazando a Fubuki y a Tenma.
Sin embargo, nadie miro el rostro enfadado del delantero de hielo.
-Yukimura, este es el fútbol del Raimon-murmuró Fubuki observando las expresiones de odio de su pupilo dirigidas a todos los miembros del Raimon.
-No puedo creer que hayan vencido la Zettai Shouheki-gruñó el actual entrenador del Hakuren entre dientes y apretando los puños.
¡Después de ganar fuerzas, el Raimon ataca de nuevo al Hakuren!-dijo el comentarista mientras de nuevo los del Raimon realizaban la Double Wind.
-¡Táctica especial!-dijo Shindou.
-¡Double Wind!*-exclamaron a la vez Tsurugi y Hikaru.
-¡Zettai Shouheki!*-exclamó Makari invocando la táctica con sus compañeros pero como la vez anterior no supo predecir por donde iba a estar el balón y se movió confiando en el instinto…lo que terminó en un nuevo fracaso.
¡La Zettai Shouheki ha sido neutralizada de nuevo!
-¡Fubuki!-dijo Tsurugi pasándole el balón, el aludido lo tomó con el pie y fue corriendo hacia la portería contraria y esquivando a un defensa del Hakuren.
-¡No te dejare pasar!-gritó Yukimura cortándole el paso.
-¡Si es que te deshaces de uno y te salen diez!-sonrió jocoso Fubuki con el buen humor recuperado.
-No vas a poder ganar, Fubuki, voy hacer que tú y tu padre quedéis hundidos en la miseria-advirtió Yukimura con la rabia reflejada en su cara.
-Cuanto rencor innecesario-se burló el del mechón rosa.
-¿Y tú eres el que habla de rencor?-sonrió con sorna el delantero de hielo haciéndole una barrida para quitarle el balón. Atsuya vio sus intenciones y lo esquivó saltando hacia delante-Te recuerdo que hasta hace diez minutos el que estaba rencoroso eras tu.
-Eso son las malas lenguas-se excusó Atsuya negándose a aceptar que había estado rencoroso…e incluso celoso de ese delantero.
-Por lo que veo tu también tienes tus propias cuentas pendientes con tu padre-dedujo Yukimura corriendo al lado de él.
-¿Y eso te importa mucho?-espetó Atsuya ya molestándose por la conversación. Se estaba distrayendo del esférico.
-No es que me importe, pero digamos que siento como si tuviera un igual-contestó Yukimura adelantándose y volviendo a cortarle el paso.
-Nunca, jamás, me compares con alguien como tu-advirtió Atsuya con un tono de amenaza en su voz-Tu…que no eres más que una marioneta del V Sector.
-¿Y tu que? Te pasas la vida esperando a que Fubuki-sempai te mire una sola vez pero veo que no es capaz de mantener en su vida ni a su propio hijo-atacó Yukimura sin piedad. Atsuya se quedó tieso en el sitio ante aquella declaración haciendo que Yukimura aprovechara ese momento para arrebatarle el balón sin esfuerzo alguno y ninguna resistencia por parte del otro.
¡Yukimura le ha robado el balón a Fubuki sin ningún problema! ¡Esto puede resultar un revés para el Raimon!
-Oye, Fubuki ¿Por qué le has dejado escapar?-espetó Kurama viendo como Atsuya se había quedado ahí plantado con la cabeza agachada hacia el suelo y el pelo cubriéndole los ojos.
-¿Fubuki?-murmuró Tenma preocupado por el estado de su compañero.
-Atsumi…-murmuró Fubuki
-De modo…-murmuró Atsuya temblándole los hombros-…que quieres jugar duro…-una sonrisa perturbada adornó su rostro a la vez que un aura oscura rodeaba su cuerpo y las puntas de su cabello se alzaban hacia arriba-…¡¿NO, YUKIMURA HYOUGA?!
-¡¿Pero a donde vas?!-preguntó Shindou viendo que Fubuki corriendo como un poseso hacia Yukimura.
¡Ahí va Fubuki con una velocidad sorprendente dispuesto a recuperar el balón!
Yukimura volteó a mirar por encima de su hombro sin dejar de correr. Lo que vio provocó que un temblor recorriera todo su ser. Ahí estaba Fubuki Atsuya corriendo detrás de él con una mirada diabólica, cualquiera podría confundir que estaba sacando un Avatar con el aura negra que estaba a su alrededor.
-Ay, vaya, lo esta volviendo hacer-murmuró Fubuki pasando una mano por la cabeza.
-Atsu-chan ha sido siempre de nervio fácil…me temó que Yukimura va a pasar un mal rato-dijo Haruna en voz baja.
-¡VUELVE AQUÍ! ¡ENFRENTATE A TU DESTINO!-bramó Atsuya para luego tirarse al suelo deslizándose por el hielo y moviendo rápidamente su pierna derecha-¡Killer Slide!*
Golpeó el balón entre las piernas de Yukimura, que a causa del susto perdió el equilibrio y cayó hacia delante. De nuevo Atsuya obtuvo el control del balón.
¡Increible! ¡Fubuki ha recuperado el balón usando una de las técnicas del famoso equipo del Teikoku!
-¡YO TENGO MAS ESTILO QUE LOS DEL TEIKOKU!-protestó el del mechón rosa aun sabiendo que el comentarista no podía oírle.
-¡No te voy a dejar escapar!-gruñó Yukimura adelantándole y cortándole el paso.
¡De nuevo Yukimura le corta el paso a Fubuki!
-Has estado diciéndome todo el rato que tu y yo nos parecemos ¿no?-sonrió Atsuya-Pero ¿sabes lo que nos diferencia el uno del otro?
Yukimura se quedó mirando a su rival entrecerrando levemente los ojos, atento a cualquier ataque sorpresa.
-La diferencia es que aunque a mi me dejen atrás una y otra vez me levanto y sigo hacia adelante, persiguiendo lo que yo amo…tu en cambio…-de pronto Yukimura se quedo paralizado en cuanto vio la figura de Atsuya pasar por su lado-Te dejan atrás una sola vez y enseguida cedes tu voluntad a cualquiera convirtiéndote en una marioneta barata y rota.
Ahora fue Yukimura el que se quedó con los ojos muy abiertos, y quieto en el sitio ante esas palabras. Atsuya aprovechó el desconcierto del delantero de hielo para correr hacia la portería y tirar a puerta.
-¡No te lo creas tanto, Fubuki!-gritó Shirozaki dispuesto a parar el tiro.
-Juju-río Atsuya-En las tormentas de nieve más gélidas…-empezó diciendo mientras se acercaba a la portería-…¡también existen bestias con la sangre caliente!
-Esa postura…-murmuró Fubuki reconociendo la pose de su hijo.
Atsuya da una patada al balón, le salen varios arañazos en vertical y horizontal, el balón se multiplica por tres mientras que Atsuya y un lobo gigante que aparece detrás de él aúllan en sincronía.
-¡Wolf Legend!*-invocó Atsuya. Después los balones se juntan y salen disparados hacia la portería.
-¡¿Qué?!-exclamó Shirozaki para luego ver como el balón pasaba por su lado.
¡Gol! ¡El Raimon ha conseguido empatar! ¡Y con ni mas ni menos que la técnica de Fubuki Shirou!-anunció mientras el marcado añadía un punto mas a favor del Raimon.
-Maldito seas-murmuró Shirozaki mirando a Fubuki que sonreía satisfecho con el resultado.
-Jijiji-río Atsuya pasándose un dedo por debajo de la nariz mientras guiñaba un ojo.
-¡Sugoi, Fubuki!-gritó Hikaru corriendo hacia él.
-Graci…¡AHÍ VA!-Atsuya se giró para después verse en el suelo al ser fuertemente abrazado por Hikaru que lo había atrapado por la cintura y tirado al suelo.
-¿Eh…?-murmuró Hikaru parpadeante al caer al suelo. Se quedó un momento encima de su compañero mientras éste se quejaba por el golpe que había sufrido su espalda y cabeza. Sentía algo extraño en el cuerpo de su compañero. Apretó el abrazo alrededor de la cintura de Fubuki para volver a sentir esa extraña sensación e identificar de qué se trataba.
-Etto…Kageyama ¿puedes soltarme ya?-pidió Atsuya extrañado al sentir que su compañero intensificaba el abrazo.
-¿Ah? Si, perdona-se disculpó apartándose de él. Atsuya se limpió los restos de escarcha de su uniforme antes de correr hacia el centro del campo chocando su mano con Shindou y luego con Nishiki. Hikaru solo se le quedó mirando como se iba, desconcertado.
-Ey, Hikaru ¿Qué pasa?-preguntó Tenma tendiéndole la mano. Hikaru reaccionó y tomó la mano del chico de los remolinos para levantarse.
-Es que pensaba en Fubuki…-murmuró Hikaru aun mirando al del mechón rosa.
-Si ¿a que es genial? ¡Esa ha sido una de las técnicas de su padre! ¡Ya tenía ganas de verlo en acción!-sonrió Tenma emocionado.
-Fubuki…tiene una cintura bastante estrecha…-volvió a murmurar casi sin pensar.
-¿Estrecha?-preguntó Tenma ladeando la cabeza para luego mirar al peliazul que le sonreía a Kirino-Bueno, es que Fubuki es bastante delgado.
-…Si…puede que sea eso…-contesto no muy convencido de sus propias palabras ni de la conclusión de Tenma.
-Esta técnica…-murmuró Fubuki-¿Cuándo la ha aprendido?
-La aprendió mirando los videos del Inazuma Japón que tu le mandaste-explicó Haruna atrayendo la mirada sorprendida de su amigo-Le gustó tanto que se pasó bastante tiempo practicando para poder usarla…dijo que sentía como si dos personas diferentes lo estuvieran usando al mismo tiempo en un mismo cuerpo.
Fubuki abrió los ojos sorprendido ante esa declaración.
-No me digas…-sonrió luego Fubuki viniéndole el recuerdo de un niño con el cabello rosa-Atsuya…
-¿Empataron..?-exclamó el entrenador del Hakuren pasmado.
-Así que habéis empatado-murmuró una voz detrás del fornido hombre que volteó a verlo asustado que a pesar de que el otro parecía ser un enclenque a su lado le producía intimidación ante lo que podía suceder si recibía malas noticias.
-Kuroki-san…
-No iréis a perder de esta forma ¿verdad?
-Maldita sea, lo he entendido. No perderemos de ninguna forma.
-Oh…¿en serio?-preguntó con voz indiferente.
-¡Seki!-llamó el entrenador.
-¡Si!-respondió un jugador levantándose del banquillo para luego escuchar lo que su entrenador le decía al oído.
-¿Me has entendido?-preguntó el entrenador con una sonrisa maliciosa.
-Si-contestó Seki complacido por el encargo.
De pronto el árbitro pitó en señal de un cambio de jugadores por parte del Hakuren, mas concretamente hicieron un cambio del dorsal 11 por el dorsal 16.
-¿Le va a poner a jugar?-preguntó Yukimura al ver como aquel individuo entraba en el campo de juego.
-¿Un tipo tan violento como él?-preguntó el que se encontraba al lado de Yukimura con el mismo tono que había empleado él.
-Sera un juego turbulento-aseguró otro.
-¡Chicos!-llamó Shirozaki desde la portería-¡Seguid las ordenes del entrenador! ¡¿Habéis entendido?!-los jugadores del Hakuren se miraron entre si dudosos de la decisión de su entrenador, hasta a ellos mismos les producía cierto miedo tener a Seki en el juego y eso que eran sus propios compañeros de equipo.
-Parece que no tenemos otra opción-dijo Yukimura.
¡El Hakuren sustituye a Itetsuke por Seki! ¡Es un delantero que posee una gran fuerza como la de un oso gris!-anunció el comentarista mientras Seki caminaban hacia sus compañeros con el cuerpo inclinado hacia delante y los brazos cayendo muertos hacia abajo.
Mientras el Seitei lo observaba todo desde su gran salón.
-Usaré un cabezazo-dijo Seki cuando estuvo delante de Yukimura y sus demás compañeros-Tenéis que pasarme el balón en todo momento.
-¿Qué?-exclamó Yukimura-Nunca has intentado usar cabezazos hasta ahora.
-Es una orden del entrenador-espetó enfadado Seki, no tolerando que le lleven la contraria.
Inconforme, Yukimura no dijo nada más.
El árbitro volvió a pitar para que se reanudara el partido, teniendo Yukimura el control del balón.
-¡Detenle, Fubuki!-ordenó Shindou.
-¡Con mucho gusto!-sonrió el del mechón rosa corriendo hacia su adversario.
-¿Crees que voy a dejar que me vuelvas a quitar el balón?-preguntó Yukimura, por un momento los dos estuvieron peleándose por el esférico tratando de hacerse entradas y toques pero al final Fubuki pisó mal en algún punto del suelo y terminó resbalando y cayendo hacia delante al suelo.
-¡Kuso! ¡Me he coordinado mal!-se quejó el peliazul viendo como Yukimura seguía avanzando en su carrera.
-¡Yukimura! ¡Pásame el balón!-ordenó Seki mas adelante.
-¡Ya lo sé!-gritó Yukimura concentrándose en el balón y haciéndole el pase.
¡Yukimura hace un pase!
Seki dio un salto en el aire para ir a por el balón.
-¡Dejádmelo a mi!-dijo Sangoku saltando a por el esférico consiguiendo atraparlo en el aire con los brazos.
¡Oh! ¡Seki ha exagerado y ha perdido el balance de su cuerpo!-dijo al ver que en pleno aire le daba la espalda a Sangoku.
De pronto Seki dejó caer todo el peso de su cuerpo y con su espalda cayó encima de Sagoku. Aquel golpe lo hizo estrellarse contra el suelo y posteriormente darse con el hombro en el travesaño.
¡Sangoku ha sido empujado contra el arco! ¡Y parece que no puede moverse!-gritó viendo a Sangoku temblar en el suelo.
-¡Sangoku-sempai!-grito Tenma corriendo hacia él igual que los demás.
-¡Tiempo muerto, árbitro!-dijo Kidou haciendo una señal con su mano. En seguida Sangoku fue llevado hacia el banquillo por Shindou y Nishiki que lo sostenían con todo el cuidado que podían. Una vez allí, Haruna le aplicó rápidamente una bolsa de hielo en la zona dolorida.
-¡Auchs!-se quejó el portero sintiendo un agudo dolor.
-¿Estas bien?-preguntó Tenma preocupado.
-Esto no es nada-aseguró el portero.
-Menudo gorila-murmuró Atsuya mirando a Seki.
-Eso que ha hecho lo tenía planeado, seguro-dijo Shindou mirando por el rabillo del ojo.
-Si, yo también lo creo-coincidió Kirino haciendo igual que Shindou.
-Que jugada tan sucia-soltó Nishiki molesto apretando los puños-No voy a perdonárselo.
-Entonces el Hakuren es ahora así-dijo Haruna mirando discretamente a Fubuki, que ante esas palabras había fruncido el ceño para luego escuchar un leve quejido por parte del portero del Raimon.
-Sangoku, sustitución-dijo Kidou.
-¡Estoy bien! ¡Puedo continuar jugando!-aseguró Sangoku.
-Es imposible que puedas jugar en ese estado-insistió Kidou.
-¡Pero yo soy el portero del Raimon!-protestó él.
-Pero no el único-intervino Shinsuke dando un paso hacia delante haciendo que Sangoku lo mirara-Sangoku-sempai yo te sustituiré…¡me haré cargo de proteger la portería del Raimon!-habló el muchacho muy seguro de si mismo.
-Shinsuke…-murmuró Sangoku sorprendido, aquel chico acababa de empezar su entrenamiento como portero, en realidad aun no estaba preparado para defender la portería como lo haría él pero…las ganas y las agallas que le estaba echando no eran moco de pavo, finalmente suspiro para luego sonreír-Esta bien…Nishizono Shinsuke, te confió la portería.
-¡Hai!-sonrió Shinsuke muy motivado.
-¿Tu…?-murmuró Atsuya dudando que Nishizono pudiera hacerse cargo de semejante responsabilidad, ser portero no es lo mismo que ser un defensa. Y él era bastante bajo de estatura…
-Sé lo que estas pensado-dijo Kirino al lado de Atsuya-No te preocupes…Nishizono es mas de lo que aparenta.
-¿Estas seguro?
-Completamente…de hecho él es el único que puede sustituir a Sangoku, en varios sentidos.
-De todas formas…entre todos podremos proteger la portería-dijo Shindou con voz firme.
-¡Hai!-respondieron todos.
-Pero…solo defendiendo…-siguió dudando Atsuya.
-Desde luego lo has hecho muy bien-halagó Shirozaki acercándose al lado de Seki.
-Si.
-¿De que estáis hablando?-espetó Yukimura molesto y dirigiéndose a ellos-Eso no era necesario.
-Ha sido una orden del entrenador-se excusó él sin mas importancia-Me ha dicho "acaba con ellos"
-¿Cómo…?-Yukimura abrió los ojos sorprendido igual que el resto del equipo.
-Así es el fútbol del V Sector-dijo Shirozaki de lo más sonriente dejando a mas de uno de sus compañeros con la boca abierta.
Yukimura frunció el ceño molesto dirigiendo una mirada a su actual entrenador, que se encontraba satisfecho con el resultado y cómodamente sentado en el banquillo.
-¿El V Sector es capaz de hacer una cosa así?-pensó molestó Yukimura.
El V Sector ya ha traicionado a todos aquellos que amamos el fútbol-recordó el delantero de hielo.
-¿Era esto a lo que te referias, sempai?-se preguntó en voz alta pero sin que nadie pudiera escucharlo.
¡En el Raimon hay una nueva sustitución! ¡Sangoku, lesionado, queda sustituido por Kurumada! Y ¡Miren que sorpresa!-exclamó viendo al anterior defensa en la portería-¡Nishizono es ahora el portero!
-Lo conseguiré-murmuró Shinsuke para luego mirar al banquillo en donde estaba Sangoku-No te decepcionaré, Sangoku-sempai-aseguró con una mirada decidida-¡Allá voy! ¡Fubuki!-gritó dando un chut y pasándole el balón a Fubuki que comenzó a correr.
-Pase lo que pase…hay que evitar que el balón cruce la línea de gol-pensó Kidou.
Fubuki dio un pase hacia Kurama pero se vio interceptado por Seki, que pasó por su lado arrebatándole el balón.
¡Seki ha robado el balón!
Seki corrió hacia delante viendo como Kirino se acercaba a él en su dirección.
-¡The Mist!*-invocó Kirino haciendo que una densa niebla se formará a su alrededor y se perdiera de la vista de los demás.
Seki rugió.
-¡No me estorbes!-gritó dándole un fuerte placaje a Kirino y mandándolo por los suelos.
-¡No voy a dejar que pases!-advirtió Kurumada para inmediatamente hacerle una entrada y hacer que perdiera el balón-¡Nosotros protegeremos la portería del Raimon!
-¡No juegues conmigo!-gruñó Seki como un oso-¡Voy a acabar contigo!-gritó golpeando el hombro de Kurumada con el suyo propio haciéndole caer hacia un lado.
-¡¿Pero esa pedazo de bestia que demonios desayuna?!-musitó Atsuya molesto por aquella manera tan salvaje de jugar.
El balón rodó por un momento en el suelo hasta que Yukimura tomó el control de él.
¡De nuevo el Hakuren comienza el ataque!
-¡No voy a dejarte pasar!-dijo Hikaru metiéndose en medio y usando varios movimientos que hizo que consiguiera darle una patada a la pelota y mandarla hacia arriba.
-¿Qué?
-¡Es mía!-dijo Seki corriendo hacia ella.
-¡Ni lo sueñes!-exclamó Nishiki dándole un cabezazo al balón a lo que Seki respondió con un rugido de molestia.
¡Kageyama y Nishiki han vuelto a la defensa!
-¡Lo están consiguiendo!-sonrió Aoi emocionada-¡Han defendido la portería!
-¡Lo están haciendo muy bien!-sonrió Midori de lo mas animada.
-Todos han salido perfectos en la foto-sonrió Akane bajando su cámara con una sonrisa.
¡Todos los del Raimon están colaborando entre ellos para proteger la portería con todas sus fuerzas!
Fue comentando mientras todos los del Raimon hacían imposibles por impedir que el balón si quiera rozara la línea de gol.
-Continuaremos defendiendo-pensó Shinsuke desviando un pase con la cabeza-¡No importa como tengamos que hacerlo!
-¡Maldita sea!-se quejó Yukimura-¡Estamos perdiendo contra ese portero suplente!
-Yukimura…-murmuró Fubuki-por favor, entiende el fútbol del Raimon.
-¡Pásame el balón!-exigió Seki a uno de sus compañeros.
-¡Espera un poco!-pidió el otro-¡Tenemos que llegar a una parte del campo que esté libre!
-¡Mira hacia el banquillo!-dijo el oso casi con un gruñido.
El otro obedeció viendo que su entrenador tenía las manos en su boca a modo de bozal.
-¡Entrégale el balón a Seki!-ordenó el entrenador, el otro parpadeó varias veces antes de obedecer.
-¡Así está perfecto!-sonrió Seki en cuanto recibió el pase para luego dar un chute.
-¡No te voy a dejar que marques ningún gol!-gritó Shinsuke parando el chute de Seki con las dos manos pero con la mala suerte que la pelota rebotó en ellas y salió disparada hacia delante.
¡Yukimura corre para hacerse con el balón!
-¡Ni hablar!-gritó Shinsuke dando un tremendo salto desde su posición y atrapando el balón entre sus brazos.
¡Y otra vez Nishizono protege la portería!
-Kuso…-murmuró Yukimura molesto.
-Shinsuke ¿estás bien?-preguntó Tenma
-Si-sonrió el aludido rascándose tras la nuca.
Y así durante el transcurso del segundo tiempo, el Raimon siguió sin variar sus posiciones, quedándose únicamente defendiendo la portería e impidiendo que el Hakuren avanzara mas haya del centro del campo. Pero si el tiempo se acababa y quedaban en empate sería mas fácil para el V Sector anunciar que el Hakuren había jugado demostrado mejores cualidades durante el juego y eliminaría al Raimon del Holy Road…no podían permitirse ni la derrota ni el empate. Tenían que ganar si o si.
Pero en una situación así, sin el portero titular y con semejante bestia campando a sus anchas por el campo de juego ¿Qué otra cosa podían hacer, además de defender?
-Estos tipos son insistentes-murmuró Yukimura en cuanto su chut fue interceptado por Kariya.
-¿Y ahora que?-vaciló Kariya con una sonrisa.
Seki hizo un brutal tiro hacia la porteria pero Kirino y Fubuki se pusieron en medio recibiendo el impacto del balón y reduciendo su fuerza y su velocidad para que Shinsuke pudiera atraparlo sin problemas.
-¡Lo tengo!-dijo Shinsuke alzando el balón por encima de su cabeza.
-Que idiotas-soltó Seki para luego reírse con maldad y señalarles con el dedo de una forma grosera.
-¡No te rías!-ordenó Yukimura-¡Aun siendo unos idiotas no podemos conseguir marcarles ni un gol!
-¡¿Qué has dicho?!-gritó Seki queriendo imponer su voluntad pero de pronto se acercó Kitaki desafiándole con la mirada…así como el resto del Hakuren, tanto que Seki se sintió intimidado.
En ese momento Shindou hizo gala de su apodo de Dios de la estrategia usando su técnica Kamino Takuto.
-¡Shinsuke!-gritó Shindou mandando sus instrucciones en un hueco vacío y guiando con sus manos la posición de los demás jugadores.
¡Ha aparecido! ¡Es el Kamino Takuto!
-¡Bien! ¡Allá va!-gritó Shinsuke lanzando el balón.
¡Había un espacio vacío cerca del área del Hakuren!
-¡Kageyama!-guio Shindou.
-¡Si!-dijo Hikaru corriendo en dirección hacia donde le decía su capitán que fue a hacerle un pase y recogió el balón.
-¡Nishiki!-volvió a decir Shindou.
-¡Nishiki-sempai!-gritó Hikaru pasándole el balón.
-¡No voy a desperdiciar esta oportunidad!-aseguró el de la larga coleta recibiendo el pase y corriendo hacia delante.
-¡Maldición!-gritó uno del Hakuren yendo a por él.
Nishiki de pronto dio un salto en hacia el cielo, realizando una supertécnica.
-¡Acrobat Keep!*-gritó pasando por encima de su contrario.
¡Que dominio del balón tan sorprendente!
De pronto Nishiki le pasó el balón a Shindou que corría en dirección a la portería contraria.
-¡¿Qué?!-exclamó Shirozaki levantando las manos para detener un posible tiro.
-¡SHOUSA MAESTRO!*-invocó Shindou a su Avatar que salió de su interior balanceando sus manos con elegancia y una sonrisa misteriosa-¡ARMONICS!-exclamó Shindou realizando el tiro que era rodeado por una deslumbrante luz azul.
Shirozaki intentó parar el tiro con las manos pero ni siquiera pudo retenerlo pues fue impulsado hacia atrás y entró en la portería con violencia.
¡Gol! ¡El Raimon remonta el partido!-gritó mientras el marcador señalaba 3-2 a favor del Raimon.
-Entonces…-murmuró Yukimura sorprendido mientras mirada el marcador-¿Este es el fútbol del Raimon?
-¿No crees que así es mejor?-preguntó la voz de Atsuya que estaba parado a unos metros del delantero de hielo, con los brazos tras la nuca y una sonrisa plasmada en el rostro-El fútbol hay que disfrutarlo todos juntos…y el juego duro con un contenido malicioso no es divertido-sonrió mientras guiaba un ojo.
Yukimura abrió los ojos sorprendido por aquellas palabras salidas de la boca del centrocampista oscuro. En seguida dirigió su mirada hacia su antiguó mentor que se encontraba mirando desde el banquillo de a espaldas de el de mirada roja.
-Yo…escogí el fútbol del V Sector para derrotarle-pensó Yukimura mientras veía como Fubuki le dedicaba una sonrisa-Pero...ya veo que estaba equivocado.-Fubuki asintió sabiendo que era lo que pensaba su pupilo.
De nuevo el árbitro pitó para que se reanudara el juego, tomando Yukimura posesión del esférico.
-¡Allá voy!-exclamó Yukimura-¡Vamos a empatar el marcador!
-¡Si!-exclamaron todos los del Hakuren.
-¡¿Qué estáis haciendo?!-gritó Kumasaki al ver que Yukimura no pasaba el balón al jugador requerido-¡Pasad el balón a Seki!
-¡Pasa aquí!-ordenó Seki pero el otro lo ignoró por completo haciendo el pase a otro a lo que Seki se detuvo y al ver que le desobedecían pilló un rebote moviendo sus brazos arriba y abajo como lo haría un oso hambriento.
-¡Ey!-llamó Shirosaki-¡Escuchad lo que dice el entrenador!
-Es inútil-dijo Maraki-Nadie quiere seguir escuchando las ordenes del V Sector.
Shirosaki apretó los dientes molesto por la actitud del equipo.
-Estos críos…-murmuró Kumasaki anonadado.
De pronto los pies de Yukimura y Shindou chocaron a la vez con el balón.
¡El fin del juego se está acercando! ¡Si el juego del Raimon continúa así ¿podrán ganar?! ¡¿O el Hakuren logrará empatar y la batalla se alargará?!
-¡Nemui!-gritó uno pasándole a su compañero.
-¡Si!-recibió el pase.
¡El Hakuren va haciendo toques y pases!
-¡No os voy a dejar avanzar!-gritó Shindou.
-¡Kitaki!-grito Nemui pasándole el balón antes de que Shindou le diera alcance.
-¡Si!-gritó recibiéndolo.
-¡No te dejaré!-advirtió Nishiki.
-¡Yukimura!-nuevo pase hacia su delantero estrella.
¡El pase fue para Yukimura!
El delantero de hielo esquivó a Kirino que trataba de marcarle y corrió hacia la portería en donde Fubuki se puso delante de Shinsuke.
-¡Solos tú y yo, Yukimura!-sonrió Atsuya preparado para cualquier cosa.
-¡Voy a marcar un gol!-advirtió Yukimura.
-¡Dad lo mejor! ¡Yukimura! ¡Atsuya!-gritó Fubuki levantándose del banquillo y poniendo sus manos a modo de altavoz para que los dos muchachos le escucharan.
-Papá…-susurró Atsuya levantando levemente la mirada.
-Sempai…-murmuró el de pelo morado para luego concentrarse en invocar a su Avatar-¡KOUSETSUNO SAIA!*
-¡Muy bien, Yukimura! ¡Démoslo todo los dos! ¡Vamos a ver cual es tu respuesta ahora!-exclamó Atsuya mientras una sombra negra aparecía en su espalda.
-¡Eso es!-exclamó Kidou.
-¡Un Avatar!-dijo Shindou.
El Avatar de Atsuya se dio a conocer como una mujer vestida con una túnica morada, una piel blanca azulada, uñas largas y afiladas, los ojos de un verde oscuro, cabello largo y violeta y una corona formado por tres calaveras que dejaban ver a la imagen de un perro de tres cabezas. Y unos colmillos sobresaliendo de su boca.
-¡TSUKINO MAJO: HEKATE!*-invocó Atsuya.
-¡¿Fubuki tiene un Avatar?!-exclamó Shindou sorprendido.
-Increible-murmuró Tenma viendo a los dos Avatares femeninos uno frente al otro al igual que sus respectivos dueños, sin estar dispuestos a dar un paso atrás.
Kidou miró a su hermana viendo como ella no apartaba la vista de su hija.
-¿Tu lo sabias?-preguntó Kidou un tanto molesto.
-Si…-sonrió Haruna no dándose cuenta de la expresión de su hermano-Hace tiempo que lo tiene.
-Hace tiempo…
-¡Te demostraré que puedo marcar!-gritó Yukimura-¡ICICLE ROAD!*-invocó la técnica haciendo un chut y el balón se fue disparado hacia Atsuya rodeado por un aura gélida.
-¡Y yo te voy a demostrar que nada entrará en esta portería mientras yo esté aquí!-vaciló Atsuya mientras un aura negra se concentraba en su pierna dejando escuchar sonidos de ultratumba y gemidos de desesperación-¡AMAI KYOFU!*
Dio un golpe al balón con la pierna tratando de bloquear aquel tiro, pero la fuerza del Avatar de Yukimura resultaba ser demasiado fuerte para el de Atsuya, aguanto todo lo que pudo, incluso llego a sentir calambres en las piernas. Aquel impacto era demasiado a su Avatar que no estaba preparado para ser empleado en la defensa, tan fuerte era que finalmente lo tiró hacia atrás.
-¡Ya está!-sonrió Yukimura viendo que el Avatar de su oponente había caído ante el suyo pero antes de nada, Atsuya usó un ultimó esfuerzo para patear el balón y llevarlo hacia arriba con la pierna contraria-¡¿Qué?!
-¡Tuya, Nishizono!-gritó Atsuya cayendo al suelo y rodando hacia atrás mientras Shinsuke daba un salto hacia el aire.
-¡Es mío!-gritó el pequeño portero atrapando el esférico con sus brazos.
-Lo han detenido…-murmuró Yukimura para luego mirar a Atsuya que había resbalado al caer al suelo y ahora se encontraba en una pose un tanto ridícula apoyado en el poste de la portería riéndose con Nishizono.
¡Fin del partido!-anunció el comentarista después del pitido que anunciaba el final del partido.-¡La victoria es para el Raimon!
-¡YATTA!-exclamó Tenma alzando el puño hacia el aire mientras un suave viento recorría el cuerpo de los ganadores y abatidos.
- Pero…¿qué han hecho estos niños?-murmuró Kumazaki arrodillado en el suelo abatido por aquella derrota.
-Fubuki-sempai, entonces ¿este es el fútbol del que tanto me hablabas?-sonrió Yukimura mucho mas alegre ahora.
-Eso está mucho mejor-sonrió Atsuya acercándose a él-Estas mucho mejor con esa sonrisa en la cara que con la expresión de amargado que tenías antes.-luego sonrió guiñando un ojo-Ha sido un partido fantástico, mi padre tiene muchas razones para tenerte de pupilo favorito. Hasta siento algo de envidia hacia a ti-admitió algo sonrojado alargando la mano hacia él.
Yukimura observó por un momento la mano que le tendía su rival pero luego sonrió de buena gana y la estrechó.
-Tú tampoco juegas nada mal, Fubuki-kun-admitió Yukimura.
-Atsuya-soltó el centrocampista.
-¿Como?-ladeó Yukimura la cabeza.
-Ya tienes a un Fubuki al cual dirigirte de esa manera-sonrió guiñando un ojo-Dirigirte a otro de la misma manera será un poco problemático. Así que a mi llámame por mi nombre ¿De acuerdo?
Yukimura parpadeó sorprendido pero volvió a sonreír.
-Está bien…Atsuya-kun-sonrió fortaleciendo el apretón.
-Y si quieres yo puedo llamarte Yuki-sonrió Atsuya con toda la intención de cargarse con el buen ambiente que se había creado como solo él sabia hacer, y lo consiguió, Yukimura le miró primero sorprendido y luego de mala manera.
-Ni se te ocurra-advirtió frunciendo el ceño.
-¿Por qué? Tu nombre es como un trabalenguas, si te llamo Yuki será mucho mas fácil pronunciarlo.
-¡He dicho que no!-exclamó Yukimura.
-¡Oye Fubuki!-llamó Kurama tomando al de mirada roja por el hombro junto a Kariya-¡¿Cómo es que has podido usar un Avatar?! ¡Se supone que no tenías!
-Perdona-sonrió malévolamente el aludido-Pero el que dijo que no lo tenía fuiste tu solito, Kurama-sempai-se burló haciendo que a Kurama se le hinchara una vena de enfado-Yo nunca dije que no podía invocar a un Avatar…
-¡¿Cómo?!-soltó Kariya con un tic en el ojo.
-¿Y como es que solo lo has usado al final?-preguntó Kirino mientras Kurama seguía mosqueándose sobresaliéndole una venita de enfado.
-Lo cierto es que a mi Avatar solo lo uso cuando juego de delantero, no está hecho para la defensa, pero esta vez lo he usado en parte por un impulso al ver a Yukimura invocar al suyo y también porque ¿para que engañarnos? Me apetecía provocar un poco.
-¡FUBUKI!-gritó Kurama saliéndole humo de las orejas y corriendo tras Atsuya que en seguida se puso a correr para huir de su sempai-¡Te vas a enterar cuando te pillemos!
-¡Te lo tenías bien callado!-gritó Kariya corriendo también tras ellos.
-¡¿Y que culpa tengo yo que vosotros solo saquéis conclusiones equivocadas?!-preguntó Atsuya huyendo de sus dos compañeros con una sonrisa.
-Veo que el centrocampista oscuro no hace gala de su apodo fuera del campo…-sonrió Yukimura viendo como esos tres daban vueltas al campo de hielo mientras el publico se reía de la situación.
-¡Voy a morir!-se quejaba Atsuya con voz falsamente apenada.
-¡VAS A MORIR!-gruñeron Kurama y Kariya cada vez mas molestos.
-Yukimura…-llamó Fubuki atrayendo la atención de su pupilo. Los dos se miraron intensamente a los ojos, leyendo lo que el otro pensaba.
-Fubuki-sempai…yo…-intentó disculparse Yukimura pero para su sorpresa su sempai solo alargó su mano, tal y como hizo Atsuya. Yukimura sonrió y la estrechó.
-Volveremos a jugar juntos al fútbol, Yukimura-aseguró Fubuki.
-Fubuki-sempai…
-Que alegría que todo haya salido bien-suspiró Haruna aliviada.
-Si-asintió Kidou para luego mirar a todo el equipo-El Hakuren ha entendido la esencia del fútbol del Raimon.
-Todos se han esforzado mucho…y Fubuki-kun ha podido recuperar a su equipo-sonrió Haruna.
-Pero eso no te va a librar de la charla que vamos a mantener tú y yo en un rato-soltó Kidou.
-¿Eh?-parpadeó Haruna nerviosa.
-Te has callado algunas cosas respecto a Atsumi…
-Ay no…-se deprimió la maestra viendo que la mirada de su hermano le decía "prepárate porque de esta no te vas a librar"
-Bueno…-sonrió Fubuki dirigiéndose al Raimon junto a Yukimura-Muchas gracias….de verdad, muchas gracias Raimon-agradeció sinceramente haciendo una reverencia junto a su pupilo.
-Nosotros nos disculpamos por nuestro comportamiento-habló Yukimura-Sobretodo a vuestro portero…
-Tranquilo-sonrió Sangoku alzando la mano en señal de que no tenía por qué preocuparse.
-Y tu Nishizono Shinsuke…
-¿Si?-preguntó el pequeño atento.
-Sigue así y en nada serás un portero espectacular.
-¿En serio?-a Shinsuke le brilló la mirada-¡Muchas gracias!
-Entonces…¿volverás al Hakuren?-preguntó Kidou a Fubuki, haciendo que Atsuya, que pasaba por los banquillos en ese momento se detuviera en seco. Como consecuencia Kurama no pudo frenar a tiempo y el hielo del suelo le hizo chocarse contra la espalda de Atsuya haciendo que los dos cayesen al suelo, Kariya intentó frenar en cuanto vio a Kurama chocar contra la espalda de Atsuya pero perdió el equilibrio cuando el hielo lo hizo deslizarse y cayó encima de los otros dos.
-Ay-se quejaron los tres.
-Chicos…¿os importaría quitaron de encima de mí? pesáis mucho-protestó Atsuya siendo aplastado por los otros dos.
-Si, he pedido permiso en la selección de Italia por lo menos hasta que terminé el Holy Road-su mirada se volvió algo seria de pronto-No sé que estará tramando el V Sector pero prefiero quedarme con los del Hakuren para protegerlos…
-Me parece razonable…-admitió Kidou, en el fondo deseando que se fuera bien lejos de su hermana. No es que no se fiara de él pero…simplemente era algo que no podía explicar.
-Entonces…¿te vuelves a marchar?-preguntó Atsuya en voz baja pero sin que se le oyera.
-Espero que tenga mucha suerte, Fubuki-san-deseó Shindou mientras Kirino asentía estando de acuerdo con su amigo.
-Yukimura tenemos que volver a jugar al fútbol-dijo Tenma.
-Claro, por supuesto-coincidió Yukimura mientras los demás del Hakuren estaban de acuerdo.
-¿Atsu-chan?-preguntó Haruna viendo a su hija con la cabeza agachada.
Atsuya se dirigió hacia donde estaban Yukimura y su padre deteniéndose delante de ellos.
-Yukimura…-murmuró Atsuya para luego levantar la cabeza con expresión seria-Cuídamelo ¿quieres? Sabes que no puede valerse él solo-dijo señalando a su padre.
-Atsuya-río Fubuki con una gota en la cabeza.
-No te preocupes, le cuidaré bien-aseguró el delantero de hielo.
-Yukimura no le sigas el juego, que se lo terminará creyendo…-murmuró Fubuki-Bueno…nosotros nos vamos y de nuevo…muchas gracias.
Dicho esto todos los del Hakuren se fueron marchando fuera del estadio. Kumasaki hacia rato que se había ido corriendo con Seki y Shirosaki ¿A dónde? No lo sabían y tampoco les importaba, solo deseaban volver a las montañas nevadas de Hokkaido y al instituto Hakuren para poder volver a la normalidad cuanto antes.
Atsumi solo vio partir a su padre, admirando su figura sintiendo como su corazón estaba hecho trizas y sentía revuelto el estomago. Se mantuvo serena todo el tiempo, le picaban los ojos pero se mantendría así con la cabeza bien alta y un aire solemne, no le había echado el discurso a Yukimura para luego llorar como una magdalena delante de todos.
De pronto, sin venir a cuento, Fubuki se giró mirando a su hija.
-¿Qué haces ahí, Atsuya?-preguntó Fubuki haciendo que el de mirada roja parpadeará sorprendido-La habitación del hotel donde me alojo tiene dos camas-sonrió Fubuki haciendo que Atsuya abriera los ojos impresionados-¿No te apetece pasar la noche con tu padre?
Atsuya quedó paralizado en el sitio ante aquella proposición, no sabiendo que decir, ni siquiera balbucear aunque fueran incoherencias. Sin ningún reparo miró directamente a Haruna, casi rogándole con la mirada, a lo que ella respondió con una dulce sonrisa y un pequeño asentimiento con la cabeza. Atsuya no dudo más y se dirigió hacia su padre.
-¡Mira que eres…!-gruñó Atsuya-¡…IMBECIL!-gritó soltándole un puñetazo en el hombro a su padre, el cual solo se río y se frotó la zona en donde Atsuya le había golpeado. Mientras el de ojos rojos se adelantaba con toda la cara enrojecida.
-Pero…¿es que Fubuki no vive con su padre?-preguntó Aoi sorprendida por aquella reacción.
-No-murmuró Haruna-Desgraciadamente Fubuki-kun no ha podido crecer al lado de su padre, él vive en casa de Fudou.-en realidad eso no es mentira del todo…
Kidou entrecerró los ojos no muy conforme con esa excusa.
-Comprendo…-murmuró Shindou-Por eso estaba tan empeñado en jugar este partido.
-Bah…es solo un niño de papá-se burló Kariya.
Mientras Hikaru solo miraba a Fubuki irse con los del Hakuren sin poder quitarse de la cabeza aquel momento en que le había abrazado, la forma de su cuerpo era muy extraña.
Demasiado extraño a decir verdad.
Al cabo de un par de horas, los chicos del Raimon fueron llevados de vuelta al instituto y a partir de ahí cada uno se fue a su casa, algunos se fueron a dormir a casa de otros, pues era demasiado tarde para coger el tren que les llevaría a sus hogares.
Mientras Kidou acompañaba a Haruna a su casa, ninguno de los dos comentaba ni sacaba ningún tema a conversar. Kidou siempre había sido silencioso y Haruna estaba más que acostumbrada a esos silencios pero lo cierto es que el de ahora notaba que estaba cargado de tensión.
-Espero que Atsu-chan disfrute de la compañía de su padre, con todo lo que se ha esforzado en el partido se lo merece-dijo por fin Haruna pero en respuesta recibió mas silencio-Onii-chan ¿es que no me piensas hablar?
-¿Por qué?-preguntó Kidou.
-¿Eh?
-¿Por qué me sigues ocultando cosas, Haruna?-volvió a preguntar el entrenador del Raimon esta vez con voz mas herida-Creía que eso se había acabado, que volveríamos a empezar y no volvería a haber secretos.
-¿Lo dices por lo del Avatar de Atsu-chan? Lo siento, solo se me ha pasado…
-No se trata de que Atsumi tenga un Avatar, se trata de que me sigues ocultado cosas. Ahora es lo del Avatar pero ¿Qué mas cosas pueden ser? Te callas información y de quien mas las ocultas es de mi ¿o me vas a decir que Fudou no sabia nada del Avatar?
-Etto…yo…
-¿Ves? ¡A eso me refiero!-gruñó para luego soltar un suspiro-Me sigues tratando como a un completo extraño…
-No, Onii-chan no es por eso…
-Haruna sé que nada podrá ser como al principio, lo sé muy bien. Por eso quise volver a empezar y a volver a unir nuestros lazos de hermanos…pero si me sigues ocultando secretos entonces yo no sé que es lo que estoy haciendo contigo…
-Onii-chan…-murmuró Haruna sintiéndose realmente una dolida por las palabras de su hermano, le dolían no porque se sentía herida en sus sentimientos sino porque sabía que todas sus acusaciones no eran mas que la pura verdad.
Pero ella no tenía otra opción y ya no era solo por Atsumi sino también por otras personas ligadas a ella, aunque ni la propia Atsumi sabia hasta que punto estaba ligada a ciertas personas. Pero tampoco quería echar a perder el esfuerzo que estaba haciendo su hermano por volver a ser cercanos, después de trece años sufriendo por ella lo mejor era que ella también pusiera de su parte.
-Escúchame, Onii-chan-dijo Haruna haciendo que su hermano la mirase-Sé que todo lo que es has dicho es verdad y también es cierto que te he ocultado varias cosas y hay otras tantas que no sabes, pero no se trata de que te trate como a un extraño, solo que hay cosas que no puedo contarte. Aun no. Quizá en algún momento lo haga pero todavía no-hizo un momento de silencio-Crees…¿Qué podrás esperar?
Kidou analizó la situación y sus palabras. Se sentía dolido de que todavía estuviera ocultándole cosas a él, no le gustaba nada, era como si a pesar de haberla encontrado después de tanto tiempo todavía hubiera una gruesa barrera que los separaba, que aunque alargara el brazo no podía tomarle de la mano y protegerla como siempre había hecho antaño. Pero ella estaba diciendo que había cosas que todavía no se sentía preparada para contarle y que solo necesitaba tiempo para ello ¿Qué podía hacer? Desde luego no podía sonsacarle la información a la fuerza y tampoco quería llegar a ese punto.
-Si quieres tiempo…-dijo él dando un suspiro-…tiempo tendrás.
Haruna mostró una sonrisa de felicidad al escucharle decir aquello, sabia que su hermano estaba luchando contra su deseo de sacarle la información, se mostraba nervioso y ansioso, y ella no podía culparle. Quizá no ahora ni mañana pero si le contaría todo algún día. Solo era eso, un poco de tiempo.
-Oye…Onii-chan, Atsu-chan se va a quedar con su padre y Fudou ha cogido el turno de noche en el trabajo. Y no quiero estar sola-sonrió angelicalmente a los ojos de Kidou-¿Te apetece pasar la noche en casa?
BUM BUM
Kidou sintió como el corazón bombeó sangre a una velocidad vertiginosa, tanto que por un momento sintió que iba a salir disparado del pecho.
-Por favor, Onii-chan, no quiero quedarme sola-rogó Haruna-¿O es que…no quieres?
-¡NO!-exclamó Kidou rápidamente. Haruna se lo quedó mirando sorprendida por aquella reacción y por un segundo pudo jurar que su hermano estaba sonrojado pero eso es imposible ¿no? Kidou Yuuto nunca se ha sonrojado-Digo…que no quiero que te quedes sola, así que, si no es mucha molestia me quedaré contigo esta noche-se excusó ocultando su sonrojo.
La sonrisa que Haruna le dedicó no tenía precio.
-¡Arigato, Onii-chan!-agradeció Haruna dándole un fuerte abrazo.
En ese momento Kidou sintió que se le había olvidado respirar al sentir en cálido cuerpo de su hermana pegado al suyo. Le correspondió el abrazo estrechándola con fuerza queriendo que aquel momento fuera eterno pero desgraciadamente las cosas buenas nunca duraban demasiado y tuvo que separarse de ella en cuanto ella ejerció algo de fuerza.
-Venga vamos-dijo ella entrando en el portal de su casa ¿hace cuanto que habían llegado? Kidou desde luego no se había dado cuenta, había estado tan ido que casi ni era consciente de por donde andaba, casi agradecía que Haruna si haya estado mas atenta que él.
Pero…un momento ¿Qué es lo que había dicho antes?.
-Oye Haruna ¿Cómo es eso que Fudou ha cogido el turno de noche en el trabajo?-preguntó el de las rastas con el ceño fruncido.
-¿Eh?-se giró mirando a su hermano-Pues parece que últimamente ha estado llegando tarde a trabajar y tiene que hacer horas extras para compensar el tiempo perdido.
-Ya…¿Y como es que Fudou pasa las noches contigo en tu casa?-volvió a preguntar.
Haruna sintió que se le caía el mundo encima al cae en la cuenta de sus propias palabras. Si en algo no había cambiado su hermano en todo este tiempo es que era muy celoso cuando se trataba de ella, no había más que ver como reacciona cada vez que ve a Fudou en su casa o cuando casi se le tira a Fubuki a la yugular.
-S-Solo de vez en cuando…-se excusó ella viendo en la cara que su hermano no se creía nada-¡Él es el maestro de Atsu-chan, hace entrenamientos intensivos con ella, como en las concentraciones que hacíais los del Raimon y en el Teikoku!
Haruna dejó caer cascaditas de lágrimas por sus ojos al ver que el de ojos rojos seguía sin creerse ni una palabra de lo que le decía, de hecho parecía mas molesto que antes, como si solo estuviera echando mas leña al fuego.
-Bien…-habló por fin Kidou metiendo sus manos en el interior de su chaqueta-pues dile a Fudou que ya no son necesarios sus "servicios como entrenador personal" ahora yo soy el entrenador de Atsumi, ella estará mejor a mi cargo. Así que no hace falta que siga rondando por aquí.
-Onii-chan…¿es que estás celoso?-preguntó Haruna con una sonrisa traviesa.
-No son celos-se defendió Kidou-Aunque Atsumi no lo sepa, yo soy su tío, lo mas lógico es que sea yo el que se ocupe de entrenarla y no terceras personas como Fudou, que no es familia suya ni nada.
-Escúchame, Onii-chan…-Haruna muy seria y le tomó del hombro derecho-Fudou no es solo el entrenador personal de Atsu-chan, no se ha dedicado solo a eso. Ha estado presente en su primer partido oficial, en su primer campeonato de fútbol, la ha llevado al colegio cuando yo no he podido y también ha ido a recogerla, ha pasado las navidades y los cumpleaños con ella, también, como has podido ver, ha ido a su ceremonia de graduación en primaria y ha ido a verla en su primer día en el Raimon-Haruna sonrió-Fudou no es para nada una tercera persona. Es alguien que siempre ha estado con ella.
Por alguna extraña razón a Kidou no le gustó para nada saber aquella información. Sentía que le había usurpado un puesto que debía ser solo suyo…típico de Fudou.
-Y bueno, será mejor que vaya a preparar la cena, haré un plato para chuparse los dedos-sonrió Haruna-Ah, pero antes debo ir a pedirle a la vecina que me devuelva la batidora que le presté ayer-dijo dándole las llaves a su hermano-Adelántate y ponte cómodo yo iré en seguida.
-¿No subes conmigo en el ascensor?-preguntó Kidou ladeando la cabeza.
-No, es en el primer piso-sonrió ella subiendo las escaleras.
-No importa cuanto tiempo pase…sigue siendo tan inocente como siempre-sonrió Kidou para luego dirigirse al buzón de correos que ponía "Otonashi Haruna-Fubuki Atsuya", aunque se podía ver que antes había otro nombre escrito, seguramente el nombre original del inquilino mas joven-A ver…veré si tiene correo y así ya lo tiene.
Abrió el buzón mirando lo que había dentro. Lo que encontró fue un paquetito envuelto con papel de regalo, con los colores azul y negro. Kidou lo tomó entre las manos y lo observó, encontró una carta en el reversó del paquete. La tomó y leyó el sobre.
-Viene de Okinawa-murmuró al ver el sello. Miró el otro lado del sobre viendo a quien iba dirigido "Fubuki Atsuya"-Es muy pronto para que tenga admiradores y mas desde Okinawa-se dijo Kidou.
Miró de nuevo el sobre y el paquetito.
-Sé que esto no está bien…pero solo estoy velando por la seguridad de mi sobrina-dijo Kidou para luego desenvolver el paquete encontrando un pequeño colgante con forma de bota de fútbol y un rayo de fondo-¿Y esto?-Murmuró observando el colgante que parecía estar hecho de plata, y al parecer hecho expresamente pues detrás del colgante aparecían las iniciales de O. A-Espera…¿O. A?
Abrió apresurado el sobre temiéndose algo malo. No tenía remitente y eso ya le preocupaba.
Hola.
Siento no haberte escrito antes pero he tenido bastantes problemas. Antes de nada felicidades por haberte graduado en la primaria pero sobretodo felicidades por haber ganado el partido contra el Hakuren, si te estuve mirando y déjame decirte que Yukimura ha sabido dejarte contra las cuerdas. Deberías mejorar un poco la defensa con el Avatar, aunque sé que solo lo usas cuando juegas de delantero. Y ahora perdóname…sé que querías que participáramos juntos en el Holy Road pero para mi desgracia no he tenido la misma oportunidad que tu. Así que te pido que juegues y que ganes por mí. Te estaré observando en todo momento. Intentaré volver a escribirte cuando pueda, todavía hay problemas que no he podido solucionar pero no te preocupes.
Mucha suerte en los próximos partidos, mi muy estimada amiga Otonashi Atsumi.
El delantero de fuego
P.D: Das el pego con eso de hacerte pasar por un chico pero ¿Fubuki Atsuya? ¿En serio? Deja de ir provocando. Parece que pidas a gritos que te pillen.
-¿Como?-Kidou abrió los ojos a mas no poder-Hay alguien que sabe que Atsumi…
Examinó una y otra vez aquella carta dirigida a su sobrina. El sello era de Okinawa pero el partido contra el Hakuren había sido apenas hace unas horas, es imposible que hayan mandado la carta y el paquete hasta Inazuma en tan poco tiempo aunque fuera a través del correo express. A Kidou solo se le ocurría que la persona que escribió esa carta estaba en Inazuma, y vio el partido desde las gradas. Ni siquiera se le ocurría que fuera una alumna del Kaminari Tei…ellas no sabían que su compañera y antigua capitana se había cambiado el nombre ¿Y que eso del delantero de fuego?
Kidou subió rápidamente al piso de su hermana, por el momento se guardaría la carta y aquel presente tan extraño. No quería preocupar a Haruna con aquello, ya hablaría personalmente con Atsumi en cuanto volviera de estar con su padre.
Ingresó en el interior de la casa, por un segundo se deleito del aroma familiar que impregnaba aquel piso.
-Parezco un pervertido-se regañó a si mismo el estratega pasándose la mano por su cabello.
Se paseó por el lugar observándolo todo, la última vez no había tenido tiempo de hacerlo al estar alterado por haber encontrado a su hermana. Aunque no cambiaba su concepto inicial de aquella casa, era acogedora y se sentía uno a gusto estando allí. Se paró en cuanto vio las vitrinas en donde se guardaba las cerámicas y la porcelana, entre los platos y tazas había varios marcos con fotografías. En una estaba Haruna, bastante más joven de lo que era ahora, casi una niña, con un bebé de suave pelusilla rosa en brazos, era Atsumi y posiblemente aquella foto se hizo poco después de que salieran del hospital.
Otra foto era de Atsumi, ya un poco más mayor, tal vez tres años. Sentada en el regazo de su padre. En aquella foto se podía apreciar el parecido que había entre ambos, Atsumi tenía el mismo estilo de peinado que Fubuki cuando era más joven, solo que ella tenía una expresión traviesa en la cara y el cabello rosado, salvo las puntas que empezaban a tener un color azulado y curiosamente las puntas se elevaban hacia arriba.
La tercera fotografía se podía ver a Fudou dándole toques al balón y una Atsumi de aproximadamente seis o siete años cayendo al suelo al tratar de quitársela.
Son todas fotos de familia. Con un acoplado entre ellos pero familia al fin y al cabo. Para Haruna había sido duro criar a Atsumi ella sola pero estaba claro que no era ninguna desgraciada por haberlo hecho. En las fotos parecía irradiar una felicidad deslumbrante cuando tenía a su hija en brazos.
-Onii-chan ya estoy aquí-dijo Haruna entrando en la casa con una batidora en la mano-¿Que haces?-preguntó viéndole frente a la vitrina.
-Nada-respondió ocultando el paquete y el sobre en el interior de su chaqueta lo más discretamente posible. No tenía sentido preocuparla ahora por ese asunto-Solo estaba mirando las fotografías, es cierto que desde pequeña Atsumi parecía un niño.
-¿Verdad que si?-sonrió con gracia-Pero de pequeña se parecía mucho al Atsuya original, el hermano de Fubuki. Supongo que algo de eso tendrá que ver.
-Tu también…sales muy bonita en varias de ellas-confesó Kidou mirando hacia otro lado.
-¿Yo?-sonrió ella sonrojándose ante el simpático halago-Muchas gracias, eres muy amable.
-Solo digo la verdad-dijo mirando una última foto en la que salía solo Haruna con una gran sonrisa y unas flores entre los brazos-Hay algunas en que te muestras de una manera que ni yo había visto jamás.
-Bueno…en realidad las cámaras no captan la verdadera esencia de las personas-sonrió Haruna tratando de ser modesta.
-Ya…-murmuró Kidou dando un suspiro-¿Quieres que te ayudé a hacer la cena?
Haruna asintió.
-Te estaría muy agradecida-aceptó ella.
Los dos hermanos disfrutaron de la compañía del otro tanto cuando cocinaban como cuando comían. Hablaron de todo durante varias horas. Kidou le contó todo lo que había pasado desde que ella se marchó, que él había estado a punto de ir a la selección de Italia, como Fubuki pero que con el dominio del V Sector tuvo que quedarse para proteger al Teikoku, también le contó que Sakuma colaboraba con él en el equipo y ahora, mientras esté en el Raimon será el entrenador del Teikoku.
Por su lado, Haruna habló con él del tiempo que estuvo en la asociación y lo bien que la trataron. Le dijo que aun después de haber dado a luz siguió viviendo en la asociación hasta que Fubuki pudo conseguirles un piso donde vivir, pero estando allí la ayudaron a enseñarle como criar a su bebé. También, no si no con cierto reparo, le habló de varias veces que Fudou la había estado acompañando a todos lados para ayudarla, desde que se relajara un poco hasta llevarse a su hija con él para que pudiera ocuparse de su trabajo sin que la revoltosa niña estuviera todo el tiempo exigiéndole atención.
Finalmente, después de que todos los platos estuvieran limpios, Haruna empezó a sentir sueño. Aquel partido había sido bastante preocupante, era como volver a ver jugar a los del antiguo Raimon contra la Academia Alius, siempre al borde del abismo y asustada por cualquier cosa que pudiera pasar. Antes era con su hermano y todos sus amigos, ahora era su hija y otros muchachos.
Haruna se disculpó con su hermano y fue a dormir temprano, no sin antes prestarle ropa cómoda para que se la pusiera en cuanto quisiese irse a la cama. Le ofreció instalarse en la habitación de invitados, sitio que por cierto frecuentaba Fudou cada vez que pasaba las noches con ellas.
Por un momento, Kidou sintió la extraña necesidad de echar esa ropa en una hoguera, pensando que Fudou también se las pondría. Porque, a ver, seamos lógicos ¿Qué pinta una conjunto de ropa para dormir masculina en una casa donde solo hay mujeres? Atsumi desde luego no servía de excusa esta vez, la ropa es demasiado ancha para que ella se la pueda poner. Así que el único que puede hacer uso de ella y el único hombre que frecuenta en la casa es…
-Fudou…-gruñó el de rastas tomando nota mental de asesinar a Fudou en cuanto tuviera oportunidad y hacerlo pasar como un accidente. Sin más se puso la ropa que su hermana le había dado pero todavía no tenía sueño. Estaba mas que acostumbrado a esa clase de tensión en el campo de fútbol era algo que todos los entrenadores de cualquier deporte competitivo tenían mas que asumido. Los nervios y la ansiedad era el pan de cada día.
Miró su chaqueta que ahora estaba colgada del perchero, de ella sobresalía el paquete y parte del sobre que había hallado en el buzón. Estaba preocupado por ese asunto. El que escribió la carta conocía a Atsumi, y por la manera en que se dirigía a ella era alguien muy cercano. Pensó en al gente del Kaminari Tei, pero lo cierto es que lo dudaba, Haruna le dijo que Atsumi solo tenía amigas en el colegio, no se juntaba mucho con los chicos y el que escribió la carta era un chico sin duda.
-¿Debería habérselo dicho a Haruna?-se cuestionó en voz alta-Es su hija al fin y al cabo…
No, primero de nada tenía que hablar con Atsumi. Ella conoce a la persona que escribió la carta y además la conoce muy bien. Si esa persona resulta ser solo un amigo que le envía buenos deseos todo estará bien, pero si Atsumi mostraba aunque sea solo por un segundo algún signo de preocupación o miedo ya tomaría medidas en el asunto como fuera.
-Se está haciendo tarde-se dijo Kidou viendo el reloj que había colgado en la pared-Será mejor que me vaya a dormir ya-dijo dirigiéndose hacia la habitación de invitados que Haruna le había preparado.
Pero paso por la habitación de su hermana encontrándola entreabierta y dando golpes una y otra vez con el marco sin llegar a cerrarse.
Con cuidado entró en la habitación sin hacer ruido y observó la escena que nunca se hubiera imaginado ver.
Haruna con un pequeño camisón azul, destapada y la suave brisa que entraba por la ventana abierta recorría su cuerpo.
Kidou sintió que la sangre le circulaba más rápidamente por todo el cuerpo. De nuevo su corazón trabaja a mil por hora y un incomprensible temblor dominó sus manos. Estaba nervioso muy nervioso.
-Mira que eres descuidada-dijo en voz alta a su hermana aunque sabia que no podía oírle, lo decía más que nada tratando de tranquilizarse el mismo-Si duermes así pillaras un resfriado.
La volvió a cubrir con la sabana hasta la cintura pero en seguida se quedo prendado de aquel rostro durmiente que se mantenía sereno y relajado, completamente ajeno de que había otra presencia en la habitación además de la suya propia.
-Sin duda estás más hermosa que la última vez que te vi-murmuró Kidou acercando su rostro al de Haruna-Mucho mas…-murmuró para luego rozar sus labios con los de su hermana en un pequeño y casto beso.
-Onii-chan…-susurró Haruna
De pronto Kidou salió de su ensoñación y se apartó rápidamente de ella. La vio moverse incomoda en sueño pero luego volvió a relajarse, continuando con su sueño imperturbable.
Kidou respiró jadeante y muy nervioso, quizá hasta con algo de miedo al analizar bien lo que había hecho. Había besado a su hermana…¡a su hermana!
-Oh no-murmuró él cubriéndose la cara con las dos manos-Pero ¿Qué hecho?
MIENTRAS EN OTRO LADO
-Resígnate, Yukimura, este es tu fin-sonrió Atsuya macabramente.
-He dicho que te derrotaría y eso es lo que pienso hacer. No voy a darme por vencido-aseguró Yukimura totalmente serio.
-Sabes que no eres capaz de hacerlo, nunca podrás superarme-rio el del mechón rosa confiado-Soy mucho mejor que tu en todos los aspectos.
-Si quieres a Fubuki-sempai tendrás que pasar por encima de mí.
-Esto no es como en el partido de antes, aquí nos lo jugamos a todo o nada.
-Te he dicho que no me pienso dejarte ganar.
-Que mas quisieras, Yuki…
-¡He dicho que no me llames así!
-Bien, has sido un rival digno pero…es hora de que mi inevitable victoria aplastante se ciña sobre ti-de pronto empezó a mover su mano.
-¿Que piensas hacer?
-Sacar el arma que te fulminará-sonrió de la forma más macabra posible.
La tensión en el ambiente envolvió a los dos jugadores que se miraban de forma desafiante
-¡Reina de Corazones!-sonrió Atsuya de lo más animado enseñando el juego de cartas que tenia en la mano.
-¡¿CÓMO?!-exclamó Yukimura sorprendido ante ese resultado.
-¡Jajajaja! ¡He vencido! ¡Te he derrotado!-exclamó Atsuya-Lo siento, Yuki, pero el que se queda durmiendo con mi padre soy yo.
-¡Has hecho trampas!-protestó el delantero de hielo alzando el puño.
-¡Si, claro! ¡No seas mal perdedor!
-¡Tu, que eres un mal ganador!
-¡Pues no me dijiste eso en el campo!
-¡Eso es distinto!
-¡¿En que?! ¡Te he ganado tanto al fútbol como en el poker!-volvió a reír gozoso ante su nueva victoria.
Mientras tanto Fubuki solo los observaba con una sonrisa mientras tomaba un té. Yukimura también quería pasar la noche con su sempai pero al parecer Atsuya tenía cierto recelo en admitir esa proposición. Al final los dos apostaron la compañía de Fubuki a un juego de cartas.
Si bien Fubuki se sentía halagado que los dos le quisieran tanto pero eso de que lo apostaran al poker…pues no sabía si sentirse halagado o aterrorizado.
-Me alegro que os hayáis hecho tan amigos-comentó Fubuki con una sonrisa.
-¡NO SOMOS AMIGOS!-exclamaron los dos-¡Somos rivales!
-Rivalidad sana ante todo-sonrió Fubuki divertido.
-¡Hala, Yuki! ¡Ahora pirate!
-¡Exijo la revancha!
-¡Que no!
-Vaya noche me espera-pensó Fubuki con una gotita en la cabeza.
CONTINUARÁ
Bueno ¿Qué os ha parecido? Esta hecho con algo de prisas pero espero que haya sido del agrado de todos vosotros. Venga animaos con los reviews! Que es lo que me anima a escribir como una posesa.
Vale, primero antes que nada las traducciones de las técnicas para quien las necesite:
Double Wind: Doble Viento.
Zettai Shouheki: Barrera Absoluta.
Killer Slide: Barrido Defensivo.
Wolf Legend: Aullido de Lobo.
The Mist: La Niebla.
Acrobat Keep: Regate Acrobático.
SHOUSA MAESTRO: Maestro de Orquesta.
ARMONICS: Armónica.
KOUSETSUNO SAIA: Gran Nevada de Saia.
TSUKINO MAJO: HEKATE: Hechicera de la Luna Hécate.
ICICLE ROAD: Lanza Carámbano.
AMAI KYOFU: Dulces Horrores.
Ahora si, a por los review.
Missy Lan:Bueno ¿Qué te parece el acercamiento padre-hija que he hecho? Lo hice pensando en lo que me habías recomendado y pensé que tenías razón así que ahí lo tienes. No te estreses mucho con el trabajo, a veces currar mucho de una tacada pasa factura.
Yami Miyazaki: Como no, tú siguiendo mis fics lealmente y dejando review igual de leal. Me hacer muy happy aunque…ya no son tan largos como antes…debería dejar de spoilearte tanto pero como mis otras fuentes están en modo OFF T-T espero seguir contando contigo para los próximos caps.
Miki-chansis: Brutal…brutal…cuando leí tu review me quedé en plan "Jo…mas me vale terminar este fic" XDDDD nah la verdad es que me reí bastante. La verdad es que pensé en ti cuando no vi review del capitulo 5, precisamente tu que eres de las mas leales ^^ muchas gracias, en serio por seguirme.
Osoqduerme: Deseo concedido para ti, Atsu-chan realiza la técnica que querías ¿Por qué? Muchacha, tu review me animó a hacerlo, no sé porque fue uno de los que mas me han llegado a la patatita. Y más aun que hayas tenido que ir en contra de la todopoderosa flojera para hacerlo…sniff, que feliz me has hecho. Aunque sigo diciendo que la falta de review en los fics suele ser bastante desmotivador todo sea dicho… Bueno nada MUCHISIMAS GRACIAS.
Andrea: ¿Me mandas un review cuando estas a mitad del cap 4? XDDD eso si que es estar emocionada, que mona eres! Gracias por seguirme.
Molly: Relax que lo voy a seguir pero como he dicho al principio, pronto empezare las clases y no tendré mucho tiempo para actualizar así que subiré mas despacio que antes. Gomen, espero que tengas paciencia conmigo, soy de las que hacen esperar pero luego vale la pena.
