Mi cara ardió por segundos, Erika me había abofeteado. SE ATREVIO A GOLPEARME!

Mi ira, la que había tratado de mantener oculta durante toda la noche había despertado. Mi vista se nublo, en lo que mi conciencia se esfumara ella habrá muerto.

- Corre – Gruñí

Ella palideció pero obedeció sin chistar, a lo lejos pude oler como la herida de su pierna brotaba aun más sangre. Deliciosa para cualquier demonio.

Inhale y exhale unas cuantas veces hasta que logre tranquilizar mi instinto. Pero ya era hora de buscar una solución a mi odioso problema.

(…)

Desperté por unos toques en la puerta, olía a te negro y compuestos químicos mesclados entre sí.

-Adelante reiji – Dije

El abrió la puerta con cuidado y me observo por unos instantes - He escuchado que tú te encargaste de que la humana regresara a la mansión y también supe que se atrevió a golpearte –

Asentí – Y que con eso? –

Sé que en sus pensamientos me está agradeciendo, así que no hace falta que articule algo solo se me queda mirando fijamente.

Frunció ligeramente su ceño -– Una última pregunta… porque no la mataste cuando pudiste? Ella no estaba en nuestro territorio –

-No me gusta compartir alimento reiji – Respondo cortante

- No entiendo – Dice

- Te lo explicare simple y sencillo… si alguna vez tú te metes con mi comida, yo personalmente te sacare los ojos y los colocare donde no te llega la luz – Lo fulmino con la mirada y retiro mis cómodas sabanas del cuerpo

- Hay que ver que eres demasiado vulgar para ser una princesa – Se cruza de brazos y me mira con desaprobación

- Te sorprenderías reiji, ahora sal de aquí .. O quieres verme cambiarme? – Una sonrisa torcida cruza por mi rostro

El hace una mueca de asco y sale sin decir algo más

Tome un relajante baño, mientras pensaba una solución al comportamiento de esa humana. No podía matarla, tomar la presa de otros va en contra de mis principios.

Salgo de la tina y me doy cuenta de que he olvidado mi toalla, así que salgo a mi habitación sin nada puesto, pero algo me detiene…

Raito me observa a la vez que se sorprende, su respiración comienza a agitarse y veo como sus pupilas se dilatan.

- Y bien? Te vas a marchar o qué? – Le pregunto

El niega y me devora con la mirada – Kitty-chan tengo que.. yo tengo que.. – Titubea

- Habla de una jodida vez Raito – Ordeno

-Solo vístete y hablaremos, te esperare aquí – Dice con la respiración entre cortada

- Idiota – Mascullo adentrándome en el vestidor

Bragas y sujetador rosa, jeans negros, top azul y mis fieles botas negras. Dejo mi cabello atado en una cola de caballo y salgo a ver que le sucede al idiota pervertido

- A que has venido? – Pregunto

El me observa y suspira aliviado – Debo decirte que nunca he mantenido el autocontrol de lanzarme a una chica, así que siéntete orgullosa de ser la primera - Dice orgulloso

- Vaya que alago – Digo sarcástica rodando los ojos

- Deja el sarcasmo – Me sonríe

Yo le devuelvo la sonrisa – Amas mi sarcasmo – Afirme

- Créeme, después de lo que vi ahora, eso sería lo último que ame de ti – Su sonrisa se ensancha mas y luego se carcajea – Shu es un puto suertudo – Murmura pero parece más un gruñido

No puedo evitar reírme y me acerco a él – De que querías hablar? – Pregunto

- Kitty-chan que relación tienes con aquel sujeto llamado azael? –

Pienso que responderle, pero no se me ocurre nada. Jamás había pensado en el tipo de relación que tengo con él, claramente no es de hermanos… aunque tampoco es de amantes.

-Digamos que soy su superior, yo me encargue de entrenarlo – Respondo

El asiente y veo su semblante se vuelve serio – Te irás con él? – Pregunta

- No tengo intenciones de marcharme Raito, pero es mi deber y no quiero que nada les pase a ustedes – Me lanzo a mi cama y mi espalda toca el suave colchón

Me fijo en Raito y el tiene una sonrisa de satisfacción en su rostro mientras me mira

- Que? – Digo

El niega y se incorpora – Me alegra haber hablado contigo, me había preocupado – Dice a lo que comienza a caminar a la puerta

Un momento! Este es el mismo Raito Sakamaki que me beso el segundo día que llegue a esta mansión? El pervertido que se mete con todas las del sexo femenino? El que se autodenomina el dios del placer?

- Tu? Preocupado? Por mi? Porque? – Pregunto sorprendida

El me sonríe – Eres mi amiga kitty-chan, mi primera amiga – Me explica antes de marcharse

- Eres un idiota Sakamaki – Digo sonriendo como una tarada

Después de un mes en esta mansión creo que he hecho mi primer amigo, quien lo diría?

Los minutos pasan y no puedo estar encerrada más tiempo, despejar mi mente de tantos acontecimientos. Al llegar abajo me encuentro con yuma y Asuza, ellos no parecen darse cuenta de mi presencia.

- Oigan, alguno de ustedes ha visto a Shu? – Pregunto

Ambos me miran – Hola azulita, si buscas a tu príncipe lo vi caminando al jardín – Respondió yuma

Asentí y comencé a caminar en dirección a Shu, pase por la enorme fuente y cuando su olor se hizo fuerte lo encontré tumbado sobre ella

- Aquí estas – Dije cuando me acerque a el

El abrió un ojo pero de inmediato lo volvió a cerrar, supongo que debe estar agotado

-Bien, si no quieres hablar me voy – Iba a marcharme pero me tomo por la muñeca y me arrojo contra de el

- No dije que podías irte – Dijo sonriéndome

Yo le devolví la sonrisa y me acurruque en su pecho, sus manos viajaron hasta mi espalda baja para comenzar a acariciarla. Inhalaba cada vez más rápido, amaba su olor y estar en sus brazos me tranquilizaba

- Sabes.. – Comienza a decir y yo lo observo – Ayer creí que iba a tener que golpearlos a todos para que se alejaran de ti –

Suspiro profundamente – No debiste, yo podía encargarme sola de ellos –

- Lo sé, por eso mismo lo hice… - Me tomo por las mejillas y me acerco a su rostro

No dude un segundo y estampe mi boca con la suya, tenía tantas ganas de besarlo justo en este momento. Toda la ansiedad que sentía se había esfumado y solo estábamos nosotros dos.

- Este.. Chicos es hora de ir al instituto – Dice Subaru trayéndonos a la realidad

- Subaru que oportuno – Gruñe Shu sarcástico

- No es mi culpa que ustedes anden caliente siempre – Hace una mueca y se marcha

Apoye mi frente contra la de él y suspire, porque siempre nos interrumpían? Me baje del cuerpo de Shu y espere a que se incorporara para irnos juntos

(…)

Caminaba sin rumbo alguno, había acabado de comer un enorme plato de espagueti en la cafetería y sentía que reventaría en cualquier momento. Mi caminata me llevo a la biblioteca, no iba a entrar pero al ver a yuma y sakura en una mesa platicando como si nada me dio curiosidad , así que entre.

Me acerco y la primera en notarme es sakura, por el tono rojo de sus mejillas puedo asegurar que le está costando trabajo mantener conversación con yuma sin tartamudear

- Chicos, estudiando un poco? – Pregunto

- Estaba dándole las gracias, saque un 8 en mi examen de matemática – Dice yuma entregándome el examen

Lo veo y efectivamente tiene un 8 escrito con tinta roja, estudio las preguntas del examen y un poco sorprendida vuelvo a ver a yuma

- Debo decir que estoy sorprendida de que lo aprobaras – Digo

El me sonríe y vuelve a mirar a sakura – Todo es gracias a la chibi –

Ella asiente y baja su cabeza avergonzada – Tu.. Tampoco estuviste nada mal.. – Murmura casi inaudible para yuma

"Me gusta pasar tiempo con el"

"A veces es tan amable "

Yo sonreí y le guiñe un ojo a sakura en complicidad a lo que ella se sonrojo a un mas. Empezó a recoger los papeles que se encontraban a su lado en una mesa pero sus torpes manos hicieron que uno terminara en el suelo

Me agache a recogerlo y pude notar un pequeño folleto con mascaras de color naranja y negro

- Un baile de halloween? -

Sakura asiente – Si, es en dos días. Irán? – Nos pregunta a yuma y a mí

Ambos nos miramos encogiéndonos de hombros - Supongo, tu iras? – Pregunta yuma a sakura

"Di que si" Me muero en labio tragándome una carcajada al leer los pensamientos de yuma

Ella le sonríe – Claro que sí, me disfrazare de vampiresa – Dice

Sus palabras me causan risa por la ironía, así que dejo salir mi carcajada contenida

- Dije algo gracioso? – Sakura ve a yuma y el niega pero también sonríe

- No nos des importancia, cosas de nosotros – Dice yuma

Termino de reír y los veo a ambos, la manera en que se sonríen me hacen descubrir que hago un mal tercio aquí.

- Bueno, debo irme. – Me despido de ambos y me marcho de la biblioteca

Quien dará el primer paso? Supongo que sakura.. yuma a veces puede ser tan tonto que no se dé cuenta de que le gusta ella.

Al seguir caminando capto el olor de la sangre de Erika y lo sigo. Termino encontrándola en el salón de química, su uniforme tiene restos de sangre y ella esta inconsciente, a su lado veo a reiji, que también tiene rastros de sangre en su uniforme

-Jamás pensé que te vería hacer eso en este lugar – Le digo sonriendo

El me fulmina con la mirada pero de inmediato su ira se desvanece y vuelve en sí. Parpadea un par de veces pero vuelve a su tranquilo semblante

- Creo que perdí la compostura – Dice mientras comienza a ordenar de nuevo todo el lugar

-No.. Tú crees? – Digo sarcástica

De nuevo me fulmina con la mirada – En vez de estar ahí parada porque no ayudas y la llevas a la enfermería? –

- Porque tú no me mandas otaku de las vajillas – Mi semblante pasa de risueño a uno serio

- Como quieras – Dice y me ignora

Veo a lo lejos un tubo de ensayo y veo que tiene una advertencia de no ser mesclado, no puedo evitarlo así que lo mesclo con otro compuesto de al lado

Y una bonita explosión color rosa se hace presente en el salón de química así que aproveche y trote fuera.

- JINX! – Escuche el estruendoso grito de reiji a lo lejos

-No te metas conmigo reiji – Sonreí a la nada

(…)

NORMAL POV

Erika se levanto en la enfermería, sentía una punzada de dolor en su cabeza, se incorporo lentamente a lo que todo comenzó a marearle.

A lo que su visión se aclaro, supo que se encontraba en la enfermería, las paredes blancas y el olor a desinfectante y medicamentos lo delataba.

- Ya despertaste – Dijo una voz dulce

Ella busco con cuidado el dueño de aquella voz y encontró a un hombre de cabello rubio largo y de piel pálida

- Hola, eres Erika madoka verdad? – Pregunto en tono dulce el doctor, Erika asintió mecánicamente – Bien, como te encuentras? Te duele algo? –

- De maravilla – No pudo evitar que su sarcasmo saliera a flote

- Repetiré, como te sientes? – Pregunto de nuevo el doctor frunciendo el ceño

Se sintió intimidada por el color de ojos del doctor, de un rojo… eran parecidos a los de Subaru y tan fríos como el hielo

- Me duele la cabeza y me siento un poco mareada – Respondió con un hilo de voz

- Ya veo… entonces te daré unas pastillas y un poco de jugo para que las paces – Dijo el doctor

Erika asintió y continuo viendo al hombre rebuscar en los cajones de su escritorio la medicina. A ella se le hacía conocido, pero de donde? Jamás había estado en la enfermería antes.

Al doctor llego cinco minutos después con unas pastillas y jugo de arándano, la rubia lo miro con una ceja levantada, eso era lo que tomaba en la mansión Sakamaki, acaso este doctor sabia que los hermanos eran vampiros?

- Eso era lo que tenia disponible, lo lamento si no es de tu agrado – Explico el joven doctor

Erika ignoro la explicación y solo se dedico a ingerir las pastillas. Al terminar se bajo de la camilla no sin antes arreglar su uniforme que para su sorpresa estaba intacto

-Gracias doctor… - Erika iba a preguntar su nombre pero el doctor de dientes blancos se le adelanto

- Puedes decirme Reinhart – Dijo dulce

- Gracias reinhart – Dijo Erika antes de marcharse

Abrió la puerta de la enfermería y camino rápido hasta salir por completo ahí, algo no le gustaba se ese doctor, le desconfiaba su amabilidad y eso no le ocurría a menudo con las personas

Tal vez ella ya se había vuelto loca, después de casi un mes viviendo con los hermanos sakamaki era normal que terminara demente al igual que ellos.

No supo cómo pero llego al patio escolar, estaba totalmente desierto producto de que las clases aun no habían terminado. Se sentó en una banca para sentir el viendo contra su cuerpo.

Un sonido detuvo sus pensamientos, se giro para encontrarse a un señor vestido de negro, su cazadora de cuero le llegaba hasta las rodillas y se veía que era pesada. El cabello del sujeto era rubio platinado y tan largo como su barba, sus ojos azules se veían cansados y su piel estaba seca y maltratada

- Quien es usted? – Pregunto Erika

El señor sonrió – Yo? Alguien te ayudara pequeña – Respondió

Erika frunció el ceño, que acaso hoy era el día de los locos psicópatas?

- No sé de qué habla, váyase o llamare a la policía – Amenazo la rubia

El sujeto soltó una leve risa – Tranquila chiquilla, se quién eres, Erika Madoka y vives con 10 vampiros, verdad? –

Erika se sorprendió pero no dudo en asentir – Y usted como sabe? –

- Llevo un tiempo observándolos querida, también se que esta una chica con ustedes.. Se llama jinx y es un demonio, me equivoco? – El hombre mostro de nuevo su dentadura amarillenta y desgastada

Erika negó – No, pero eso no responde mi pregunta, quien es? Y como sabe sobre nosotros? –

El hombre rebusco entre sus bolsillos y le tendió un cuchillo. Era hermoso, la hoja parecía ámbar líquido y la empuñadura era de plata reluciente

Erika lo tomo desconfiada – Para qué es esto? –

- Para que mates a ese demonio que vive contigo niña – Respondió rodando los ojos

- Y que gano yo con eso? – Pregunto enarcando una ceja

El hombre se levanto y se alejo de ella pero no sin antes voltearse y dirigirle una mirada llena de odio – Si la matas te ayudare a escapar de esos chupasangre –

/HOLAAAA, QUE LES PARECIO? LAMENTABLEMENTE NO PODRE RESPONDER LOS REVIEWS DEL CAPITULO ANTERIOR, VOY DE SALIDA Y NO TENGO TIEMPO, ASI QUE NO ME ODIEN :(

PLIS COMENTEN QUE TAL LES PARECIO