Gente tengo un comunicado que dar. A partir de este capítulo y los dos o tres próximos estarán basados en la película de Inazuma Eleven Go Kyuukyoku no Kizuna, la estuve viendo el otro día y me di cuenta de que había muchas escenas y situaciones que podían concordar con la idea que tenía en la cabeza y que nuevas incógnitas pasarían por mi cabeza y otras se resolverían, así que al igual que hago con el anime usaré la película como escenario ¿Os parece bien? Así Hakuryuu y Shuu podrán aparecer de forma natural sin que tenga que forzar su aparición con alguna pobre excusa.

CÁP 14-LA TRAMPA DEL V SECTOR

-Mmm-murmuró adormilado el peli-morado cuando la claridad del nuevo día se reflejaba en las paredes de su habitación y lo deslumbraban lo suficiente como para que saliera del mundo de Morfeo-¿Ya es de día?-se pregunta aun sin abrir los ojos mientras se incorporaba, no se explicaba cómo podía estar tan cansado de normal no le costaba nada levantarse.

De pronto escuchó un sonido raro cerca de su cama y eso le animó a abrir los ojos para ver de qué se trataba. Pudo apreciar que había un futón al lado de su cama y una cabecita azul asomaba de entre las sabanas.

-¿Atsumi?-murmuró en voz baja el chico al reconocer ese inconfundible color azulado y el mechón rosa que se asomaba del ahora enredado cabello.-¿Qué hace aquí?

Pero en realidad no tardó nada en acordarse el motivo por el cual su amiga se encontraba durmiendo con él en su habitación. Anoche ella entró por la ventana de la habitación tal y como él le había pedido que hiciera si le necesitaba, y fue entonces cuando Hikaru se dio cuenta de la magnitud de los conflictos internos que padecía Atsumi para que hubiera reaccionado como lo había hecho anoche. Pensaba que solo tendría que escucharla y dejar que ella se desahogase gritando, insultando y amenazando al mundo pero había ocurrido algo mucho más allá de eso.

Atsumi había llorado como si no hubiera un mañana.

Hikaru se sintió muy cohibido en cuanto la vio derrumbarse de esa manera pero eso no le impidió abrazarla fuertemente y dejarle desahogarse en él. No hubo necesidad de que le preguntase nada, Atsumi por su propia voluntad fue contándole todo lo que le había pasado y de todo lo que se había enterado entre sollozos e hipos. Hikaru era bien consciente de lo orgullosa que era su amiga y de lo mucho que tenía que haberle costado el ir a recurrir a su ayuda, mucho dolor debía de tener dentro como para que lo hubiera hecho y para él la situación le era extraña. Atsumi siempre había sido muy segura de sí misma, como si nada pudiese con ella pero todo el cumulo de situaciones que había pasado habían conseguido romper su fortaleza totalmente. Las mentiras de su madre, el encuentro con el Seitei, el pasado de su familia todo eso era algo que le quedaba demasiado grande para poder cargarlo sola.

En cuanto se quedó dormida en sus brazos, Hikaru la acomodó en el futón que había preparado previamente por si iba a hablar con él y estuvo con ella hasta la mitad de la madrugada intentando que pudiera dormir sin que su mente le jugara malas pasadas en los sueños. Cuando estuvo seguro de que por fin se había tranquilizado se fue a su propia cama y desde allí la vigiló hasta que finalmente a él también le había invadido el sueño. Ahora después de despertar no estaba muy seguro de que debería hacer a continuación con ella ¿debería continuar como hasta ahora y seguir apoyándola? ¿Preguntarle cómo estaba? Hikaru se dejó caer sentado en el suelo desde su cama y fue gateando hacia donde estaba Atsumi, aun profundamente dormida.

-Atsuya…Atsuya…-le llamó suavemente mientras la sacudía con cuidado de no asustarle pero el otro no hizo ni siquiera el más mínimo gesto de molestia ante su intento de despertarlo-Atsuya-le llamó mas fuerte pero todavía no hizo movimiento alguno. Hikaru suspiró exasperado antes de que una pequeña idea cruzara por su mente-A riesgo de que me mates-se acercó a su oído-…despierta…Atsumi.

De pronto las sabanas del futon literalmente volaron hacia arriba y el pobre Hikaru fue apresado en el suelo por la centrocampista oscura del Raimon que le miraba con una sonrisa psicópata mientras le retenía las manos tomando fuertemente de sus muñecas. La chica tenía una mirada propia de uno de esos demonios de las películas de miedo o de los monstruos de la fase final de los videojuegos solo que a ojos de Hikaru esto le parecía aun mas terrorífico…Porque este monstruo sí que podía despedazarlo.

-¿Cómo me has llamado?-murmuró Atsumi con la voz llena de miasma negro y con varios mechones de sus cabellos bailando como si fueran serpientes que hizo que al pobre Hikaru le recorriera un escalofrió y casi se echase a llorar.

-¡Te suplico perdón!-se disculpó el chico con lagrimitas en los ojos tomando nota mental de que Atsumi tenía muy mal despertar. El delantero tembló aun mas cuando la centrocampista alzó el puño como si fuera a darle un puñetazo.-¡NO, ATSUMI, NO LO HAGAS! ¡GOMEN GOMEN GOMEEEEEN!

Pero para su sorpresa cuando el puño de la chica hizo contacto con su frente no sintió ningún tipo de dolor, solo fue un golpecito suave, sin fuerzas ni agresividad. Hikaru abrió sus llorosos ojos por el susto y vio a Atsumi sonreírle de forma divertida.

-Baaaaka.-pronunció la chica largamente liberándole de los brazos pero sentándose en el abdomen del delantero-¿De verdad pensabas que te iba a golpear?

-Ah…¿no?-se atrevió a preguntar.

-No, solo quería asustarte un poco. Sabes que no debes llamarme por mi nombre, pero estamos en tu casa, dudo que haya alguien aquí que pueda oírnos-sonrió ella divertida-Además…has hecho mucho por mi…gracias.

Hikaru se sonrojó.

-No hay de que…para eso estamos…-pronunció él antes de sentir como Atsumi se levantaba de encima de él y comenzaba a guardar el futón donde había dormido.-Entonces…¿ahora estas bien?

-La verdad…no tan bien como me gustaría-reconoció ella dando un suspiró de cansancio-Todavía me duele la cabeza y no entiendo muchas cosas, no sé cómo voy a enfrentarme a mi madre después de esto…menos aun a la mosca rastosa esa…-gruño esto último haciendo que Hikaru le mirara raro sin entender a quien se refería hasta que consiguió hacer una conexión mental de Kidou-kantoku con una mosca.

-Pero…¿Por qué odias tanto a Kidou-kantoku?-preguntó Hikaru con curiosidad.

-Pues…digamos que hay algo en él que me molesta mucho, pero no sé de qué se trata-respondió suspirando-La verdad es que como entrenador no tengo ningún problema con él, sino con él, con Kidou Yuuto.

-Pero…si todos los problemas que has tenido ha sido con Kidou-kantoku no con el Kidou que hay fuera del campo.-le dijo Hikaru ignorante a lo que su comentario podría provocarle a su amiga.

Atsumi abrió la boca para soltarle un grito pero entonces cayó en la cuenta de que el delantero tenía razón. Sus problemas solo habían sido con el entrenador no con la persona en sí, y eso le hacía preguntarse ¿Por qué odiaba tanto a Kidou Yuuto? ¿Por qué tenía esos sentimientos de ira contra él? Aun después de saber que es el hermano de su madre y que siempre estuvo buscándola y que no supo nada de la historia no había cambiado sus sentimientos por él. Aun le odiaba, le odiaba mucho y no podía explicarse porque. Kidou era tan victima de la situación como lo era ella. Era un igual con ella en esa situación. Entonces ¿Por qué le tenía tanta manía? ¿Qué era lo que tenía para que sacara lo peor que había en ella?

-No lo sé, Hikaru, de verdad que no lo sé-respondió sin más.

Hikaru entendió que ella aun estaba muy confusa por todo lo que había pasado y no había podido aclararse de momento así que dejó el tema ahí y se dispuso a prepararse para ir los dos juntos al Raimon.

-Vamos, Atsuya-le dijo mientras salían de la casa de los Kageyama-Seguro que en el entrenamiento de hoy consigues despejarte y estarás mucho mejor…

-Pero entonces tendré que verles y…-gruñó ella.

-Entonces quédate cerca de mí-sonrió Hikaru-Te llamaré tantas veces por tu nombre que no tendrás tiempo de fijarte en ellos.

Atsumi tuvo un tic en ese momento en el ojo.

-¡Kageyama Hikaru no te voy a dar la oportunidad de que hagas eso!-le advirtió corriendo detrás de él mientras el peli-morado huía entre risas ante la reacción de su amiga.

Los dos corrieron por todas las calles de Inazuma levantando una nube de polvo y esquivando a todas las personas con las que se encontraban. Cuando llegaron al recinto del instituto Raimon, como pudieron regatearon a los alumnos que había por ahí mientras llegaban al campo del club de fútbol. Atsumi consiguió apretar el paso y tomar a Hikaru de la camisa mientras los dos reían pero de pronto dejaron de reír al pasar por un autobús. Se pararon en seco y retrocedieron varios pasos para ver el logotipo de la empresa de ese bus.

-V Sector…-murmuró Hikaru.

-¿Qué significa esto?-preguntó Atsumi antes de tomar la muñeca de Hikaru y hacerlo correr junto a ella hacia la cancha del club en donde se podía ver que todos estaban reunidos y que Kidou parecía estar hablando con dos tipos que según podía recordar Atsumi eran el presidente de la junta escolar y su lacayo retrasado.

-¿Qué quiere decir con eso, Kinzan-jichou?-preguntó Kidou.

-Es exactamente lo que significa-dijo el director haciendo que todos le mirasen reprobatoriamente.

-Shindou-sempai-llamó Hikaru al tiempo que llegaban.

-Kageyama, Fubuki-dijo Shindou girándose a mirarle al igual que todos los del equipo.-

-Atsu-chan…-murmuró Haruna haciendo contacto visual con su hija pero ella desvió rápidamente la mirada haciendo que su madre se sintiera terriblemente mal.

-Llegáis tarde.-indicó Kirino

-Gomen ne…-murmuró Hikaru.

-¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué hay un autobús del V Sector en el instituto?-preguntó Atsuya inmediatamente.

-Kidou-kantoku y todo el equipo seréis mandados en este momento a un campo de entrenamiento-dijo el director.

-¿Entrenamiento?-preguntó Tenma cruzando mirada con Shinsuke.

-Espere un momento-dijo Kidou alzando la mano a modo de que se detuviera-Ahora estamos en medio del Holy Road ¿Por qué debemos hacer esto ahora?

-Es una orden directa del V Sector-señaló el lacayo sonriendo estúpidamente según muchos-Eso es lo que pasa cuando se les desafía.

-Y vosotros como gusanos rastreros habéis accedido-gruñó Atsuya con un tono de furia en su voz.

-Fubuki-le detuvo Kirino con su brazo al ver sus intenciones de saltar encima del director-No vale la pena.

-Kirino-sempai…

-Así que esta es su forma de hacer las cosas-dijo Sangoku apretando los dientes.

-Justo en este momento…-murmuró Shindou.

-Esto es caer algo bajo ¿no lo crees, Amagi-san?-preguntó Hamano con sus brazos tras la nuca y mirando a los dos adultos con desconfianza.

-¿Qué estarán tramando?-se cruzó de brazos el defensa mas grande.

-¡Esto es una locura!-indicó Hikaru colocándose al lado de Atsuya y Kirino.

-La revolución podría encontrar su final justo ahora-comentó Hayami pesimamente.

-No seas gafe…-murmuró Atsuya.

-Shindou-llamó Kirino a su mejor amigo-Tu también sientes que algo anda mal ¿verdad?

-Sí, lo siento-contestó él con seguridad.

-¿Y bien? ¿A dónde iremos?-preguntó Kidou.

-Lo sabrán en cuanto lleguen…-dijo sin más el director.

-Eso no es una respuesta-le recriminó Kidou.

-¿Campo de entrenamiento…?-se preguntó Tsurugi siendo escuchado por Kariya y Nishiki.

-¿Pasa algo, Tsurugi-kun?-preguntó Kariya con una sonrisa-¿Sabes algo sobre esto?

-No…-dijo cerrando los ojos.

-No me gusta nada esto-comentó Nishiki.

-Onii-chan…-murmuró Haruna mirando a su hermano. De momento era mejor aparcar los conflictos que hubiera entre ellos, los dos estaban convencidos de que el V Sector tenía algo planeado para ellos y no querían jugársela demasiado. Aunque fueran ordenes directas, tenían que intentar mantener a salvo a todos los chicos y dejándose llevar por los últimos acontecimientos sucedidos entre ellos no iban a ser de ayuda.

-No necesitamos ir a ningún lugar de entrenamiento como los suyos, Kidou-kantoku-dijo Sangoku poniéndose al lado de su entrenador.

-Oh, ¿entonces es así?-sonrió Kinzan con maldad que no paso desapercibida por nadie-¿No os gustaría saber qué es lo que está haciendo vuestro Endou-kantoku?

Como si se tratase de una invocación, todos abrieron los ojos sorprendidos ante la mención de su antiguo entrenador.

-¿Qué?-exclamó Shindou.

-¿Endou-kantoku?-dijo Tenma sorprendido.

-¿Nos está diciendo que Endou-kantoku estará en ese campo de entrenamiento?-preguntó Shindou con la guardia alta.

-Él nos está ayudando…-respondió el lacayo idiota.

-¡Eso es mentira!-exclamó Shindou con los dientes apretados.

-Endou…-murmuró Kidou recordando el momento en que su amigo le había anuncia su renuncia a seguir siendo el entrenador del Raimon y le había cedido a él ese puesto.

"Eres el único al que puedo confiarle el Raimon, Kidou"-eso fue lo que le dijo…

-Eso no puede ser cierto-se escuchó la voz de Tenma-¡No es posible!

Sin embargo…Kidou no estaba dispuesto a poner al equipo en peligro, ni a ellos y a Atsumi, a ninguno.

-Le pido mil disculpas pero debo negarme a su petición…-empezó Kidou.

-Creo que deberíamos ir, Kidou-kantoku- intervino Shindou adelantándose unos pasos.

-¡¿Qué estás diciendo, Captain?!-exclamó Atsuya colocando su mano en el hombro de Shindou para enfrentarlo.

-Es posible que Endou-kantoku descubriera sus planes y fue a hacer algo al respecto.

-¿Y cómo puedes estar tan seguro de eso? ¿Tienes algo en lo que basarte?-le dijo Atsuya con los dientes apretados-Esta gente solo quiere lavaros el cerebro, sabe que la sola mención de Endou Mamoru hará que estéis comiendo de su mano.

Entonces Shindou recordó que Fubuki no había llegado a conocer a su autentico entrenador. La llegada del chico al Raimon fue al mismo tiempo que el abandono de Endou-kantoku del mismo. El nombre de Endou Mamoru no significaba nada para él, su único entrenador había sido Kidou.

-Puede que esté equivocado…y es cierto que puede ser una trampa-dijo Shindou apartando la mano de Fubuki de su hombro-Pero si es cierto que él está ahí, no voy a quedarme con los brazos cruzados.

-Captain…-murmuró Atsuya sorprendido por el ardiente brillo de determinación que se había formado en los ojos de su capitán. Con cautela bajó el brazo que había usado para sujetar el hombro de Shindou y le dedicó una mirada seria-Espero que sepas lo que estás haciendo…

Kidou con una sonrisa dedicó una última mirada a los chicos al verlos motivados con el asunto y a Haruna pidiéndole permiso con la mirada para que Atsumi estuviera también a lo que ella accedió con un asentimiento.

-Bien…entonces iremos-indicó Kidou al director.

-Será tu mejor amigo…pero está loco-comentó Atsuya a Kirino mientras se cruzaba de brazos.

-No está loco…solo que tiene demasiada confianza en Endou-kantoku-sonrió Kirino divertido ante la irritación de su compañero-En cuanto le conozcas veras porque ejerce esa confianza en nosotros.

-No sé yo que decirte, Kirino-sempai…

Un poco más tarde los chicos subieron al bus con todas sus cosas listas para el viaje. Por órdenes de Shindou y por precaución a una posible trampa, tres de los miembros del Raimon se quedaron en el instituto para que en caso de peligro ellos pudieran seguir con la revolución desde Inazuma. Visto así parecía un viaje peligroso sin posibilidad de retorno pero Shindou no iba a arriesgarse a que todo el Raimon cayera en caso de peligro. Kurama, Hamano y Hayami fueron los encargados de permanecer en el instituto y continuar la revolución desde ahí.

-Sigo pensando que esto es un truco muy sucio-se quejaba Atsuya sentado al lado de Hikaru que le sonreía con un poco de miedo al ver su irritabilidad-¡Es más que obvio que no ibais a negaros después de escuchar el nombre de Endou Mamoru!

-Me gustaría saber si el entrenador estará allí de verdad…-murmuró Akane revisando su cámara.

-Esto es la mar de interesante…-sonrió Midori-Vamos a la boca del lobo y le cedemos nuestras cabezas.

-Si tienes miedo no tendrías que haber venido-picó Atsuya aun irritado.

-Nadie te ha preguntado, imbécil-gruñó Midori. Los dos empezaron a lanzarse miradas matadoras.

-Chicos, calmaos-pidió Hikaru mientras tiraba de la ropa a Atsuya para que volviera a sentarse.

Mientras Tenma se percató que Shinsuke se había quedado profundamente dormido en el posa brazos de su asiento.

-¿Shinsuke? ¿Te has dormido?-preguntó Tenma para luego sentir como empezaba a ver borroso.-¿Eh…? T-Tengo…un poco…-de sueño…-murmuró al tiempo que se quedaba dormido.

-¿Haruna? Ey, Haruna, despierta, vamos-llamó Kidou al ver que su hermana se había quedado dormida y no podía hacerla despertar-Chicos-se giró y para su asombró vio a todo el equipo completamente dormido y en seguida el también comenzó a ver borroso. Miró al conductor que se había volteado para comprobar cómo estaban sus pasajeros y vio que llevaba una máscara de oxigeno. -Desgraciado…-gruñó el entrenador tomando a su hermana por los hombros y pegándola a él a modo de protección…pero desgraciadamente terminó como todos los demás y se quedó dormido sobre la cabeza de Haruna.

Tenma consiguió despertarse luego un rato y lo primero que su vista localizó al abrir los ojos fue un campo de flores y un cielo nublado. Parpadeó varias veces cuando sintió un cosquilleo en su nariz y vio que se trataba de una mariquita que paseaba tranquilamente con su rostro. Tenma se sentó en donde estaba y tomó al insecto en su mano para quitarlo de allí, luego abrió la mano y dejó que se fuera volando con una sonrisa. Luego, ya más consciente de su situación, comenzó a mirar a todos lados intentando ver a alguien o por lo menos reconocer algo de aquel lugar.

-¿Qué es este lugar?-se pregunto el centrocampista del viento.

-¿Ya estas despierto, Tenma?-se escuchó preguntar la voz de Shindou. Tenma fue a mirarle y se alegro enormemente ver una cara conocida.

-¡Captain! ¿Dónde estamos?-preguntó el de los remolinos.

-No lo sé…-respondió el de cabellos grises.

-¡Tenma! ¡Estás bien!-exclamó Shinsuke acercándose a él corriendo.

-Shinsuke-sonrió Tenma al ver que detrás de su amigo aparecían el resto de su equipo, y al parecer, todos bien.

-Parece ser que todos nos hemos quedado dormidos. Y con un sueño muy pesado-dijo Sangoku.

-¿Esto es un campo de entrenamiento?-preguntó Shinsuke-Aquí no hay nada.

-Chicos ¿estamos todos?-preguntó Shindou

-Kidou-kantoku, las chicas y Otonashi-sensei no están-dijo Tenma-Y tampoco veo a Fubuki ni a Kurumada-sempai

-Ah, esos dos están allí-dijo Kirino señalando a un gran árbol donde en la cima podía verse dos figuras amarillas.

Se podía ver a los dos sujetándose con las piernas en la copa del árbol como si de monos se trataran. Fubuki mirando hacia el lado derecho y Kurumada por el izquierdo intentando que su vista analizase todo lo que pudiese alcanzar.

-¡Chicos ¿veis algo?!-preguntó gritando Shindou para que le oyeran.

-¡Estamos en una isla, Shindou!-dijo Kurumada también gritando.

-¿Una isla?-preguntó Shindou.

-¡Hay agua por todas partes!-siguió Fubuki-¡¿Y QUE NARICES ES ESO?!-exclamó señalando hacia su dirección.

-¡¿Qué has visto, Atsuya?!-preguntó Hikaru antes de mirar a la dirección de los demás-¡¿Pero qué…?!

-Ya veo...Así que ahí es donde puede tenerlos encerrados…-comentó Tsurugi viendo el imponente edificio hecho de piedra y hierro y con una curiosa forma como las de las escaleras de caracol.

-¡¿Eeeeeh?!-exclamaron todos al ver el edificio.

-Este lugar es llamado el God Eden-dijo Tsurugi-Es llamado el Paraíso de Dios pero es el mismo infierno…

-¿Conoces este lugar, Tsurugi?-preguntó Tenma.

-Sí, es una isla desolada que tiene un centro de entrenamientos para producir SEED-explicó él.

-¿Una isla desolada?-murmuró Nishiki.

-Tsurugi, cuéntanos todo lo que sepas-pidió Shindou.

Tsurugi apretó ligeramente los ojos poniéndose más serio de lo habitual.

-Estuve aquí muy poco tiempo. Salí de aquí en cuanto el Seitei, Ishido Shuuji, me lo ordenó. Así que no se los detalles. Pero puedo decir que el entrenamiento que se recibe aquí no es en absoluto normal. Todos los que aspiran convertirse en SEED tienen miedo de acabar aquí…y solo uno consiguió huir de aquí.

-¿Cómo que consiguió salir de aquí?-preguntó.

-Era otro chico de tantos que fue coaccionado para entrar en el V Sector para convertirse en SEED. Pero el V Sector tenía un especial interés en él y no había día en que no tuviera algo roto. Un día…no sé como lo hizo pero consiguió salir de esta isla con un tobillo roto y huyo a algún lugar. Al día siguiente a mi me destinaron a otro lugar…

-Ese chico ¿era amigo tuyo?-preguntó Shindou acercándose a Tsurugi.

-…Si…-murmuró él-Aunque para el resto del mundo sea un vil traidor.

-Entonces…Kidou-kantoku y las demás están encerrados en esta peligrosa isla-murmuró Shindou sin quitarle la vista al enorme edificio.-Y estamos completamente aislados del resto del mundo.

-¿Mmm?-murmuró Kuramada desde su sitio en lo alto del árbol ignorante a lo que hablaban sus compañeros viendo como varios árboles se estaban cayendo sin motivo aparente.

-¿Qué ocurre, Kurumada-sempai?-preguntó Atsuya al escucharle murmurar.

-¿Qué es eso?-preguntó el peli-negro señalando los árboles que se caían. Atsuya también se quedó mirando el lugar.

-No lo sé, pero seguro que no es bueno…¿se está dirigiendo hacia nosotros?-esto último lo preguntó poniéndose algo pálido.

Entonces Kurumada pudo ver que en efecto, esa cosa, fuera lo que fuera se estaba dirigiendo hacia ellos a toda velocidad.

-¡Minna!-gritó Kurumada-¡Viene algo a toda prisa!

-¡Salid de ahí!-le acompañó Fubuki

-¿Cómo?-dijo Tenma

Entonces varios vehículos con un aspecto similar a los del ejército comenzaron a aparecer por todos lados. Shinsuke y Amagi tuvieron que esquivar a alguno para evitar ser atropellados pero finalmente los coches se detuvieron en frente de ellos y varias personas vestidas de rojo salieron de su interior.

-¿Quiénes sois vosotros?-exigió saber Shindou.

-¿Qué? ¿Es esa forma de dirigiros hacia vuestro instructor?-preguntó una voz grave perteneciente a un hombre que estaba de pie en lo alto de una gran roca, de largo bigote y ropas rosadas que más de uno llego a pensar que se trataba de un traje para representar el lago de los cisnes.-¡Silencio!-ordenó haciendo una postura dejando a todo el Raimon mirándole raro.

Kurumada y Fubuki bajaron del árbol todo lo rápido que pudieron y se unieron al grupo en cuanto ese hombre hizo su aparición.

-¿De dónde se ha escapado ese friki?-preguntó Atsuya con cara de palo al ver la horterada de vestuario y movimientos que poseía ese tipo.

Aquel hombre le dirigió una mirada severa pero el chico lo ignoro, se había acostumbrado a la presencia de Kidou-kantoku y la mirada que le daba ese hombre era de risa al lado de él. Pero por si acaso prefirió guardar silencio de momento, que un hombre no intimide no significaba que no fuera peligroso.

-¡Bienvenidos a la isla que crea jugadores definitivos, el campo de entrenamiento God Eden!-les saludó aquella persona-Mi nombre es Kibayama y soy el encargado del centro de entrenamiento.

-¿Dónde tienen a Kidou-kantoku, Otonashi-sensei y a las demás?-preguntó Shindou acercándose dos pasos.

-¡Responde ahora mismo!-gritó Atsuya alzando el puño.

-Solo queremos a buenos jugadores de fútbol.

-¿Qué?-dijo Tenma.

-Este campo de entrenamiento tiene un solo objetivo, tener jugadores que sirvan al V Sector. Crear SEED. Os he visto jugar en el Holy Road. No sois malos. Pero por desgracia habéis ido en contra de las leyes del V Sector. Así que seréis reeducados bajo la ideología del V Sector.

-¡¿Me tomas el pelo, viejo?!-preguntó Atsuya mirándole con furia-¡¿De verdad te piensas que vamos a aceptar algo así?!

-¡No vamos a ser vuestros títeres!-gritó Shindou apoyando a Atsuya mientras ese hombre se agachaba y tomaba una piedra.

-¡No voy a aceptar que nadie me desafíe!-advirtió Kibayama destrozando la roca con su mano.

-¿Pretendes intimidarnos con eso?-sonrió Atsuya con arrogancia-¡No te creas tanto y dinos donde esta Otonashi-sensei!

-Fubuki…-murmuró Kirino al ver a su compañera a punto de descontrolarse. Podía comprender como se sentía. Los del V Sector habían capturado a su madre y a saber que le podrían estar haciendo, es lógico que se mostrara mas alterado de lo normal y con ganas de abalanzarse sobre ese hombre en busca de respuestas.

-Si queréis recuperar a los otros…tendréis que ganar un partido contra ellos-informó Kibayama.

-¿Ellos?-dijo Tsurugi cuando de pronto la tierra se abría detrás de ellos y comenzaba a dejarse ver un campo de fútbol.

-Eso es…-dijo Tenma al ver que se podía ver a un equipo de fútbol de uniformes blancos, azules y amarillos y a la cabeza un chico de cabellos blancos y con un estilo que recordaba a la cola de un dragón.

-Ellos son Unlimited Shining, los portadores de la luz por excelencia-presentó Kibayama-Tendréis el encuentro con ellos.

-Así que vosotros sois los del Raimon Eleven-se acercó el chico del pelo blanco-Es un placer conoceros. Yo soy el capitán, Hakuryuu.

-¿Hakuryuu?-preguntó Tsurugi al reconocerlo quien sonrió al verle.

-¡Tsurugi!-llamó el chico de nombre dragón-No esperaba volver a verte por aquí después de que huyeras.

-¡Solo seguía ordenes!-gruñó Tsurugi.

-Tsurugi ¿le conoces?-preguntó Tenma.

-¿Qué solo seguías ordenes, dices? Ingenuo, a ti te sacó alguien de fuera-le dijo señalándole con el dedo acusadoramente haciendo que el de ojos ámbar le mirara sorprendido-Pero eso ahora no importa, porque en este momentos los dos estamos en distintos niveles.

-¿Qué hacemos?-preguntó Sangoku a Shindou.

-No tenemos más opción que hacerles frente, Kidou-kantoku y los demás cuentan con nosotros-dijo Shindou.

-¡No dejaremos que hagan lo que quieran!-exclamó Tenma.

-Entonces…¡vamos a comenzar el partido!-anunció Kibayama.

Los del Raimon se colocaron en sus respectivas posiciones según lo pudo considerar Shindou. Dejando a Tsurugi y a Hikaru como delanteros, a Tenma, Nishiki, Fubuki y él mismo de centrocampistas, a Kariya, Kirino, Amagi y Shinsuke de defensas y a Sangoku de portero. Mientras, Ichino, Aoyama y Kurumada se quedaban en el banquillo a la espera de tener que salir si se daba la ocasión. En cuanto terminaron de calentar desde sus posiciones se concentraron en el equipo contrario, donde pudieron apreciar que el capitán jugaba de delantero.

-Vamos…-indicó Tsurugi a Hikaru.

-¡Hai!-respondió el muchacho.

Tsurugi le pasó el balón a Hikaru y este en seguida hizo un pase hacia atrás haciendo que Shindou recibiera el esférico.

Mientras el Raimon avanzaba por el campo del contrario un muchacho de tez morena lo observaba todo casi distraídamente mientras se mantenía oculto entre las hojas de los arboles. Tenma pudo sentir una mirada posada sobre ellos y se distrajo un momento.

-¡Tenma!-le llamó Shindou haciendo que Tenma volviera a centrar su atención. Realizó un pase hacia él que paso entre Hakuryuu y el otro delantero pero para sorpresa de todos no se movieron ni un musculo.

Tenma estaba ahora en posesión del balón y vio como uno de los centrocampistas corría hacia él dando un grito de guerra.

-¡Soyokaze Step!-invocó Tenma a su técnica realizando su regate al contrario y pasando de largo.-¡Tsurugi!-gritó pasándole el balón.

En cuanto recibió el esférico, Tsurugi se detuvo delante de la portería contraria y comenzó a realizar su tiro.

-¡Dead Drop!-invocó el chico chutando el balón, ahora convertido en una bola roja y negra que salió disparada hacia el portero con una fuerza descomunal.

-¡Adelante!-exclamó Tenma.

Pero de pronto Hakuryuu estaba ahí parado, frente a la portería.

-¡¿En qué momento…?!-exclamó Tsurugi

De pronto Hakuryuu hizo un gesto con el brazo y una luz comenzó a emanar de su pecho, el tiro de Tsurugi quedó neutralizado y el balón giró delante de Hakuryuu rodeándose de una luz amarilla mientras se levantaba un desagradable viento.

-¡White Hurricane!-invocó el peli-blanco dando una patada al balón que salió disparado hacia el otro lado envuelto en una luz tan potente que recordaba a un gran huracán.

-¡Ha usado un tiro para neutralizar el de Tsurugi!-dijo Ichino tapándose el rostro con sus brazos.

Aquel chut fue tan poderoso que todo el Raimon comenzó a volar por los aires cuando intentaban interceptarlo o solo si estaban en su radio de alcance. Ni siquiera Sangoku tuvo tiempo de invocar sus técnicas defensivas, el balón le golpeó de lleno y entró con él a puerta.

El marcador indico el 0-1 a favor del Unlimited Shining

-Que jugada más increíble…-murmuró Shindou intentando levantarse al igual que todos.

-Eso ha sido terrorífico…-musitó Fubuki mientras era ayudado por Kirino a levantarse.

Todos los del Raimon apretaron sus puños dispuestos a no volverse a dejar marcar.

De nuevo Tsurugi y Hikaru realizaron pases alternativos entre ellos mientras el resto del equipo los seguía adentrándose en territorio enemigo.

-No dejare que vuelva a pasar-pensó Shindou con determinación sin dejar de correr.-¡Kageyama!

Hikaru asintió y le hizo un pase, pero para cuando Shindou había recibido el balón, la figura de Hakuryuu apareció de pronto y se lo arrebató de un plumazo.

-Oh, no.-exclamó Shindou al verse superado.

-¿Qué le pasa?-preguntó Amagi-No parece el mismo de siempre.

-El recuerdo del entrenador está jugando malas pasadas a las estrategias de Shindou…-dijo Kirino

-¡Que viene! ¡Chicos, estad atentos!-ordenó Atsuya a Tenma y a Nishiki al ver que Hakuryuu se les venía encima.

-¡Es el momento de demostraros la diferencia de rango!-advirtió Hakuryuu.

-¡Sigue soñando! ¡Fubuki!-gritó Nishiki yendo a por él.

-¡Voy!-avisó el centrocampista oscuro corriendo al lado de su sempai para ir a por el peli-blanco.

Pero la velocidad de Hakuryuu volvió a sorprenderlos. Dio un chut hacia el cuerpo de Nishiki y de tal fuerza llevaba que rebotó y golpeó con la misma fuerza a Fubuki haciéndolos caer al suelo. Tenma quedó sorprendido ante aquello y no pudo ver cuando Hakuryuu pasó a su lado llevándoselo por delante. El balón continúo rebotando por todos los jugadores del Raimon y dejarlos en el suelo, cuando finalmente quedó en el aire el del pelo blanco saltó e hizo una chilena golpeando el balón hacia el suelo con una luz envolviéndola y haciendo que entrase en la portería sin que Sangoku pudiera darse cuenta.

El marcador ahora daba un 0-2

-Esta forma de jugar es una locura…-dijo Ichino.

-¿Esta es la diferencia de rangos?-preguntó Aoyama-¿El juego de un SEED?

-Estoy asustado…-admitió Hikaru.-Es diferente a los otros SEED con los que nos hemos enfrentado antes.

-La verdad es que él es de un nivel diferente…-dijo Kirino.

-Entonces ¿Qué haremos?

-¡¿Qué otra cosa vamos a hacer?!-gritó Atsuya-¡Tenemos que seguir jugando e impedir que nos marquen! ¡Tenemos que ganar! ¡Esto es más que un partido! ¡Nos jugamos mucho más que un simple partido!

-Atsuya…-murmuró Hikaru al ver la luz oscura emanando de los ojos rojos de su amiga. Una luz llena de puro odio.

-Pero su velocidad y su manejo del balón está muy por encima de nosotros-dijo Kirino.

-Si tengo que romperme las dos piernas para ganar lo haré, me da igual lo rápidos que sean o lo agiles que sean con el balón, son simples humanos al fin y al cabo. Si hay un obstáculo a su paso, por la fuerza la velocidad disminuirá.

-Fubuki…¿no estarás pensando en hacer de escudo?-preguntó Kirino tomando a su compañera por los hombros y mirándole a los ojos viendo que en efecto tenía esa intención.-¡Ni se te ocurra!

-Pero si lo hago tendremos una oportunidad-le dijo Atsuya.

-¡No!-dijo Tenma-Nada de sacrificios, Endou-kantoku no lo aprobaría.

-Pues lo siento pero aquí no está Endou Mamoru. Nos han mentido. Y ahora esta es la realidad que nos ha tocado afrontar. Y Otonashi-sensei y los otros están en sus garras ¡No hay cabida para la derrota!

-¡Fubuki! ¡Mírame!-gritó Shindou tomándole de los hombros y mirándole directamente a los ojos-Escúchame bien, ahora más que nunca necesitamos mantener la cabeza bien fría. Necesitamos todo el autocontrol que podemos reunir, es cierto que no podemos perder pero tampoco podemos causarnos nuestra propia autodestrucción porque entonces no haremos nada, todos seriamos sus prisioneros ¡¿me has oído?!

-Captain…-murmuró el del mechón rosa para luego morderse el labio con frustración.

-Esto es interesante-dijo Hakuryuu en voz alta-Por lo que veo la desesperación ya está mermando en vuestras almas…me pregunto si con ese débil futbol que tenéis podéis hacer algo mas…

El juego se reanudo y Nishiki le dio un pase a Atsuya.

-¡Voy a marcar cueste lo que cueste!-exclamó el del mechón rosa antes de ver como Hakuryuu había aparecido delante de él-¡No te dejare! ¡Trick or Treat!

Atsuya invocó su técnica de regate convirtiéndose en la niebla oscura pero en cuanto aparecía en un lugar Hakuryuu ya estaba ahí esperándole. El chico encontró divertido ver la cara de susto de su rival cada vez que aparecía y jugó con él durante un rato deleitándose con sus expresiones de pánico al verse acorralado.

-Por lo que veo tu especialidad es la oscuridad-le dijo pasando por su lado-Pero ya deberías saber que la oscuridad siempre es derrotada por la luz

De pronto un viento huracanado llevó a Atsuya por los aires haciendo que aterrice dolorosamente en el suelo.

-No me subestimes-gritó Kariya poniéndose en su camino-¡Hunter…!

-¡Viva!-invocó Amagi golpeando el suelo.

-¡The Mis…!-invocó Kirino dejando ver una espesa niebla.

-AAAAAH-gritó Shinsuke a punto de impulsarse en un gran salto.

Hakuryuu se adelantó a sus movimientos y con un juego de pies levantó un tornado y todos los que iban contra él fueron tragados por el viento. Desde fuera los demás solo escuchaban sus gritos.

-¡Minna!-gritó Atsuya corriendo hacia ellos junto a los demás.

-¡Esto me está cabreando!-gritó Nishiki-¡Él solo nos está dando una paliza!

-Está demostrando que el solo puede destrozarnos-dijo Tsurugi.

-Esto es lo que llaman una técnica-dijo Hakuryuu volviendo a realizar su técnica-¡Whiter Hurricane!

Y como la vez anterior Sangoku fue incapaz de terminar de invocar su defensa cuando el balón impacto contra él. Esta vez el tiro fue tan brutal que todo el equipo fue llevado por los aires.

-¡Sangoku-sempai!-dijo Tenma antes de ser impulsado hacia atrás por el poderoso viento.

Y al final del encuentro se veía a todo el equipo tirado en el suelo derrotado y herido física y mentalmente y el marcador señalando 0-12.

-Esto…no puede acabar aquí…-murmuró Atsuya levantándose pero luego caer estrepitosamente en el suelo.-No puede acabar así…

-A-Atsuya…-murmuró Hikaru arrastrándose hacia ella con mucho dolor.

-Esto no es fútbol…-murmuró Tenma antes de caer al suelo inconsciente.

-¡Tenma!-exclamó Shindou al ver al de los remolinos caer.

-Espero que ahora hayáis comprendido la diferencia de nuestros rangos…-dijo Hakuryuu mirándolos desde lo alto como si de un dios se tratase.

-Llevarlos al God Eden-ordenó Kibayama a sus hombres.

-¡Hai!

Los hombres se detuvieron delante de los chicos dispuestos a cargarlos.

-Maldicion…-murmuró Tenma antes de volver a caer.

De pronto un balón salido de la nada golpeó a los hombres y cerca de la portería creó una gran nube de polvo haciendo que la visibilidad fuera nula para todos ellos.

Sin embargo, Atsuya en un momento en que su mirada vacía y débil se fijaba en un punto en donde podía ver varias figuras apareciendo de entre la nube de polvo que sabía que no pertenecía a aquellos hombres. Pero una cosa estaba claro…no eran enemigos.

-Pa…pá…-murmuró ella e inmediatamente apretó la mano de Hikaru que estaba a punto de tomar la suya…luego todo se volvió oscuro.

Tenma sintió de pronto como gotas mojaban su cara cuando la consciencia volvía a él obligándole a abrir los ojos para comprobar donde estaba. Lo primero que vio fue un techo rocoso donde la humedad se filtraba y formaban pequeñas gotas, de pronto recordó todo lo que había pasado y se incorporó del lugar donde estaba. Fue entonces cuando se fijó que estaba tapado con una manta y que todos los del equipo estaban presentes en las mismas condiciones que él. No faltaba nadie. A su alrededor podía ver paredes de piedra, por lo que daba por hecho que se encontraban en alguna caverna o algo así y el lugar era iluminado por una sencilla lámpara que llevaba una vela en su interior.

-Al parecer hemos sido rescatados-dijo Tsurugi incorporándose también de su lugar de descanso mientras que a su lado Kariya se frotaba los ojos.

-¿Qué es este lugar?-preguntó Kariya mirando a su alrededor.

De esta forma uno por uno fueron despertándose y mirando a su alrededor esperando a que alguno supiera contestar a la incógnita que en todos había pero evidentemente nadie tenía la respuesta. Ni siquiera Aoyama e Ichino que fueron los que permanecieron conscientes al final del partido pero que al final también se desmayaron cuando aquel balón salió de la nada.

-Atsuya…-llamó Hikaru zarandeando suavemente a su amigo que dormía a su lado y que comenzaba a abrir los ojos. Cuando el oji-rojo consiguió despertarse se incorporó y se quedó igual que el resto de sus compañeros, extrañado y desorientado.

Fue entonces cuando Atsuya y Hikaru se dieron cuenta de que estaban tomados de la mano y se soltaron con suavidad al sentir un pequeño entumecimiento lo que indicaba que llevaban mucho tiempo así. No es que sintieran vergüenza es estar tomados de la mano pero la verdad es que fue un acto de apoyo entre ellos en un momento de desesperación.

-Gomen ne…

Atsuya negó con la cabeza antes de mirar a su alrededor.

-¿Dónde estamos?-preguntó el del mechón rosa recibiendo como respuesta el silencio de todos.

-¿Qué es lo que esta pasado?-preguntó Shindou levantándose y quedando de pie-Estábamos jugando contra los de Unlimited Shining antes pero entonces…

-¿Acaso…?-murmuró Atsuya de repente muy pálido-¿Hemos perdido?

Y como no el semblante de todos cambió a uno sombrío. Todos recordaban perfectamente la última vez que vieron el marcador, con una clara derrota de 0-12. Atsuya sintió todo su cuerpo temblar al recordar los acontecimientos del partido. Su Trick or Trear no había servido de nada, aquel muchacho había sido capaz de leer todos sus movimientos y anularlos como si nada, lo peor de todo es que todo el Raimon había sido derrotado por un solo jugador del equipo contrario, los otros no hicieron absolutamente nada. Había fallado. Había fallado estrepitosamente. No había podido salvar a su madre.

-Atsumi…-dijo Hikaru en una voz tan baja que solo ella pudiera oír. Atsuya alzó la mirada sorprendido al escucharle dirigirse a él de esa manera entonces pudo notar que Hikaru tenía su mano sobre la de él, no se había dado cuenta en qué momento se la había tomado pero ahí estaba, y al parecer Hikaru se había dado cuenta de que sus nudillos estaban blancos como la nieve-No te hagas daño, por favor…

Atsumi respiró fuertemente unos segundos antes de aflojar sus puños e intentar relajarse un poco. No iba a servirle de nada ponerse histérica en ese momento, aunque no pudiese evitarlo pero ahora estaban todos en un lugar desconocido y eso de momento era lo importante.

Entonces Tenma habló.

-En ese momento…-habló el chico haciendo que todos inmediatamente recordasen la aparición del balón misterioso-Vi a Endou-kantoku.

-¿Eh?-se sorprendieron Shinsuke y Hikaru.

-Eso no es posible…-dijo Hikaru.

-¿Kantoku?-preguntó Shindou.

-¿Me llamaron?-dijo una alegre voz.

Todos giraron inmediatamente sus miradas hacían donde provenía la voz y quedaron rígidos al ver a su optimista entrenador aparecer de pronto con su sonrisa de siempre.

-Hola-saludó alegremente Endou guiñando un ojo.-¡Veo que ya os habéis despertado todos!

Los demás se le quedaron viendo sorprendidos. Tenma y Shinsuke se miraron entre ellos y tratando de comprobar que no se trataba de un sueño se pellizcaron el uno al otro las mejillas- La dolorosa acción les hizo cobrar conciencia de que no estaban soñando y esbozaron una sonrisa que les hacía ver sus dientes, Hikaru también dejó salir una sonrisa abierta.

-¡Endou-kantoku!-exclamaron todos lanzándose a los brazos de su entrenador.

Endou, gozoso de volver a ver a sus jugadores, los recibió gustoso aunque debía admitir que eran demasiados brazos para su cuerpo y tuvo que aguantar el equilibrio más de una vez para no caerse. Los observó uno por uno cerciorándose de todos se encontraban bien, y además todos parecían tener buen aspecto. Kariya y Tsurugi no se unieron al emotivo abrazo por su estampa de orgullosos, tampoco lo hizo Atsuya, por su parte era la primera vez que veía a Endou y no estaba seguro de alegrarse con su presencia como los demás. Cuando Endou miró a Atsuya parpadeó un poco, a ese jugador no le tenía visto pero sin embargo…le sonaba mucho de haberlo visto.

-¡Ah!-dijo Hikaru al darse cuenta de la situación mirando alternativamente a Endou y a su amigo, para luego correr hacia Atsuya y obligarlo a levantarse.-Vamos, Atsuya, te voy a presentar.

-H-Hikaru, suéltame-pidió el centrocampista abochornado de que su amigo le sacara de esa manera pero el chico peli-morado lo ignoró y se acercó junto a Endou.

-Endou-kantoku, este es nuestro centrocampista, llegó el mismo día que usted se fue-informó Hikaru con una sonrisa.

-Con razón no te conocía-sonrió Endou abiertamente-¿Y este centrocampista tiene nombre?

-Me llamo Fubuki Atsuya, encantado, Endou-kantoku-contestó el del mechón rosa antes de que Hikaru contestase por él.

-¿Fubuki?-parpadeó Endou sorprendido al escuchar el apellido pero de pronto cuando sus ojos hicieron contacto con los del muchacho y vieron sus ojos la imagen de Kidou cruzó por su mente. Y en el cerebro del antiguo pero atolondrado capitán del Raimon hizo una regla de tres y entonces un recuerdo atravesó su mente haciéndole mirar al muchacho sorprendido.

-¡UOO! ¡YA SE QUIEN ERES!-exclamó Endou haciendo que Atsuya diera un bote del susto ante la efusividad-¡ERES EL NIÑO DE KIDOU!

Un silencio sepulcral y un tic en el ojo de Atsuya se hicieron presentes. Juiciosamente, Hikaru se apartó de su amigo lo más despacio que pudo antes de que explotara la bomba.

-¿Qué soy…que?-preguntó Atsuya con una sonrisa sádica con unas terribles ganas de matar al entrenador.

-Kidou te estuvo buscando desde lo del Teikoku-informó sonriendo-Y al final os habéis encontrado en el Raimon ¡Qué casualidad más gratificante!

-¿Qué Kidou-kantoku buscaba a Fubuki?-preguntó Shindou.

-Fubuki ¿es que antes estudiabas en el Teikoku?-preguntó Tenma curioso.

-No, no-negó el del mechón rosa-Solo fui al Teikoku a recuperar un balón de fútbol que se nos perdió a mí y a mis amigos. Conocí a Kidou-kantoku ahí.

-¿Y porque cuando viniste al Raimon hiciste como si no le conocieras?-preguntó esta vez Kirino.

-Ah, bueno, eso…digamos que…en fin, porque no creía correcto actuar como si le conociera-se excusó estúpidamente rascándose tras la nuca.

-Ah…pero Kidou me dijo que tu apellido era Otona…-empezó diciendo Endou al recordar que el apellido del chico que tenía delante no era mismo que le había dicho Kidou pero…

-¡AAAAAH!-gritó Atsuya haciendo que el entrenador se callase la boca y lo mirara sin entender. Entonces Endou pudo ver la ansiedad y el agobio presentes en el muchacho y le rogaba con la mirada que no dijese nada, no entendía que se escondía pero Endou decidió respetar su anonimato y no insistió con el asunto.

-Endou-kantoku ¿Dónde estamos?-preguntó Kirino en un buen intento de cambiar de tema y que su compañero dejase de sentirse incomodo.

-Venid conmigo, os lo explicaré todo y de paso quiero que conozcáis a unas personas.-indicó Endou haciendo que sus jugadores lo siguieran hasta una parte un poco mas externa de la caverna en donde un grupo de personas los esperaba. Todos los jugadores se sorprendieron al ver a esa gente ahí mirándoles, para algunos representaban un sueño que creían imposibles de alcanzar. Y Atsuya conocía muy bien a dos de esas personas y sonrió gratamente al verlos.

-WOW ¡Sugoi!-exclamaron Tenma, Shinsuke y Hikaru con gran admiración al ver a sus ídolos frente a ellos.

-Os los presentaré-dijo Endou-Kazemaru.

-Hola-saludó el peliazul.

-Fubuki.

-Cuanto tiempo sin veros-sonrió el del pelo plateado mirando a todos y deteniéndose en su hija que lo saludó con un cabeceo y con una brillante mirada. Se notaba que tenía muchas ganas de abrazarle, pero se contenía como buenamente podía, ya tendría tiempo de saludarse debidamente cuando estuvieran a solas.

-Kabeyama.

-Hola-inclinó levemente la cabeza.

-Fudou.

-Hola-imitó a Kabeyama para luego también dirigir su mirada en su discípula. Pudo ver que le miraba a él y a Fubuki alternativamente no sabiendo muy bien con quien quedarse mirando. Sonrió complacido pero también podía ver oscuridad en los ojos rojos de Atsumi, algo que la estaba atormentando y pudriendo desde dentro…lo notaba demasiado aunque para los demás fuera invisible.

-Todos son amigos míos que me ha ayudado a investigar esta isla-explicó Endou.

-E-Esto es asombroso…-murmuró Tenma dando medio paso hacia ellos como si fueran divinidades-¡No puedo creer que el Inazuma Japón este aquí!

-Somos fanáticos de nuestros equipos juveniles después de todo-dijo Kazemaru con una sonrisa como si no se debería esperar otra cosa.

-Hubiera sido más alegra encontrarnos en un ambiente un poco agradable-comentó Fubuki

-Vamos, esto no es tan malo después de todo-sonrió Fudou

-¡El nuevo club de fútbol del Raimon es muy mono!-exclamó Kabeyama alzando los brazos.

-Kazemaru-san y los demás están en las ligas profesionales ¿verdad?-preguntó Kurumada por lo bajo a sus compañeros.

-¡¿Creéis que podrán darnos su autógrafo?!-preguntó Shinsuke con estrellitas a su alrededor completamente emocionado.

-¡Oe! ¡No causéis molestias!-le dijo Kirino algo apenado al tener frente a él a su ídolo Kazemaru Ichirouta, su modelo a seguir en el mundo del fútbol, y es que el peli-rosa en el fondo se moría por pedirle también un autógrafo al peli-azul.

-¡Aquí, aquí!-se señaló así mismo Shinsuke alzando la mano-¡Mi nombre es Nishizono Shinsuke! ¡Estoy en primero y soy defensa!

Tenma también procedió a presentarse aunque de una forma más humilde y calmada en comparación a su amigo.

-Yo también estoy en primer año. Soy centrocampista y me llamó Matsukaze Tenma.

-¡¿Puedo seguir yo?!-preguntó Hikaru levantando la mano emocionado mientras Kazemaru asentía sonriente ante la vitalidad de los jóvenes-¡Soy delantero de primer año! ¡Me llamo Kageyama Hikaru!

-¡¿Kageyama?!-exclamaron Kazemaru y Kabeyama con los ojos muy abiertos.

-Kageyama, diciéndolo así…-murmuró Kabeyama recordando el terrible rostro de cierto hombre con el mismo apellido y miles de gotitas resbalaron por su cara-No puedo sacar esa imagen de mi cabeza…-Kazemaru asentía estando de acuerdo con él.

-¡¿Tenéis algún problema con él?!-gruñó Atsuya colocándose delante de Hikaru a modo de protección-¡Se llama Kageyama! ¡Sí! ¡¿Y qué?! ¡¿Pasa algo?!

-¡Fubuki!-exclamó Shindou.

Los dos adultos se sorprendieron ante la reacción de ese chico que parecía dispuesto a lanzarse a su yugular de un momento a otro si se les ocurría hacer algún comentario respecto al peli-morado.

-Atsuya, no pasa nada-sonrió Hikaru dándole una palmadita en la espalda acto que hizo que Atsuya se relajara de inmediato.

-¿Seguro?-preguntó mirándole.

-Tranquilo-sonrió antes de colocarse a su lado para dirigirse a los adultos-Si, me llamo Kageyama Hikaru. El Kageyama Reiji que vosotros conocéis es mi tío. Sé que mi tío os causó muchos problemas a todos vosotros y a todo el mundo del fútbol. Pero también sé que él amaba el fútbol más que a nada ¡Fue por eso por lo que quise jugar al fútbol yo también!

-A veces al destino le gusta hacer bromas crueles-comentó Kabeyama emocionado por lo que había dicho Hikaru.

-Yo creo que el destino estuvo de mi lado porque me hizo jugar al lado de todos mis compañeros-sonrió Hikaru mirando a todos sus compañeros que le devolvían la sonrisa-Estoy seguro de que mi tío también está feliz por ello.

-Tiene razón…-sonrió Fudou-Da tu mejor esfuerzo, Kageyama.

-¡Sí!-exclamó para luego inclinarse a modo de reverencia-¡Es un honor estar aquí!-sonrió enseñando su dentadura a Atsuya quien le devolvió la sonrisa mientras le guiñaba un ojo.

-Por cierto, tu chico ¿Cuál es tu nombre?-preguntó con curiosidad Kazemaru mirando a Atsuya-Es que ya que nos has amenazado me gustaría saber tu nombre.-sonrió sin malicia.

Atsuya enrojeció de vergüenza al recordar lo que había hecho. Él solo quería defender a Hikaru, sabia lo cruel que había sido su tío y que metían siempre a su amigo en el mismo saco, lo único que había intentado hacer era protegerlo de los prejuicios que estaba convencido que los del Inazuma Japón se había hecho al instante de decir él su nombre.

-Y-Yo soy centrocampista de primer año…me llamó Fubuki Atsuya-se presentó con la mirada baja.

-¿Fubuki?-repitió Kazemaru y él, Endou y Kabeyama se quedaron mirando a su Fubuki y al chico en cuestión una y otra vez. Fubuki solo les sonreía divertido y alegre esperando a que alguno cayera en la cuenta, pero Fudou, poseedor de una paciencia muy limitada se cansó de jugar a las adivinanzas.

-¡Que sí, que es su hijo!-dejó caer Fudou la bomba de golpe.

-¡¿EEEEH?!-exclamaron para entonces volver a mirar al padre y al hijo encontrando todo tipo de parecidos entre ellos. Fubuki se rascó la nuca mientras que Atsuya solo quería que se lo tragara la tierra.

-¿No les has dicho nada?-preguntó Atsuya a su padre.

-Pues…no hubo ocasión la verdad.-respondió Fubuki riéndose.

-¿En trece años no tuviste ocasión?-preguntó Atsuya de nuevo pero esta vez su padre no se digno a contestar.

-¿Estas casado, Fubuki?-preguntó Kabeyama.

-No, no, que va.

-¿Y quién es la madre? ¿Y cómo es que tu hijo es tan mayor?

-¿Podemos dejar este tema para luego, por favor?-suplicó Fubuki.

-¿Tu también le conoces, Fudou?-preguntó Endou señalando al chico.

-Sí, yo le enseñé a jugar al futbol-confesó Fudou con una sonrisa orgullosa.

-Aaaah, chicos no nos contáis nada-dijo Endou animado aunque aun extrañado. Estaba convencido de que ese muchacho era el chico que Kidou estaba buscando cuando él se fue y sabía que el chico en cuestión se apellidaba Otonashi pero el chico que tenía delante era el hijo de Fubuki, no entendía que era lo que estaba pasando, sería mejor preguntarle a Fubuki directamente cuando estuviera a solas.

-Endou-kantoku-llamó Shindou mientras todos tomaban asiento en el suelo frente a una hoguera. -Díganos por favor ¿Cómo llegamos hasta aquí?

-Cierto ¿Qué es eso de la investigación?-preguntó Tenma.

-Lamento haber abandonado el equipo sin razón alguna-se disculpó Endou con una leve inclinación-La verdad es que me enteré de algo a través de un anónimo que me llegó.

-¿Un anónimo?-preguntó Tsurugi.

-En la persona que mandó ese anónimo me contó que en esta isla hay instalaciones en donde los chicos son traídos como prisioneros y les obligan a tener un entrenamiento infernal para convertirlos en SEED.

-Hasta ahora hemos descubierto que los SEED son preparados aquí con los entrenamientos múltiples organizados por el V Sector.-explicó Kazemaru.

-De todos los que vienen, solo los jugadores con un alto nivel son traídos a las instalaciones.-siguió Endou. En esta isla en donde tiene por objetivo crear a los jugadores definitivos.

-El problema es cómo hacen las cosas-continúo Fudou-Los chicos que están aquí son traídos a la fuerza y obligados a realizar esos entrenamientos infernales.

Entonces cierto rostro con una sonrisa triunfal pasó por la mente de Tsurugi en ese momento.

-Tsurugi, voy a marcharme de aquí ahora-dijo aquella persona con el tobillo vendado mientras miraba por la ventana de lo que podría llamar su habitación.

-¿Irte? ¿A dónde?-preguntó Tsurugi con los brazos cruzados-Sabes de sobra que no podemos salir de aquí si el Seitei no nos lo permite.

-Tengo a alguien que está dispuesto a llevarme lejos-informó él-Esto es inhumano, Tsurugi, no hay día en que no haya alguien herido.

-Es el precio que tenemos que pagar si queremos ser mas fuertes-le dijo el oji-ambar cansado de ver a su compañero actuar así.

-¿Qué ha pasado contigo, Tsurugi? ¿Desde cuándo te conformas con tan poca cosa?-le encaró mirándole con su seria expresión.

-No eres nadie para criticarme y lo sabes…

-Lo sé…solo espero que tu fútbol vuelva a ser el de antes, tal vez haya alguien ahí fuera que sea capaz de abrir esos ojos que yo no he podido abrir.

-No va contigo ponerte sentimental, hasta hacer nada tu también buscabas poder.

-Si sigo aquí, terminaré perdiendo una pierna o las dos, y eso con suerte. Tal vez termine muerto en unos pocos días.

-Eres demasiado valioso para que te maten. Eres el favorito del V Sector.-insistió Tsurugi.

El otro chico solo suspiró y terminó colgándose una mochila al hombro mientras cojeaba hacia la puerta.

-Te van a atrapar antes de que pongas un pie fuera de las instalaciones-le advirtió Tsurugi mirando el pésimo estado en el que estaba.

-Debo hacerlo, Tsurugi, he dejado a demasiada gente atrás. No voy a quedarme aquí y dejarles esperándome para siempre.-echó una mirada hacia-Espero que puedas recobrar el buen juicio y vuelvas a jugar al fútbol como dios manda…Yuuichi también opinará igual que yo.

Tsurugi solo se quedó mirando como su compañero salía de la habitación cojeando y soportando el dolor de sus huesos rotos. No fue a detenerlo, tampoco iba a delatarlo, sinceramente no creía que fuera a llegar más lejos del vestíbulo de la base de operaciones pero para su sorpresa la alarma se encendió varios hombres fueron a capturarle…

Y volvieron con las manos vacías. Por primera vez un jugador había dado esquinazo al corazón del V Sector y había huido…y con un hueso roto.

-¿Tú fuiste uno de ellos?-se preguntó mentalmente el delantero antes de quedarse mirando a Tenma que se encontraba a poca distancia de él.-Tenías razón, si había alguien que consiguió hacerme abrir los ojos.

-Pero entonces eso es un gran problema-dijo Sangoku haciendo que Tsurugi volviese a la realidad.

-Endou-kantoku ¿Qué es lo que estáis haciendo ahora?-se aventuró a preguntar Tenma.

-Es obvio, estamos intentando rescatar a todos los chicos que están prisioneros aquí y a exponer la conspiración del V Sector.

CONTINUARÁ.

Y he aquí el CAP SPECIAL 1 en base a la película de Inazuma Eleven GO, gracias a esta peli consigo la inspiración que necesito, con deciros que comencé a escribir ayer XDDD. Y aquí lo tenemos, espero que os haya gustado y que aguardéis la llegada del nuevo cap que posiblemente comience a escribir dentro de poco.

Últimamente Atsumi no hace más que llevarse palos por todas partes y está cobrando conciencia de lo inferior que es en comparación a otros jugadores. Confiaba demasiado en su habilidad y en las enseñanzas de Fudou que no se paró a pensar que sería de ella de caer derrotada. Hakuryuu ya ha hecho su aparición y dará algún que otro problema fuera de la argumentación de la película original lo mismo pasara con Shuu que hará su aparición en el próximo capítulo.

Y ahora…¡Los review!

Rydag: vuelvo a estar al mismo nivel que tu, neesan. Siento mucho que Zen no haya aparecido pero bueno aparecerá en los recuerdos de Atsumi y en algún momento más (tu ya me entiendes) Y no, no mataré a Fudou, Atsumi lo ama demasiado como para dejarla huérfana (?) Y dile a tu gruñido interior que no se enfadeeeee leches…

Dama-kge: Haces bien, como ha pasado en este capítulo, ha habido muchos momentos Hikatsu pero puede pasar de todo sobre todo en cuanto aparezca Zen. Solo puedo decirte que Hikaru está ocupando un puesto que pertenece a otra persona en el corazón de Atsumi y eso es algo que va a traerle problemas y felicidad en un futuro no muy lejano…¿o tal vez sí? XDDD

Raf-lily: Uy uy uy, no me mates, yo sigo lo que dicta mi corazón puro y artístico (L)

Jaakuna Sakkako: Es que hija mía eres muy lenta a la hora de poner review, todo el mundo se te cuela XDDD. Todavía no hay escenas de Kidou x Haruna pero las habrá en el próximo capítulo y serán la mar de Kawaiii espero que puedas ser paciente hasta entonces.

Saludos de Chao Ling-Yin