Cáp 18: Relámpago oscuro.
El aire podía cortarse con una simple cuchara en esos momentos. Shuu y Hikaru mantenían sus miradas fijas en los ojos del otro mientras esas auras oscuras que los rodeaba se entremezclaban intentando someter a la otra. Nadie se atrevía acercarse para intentar llamar la atención de alguno de los dos delanteros, muchos temían que aquellas sombras fueran a tragarse a alguien si se les ocurría interrumpir ese duelo de miradas. Todos esperaron a que ellos mismos dieran fin a su batalla, pero los del Raimon estaban especialmente sorprendidos por aquel insólito comportamiento por parte de su segundo delantero oscuro, parecía una persona totalmente distinta. No poseía un aura maléfica ni nada por estilo, pero su mirada era terroríficamente fría, posiblemente alguien del carácter de Tsurugi o incluso de Kurama que mostrara esa cara no habría causado el mismo impacto que esos momentos causaba Hikaru. No solo era impropio de él, era algo completamente lejos a lo que podría ser una posibilidad para él. Era como esperar que un bloque de hielo se prendiera fuego, absurdo y sin sentido.
Entonces ambos se dieron la vuelta de pronto y se encaminaron hacia sus respectivos equipos. Todos contuvieron la respiración al ver al joven pelimorado dirigiéndose hacia sus compañeros, más concretamente a Shindou. El capitán del Raimon estaba tenso, con la espalda muy recta mientras veía como su compañero se acercaba a él con paso seguro, todavía con esa aura oscura rodeándole el cuerpo y sus cabellos ocultando su mirada.
-Captain-llamó Hikaru una vez se detuvo justo frente a Shindou antes de levantar ligeramente la cabeza para mostrar uno de sus ojos, con una expresión gélida-¿Cuál es la siguiente estrategia?
-Kageyama…-murmuró Shindou intimidado por aquella expresión-¿Te encuentras bien?
-¿Qué pregunta es esa? Estoy mejor que nunca-sonrió levemente el muchacho dándole un aspecto aun más gélido mientras su aura revoloteaba a su alrededor con más intensidad que antes como si estuviera entusiasmada por lo que el joven iba a decir a continuación.-Estoy listo…¡para destruirlos a todos!
-¡Kageyama!-exclamó Shindou al escucharle decir eso ¿acaso eso era una amenaza?
-¡Hikaru!-gritó una voz y entonces Hikaru sintió como alguien le tomaba con fuerza de la muñeca.
El contacto físico con otro ser humano le traspasó un calor ajeno que hizo que levantase la mirada como si le hubiera sorprendido aquella invasión a su espacio personal. Entonces las sombras que formaban el aura que cubría todo su cuerpo crecieron haciéndose enorme por un instante antes de esparcirse y perderse en el aire como si hubiera reventado un globo. Hikaru se volteó encontrándose con la mirada sorprendida de Atsuya. Fue entonces cuando una sacudida de súbito cansancio invadió su cuerpo cayendo de rodillas como si sus piernas se hubieran hecho de gelatina de repente llevándose consigo la mano que sostenía con fuerza su muñeca.
Para gran alivio de todos los presentes, cuando Hikaru volteó todos vieron que sus ojos volvieron a tener ese brillo de niño ingenuo que lo caracterizaba como si nada hubiera ocurrido. Pero ninguno podía olvidar aquel aspecto que había invadido al delantero y que, sinceramente aunque no se diga, los había preocupado a todos. Uno a uno, comenzaron a caminar en su dirección hasta que finalmente todos corrieron rodeando al delantero para comprobar su estado físico y anímico.
Hikaru se encontraba arrodillado en el suelo con una expresión que parecía una mezcla de sorpresa y desconcierto. Había sido consciente de todo lo que había ocurrido, sabía que había ignorado a Nishiki cuando le pidió el balón, sabía que él había marcado el gol que hacía posible que su equipo consiguiera alcanzar a Zero, recordaba perfectamente haberse acercado al delantero de Zero a retarle como si fuera un chulo arrogante y lo peor de todo es que recordaba haber ido donde Shindou a decirle abiertamente que estaba dispuesto a "destruir" a Zero. Si, había sido consciente de todo lo que había hecho y dicho. No sabía qué era lo que había pasado durante su duelo con Shuu pero sí que de un momento a otro una enorme energía le había invadido de forma tan intensa que la adrenalina se le había disparado. Se había sentido poderoso, muy seguro de sí mismo, con un enorme deseo de retar a Zero él solo para ver si alguien iba a ser capaz de derribarle. Sentía que ni siquiera el Seiji Shainingudoragon podría ser capaz de tumbarle, sentía esa fuerza recorrerle por las venas elevando su seguridad en sí mismo hasta niveles que ni él mismo creía que podría llegar.
-Hikaru-escuchó la voz de Atsuya, alzó la mirada viendo como se arrodillaba a su lado sin soltarle la muñeca mirándole con esa expresión de preocupación y desconcierto. Ahora es cuando se daba cuenta que estaba rodeado por todos sus compañeros mirándole con la misma expresión que el del mechón rosa, se sintió intimidado y sumamente avergonzado de lo ocurrido. Había quedado como uno de esos SEED con aires de poder y ansía de victoria contra los que luchaba ¿en que se diferenciaba ese comportamiento del de Hakuryuu?-¿Estás bien?
-Yo…yo…-murmuraba Hikaru echándose a temblar al sentir la mirada de todos sus compañeros y amigos-¿Q…que me ha pasado?
-¿No te acuerdas?-preguntó Shindou arrodillándose a la otra vera de Hikaru.
-S-Si, me acuerdo pero…pero ¿por qué? No entiendo…-murmuraba aturdido pasando su mano libre por su cara y cabeza completamente desconcertado.
-Eh, ya esta ¿vale? Ahora estas bien-dijo Atsuya.-Pero ¿te sientes lo suficientemente bien para seguir jugando?
-¡Sí!-exclamó rápidamente el delantero como si le aterrara la idea de abandonar el terreno de juego o que se lo insinuaran.
-¿Estás seguro, Kageyama? No sabemos qué es lo que te ha pasado y tampoco si va a volver a repetirse.-dijo Kirino cruzado de brazos preocupado por el porvenir del equipo y por la salud de su compañero.
-No, no…no me saquéis ahora del juego, Shindou-sempai-rogó Hikaru con los ojos reflejando su angustia-Necesito estar en este partido…por favor…
-Pero Hikaru, Ichino-sempai o Aoyama-sempai pueden tomar tu lugar si no te sientes bien-comentó Tenma.
-¡Estoy bien!-exclamó Hikaru poniéndose de pie de pronto y deshaciendo el agarre de su amigo-Por favor, dejad que siga jugando.
Shindou dirigió su mirada hacia el banquillo recibiendo un asentimiento por parte de Endou, aprobando que el segundo delantero siguiera en el juego.
-Está bien-suspiró Shindou.
-Pero, captain…-quiso protestar Atsuya.
-¡Todos a sus puestos!-ordenó Shindou haciéndole callar al instante.
-Hikaru…-murmuró Tenma viendo al delantero temblarle los puños.
-¡No puedo creer que nos hayan alcanzado!-gruñó Hakuryuu viendo el marcador-Y menos aun ese mocoso…
-Es muy fuerte, eso se podía ver desde el principio. Solo sus compañeros ignoran lo poderoso que es-dijo Shuu con los brazos tras la espalda.
-Aun así, por muy bueno que sea se supone que nosotros somos el equipo definitivo, no debería poder superarnos.
-Está bien, Hakuryuu, ese chico no va a quitarte tu puesto en el V Sector…tal vez los de arriba tengan otros planes para él.
-¿Qué quieres decir con…?-empezó preguntando hasta que se vio interrumpido por su entrenador.
-¡Hakuryuu!-llamó Kibayama desde el banquillo mientras se levantaba del asiento-¡Cambio de jugadores!-el semblante de los que iban a ser sustituidos cambio súbitamente a expresiones de preocupación y desconcierto- Como sus instructores les enseñaremos como se hace.
Lo siguiente fue lo más espeluznante y extraño que pudo haberse visto en un partido de fútbol juvenil.
-Esto es…-musitó Kazemaru levantándose del banquillo junto a Endou y a Kidou.
¡Zero cambiará a seis jugadores!
-Venga ya…no puede ser-murmuró Kirino viendo la escena.
Los adultos que representaban al entrenador y ayudantes del mismo portaban ahora el uniforme de Zero.
-¡Esto no puede ser!-protestó Shindou indignado sin poder creerse lo que veía.
-¡Shuu!-llamó Tenma igual de indignado que su compañero dirigiéndose al delantero oscuro de Zero-¿De verdad estás de acuerdo con esto? ¡¿Este es el fútbol que quieres?!-sin embargo Shuu no le contestó, solo se quedó al lado de Hakuryuu dirigiéndole una mirada seria a Tenma.
-¡No podéis hacer eso!-exclamó Kazemaru acercándose al banquillo de Zero mientras los adultos ya entraban en el terreno de juego mientras los jugadores sustituidos solo se quedaban mirando algo abatidos el haber sido sacados del campo.
-Parece que no entendéis vuestra posición aquí-dijo burlonamente Kibayama mirando hacia donde estaba Haruna encerrada.
-Desgraciado…-gruñó Kidou apretando los dientes y dando dos zancadas hacia su dirección.
-¡Kidou, quieto!-dijo Kabeyama sosteniéndole con sus enormes brazos-Recuerda, no podemos hacer nada o le harán daño a ella.
-Tsk…-chistó Kidou con todos los músculos del cuerpo tensos mirando alternativamente a Haruna y a los nuevos jugadores de Zero-Me las van a pagar….todas juntas.
-Pero de momento…-hablo Endou con una mirada seria-…no nos queda más opción que seguir lo que dicen.
Entonces todos volvieron a sus posiciones correspondientes en el campo de juego. A pesar de que el equipo Raimon debería estar dando saltos por haber alcanzado en el marcador al supuesto equipo definitivo del V Sector, las situaciones inesperadas que sucedieron durante y después del gol del empate tenían en vilo y con las alarmas disparadas a todos. Su segundo delantero oscuro se había comportado de una forma terroríficamente extraña y ahora iban a tener que enfrentarse a los adultos que dirigían a Zero. Las cosas no pintaban nada pero que nada bien.
-¡Ahora vamos a empezar…!-susurró Kibayama antes de gritar-¡…la sesión de educación!
-¡No deis marcha atrás, muchachos!-ordenó Shindou alzando el puño.
-¡HAI!-exclamaron todos con la determinación brillando en sus ojos.
En cuanto sonó el pitido de inicio, Kibayama corrió haciéndose con la posesión del balón y le dio una patada al esférico. El grupo de adultos recién incorporados rodearon a todo el equipo Raimon a una increíble velocidad casi al mismo tiempo que su jefe chutaba, el balón les rebotó en el pecho y, como si de nuevo fuera una partida de pinball, el balón golpeaba con violencia a cada uno de los miembros del equipo juvenil, provocando algunas heridas y curiosamente formando durante los golpes una figura de una estrella de cinco puntas. Los gritos de los muchachos solo eran silenciados con los abucheos del público.
-Minna…-murmuró Shinsuke que veía toda esa expansión de violencia desde la portería.-¡Deteneos!-exigió antes de recibir un balonazo en la cara que lo tiró al suelo.
Las expresiones de los adultos que se encontraban en el banquillo del Raimon eran de una impotencia y desolación absoluta. Shirou, tenía dos sentimientos encontrados, el afecto que sentía por los jóvenes integrantes del nuevo Raimon y su amor paternal, irremediablemente este último le impedía dejar de ver el sufrimiento al que estaba siendo sometida su hija.
Kidou, por su parte, a pesar de su evidente preocupación por su sobrina y los miembros del equipo, estaba más pendiente de su hermana cautiva. Haruna estaba en estado de shock viendo la atrocidad que estaban sufriendo sus alumnos y su hija. Kidou se sentía impotente, intentaba pensar con claridad, mantener la cabeza fría pero los gritos de dolor de los muchachos hacia que le crisparan los nervios ¿Acaso no podía hacer nada para ayudarlos? ¡¿No podía hacer nada?!
-Endou…-gruñó Kidou queriendo recibir alguna señal que le dijera que no iba a impedirle entrar, pero Endou no dijo nada, absolutamente nada.
-¡AAAAAAH!-gritó Tenma saliendo por los aires al recibir un balonazo y caer pesadamente al suelo.
-¡Tenma!-gritó Shinsuke en el suelo.
-Esto…esto…-murmuraba Tenma intentando levantarse del suelo tras aquel violento ataque.-¡Esto no es futbol!
-Claro que no…-sonrió Kibayama-¡…Esto es educación!-dijo para luego apsar el balón que le llegó a Shuu.
Shuu miró hacia delante encontrándose con Hikaru, el cual hacia un enorme esfuerzo por levantarse del suelo sosteniéndose un hombro. Los ojos de ambos conectaron de nuevo. Y como la última vez, ahí se encontraba, la mirada de Shuu despertaba en el interior del delantero una fuerza dormida y escondida que se revolvía con fuerza al reconocer otro poder similar con el que batirse en una feroz batalla. El moreno siguió con su mirada seria viendo como el aura oscura volvía a aparecer en el cuerpo de su adversario. Su poder era enorme, fuerte, y al mismo tiempo peligroso, no solo para Zero sino para todos, para todo aquel que jugara al fútbol.
-Esta vez no te voy a dejar hacerlo-murmuró Shuu antes de liberar su propio poder, dejando que su propia energía lo envolviera completamente y con más rapidez que el del delantero que tenía enfrente. Un pequeño remolino envolvió el balón que se alzaba hacia arriba cambiando a una tonalidad violeta.-¡Black Ash!-y disparó.
-¡AAAAAAAAH!-gritó Hikaru con los ojos completamente negros mientras corría a detener el disparo, el aura se alteró furiosamente a medida que aquel oscuro disparo se dirigía a él, pero justo al momento en que iba a hacer contacto, la fuerza de Shuu demostró superar al de Hikaru.
El balón impactó contra Hikaru y fue arrastrado con él al interior de la portería.
¡GOL! ¡Zero marca su tercer gol! ¡¿Será este el golpe definitivo?!
-¿Qué harás, Endou?-preguntó sonriente el Seitei desde su asiento al parecer disfrutando del partido.
-No puede ser…-murmuró Shinsuke sosteniéndose el abdomen.
-¡KUSO!-escuchó la voz de Hikaru a su lado golpeando el césped con su puño.-¡¿Cómo ha podido derribarme de este modo?!
-¡Hikaru!-exclamó Shinsuke sorprendido por aquella reacción y posando su mano sobre el hombro de su compañero.
-¡No puede estar pasando esto!-gruñó Hikaru con los dientes fuertemente apretados-¡¿Por qué no pude detenerlo?! ¡No tendría haberme podido derribar! ¡¿Por qué?!
-Porque aun eres muy inmaduro-se escuchó la voz de Shuu, el pelimorado levantó la cabeza encontrándose con los ojos negros envueltos en oscuridad del delantero oscuro de Zero-Tienes mucho talento que ofrecer y está claro quién es el más fuerte del Raimon…pero eres demasiado inmaduro y está claro que hay algo que te pesa demasiado como para siquiera darte cuenta del talento que tienes.
-¡¿Nani?!-gruñó Hikaru poniéndose de pie de repente encarando a Shuu-¡¿Qué quieres decir con eso?!
-Quien sabe, a lo mejor el V Sector peude llegar a tener planes interesantes para ti. Pero yo que tu sería precavido con ese poder que tienes…puedes acabar hiriendo a alguien que te importa.
-¿C…como que hiriendo a alguien que me importa?-murmuró Hikaru sintiendo que el corazón se le comprimía al escuchar las palabras de Shuu.
-Escúchame bien y quiero que lo recuerdes, hasta que no superes tu propia oscuridad, ella te dominará a ti, te sentirás fuerte y seguro de ti mismo pero ahora tienes un alma demasiado débil para poder dominarlo y ese poder comenzará a consumirte. Herirás a los que te rodean con tal de conseguir la victoria, aquí y ahora y también en el futuro. Harás mucho daño, a todo aquel que te importa. Sin importar de quien se trate. Tú único objetivo será ganar.
-¿N-Nani?-un frío pálpito sacudió su cuerpo temblándole las manos. El pobre pelimorado no entendía del todo a donde quería ir a parar el moreno delantero pero había despertado un miedo insólito al recordar esa sensación de superioridad con el resto del mundo que se le había despertado antes.
-Bueno, de momento veremos cómo se desarrolla, buena suerte Kageyama Hikaru-dijo Shuu dándose la vuelta y regresando con sus compañeros.
-¿Que…ha sido eso?-preguntó Hikaru al aire mientras escuchaba los gemidos de dolor de sus compañeros que yacían en el suelo sosteniéndose alguna parte del cuerpo lleno de heridas.
-Endou, a este paso los chicos…-dijo Kazemaru mirando a su amigo.
-Los chicos no va aguantar mucho más tiempo-dijo Fubuki mirando alternativamente a Endou y al campo.
-Vosotros no entendéis-intervino Fudou sentado en el banquillo-Aunque nos desesperemos eso no va a cambiar la situación.
-¡¿Qué dices?!-gruñó Kidou tomando entonces a Fudou del cuello de la camisa.-¡¿Acaso te da igual lo que le pase a Haruna?!
-No he dicho tal cosa…-murmuró serio Fudou con el ceño fruncido sintiéndose ofendido por tal acusación.-Y en tu vida vuelvas a acusarme de darme igual lo que le pase a Haruna. Es mi mejor amiga, Kidou ¿de verdad crees que me tiene feliz verla metida en una jaula como si fuera un animal?
-¡Tu..!
-¡Kidou! ¡Fudou! ¡Deteneos los dos!-exigió Kabeyama.
-No voy a permitir que esto siga así…-murmuró Tenma levantándose del suele hasta conseguir ponerse en pie-El fútbol…¡El fútbol está llorando!-gritó cortando el aire con un brazo a modo de frustración.-¡Está llorando…esto no es fútbol!
Kidou no podía soportarlo. Los gemidos de sus jugadores llegaban a sus oídos, su dolor. La mujer que amaba estaba cautiva y en grave peligro ¿Por qué él, que era el reconocido genio de la estrategia tenía que quedarse ahí parado? Sus jugadores y Haruna lo necesitaban, ellos no podían hacerlo solos.
-No puedo volver a fallarle…-murmuró Kidou temblándole los puños.
-¿Kidou…?-murmuró Fudou al sentirse liberado del agarre del de rastas.
-Le he prometido que la protegería y ya son demasiadas veces las que le he fallado-murmuró con el recuerdo de Kageyama pasándole por su cabeza, ese maldito hombre que emponzoñó su relación con su hermana desde que eran pequeños-Tampoco voy a consentir que le hagan esto a mis jugadores, no me hice entrenador para presenciar semejante espectáculo-gruñó apretando los puños y dando un paso al frente-Lo siento, no puedo quedarme aquí.
-¡Kidou!-exclamó Kazemaru.
-Yo estoy con Kidou-secundó Fubuki con los brazos en cruz.
-¡Fubuki!-volvió a exclamar el peliazul.
-Esto ya no es un partido de fútbol, están dándole una paliza a unos muchachos ¿acaso vosotros estáis de acuerdo en permanecer al margen? Admito que Kidou y yo nos movemos por cuestión personal pero ¿Cómo entrenadores y jugadores de élite que somos podemos permitir algo así?-espetó Fubuki mirando a sus amigos quienes se miraron entre ellos preocupados pero de acuerdo.
-¡Endou!-exclamó Kidou observando al castaño el cual miraba sus manos, las que habían protegido tantas veces la portería.
-Jii-chan ya me lo dijo una vez-murmuró Endou haciendo que sus manos se convirtieran en puños y levantaba su mirada dejando ver una expresión de autentica determinación-¡Lo más importante para un entrenador…-fue entonces cuando sus manos fueron cubiertas por un par de guantes de portero-es proteger a sus jugadores sin importar lo que pase!
-No puede ser…-dijo Kibayama al ver las intenciones de Endou y los otros.
-Je, supongo que esto pasa cuando se es un fanático del fútbol-sonrió Fudou con las manos en los bolsillos y acercándose a sus camaradas-Iré contigo, captain. Tengo ganas de patear traseros, se han metido en un terreno peligroso y me han hecho enfadar.
-¡Fudou!-exclamó sorprendido Kazemaru para luego, tras un breve silencio sonrió convencido de lo que estaba por suceder-¡Bien…contad conmigo también!
-¡Y yo también lo haré!-exclamó Kabeyama.
Entonces los cinco adultos se pusieron frente a la línea que limitaba el campo del fútbol con el banquillo. Cuando todos dieron el primer paso hacia delante una fina línea comenzó a traspasarlo haciendo que sus facciones cambiarán súbitamente. No, no solo sus facciones. Sus cabellos, sus accesorios, su ropa, todo de pronto estaba cambiando como por arte de magia. Sus rostros habían rejuvenecido hasta adquirir la apariencia de muchachos de catorce años. Fudou volvía a tener la mohicana que lo caracterizaba en su juventud, Kazemaru volvía a usar su cola de cabello, Kidou había cambiado sus gafas verdes por unas con estilo de catalejo, su cabello estaba amarrado a una voluminosa y rastosa coleta y por alguna rara razón había reaparecido con una capa roja, Fubuki tenía el cabello menos alborotado y voluminoso y Kabeyama había perdido parte del vello que cubría gran parte de su cara. Todos ellos vestían ahora, para sorpresa de todos, con el uniforme del club de fútbol del actual instituto Raimon.
-¡Tenma, lo siento!-exclamó el ahora rejuvenecido Endou-¡Pero permite que nos ocupemos de este partido por un rato!
-Onii-chan…minna…-sonrió Haruna desde su cautiverio dejando escapar unas pequeñas lágrimas al sentir que una nueva esperanza afloraba en su interior.
-Atsumi…Atsumi…-escuchaba una voz suave que la llamaba, la oji-rojo se movió ligeramente ante el llamado pero apretó los ojos dolorosamente-Vamos, despierta.
-¿Quién…quien eres?-murmuró la centrocampista abriendo débilmente los ojos viendo borrosa la imagen de una persona que estaba delante de ella.
-Atsumi, soy yo, abre los ojos-volvía a llamar esa voz, esta vez más clara que antes.
La joven obedeció e hizo esfuerzos por abrir sus rojizos ojos y visualizar bien a la persona que la socorría. Su visión poco a poco se restablecía reconociendo el color plata de lo que suponía que era el cabello de aquella persona pero ¿Qué miembro del equipo tenía el pelo plateado? Pero entonces, visualizaron unos ojos del mismo color plata, mirándola directamente a los suyos. Un rostro angelical y amable se le mostraba ante ella. Estuvo confundida y desorientada por unos segundo examinando aquel rostro familiar, casi sin poder reconocerlo o no poder creerse lo que veía.
-Atsumi, menos mal-decía la voz de Fubuki al ver a su hija abrir completamente los ojos.
La peliazul se quedó estática intentando analizar la situación todo lo que su pobre y apaleada cabeza podía. Aquel muchacho tan guapo, al que no había visto supuestamente en su vida, tenía unas facciones idénticas a las su padre cuando era más joven, estaba tomándola de una de sus manos y su cabeza era sostenida por la otra mano de ese joven. Aquel chico era una copia exacta de su padre en su juventud, atractivo y amable, tal y como a ella le gustaban pero entonces se fijó en la manera en que la estaba mirando. La miraba intensamente y con un cariño y preocupación enormes que hacía que su corazón diera un vuelco. ¡Si incluso llevaban el mismo estilo de peinado en el flequillo!
-¿Pa…pá?-se atrevió a preguntar la del mechón rosa parpadeando varias veces sin poder creérselo.
-Sí, soy yo ¿estás bien?-preguntó Fubuki apretando su agarre sobre la mano de su hija.
Atsumi entonces sintió como su cara pasaba por todas las tonalidades que pudiera tener el color rojo sin saber si lo que sentía era vergüenza o rabia o las dos cosas.
-¡Maldita sea!-exclamó incorporándose de repente haciendo que su rejuvenecido padre diera un bote del susto.-¡Hace menos de 24 horas que me he declarado y ahora me vienes tu con esta pinta! ¡¿Cómo quieres que supere este sentimiento si tú no haces más que liarla?!
-¡L-Lo siento! ¡¿Pero porque te enfadas?! ¡Si yo solo quería ayudarte!-preguntó Shirou preocupado viendo como los ojos de su hija salían fuego.
-¡Me saca de quicio que seas tan guapo!-le echaba en cara como si eso fuera lo peor del mundo.-¡Si haces estas cosas nunca podré superar esto!
-Esto…Atsumi, de verdad, que yo no pretendía esto…-murmuró Shirou con una gotita tras su nuca viendo como su hija se tiraba de sus largos cabellos llena de rabia contenida.
Lo bueno es que casi nadie parecía estar percatándose de ese pequeño encuentro familiar, cada uno de los adultos había ido a ayudar a los muchachos caídos. Atsumi entonces, fue cuando se fue fijando en que su padre no era el único que había rejuvenecido, ahí estaba Kazemaru ayudando a Kirino a levantarse mientras Kariya se interponía con ojos de fuego para ayudar al pelirosado el mismo. Endou ayudaba a Tenma y a Shinsuke ¿Ese de ahí no era…?
-¿Akio…san?-pronunció quedadamente viendo al mohicano que ayudaba a Shindou.
-No recuerdo haberte adiestrado para que te derribasen disparos de tan poca fuerza-se burló Fudou mirando a su discípula cuando sintió que lo miraba con cara de sorpresa-Voy a tener que duplicarte el entrenamiento, los de Kidou te parecerán unas vacaciones en comparación a los que te esperan conmigo ¿me entiendes?
Atsumi se quedó en silencio unos segundos mirando a su maestro antes se señalarlo con el dedo índice de su mano derecha y poniendo una expresión de grima.
-Que mal te sienta la juventud…-le soltó y Shirou no pudo evitar que se le escapase una pequeña carcajada.
-¡¿Eso es todo lo que te preocupa?!-exclamó el mohicano con una vena de enfado saliéndole de la cabeza ante esa reacción.
-Haruna…-murmuró Kidou acercándose hacia donde estaba la jaula que mantenía aprisionada a su hermana.-Te sacaré de ahí.
-Onii-chan…
-Voy a sacarte de ahí y a llevarte de regreso a casa sana y salva, cueste lo que cueste, hasta entonces ten paciencia y espera.
-Confió en ti…-murmuró Haruna al ver ahí al hermano mayor al que siempre admiró y que siempre la protegía contra todo peligro.-Confió en ti…y te estaré animado como siempre he hecho, sé que ganarás porque tú nunca me has fallado.
Kidou asintió con una sonrisa antes de alzar la mano.
-¡Haremos un cambio de seis jugadores!-dijo Kidou dirigiéndose a Kibayama quien apretaba la mandíbula-¡Es lo justo!
-¡Tenma!-llamó Endou al centrocampista del viento que se encontraba arrodillado en el suelo-¡Vamos a enseñarle lo que vale el futbol del Raimon!.
-¡Hai!-asintió Tenma francamente emocionado de poder compartir el campo junto a su entrenador.
-No me saquéis…-murmuró Hikaru cuando Fudou se acercaba a él con intención de ayudarlo a levantarse-Fudou-san…no me saques del campo.
-Kageyama, déjanos esto a nosotros, de momento-dijo Fudou arrodillándose a su lado.-No tardarás en volver a estar aquí, pero ahora tienes que descansar.
-¡No!-exclamó tomándole con fuerza del brazo-Por favor, Fudou-san, no me obligue a abandonar el campo. Ahora no me puedo retirar, si lo hago, sé que luego no podré volver a entrar.
Fudou se quedó mirando largamente al tembloroso Kageyama que rogaba por permanecer en el campo de juego. Tras estar un buen rato mirándole largo y tendido dejó salir una sonrisa.
-¿Estas preocupado por lo que te ha dicho ese chico?-preguntó Fudou atrayendo la atención del pelimorado sorprendido por que el oji-verde hubiera escuchado toda esa conversación cuando ningún otro de sus compañeros se había percatado.-No te voy a mentir, Kageyama, pero todo lo que ha dicho es verdad. Tienes un enorme poder dentro de ti que ahora mismo no eres capaz de dominar. Se está despertando y de un momento a otro saldrá y arrasará con todo lo que esté delante.
-Pero…yo…
-Pero…ahora mismo es ese poder lo que puede salvarnos a todos-sonrió el de ojos verdes tendiéndole la mano para ayudarlo a levantarse-A veces uno debe arriesgarse para que las cosas salgan bien.
-H…Hai-exclamó el pelimorado tomando la mano del mohicano y levantándose de un salto.
¡Luego de los extraños acontecimientos, el juego se reanuda!
La nueva formación del equipo Raimon varió tras los cambios. Shinsuke dejó la portería para cedérsela a Endou y fue a darse un respiro al banquillo mientras en la defensa se encargaba Fubuki. Kariya había sido mandado al banquillo para su enorme disgusto dejando que Kazemaru ocupara su puesto en la defensa junto a Kirino. Con Shindou tomando descanso en el banquillo el puesto de capitán que temporalmente tomado por el propio Endou. Tsurugi y Hikaru ocuparon los puestos de delanteros. Tenma permaneció en el centro del campo junto a Atsumi, Kidou y Fudou.
-Oe, Kageyama…-murmuró Tsurugi quien solo recibió una mirada que le daba a entender que lo escuchaba-No hagas tonterías.
-Eso haré.
-¡SA MINNA! ¡Vamos a jugar al fútbol!-exclamó Endou desde la portería.
-¡HAI!-exclamaron todos con el ánimo contagiado por el capitán.
En cuanto sonó el pitido de inicio Tsurugi pasó el balón a Hikaru que a su vez dio un pase hacia atrás mandándosela a Tenma. El centrocampista del viento corrió unos cuantos metros con el balón hasta que la silueta de Shuu pasó por frente suyo arrebatándole el esférico en un visto y no visto y entonces el moreno le paso a Kibayama.
-¡Esto es un juego de niños!-dijo Kibayama corriendo hacia la portería pero se encontró con el enorme cuerpo de Kabeyama.
-¡The Wall!-invocó el gran defensa haciendo aparecer un enorme muro del suelo que se asimilaba al pico de una montaña.
-¡¿Esa maldita supertecnica vieja me ha detenido?!-preguntó sorprendido Kibayama al ser derribado.
-¡Es la forma mejorada del The Wall!-sonreía Kabeyama-¡Les mostraremos el espíritu de las ligas profesionales!-exclamó tomando posesión del balón y pasárselo a su compañero Kazemaru.
-¡Hai!-expresó sonriente el peliazul recibiendo el balón con el pecho.
-¡No te dejaré!-exclamó otro de los adultos corriendo hacia Kazemaru.
-¡Shippu Dash!-invocó ahora el peliazul moviéndose rápidamente alrededor de su oponente a forma de regate con una velocidad tan vertiginosa que era imposible seguirle con la vista.-¡Fubuki!-pateó el balón en dirección a su compañero que había subido a la delantera.
-Ruge con fuerza…-murmuró el peliplata antes de cortar el aire con un aire frío y con escarcha que comenzó a rodear al esférico-¡Eternal Blizzard!-exclamó antes de que un balón rodeado de una furiosa ventisca se impulsará hacia delante-¡Kidou-kun! ¡Haz una cadena de disparos!
Entonces Kidou intervino llevando sus dedos a su boca y dando un agudo silbido que sirvió de señal para que Fudou y Kazemaru echaran a correr hacia delante y varios pingüinos comenzaron a surgir de la tierra levantando unos pequeños cristales de hielo como si surgiera de un glacial.
-¡Koutei Penguin…!-exclamó Kidou antes de patear el balón en dirección a los compañeros que habían corrido hacia delante.
-¡…Nº2!-exclamaron Fudou y Kazemaru al mismo tiempo que pateaban a la vez el esférico que inmediatamente y seguido por esos pingüinos se dirigió hacia la portería del contrario.
-¡Increíble!-exclamó al ver esa cadena de sincronización entre todos.
-¡Una jugada de equipo perfectamente sincronizada!-exclamó sorprendido Hikaru ante todo lo que estaba viendo.
-Es el legendario Koutei Penguin Nº 2-decía Atsumi viendo con admiración la técnica que vio realizar a su maestro para mostrarles el Nº3.
El portero de Zero comenzó a invocar su supertecnica de parada para intentar detener aquella antigua pero poderosa supertecnica sin embargo grande fue su sorpresa cuando creyó que cuando el balón iba a hacer contacto con su mano se desvió y fue directamente la jaula donde se encontraba presa la adulta peliazul…rompiendo los barrotes en mil pedazos y Haruna se vio perdiendo el equilibrio y cayendo al vacio.
-¡No me digas que han desviado el tiro a propósito!-gruñó Kibayama.
-AAAAAH-gritó la peliazul al verse caer.
-¡NOOO!-exclamaron Kidou y Atsumi al mismo tiempo, esta ultima llevándose las manos a la cabeza.
-¡Ice Gruond!-invocó Fubuki justo en ese momento haciendo aparecer una larga rampa de hielo donde Haruna cayó y fue deslizándose en dirección al campo. Un pequeño brillo se deslizó por el cuerpo de Haruna y entonces, el camino de hielo se terminó y de nuevo estaba en los aires aunque a mucha menos altura.
-¡KYAAA!-gritó la joven profesora.
-¡ESTOY LLEGANDO ESTOY LLEGANDO ESTOY LLEGANDO!-gritaba una voz pasando por el lado de Fubuki.
-¡Atsuya!-exclamó Shirou al verle correr a toda velocidad.
-¡Abunai!-exclamó Kabeyama al temerse un tremendo golpe.
El silenció reinó antes de que varias sonrisas del equipo Raimon fueran esbozadas. Haruna abrió sus ojos azules encontrándose con que no había caído al suelo sino sobre algo blando. Se encontró con la situación en la que su hermano la tenía abrazada por la cintura desde atrás y su hija bajó su cuerpo poniendo una cara dolorida por el tremendo golpe.
-¡He…llegado…!-musitó dolorida la del mechón rosa alzando una mano con el símbolo de la victoria hasta que se dio cuenta de un detalle importante-¿Eh? ¿Mamá? ¿Eres tú?
Haruna miró extrañada a su hija arqueando una ceja antes de fijarte en un par de detalles que le llamaron la atención. Atsumi la miraba como si fuera un ciclope de tres cabezas y ahora podía percatarse que el abrazo que su hermano le daba desde atrás era demasiado grande para ser los brazos de un chico que tenía ahora la apariencia de catorce años. Volvió a mirar a su hija y de repente sentía que había pegado un repentino estirón, parecía ser tan alta como ella pero una loca idea cruzó por su cabeza ¿y si no era Atsumi la que había crecido? Poco a poco, y aun rodeada por los brazos de su hermano, se vio a sí misma, encontrándose con la sorpresa de no llevar puesto su ropa típica que usaba para ir al trabajo, iba vestida con lo que parecía ser el uniforme escolar femenino del instituto Raimon, como las gerentes. Se pasó las manos por la cara notándola más redonda e infantil que antes, tocó su cabello y era más corto de como lo solía llevar ¿acaso había…?
-Mamá, has rejuvenecido…-soltó Atsumi respondiendo a la pregunta mental que se había quedado a medias en la cabeza de Haruna.
-No puede ser…-murmuró la oji-azul tocándose varias veces para cerciorarse de lo que de verdad ocurría.
-En realidad, si que puede ser…-murmuró Fudou a un lado-Haruna ha caído al centro del campo…creo que por eso ha rejuvenecido, le ha pasado lo mismo que a nosotros.
-Claro, eso tiene una gran lógica…sin embargo nadie es capaz de saber decirnos el porqué al entrar al campo los adultos han rejuvenecido así porque si-musitó por lo bajo Kariya desde el banquillo con cara de "que idiotas son todos"
-O-Oye…esto no será permanente ¿verdad?-preguntó Haruna mirando a Fudou con cara de espanto.
-No, en cuanto salgas del campo deberías regresar a la normalidad.
-¿Debería?-preguntó Atsumi arqueando una ceja.
-¿Tengo cara de físico o algo así? Yo que sé, esto ha pasado porque Haruna ha entrado en el campo, por lógica, si sale debería regresar a su edad normal.
-Eso no nos garantiza nada…-protestó Atsumi-Y por cierto ¿podéis quitaros de encima de mí? Aunque hayáis encogido ¡Seguís pesando!
-Ah, lo siento, Atsu-chan-se disculpó Haruna intentando levantarse de encima de su hija pero los brazos de su hermano se lo impidieron cuando la estrecharon contra su pecho.-O-Onii-chan…
-Menos mal…-murmuraba Kidou contra su espalda-…menos mal…
-Onii-chan…-murmuró ruborizada la peliazul al sentir la respiración de Yuuto cerca de su cuello dando suspiros de alivio al verla al fin a salvo.
-Oeeeeeeee-gruñó largamente Atsumi al sentirse ignorada-Oye, yo también me alegro de que éste bien, de veras, soy la primera en celebrarlo, luego hacemos una fiesta si queréis…¡Pero me estáis aplastando!-exclamó irritada, estaba vez consiguiendo que le prestaran atención y se quitaran de encima dejando a la centrocampista respirar al fin.
-¿Estás bien, Atsu-ch…?-empezó a preguntar Haruna.
-No me vuelvas a llamar así-gruñó Atsumi sentándose en el sitio para sorpresa de Haruna y señalándola con una mirada seria-Y Kidou…¿se puede saber porque he tenido que acabar yo siendo también tu colchón?
-Es tu culpa por haberte puesto debajo-dijo Kidou encogiéndose de hombros como si con él no fuera la cosa.
-Jajaja, que momentazo, contigo ahora sí que puedo-sonrió maquiavélicamente la centrocampista tronando sus puños dispuesta a darle de puñetazos al rastoso aprovechando que ahora tenían el mismo tamaño.
-¡Fubuki, Fubuki!-exclamó Tenma interponiéndose al ver que allí iba haber una carniceria-Apaga esa sed de sangre, no es momento.
-Quítate de en medio, Matsukaze, no volveré a tener una oportunidad como esta-protestó la del mechón rosa.
-¡Atsuya!-exclamó Shirou con los brazos en cruz-Ya basta y vuelve a tu posición.
-…Kuso…-murmuró la oji-rojo incapaz de desobedecer a su padre y mirando a Kidou con odio-Algún día…
-Je, no cuentes con ello….-se burló el otro oji-rojo arqueando una ceja divertido.
-Mamá-llamó la centrocampista oscura-Me alegro de que estés bien…
-Atsu-ch…-pronunció emocionada la rejuvenecida.
-En serio, deja de llamarme así-gruñó ella avergonzada antes de tomar del brazo a Hikaru que se encontraba cerca de allí y volver juntos a las posiciones de cada uno.
-¿Qué le pasa?-murmuró confundida Haruna viendo a su hija y al delantero oscuro alejarse.
-Que tu hija va haciéndose mayor-dijo Kidou pasando su mano por su cabellera.-Venga, vete al banquillo, ahora ya puedo estar tranquilo.
-Onii-chan, yo…
-Hablaremos después ¿de acuerdo?-le propuesto tomándole de la mano-Cuando regresemos a Inazuma, hablaremos…
-Hai…-murmuró antes de ir corriendo hacia el banquillo donde sus estudiantes la esperaban. Para alivio de todos, Fudou tenía razón en su deducción, cuando Haruna salió de la línea que limitaba el campo volvió a su edad normal y entonces fue recibida siendo abrazada por Aoi y Akane y rodeada por sus estudiantes.
-Ya todo está bien…-murmuró Tenma viendo a su profesora al fin a salvo.
-¡Personas como tú no tienen el poder suficiente para superarnos!-dijo Kibayama señalándose a sí mismo y refiriéndose al resto del equipo.
Entonces el pitido de saque de banda sonó, uno de los adultos pasó el balón hacia Kibayama quien dio un gran grito rodeando al balón de una energía dorada.
-¡Fu! ¡Rin! ¡Ka! ¡Zan! ¡Destroyer! -invocaron uno a uno los adultos y a la vez mientras el balón era rodeado por distintos elementos, entiéndase como "viento, bosque, fuego y montaña.
El esférico rodeado por la fuerza de la naturaleza fue disparado hacia la portería del Raimon donde Endou lo esperaba. El castaño volteó su cuerpo unos cuantos grados colocándose la mano sobre el pecho y saliéndole entonces un brillo amarillo.
-¡¿Esa es la God Hand?!-preguntó Ichino al reconocer las características de la supertecnica.
-¡No, no lo es!-respondió Aoyama al ver que Endou de pronto golpeaba el suelo con su puño.
Entonces unas enormes alas que luz salieron del golpe que Endou había dado.
-¡God Hand…V!-invocó Endou con su voz haciendo eco en todo el estadio mientras una enorme mano salía de la suya propia deteniendo sin el mas mínimo esfuerzo el disparo de Kibayama y los suyos.
-¡Es la versión mejorada del God Hand!-exclamó admirado Ichino.
-¡Aun no hemos terminado!-exclamó Kibayama molesto de nuevo con la posesión del balón y corriendo hacia la portería mientras Kirino corría de frente hacia él.
-¡Yo te detendré!-advirtió Kirino y se percató que a su vera su ídolo, Kazemaru Ichirouta, corría a su vera, de nuevo con su aspecto adulto ¿Cuándo había vuelto a la normalidad?
-¡Kirino! ¡No pienses que puedes con la defensa tu solo!-aconsejó el peliazul mirándole.-¡Todos necesitáis el trabajo en equipo para tener una defensa ordenada!
-¡Entendido!-sonrió Kirino asintiendo-¡Atsuya!-exclamó y el centrocampista, reconociendo su instrucción le arrebató el balón a Kibayama de una barrida llegándole directamente al pelirosado.-¡Kageyama!-grito pasándole el balón al pelimorado quien en ese momento corría junto a Kidou.
-¡Kantoku!-exclamó Hikaru al reconocer a adulto.
-¡No le temas al balón!-le advirtió sorprendiendo al muchacho-¡Es normal que tengas miedo después de lo que ha pasado pero ahora el equipo cuenta contigo como delantero que eres! ¡Debes mantener tu mirada puesta solo en el balón y en los compañeros que te apoyan!
-¡Sí!-asintió Hikaru con la vista fija en su alrededor para luego, al sentir que le iban a hacer una barrida dio un salto esquivando la entrada, tenía la portería a tiro justo-¡Yoos!-sonrió viendo su oportunidad pero entonces un brusco y doloroso latido lo recorrió entero e instintivamente llevó su mano a su pecho como si estuviera teniendo una especie de infarto. Cerró un ojo ante tal sensación de dolor y enseguida con su otro ojo divisó al compañero que estuviera más cerca.-¡Atsuya!-exclamó pasando el balón desde el aire antes de desplomarse en el suelo.
-¡Hikaru!-exclamó Atsumi deteniéndose al ver que su amigo caía al suelo sufriendo convulsiones.
-¡No te detengas!-ordenó Shirou que pasaba por su lado-¡No dejes que su esfuerzo sea en vano!
Atsumi dudó unos segundos preocupada por el segundo delantero oscuro pero finalmente, cuando vio que Kidou iba con él para atenderlo volvió a echar a correr colocándose junto a su padre y corriendo ambos al mismo ritmo.
-¡No dejes que otra cosa ocupe tus pensamientos! ¡Sobretodo no dejes que los compañeros que se han esforzado para que te llegue el balón caigan en saco roto! ¡Muévete entre los rivales como si fueras una ventisca!
-¡Bien!-asintió Atsuya y entonces, cuando tres defensas de Zero fueron a detenerle se escurrió de ellos dando un salto con el balón-¡Tsurugi!-exclamó pasándole el balón en el aire.
-¡Tsurugi, escucha!-dijo Fudou corriendo a su lado-¡Los amigos son aquellos en los que puedes confiar y en los que pueden confiar en ti!-entonces soltó una pequeña risa-Aunque creo que eso lo sabes sin necesidad de que yo te lo diga.
Un rubor apareció en las mejillas del delantero, ante la evidencia.
-¡No es eso!-quiso protestar Tsurugi avergonzado.
-¡Tsurugi!-llamó Tenma quien estaba a su lado izquierdo.
-¡Tenma! ¡Voy a pedirte que me ayudes un momento!-dijo Tsurugi viendo al de remolinos.
-¡Entendido!-asintió Tenma.
Tsurugi tomó impulso para saltar mientras Tenma corría tras él con el balón en su posesión y un viento huracanado comenzaba a rodear al balón. Tenma dio una patada al balón en dirección a Tsurugi al mismo tiempo que saltaba para ponerse a la par que su compañero, entonces el balón fue rodeado tanto por viento como por una niebla de oscuridad. Ambos chicos tomaron impulso y patearon al mismo tiempo el esférico.
-¡Black Hurricane!-invocaron ambos antes de que el balón fuera despedido hacia la portería de Zero.
-¡¿NANI?!-exclamó Hakuryuu al ver esa supertecnica que parecía ser la contraparte de la suya.
-No os voy a…-fue todo lo que pudo decir el portero antes de ser golpeado con fuerza por el balón y entrara dentro de la portería.
¡GOL! ¡Zero ha sido alcanzado y de nuevo tenemos un empate!
-Tsurugi…-gruñó Hakuryuu enfurecido-¡¿Cómo te atreves?!
-¡Hikaru!-exclamó entonces Atsuya corriendo hacia donde se encontraba el delantero.
Hikaru estaba sentado en el suelo con la mano derecha apretando fuertemente su uniforme en la parte donde debía estar su corazón. Estaba pálido, sudaba mucho, y no dejaba de jadear como si el aire no le llegase a los pulmones.
-Kageyama…-murmuraba Kidou viendo el sufrimiento del muchacho.
-No…me…saque…-rogó mirando como su amiga se acercaba-No le diga nada…
-¡¿Qué te ha pasado?!-exigió saber Atsuya arrodillándose frente al pelimorado y siendo imitada por Tenma para luego ver al delantero ser rodeado por todos sus compañeros.
-Hice un mal gesto y me he hecho daño-mintió el pelimorado fingiendo malestar en sus costados-Pero estoy bien, creo que mi cuerpo solo está resentido.
-Pero, si parecía que te hubiera dado un ataque-inquirió Kirino quien había presenciado lo mismo que Atsuya.
-Daijobu, no hay nada por lo que preocuparse de verdad-dijo poniéndose en pie como buenamente podía.
-Hikaru, no sé si es buena idea que sigas jugando…-dijo Atsuya prudentemente.
-¡Estoy bien, he dicho!-dijo con algo de brusquedad-¡Atsuya, tengo que jugar! ¡Tengo que hacerlo!-gruñó lanzándole una mirada de soslayo a Shuu que también lo miraba a él.-¡Hay alguien contra quien no puedo perder!
-Pero…¡Kantoku!-exclamó Atsuya dirigiéndose a Kidou.
-Kageyama quiere seguir…-dijo el rastoso con un suspiro-No está lesionado y no parece que tenga nada que le impida jugar.
-¿Qué no tiene nada? ¡¿Pero usted le ha visto la cara?!-exclamó mosqueado señalando la cara pálida del delantero.
-Eso es por estar tanto tiempo jugando, tu cara no está mejor que la suya-señaló Kidou.
-Tendría que haberte pateado el trasero cuando tuve la oportunidad…-musitó por bajo Atsuya entre dientes.
-¿Tu qué opinas?-preguntó Endou por lo bajo a Fudou mirando al joven Kageyama quien andaba hasta su posición todavía sosteniéndose el pecho.
-Que el partido tendrá un final interesante-sonrió Fudou-Pero el futuro de Kageyama lo veo muy incierto.
-Bueno…¡A partir de ahora es vuestra lucha!-dijo Endou haciendo que sus jugadores se voltearan a verlo.-¡Recordad que ahora sois vosotros los que lleváis con vosotros el espíritu del relámpago!
-¡Hai!-asintieron todos.
-Esto no puede estar pasando…-musitó Kibayama mirando sorprendido el panel que indicaba los números del marcador, ahora marcado empate. Entonces su teléfono móvil sonó en ese momento. Lleno de nerviosismo, tomó el aparato sabiendo perfectamente de quien se trataba.-¡¿Si?!
He tenido suficiente-se escuchó la voz del Seitei desde el otro lado.
-¿Eh? Pero…
Regresa al banquillo-ordenó el moreno colgando de inmediato tras decir eso dejando a Kibayama abatido y con los pelos de punta.
-Seitei.-escuchó la voz de un subordinado que acababa de entrar.-Tengo noticias de Kurebayashi Zen.
-¿Le habéis encontrado?-preguntó con tono serio.
-Bueno…en realidad no pero le hemos visto tomar un barco para salir de la isla.
-¿Y de quien es ese barco?
-Mi señor…era uno de los barcos del V Sector…pero el que navegaba no ha contestado a la comunicación que le dimos.
-Ya…-suspiró recostándose en el respaldo de su asiento-Es decir, que se ha vuelto a escapar ¿eh?
-Lo lamento, mi señor.
-Quiero a ese niño en mi presencia…es demasiado valioso para dejarlo campar a sus anchas.
-¡Hai!-asintió con un gesto.
-¡Cambio de jugadores!-exclamó Kibayama una vez guardó su teléfono.-¡Hakuryuu! ¡Si perdéis este partido no mereceréis ni vivir!
Aquella afirmación llegó como un golpe para todo el equipo Zero no pudieron creerse que su entrenador de verdad había dicho esas palabras. Kibayama estaba desesperado por ganar, sentía que si perdía, perdería también el favor del Seitei y su vida estaría acabada, necesitaba meterles presión aquellos mocosos para derrotar al Raimon o estarían acabados.
¡Los equipos regresan a su alineación y Zero da la patada de reanudación!
En cuanto sonó el pitido Shuu le hizo un suave pase a Hakuryuuy para su sorpresa este salió como una bala con el balón hacia el campo contrario.
-¡Hakuryuu!-lo llamó Shuu.
-¿Qué no merecemos vivir?-se cuestionó el delantero luminoso aumentando aun mas su velocidad-¡Somos el equipo definitivo!-y entonces su avatar volvió a aparecer igual de rápido que su carrera.
-¡Es muy rápido!-exclamó Shindou yendo tras él junto a Tsurugi.
-¡MAJIN PEGASUS ARC!-invocó Tenma delante dispuesto a detener a Hakuryuu.
Ambos avatares colisionaron y lucharon entre ellos, buscando someter al otro. La cabeza del dragón intento picotear al otro hasta que al final la fuerza del Pegaso demoniaco salió victorioso y Hakuryuu fue impulsado hacia atrás.
¡Oh no! ¡La feroz arremetida de Matsukaze hace retroceder a Hakuryuu!
-¡Kurumada-sempai!-exclamó Tenma pasando el balón.
-¡Fubuki!-exclamó el pelinegro haciendo un nuevo pase hacia el del mechón rosa tras haber esquivado una entrada.
-¡TSUKINO MAHOU HEKATE!-invocó la ojirojo mostrando al avatar de la hechicera antes de dar un salto y un aura negra comenzó a envolver su pierna derecha como un pequeño remolino dejando escuchar gemidos fantasmales-¡AMAI KYOFU!-gritó antes de chutar y hacer que aquel remolino impulsará el balón hacia la portería.-¡Entraaaaaa!-gritó la ojirojo al mismo tiempo que el balón golpeaba con fuerza al portero y entraba dentro con él con ferocidad.-Lo he hecho…
-¡Muy bien, Fubuki!-escuchó la voz de Kurumada que lo felicitaba desde atrás.
-¡¿Has visto eso, Hikaru?! ¡Lo que…!-exclamó eufórico el peliazul dándose la vuelta para mirar a su amigo, pero su alegría y sus palabras se cortaron de pronto al ver el estado del delantero. Sudaba mucho más que antes y jadeaba de forma casi convulsiva, no parecía ni siquiera darse cuenta de que acababan de adelantarle en el marcador a Zero.-Hikaru…
¡Raimon recobra las fuerzas de nuevo! ¡Raimon toma la delantera a Zero!
-Parece que es algo inesperado…-comentó Shuu a Hakuryuu que pasaba en ese momento por su lado.
-Todos hemos aspirado a ser los definitivos, derramando sangre y lágrimas durante todo este tiempo-susurró Hakuryuu con toda intención de que su compañero en la delantera lo oyera.
-El Raimon es más fuerte de lo que esperábamos, solo eso-sonrió Shuu con total calma posando su mano sobre el hombro de su compañero para luego verlo darse la vuelta y tomarlo bruscamente de la muñeca.
-¡Admito que son fuertes!-reconoció Shuu con la furia reflejada en sus ojos-¡Pero yo juré que estaría en la cima de todo! ¡Me niego a perder aquí!
Shuu volvió a sonreír viendo el rostro de su compañero peliblanco.
-Hakuryuu ¿debería liberar mi poder?-preguntó con aire inocente y al mismo tiempo de misterio.
-Es cierto…-murmuró el peliblanco como si acabara de recordar su as en la manga-Esta es nuestra lucha. No tiene ningún sentido si no usamos todo el arsenal.
-Sin embargo…-murmuró muy bajo el moreno observando por el rabillo del ojo al pelimorado que estaba con el Raimon, que no dejaba de jadear y sostenerse dolorosamente el pecho-Muy pronto se decidirá esto…
Y después del nuevo silbatazo comenzaron una batalla entre avatares. Las colisiones entre las bestias de ambos equipos resonaban por todo el campo compitiendo con los gritos que proliferaba el público. A los cinco usuarios de avatar del equipo Raimon se veían en dificultades en detener a los de Zero, atacaban con más ímpetu que antes, la desesperación estaba embargándolos y ahora atacaban con más fuerza para derribarlos.
-¡Están concentrando todo su poder en los avatares!-advirtió Shindou tras una nueva colisión.
-¡Vamos, Shuu!-indicó Hakuryuu sonriendo y mirando hacia atrás.
-¡¿Nani?!-exclamó Tenma.
-¡AAAAAAAAH!-bramó el moreno mientras un aura negra y morada y tentáculos del mismo color aparecían a su alrededor haciendo aparecer una enorme criatura humanoide de su espalda de voluminosa cabellera negra y algunos mechones blancos con la punta de estos rojos, ojos amarillos, portando una enorme y peligrosa espada.-¡GOD OF DARKNESS, DARK EXODUS!
La expansión de la fuerza de aquella cosa llegó a Hikaru como un fuerte empujón. Un nuevo y muy doloroso latido hizo que su sangre dejara de fluir y la respiración se le cortase de inmediato. Sus pupilas se dilataron ante aquel horrible dolor y llevó sus dos manos al pecho intentando coger un aire que no le llegaba a los pulmones. Empezó a sentir fuertes sofocos y al mismo tiempo un frío gélido recorrerle entero, el estomago se le revolvió y un incesante dolor de espalda comenzó a atacarle.
-¡¿Nani?!-exclamó Atsuya sorprendido aun reteniendo a uno de los oponentes mientras miraba aquel avatar.
-¡Es el avatar de Shuu…!-exclamó Tenma.
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARG!-se escuchó un horrible grito.
Irremediablemente todo el equipo se volteó a ver encontrándose con la espantosa imagen de ver a su segundo delantero caer de rodillas sosteniéndose con mucha fuerza el uniforme del club por la zona donde se encontraba el corazón. Un estremecimiento les recorrió a todos al ver al pelimorado en ese estado. Era definitivo. Estaba sufriendo un infarto.
-Hikaru…-murmuró Atsuya en shock al ver a su amigo a punto de desplomarse.-¡HIKARU!-gritó tras procesar la información deshaciendo entonces su avatar de manera inconsciente.
-¡Fubuki, no!-advirtió Shindou al ver su defensa debilitada con la desaparición del avatar de la hechicera.
-¡Hazlo, Shuu!-exclamó Hakuryuu viendo el hueco que había dejado el centrocampista oscuro al voltearse para ir donde su amigo.
Shuu recibió el balón y, tal como hacia su compañero, se deslizó por el suelo mientras su avatar arrastraba la punta de su espada listo para dar una estocada.
¡Esta es su oportunidad! ¡Shuu avanza hacia la portería del Raimon!
La enorme espada del Éxodo Oscuro cayó clavándose en el suelo como caído del cielo, entonces su portador la volvió a tomar sacándola de donde estaba enterrada al mismo tiempo que una energía oscura iba invadiendo el balón y Shuu dio un giro para patearlo con el talón.
-¡AXE OF THE DEMON LORD!-gritó Shuu al mismo tiempo que pateó el balón y su avatar, a su vez daba una estocada con su enorme espada.
El balón hizo su recorrido, ni siquiera Shinsuke fue capaz de verlo venir cuando el balón entró por su lado y él acabó saliendo por los aires y estrellándose contra el suelo, fuera del campo.
¡Gol! ¡Zero empata en el marcador! ¡Espera, algo sucede en el Raimon! ¡El jugador Kageyama no se levanta!
-¡Hikaru! ¡Hikaru! ¡Hikaru!-lo llamaba desesperado Atsuya sosteniendo al pelimorado en sus brazos, el muchacho se retorcía con dolor, tenía unas oscuras ojeras bajo los ojos, los cuales apretaba con mucha fuerza, seguía jadeando y continuaba apretando su pecho a la altura del corazón. Lo veía tan mal, sentía que se le estaba yendo, su amigo se estaba yendo, Atsuya tomó una bocanada de aire y no pudo evitar que su boca llamará a la primera persona que su mente reclamaba para esa situación-¡Kidou! ¡Kidou! ¡Ayúdale! ¡Ayúdale, Kidou!-llamaba presa del pánico.
El de rastas, al escuchar el llamado desesperado de su sobrina, sus pies se movieron solos y corrieron hacia su posición. Los demás jugadores dejaron paso al estratega del viejo Inazuma Japan, quien se arrodilló al lado de su sobrina viendo el deplorable estado en el que se encontraba el segundo delantero.
-¡Necesita un médico!-exclamó Atsuya mirando a Kidou-¡Está muy mal!
Kidou tomó la muñeca de Hikaru y comenzó a hacer un rápido análisis intentando encontrar una explicación al repentino sufrimiento del pelimorado. No entendía bien lo que ocurría, Kageyama es un muchacho muy sano y demasiado joven para sufrirlos, pero los síntomas que mostraban era claramente una parada cardíaca pero ¿Qué era lo que lo había provocado? Entonces miró por el rabillo del ojo y observó como el delantero oscuro de Zero hacia desaparecer a su avatar mirando el estado del pelimorado.
-¿Hikaru?-escuchó entonces la voz de Atsumi, y Kidou volteo a ver de nuevo al pelimorado.
Hikaru había dejado de retorcerse y de apretarse tanto el pecho, su respiración seguía jadeante haciendo subir y bajar su pecho con rapidez pero con mucha más tranquilidad que hace apenas unos segundos. El muchacho no había perdido la consciencia pues estaba con los ojos entreabiertos mirando al vacio como si se hubiera aliviado de un dolor muy fuerte.
-¿Atsu…? ¿Kidou…?-decía entrecortadamente el delantero todavía jadeando.
-¡Hikaru!-volvió a decir Atsumi sin tener en realidad ni idea que más decir o que hacer, su mente seguía yendo a toda máquina y todas sus ideas estaban alborotadas debido al subidón de adrenalina que estaba corriéndole por las venas, impidiéndole hacer cualquier movimiento con tal de no hacer sufrir a su compañero.
-Kageyama ¿Cómo te sientes?-preguntó Kidou mirando al delantero quien enfocó su mirada en las gafas de su entrenador.
-B-Bien…creo…
-¡¿Bien, dices?!-exclamó Atsuya sin dejar de sostenerle la cabeza con una de sus manos-¡¿Qué narices ha pasado?! ¡Te ha dado un ataque!
-No ha sido un ataque….-murmuró Hikaru de forma inaudible como si en realidad no estuviera dirigiéndose a nadie.
-Se acabo, Kageyama, tienes que irte a descansar al banquillo-dijo Shindou.
Aquellas palabras hicieron que de nuevo el segundo delantero abriera los ojos de espanto.
-¡NO!-exclamó fuertemente incorporándose a toda velocidad de los brazos del centrocampista oscuro y tomase con fuerza por el cuello de la camisa a su capitán-¡Nadie me va a sacar del campo! ¡¿Me has oído?!
-¡¿Kageyama?!-exclamó Shindou sorprendido por ese comportamiento.
-¡Hikaru! ¡¿Qué estás haciendo?! ¡Suéltale!-ordenó Atsuya tomándolo por detrás, pasando sus brazos bajo las axilas del delantero y separándole del capitán de un tirón.
-¿Ha que ha venido eso…?-preguntó Kirino viendo como Hikaru estaba apretando los dientes pero no hacía nada por liberarse del aprisionamiento del peliazul.
Kidou se quedó mirando el comportamiento del pelimorado, aquella especie de ataque había sido producida por la aparición del avatar del delantero oscuro de Zero, eso era algo claro e indiscutible pero la pregunta era ¿Por qué? Los avatares no causan estas cosas en la salud de los otros jugadores. Kidou tenía una teoría pero o estaba seguro hasta que punto podía ser cierta, solo podía hacer una cosa ante esta situación.
-Todos volved a vuestras posiciones-ordenó entonces Kidou levantándose del sitio para sorpresa de los presentes.
-¿Va a dejar que Kageyama siga jugando?-preguntó Shindou.
-No tiene nada malo que le impida jugar…-contestó dándose la vuelta para volver al banquillo.
-¡¿Qué no tiene nada?! ¡¿Está de broma?!-gruñó Atsuya soltando a su amigo para dirigirse a su entrenador-¡¿Acaso no lo ha visto?!
-Volved a las posiciones he dicho…-volvió a ordenar mientras se dirigía de nuevo al banquillo.
-Kidou…-gruñó Atsuya muerto de enfado ¿acaso a su entrenador le daba igual el estado de Hikaru? No estaba en condiciones de jugar y le permitía seguir en el campo ¿es que acaso quería que muriera?-Hikaru, tienes que…
-No-negó Hikaru dándole la espalda y volviendo a su posición-Ya te lo he dicho, hay alguien contra quien no puedo perder.
-¡Pero Hikaru…!-exclamó Atsuya mientras el aludido se alejaba ignorándolo completamente.
-¿Tu qué opinas, Kidou?-preguntó Endou con los brazos cruzados viendo al equipo.
-Que ya no sé cómo puede acabar esto-dijo suspirando el oji-rojo.
-Creo que los chicos solo van a poder usar el avatar una vez más…-comentó Kazemaru viendo el estado de los del Raimon.
-Pero eso también se aplica al equipo Zero-secundó Shirou viendo que los de Zero tampoco estaban mejor que sus chicos.
¡Estamos a pocos minutos de acabar el segundo tiempo! ¡Ambos equipos agotan sus recursos en estos momentos finales!
-Tú…-gruñó Atsuya interceptando a Shuu quien ahora estaba en posesión del balón-¿Qué le has hecho a Hikaru…?
Sin embargo, Shuu solo le sonrió sin contestarle.
-¡Hakuryuu!-exclamó Shuu esquivando a Kurumada, quien intentaba hacerle un bloqueo y a Atsuya.
El peliblando recibió el esférico pero de pronto se vio interceptado por Kirino y Kariya.
-¡Defensas, detenedlo!-ordenó Shindou-¡Zero no puedo seguir usando a sus avatares!
-¡Lo tenemos!-indicó Kirino evitando el paso al delantero de la luz de Zero.
-Ju…eso es lo que tú te crees…-murmuró Hakuryuu al mismo tiempo que un aura dorada lo volvía a rodear.
-Eso es…-murmuró Tenma antes de ver unas alas.
-¡Venga ya!-exclamó Atsuya desde su posición antes de que el Seiju Shainingudoragon volviera aparecer en todo su esplendor viendo desde las alturas a sus oponente con un aura divina.
-¡¿Por qué?!-gruñó Kirino.
-¡Se supone que hay un límite en el uso de los avatares!-protestó Kariya.
-¡Algo extraño está pasando!-indicó Tenma y fue entonces cuando vieron que los otros jugadores de Zero estaban pasando la poca energía que les quedaba a sus respectivos avatares.
-¡Esta es la manera en que puedo seguir usando mi avatar de forma casi indefinida!-sonrió socarrón Hakuryuu.
-Sonna…-murmuró Tenma viendo la grandeza del dragón luminoso.
-¡¿Es que también es capaz de hacer eso?!-cuestionó Shindou.
-¡Serás tramposo!-gritó Atsuya ante el panorama.
-¡Y eso no es todo!-dijo el peliblanco mientras Shuu se colocaba a su lado.
Shuu cerró los ojos y dejó salir al Éxodo Oscuro, dejándolo junto al dragón luminoso. Mientras, Hikaru quien estaba más atrás al ver de nuevo al oscuro avatar volvió a sentir un horrible dolor en el pecho llevando las manos inmediatamente a la altura del corazón. Esta vez esos latidos que hacían que su sangre dejase de fluir se hicieron constantes y se sintió completamente desbocado. Ya su cuerpo no le permitía ni siquiera intentar tomar bocanadas de aire para llenar sus pulmones, el dolor era demasiado intenso. Ni gritar pudo esta vez. Solo pudo caer al suelo de rodillas y después dejar que su cuerpo cayese hacia delante sosteniéndose el pecho con las dos manos mientras seguía sufriendo esos dolorosos latidos.
Entonces los dos avatares contraste entre los dos delanteros de Zero se deshicieron en una niebla oscura y otra luminosa y se entremezclaron entre ellos entre haces de luz negra y rojiza. Entre esa luz se dejó ver un par de ojos jades, una enorme espada, un par de grandes alas y figura majestuosa.
-¡Este es el nuevo poder de nuestros avatares!-advirtió Hakuryuu antes de la aparición completa del nuevo avatar-¡HOLY KNIGHT ARTHUR!
-¡Volved!-ordenó Shindou corriendo junto a todo el equipo hacia la portería.-¡Proteger la portería!
-¡Hai!-exclamaron todas las voces del equipo…menos uno.
-¡¿Y Hikaru?!-preguntó Atsuya al sentir la ausencia de su compañero en aquella carrera.
Nadie tuvo tiempo de responder aquella incógnita. El nuevo avatar alzó su espada con sus dos manos al cielo mientras absorbía miles de rayos y cuando realizó una estocada…
-¡SWORD EXCALIBUR!-exclamaron ambos delanteros pateando el balón al mismo tiempo que el avatar soltaba la estocada.
Entonces un corte de luz barrió a todo el Raimon de un golpe entrando a puerta sin siquiera haber podido ver que Shinsuke hubiera reaccionado o no. Un nuevo punto a favor de Zero…
¡Gooool! ¡Zero da la vuelta al marcador! ¡¿Será este el fin definitivo del Raimon?!
Ahora el estado del Raimon era pésimo se viese por donde se viese, estaban todos tirados por el suelo intentando en vano levantarse.
-Holy Knight Arthur…-murmuró Tsurugi intentando apoyar su brazo en el suelo para levantarse.
-Son muy fuertes…-admitió Shindou en el mismo estado que su compañero.
-¡Tsurugi!-llamó entonces la voz de Hakuryuu acercándose a ellos.-¿Qué te ha parecido? ¿Aprendiste la lección?
-Tenma…¿estás dispuesto a seguir luchando después de eso?-preguntó Shuu con voz seria.
-¡Por supuesto!-exclamó Tenma para sorpresa de Shuu-¡Pase lo que pase! ¡Jamás nos rendiremos! ¡La Diosa de la Victoria no le gusta la gente que se rinde!
-Tenma…-murmuró Shuu frunciendo el ceño ante esa cabezonería y viendo como uno a uno cada miembro del Raimon volvía a levantarse del suelo.
-Oe…-se escuchó una voz tranquila pero al mismo tiempo amenazante a unos metros detrás de él. Shuu se dio la vuelta viendo como el segundo delantero de Raimon se levantaba poco a poco de donde había caído con una mano sosteniéndose el pecho pero sin apretarlo-¿A quién te estás dirigiendo…?-preguntó Hikaru mientras un aura negra lo rodeaba.
-¿H-Hikaru…?-llamó Atsuya viendo como su amigo empezaba a comportarse de manera extraña otra vez.
-Aquí tu rival soy yo…-gruñó el pelimorado mientras el aura se hacía más grande-¡NO SE TE OCURRA DEJARME DE LADO!
Con ese grito, el aura, ya descontrolada comenzó a salir de su cuerpo revoloteando a su alrededor furiosamente. Los colores azul y morado invadían aquella aura que subía y subía hacia arriba por encima del delantero, entrelazándose como si fueran serpientes mientras iba tomando forma. La figura de un caballero oscuro, armado con un sable, de ojos morados y cabello blanco cubierto por un casco que simulaba ser la corona de un demonio apareció con una sonrisa maligna del cuerpo del delantero.
-Nani sore…-murmuró Tenma mirando aquella figura.
-¡MA SENSHI PENDORAGON!-invocó Hikaru en su totalidad al avatar que acababa de liberarse de su encierro.
-Oh, oh…así que es eso…-murmuró Shuu viendo al avatar mientras sus cabellos se movían con el viento generado por el mismo.
¡El final del partido se acerca y el Raimon lucha por mantenerse en pie! ¡¿Podrá Kageyama darle la vuelta a este encuentro?!
Y con un nuevo pitido y con el pelimorado en posesión del balón…
-¡RAIMOOOOON!-llamó Hikaru haciendo que con su grito todos se estremecieran-¡TODOS AL ATAQUE!
-¿Nani?-exclamó Tenma.
Entonces Hikaru dio un fuerte pisotón al suelo y de ahí una onda expansiva negra recorrió el campo entero echando al suelo a todos los miembros de su equipo. Los gritos de sorpresa y dolor de sus compañeros al ser impactados contra el suelo no tardaron en escucharse.
-¡¿A que ha venido eso…?!-exclamó Shindou antes de percatarse de un detalle. Miro hacia a su alrededor y arriba de su cabeza y no pudo creer lo que veía.
-¡¿Qué es esto…?!-exclamó Hakuryuu igual de asombrado.
-No puede ser…
¡I-INCREIBLE! ¡EL EQUIPO RAIMON HA LIBERADO SIMULTANEAMENTE A SUS AVATARES! ¡EL CAMPO DEL RAIMON SE HA LLENADO DE ELLOS!
-Pero ¿Cómo demonios?...-murmuró Kirino viendo al avatar femenino que salía de su espalda.
-¡¿Hécate?! ¡Pero si yo no…!-decía Atsuya confundido al ver a su avatar invocado cuando no la había llamado.
-¿Cómo ha sucedido esto…?-musitó Kariya viendo un avatar de apariencia de jaguar que salía de detrás de él.
-P-Pero si yo no sé usar un avatar-dijo Shinsuke al ver al enorme ser que se encontraba en saliendo de su espalda.
-¿Esto lo has hecho tu, Hikaru?-preguntó Tenma en un susurro viendo como el aura negra de Hikaru seguía rodeándole con el avatar y mostraba una sonrisa fría.
-¿Kageyama ha hecho esto?-preguntó Kazemaru sorprendido ante la expansión de avatares en todos y cada uno de los muchachos del Raimon que se encontraban en el campo.
-La fuerza de Kageyama parece que va mas allá de lo que hemos imaginado-comentó Fudou cómodamente sentado en el banquillo viendo la escena con una sonrisa.
-Sin embargo…-murmuró Endou sin sonreír en ningún momento.
-Dos pueden jugar a este juego-murmuró Hikaru siendo escuchado únicamente por Shuu para luego alzar la mano hacia arriba.-¡AVATARES, UNÍOS!
Ante aquel llamado, todos los avatares se hicieron niebla oscura y se entremezclaron entre ellos. Por un segundo, todo rastro de cualquiera de los avatares desapareció hasta que una explosión de rayos apareció en el mismo punto donde desaparecieron. Uno de los relámpagos se rompió en el aire y se mostró la figura de una criatura de largas barbas que danzaban en el aire, con unos ojos ámbar carente de pupilas como los de cualquier avatar, una armadura roja y azul, portador de una enorme lanza con una enorme cuchilla. Los rayos continuaban apareciendo alrededor de la enorme criatura teniendo su final únicamente en la cuchilla de lanza.
-¡SHU RAITONINGU RAMU!-exclamó Hikaru.
-¡¿Esto es…?!-exclamó Tenma.
-Si ellos pudieron unir sus fuerzas para incrementar sus energías…-murmuró Hikaru para luego darle una sonrisa a cada miembro del equipo-¡Nosotros podemos crear una cadena de circuitos!
¡NO PUEDO CREER ESTO! ¡RAIMON HA FUSIONADO A SUS AVATARES!
-¡Es estupendo! ¡El equipo se ha recompuesto!-celebró Aoi aplaudiendo.
-Esto no es bueno…-musitó Endou seriamente.
-¡Raimon! ¡Vamos todos!-reaccionó Shindou haciendo una señal al ver que Hakuryuu y Shuu se disponían a atacar.
Todos reaccionaron y, aunque aun aturdidos, corrieron hacia el contrincante. A medida que cada uno echaba a correr sentían como una corriente eléctrica les corría el cuerpo, estimulando cada uno de sus músculos para correr con mayor velocidad. Olvidaron el dolor de sus articulaciones producidos a lo largo de todo el partido, se sentían con fuerza para barrer a quien fuera. Tal vez y solo tal vez, aun podían vencer a Zero. El equipo Raimon, incluido su portero, se habían lanzado a por todas.
La colisión entre las dos eminencias de avatares no se hizo esperar dejando que una onda expansiva hiciera temblar el campo de juego.
-No me vencerás…-gruñó Hikaru quien estaba justo enfrente de Shuu mientras solo la fuerza de los rayos del avatar los separaba-¡Tu no me aplastaras!
-Kageyama…-murmuró Shuu serio.
-¡Shuu!-llamó entonces Tenma-¡El fútbol no determina el valor de las personas! ¡Nos da la felicidad que nos sostiene!
-Es gracioso que digas eso estando tu compañero como estas-dijo Shuu intentando sostenerse.
-El fútbol no puede ser controlado ni manipulado por nadie-susurró-Por nadie…¡Nosotros seremos quienes lo traigan de vuelta!
Fue entonces cuando todo el Raimon dio un último empujón logrando deshacer al avatar y Tenma, Shindou y Tsurugi consiguieran tomar posesión del balón.
De nuevo, los rayos mezclados con haces de luz aparecieron saliendo de los pies del trió relámpago y rodeando al balón.
-¡DIVINE LIGHTNING!-exclamaron los tres a la vez chutando el balón simultáneamente mientras los rayos se acumulaban en el punto en que sus pies lo tocaron y salía disparado entre haces de luz mientras el avatar movía su enorme lanza y realizaba un corte ambar al momento del chut.
-¡VAMOOOOOOOOOOOOOOS!-exclamaron todos los miembros, adultos, gerentes del equipo Raimon mientras el balón se dirigía a su destino.
-¡NO VAMOS A PERDER!-advirtieron Shuu y Hakuryuu usando al avatar para bloquear aquella fuerza arrolladora.
-¡No venceréis!-gritaba todo el equipo para luego tomarse todos de los hombros formando una verdadera cadena de circuitos en funcionamiento-¡TRAEREMOS DE VUELTA EL FÚTBOL!
-¡¿Nani?!–exclamó Hakuryuu viendo como la espada de su avatar se rompía, Shuu se sorprendió pero luego mostro una sonrisa, resignado a lo que venía.
El relámpago que había rodeado al balón atravesó al avatar de Zero deshaciéndolo en el acto entre llamaradas y gritos. El portero hizo el inútil amago de detener el balón con su supertecnica pero no consiguió ni siquiera terminar de recitarla cuando el balón entró en la portería.
¡GOL! ¡Han marcado con su nuevo avatar, Ramu!
-¡YATTA!-exclamaron todos los del Raimon al mismo tiempo que se deshacía el avatar de Ramu tras un asentimiento en su anciano pero afable y poderoso rostro al ver su misión cumplida.
-Lo conseguí…-susurró Hikaru con un hilo de voz y una pequeña sonrisa mientras se tambaleaba-Lo he conseguido…-susurró dejándose caer al suelo.
-¡Hikaru/Kageyama!-exclamaron el Raimon al ver desfallecer al delantero, quien fue rescatado de la caída por los brazos de Atsuya, que había llegado a tomarlo a tiempo.
-Ey, ey Hikaru, háblame.-le decía Atsuya zarandeándolo un poco consiguiendo que el delantero abriera un poco los ojos y volviera a esbozar una sonrisa.
-He ganado…-susurró agotado sin dejar de sonreír.-¿Has visto? Le he ganado.
-Je…bobo, hemos empatado y todavía no ha sonado el silbatazo del final-intentó darle humor el ojirojo intentando obviar de momento todo lo que Hikaru había hecho.
-No…he ganado-siguió susurrando Hikaru sin dejar de sonreír completamente sosegado-Le he vencido…no me ha atrapado.
-¿Atraparte? ¿Qué quieres decir…?-cuestionó Atsuya pero Hikaru no contestó solo seguía sonriendo.
-Supongo…-se escuchó la voz de Endou apareciendo tras ellos-…que ya no tendrás problemas en ir al banquillo ¿verdad Hikaru?
Hikaru le miró sin desaparecer esa sonrisa.
-No, ya he ganado…-susurró con suma tranquilidad asintiendo y dejando que Shirou lo ayudase a levantar y encaminar al banquillo, donde las gerentes lo esperaban con el botiquín de primeros auxilios listo.
-Pero…¿Qué ha pasado aquí?-susurró Atsuya viendo como su padre se llevaba a su amigo, y es que ni él ni nadie terminaba por comprender ni la mitad de lo que había pasado.
-¡¿Por qué?!-se escuchó entonces la voz de Hakuryuu-¡¿Por qué si somos un equipo definitivo no podemos ganarle a un equipo como el Raimon?!
-Hakuryuu-llamó Tsurugi acercándose junto al resto del equipo.-Has gastado todo este tiempo entrenándote para conseguir el poder definitivo, y aun no has aprendido a ver el verdadero poder.
-¡¿Qué quieres decir con eso?!-exigió Hakuryuu.
-El fútbol no tiene nada que ver con la búsqueda de poder-intervino Shindou.-Se trata de la importancia y el valor de los lazos ¡Eso es lo que hace el fútbol tan maravilloso!
-¡Patrañas!-exclamó furioso Hakuryuu cortando el aire con su brazo-¡No voy a aceptar eso!
-Hakuryuu-volvió a decir Tsurugi-Hay algo que siempre quise decirte desde que salí de la isla. El entrenamiento de aquí es mucho más intenso de lo que uno pueda imaginarse. Pero tenerte como rival, aunque haya sido por poco tiempo, es lo que me ha permitido estar aquí ahora.
-¿Nani?-murmuró Hakuryuu sorprendido.
-El fútbol que jugamos todos…fue el que nos quitaba el peso de nuestras almas. Él también te enseñó eso ¿no?-preguntó Tsurugi poder sin evitar que la imagen de cierto muchacho de ojos oscuros cruzara su cara tendiéndole la mano.
-Tsurugi…-murmuró el peliblanco.
-Hakuryuu-llamó Shuu yendo a su lado con una sonrisa-Me pregunto cuál es el verdadero fútbol que nuestros corazones anhelan.
-Shuu…-murmuró de nuevo recordando entonces aquellos años lejanos de su infancia, antes de unirse al V Sector donde fue feliz con sus compañeros pateando un balón-Hacia tiempo que no recordaba estos sentimientos.
-Hakuryuu ¿Qué tal si nos divertimos con nuestro fútbol?-propuso el moreno.
-Si…-aceptó mirando a su equipo quien respondieron con una sonrisa.-¿Lo haréis vosotros también, chicos? Fútbol de ganar, solo con el deseo de ganar.-entonces las manos de todo Zero se juntaron-¡Vamos a disfrutar de este momento solo jugando a nuestro fútbol!
-¡Vamos a disfrutar desde el fondo de nuestros corazones y ganaremos a Tenma y a los demás!-propuso Shuu motivado.
-¡Sí!
-Esto está bien ¿verdad? Quiero ver al fútbol sonreír-pensó Shuu alzando su mirada al cielo.
Y así comenzó un nuevo encuentro entre Raimon y Zero. Los avatares quedaron en reposo dentro de sus almas y solo quedó la fuerza de voluntad entre todos. El sudor de sus frentes brilló por el campo, las arremetidas y las entradas estuvieron ausentes de agresividad o ira. Cada uno atacando y defendiendo con toda la fuerza de sus almas. Las sonrisas de todos ante un verdadero partido no abandonaban sus rostros. Aquella calma e inexpugnable muestra de deportividad empezó a llegarles a los chicos que ocupaban los puestos en el público. Uno a uno, siendo incapaces de entender los sentimientos que comenzaba a nacerles viendo a esos dos equipos jugar de esa manera, se fueron quitando las gafas para ver mejor aquella situación. Las sonrisas no se hicieron esperar.
-¡RAIMON! ¡ZERO!-empezaron a gritar por todo el campo lanzando las gafas al aire y perdiéndose por el suelo.
El balón cayó justo en medio del campo y todos los miembros de ambos equipos fueron a por el….
PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIT
¡FIN DEL PARTIDO!-exclamó al fin el comentarista y los jugadores se detuvieron-¡Ambos equipos usan su máximo poder dejando al final un empate 5-5!
Cada uno de los miembros, sintieron entonces que las fuerzas les faltaron y cayeron al suelo jadeando intentando recuperar el aire perdido.
Entonces se escuchó los aplausos del público que llamaron la atención a todos los miembros. Cada uno miraba sorprendidos aquellas alabanzas dirigidas a ellos.
-¿Qué es esto…?-susurró Atsuya.
-El estadio…-dijo Tsurugi.
-Están aplaudiendo nuestro juego…-confirmó Hakuryuu.
-El fútbol…debe de estar feliz después de este gran duelo-susurró Tenma que estaba junto a Shuu.
-Tenma…-llamó Shuu volteándose a él-Lo siento, pensaba que el fútbol era una herramienta para determinar el valor de las personas. Pero…luego de conoceros, me di cuenta de que estaba equivocado ¡Me enseñaste lo divertido que es el fútbol!
-¡Yo también me alegro de haberte conocido! ¡Gracias a ti nos hemos hecho más fuertes!-agradeció Tenma.-¡Arigato!
-Me he divertido mucho, Tenma-sonrió Shuu estrechando la mano con su rival y amigo.
-Es verdad, ha sido un gran juego-concordó Hakuryuu estrechando a Tsurugi.-Supongo que es lo que ese idiota intentaba decirnos siempre.
-¿Qué haras ahora?-preguntó Tsurugi
-Entrenar fútbol desde lo básico…y encontrar al idiota para darle una soberana paliza-sonrió con ligero sadismo el peliblanco. Tsurugi no supo interpretar bien si lo decía en broma o no.-Solo tú eres mi máximo rival…así que tengo que quitarme a ese arrogante sabelotodo de en medio para alcanzarte a ti.
Tsurugi sonrió ante aquello.
-Yo soy el que tiene que vencerle antes-sonrió Tsurugi a modo de reto.
-¡Lo hicieron!-gritó como histérico eufórico Aoyama llevando varias botellas de agua en brazos.
-¡Sois los mejores!-le secundó Ichino exactamente igual que su mejor amigo.
-A pesar de ser un empate todo a acabado bien…-murmuró Kazemaru.
-Oye…-Shuu se volteó a ver que dirigían a él, viendo que Atsuya lo miraba expectante.
-¿Si?-el moreno ladeo la cabeza.
-Esto…-carraspeó el peliazul-Veras…ems…
-Jujuju, no estás acostumbrado a dirigirte a mi sin insultos ¿verdad?-se rió de buena gana sacándole los colores.
-¡Cállate, Shuu!-exclamó enrojecido el centrocampista.
-¡Increíble! ¡Has sido capaz de decir mi nombre!-se hizo el sorprendido como si aquello fuera la señal de que el apocalipsis estaba al caer.
-¡Ya basta!-gruñó Atsuya tomando a Shuu de aquellos curiosos adornos blancos y rojos que le colgaban por los lados de su cara.-Oye ¿tú sabes que es lo que le ha pasado a Hikaru? No se te ocurra decirme que no, sé que tú has tenido algo que ver lo que le ha pasado.
-Él te importa ¿verdad?-sonrió tranquilamente Shuu al ver los ojos expectantes del centrocampista.
-No he dicho que no me importase…-esquivó él la evidencia.
-Es bueno que tenga a alguien que se preocupa por él, porque a partir de ahora va a necesitarte.
-¿Qué quieres decir con eso?-preguntó Atsuya con los ojos abiertos.
-Kageyama Hikaru tiene un enorme poder dentro de sí que no es capaz de controlar. No puede invocarlo por sí mismo y solo se manifiesta con otros avatares de su misma condición para poder luchar. Esta vez habéis salido bien parados pero Kageyama Hikaru herirá a todo aquel que tenga a su alrededor con tal de vencer al rival que pueda "atraparle".
-Pero…¡¿Qué es eso de que puede herir a los que le rodean?! ¡¿Y lo de atraparle?!
-No lo sé. Solo sé que ha reaccionado de esa manera cuando se ha percatado que mi avatar de la oscuridad superaba con creces al suyo.
-¡Pero eso no tiene ningún sentido, Tsurugi y yo también tenemos avatares oscuros!
-Pero no le superáis-le cortó Shuu en ese momento-Nunca os habéis dado cuenta y tal vez ni el mismo Kageyama Hikaru lo sabe, pero ahora mismo él es el más fuerte de vuestro equipo. Su avatar es imbatible para cualquiera de vosotros. Con un solo gesto ha sido capaz de hacer salir a los avatares de compañeros que hasta ahora nunca fueron capaces de usar.
-¿Estás diciendo que…?
-Cada vez que encuentre un avatar oscuro que pueda amenazar al suyo…reaccionará tal y como ha pasado hoy. Y no sé por cuánto tiempo su cuerpo puede soportar esa exposición. Ten en cuenta eso.
-No puede ser…-susurró sorprendido soltando los mechones de Shuu y alejándose de él.-¡¿Pero cómo puede un avatar provocar algo como eso?!
-Los avatares son manifestaciones del corazón de sus dueños, si hay algo que tiene perturbado al portador, el avatar lo refleja. Y cuando eso pasa, puede tomar el control del portador como si se hubieran invertido los papeles.
-Pero eso es absur…do…-murmuró Atsuya con los ojos muy abiertos.
-¡Atsuya!-se escuchó entonces la voz del centrocampista del viento.-¡¿A qué viene esa cara?! ¡Hemos vencido!
-H-Hai-exclamó con una sonrisa como si nada pasara-¡Es estupendo, Matsukaze!
-Lo siento…no puedo hacer nada…-murmuró Shuu en voz baja para que solo la del mechón rosa lo oyera.-Es una batalla que tiene que librar él solo…y hacer que esa sombra que pesa sobre su alma desaparezca.
-Shuu…-murmuró Atsuya mientras los gritos de júbilo del público daban por finalizada aquella discusión.
La siguiente escena a esa se desarrollaba en el puerto, donde todos los miembros del Raimon comenzaban a abordar un barco, cortesía de Kidou Yuuto, que los llevaría a Inazuma de nuevo.
-¡¿Por qué un barco?! ¡¿POR QUÉ UN MALDITO BARCO?!-exclamó Atsuya temblando de pies a cabeza.
-En serio ¿después de ese entrenamiento en la cascada sigue dándote miedo el agua?-preguntó burlonamente Kariya.
-¡¿Tú te oyes?! ¡Es un océano entero! ¡UN MALDITO OCÉANO! ¡¿QUÉ TIENE DE MALO UN HELICOPTERO?!-protestaba el del mechón rosa casi histérico.
-No había presupuesto para eso…-se excusó Kidou.
-¡NO ME CREO NADA! ¡A TI TE SALE EL DINERO POR LAS OREJAS!-protestaba tirándose de los pelos.-¡TENIA QUE HABERTE PATEADO CUANDO TUVE OCASIÓN!
-Sigue con esa actitud y harás el viaje encima de un salvavidas-amenazó Kidou con un aire divertido haciendo que a Atsuya se le quitaran todas las ganas de amenazar.
-Endou-kantoku ¿Qué hará ahora?-preguntó Tenma dirigiéndose al castaño adulto.
-Investigaré un poco más a los SEED de esta isla-contestó Endou.
-Ojala pudiera volver con nosotros…-dijo Shinsuke viendo que todos los adultos, salvo Kidou y Haruna, se quedaban en la isla.
-Seguiremos ganando mientras le esperamos-aseguró Tenma.
-Hai, arigato, minna-agradeció Endou.
-Atsumi…-murmuró Shirou acercándose a su hija que aun no había abordado, debido a una lucha interna sobre hacerlo o no hacerlo sin morir en el intento.
-¿S-Si?-se volteó ella.
-Quería hablar contigo de una cosa-murmuró rascándose la mejilla con su dedo índice- Verás…tu declaración, esto…
-¡Papá, ya te dije que lo olvidarás!-le protestó ella en voz baja intentando que sus compañeros no les oyeran.
-Pero es que…esto me ha hecho darme cuenta de lo mucho que me necesitas-dijo Shirou rascándose tras la nuca-Me he perdido demasiadas cosas de ti y pensaba que solo yo te echaba de menos, pero veo que tú no eres indiferente a la distancia.
-Papá…
-Así que voy a hacerte una promesa; Algún día te llevaré conmigo a Italia.
-¿Cómo…?
-No sé cuándo será, ni cuánto tiempo pasará pero te prometo que te llevaré conmigo y jugarás en la liga juvenil italiana.
-¿E-En serio…?-murmuró la oji-rojo sin creerse en la promesa que le estaba haciendo su padre.
-Por supuesto, yo también deseo verte jugar de cerca.
Atsumi sonrió con los ojos muy brillantes, al ver que su sueño de poder jugar en la élite, siguiendo los pasos y siendo admirada por su padre no era algo tan lejano como pensaba.
-Es una promesa…no la rompas-le advirtió entrelazando su dedo meñique con el del peliplata de repente-Si la rompes te haré tragar mil agujas.
Shirou sonrió feliz por aquello, miró alrededor asegurándose de que nadie les veía y la estrechó contra su pecho en un fuerte abrazo. De nuevo se separaba de su hija y no estaba seguro cuando iba a ser la próxima vez que iba a poder verla, y lamentablemente en esta ocasión no había podido hacer nada para reforzar sus lazos.
-Cuídate y cuida de tu madre…-le susurró antes de empujarla y hacerla subir al barco.
Y así todo el equipo se fue alejándose de la isla del God Eden entre despedidas y gritos hacia los adultos que dejaban atrás.
-Kuso…-gruñó Atsuya agarrándose fuertemente a una barandilla mirando temeroso como las olas chocaban contra el casco del barco.-¿Qué tiene de malo un helicóptero? ¡¿QUÉ TIENE DE MALO?!
-Atsuya…-susurró una voz que se sentaba en ese momento a su lado. Atsuya alzó la cabeza encontrándose con los ojos cansados y ojerosos de Hikaru, el cual estaba tapado con una manta protegiéndose del frio y se sentaba a su lado.
-Hikaru ¿Cómo estás? Deberías estar acostado…-le advirtió Atsumi mirándole con preocupación.
-Estaba algo mareado y quería respirar aire fresco, es que el barco se mueve mucho-se excusó aferrándose a la manta-Además, estaba preocupado por ti. Tienes miedo ¿verdad? Creo que los barcos tampoco son santo de su devoción-señaló con la mirada como ella se agarraba fuertemente a la barandilla hasta que sus nudillos se volvían blancos.-Si quieres, puedes sostenerte en mí. Creo que así se sentirás más segura y no tendrás tanto miedo.
Atsuya solo lo miró, olvidándose de saltar a decirle que ella no tenía miedo a nada, que solo desconfiaba de los movimientos de cualquier cosa que flotase en el agua y tuviera la función de transportar personas, y no pudo evitar recordar lo que el delantero oscuro de Zero le había dicho.
"Kageyama Hikaru tiene un enorme poder dentro de sí que no es capaz de controlar. No puede invocarlo por sí mismo y solo se manifiesta con otros avatares de su misma condición para poder luchar."
-Siempre vas a contar con mi apoyo, Hikaru-murmuró él deshaciendo el agarre de la barandilla y entrelazando sus dedos con los de el pelimorado uniendo sus manos-Siempre, nunca lo olvides.
-Arigato…Atsumi…-murmuró apoyando su cabeza en el hombro de la peliazul y quedándose dormido al instante, sucumbiendo al cansancio. Por una vez, la oji-rojo no lo corrigió.
La enternecedora escena que proyectaban los dos jugadores estaba siendo discretamente observaba por la asesora del equipo. El resto de los miembros se habían ido quedando dormidos, algunos sentados en las bancas y otros directamente en el suelo al no poder más con su alma. Aoyama e Ichino, al no haber participado en el partido, se encargaron de ayudar a las gerentes a llevar mantas a cubierta y tapar con ellas a todos sus compañeros, incluso sacaron alguna almohada improvisada con otras mantas para los que se quedaron dormidos en el suelo. Nadie, salvo los dos adultos se habían percatado de aquella escena.
-¿Cómo están?-preguntó Kidou después de abandonar el timón al ver puesto el piloto automatico.
-Todos están exhaustos-contestó la peliazul terminando de tapar a Kariya y a Kirino. El defensa cazador se había enroscado a la cintura de su sempai, el cual, debido al cansancio había ignorado y soñaba que jugaba una pachanga con cierto peliazul mayor.
-¿Y tú...?-se atrevió a preguntar el oji-rojo sentándose al lado de la profesora.
-Mejor que ellos, la verdad-sonrió intentando prestar atención a Tenma, el cual dormía junto a Shinsuke, quien por su parte usaba un flotador como almohada.
-Haruna…no me evites-le pidió Kidou cruzándose de brazos-No sabes lo preocupado que he estado por ti.
-¡Claro que lo sé!-sonrió ella.-Lo siento, supongo que te hice pasar lo mismo cuando la gente de Demonica me secuestró hace ya años.
-No, no lo sabes. En aquel entonces por quien temía era por la vida de mi hermana…ahora he temido por la vida de la mujer que amo.
-¡Yuuto!-exclamó Haruna escandalizada y mirando hacia todos lados esperando que nadie le hubiera escuchado.-¡¿Cómo se te ocurre decir algo así, delante de los chicos?!
-Haruna, no me avergüenzo de lo que siento por ti. Y mi propuesta de ocuparme de ti y de Atsumi sigue en pie…
-Yuuto ¿No entiendes que no es lo que yo quiero? He sido madre soltera desde el mismo momento en que nació Atsumi, nunca he necesitado a ningún hombre que se ocupara de nosotras ¿Qué te hace pensar que ahora si lo necesito?
-Porque te conozco, Haruna, estas tan pendiente de ser madre y padre al mismo tiempo que sobreproteges a Atsumi de una manera que hace que ni te des cuenta que ella ya no es una niña pequeña. Necesitas que alguien este contigo para apoyarte, tu también necesitas sentirte querida…te conozco demasiado y sé que es esa maraña de sentimientos que ahora tienes.
-¡¿Y por qué demonios te piensas que esa persona eres tú?!-exclamó ofuscada cuando de pronto sintió los labios de su hermano posarse sobre los suyos mientras una de sus manos atrapaba la suya dándole un apretón.
-porque para ti, no hay nadie más indicado que yo-murmuró antes de volver a besarla impidiendo que se recuperara de su shock para reclamarle.
Como ya sabían, al llegar a tierra, a su casa…hablarían.
CONTINUARÁ.
Y con esto, damas y caballeros se cierra el arco de la película y con ello los capítulos especiales. Regresamos a la ambientación del Holy Road de Inazuma Eleven Go. No voy a dar excusas del retraso que he dado, como algunos sabran estuve liada con los estudios y para escribir poco y mal prefería dejarlo aparcado un tiempo hasta que pudiera disponer del tiempo suficiente para dar por concluido la trama de la película. Algunos se dirán que el avatar que ha sacado Hikaru es el mismo que el Tsurugi Yuuichi, sin embargo, leí en algún sitió que en uno de los juegos de Inazuma Eleven Go Hikaru era capaz de usar este avatar…así que ahí lo tenemos.
Black Ash: Cenizas Negras.
The Wall: El Muro.
Shippu Dash: Regate Huracán.
Eternal Blizzard: Ventisca Eterna.
Koutei Pengin Nº2: Pingüino Emperador Nº2.
Ice Gruond: Paisaje Helado.
¡Fu! ¡Rin! ¡Ka! ¡Zan! ¡Destroyer!: Viento, bosque, fuego y montaña ¡Destructora!
God Hand V: Mano Celestial V.
Black Hurricane: Huracán Negro.
MAJIN PEGASUS ARC:Alado Archipegaso.
TSUKINO MAHOU HEKATE: Hechicera de la luna, Hécate.
Amai Kyofu: Dulces Horrores.
GOD OF DARKNESS, DARK EXODUS: Dios de la Oscuridad, Éxodo Oscuro.
AXE OF THE DEMON LORD: Espada del Rey de los Demonios.
HOLY KNIGHT ARTHUR: Caballero Santo Arturo.
SWORD EXCALIBUR: Espada Excalibur.
MA SENSHI PENDORAGON: Demonio Guerrero Pendragon.
SHU RAITONINGU RAMU: Señor de los Relámpagos Lamú.
DIVINE LIGHTNING: Relámpago Divino.
Ahora contestaré a los review:
Dama-kge: Yo misma te lo confirmo, lo que más me cuesta de escribir en este fic son sin duda los partidos. No sé si soy capaz de trasmitir lo mismo que cuando lo ves en imágenes o si al menos lo hago medianamente bien, pero es cuando te arriesgas a hacer un fic donde el punto principal de la ambientación es el fútbol, no queda otra. Admitámoslo, Inazuma Eleven sin fútbol no es Inazuma Eleven jaja. Bien, Hikaru ha dado esta sorpresa, haciendo cambiar parte de los acontecimientos dados en la película pero si o si tenía que darle protagonismo que se merece y la ocasión lo ameritaba, espero que te guste.
Osokduerme: ¿Cómo no voy a acordarme de ti? ¿Sabes la alegría que me das cuando me escribes un review? Eres de las pocas personas que me escribe un review diciéndome que es lo que te ha gustado y disgustado y porque, eso hace que me esfuerce mas en escribir. Muchos lectores te dejan review diciendo lo mucho que les gusta el fic pero la mayoría no sabrían explicar porque les gusta. Por eso cuando veo un review escrito por ti me pongo a bailar la macarena. Y como Shuu es tu personaje favorito me di el placer de que su atención pasara de Tenma a Hikaru en este capítulo casi en su totalidad, el choque entre ambos poseedores de la oscuridad es brutal. Oh, Kariya es muy celoso y con Kazemaru solo será el primero y Tsurugi…bueno, es Tsurugi, él va matando con la mirada a todo aquel que mire demasiado a Tenma. Respecto a nuestro centrocampista del viento…si, solo tiene pelotas en la cabeza, y creí que sería buena idea hacer un pequeño guiño al viejo Inazuma Eleven haciendo resurgir por un segundo a Atsuya atreves de Atsumi. Respecto a Zen…si, tiene mucho que ver con el V Sector y no está totalmente desvinculado de ellos, así que queda a imaginación del lector si es "bueno" o "malo", sus apariciones seguirán siendo esporádicas pero significativas, juntando todas las piezas quizás logres dar con alguna pista.
Haruka: Me gustaría pero siguiendo la trama de la película y de la serie tengo que sacarme esas cosas de la manga en momentos que no son considerados de alta importancia que alteren demasiado la trama. Pero no te preocupes, es un fic que tiene de todo para todos los gustos.
Yolol: Ems…yo solo quiero preguntar una cosa, entiendo de verdad que la gente empareje a Atsumi con Hikaru, es más que obvio el porqué los emparejan pero...¿Por qué con Tsurugi? Yo me imaginaba que a Atsumi la emparejase con Hikaru, con Tenma, con Kariya e incluso con Kirino y asi desde muy lejos con Shuu pero ¿Tsurugi porque? Apenas se hablan y no hay mucha conexión entre ellos…me tiene esa duda ya que no es la primera vez que me lo piden XDD
Kirino7800: ¡Perdooon! Es que contestaba a los review a de madrugada y a esa hora no soy persona! ¡Me salté el tuyo por ir medio lela! Respecto a Zen, está siendo perseguido y por ciertos motivos no puede dejarse ver por Atsumi, ni siquiera puede mostrarle su cara a Kishibe.
Hinata Uzumaki: Pues aquí lo tienes y espero que lo hayas disfrutado.
Kid-thia: Tenía ganas de escribir un Hikaru mucho más activo y agresivo que el que hay de relleno en la serie y en el que describen en los fics. Casi siempre, Hikaru tiene un comportamiento aniñado e incluso femenino (justo como le pasa a Tenma) y muchos se les olvida que en realidad es un chico y tendrá comportamientos típicos de ellos, como Nishiki o el propio Tsurugi. Así que aquí rompo el tópico del siempre tierno y adorable Hikaru, para convertirlo en una especie de "príncipe de las tinieblas"
Guest: No me he olvidado, puedo ausentarme durante tiempo pero no olvidarlo.
