Todos los personajes del mundo de Sonic no me pertenecen, son propiedad de Sega y del Sonic Team. Los personajes son usados sin fines de lucro.

Prologo:

— ¡Dense prisa, montón de robots inútiles!

—Ya vamos, jefe.

—Solo disponemos de un par de segundos.

—No se preocupe. Ya casi terminamos, Dr. Eggman.

—Buaj jahjah! Esta vez, ese estúpido erizo no me detendrá. Con el poder que le he agregado a este artefacto, seré imparable.

— ¿Esta seguro, jefe? —le preguntó Cubot.

El Doctor Eggman fulmino con la mirada al robot amarillo.

— ¡Claro que estoy seguro!

Más tarde ese día—

Eggman regresaba a su base, con múltiples heridas en todo el cuerpo, y un cansancio de los mil demonios.

— ¿Qué es lo que falló? —se preguntó el Dr. Eggman en voz alta.

—Tal vez la pésima organización del plan, o también el hecho de que no le puso la energía necesaria como se lo dije—le contestó Orbot, de manera amable.

—Sabes, Orbot, a veces creó que debería hacerte caso, pero acabo de recordar que intentaste ser el compañero de Sonic, debería apagarte —Suspiro profundamente.

—Lo siento jefe, fue la presión del momento. No volverá a ocurrir.

—Si, como digas. Lo único que quiero en estos momentos es descansar.

Después de una larga caminata, llegaron a la base.

Eggman estaba agotado, tenía una jaqueca horrible, el cuerpo le dolía, todo por una dura batalla (o al menos para él) contra Sonic the Hedgehog. Sin ánimos de nada, Eggman se tumbó en uno de sus sillones. Se puso la mano en la cara y comenzó a meditar, trataba de encontrar la razón de su reciente derrota.

— ¿A caso nunca obtendré la victoria? —volvió a preguntarse en voz alta.

—Aún queda una salida… —dijo Orbot con voz seria.

El Doctor se quitó la mano de la cara y miró a Orbot.

— ¿A qué te refieres? —preguntó con curiosidad.

—A esto…

Orbot señalo una esquina oscura del laboratorio.

— ¿Qué se supone que yo debería ver?

—Disculpe, jefe, olvide que usted no tiene visión nocturna… —Orbot volteo a ver a su compañero, Cubot—. Hazme el favor de encender la luz.

Cubot hizo caso y presionó un interruptor. La luz se encendió.

Eggman observo lo que el robot le había dicho. El doctor se quedó callado por unos momentos.

—Jeje… jejeje… jejejeje…. Hajajaja! Jajaja!—Eggman reía como un demente, al parecer había encontrado la solución a sus problemas—. Orbot, Cubot, Necesito que llenen el generador de mi nave. Partiremos en unos instantes a ya saben dónde…

—Como usted diga, jefe… —contestó Orbot.


En algún lugar de Mobius—

Dos erizos se encontraban en una carrera, uno de ellos llevaba una clara ventaja.

— ¿Qué pasa Sonic? ¿Estás cansado? ¿O te has vuelto un poco lento? —se burlaba Shadow.

—No estoy usando toda mi velocidad. Pero si lo que quieres es ser humillado… ¡Entonces te humillare!

—Inténtalo… —dijo Shadow, desafiante.

Shadow y Sonic empezaron a correr tan rápido como podían. La velocidad de ambos era tal que parecían dos manchas corriendo a velocidades extremas.

— ¡Vamos que te dejo atrás, Shadow! —gritó Sonic.

— ¡Eso está por verse!

—No. Es un hecho…

— ¿Ya me puedo reír? —preguntó Shadow sarcásticamente.

—Nadie te lo impide.

— ¡Suficiente! —Gritó Shadow—. ¡Te venceré y demostrare que soy más veloz que tú!

Shadow acelero aún más. Sonic sonrío de lado pues, en realidad, lo que él quería hacer era provocar a Shadow y al parecer lo había logrado.

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— ¡Te estoy ganando! —exclamó Sonic con orgullo. Shadow, por otro lado, no parecía importarle, más bien parecía estar satisfecho. Sonic notó esto pero no le tomo mucha importancia.

Al cabo de unos minutos, Sonic llegó a la meta: Un gran árbol a la orilla de un lago.

— ¡Gané! —Dijo Sonic— ¿Quién es el lento ahora? —peguntó de manera obvia.

—No te sientas orgulloso, Sonic. Te he dejado ganar —Admitió Shadow.

Sonic no pudo evitar soltar unas carcajadas.

—Esa ni tú te la crees…—Se burló el erizo azul.

—No es broma. Mira a tu alrededor.

Sonic estaba un poco confundido, pero hiso caso y comenzó a observar su alrededor; había un lago, unos cuantos árboles, pasto verde y exuberante, mariposas y… ¿Sus amigos alrededor de una mesa con un pastel y varios platillos de comida?

— ¡Feliz cumpleaños, Sonic the Hedgehog! —gritaron todos los ahí presentes, al mismo tiempo que lanzaban globos y serpentinas por todas partes.

— ¿Es mi cumpleaños? —peguntó Sonic con asombro.

—Sí —contestó Tails, amigablemente— Bueno, casi. Tu cumpleaños es mañana, pero quisimos hacer la fiesta hoy ya que mañana tenemos preparado algo muy especial.

—Y ¿se puede saber qué es eso que tienen preparado para mañana? —preguntó el azul con curiosidad.

Tails soltó una leve risita.

—Te lo diremos al terminar la fiesta —contestó el zorrito—. Mientras tanto disfruta del festejo.

Sonic avanzo hacia la mesa, y lo primero que hiso fue comenzar a devorar todos los chili dogs que había en un plato.

—Esto esta delicioso. ¿Quién los ha preparado, Tails?

—Amy…

Sonic casi se atraganta al escuchar que la eriza rosa los había preparado, pero no porque fuera desagradable, sino que era la primera vez que ella los hacía, y para ser la primera vez le habían quedado perfectos.

—Dime que no me estas tomando las púas. —quiso saber Sonic.

—No. Es verdad. Ella los ha hecho.

—Pues le quedaron estupendos, mejor que los que tú haces. Por cierto… ¿Dónde está Amy?

—Dijo que tenía algo importante que hacer, llegará en un momento —le contesto alguien por detrás de ellos. Sonic dio media vuelta y pudo ver a Knuckles.

— ¿Y qué es lo que tiene que hacer? —peguntó Sonic.

— ¿Yo que sé…? ¿Para qué quieres saber? ¿A caso la extrañas? —preguntó el echidna con un tono burlón y una sonrisa traviesa.

— ¿Qué? No, es solo que es raro no verla tratando de acosarme. —dijo, al mismo tiempo que le daba otro mordisco al chili dog.

—Hmmph… No me convences.

—Pues allá tú.

Sonic movió los ojos, como buscando a alguien.

— ¿Dónde están Blaze y Silver? —preguntó al no verlos por ningún lado.

Tails y Knuckles se miraron mutuamente.

— ¿Recuerdas que ayer Eggman trato de conquistar el mundo con su Robot gigante? —preguntó Tails.

—Por supuesto.

—Pues resulta que mientras tú luchabas con él, uno de los robots de Eggface saqueó mi taller y se llevó la única Chaos Emerald que teníamos.

—Y eso quiere decir que…

—Que no había forma de comunicarnos con Blaze y Silver.

— ¿O sea que no vendrán?

—Exacto. Pero bueno, olvidemos eso. Mejor cuéntanos ¿Qué se siente cumplir diecisiete años?

—Genial, increíble, estupendo, asombroso. Súper mega genial… —dijo Sonic con emoción.

—Bastaba con un simple: ¡Genial! —dijo Tails, riendo.

—Pues ¡Genial!

Sonic estaba a punto de comerse otro chili-dog cuando se acordó de algo. Sonic dejo el chili-dog de nuevo en el plato y empezó a caminar hacia Shadow, quien estaba recargado en un árbol.

—Hey, Shadow —lo llamó—. Gracias por haberme traído, porque no vienes y…

—Ni creas que lo hice por ti. —interrumpió de manera tajante.

—No importa, ven y disfruta de la fiesta. —dijo, sin darle importancia a la forma en la que Shadow le había contestado.

—No gracias.

—Vamos Shadow, no seas aguafiestas. Al menos come algo. —le dijo Rouge, acercándosele y poniendo una mano en su hombro.

—Está bien. Pero solo será un rato, ¿De acuerdo?

Shadow camino hacia la mesa. Comenzó a observar los platillos, con un poco de desagrado.

—Deberías probar estos chili dog. Están deliciosos. —sugirió Sonic.

Shadow tomó el chili dog. Lo observo detenidamente.

—Y ¿Qué esperas? Cómetelo. —insistió el erizo.

Shadow le dio una pequeña mordida.

—Esta delicioso, no es prefecto, pero está bastante bien.

—Sabía que te encantaría. Puedes tomar otros más, si quieres, yo ya estoy bastante lleno.

—Amy los ha hecho para ti… No tengo ningún derecho a comerme esto.

—Vamos, seguro ni se entera quien se los ha comido.

—Está bien. Solo me comeré uno más y me voy. Tengo unos asuntos que requieren de mi atención en G.U.N.

Sonic estaba por preguntarle algo a Tails pero se vio interrumpido cuando alguien le tapó los ojos sorpresivamente.

— ¿Quién es? —preguntó una chica, con un tono dulce.

—Amy —respondió Sonic.

—Adivinaste.

Amy le destapó los ojos. Sonic se dio vuelta para mirarla de frente.

— ¿En dónde estabas? Has tardado mucho en llegar. —preguntó Sonic de manera calmada.

—Te tengo una sorpresa. —le dijo Amy.

— ¿Y qué es? —preguntó con curiosidad.

—Esto… —Amy saco de su bolsillo una Chaos Emerald y se la entregó a Sonic.

— ¿Dónde la has conseguido? —preguntó.

—Venia para acá cuando vi a Orbot y Cubot sentados en una roca. Estaban mirando la Esmeralda… Hablaban sobre un plan de Eggman pero no alcance a escuchar mucho. No lo pensé dos veces y los ataqué con mi martillo, quitándoles la esmeralda en el acto.

Sonic se puso la mano debajo de la barbilla (mentón en algunos países).

—Sé que Orbot y Cubot no son agresivos pero nunca se dejan vencer tan fácil.

Amy estaba confundida.

— ¿Crees que sea un plan de Eggman? —preguntó Amy.

—Probablemente.

— ¡Y resulta que estas en lo correcto! —dijo alguien, con una voz gruesa y ronca.

Sonic volteo rápidamente hacia arriba y pudo ver a Eggman en su Eggmovil.

— ¡Míster bigotitos! —se burló—. ¿Dónde están tus amiguitos? Espera, ya me acuerdo. Los derroté.

—Esos tontos Zeti no estaban a la altura que yo requería. Pero no te preocupes, no necesito a esos Tontos Seis. He ideado un plan. Volveré a mi época dorada, cuando tú, Pelo pincho metomentodo, no echabas a perder mis planes.

—Y ¿Cómo planeas hacer eso, bigotitos?

—Sencillo, primero debo deshacerme de ti.

Sonic estaba por decir algo pero otra cosa llamo su atención. A Eggman le faltaba parte de su mostacho.

—Déjame adivinar. ¿Te desharás de mí rasurándote el bigote? 'Que gran plan' —se burló.

—Búrlate si quieres. Pronto estarás de rodillas, suplicando por tu vida. Erizo cretino.

—Sí, claro.

Eggman comenzó a alejarse.

—Por cierto. Puedes quedarte la esmeralda, Sonic, considéralo como un regalo. Después de todo la recuperare muy pronto.

—Espere, Eggman —gritó Shadow. Eggman se detuvo.

—Tú no te preocupes, Shadow, no tengo nada contra ti. Pero si no quieres salir herido te sugiero que te alejes de ellos.

—De eso le iba hablar a usted. No puede venir a amenazar a los ciudadanos cuando hay agentes de G.U.N. cerca.

—No estás en servicio.

— ¿Quién le ha dicho eso?

—Te lo vuelvo a advertir, Shadow, no interfieras o también tendré que lidiar contigo.

Eggman aceleró su Eggmovil, alejándose.

—Esto no me gusta nada —susurró Shadow— Sonic, tengo que retirarme. Tengo que averiguar cómo es que Eggman sabe que no estoy en servicio.

—Adelante. Pero no sé de qué te preocupas, ese bigotudo mastica más de lo que puede comer.

—No tengo idea de a que te refieres. Pero no me gusta que me espíen.

Shadow se retiró del lugar.

—A veces no entiendo a Shadow —dijo Rouge.

— ¿A qué te refieres? —preguntó Sonic.

— ¿No te diste cuenta? Los acaba de defender. No es normal en el ser tan protector.

—Tal vez tengas razón, Rouge. O puede que simplemente estaba de buen humor.

—No lo creó. Ha estado actuando así toda la semana. Es como si algo lo estuviese preocupando.

— ¿Cómo qué?

—No lo sé. Pero tengo que averiguarlo.

—Espera, espera. ¿Te vas a ir?

—Tengo que averiguar qué es lo que le ocurre a Shadow.

—Ya suficiente tengo con la ausencia de tres de mis amigos, no hagas que sean cuatro.

—Lo siento azulote. Tendrás que disculparme, pero no me gusta la manera en la que Shadow ha estado actuando.

—Vamos, Rouge ¿Cuántas veces nos reunimos al año? ¿Cómo tres veces? A Shadow lo ves a diario, después de todo trabajas con él.

—Está bien, supongo que un rato de diversión me vendrá de maravilla —dijo—. Además, no quiero que Knuckles se sienta solo —agregó, burlona.

—No te necesito —se defendió el echidna—. Puedo tener toda la compañía que necesito.

— ¿Cómo? ¿Estando solo en Angel Island? 'Vaya compañía'

—No estoy solo, estoy con la Master Emerald.

Sonic sonrió ligeramente, le encantaba ver como esos dos discutían. Aun así, algo no le cuadraba bien: Eggman parecía haber hablado muy enserió.

—Sonic…

Una voz lo sacó de sus pensamientos.

— ¿Qué sucede, Amy? —preguntó.

— ¿Te gustaron los chili dog que prepare?

— ¡Me encantaron! ¿Cómo le has hecho para que te quedaran mejor que a Tails?

—Un chef no revela sus secretos.

—Está bien. Pero dime una cosa. ¿Harás más para la cena?

—Si eso es lo que quieres, con gusto lo haré.

— ¡Perfecto!

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Habían transcurrido unas cuantas horas, todos estaban divirtiéndose mucho. Pero a pesar de lo divertido del ambiente, Rouge aún tenía que averiguar que le sucedía a Shadow.

—Bueno, Sonic, me tengo que ir —dijo Rouge.

—Está bien, por lo menos nos divertimos un rato.

—Sí, gracias por todo. Nos vemos luego.


—Ya está listo, Dr. Eggman… —dijo Orbot.

—Perfecto, entonces ponlo en marcha.

— ¿Y cuál va a ser su primera tarea?

—Pues en vista de lo sucedido, parece que tendremos que librarnos de Shadow. Mándalo a atacar las oficinas centrales de G.U.N. Démosle una advertencia.

—Como usted diga, jefe.

—Cubot —llamó Eggman—. Necesito que prepares mi Eggmovil, visitaremos a unos amigos de Sonic.

—Por supuesto, Jefe.


— ¿Dónde se habrá metido? —Se preguntó Shadow— ¿Cómo pude perderle el paso?

El erizo había estado siguiendo a Eggman, pero lo perdió de vista cuando el doctor se adentró en las montañas.

—Será mejor encontrarle cuanto….

El comunicador que él traía en la muñeca comenzó a sonar. Contestó.

—Agente Shadow. Necesitamos su presencia en las instalaciones principales.

—Lo siento, estoy resolviendo un caso por mi cuenta. Tendrán que esperar.

—Creemos saber en dónde se encuentra Eggman.

— ¿Quién les ha dicho que busco a Eggman?

—Solo preséntese en las instalaciones, es una orden… —la transmisión se cortó.

Shadow salió corriendo hacia las instalaciones de G.U.N., no le tomó mucho tiempo llegar.

Al entrar, fue donde el comandante. Entró a la oficina.

—Agente Shadow. Por favor, siéntese. —pidió el uniformado.

—No gracias, de pie es mejor.

—Como quiera… Bien, hemos detectado el uso de una gran cantidad de energía justo al norte de Station Square, en las montañas del norte, para ser más precisos. Enviaremos un equipo a investigar. Usted ira con ellos… Es necesario que…

— ¿Quién les ha dicho que busco a Eggman? —interrumpió.

—Eso no es lo importante, lo importante aquí es que Eggman puede representar una seria amenaza.

—Responda la pregunta —demandó.

—Yo les dije —contestó Rouge, quien iba entrando en la oficina.

— ¿Por qué? —preguntó, molesto.

—Has estado actuando de manera extraña…

—Ve al grano.

—Lo hice para ayudarte.

—No necesito ayuda.

—Vamos, Shadow. Una vez te dije que puedes confiar en mí. Deja que te ayude.

—Confió en ti, pero eso no significa que debas entrometerte en mi vida.

—No me entrometo.

—Entonces ¿Cómo le llamas a eso?

—Le llamo preocuparse.

— ¡AGENTES! —Gritó el comandante— ¡Cállense! Parecen niños, discutiendo por tonterías. Agente Shadow, si lo hemos llamado es porque tenemos una emergencia. El Dr. Eggman ha estado usando cargas de energía inusuales, representa un peligro para los ciudadanos y para el gobierno. No me interesan tus problemas personales contra el Dr. Eggman, pero mientras represente un peligro, nos veremos obligados a interferir en sus asuntos. Están en las oficinas de G.U.N. —dando un golpe en la mesa—, y mientras estén aquí seguirán las órdenes que se les dan. Cuando estén afuera de estas instalaciones podrán hacer lo que quieran, discutir, pelear, besarse, etcétera, etcétera. ¿Entendido?

—Entendido —respondió el erizo negro y rojo.

—Entendido —repitió Rouge.

—Muy bien. El equipo de búsqueda saldrá en media hora, frente al edificio. Ustedes dos irán con ellos, quiero que averigüen en que anda el Dr. Ivo Robotnik. ¿De acuerdo?

—De acuerdo —respondieron al unísono.

—Y quiero su reporte al final del día —agregó, retirándose de la oficina. Dejando a Rouge y Shadow en un ambiente silencioso.

(…) —

—Vaya, que carácter tiene —dijo Rouge, rompiendo el silencio.

—No se habría molestado si no hubiéramos discutido.

—Tú empezaste la discusión.

—Tú hiciste que la empezara. Nunca te pedí ayuda —dijo, cortante.

Rouge se sentó en una silla, frente a Shadow.

— ¿Seguirás molesto conmigo? —preguntó ella, con ternura.

Shadow permaneció en silencio.

— ¿Shadow?

El erizo suspiró.

—Es hora de irnos… —dijo, caminando hacia la puerta.

—Espera… Shadow —dijo, tratando de frenarle el paso. Shadow le hiso a un lado y se retiró del lugar.

Rouge se recargó de espaldas contra la puerta.

— ¡Pero que obstinado! —dijo, exasperada.

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Un convoy se detuvo frente a las faldas de las montañas.

—A partir de aquí seguiremos a pie —indicó un uniformado, quien, al parecer, era el que daba las órdenes.

El equipo de exploración bajó de las camionetas y comenzaron a movilizarse, rumbo a las montañas.

—Agente Rouge, agente Shadow —llamó el mismo uniformado—. Por órdenes del comandante, ustedes dos irán atrás del pelotón.

Ellos asintieron.

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Caminaron un largo rato, las lecturas de energía indicaban que aún faltaban varios metros, 457 metros, para ser exactos.

—Descansaremos diez minutos —indicó el capitán.

Todos se sentaron un rato.

Shadow, por otro lado, se adentró en el bosque, Rouge lo siguió.

Al estar a ciertos metros de distancia del pelotón, Shadow se sentó en un tronco, Rouge se sentó a su lado.

— ¿Sigues molesto?

— ¿Vas a seguir entrometiéndote en mi vida?

—Si con 'entrometerme' te refieres a 'preocuparme' entonces la respuesta es sí, seguiré entrometiéndome.

—Sabes, espero que algún día tengas una verdadera razón para preocuparte.

— ¿Acaso tú no eres una verdadera razón para preocuparme?

— ¿Por qué habría de serlo?

—No sé.

— ¿Por qué te preocupas tanto por mí?

—No lo sé… Hay algo en ti que me enternece, tal vez tu pasado… O las cosas que te han sucedido… No sé… Es como si encontrara algo familiar en ti. Algo que hace que me preocupe por ti y tenga la necesidad de querer ayudarte.

—No estoy entendiendo nada.

—Es difícil de explicar. Es como cuando…

— ¿Te puedo pedir un favor? —interrumpió.

—Claro.

—Deja de preocuparte por mí.

— ¿Cómo?

—Algún día me meteré en un lio muy grande… y no me gustaría involucrarte…

—Pero…

— ¡Agentes! ¡¿En dónde demonios se han metido?! —gritó el capitán, furioso.

—Debemos volver —dijo el erizo—. A menos que quieras otro regaño de parte del comandante.

—No, gracias.

—Entonces vamos.

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—Las lecturas indican que es aquí —dijo el capitán.

—Aquí no hay nada —dijo uno de los del equipo.

—Eso es lo que Eggman quiere que pensemos… —dijo Shadow.

— ¿A qué se refiere agente Shadow?

—La base puede estar camuflada. Estoy seguro que está bajo tierra. Debe de haber una escotilla en alguna parte.

—Bien, ya escucharon ¡Comiencen a buscar! —ordenó el capitán.


El comandante se dirigía a la sala de operaciones.

— ¿Cómo va la situación? —preguntó.

—Al parecer han encontrado la entrada a la base de Eggman.

—Bien, comuníqueme con ellos.

—En seguida señor… — (…) — Listo, señales enlazadas.

—Soldados, informe de situación —pidió.

Hemos localizado la entrada a la base de Eggman. Nos estamos adentrando en su laboratorio.

—Excelente. ¿Qué es lo que han podido observar?


—Todavía no hemos podido observar mucho. Al parecer su laboratorio esta dividido por secciones. Justo ahora nos dirigimos a la sección de máquinas.

Está bien, manténganme informado de cualquier situación. Cambio y fuera.

—Bien. Agente Rouge, Agente Shadow, permanezcan alertas, tengo un mal presentimiento.

Los pasillos del laboratorio de Eggman estaban oscuros, lo que daba un aspecto tétrico. Hasta el momento, no habían podido obtener alguna información útil, encontraron un mapa que indicaba las diferentes secciones del laboratorio, eran tres secciones diferentes, la primera sección era de químicos, la segunda era una sección cartográfica donde había toda clase de mapas, la tercera era la sección de máquinas.

—Solo hay que abrir esta puerta y podremos entrar a la sección de máquinas —dijo el capitán del equipo.

Usaron un dispositivo de interferencia eléctrica, invirtiendo la polaridad de los circuitos y logrando abrir la puerta sin esfuerzo alguno. Entraron al lugar.

—Está muy oscuro aquí. Busquen algún interruptor que encienda la luz.

—Aquí hay uno —dijo uno de los del equipo. Presionó el botón. La luz se encendió.

Cuando la luz se encendió, lograron ver un montón de dispositivos extraños, armas de todo tipo.

—Miren —dijo un soldado—. He encontrado lo que al parecer es la computadora central.

—Déjame ver —dijo el capitán.

El capitán se acercó a una gran computadora. La encendió.

—Que serán estos planos —dijo otro soldado—. Aquí hay uno muy peculiar —el soldado tomo los planos de una máquina y se los entregó al capitán.

—Aquí dice: Proyecto M.S.M.P. —el capitán estaba un poco confundido.

—Porque no lo busca en los archivos de la computadora —sugirió un soldado.

El capitán hiso caso a la sugerencia y tecleó el nombre del proyecto. La computadora empezó a analizar los archivos hasta que encontró el indicado. Todos comenzaron a leer la información.

Al principio el capitán estaba confundido, pero después de mover los ojos de izquierda a derecha, comprendió. Entre asombro y susto, abrió los ojos tanto como podía, el capitán se dio la vuelta de manera brusca.

—Salgamos de aquí. Debemos regresar a G.U.N. lo más rápido posible. ¡Vamos, vamos, vamos!

Todos hicieron caso a las órdenes de su capitán, comenzaron a correr hacia la salida.

Shadow y Rouge se habían quedado a leer más información.

— ¿Así que esto es en lo que Eggman ha estado trabajando? —preguntó Rouge.

—Al parecer sí.

—Pero ¿Por qué le puso M.S.M.P.?

—Según esto… Las siglas 'M.S.M.P.' significan: Metal Sonic Mega Power.

—El nombre le queda bien.

—Sí, seguro —suspiró—. Debemos regresar a G.U.N. para informar de la situación.

—Permíteme. Tomare unas fotos como evidencia.

—Date prisa…

(…) —

—Listo —informo la agente Rouge—. Salgamos de aquí.

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Todos estaban de regreso en las camionetas.

El capitán tomo el comunicador y se comunicó con la agencia.

— ¡Capitán a base! ¡Respondan!

¿Qué sucede, capitán Grey?

—Escuche. Tienen que salir de las instalaciones, repito; ¡Salgan de G.U.N.! ¡Es una emergencia!

Sea más especificó.


— ¿Qué sucede? —preguntó el comandante.

—Dice el capitán Grey que debemos abandonar las instalaciones.

— ¿Cómo?

—No sé, yo tampoco entendí muy bien.

—Ponlo en los altavoces y pásame el micrófono.

—A la orden, señor.

El agente hiso lo que el comandante le pidió.

— ¿Qué sucede, capitán Grey?

Necesito que evacuen las instalaciones. Es una emergencia.

—Necesito que se explique —pidió.

Están en riesgo. ¡Deben salir de ahí! ¡Evacuen todo el personal! ¡Eggman programó…! (…) —La transmisión se cortó.

— ¿Capitán Grey? Capitán Grey, responda.

—Todas las telecomunicaciones de G.U.N. se han caído.

— ¿Cómo?

—No sé. Sera mejor hacer caso a la advertencia que nos ha dado el capitán Grey.

—Supongo que es mejor prevenir que…

— ¡General! ¡Estamos bajo ataque! —grito un soldado mientras entraba a la sala.

— ¿Qué?

—Están disparando misiles…


— ¡Maldita sea! —gritó el capitán.

— ¿Qué sucede, señor? —preguntó un soldado.

—La comunicación con la agencia se ha cortado.

—Cómo es eso posible.

—No lo sé… —suspiró— Agente Rouge, Agente Shadow, necesito que vayan lo más rápido que puedan a G.U.N.

—Entendido —dijo Shadow.

Shadow salió corriendo y Rouge le siguió el paso volando.

— ¿Crees que estén bien? —pregunto la murciélago.

—Pronto lo sabremos…

El comunicador de Shadow comenzó a sonar. Contestó.

Agente Shadow, agente Rouge, necesitamos su apoyo inmediatamente.

— ¿Qué sucede, general? —peguntó Shadow.

Estamos siendo atacados. No sabemos que nos ataca.

—Metal Sonic.

¿Cómo?

—Eggman le ha programado para que atacara G.U.N.

Ya veo.

—No se preocupe, general, llegaremos lo más rápido posible.

Trataremos de contraatacar.

—Hagan lo que hagan, no se acerquen a él.

Entendido, cambio y fuera.

—Rápido, Ruge, tenemos que ayudarlos.

— ¡Vamos!


Bien, hasta aquí termina el prólogo, espero que haya sido de su agrado. Pronto estará listo el primer capítulo.

Para los que no lo hayan notado, esto transcurre un día después de los acontecimientos de Sonic Lost World.

Nos leemos luego.