Capítulo 1
Indicios de Ataque.
Shadow y Rouge habían conseguido llegar a G.U.N.
Lo que vieron fue que el edificio estaba en llamas, tenía daños estructurales muy graves. Shadow entro lo más rápido que pudo.
— ¡General! ¡Comandante! —llamó.
Comenzó a moverse entre los escombros, no lograba encontrar a nadie con vida. No podía creer lo que estaba viendo; varios cadáveres mutilados cruelmente. Un cadáver tenia desprendida la cabeza y los brazos, otro no tenía las piernas ni los ojos.
— ¿Metal Sonic ha hecho esto? —preguntó Rouge, poniendo su mano sobre la boca.
—Al parecer sí. Necesitamos encontrar al general y al comandante lo más pronto posible… antes de que sea demasiado tarde —dijo. Rouge asintió.
El lugar resultaba peligroso, en una ocasión, una biga estuvo a punto de aplastar a Rouge, afortunadamente, Shadow alcanzó a apartar a Rouge. Llegaron a la sala de operaciones. Lo que vieron no les gustó. Metal Sonic había atravesado el cuerpo del General con sus manos. El comandante, quien estaba más atrás, se encontraba empuñando una ametralladora, disparándole al robot.
— ¡Detente ahí! —grito Shadow. Metal Sonic hiso caso omiso a lo dicho por el erizo, comenzó a partir en dos en cuerpo del general—. He dicho que te detengas —Shadow se acercó corriendo al robot para detenerlo. Metal Sonic reaccionó ante esto y antes de que Shadow pudiera ponerle una mano encima, le propinó un fuerte golpe en la cara. Shadow cayó de espaldas.
Metal Sonic arrojó el cadáver a un lado, comenzó a dirigirse hacia Shadow.
— ¡No te le acerques! —gritó Rouge, propinándole una patada a Metal. Shadow se levantó del suelo.
—Gracias, Rouge —dijo, agradecido—. Te dije que te detuvieras—señalando a Metal Sonic— Estate sujeto a las consecuencias… Chaos Cont…
—Tengo un mensaje del Dr. Eggman para ti, Shadow the Hedgehog. —el robot proyectó una grabación, en forma de holograma, con los ojos.
—Saludos, Shadow. Esta fue una pequeña advertencia… Si te interpones en mi camino tendré que aniquilarte… Ya te lo dije una vez… No tengo nada contra ti… Esto es una muestra de lo que pasará si tratas de detenerme… No me busques, o yo haré lo mismo por ti… —la grabación terminó.
— ¿Dónde está Eggman? —demandó, mirando de frente al robot.
—Esa información es clasificada —respondió—. Tengo órdenes de dejarte con vida, pero no a nadie más… —Metal Sonic volteó hacia atrás, corrió donde el comandante y lo tomo del cuello, alzándolo en el aire—. Pero haré una excepción si prometes no buscar a Eggman —chantajeó.
—No puedo prometer eso. No puedo hacerlo.
—Lastima —dijo. Comenzó a apretar el cuello del comandante. Shadow se abalanzó sobre el robot, deteniéndolo. Metal Sonic reaccionó dándole un golpe, a puño cerrado, en el estómago—. Vuelve a hacer eso y te aniquilo. De aquí en adelante, no molestaran más al Dr. Eggman, si se atreven a…
—Cállate —dijo Shadow, le soltó un golpe en la cabeza, tirándolo al suelo—. Nadie me da órdenes, díselo a tu jefe… —Shadow estaba a punto de darle otro golpe, pero Metal Sonic empujó a Shadow, quitándolo de encima. Se puso de pie.
—La advertencia se te ha dado, es tu decisión si decides entrometerte. La próxima vez te dolerá —Metal Sonic se acercó a una de las vigas, y de un golpe con la mano, la destruyó—. La advertencia también va para ti, Rouge the Bat. —El robot saltó por una de las ventanas. Rouge trató de seguirlo, Shadow la detuvo.
—Tenemos que sacar a los soldados y agentes heridos —dijo. Ella asintió—. Comandante Abraham ¿Puede levantarse? —preguntó. El comandante asintió—. Necesito que salga de aquí, este lugar está a punto de derrumbarse. Yo iré a buscar al resto de los agentes.
Shadow empezó a recorrer todos los pacillos y sectores, en busca de algún soldado o agente. Logro encontrar a 10 con vida, tres de ellos heridos gravemente.
—Listen to me, tenemos que salir de aquí, el edificio está a punto de colapsar. Síganme y no se queden atrás —ordenó. Todos hicieron caso al erizo y comenzaron a seguirlo. Los pacillos eran peligrosos, las llamas se habían propagado aún más, ciertas áreas estaban bloqueadas por los derrumbes, incluso la salida estaba bloqueada.
— No saldremos de esta ¿Cierto? —preguntó uno de los agentes, asustado.
—Hay que buscar otra salida. Debemos volver al pacillo de atrás, debe de haber una ventana —El erizo dio media vuelta, pero una biga cayó justo en frente de él—. Al parecer tenemos una cita con la muerte —dijo, en forma de broma, pero a nadie le causo gracia.
—Gracias por animarnos. —comentó un soldado, sarcástico.
— ¿Alguien traerá algún mapa de este lugar? Necesitamos ver dónde están los conductos de ventilación —Preguntó, pero todos negaron con la cabeza. Su comunicador empezó a sonar. Contestó.
— ¿Dónde estás, Shadow? —preguntó Rouge.
— ¿En dónde estás tú?
—Afuera, justo en la plaza que hay en frente de G.U.N., logre rescatar a quince agentes.
—Encontré a 10 agentes, tres de ellos están algo graves, no hemos conseguido salir, la salida está bloqueada, y ocurrió un derrumbe detrás de nosotros, bloqueándonos el paso.
—Sácalos de ahí con tu Chaos Control —sugirió ella. Todos se calmaron un poco al escuchar esto.
—No puedo sacarlos a todos sin una Chaos Emerald —La alegría de todos se fue abajo.
—Tienes que intentarlo.
—Es imposible —El piso de arriba comenzó a cuartearse, causando que diversos pedazos de concreto comenzaran a caer.
—Debes intentarlo, o todos morirán. —Las palabras de la agente Rouge erizaron la piel de los agentes.
—Está bien, trataré. Cambio y fuera. —Cortó la transmisión.
— Can you do it?—preguntó uno de los agentes.
—No sé, sin una Chaos Emerald, las probabilidades de éxito son de uno punto cinco por ciento.
—Me conformo con eso —dijo alguien.
—Confiamos en ti, agente Shadow. You can do it.
—Lo intentare. Manténganse cerca de mí —dijo, todos se acercaron, algunos incluso pusieron sus manos sobre los hombros de erizo— ¡Chaos Control…! —El erizo pronuncio las palabras, empuñando las manos, pero nada sucedió— ¡Chaos Control! —repitió. Nada—No funciona…
—Inténtalo de nuevo —pidió alguien.
— ¡Chaos Control! —No pasó nada— ¡Maldita sea! ¡Chaos Control! ¡Chaos Control! —Las paredes del edifico comenzaron a derrumbarse, si no lograban salir, su muerte, o al menos la de los demás agentes, sería inevitable y muy dolorosa— ¡Chaos Control! —una viga se desprendió de un muro, provocando que el piso de arriba comenzara a colapsarse por completo— ¡CHAOS…CONTROL! —un destello de color azul-verde rodeo a todos, desapareciendo en el acto.
—Vamos, Shadow… Puedes hacerlo—se decía Rouge a sí misma, mirando como el edificio se colapsaba— Tú puedes…—susurró. El edificio colapsó por completo, causando un estruendo y levantando nubes de polvo. Rouge bajó la mirada, le costaba creer lo que estaba viendo, pero entonces escuchó un sonido muy peculiar, el sonido de una teletransportación. Sin poder creer lo que había escuchado, la agente Ruge alzó la mirada— ¡Shadow! —gritó de emoción, al ver al erizo con vida.
—Buen trabajo, agente Shadow. —dijo el comandante, mientras se le acercaba y le hacía un ademan militar, Shadow hiso lo mismo.
—Comandante, tres de los diez agentes que salvé, están gravemente heridos, necesitan atención médica inmediatamente.
—Nos encargaremos de eso. Bien hecho.
Rouge se acercó al erizó, el comandante, al ver esto, se retiró.
—Sabía que lo lograrías —dijo Rouge con una sonrisa.
—Por supuesto que lo lograría, I'm the Ultimate Laife… —Shadow no pudo terminar esa frase, ya que fue interrumpido cuando, inesperadamente, Rouge lo abrazó.
—Por un momento…. Creí… Creí qué habias…
— ¿Muerto?
—Si —contestó, triste.
—Hace falta más que un edificio derrumbándose para matarme —dijo, optimista—. Pero lo que si me puede matar, es la incomodidad de esta situación—agregó, cortante— ¿Te importaría apartarte? —Rouge se separó de él, molesta.
—No seas tan seco —Comentó la murciélago—. A pesar de que me preocupo por ti, te comportas tajante conmigo—agregó, molesta.
— ¿Qué quieres que haga? ¿Responderte el abrazo? —preguntó, molesto y con indiferencia.
—Si —dijo, mirando hacia el suelo. Shadow se quedó callado ante la respuesta de la agente Rouge.
—Rouge… —llamó.
Rouge alzó la mirada y vio que Shadow tenía su mano debajo de la nariz.
— ¿Qué sucede? —preguntó, preocupada. Shadow quitó su mano de su nariz. Rouge se acercó a él y vio que el guante de su compañero estaba manchado de sangre. Ella levantó la mirada y vio que de la nariz de Shadow escurría un hilo de sangre, el erizo comenzó a tambalearse, comenzó a caer de rodillas, Rouge le sostuvo, el erizo cerró los parpados— ¿Shadow? Shadow, responde. Shadow… ¡Shadow! —todos escucharon a la agente Rouge gritando el nombre del erizo. Se acercaron para ver qué es lo que estaba pasando—. Llamen a una ambulancia —fue lo único que dijo. El comandante vio que el erizo tenía los ojos cerrados y escurría sangre de su nariz, no lo pensó dos veces y, con su celular, llamo a una ambulancia. La ambulancia no tardó mucho en llegar, de ella bajaron unos paramédicos y, rápidamente, pusieron al erizo en una camilla y lo metieron en la ambulancia, Rouge trato de ir con ellos, pero no se lo permitieron. La ambulancia arrancó, rumbo al hospital de Central City.
— ¡Jajaja…! ¡Hajajaja! No puedo creer que realmente creyeran que encontraron mi base.
—Usted es todo un genio, jefe.
—Claro que lo soy —Eggman presionó unas teclas en su computador, una transmisión, sobre como las instalaciones de G.U.N. habían colapsado, apareció en pantalla—. Has hecho muy bien tu trabajo, Metal Sonic.
—Gracias, Dr. Eggman —dijo, haciendo una reverencia—. Pido permiso para atacar y exterminar al objetivo —agregó.
—Aun no. Primero hay que jugar un rato con él —Contestó, sonriendo de manera desquiciada—. Prepárate, tenemos una misión más que hacer.
—Su Eggmovil ya está listo, Dr. —informo Cubot. Eggman sonrió.
—Muy bien, hora del viaje —el Dr. Subió a su Eggmovil. De uno de sus bolcillos, sacó una Chaos Emerald, la colocó en un compartimiento de la nave—. Nos vamos—Eggman presionó un botón, un destello azul-verde hiso acto de presencia y, en menos de un segundo, Metal Sonic, Cubot, Orbot y el Dr. Eggman habían desaparecido.
— ¿Va a estar bien? —Preguntó Rouge a uno de los doctores— ¿Es grave?
—Sufrió de un agotamiento crónico. Usar su Chaos Control para salvar a esas personas lo ha dejado muy agotado, sin fuerzas —hace una pausa entes de seguir hablando—. Realmente se arriesgó mucho… Es un héroe. Estará bien, pero necesitará recuperar sus fuerzas.
— ¿Cuándo podrá dejar el hospital?
—Hoy mismo, pero él necesitará estar en casa, en cama, descansando, por lo menos por tres días.
— ¿Puedo pasar a verlo?
—Por supuesto, pero trata de no despertarlo.
—De acuerdo. —Rouge entró a la habitación, Shadow estaba dormido. La agente Rouge tomo asiento en una de las sillas, al lado derecho de la camilla de su compañero—… Aparentas ser muy duro e insensible, pero realmente te preocupas de los demás… —dijo, casi susurrando— ¿Qué es lo que te ha hecho cambiar?... El Shadow de hace un par de años hubiera salido del lugar sin importarle cuantos hubieran muerto… —con su mano izquierda, ella tomó la mano derecha de Shadow— ¿O será que solo te preocupa algo? ¿Por qué has estado actuando de esta forma?… ¿Habrás encontrado…? No… eso no puede ser—ella le soltó la mano—. Descansa —agregó en voz baja, retirándose de la habitación. Al Salir de la habitación, Rouge se encontró con el comandante.
—Los doctores me han dicho que el agente Shadow sufrió un cansancio crónico y necesita descansar en su casa unos cuantos días—dijo— ¿Ya ha despertado? —preguntó.
—Todavía no, sigue dormido —respondió—. ¿Cuál es el total de bajas? —preguntó, cambiando el tema.
—Cerca de setecientos agentes muertos, aún no han terminado de retirar los escombros. Mañana haremos una ceremonia, en honor a los caídos en combate —dijo. El comandante suspiró profundamente, antes de seguir hablando—. No es obligatorio ir, puede tomarse el día si quiere —Agregó—. Ese maldito de Eggman tiene que pagar el precio de sus osadas acciones. Ordenaré que las demás divisiones de G.U.N. empiecen una investigación sobre el paradero de Eggman. En caso de que no lo encuentren, tendré que desplegar el protocolo "Phantom Fury" —la agente Rouge abrió un poco los ojos, sorprendida ante lo dicho por el comandante.
—Creí que ese "Protocolo" solo era para casos de extrema emergencia.
—Y este es uno de ellos. Mi segundo al mando, el general Franz Mayer, ha muerto, muchos de mis agentes han muerto, afortunadamente no fueron todos, todavía quedan cincuenta con vida, pero ese número es una mierda comparado con los setecientos que han muerto—suspiró—. Si esto sigue así, no quedará de otra… El protocolo "Phantom Fury" será desplegado, y los "A.R.O.S.E." entraran en acción.
— ¿Ya me pueden decir la sorpresa? —preguntó Sonic.
—Supongo que sí —dijo Tails—. Mañana nos iremos de vacaciones.
— ¡Genial! —gritó, emocionado—. He tenido una semana muy pesada, con eso de que Eggman últimamente ha estado más insoportable de lo normal. Me vendrían de lujo unas vacaciones.
—Salimos mañana a primera hora. Estaremos de viaje por quince días.
— ¡Estupendo!
—Sonic… —llamó alguien. Sonic se dio media vuelta, era Silver.
— ¡Silver! Que alegría ver… —Sonic se detuvo al ver el estado de Silver, tenía heridas y manchas de sangre por todos lados y, en sus brazos, estaba cargando a Blaze, quien estaba inconsciente— ¡Demonios! —corrió hacia ellos.
—Sonic… We need your help —Silver cayó de rodillas—. Blaze está muy débil… —Sonic tomo entre sus brazos a Blaze.
— ¡Blaze! ¡Blaze! —Sonic trataba de despertarla— ¿Qué pasó? —preguntó a Silver.
—Eggman… —fue lo último que él dijo, antes de desmallarse.
—Hay que llevarlos a la casa. Rápido. —Dijo—… Knuckles, necesito que cargues a Silver—el echidna asintió. Sonic comenzó a correr tan rápido como podía, con dirección al taller, que para ellos era su hogar. El erizo estaba preocupado por sus amigos. Bajó la mirada, viendo a Blaze— ¿Quién te ha hecho esto, Blaze?... ¿Silver dijo Eggman?, Ese Dr. Las va a pagar muy caro. —Sonic llegó al taller y, de una patada, abrió la puerta. Subió las escaleras, entró a su habitación y, con mucho cuidado, puso a Blaze en la cama. Bajó las escaleras, se dirigió a la cocina, tomó un trapo y lo humedeció, regresó a su habitación, comenzó a limpiar las heridas de Blaze, con delicadeza—. Ni siquiera sé que estoy haciendo, no sé nada sobre medicina… No importa, haré lo que pueda en lo que llegan los demás —continuó limpiando las heridas de su amiga.
—No puedo hacerlo —dijo Shadow.
— ¿Por qué?
—Porque son mis amigos…
—Pero si nunca te han importado… Mátalos.
—No…
—Hazlo…
— ¡Nunca! —gritó Shadow, despertando—. Solo fue un sueño —se dijo a sí mismo—, de nuevo. ¿En dónde estoy? —Shadow observó su alrededor, pero no logro ver nada, estaba oscuro, solo entraba luz por una pequeña ventana, se asomó por esta—. Al parecer ya es de noche—dijo—. ¿En dónde están mis zapatos y mis guantes? —comenzó a buscar un interruptor para encender la luz, lo encontró. La luz se encendió— ¿Esto es un hospital? ¿Por qué estoy aquí? —comenzó a observar por todos lados, sus zapatos y sus guantes estaban en una pequeña mesa, al lado de la camilla. Después de haberse puesto sus zapatos y guantes, salió de la habitación. Comenzó a caminar por los pacillos, había pocos doctores y enfermeras, lo que indicaba que ya debían ser cerca de las once de la noche. Llegó hasta lo que parecía ser la sala de espera, en una de las cillas estaba Rouge dormida, Shadow la miró por unos instantes, antes de comenzar a buscar la salida— ¿En dónde está la salida? —preguntó a una de las enfermeras.
—Siga este pacillo y llegara a la entrada, cuando este ahí, avise al guardia que va a salir.
—De acuerdo, gracias —agradeció. La enfermera le devolvió una sonrisa. El erizo empezó a caminar.
—Espera… —llamó la enfermera. Shadow se detuvo. — ¿Eres Shadow the hedgehog? —preguntó con curiosidad.
—Sí —respondió— ¿Por qué pregunta? —la enfermera se arrodilló y lo abrazó, Shadow se quedó paralizado.
—Salvaste a mi padre esta mañana —Shadow estaba confundido.
—No comprendo.
—Es uno de los agentes de G.U.N. que salvaste esta mañana.
— ¿Cuál es el nombre de tu padre? —preguntó.
—Wesley Grinderwal.
—Lo conozco, es uno de mis compañeros del equipo de rescate.
—No sabes lo agradecida que estoy de que lo hayas salvado. Casi mueres tratando de salvar a esos agentes… Eres un héroe —la enfermera se pone de pie—. Por cierto, Me llamo Elizabeth —extendiendo la mano para estrecharla con Shadow.
—Mucho gusto, Elizabeth. Yo soy Shad… Cierto, ya sebes mi nombre —la enfermera soltó una leve risa.
—Si algún día llegas a necesitar algo, no dudes en pedírmelo.
—Gracias. Me tengo que ir, hasta luego —se despidió, la enfermera sonrió y se despidió con un ademan. Shadow recorrió el resto del pacillo hasta llegar a la salida, una vez en la entrada, le informó al guardia que iba a salir, este abrió el portón y le permitió el paso, Shadow salió del lugar y comenzó a caminar por las calles — ¿Un héroe? —dijo—. Soy todo menos eso, yo no puedo ser un…
— ¡Shadow! —llamó alguien. Shadow se dio vuelta, pero al momento de girar, sintió una mano golpearle la mejilla con bastante fuerza, era Rouge— Ni siquiera te dignas en despedirte ¡Mal agradecido! —Parecía estar molesta— ¡Estuve esperando a que te despertaras para saber cómo estabas! ¡¿Y así me lo agradeces?! You're an idiot!
—Nadie te pidió que me esperaras, si lo hiciste fue por tu voluntad. Además, te veías cansada, no quería despertarte…
— ¡¿No querías despertarme?! —Gritó— ¡Esa es una excusa patética!
—Ni siquiera me dejaste terminar lo que iba a decirte… No quería despertarte, porque no quería que me siguieras.
— ¿Por qué?
—Te agradezco que te preocupes, pero tampoco deberías sacrificar tiempo valioso de tu vida solo por preocuparte por mí —se dio vuelta y comenzó a caminar. Rouge lo detuvo, sosteniéndole del brazo.
— ¿Por qué evadiste la pregunta?... Responde, ¿Por qué no querías que te siguiera?
—Para evitarte más preocupaciones…
— ¿Cómo?
—Ya te lo dije —Shadow se zafó de Rouge—. No quiero que me sigas, ¿Oíste? —Shadow salió corriendo.
— ¡Shadow! ¡Espera! —Shadow no hiso caso. Rouge le perdió de vista.
0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0
Shadow llevaba un largo rato corriendo, corriendo sin rumbo, solo corriendo.
— ¡Mierda! —gritó—. Pero cómo soy estúpido, mi intención no era ser tan tajante con ella. Es solo que no quería causarle más preocupaciones—frena el paso—. Ya suficiente tiene con haberse esperado a que yo despertara. No imagino todas las cosas que no hiso por culpa mía. No me gusta que se preocupen por mí, yo puedo cuidarme solo… Solo… No me gusta ser una carga —ve un pequeño charco de agua a un costado, se acerca a este, mira su reflejo—. ¿Un héroe…? No… —Shadow no estaba acostumbrado a que los demás le vieran como a un héroe, ni siquiera estaba acostumbrado a que le agradecieran. Con los pensamientos enredados, se recostó contra el tronco de un árbol—. No he comido nada… Tengo hambre —mira hacia arriba, de las ramas de aquel árbol, colgaban unas deliciosas manzanas. Se para y brinca hasta ella, arrancándola en el acto, se recarga contra el tronco. Su estómago empieza a hacer ruidos, tiene bastante hambre— A comer… —le da una mordida a la manzana, luego le da otra, luego otra, luego otra, luego otra, de cinco mordidas se había acabado aquel fruto—. Supongo que eso es suficiente, ya encontrare algo más grande —el viento comenzó a soplar con fuerza. Nubes negras comenzaban a acumularse en el cielo, lo que indicaba que una fuerte lluvia se acercaba—. Debo buscar un refugio—dijo. Comenzó a correr. No pasaron ni cinco minutos y un fuerte torrencial se había desatado, aceleró el paso, debía encontrar un refugio lo más pronto posible, con lo débil que estaba, no podía permitirse el lujo de un resfriado. El pasto estaba resbaloso por la lluvia, tropezó— ¡Carajo! ¡Idiota! —Golpeó el suelo— ¡Que estúpido! —se quejó.
— ¿Te ayudo? —dijo Alguien. Shadow alzó la mirada y vio una mano extendida hacia él, era Rouge. Shadow tomó la mano de la chica y esta le ayudó a ponerse de pie.
—Gracias —dijo, con una sonrisa forzada—. Te dije que no me siguieras —citó.
— ¿Enserio creíste que yo te haría caso? —preguntó, juguetona. Shadow sonrió levemente.
—Escucha, Rouge, yo…
—No digas nada. Sé que no era tu intención tratar de hacerme sentir mal —ella le sonrió—. Te perdono… —Shadow se quedó sorprendido, sorprendido por la manera en la que Rouge había olvidado la forma en la que él se comportó con ella un par de horas atrás.
—Gracias —dijo. Ella sonrió.
—Ven, vamos a mí casa, la lluvia hará que te resfríes —ella hiso un ademan para que la siguiera. Shadow camino a su lado.
Habían transcurrido varios minutos, la lluvia se había agraviado aún más, el viento soplaba muy fuerte, hacia bastante frío. Empezaron a correr, pero la lluvia seguía cayendo más y más fuerte. Encontraron una cueva al pie de una colina (cerro), entraron en ella.
— ¡Demonios! —Se quejó Shadow— ¡Vaya lluviecita que se ha soltado! ¿No lo crees?
—Caramba, y yo que pensaba pedirnos una pizza.
—Pues ya ves. No creo que te la traigan aquí.
—En estos momentos me gustaría saber que está haciendo Sonic, seguro Amy esta preparándole todos los platillos que pide. Ese chico es muy suertudo—admitió ella—. Lástima que él no ve a Amy con los ojos que ella lo ve. Aunque últimamente… Bueno, Sonic ha estado comportándose muy amable con ella, ¿Crees que…? —insinuó.
—No —contestó.
— ¿No?
—No —afirmó.
— ¿Por qué?
—Hay que ser muy observadores para entender las cosas, y, lo que yo veo, es que Sonic solo la ve como una amiga muy cercana, alguien en quien puede depositar su confianza —dijo—. Pero Sonic es un idiota.
— ¿Por qué lo dices?
—Solo basta con verlos cuando están juntos. Amy trata de abrazarlo y Sonic la evade, poniendo excusas estúpidas como "Tails me necesita en el taller" "Me acordé que tengo algo que hacer, nos vemos" y salé corriendo.
—No estoy entendiendo tu perspectiva.
—Me refiero a que, Sonic, está dejando pasar una oportunidad muy valiosa. Cuando Sonic decida corresponder los sentimientos de Amy, probablemente a la chica ya se le haya pasado la ilusión —explicó—. Por eso digo que ese "Azul the hedgehog" es un idiota. No sé porque él se niega a sus sentimientos. No sé porque se hace el siego. Amy es bastante bonita, cariñosa, protectora, sabe escuchar a los demás, trata de ayudar en lo que puede, no se da por vencida —agregó—. El poco tiempo que he pasado con ella fue suficiente para saber que tiene una gran madurez, aunque a veces se chiquee y actúe como niña —Suspira antes de continuar—. Aunque Amy también es una tonta —Rouge se sorprendió por la declaración de su compañero—. Y no te sorprendas, Rouge, porque es verdad. Amy es una tonta, es increíble que después de varios desprecios, ella siga pensando que son el uno para el otro, es increíble que todavía piense que Sonic la puede llegar a amar, es increíble que siga soñando con la boda perfecta con ese idiota.
—Pero yo pienso que actúa así porque todavía lo ama, porque todavía tiene sentimientos muy profundos y fuertes hacia él, porque todavía tiene la esperanza de que algún día pueda amarla —opinó ella.
— ¿Después de tantos desprecios? Recuerda que ya son muchos años en los que Sonic no le ha correspondido nada, creo que ni siquiera le ha dicho un "te quiero" amistoso —remarcó—. Yo no soy un experto en este tipo de cosas, pero si yo veo que la persona a la que quiero me desprecia, pues entonces no puedo vislumbrar un futuro al lado de ella, en todo caso, sería mejor apartarse y dejar que las cosas marchen por su rumbo, sería mejor olvidarse de esa persona, sería mejor quedarse solo que con alguien que no te mira igual a como tú la miras —Rouge se quedó pensando en las palabras dichas por el erizo.
—Aún tienes mucho que aprender —dijo—. Estoy de acuerdo en que Sonic es un tonto, y que si no se da prisa, puede terminar lamentándolo, pero no estoy de acuerdo con eso de que Amy es una tonta, ese punto no lo comparto.
—Me da igual. En todo caso, es mi opinión —Rouge empezó a sentir que el ambiente se estaba tensando, por lo que decidió cambiar el tema.
—Sabes, tengo sueño. No creo que la lluvia vaya a parar pronto, será mejor que nos pongamos cómodos y descansemos un rato —sugirió. Shadow asintió.
—Listo —dijo Tails—. Afortunadamente no es grave. Ella estará bien, probablemente ya este despierta para la mañana.
— ¿Qué hay de Silver? —preguntó Sonic.
—Está cansado, debe descansar. En un par de horas debería estar como nuevo.
—Eggman pagará por lo que ha hecho —dijo, molesto.
—Primero debemos saber porque lo ha hecho —explicó.
—Es obvio porque lo ha hecho. Eggman quiere vengarse por todas las veces que le eché a perder sus planes—apretó los puños—. Estoy de acuerdo con que quiera vengarse, estoy listo para enfrentarlo, pero no tenía por qué meter a Blaze y a Silver en esto, ¡Vaya descaro que es este! —agregó, molesto.
Sonic y Tails bajaron a la sala.
— ¿Tienen hambre? —preguntó Amy.
—Si —dijo Tails.
—Si —dijo Knuckles.
—Yo no —informó Sonic, luego volteó a ver a Silver, quien estaba dormido en un sillón.
—No te preocupes, Sonic. Ellos estarán bien —animó Amy.
—Solo díganme una cosa —pidió Knuckles— ¿Por qué no pusimos a Silver en el cuarto de Tails?
—Porque mi cama es más pequeña y, por lo tanto, Silver no cabría —explicó el zorrito.
—Bueno, les prepararé algo —informó Amy—. Sonic—Llamó—, ¿Quieres que te haga unos chili dogs? —preguntó.
—No, gracias. Iré a dar una vuelta —informó el azul—. Quiero despejar mi mente —agregó.
—Pero hace frío a fuera y, por lo visto, se acerca un aguacero —Amy no quería que Sonic se enfermara, o que tuviera un accidente por lo resbaloso que el suelo se pondría tras la lluvia.
—No worries, I'll be fine —aseguró. Amy no estaba convencida, pero cuando estaba a punto de decir algo, Sonic salió por la puerta.
Había pasado un rato desde que él salió, una media hora para ser precisos. ¿Por qué Eggman había atacado a Blaze y a Silver? Ellos no tenían nada que ver con los conflictos entre él y el doctor, ¿A que estaba jugando Eggman? Será mejor que no sigan estas osadas acciones, o Sonic se verá obligado a tomar cartas en el asunto. Tras haber caminado una larga distancia, tenía ganas de correr, de correr y no detenerse por un largo rato, por una larga distancia, así que, sin darle más vueltas al asunto, comenzó a acelerar el paso y, de un segundo a otro, estaba corriendo muy rápido, tan rápido que se escuchaba el viento desgarrase a través de sus púas, pero no era suficiente para él, esa velocidad aún no lo terminaba de zacear. Comenzó a correr más rápido, un pequeño silbido comenzó a sonar, había logrado alcanzar la velocidad que él deseaba. La velocidad a la que iba provocaba que pequeñas líneas de vapor condensado se formasen detrás de sus manos y púas de la cabeza, había logrado superar la velocidad del sonido, pero aún no quería detenerse, vio varias rocas que le podrían servir de obstáculos, se acercó a estas y comenzó a saltar una por una sin detener su velocidad, pero aún no era suficiente. A los pocos segundos, encontró una montaña bastante empinada, tan empinada que parecía una línea vertical, sonrió, había encontrado el desafío que necesitaba. Empezó a dirigirse hacia la montaña y cuando llegó a esta comenzó a subirla verticalmente, pero cuando estaba a punto de llegar a la cima, no pudo seguir corriendo, al parecer no era la velocidad suficiente para subir. Estaba cayendo, volteó a ver el suelo, estaba solo a unos metros de impactar contra este, rápidamente usa su forma de spinball para reducir el golpe y evitar cualquier lesión, cuando estaba en el suelo, comenzó a girar en su forma de spinball para acumular velocidad, luego se dejó ir, alcanzado una velocidad brutal. Volvió a su forma normal, bajando poco a poco la velocidad. Se detuvo.
—Ufff… That was cool! —exclamó, alegre—. Correr siempre me levanta el ánimo —suspiró—, al igual que comer, jeje. Será mejor que regrese, puede que Amy siga ahí y esté dispuesta a hacerme un par de chili dogs —sonrió—. Pero me vería muy mal si llegara y empezara a pedirle como si fuera una camarera. Será mejor que le lleve algo, pero ¿qué? Mmm… —miró a su alrededor, había un pequeño campo con flores—. ¡Eso servirá! —dijo, orgulloso. El viento comenzó a soplar bastante fuerte, las nubes comenzaron a ponerse muy densas, bloqueando la vista hacia la luna—. Al parecer, Amy tenía razón. No hay problema, llegaré en menos de un par de minutos.
A pesar de haber corrido muy rápido, Sonic un fue lo suficientemente veloz como para ganarle a la lluvia, el aguacero se había desatado sobre él, terminando totalmente mojado. Después de varias lloviznas más, al fin llegó a la casa, llamó a la puerta con los nudillos. Amy abrió la puerta.
—Sonic, que bueno que llegas… —se detuvo al ver el estado del erizo—. ¡Estas mojado!, entra, te traeré una toalla —Sonic entró y se sentó en uno de los sillones, Amy fue por una toalla a la habitación de Tails—. Aquí tienes —le entregó la toalla.
—Gracias. Amy, tenías razón, si te hubiera hecho caso, no estaría empapado y temblando por el frío —admitió—. Por cierto, te traje esto —Sonic le entrego una flor, la cual estaba maltratada y tenía pocos pétalos—. Era una flor bastante genial, pero la fuerte lluvia le ha hecho añicos. Lo siento.
—No te preocupes, la intención es lo que cuenta —Amy estaba ligeramente ruborizada, no podía creer que Sonic le estuviera entregando una flor (aunque este maltratada) por voluntad propia—. Te prepararé un chocolate caliente —fue directo a la cocina, regresó a los cinco minutos—. Aquí tienes, ten cuidado, está demasiado caliente.
—Gracias —le dio un pequeño sorbo a la bebida. Sonic estaba a punto de pedirle algunos chili dogs, pero se percató de algo—. ¿Dónde están Tails y Knuckles? —preguntó.
—Knuckles dijo que tenía que regresar a Angel Island porque no podía dejar tanto tiempo sola a la Master Emerald, y debido a la fuerte lluvia, Tails se ofreció a llevarlo en el tornado —explicó Amy—. Solo estamos tú y yo —se sentó a su lado.
—Junto con Blaze y Silver —corrigió el erizo.
—Si… Junto con ellos —dijo, un poco desanimada—. Sonic… ¿Te puedo preguntar algo?
—Claro, ¿Qué sucede?
— ¿Crees que Eggman haya hablado enserio?
—No sé, es probable. ¿Por qué preguntas?
—Es que tengo miedo…
— ¿Miedo a qué?
—Miedo a que te pueda suceder algo… Si es verdad que Eggman atacó a Silver y Blaze… Imagínate que es lo que te podría hacer a ti —explicó la chica—. No quiero que Eggman te pueda hacer algo peor que a ellos. Eggman te tiene mucho rencor, no quiero que te haga daño —en los ojos de Amy se podían notar unas pequeñas lagrimas—. No lo busques, por favor —lo abrazó y se puso a llorar en su pecho—. No lo busques —suplicó, llorando más fuerte.
Sonic estaba paralizado, no sabía que decirle, ni siquiera sabía si corresponderle el abrazo o no. Él no podía prometer que no buscaría a Eggman, sabía que en algún momento tendría que ir a por él, pero no podía decirle eso. Amy había demostrado cuanto apreció tenia hacia él, y aunque nunca le había dicho cara a cara que lo amaba, el entendía de que se trataba, no podía ni tenía derecho a hacerla sentir mal, pero esta vez tendría que hacer una excepción.
—Los siento, pero no puedo prometer eso —dijo finalmente—. Sabes muy bien que en algún momento tendré que buscarle, no puedo permitir que él arruiné la vida de los demás, no puedo permitir que él cause sufrimiento a los demás —Amy se separó de él—. Escucha. Si no busco a Eggman, quien sabe que conflictos cause, quien sabe que atrocidades pueda hacer. Tú misma lo viste hace unos días, por culpa suya, casi toda la energía del planeta estaba siendo succionada, imagínate que hubiera pasado si no le detengo. No puedo prometerte que no lo buscaré… Lo siento.
—Al menos prométeme que no te pasara nada —Sonic tardo en contestar—. ¿Sonic…?
—Te… te prometo que no me pasará nada —Amy lo volvió a abrazar, y esta vez, Sonic le correspondió el abrazo—. Te prometo que estaré bien… —susurró. Amy apretó un poco el abrazo y Sonic comenzó a sentirse incomodo—. Pero qué te parece si olvidamos el tema y mejor preparas unos chili dog ¿Vale? —Amy no quiera cortar el abrazó, pero sabía que si no lo hacía, podría arruinar el momento.
—Está bien, iré a prepararlos —Amy se separó de él, un tanto desanimada, Sonic notó esto pero decidió no darle mucha importancia, seguro se le pasaba en un rato.
Amy había hecho los chili dog, Sonic no tardó en comérselos.
—Estuvieron deliciosos, Amy. Gracias —elogió—. Creó que ya estoy seco, ya no necesito esta toalla —Sonic arrojó la toalla a un costado.
—Sonic… —llamó Amy. Sonic volteó a verla, pero antes de que tan siquiera dijera algo, Amy comenzó a hacerle cosquillas, él empezó a reír.
—De-detente —pidió entre risas, Amy no hiso caso. La eriza rosa había descubierto, mediante una plática con Tails, que Sonic tenía una debilidad; las cosquillas. Sonic, de un rápido movimiento, se alejó riendo.
— ¿Qué crees que haces? —preguntó jadeando.
—Jugando contigo —respondió, divertida. Amy comenzó a acercarse a Sonic, sonriendo maliciosamente.
—Detente ahí —pidió Sonic. Amy se acercó a él y comenzó a hacerle cosquillas de nuevo.
—Suficiente —dijo Sonic, sujetando las manos a Amy—. Ahora me toca a mí —rápidamente, Sonic comenzó a hacerle cosquillas a Amy, ella trato de huir, pero Sonic la tomó de los brazos y la empujo contra el sillón—. Soy más rápido que tú, si tratas de hacerme cosquillas, probablemente yo ya te las haya hecho a ti.
—Te reto a que lo intentes —dijo Amy, tratando de acercarse a Sonic, él comenzó a huir y Amy le siguió el juego tratando de atraparlo. La puerta se abrió, Tails entro, vio que Amy estaba persiguiendo a Sonic.
—Por favor díganme que no están discutiendo de nuevo —Sonic se detuvo frente a Tails.
—No estamos discutiendo, estamos jugando —Tails se sorprendió ante la respuesta.
— ¿Y que jugaban? —quiso saber.
—Pues… Tratábamos de hacernos cosquillas —respondió Amy. Tails se quitó su abrigo y lo dejó sobre un perchero.
—Me alegra ver que se divierten juntos. Es bueno saber que ya se llevan mejor.
— ¡No te acerques! —gritó Silver, despertando de golpe. Sonic se le acercó rápidamente.
—Tranquilo, Silver, estas en nuestra casa.
— ¿En dónde está Blaze? —preguntó, preocupado.
—Está arriba, en mi habitación, ella necesita recuperar fuerzas, estará bien —explicó—. Me puedes decir ¿qué sucedió? —preguntó el erizo.
—Eggman y Eggman Nega nos han atacado… —dijo—. Usaron un robot muy parecido a ti, Sonic.
— ¿Cómo?
Bien, hasta aquí el primer capítulo, espero haya sido de su agrado. A partir de aquí, las cosas se irán poniendo un tanto "interesantes", estense atentos.
Cualquier duda que llegasen a tener, pueden preguntarme. Si encuentran algún error, siéntanse con la confianza de decírmelo, así podré corregirlo.
Nos vemos pronto.
