Capítulo 3: ¿Qué miras?
- Narra Carl -
Habíamos salido a buscar provisiones, con Michonne, Daryl, Gleen, Sasha y mi padre. Teníamos muy pocas, luego de la enfermedad en la prisión, nos quedamos con pocos suministros, y también con pocas armas, y ante la llegada en cualquier momento del gobernador, quedaríamos expuestos. Decidieron separarse, yo quedé con papá.
Este último tiempo me volví frío, todavía no soportaba la idea de haber perdido a mi madre, pero menos soportaba que yo tuve que matarla así fuera para salvarla. No quería que nadie tuviera lastima de mi. Odiaba eso.
Estábamos en una pequeña estación de servicio. Comenzamos a tomar todo lo que podíamos. Era bastante, pero no lo suficiente, nunca es lo suficiente. Luego caminamos un poco más, nos encontrábamos en lo que al parecer era un bosque. Íbamos caminando en silencio, hasta que escuchamos unas voces. No logré escuchar lo que decían. Caminamos por donde vinieron las voces. Los dos íbamos apuntando por las dudas, nadie sabe con lo que se puede encontrar.
Había una chica, bueno supongo a menos que se de vuelta y tenga barba y bigote. Tiene el pelo atado en una improvisada coleta, es bastante largo y de color castaño claro. En su espalda había una mochila mediana, la cual parecía estar llena.
Le quité el seguro a mi pistola. Y mi padre habló.
- Baja el arma y da la vuelta - La chica tiro su pistola al suelo, y despacio se dio la vuelta, mientras que mi papá me hizo una seña como para que bajara el arma - ¿Cómo te llamas? - Ella hizo una mueca extraña antes de contestar. Parecía ser de mi edad. Sus ojos eran color verde y su tez era blanca pálida. Tenía puesto una camisa lisa color verde que hacían resaltar sus ojos, junto con una musculosa blanca. Ambas estaban sucias, manchadas con tierra, al igual que su jean celeste. También tenía unas botas marrones. Era realmente bonita. Pero tranquilamente podría ser el mismo diablo, no se debe confiar en desconocidos.
- No te interesa - Fría respondió.
- Podríamos ayudarte, tenemos un grupo, si nos dices te llevaríamos con nosotros - ¿Qué? NO. Para que la llevaría con nosotros ella es solo una boca más para alimentar.
- No gracias, no quiero, ni necesito su ayuda - Genial - Cada uno por su lado, nadie molesta a nadie - ¡Bien!, por fin dijo algo inteligente.
- Como desees, es tu decisión - Luego de que mi papá halla dicho aquello, regresamos con el grupo, en el mismo lugar en donde dijeron que nos íbamos a juntar.
Todos estaban ahí, al parecer eramos los únicos que faltaban. Como ya era de noche decidieron - Si como siempre ellos, ¿no saben que ya no soy un niño?, que crecí, bueno pero que me haya dejado salir a buscar provisiones es un gran avance - que nos quedaríamos en la estación de servicio.
Pasamos la noche ahí, dormía incomodo, ya que lo hacia en el suelo. Ya me había acostumbrado a las camas de la prisión, aunque no eran lo mejor del mundo era más cómoda que el piso duro.
Estuve un rato mirando el techo hasta que el sueño me venció, y me dormí
Ya faltaba poco para llegar a la prisión. Estábamos todos juntos. Escucho personas hablando. Inmediatamente me puse en alerta, iba a matarlos, porque estaba casi seguro de que eran espías del gobernador y así mi papá vería que ya no soy un niño, que soy todo un hombre. Llegué hacia donde estaban las personas, no pensé, corrí rápido y les pegué con la culata de pistola en la nuca.
Di vuelta a la última persona que cayó desmayada gracias a mi duro golpe.
Oh mierda.
Era la chica fría a la que mi papá le había ofrecido asilo. Fui hacia la otra persona también le di la vuelta. Era una niña parecida a la otra chica, nada más que un poco más chica.
- ¡¿Qué hiciste Carl?! - Mi padre se encontraba atrás mio, me había asustado, detrás de el se encontraba el grupo.
- N-nada - Tartamudeé, estaba muy nervioso, como si habría hecho algo malo. Lo único que hice fue salvarles la vidas, capaz esas dos chicas era aliadas del gobernador ¿No?. Ah, ni tú te lo crees eso.
- Llevémoslas adentro - Dijo él y alzo a la niña, mientras que Daryl alzaba a la otra chica, todos caminaron hacia delante, mientras que mi papá iba último, adelante mio. Antes de que el comenzara a caminar se dio la vuelta y me miró a los ojos, se veía que estaba enojado - Tu y yo después hablaremos - Luego de eso comenzó a caminar hacia la prisión.
Llegamos y todos estaban ahí con una sonrisa en el rostro.
Comí algo, para luego irme a bañar. Me estaba preparando para que mi papá me sermonee como era de esperar.
Y como soy adivino, así fue. Me dio una larga charla. Si, si había entendido que lo que había hecho estaba mal, pero tampoco era para tanto.
- Ahora vas y te fijas si despertaron, y si lo hicieron le pides disculpas - No que mierda, no quería pedirles disculpas. tuve que asentir, él estaba enojado - Ah y llévales algo de comer - Encima eso, ni que fuera su mayordomo.
- NO, eso no
- Si eso si y lo haces - me miro amenazadoramente.
No me quedo de otra, fui al comedor, agarré una bandeja y serví un poco de comida, no sabía lo que era, ni tampoco me importaba. Me dirigí hacia donde se encontraba su celda. Ahí estaba. Se había despertado. Ella se encontraba tomándole el pulso a su hermana, estaba asustada. Cuando vio que no era lo que pasaba por su cabeza, se tranquilizó.
- Hey, toma - Traté de ser lo más seco posible, y al parecer funcionó. Me miró frunciendo los ojos y las cejas.
Fue rapidísima, porque se paró y trato de agarrarme o golpearme, pero más rápido fui yo que me di dos pasos hacia atrás logrando que no me alcanzara.
- ¡¿Por qué mierda nos tienes secuestradas en este maldito lugar?! - ¿Que mierda?, encima que le traigo comida me habla de esa forma. Ella estaba roja de la furia.
- ¡A mi no me hablas así! - Ella no es nadie, claro que no me hablaría así, de ninguna manera.
- ¡Te hablo como se me de la gana IDIOTA! - Iba a contestarle de la peor manera que se me ocurriera, pero no pude porque Beth me interrumpió.
- Desde abajo se escuchan los gritos, se más educado con la visita - Ella era la maleducada no yo.
- ¡¿Visita?!¡¿En serio visita?! ¡Ustedes nos tienen acá secuestradas! - Parecía una loca por la forma en la que se encontraba gritando. Mi enojo se esfumó, en este momento lo único que quería era reírme, pero me contuve y no lo hice.
- NO, no es así queremos ayudarte a ti y a tu hermana. Después te explicaremos, ahora tendrías que comer y descansar, al igual que tu hermana - Claro era su hermana, como no me di cuenta, son muy parecidas, miro a la niña, que ahora sé que es su hermana y luego a mí pero con desconfianza - Mi nombre es Beth, Beth Green - Beth le ofreció su mano, ella dudo un segundo pero la aceptó - Y el es Carl Grimes - Me miró por segunda vez, seguía con el ceño fruncido, yo solo la mire, restandolerestándole importancia.
- Emily, Emily Johnson - Dijo ella.
- Toma - Beth le dio comida y agua, y ella la aceptó - Recupera fuerzas que luego hablarán contigo - Ella asintió - Adiós - Dijo Beth y se fue por donde vino. Emily fue hasta donde estaba su hermana y se sentó. Aunque fuera muy insoportable, loca y todo eso, debo admitir que es muy guapa, soy un chico, claro que no estoy ciego.
- ¿Qué miras? - Dijo sacándome de mis pensamientos. Siento un calor en mis mejillas.
- Nada - Conteste de igual manera que ella me había hablado a mi, y prácticamente salí corriendo.
Miro hacia mis manos, la comida se me había olvidado totalmente.
Voy hacía el comedor y regreso de donde estaba. Pienso lo que había pasado.
- Al fin y al cabo no le pedí disculpas - Pensé mientras sonreía para mi mismo.
Hola ¿Como andan?
Nos vemos en el próximo cap.
Besos con sabor a Chandler :*
Dejen Reviews para saber si les gusta ;)
Ah Una preguntita :) Van a querer Lemon? o no?
Todo a sus manos :D
DulceSaber
