Capítulo 4: ¿Escuchaste?

Viste cuando la pasas mucho tiempo sentada en el suelo, y te duele el trasero, así me sentía yo. No había podido dormir, no me sentía segura, solo había tenido una siesta de unos varios minutos, pero nada más.
Siento un movimiento al lado mio. Mi hermana se estaba despertando.

- Noah, ¿Estás bien?, ¿Te duele algo? - Debo admitir que soy algo sobre protectora, pero bueno es lo que hay, no lo puedo evitar.
Ella lentamente fue abriendo los ojos.

- Si si, debo confesarte algo - Dijo mientras se tocaba la nuca por lo del golpe - Odio monumentalmente que me trates así, como una niña.

- Y entonces que eres ¿un niño? - Reí ante mi pésimo chiste, y ella puso los ojos en blanco.

- Sabes a lo que me refiero

- Si okey, solo lo intentaré - Estaba sonriendo, hace rato que no lo hago, se siente bien.

- Promételo - Ordenó con un semblante serio, y yo la mire a los ojos y comencé a reír, no sé lo que me pasaba, quizás me había vuelto loca - Emily - No le respondí, solo seguía riendo - Emily, ya cálmate pareces demente - Poco a poco me iba calmando, tomé una respiración profunda.

- Prometo que lo intentaré

- Bueno es mejor que nada - Se conformó y miró al frente. Sus ojos se abrieron como plato al ver que estábamos encerradas - ¿Donde estamos?, tu riendo como una desquiciada y no me dices que nos encontrábamos en una celda

- Bueno cálmate encontraremos la forma de salir de aquí más adelante - Traté de tranquilizarla y lo logré. Iba fijarse o idear un plan para salir de ahí juntas, pero descontrolándonos no iba a funcionar. Y mira quien lo dice, la que a no más de unas cuantas horas gritaba como si la estuvieran exorcizando - Toma trajeron esto, no esta envenenado ni nada yo ya comí - Dije ante la mirada de suspicacia que me daba, mientras yo le daba el agua y la comida que me había traído la rubia.

Comió en silencio, y yo mientras pensaba en nada.

Se escucho el ruido de unas pisadas. Cada vez se hacían mas fuertes, estaba segura que vendría para acá quien fuera que sea.

- Hola - dijo una chica de unos 20 o 25 años. Era de pelo castaño maso menos por los hombro, con ojos verdes - Me llamo Maggie Greene - Greene, Greene, lo había escuchado en alguna parte, no me acuerdo. Ah si, Greene la rubia, así era su apellido.

- Emily Jonhson - Le contesté cortante - Nos van a dejar salir ¿o que?

- Queríamos que hablaran con nuestro líder, acá están seguras. Quiero confiar en ustedes, pero les tengo que atar las manos por si acaso - Por la reja nos ató las manos, dejándonos obviamente, no parecía mala gente, pero por las dudas voy a mantenerme alerta, nadie sabe.

Nos agarró del brazo una cada brazo. No lo hacía fuerte, lo suficiente como para que no escapáramos. Llegamos a un lugar en donde había gente reunida, no era muchos. Los únicos que distinguí fueron al hombre de ojos azules que me había querido ayudar, la rubia que ahora recuerdo su nombre, era Beth y al estúpido niño insoportable de hermosos ojos azules ¿Que? Hay que admitirlo son hermosos, pero nada más. No había prestado atención antes, pero ahora noto que el lleva puesto un sombrero de sheriff.

- Hola, mi nombre es Rick Grimes - Dijo el hombre del bosque, ahora sabía cual era su nombre. Hizo pausa, primero no entendí, luego me di cuenta que era para que digiera mi nombre.

- El mio es Emily Johnson

- Y yo soy Noah Jonhson - Dijo ella con una sonrisa. ¿Cómo? No hay que confiar todavía.

- Nosotros ya nos habíamos visto, quería saber si ustedes quisieran quedarse, no somos mala gente, no les haremos daño - No, por supuesto que...

- Si - Dijo Noah ¿Que mierda?- Rick sonreía.

- No gracias por la propuesta tan tentadora, pero no - Su sonrisa se borró.

- Si míralos, ellos no nos harán daño - Los mire todos clavaban la mirada en mi o mi hermana.

- Podrían quedarse unos días y si quieren luego se van - Propuso un señor canoso, con barba blanca, al que le faltaba una pierna. Si no tuviera la edad que tengo ahora, iría corriendo hacia el y le diría los regalos que quisiera para navidad, pero resulta que no soy una pequeña y ya no existe la navidad.

- De acuerdo - Mi hermana pegó un pequeño grito, y todos la miraron incluyéndome. Ella se sonrojó.

- Antes que le indiquen donde duermen y todo eso debo hacerles unas preguntas - Noah asintió febrilmente - ¿Cuántos caminantes han matado?

- ¿Que cosa? - Pregunté confundida

- Emm... los zombies

- Ah - Ellos los llamaban caminantes, debo admitir que tiene estilo - No sabía que se llevaba la cuenta, ni idea - Mi voz había sonado fría y a la vez irónica.

- Eh yo tampoco se cuantos - Me dio un codazo, queriéndome decir que no sea así.

- Esta bien, ¿Cuantas personas han matado? - Oh, toco algo de lo que no quería hablar. Me hizo recordar como tuve que matar a mi mamá, venían como flashes. Solo había silencio. Noah también estaba como yo, la única diferencia es que Yo la había matado, y eso me hacía sentir aún peor.

- Solo una - Susurré balito, pero él me escucho.

- ¿Por qué? - ¿Con que necesidad?, esto me estaba lastimando.

- Me lo pidió, la habían mordido - Susurré igual que antes, una lágrima recorrió mi mejilla.

- Yo a nadie - Estaba triste.

Mire hacía el frente, la mayoría nos miraba con lastima, el único que no lo hacía era el chico que tenía el sombrero de sheriff, el tenia el semblante serio, como si estuviera pensando en otra cosa.

- Bueno como había dicho anteriormente mi nombre es Rick - Él cambio de tema, como para aliviar el ambiente - Él es Hershel Greene - Apuntó al que pensé que era Papa Noel, él asintió con una pequeña sonrisa - Ella es su hija Beth - Ella sonreía mostrando los dientes - Al igual que Maggie - Esta vez apuntó a la persona que estaba detrás nuestro - Él es su marido Gleen - Era un chico con aspecto asiático, quizá era chino - Daryl - Un hombre con ballesta, de aspecto rudo - Michonne - Una mujer morena, con rastas - y Carl mi hijo - Nuestras miradas chocaron, verde contra azul. Me sentí extraña, rara.

Maggie desató las cuerdas a cada una. Me fregué las muñecas.

- Carl, podrías mostrarles en donde dormirán - Hizo una cara extraña y asintió.

Caminábamos detrás de él y él caminaba demasiado apurado. Parecía estar enojado.

- H-hola, quería saber si hice-hicimos algo mal para que nos trataras de esta forma - OMG, ¿Por qué carajos ella se encontraba diciendo aquello? y encima me mete a mi.

Él se dio la vuelta, estaba serio y enojado a la vez.

- No - cortante le respondió y siguió su camino. No que le pasaba, no dejaría que trate así a mi hermana. Idiota que se cree.

Corrí hacía su lado, lo agarré del cuello de la camisa y lo estampé contra la pared. Me miró a los ojos, incrédulo.

- Que tu mamita no te enseño modales bebé - Yo no era la más indicada en decir eso, pero a mi hermana no le habla así. Sus ojos pasaron de incredulidad a tristeza y luego a furia. Me agarró por los hombros, me dio la vuelta, siendo yo la quien esta contra la pared en este momento.

- Nunca, ¿Escuchaste? Nunca más en TU puta vida vuelvas a hablarme así, ¿Esta bien?, a menos que quieras aparecer muerta - Estaba realmente enojado, y yo también no me iba a quedar callada.

- Si no quieres que te hable así no te dirijas a mi hermana de esa forma - Estábamos bastante cerca, pero no mucho. Me soltó y siguió caminando, me acaricie los brazos, realmente me había dolido, pero no importa.

Nos señalo donde nos quedaríamos, y se fue echando chispas.

Idiota, que no se atreva a meterse con Noah o conmigo. Por que sino no sabe lo que le espera.

Holaaaaaaaassss

¿Cómo están?

MMmmmmm... iba a decir que la novela no va a ser tan pegada a la serie voy a cambiar algunas cosas...(Risa malévola)

Bueno como siempre Nos vemos en el próximo cap :D

Sweet_G_