Capítulo 5: Problema

- Y ahora que hacem.. - Alguien interrumpió a Noah.

- Hola - Ella movió su tronco a un constado, esquivando mi cuerpo para ver quién era y yo me di vuelta.

- Hola Beth - Ella sonrío.

- Hola - Esa chica me brindaba confianza

-Les traje sus cosas, y venia para preguntarles si quieren que las acompañe a dar una vuelta, para que conozcan la prisión y a la gente - Mientras levantaba dos mochilas, las nuestras.

- Si claro

- Ah, me olvida decirles traigan una muda de ropa, supongo que se quisieran bañar - Oh si bañar. El otro día me bañé, en este mundo uno no se puede dar el lujo de bañarse todo los día y ni pensar de hacerlo con agua tibia. Agarré rápidamente mi mochila, casi corriendo. Elegí unos pantalones negros, eran ligeros y cómodos junto con una remera roja de manga larga, todo por los rasguños de Las Cos-Caminantes, si ahora los llamaría así, suena bien y la ropa interior.

Noah repitió mi acción y agarró ropa.
Seguimos a Beth. Ella estaba contenta, no sabía lo que le pasaba. Es más extraña que yo.

- ¿Que prefieren bañarse primero o recorrer?

Inmediatamente respondí, fue automático.

- Bañarme - Se rieron ante mi acción y como no podía hacer nada, me reí con ellas.

Nos llevó a las duchas, asentí agradecida. Realmente estaba agradecida, como mierda necesitaba una ducha. El agua fría se deslizaba por mi cuerpo, mientras me lavaba el cabello, una imagen paso por mi cabeza.

¡Qué carajos!

Estaba serio, sus ojos azules me penetraban con su mirada, pero rápidamente cambia su expresión a furia, la misma mirada que la vez en la que nos gritábamos.

¿Qué mierda haces pensando en aquel idiota? ¿Qué te pasa? ¿Estás loca?.
Esto solo te traerá problemas - Me reprochaba mentalmente.

Termine de bañarme y esperé a Noah, mientras me cepillaba el pelo. Ella estaba cantando una canción, su voz era muy bonita, no tenía ni idea de lo que cantaba. Desearía cantar así, pero da la casualidad que mi voz al cantar es como la de un loro barranquero.

- Ya, ya muy bonito pero quiero irme - Resoplé.

- Si dame un segundo

- Te espero afuera que si sigo acá me pego un tiro.

- Pesimista - Juraría que en este momento ella estaba sacando su lengua.

- Si,si lo que quieras.

No espere a que me contestara y me fui, no había nadie, estaba vacío. Otra vez es maldita imagen apareció en mi cabeza. Loca, demente, estúpida. Sentí que alguien me observaba, mire hacia todos lados, pero nada, no había nadie. Derrepente apareció Beth riendo. Re feliz

- ¿Noah no terminó? - Negué con la cabeza - Hey bajemos, luego busquemos a tu hermana.

Me tomó de la mano y prácticamente me llevó arrastrando.
Estábamos en el lugar en donde había hablado con Rick, miré hacía uno de los ventanales. El cielo estaba anaranjado, indicaba que era de tarde. Mi estomago rugió, no comía hacia un día.

- Hey - Rick levantó la mano como para llamar mi atención.

- Toma, si no morirás desnutrida - Maggie me ofreció una barrita de chocolate.

- Gracias

- y ¿Cuántos años tienes? - Me preguntó ella.

- 14 o 15, la verdad no lo sé

- ¿Y tu hermana? - Para que el interrogatorio, hace mucho no hablaba con las personas, sacando a mi hermana, me sentía incomoda, pero poco a poco me fui acostumbrando. Me rasqué la nuca.

- Emm... Noah creo que tiene - pensé un segundo - 11?

Largaron una pequeña risa.

- ¿Y cómo sobrevivieron?

Le conté toda la historia exceptuando la parte de los violadores hijos de puta. Se me revuelve el estomago con solo pensarlo. Llegó Noah y estuvieron todos contándonos anécdotas de sus vidas, conociéndonos gracias a mi querida hermanita- Sepase el sarcasmo.

Era de noche prepararon toda la comida, que era sopa de verduras. Y Daryl comía carne de ardilla, que asco, pobre ardillita. Ayude a poner la mesa y cuan do estuvo todo listo me senté. Y fantástico. Carl se sentó enfrente mio. Traté de no mirarlo, pero como algo prohibido te da más tentación, y de vez en cuando lo miraba. Tenía ganas de pedirle perdón, algo tenía que haber pasado para que el se comportara de la forma en la que se comportó. Pero como siempre fui el orgullo me ganaba. De vez en cuando, lo encontraba mirándome, estaba enojado.

Terminamos de comer y me dijeron que descansara lo más posible porque mañana comenzaré con el trabajo.

El cuarto tenía una cama con dos literas, era pequeño y con las paredes grises. Yo estaba en la de arriba, le había ganado a mi hermana. Me revolví entre las sabanas me sentía mal. Cada dos por tres aparecia su rostro, realmente me estaba volviendo loca.
Me baje de la cama, Noah estaba durmiendo. Camine despacio hacia afuera de la celda. Quería hacer el menor ruido posible, pero para mi suerte estaba descalza, golpee mi dedo meñique con el borde de la cama.

Mil veces mierda. Tapé mi boca para no emitir ningún sonido. Más idiota no puedo ser. Me reí mentalmente.

Salí de la celda. Me llevé tremendo susto cuando vi a alguien sentado mirando la nada a unas cuantas celdas de la que me encontraba yo. Solo le vi la silueta y claramente distinguí el sombrero de sheriff.

- Mmm..Mmm...- Carraspeé y él se levanto rápidamente y me apuntó con una pistola - Soy yo, Emily.

- Igual era mejor que seas un infiltrado del Gobernador antes que seas tu, eso aumenta mis ganas de matarte.


Holaaa :D

Espero que les guste

DulceSaber