Capítulo 15: Va a estar bien
- ¡Escúchate, no sos la misma!, Yo sé que es difícil vivir de esta forma, pero no es para que me trates así - No entendía de ninguna forma la razón de su maltrato hacía mi. Todo comenzó luego de revisar toda la iglesia, fui hacia Noah con el pensamiento de hacer las pases, pero no, siempre tenemos que terminar en el mismo tema. Detesto realmente todo.
- ¡No ves!. ¡No te soporto!. Sos un maldito moco pegado a mi nariz todo el tiempo - Esas palabras escupían maldad, y hacían desintegrara gran parte de mi corazón. Me dolía, me dolía todo lo que ella me estaba diciendo.
- ¿Que te hice? - Susurré con lágrimas en los ojos
- Naciste
- ¡Hey! - Alguien llamó mi atención, del lado de mi espalda - Una sonrisa no le vendrá mal al mundo ¿No crees? - Miré a la persona que se encontraba hablándome, era Ley. Recién, hace unas pocas horas nos habíamos conocido, me seguía pareciendo rara su actitud alegre y optimista. Yo no contesté nada, las palabras no salían de mi garganta, y yo, la verdad, no tenia ganas de hacerlo. Se posicionó a mi lado en el suelo, sentándose como indio, de la misma forma de la que estoy yo.
Un gran silencio se hizo entre nosotras tenia una leve mezcla de incomodidad y paz. La miré de reojo, los mechones coloridos caían sobre sus hombros y llegaban hasta sus piernas, era un poco más largo que el mio. Su mirada estaba distraída con la pared que estaba enfrente a nosotras, deberá estar muy concentrada en lo que piensa.
- Yo ayudaba a mi abuela a cocinar, esperábamos al abuelo cuando comenzó todo esto - Suspiró pesadamente - Estábamos muy contentas, yo tenía una de las más altas calificaciones de mi escuela, que hacían sentirlos muy orgullosos, y a mi abuelo supuestamente lo iban a ascender del trabajo - Volteé mi mirada hacia ella y Ley seguía en la misma posición - Él nunca llego a casa.
- ¿Y tus papás? - Dije con detenimiento, sin saber si estaba bien o mal lo que acababa de preguntar. se quedó un segundo en silencio, y finalmente respondió.
- Soy huérfana de madre y padre, ellos murieron en un accidente automovilístico y mis abuelos se hicieron cargo de mi - Me arrepentí de haber preguntado eso, no debí haberlo hecho.
- Lo siento
- No lo sientas, está bien. Hay algo que me enseñaron mis abuelos que quedo en mi - Por primera vez sus ojos grises me observaron - Todo pasa por algo, mi papás se murieron por que no les pertenecía estar en este mundo, no lo iban a soportar y los cambiarían, pero así el destino quiso que no sufrieran, haciendo que yo me haga más fuerte con su partida y con la de mis abuelos. Y acá estoy tratando de sonreírle a la vida.
- Eres fuerte, algo que yo no soy - Su relato me había conmovido. Al tener demasiado poco tiempo de conocernos, me contó un parte de su vida, confiando en mí. Todo eso hace que me suelte un poco más.
- Si que lo eres - Sonrió - Claro, que a tu forma, pero lo eres.
- Va a llegar el momento que esto me sobrepase y yo no lo pueda aguantar más.
- Si llega a pasar ese momento sabrás que hacer en su debido tiempo.
- Hasta que me ponga a pensar los caminantes me comerán - Observé mis zapatillas sucias.
- Tienes una familia que te ayuda - ¿A quién? ¿Noah? que no me quiere cerca ni viva - Y por si no te alcanza con eso tienes al chico lindo de ojos azules - Mi cuello hizo como el de un búho, demasiado rápido, hasta el punto de escucharse un Crack. ¿Chico Lindo? Creo que por este lugar va a correr sangre. ¿Qué no? Espera un segundo ¿Porqué dijo eso? Acaso... No, no, no todo es una mala jugada de mi cerebro.
De la nada una estruendosa carcajada resonó por el lugar, ella se reía como si no hubiera mañana.
- Tendrías que haber visto tu cara - Se seguía riendo, no le encontraba la gracia - Yo creo que a alguien le gusta Ca...
- ¿A quién le gusta quién? - Una voz, a la que conocía perfectamente se oyó. Sentí frío, mis manos estaban frías, al igual que mi cuerpo.
- Hola, ¿Cómo andas?, Todo bien ¿Y vos? - Ley hacía un voces diferentes e hizo que soltara una pequeña risa. Eché un vistazo a Carl, él solo rodaba los ojos y sobre su cabeza tenía ese sombrero tan característico de él, el cual me había quitado inmediatamente cuando se dio cuenta que lo tenía yo. Seguí mirando las zapatillas, para tratar de relajarme.
- Si, si hola - Se sentó a mi lado, quedando yo entre los dos. Flexionó sus dos rodillas apoyando su codo derecho, en su rodilla derecha, con las piernas ligeramente abiertas - ¿Y? No me respondieron ¿Quién gusta de quién?
- No seas chusma - Tardando un poco respondió. Yo solo me quedaba en silencio sin mover un solo músculo, como en el momento en que no hiciste la tarea y el profesor te pregunta a vos entre los todos chicos que hay en tu salón.
- Ustedes son las chusmas que hablan de eso.
- Pero por lo menos sé algo que vos no - Le sacó la lengua de forma infantil, mientras se reía - Y me voy lejos de un chusma que no sabe nada - Y con eso se marchó con una gran sonrisa en su rostro.
- ¿Y? ¿Qué te dijo Rick? - Hablé tratando de acabar con la incomodidad que había en el lugar. Lo pensó unos cuantos segundo, para después hablar.
- Sólo dijo que tengamos cuidado con los nuevos - Asentí, reposé mi cabeza sobre su hombro y estiré mis piernas - ¿Tienes sueño? - Asentí nuevamente y con pereza. Él rodeo mi cuello con su brazo. Seguía con la cabeza es su hombro, en ese lugar me sentía muy bien, cómoda y segura. Con la palma y dedos acarició mi hombro izquierdo - Yo te despierto si quieres.
- Bueno - Le sonreí, estiré un poco el tronco y le di un beso en la mejilla, me sonrojé levemente al ver lo que había hecho. Cerré mis ojos cayendo en un profundo sueño, siendo el calor de su cuerpo.
- Flashback -
Lo miré con cara de asco y negué con la cabeza.
- Por favor Emily, quiero saber lo que se siente, todos ya lo dieron no quiero ser el último idiota.
- Estas loco, verdaderamente loco si piensas que aceptaré, además no serás el último idiota, por que todavía yo no lo di.
- Eres una mala amiga - Se cruzó de brazos haciendo un puchero. Solo tenía 11 años no quería besarlo, era mi amigo nada más.
- Patty no me molestes, no lo haré y listo - Di vuelta sobre mis talones, caminando hacía donde estaban nuestros amigos, pero sentí que me tomó del brazo de un tirón y me puso pegada a él - Patrick te dije que no - Dije sobre la cara de él enojada y a la vez asustada por la cercanía. Él hizo caso omiso a lo que dije y con una mano sobre mi nuca empujó con suavidad mi cabeza , y así nuestros labios chocaron. Mis ojos se salieron de sus orbitas y con mis manos trataba de empujarlo. A pesar de todo sus labios eran suaves, pero inexpertos al igual que los mios - Pa-t-tric-k - Con esfuerzo lo decía porque no se quería alejar de mí. Después de unos momentos me soltó y sonrió.
- Listo viste que no costaba nada - La furia hizo erupción en mi, y le pegué una cachetada que resonó en esa pequeña plaza en la que nos encontrábamos. Se tomó la mejilla y me miró confundido. Se escucharon risas alrededor de mí, volteé mi cabeza y ahí estaban nuestros compañeros riéndose de la situación pero cuando los miré dejaron de reírse.
- Sos un estúpido, te dije que no quería.
- Pero tampoco era para que me pegaras así, tienes la mano dura - Sonrió con mi mano marcada en su mejilla. ¡JA! Encima tenía el descaro de sonreír en estos momentos, no le veo nada de gracia. Y ahora si no contesté nada y me fui echando chispas.
- Fin De Flashback -
- Emily , hey despierta - Sentí que me movían despacio, largue un sonido con mi garganta, demostrando que no me agradaba nada la idea de despertarme. Entrecerré los ojos, para luego tallarlos con mis manos - Ya se hizo de día Emily - Lo miré a los ojos, los tenía achinados, debía ser que acababa de despertar. Le sonreí y mire hacia mis manos.
- Hola - Dije tímidamente. Su brazo seguía rodeando mi cuello, habíamos dormido de esa forma. Mi rostro tomó calor junto con color.
- Tenemos que ir con los otros - Se notaba algo extraño en su voz. Sacó su brazo, se levanto del suelo y estiró su cuerpo dejando ver un poquito de piel blancuzca de su vientre. Que estas mirando jeje. Omití mi vergonzoso pensamiento y imité su acción - ¿Te podría hacer una pregunta? - Dudé no entendía a que se iba a referir. Asentí con lentitud mientras me acomodaba mi pelo en una coleta, ya que había quedado colgando. Mis pelos estaban enredados y sucios, quería darme un baño, pero no todo es posible - ¿Qué pasó con Noah?
¿Cómo él sabía eso?, acaso ¿Todos lo sabían?. Y a su pregunta no sabía que responderle, no le diría que me quería muerta por algo que no sé que es. Suspiré pausadamente con los ojos cerrados.
- No lo sé, pero tengo la esperanza que todo se solucione - Una lágrima escurridiza resbaló mi mejilla a acordarme de cada palabra que ella me había dicho. Estaba perdida quería que volviéramos a ser las que eramos antes, algo imposible.
- Todo va a estar bien - Sentí como se acercó a mi, y me tomó unas de las manos, la otra la posó e mi mejilla limpiando el agua salada que se había escapado de mis ojos - Mírame - Me susurró y todo en mi interior tembló. Abrí mis ojos, observando los suyos, sus cejas estaban ligeramente fruncidas y su rostro mostraba preocupación - Va a estar bien - Y el se acercó lentamente a mi...
Bueno aca dejo el capítulo.
Muchos besos a todas :*
DulceSaber
