Hola, hola! Gente hermosa que le gusta el Nalu y Gruvia (Son preciosos *¬*) Espero que les estén gustando los Oneshot sin orden xD Porque aquí les traigo otro! =D
Esta vez es otro Gruvia. Que me quedo para vomitar arcoiris por un buen rato jaja. Algunos de mis lectores se identificaran con esa frase (Me entienden? xD)
Ok! Sin más que decir y para que no se aburran, aquí el oneshot:
Juvia tiene agua en su pancita ¿Dónde estás Lucy?
Juvia se sentía rara, desde hace unos días que sentía una extraña sensación en su pancita. No entendía porque, si no recordaba haberse convertido en agua en un tiempo.
Pregunto a Gray-sama, pero él tal vez al ser hombre no entendía de esas cosas. Así que fue a la mujer más cercana en el gremio: Erza.
Pero ella tampoco sabía nada, le dijo que fuera a un doctor. O que Wendy la revisara, ¡Sí! Eso iba a hacer, Wendy-san seguramente lo sabía.
Y le dijo, pero Wendy-san tampoco sabía que era lo que tenía. Y eso la asustó, desde hace un par de años la Marvel se había convertido en la doctora no oficial del gremio. Y si ella no sabía que le pasaba ¿entonces quien?
Temió… temió por su bebé. Por su bebé y el de Gray-sama, que se lo había puesto en el vientre hace unos meses, eso la llenaba de ternura. Pero nunca se había sentido así. A veces esa sensación la despertaba a altas horas de la noche. No era todo el tiempo, solo en algunas ocasiones…
Como cuando Gray-sama hablaba, tenía aquella sensación, cuando tenía demasiadas manos en su pancita, cuando escuchaba a Mira-san cantar, cuando el pequeño Igneel en los brazos de Lucy-san reía… ¡Lucy-san! Eso debía ser, ella debía saber que era lo que Juvia tenía.
La peli azul miro en todas direcciones, pero no había ni rastro de la Rubia. Bueno, era normal. Desde que tenían a su pequeño hijo, Natsu y ella todo lo que hacían era pasear juntos como la familia que eran o quedarse en casa contemplando al bebé.
Así que decidió ir a buscarla, salió de gremio y camino hasta donde era la residencia Dragneel. La que había sido una casa prácticamente deplorable ahora se alzaba como una imponente construcción que el mismísimo Natsu se había preocupado en armar, con muchas habitaciones y amplios salones. Cuando le había pedido matrimonio a Lucy, había remodelado la casa entera y el jardín. Dejando una casa preciosa muy bien hecha y hasta reforzada. Pero cuando su esposa le había dado la noticia de su embarazo, había agregado muchos más cuartos como si el niño fuese a ocupar muchos.
Aunque no solo le tenía que dar crédito al Dragneel, una vez que se volvió a encontrar con su "padre" este le brindaba todo lo que él quería. Como a un niño mimado, tal vez por el hecho de que no lo había apoyado desde muy temprana edad. Hasta Gray-sama le pedía cosas a Igneel-sama quien viajaba de continente en continente como si fuese lo más común del mundo. Incluso recordaba que Gray-sama y Erza-san le habían ayudado a decorar la habitación del bebé para darle la sorpresa a Lucy. Todos por amor a Lucy…
Juvia ya no sentía celos hacía ella… Bueno, a veces sí. Como cuando Gray-sama se acercaba demasiado a ella, aunque la mayoría de veces era para jugar con Igneel. También cuando Natsu no estaba, Gray-sama se mostraba mucho más protector con ella, sobre todo porque parecía que a la Dragneel le habían soldado a su hijo a los brazos, no lo soltaba por nada del mundo, hasta era inusual ver al mismo padre del niño con él en brazos pues la chica casi no se lo prestaba a nadie. Era rarísimo. Pero eso se lo perdonaba a Gray porque indirectamente tenía que ver con el pequeño Dragneel.
Pero tenía que admitir que la ex Heartfilia la había ayudado mucho en esos últimos meses. Le daba tips que nunca se le hubiesen ocurrido. Cómo que no tenía por nada del mundo que caminar descalza, o que no tenía que permanecer mucho tiempo en la misma posición, también uno que nunca se le hubiese ocurrido: Que no estuviera mucho tiempo cerca de los Exceeds pues su pelaje era ligeramente nocivo en su estado.
Llegó a la residencia Dragneel y tocó la bonita puerta de ébano un par de veces. Más no hubo respuesta. Miro por la ventana en la que la imagen desolada de la casa se entreabría por una ranura de las cortinas. No había nadie. ¿Dónde podrían estar? Tal vez paseando o comiendo algo.
Sintió nuevamente la extraña sensación por la que se encontraba allí. Tocó su abultado vientre mientras esperaba a que la sensación parase. No le gustaba porque no sabía lo que era.
Tenía que encontrar a Lucy. Caminó hasta el parque. Bueno, de todas formas era bueno caminar ¿No? Pero no estaban allí, tampoco.
Luego recordó que últimamente a los Dragneel los habían visto mucho en un restaurante nuevo que tenía un ambiente fantástico, muy animado pero a la vez respetuoso. Perfecto para lo explosivo del padre y la tranquilidad que necesitaba su hijo.
El problema fue que cuando se dirigía al local, una repentina tormenta azoto las calles de Magnolia. Ella normalmente no se hubiera inmutado, aunque no le gustase. Pero desde que se había embarazado su cuerpo ya no era igual. Tenía que tener el mismo cuidado que cualquier mujer en aquel estado. Ni siquiera podía transformarse completamente en agua, pues la misma Porlyusica le había dicho que el bebé no se transformaría con ella, Y que el resultado sería algo… aterrador. Que hasta podría matarlo. Ya que cortaría el suministro de comida y sangre.
Juvia esperaba que la tormenta amainara, pero esto parecía seguir para largo. A cada momento esta se acrecentaba. Juvia tenía frio, era lógico pues estaban en invierno y muy pronto comenzaría a nevar. ¿Qué iba a hacer? No iba a correr con un vientre de ese tamaño debajo de la lluvia, tampoco parecía que a los peatones les importara mucho su estado. Rápidamente la calle se vació y prácticamente solo se encontraba ella debajo del techo que sobresalía de la fachada de una tienda de antigüedades que estaba cerrada. Estuvo unos minutos con el frio que se acrecentaba a cada momento. Viendo las gotas de agua golpear contra el piso.
De repente, una luz llego como bajada del cielo. Emanaba un calor sorprendente a pesar de que se encontraba cruzando la esquina al otro lado de la calle. La luz se acercaba rápidamente, no pudo distinguirlo a distancia. Pero al encontrarse cerca, diferencio la figura del peli rosa frente a ella con un brazo entero envuelto en llamas. Buscándola.
-Juvia ¿Qué crees que haces aquí? –Preguntó el Dragneel mientras se acercaba y le brindaba calor sin llegar a quemarla. El chico no tenía necesidad de paraguas, pues las gotas de agua que llegaban a él, se evaporaban rápidamente por el fuego, sin llegar a tocarlo. –Todos te estaban buscando –Mencionó. Y saco un paraguas amplio y negro. Se lo pasó ya extendido a la peli azul y empezaron a caminar de vuelta al gremio -¿Qué no sabes que no puedes andar por ahí con este clima? Gray estaba muy preocupado por ti. –Finalizó el Dragneel mientras seguía caminando. Vaya que el chico había madurado, siempre seguía siendo aquel alegre idiota que alborotaba todo el gremio. Pero ahora era mucho más responsable, trataba con cuidado a las personas que lo "requerían" como Lucy con su bebé o ella con su embarazo. Sin darse cuenta le había colocado su abrigo para calentarla más.
Por otro lado, su Gray-sama estaba preocupado por ella. Bueno, claro que estaba preocupado por ella. Después de todo ella se encontraba en ese estado porque él quería por fin iniciar una familia. Se lo había pedido de una forma tan dulce. Justo el día de su boda. No le importaba si los demás pensaban que iban "demasiado rápido" él la amaba, y ella lo amaba. Y eso era lo único que les importaba. Más importante aún su Gray-sama solo lo haría con ella.
Una vez llegaron al gremio se escuchó un suspiro de alivio unánime. Todo el gremio estaba buscándola, desde la tarde en la que había desaparecido por ir a buscar a Lucy. Gray se acercó corriendo una vez que la vio. Pues el maestro había enviado una señal al cielo deteniendo la búsqueda de la maga. Y la abrazó, no era un abrazo cariñoso como siempre se los daba, sino que este era protector. La estrecho fuertemente entre sus brazos y enterró su cara en su cuello. Estuvieron así por unos minutos hasta que el Fullbuster se separó un poco.
-Juvia, jamás… -Comenzó con la voz un poco quebrada, luego tomo aire y habló lo más tranquilo que pudo –Jamás, vuelvas a hacerme eso ¡¿En dónde demonios estabas…?!
Hubo una escena muy graciosa ya que el Dragneel no pudo evitar darle un zape en la cabeza al mago de hielo por gritarle a su esposa. A lo que el Fullbuster reaccionó dándole una mirada matadora al peli rosa quien solo atinó a retarlo con la mirada… Iniciando así una nueva pelea grupal de un momento a otro. Nunca cambiarían, ¿Verdad?
-En todo caso –Empezó a hablar de nuevo Gray cuando la lucha se vio interrumpida por una Erza encolerizada dejando a varios con moretones hinchados y ojos morados -¿Qué hacías debajo de la tormenta?
-Buscaba a Lucy-san –Respondió la chica mientras veía a la susodicha.
-¿A mí? –Se señaló a sí misma la Heartfilia.
-Es cierto –Mencionó Wendy de repente –Juvia-san tiene un problema.
-¿Problema? ¿Qué problema? ¡Juvia no…! –El Fullbuster se puso como loco de repente, pero para eso estaba Erza y con un golpe lo "calmo" dejándolo tirado en el piso pero aún consiente.
Y entonces Juvia explicó lo que tenía, empezando desde varios días atrás, cuando había comenzado a sentirlo. Y explico al borde de las lágrimas que estaba muy preocupada por eso. Instintivamente todo el mundo miro a Lucy. Quien de un momento a otro sonrió sorprendiendo aún más a todos. Se acerco a la Fullbuster y poso su mano delicadamente en el vientre de esta.
-Tu bebé se está moviendo, Juvia –Explico la rubia ampliando su sonrisa –Te está diciendo que ya quiere conocerte a ti. Y a todos nosotros –Finalizó alegrando a la futura madre.
Todos en el gremio sonrieron ese día, sobre todo Gray quien se encontraba en el piso sonriendo mientras miraba a la maga. Puede que Juvia aún tuviese pocos meses de embarazo, pero su bebé ya quería ser parte del mejor gremio de todo Fiore. Y quizá… De todo el mundo.
Okis! Espero les haya gustado. Si les gusto, dejen reviews, ok? Y si no... Pues también pueden dejar reviews dándome sus críticas constructivas =D Espero leernos pronto. Gaby fuera! ~
