Capítulo 17: Labios de cereza
(Segunda Parte de Tree Lovers)
-Narra Carl-
Lentamente fui abriendo los ojos con pereza. Traté de moverme pero me acordé que ella estaba apoyada en mi. Sonreí mentalmente.
- Emily, hey, despierta - Tras moverla por algunos segundos se despertó - Ya se hizo de día Emily.
- Hola - Su rostro tomó un leve color coral. Se veía dulce y tierna.
- Tenemos que ir con los otros - La verdad no quería dejar la posición en la que estaba, pero no podía permanecer todo el día ahí. Me levante del ahora tibio suelo y estiré mi cuerpo para descontracturarme un poco- ¿Te podría hacer una pregunta? - Asintió. Ahora podría sacarme la duda que tenía desde ayer -¿Qué pasó con Noah? - Dudaba si responderme o no. Sabía que esto le dolía pero quería saber si había alguna forma de ayudarla.
- No lo sé, pero tengo la esperanza que todo se solucione - Me fui acercando a ella con suma lentitud.
- Todo va a estar bien - Me dolía que esté mal, limpie su mejilla mojada con mi mano - Mírame - Dije en voz baja y ella me hizo caso - Va a estar bien - Es como un lazo el que nos une, haciendo que nuestra distancia se vaya acortando. Me urgía probar sus labios, necesitaba que estos chocaran con los míos y poder explorar su boca a la perfección. Tanto pensamiento, tanto pensamiento para nada, ¿Por qué? Por que corrió su cara. Yo y mi gran suerte. ¿ES A PROPÓSITO?
- Lo siento.
- No deberías, yo fui el que... - Hice una pausa, era una situación muy incómoda. Soy un estúpido al pensar que algo podría pasar entre ella y yo.
- Yo emmm... t-tengo que ir por a-allá - Claramente se encontraba nerviosa, al igual que se notaba demasiado que estaba huyendo de mí. Carl Grimes la cagaste, ¿Estás feliz ahora?. Y ella se fue, a si no más, dejándome con la palabra en la boca.
Enojado con mi mismo golpeé con el puño cerrado la pared, descargando las emociones y pensamientos que colmaban mi persona. Después de eso me dirigí al pequeño baño que tenía la iglesia para darme higiene personal y como papá había encontrado en su búsqueda de provisiones mudas de ropas me venía genial para cambiarme.
-Flashback-
- Nunca me podrás ganar - Solté una risa burlona - Ni lo sueñes.
- No lo creas, en el momento que estés distraído veras - Me reí.
- Que chiste más gracioso - Imité una risa - Para que veas quién es el único e inigualable ganador - La besé al principio solo era para molestarla, pero ahora siento que este beso me gusta.
Me encanta.
-Fin de Flashback-
Esa fue la única vez que había besado, y esa fue la única vez en la que la había besado. Parezco un idiota pensando solo en eso, pero que le voy a hacer, de enserio quería besarla.
El día pasaba muy lento, recién era mediodía y no sabía que hacer. Ya habíamos almorzado, como extrañaba esos momentos, en mi viejo hogar, con mamá y papá juntos, con deliciosa comida preparada por ella. Se me hes imposible no recordarla.
No sabía que hacer, estaba muy aburrido, a si que fui a caminar afuera de la iglesia, obviamente con mi pistola y un cuchillo con la idea de matar caminantes.
2, 3, 4 ya había matado, no se como lo hice pero no me había ensuciado con la asquerosa sangre del cuerpos de los caminantes.
Recorrí los alrededores de la iglesia, y no había encontrado ningún de esos repugnantes seres. Me encontré a Noah sentada en un pequeño tronco con la vista perdida en la nada. Me acerque a ella y sacudí una mano en su rostro.
- Hola
- ¿Ah? Ah h-hola Carl - Dijo mientras que su voz se hacía más baja.
- ¿En qué pensabas? - Susurro algo in entendible.
- Ahh, si, emmm... en nada
Estuvimos un corto rato hablando de cosas sin sentido, pero lo que me parecía raro era que se reía demasiado con todo lo que digiera, no importaba que fuera una estupidez, o lo más importante e inteligente que halla dicho en la vida, ella de igual forma se iba a reír, y más si hace un día había tenido una fuerte discusión con su hermana.
- ¿Quieres uno? Hace mucho que no los comía - Sacó una bolsita traslúcida del bolsillo de su sudadera color celeste y en su rostro apareció una gran sonrisa que dejaba ver sus perfectos dientes- Son caramelos de limón - Al sólo escuchar "Caramelos de Limón" arrugué mi nariz, los odiaba, no se nunca me gustaron.
- No gracias - Noah solo se encogió de hombros y se metió uno de los caramelos ya desenvueltos dentro de la boca.
- Emmm... te dejo cualquier cosa avísame ¿Si? - Asintió frenéticamente.
- Es así, no como vos lo estas haciendo - La voz de Leyla llamó mi atención. Allí estaba ella con la de cabellos coloridos practicando con la katana. Tomó el mango del arma afilada entre sus manos y entre un ágil movimiento logró cortar una parte de la bolsa que estaba colgada en un árbol.
Emily y corrió la vista. Sus ojos grises me vieron - ¿Y a quién tenemos aquí? Después no quieres que te llamen chusma ¿No? Ja, no me hagas reír.
- Solo pasaba por acá Leyla
- See, see, no sabes cuanto te creo, también da la casualidad que siempre te apareces donde estamos nosotras hablando como gente civilizada - Sonreía ampliamente - Hay justo me acordé que me había dicho que hable con alguien, por cierto me tengo que ir - Dijo levantando su dedo índice deformando su voz. Voltee la mirada hacia la ojiverde, esta solo la fulminaba con la mirada en todo el trayecto que hizo.
- Si quieres me voy, no pretendo incomodarte - Dije sin más. Sus mejillas se tornaron coloradas y sus ojos verdes se clavaron en mi.
- No, no pasa nada en serio - Caminé a su lado dejando un espacio entre nosotros para dejar su espacio personal - Perdón - Lentamente agachó la cabeza mirando el suelo.
- ¿Por que?
- Por lo de esta mañana, yo no debí... - Se silencio, y de la nada apareció una mariposa color anaranjado y negro, y se posó en mi rostro, para ser exactos en mi mejilla.
- Mira con cuidado porque sino se volará - Levantó la vista y su rostro se iluminó.
- Es hermosa - Observó asombrada al insecto que tenía en mi cara. Con suma lentitud fue acercando el dedo índice a mi rostro para poder tocar a la mariposa, pero fue un intento fallido, ya que al instante esta se voló - Oh - Suspiró desilusionada. Cuando lo hizo mi sentido del olfato se activó, lo digo porque pude sentir un olor dulzón que salía de su boca
Pude notar que nos encontrábamos muy cerca. Esta vez él mismo no haría nada, no quería cometer una equivocación de nuevo. Inhaló y exhaló.
- Lo que iba a decir es que... - Esperé a que continuara - Es que no debí haberme corrido - La miré sorprendido, pero no me dio tiempo para reaccionar diciéndole algo, porque ¡ELLA ME ESTABA BESANDO!. Esto se sentía realmente bien. Rodee su cintura con mis manos y ella puso sus brazos alrededor de mi cuello. Muchas sensaciones están en mi ser a la vez.
Nos separamos solo unos pocos centímetros, como para recuperar el aire. Pero con necesidad la volví a besar y ella no se opuso. Cerré los ojos para disfrutar bien del momento. Movimientos suaves inexpertos, con ansias de aprender están ahí, sin duda alguna. Moví mis labios de una forma en la que pedía permiso para tener más acceso a su boca y tuve suerte ya que ella si lo permitió, logrando que estos danzaran con más fluidez. Tenía sabor a cereza y la razón era que tenía un caramelo dentro de su cavidad bucal. Esto me hacia perder la cordura, me extasiaba.
Labios de cereza, eso era. Y si eso me hacía volar de felicidad, no tenía palabras para decir lo que se siente cuando nuestras lenguas se rozan tímidamente. Voy a morir. Mis pulmones me piden a gritos un poco de oxígeno, así que por necesidad física tuve que hacerlo.
Nuestras respiraciones eran agitadas, y mi pecho subía y bajaba frenéticamente. Pero a pesar de eso sonreí.
- Y-yo - Estaba muy colorada y eso me hizo soltar una carcajada, puse una mano en su mejilla y con el dedo pulgar limpié cualquier resto de saliva de sus labios. Realmente se me hacía agua la boca.
- Yo nada, me encantaron tus labios de cereza - Suspiré y besé rápidamente sus labios - Me encantas tú...
No se por que el otro día no se subió :/. lo subí junto con el otro, y recién me doy cuenta pero bue :/
Espero que les haya gustado su primer beso "Verdadero"
Ahora si nos vemos en el próximo cap. Muchisismos besos :*
DulceSaber
