Tengo sueño xD. Son las... 2:22 A.M en mi país en este momento. Pero no podía dejar de subir este nuevo capítulo. Tengo horas de estarlo escribiendo y es Gale =)
Espero que les guste, se trata acerca de lo que es un día "normal" en la vida de Gajeel Redfox, casado, 6 hijos. Ya saben, lo típico.
Sin más que decir, aquí el capitulo:
A pesar de todo, te amo cada día más.
Los días de Gajeel, desde que su linda, pequeña y encantadora esposa había tenido a esos tres angelitos extra en su vida era… ¿Cómo decirlo? Interesante… Interesante y estresante.
Pasaba el día entero atendiendo a sus pequeños hijos que lo mantenían ocupado hasta decir ya no más.
Permítanme que se los presente, la pequeña maga de cabellos azules y el imponente asesino de dragones de ojos rojos conformaban una familia numerosa desde hace un par de años, pues tenían la nada modesta cantidad de seis hijos. Desde el mayor al más joven, Clyde 5 años, Bonnie 3 años y meses, Elliot 2 años; Los trillizos quienes mantenían una diferencia de edades por minutos solamente: Bonnie, Glade y Fanny 4 meses. Un total de tres niños y tres niñas.
Bueno, Levy amaba a sus pequeños con todo su corazón, el problema es que últimamente no se había sentido muy bien de salud que digamos, tal vez el hecho de haber dado a luz a seis pequeños en cinco años tenía algo que ver. El punto era que mientras ella descansaba o intentaba mantener su mente ocupada en otra cosa a ciertas horas del día, Gajeel se encargaba de los pequeños.
¡Y diablos como amaba a esos mocosos! Sus días estaban fríamente calculados, cada minuto contaba y el reloj en mano y la libreta de tareas eran su pan de cada día.
7:30 A. M.
Gajeel ya estaba preparando el desayuno de sus hijos mayores, se levantaba muy temprano a realizar esta tarea, armado con un par de pilas de hot cakes, pan de molde, papilla, jugo de naranja, huevos revueltos, tocino, cereal y leche con vainilla, iba a despertar a Clyde, Bonnie y Elliot. Los sentaba en la mesa con sus sillitas para pequeños y les servía lo que correspondía a cada uno. ¿Qué si conocía el orden en el que debían comer? Demonios que sí. Clyde gustaba mucho, eh de repetir mucho, del tocino, así que su padre lo complacía en lo que cabía siendo alguien responsable, le sirvió huevos, pan de molde, tocino y jugo de naranja. Bonnie por otra parte, gustaba de los hot cakes y la miel de maple, se podría decir que era su desayuno favorito.
Antes de Bonnie, el dragón slayer de metal no tenía ni puta idea de cómo se preparaban los llamados hot cakes, pero ahora… Bueno, ahora incluso les hacía forma de dragones. Terminaba sirviéndole un poco de leche con cereal a Elliot quien al parecer se divertía más tirándolo al piso que poniéndolo en su boca. Así que como todas las mañanas terminaba dándole papilla de manzana que gustoso se lo comía… Lo conocía tan bien.
7:45 A. M.
Escuchaba como su linda esposa bajaba las escaleras.
"¿Por qué no me despertaste?" pensó el peli negro quien ya tenía gravada esa frase en su cabeza.
-¿Por qué no me despertaste? –Preguntó la pequeña maga al entrar a la cocina mientras se frotaba un ojo adormiladamente –Que buen esposo tengo –Felicitó la chica a su esposo como si de un perrito se tratase, pero por supuesto que ella sabía que su esposo tendría la comida de sus hijos lista. Era una de las tantas cosas que amaba de él.
8:20 A.M
Mientras Levy daba de comer a los trillizos quienes por obvias razones no podían comer nada sólido aún. Gajeel les daba un baño a sus hijos mayores, con un par de jalones de cabello, jabón en los ojos, su ropa mojada, uno que otro juguete volador que por cuentas del destino siempre iba a parar a su rostro, por fin termino de bañarlos y procedió a vestirlos con esa… bueno, singular ropa que Levy les había comprado. Digamos que la maga se negaba a aceptar que sus hijos ya no fuesen tan pequeños como a ella le gustaba y seguía comprándoles cosas con colores demasiado alegres y, lo que para Gajeel parecían, simplemente ridículos. Pero él no se iba a oponer a la felicidad de su querida esposa, pues si ella era feliz comprando ese tipo de atuendos, él también lo era.
9:00 A.M
El dragón de hierro preparaba a sus hijos para salir de casa, casi siempre usaban esos enormes coches que Levy había comprado y parecía que llevaban una guardería a cuestas. Por suerte Clyde ya era perfectamente capaz de incluso correr hasta el gremio por su cuenta. Él hombre se armo con un porta-bebés para llevar a un sexto bebé, quien tuviese el honor de ir en el pecho de su padre. A todo esto sumándole las dos pañaleras que siempre andaba, más bien parecía que iba a la guerra en vez de al gremio.
Levy tomo las llaves de su casa y, como siempre, permitió que Gajeel los llevara. El camino era lo mismo todos los días, Bonnie quejándose de que Elliot halaba sus coletas, alguno de los trillizos lloraba por algo tan simple como que un perro ladrando los había asustado, Gajeel intentando que su hijo dejara de llorar.
La maga de escritura tenía una cita con Porlyusika ese día, por lo que Gajeel debía encargarse enteramente de los niños durante unas horas. Luego de despedirse separando caminos y cuando iba como a medio camino del gremio, el dragón slayer recordó que no había despertado a Lily… Y tuvo que regresar a su casa.
9:45 A.M
Cuando por fin había llegado al gremio pudo sentar a dos de sus hijos mayores en los amplios corrales que habían instalado en el gremio, vio como Mirajane repartía pequeños postres de yogur a los pequeños, se sentó en una de las mesas y para su desgracia un fétido olor llego hasta su nariz indicándole que uno de sus queridos retoños había expulsado lo que había comido esa mañana. Debía asearlo.
12:00 M.D
Luego de haber cambiado por lo menos dos veces a cada trillizo y haberles dado el almuerzo. La salvación en vida cruzó la puerta del gremio, un poco tarde pero habían llegado Lucy y Natsu con sus gemelos. Pues los gemelos tenían la gracia de entretener completamente a sus tres hijos mayores, sumándole a esto que Lucy estaba embarazada y no se resistía a tomar por lo menos a uno de los trillizos a su cuidado, ya era un trabajo menos para el hombre.
¿O no?
…
-¿Cómo? –Exclamó Elfman mirando sorprendido a la pareja – ¿Van a tomar vacaciones familiares? –Volvió a preguntar a lo que la respuesta de ambos fue afirmativa.
-Igneel y Jude nunca han visto el océano y nos gustaría ir a la playa unos días –Mencionó la Dragneel sonriente mientras volvía a tomar sus valijas –Solo veníamos a despedirnos, adiós –Finalizó radiantemente mientras la familia Dragneel emprendía la retirada.
Bueno, igual y podría pasar más tiempo con sus hijos.
1:30 P.M
El dragón slayer estaba histérico pues por nada del mundo su pequeño hijo Glade quería parar de llorar, a todo pulmón y con el rostro completamente rojo, el bebé parecía querer escapar de los brazos de su padre.
Lo peor de todo es que el gremio, el cual normalmente se mantenía abarrotado de personas y con un ambiente bastante ameno, ese día estaba desolado y callado como un funeral. Parecía que todas las chicas que normalmente se acercaban para tomar en brazos a algún bebé, ese día en especial habían optado por dejarlo solo eh irse de misión, incluso Mira no andaba por ahí cerca para ayudarlo.
2:00 P.M
Luego de haber pasado casi media hora intentando que su hijo dejase de llorar, se había percatado de que había apretado un poco demasiado su pañal y que esa era la razón del llanto. Se había abofeteado mentalmente a sí mismo por cometer un error de novatos tan monstruoso. Le estaba dando de comer a cada uno de sus hijos con la comida que había traído desde su casa, utilizando también por su puesto la leche "especial" que Levy le había dado para los recién nacidos. Era toda una osadía pues tardaba alrededor de media hora en dar de comer a cada uno.
Rayos… Eran lindísimos hasta cuando comían.
4:00 P.M
Dos horas después y con sus estómagos llenos, los bebés estaban tomando la tan dichosa siesta. Gajeel pensó que por fin podría descansar un poco luego de nueve horas de estar atendiendo a sus hijos. Error de novatos. En cuánto sintió su cuerpo relajarse, llegó a él el sonido del llanto nuevamente de alguno de sus hijos, lo que por supuesto creó una reacción en cadena de parte de los otros pequeños quienes al ver interrumpida su siesta también se pusieron a llorar.
4:45 P.M
Luego de bastante tiempo de intentar calmarlos como pudo, hizo algo que nunca había hecho antes: pedirle ayuda a su hijo mayor. Y para su sorpresa el ya no tan pequeño tomó a una de sus hermanas en brazos y la arrulló justo como Levy lo hacía, quedando en cuestión de minutos la niña dormida, y así prosiguió con sus demás hermanos. Sin duda una lección que Gajeel nunca olvidaría. Ese era el primer día en el que había aprendido algo realmente útil de alguno de sus hijos.
5:00 P.M
Él sabía que Levy iba a tardar, pero ya estaba empezando a desesperarse. Luego de esperar varias horas en el gremio y dándose cuenta de que no tenía nada bueno que hacer ahí, tomó con sumo cuidado a los pequeños y los acostó en los coches dobles. Se volvió a poner el porta bebé y le extendió la mano a su hijo mayor quien daba gracias se estuviese portando tan bien ese preciso día. ¡Necesitaba ver a Levy ya!
Emprendió la caminata en dirección a donde Porlyusika vivía. Grande fue su sorpresa cuando a medio camino se encontró con la susodicha maga de escritura.
Ambos se pusieron de acuerdo en que regresar a su hogar era lo mejor.
6:30 P.M
Una vez llegaron, empezaron a desmontar todo nuevamente. Aún debía preparar la cena de sus hijos. Por gracia del universo, porque se había esforzado y porque realmente estaba cansado, Levy le había dicho a Gajeel que ella iba a prepararla. El Redfox se desparramó en el sofá sintiéndose aliviado por fin, pero luego de unos minutos en los que la insistente mirada de su hija quien sostenía unos peluches en sus bracitos, el hombre se tuvo que poner a jugar con sus hijos. Porque era incapaz de negarle algo a esos enanos.
8:30 P.M
Luego de la cena y habiendo jugado con sus pequeños hasta dejarlos cansados. El peli negro llevó a cada uno de sus pequeños a su habitación, los trillizos dormían juntos, Clyde y Elliot compartían habitación y Bonnie poseía la suya propia. Ambos padres arrullaron a los más pequeños para que se durmieran, con los varones mayores bastante un beso en la frente y un "buenas noches" para despedirlos de ese día. Y el azabache iba feliz a la recamara que compartía con Levy hasta que sintió como la pequeña Bonnie de cabellos azules jalaba de su camisa para que le leyera un cuento. Pero joder… ¡Cómo amaba leerle cuentos a su pequeña y que ella lo mirará con sus ojitos cariñosamente!
9:10 P.M
Gajeel por fin llegó a la habitación, como amaba esa habitación y esa cama, tan suavecita y cálida que le daban ganas de dormir durante años ahí.
Se tumbó de su lado, cual saco de patatas, sintiendo como la tensión en sus músculos no le permitía estar del todo cómodo. Cerró los ojos intentando dormir, escucho como Levy salía del baño y como la cama se hundía en señal de que alguien había entrado en ella.
-Se que debes estar cansado y que no ha sido un día fácil, pero… gracias por siempre estar allí –Susurro la peli azul mientras depositaba un cálido beso es la sien el peli negro. Para acto seguido acostarse y cerrar los ojos.
Él solo la observó, durante un largo período de tiempo, cuando estuvo seguro de que ella ya estaba dormida y sintiendo sus ojos pesar por la fatalidad de Morfeo, solo atinó a susurrar antes de quedarse completamente dormido:
-A pesar de todo, te amo cada día más.
Bien, espero que les haya gustado ^/^ Tenía esta idea en la cabeza y no podía sacármela por nada del mundo, yo TENÍA que escribirlo xD Espero que les haya gustado, si encuentran algún error no me maten que ya es super tarde y me tengo que despertar temprano. Está va especial para los fans del gale (Amo el gale) =D Salu2~
