Capítulo 23: Ella está enamorada de vos.
-Narra Carl-
Desperté al cabo de oír voces. Mi sombrero cubría en totalidad mi cara, sin dejar pasar un rayo mínimo de luz. Lo coloqué en perfecta posición y pude observar quien se encontraban a mi alrededor. Pero allí en el rincón alejado a mi posición estaba ella, mi novia. Se sentía muy bien y placentero decirlo. Las únicas personas, además de nosotros eran Michonne, el chico nuevo y Noah. El que vino anoche y todavía no sé su nombre.
Fui hasta donde ella dormía de brazos y piernas cruzadas, apoyada contra la pared. Acaricié su mejilla y besé la comisura de sus labios.
- Hermosa - La moví un poco e inmediatamente abrió los ojos asustada. Le di un pico en sus labios y sonreí - Tienes que levantarte - Asintió mientras se tallaba los ojos. Caminé hasta el marco de la puerta y la esperé. No despertaba a los demás por que seguro estaban cansados, bueno la verdad lo digo Michonne, ya que ella se quedó cuidando la iglesia hasta altas horas de la madrugada.
Lentamente se levantó y la dejé entrar al baño primera, después que salió entre al baño y me cepille rápidamente los dientes e hice lo que tenía que hacer. Agradecía en parte que el baño no haya espejo, no quería ver lo tan demacrado que mi rostro estaba, pero igual lo quería hacer, porque hace mucho no veo mi reflejo, y prácticamente e olvidado como soy, no digo que me importe mucho, pero solo quiero saber. Abrí la puerta, dispuesto a irme a desayunar, o a lo sumo comer algo, pero me topé con Noah que parecía sonámbula. Solté una risa y ella me miró sorprendida.
- Hola Noah - Dije feliz
- H-hola Carl
- Hee, bueno te dejo el baño - Caminé descuidado hasta donde todos se encontraban hablando.
- Toma - Emily me dio pequeño plato con cereales y un vaso de jugo de naranja, que se veía que lo había preparado con el polvillo ese que se le agrega al agua. Me acerqué a su odio y le susurré un "Gracias hermosa", logrando que se sonrojara.
- Hey hijo ven conmigo después de que desayunes - Asentí cortantemente y él hizo lo mismo.
Comí, saciando mi hambre mañanero, sentándome en uno de las bancas más alejadas del altar, mientras mi mente se encontraba en blanco. Veo como el nuevo se le acerca a mi novia. Ella se ríe acompasadamente y siento como mi rostro va tomando calor. Miré mi mano, estaba apretando muy fuerte el mango de la cuchara, logrando que mis dedos estén blancos al no llegar la sangre. Cal-ma-te, no pienses cosas que no son, no cague una relación que lleva a penas un día. El chico que tendrá unos 17 se acerca más a ella, para agarrar el desayuno. Pero ¿Qué es lo gracioso? De qué se re tanto Mi novia. Ya esta, no puedo más, como lo último que queda en el plato, tomo lo queda en el vaso, y voy a donde ellos están hablando.
- Hey ¿De qué hablan? - Dije apretando los dientes ligeramente y me posicione al lado de Emily.
- No de nada - Sonrió él mostrando los dientes blancos - Por cierto mi nombre es Noah - Alargó su manos en gesto de saludo.
- Carl - Correspondí a su saludo educadamente.
- Y ustedes son...- Dejó una pausa para que respondiéramos, así que no pude desaprovechar mi oportunidad para que se alejara de ella.
- Somos novios - Agarré su cintura posesivamente. Dios, ¿Cómo hago para dejar de sentir esto?. La miró a ella esperando su respuesta.
- Tu padre te llamaba Carl - ¿Porqué esta evitando responderle? - Ah, y si Noah somos novios - Una hermosa sonrisa se formó en sus labios, haciéndome saltar de la alegría.
- Bueno, me voy a ver que quería - La besé dulce y pausadamente en los labios. Es hermosa, me encanta ella, pero en parte sabía que era para que él viera y no se acercara a ella de esa forma.
Fui con mi padre, y me dijo que ayudara a colocar maderas en las ventanas, para asegurar la iglesia, siendo que ellos partirían a buscar Carol y Beth, que por suerte estaban con vida, sanas y salvas. Al principio le dije que quería ir, pero el respondió que tenía que quedarme cuidando el lugar, por si algo llegara a salir mal, y pensando lo bien tiene razón, soy un hombre, y tengo que hacerme cargo del lugar.
(***)
- Volveremos pronto - Dijo Rick.
- Lo sé
Se fueron y Judy comenzó a llorar, Leila la agarró y comenzó a mecerla silenciando su llanto. Comencé a clavar la tabla en la puerta, con ayuda de Michonne y Emily.
Estuvimos media hora clavando las tablas en la puerta, y al terminar, vi a Gabriel raspando con la uña, y con un retazo de tela tratando de sacar los restos de sangre de los tipos de Terminus. Pensé que era hora de que comience a utilizar armas, o por lo menos saber defenderse. Agarré distintos tipos de armas y las puse delante suyo.
- Escoja una... tiene que aprender a defenderse... nosotros podemos enseñarle.
- ¿Defenderme?, ellos dijeron que se irían.
- Eran mentirosos y asesinos
- Igual que nosotros
- Nosotros solo nos protegimos... nos querían matar. Tiene suerte de que su iglesia haya resistido tanto, ya nadie puede quedarse en un mismo lugar, no demasiado tiempo. Y cuando esté ahí afuera, enfrentará problemas de los que no podrá ocultarse. Necesita saber como pelear - Él duda antes de escoger algo, pero al cabo de unos momentos toma el machete negro - Buena elección, pero no lo sostiene bien... Tiene que poder hundirlo con fuerza, porque a veces los cráneos no son muy blandos, y tiene que lograr...
- Si, lo lamento, no... - Lentamente se levanta del suelo - necesito descansar - Asentí y vi como él se retiraba del lugar. Me da pena ese hombre, el que no quiere lastimar a nadie, no durará mucho.
Me senté junto a Michonne, sin saber que hacer. Ella me miró fijamente y a la velocidad en el que camina una tortuga, ella sonrió. Levanté las cejas.
- Ya estas grande Grimes, puedo ver cuan has madurado.
- No he madurado, creo, estaría mejor la fase "Me he adaptado".
- Las dos cosas Carl, crecistes físicamente como mental - Lo que ella me dice, hace que se infle un poco el pecho de orgullo, nose si lo dice enserio o no, pero me enorgullece.
- ¿Gracias?
- De nada - Cabeceó rápidamente.
Fuí a tomar un poco de agua, ya que mi garganta estaba seca.
- Hey - Unas manos golpearon suavemente ambos lados de mi cintura. Dí la vuelta con vaso en mano y la vi a ella.
- ¿Si? - Sus ojos tenían un brillo particular, que hacían resaltar sus hermosos ojos verdes. Se acercaba para chocar nuestros labios, pero a pareció Leyla interponiéndose entre los dos, haciendo que nos alejáramos unos metros.
- ¿Qué haces Storm? - Objetó Emily.
- No recuerdas lo que te dije - No entendía nada. Alguien tiene que explicarme.
- ¿De qué me perdí? - Las dos me miraron. La rubia con una expresión seria y la ojiverde con cara de no entender nada al igual que yo.
- No se besen acá, ¡Mierda!Que ¡¿No entienden?! - Se exasperó cruzándose de brazos.
- Me lo dices ahora mismo Leyla, no pienso aguantar tus indirectas - Emily estaba enojada, y la ojigris lo único que hizo fue mirar el suelo. ¡¿Alguien me puede explicar?!. Esta última hhabre la boca para decir algo, pero viene Noah y no la deja sacar palabra.
-Emily, mmm..., puedo hablar contigo... a solas - Inmediatamente se fueron dejándonos a Leyla y a mí solo.
- Dímelo. Dime eso con lo que tanto estas molestando.
- No es algo para tomarlo a la ligera Carl. Me prometes no decirle nada a Emily por ahora, siento que no está preparada - La miré y esperé pacientemente - Además... puede que se aleje de ti - No eso nunca. Por fin que estamos juntos ya hay algo que nos caga lo que recién comenzamos. No lo iba a permitir.
- Decímelo ya.
- Mmm...- Rascó su nuca - Conste que lo hago para protegerlos a todos, no de chusma.
- Dilo - Mi voz sonó fría, siendo capaz de transmitir miedo.
- Noah... - Comenzó a moverse de un lado para otro, inquietándose - Noah... ella está... - Colocó sus manos sobre la cabeza y miró el suelo - Ellaestáenamoradadevos.
- ¿Que? - Respiró sonoramente.
- Ella está... enamorada de vos.
