¡MIL PERDONES!, lamento tanto haber desaparecido durante tanto tiempo, pero es que acaba de empezar el instituto y estaba súper ENGANCHADA viendo animes y leyendo manga (Mahou Tsukai no yome, Servamp, soredemo wa utsukushii y el manhwa Noblesse) y poniendo al día con algunos tantos (Magi: Labyrinth of magic, Tokyo Ghoul re, one piece, manhwa Crepuscule) y otros tantos que ahora no recuerdo y ya no menciono solo por no hacer demasiado bulto en esta parte pero en fin… en verdad mil disculpas por haberlas abandonado tanto tiempo y lo peor es que en la mejor parte de la historia, ¡Perdón! =(

Espero me disculpen y les prometo que no volverá a pasar pero es que lo malo de mi es que cundo me enchancho con algún manga o anime no paro hasta no para hasta terminarlo e incluso sacrifica horas de sueño solo con tal de terminarlo.

Por cierto les recomiendo los magas que están mencionas primero a mí me gustaron mucho aunque en realidad todos lo que leí hasta ahora sin buenos =) y otra cosa que recomiendo es "circulo de la muerte" de la escritora dominadaemoni un fanfic muy interesante el cual recomiendo ampliamente.

Espero no defraudarlos con este capítulo…

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Capítulo 08: Canto de guerra: Segunda parte.

La oscuridad reinaba y se encontraba flotando en la nada, a la deriva del espacio infinito incapaz de sentir algo a nivel físico y tan solo con la sensación de vacío.

Hasta que una figura se materializó frente a él, sin duda alguna esa figura era la de Yako el solo lo miraba de forma muy molesta. Sesshomaru estaba desconcertado por la situación porque nunca antes se había encontrado frente a frente a su bestia de esa forma.

–Sesshomaru…: Llamo con voz gutural la enorme criatura

–Yako, ¿Por qué?: Intento saber el porqué de la situación pero un rápido movimiento de Yako lo aprisiono bajo su gran pata derecha y acerco su hocico a un confundido Sesshomaru que inexplicablemente no tenía las fuerzas necesarias para liberarse.

–Lo arruinaste todo… la alejaste de nuestro lado por tu debilidad: Rugió la bestia muy molesta –Ella era la indicada, la correcta. ¿Por qué crees que durante todo este tiempo nunca le brinde la semilla fértil a ese intento de hembra que tomaste?, ella nunca será digna del honor de tener el vientre hinchado de un heredero de la casa de la luna.

–Eso siempre lo supe, Hiori solo debía servir como una figura materna para Toga: Dijo a duras penas Sesshomaru mientras, porque sentía que respirar era la labor más difícil del mundo.

–Y también… para calentar tu cama, además que nuca cumplió con el papel que le asignaste: Comento con malicia Yako –Pero ahora eso no importa, recupérala, has que vuelva al lugar al que pertenece.

–A nuestro lado…: Susurro el taiyoukai.

Después de estas palabras Sesshomaru sintió como todo volvía a cambiar a su alrededor pero esta vez sintió que todo el lugar era inundado de luz del sol, cuando enfoco un poco más su vista se encontró con el rostro de Hiori que lo miraba atentamente.

–Mi señor…

–¿Que paso?: Preguntó él, sintiendo como su cabeza era un revoltijo de ideas y lentamente se sentó en su lecho mientras una sirvienta le acomodaba unas almohadas en la espalda para que pudiera estar más cómodo.

–Mi señor usted permaneció 3 meses, inconsciente y todo eso gracias al traidor Toga: Menciono ella con claro odio a la mención del nombre.

–Toga, ¿dónde está mi hijo?: Exigió saber el lord después de recordado vagamente los sucesos de ese día.

–El traidor, abandono las tierras del oeste y pido asilo en la casa del sur: Conto ella.

Sesshomaru estaba sumamente furioso y decidido se levantó de la cama, busco sus prendas y empezó a vestir. Rápidamente Hiori mando a salir a la servidumbre quedando ellos dos solos. Ella con algo de cautela se acercó a él.

–No es necesario que valla usted por él, el traidor demostró con sus actos lo que realmente es… además ahora que él se fue yo… podría darle un digno heredero que baya acorde a la casa de la luna y digno de cargar con su legado, mi señor: Erróneamente ella creyó que por que ahora Toga no estaba podría cumplir con su deseo, pero al ver la expresión de él supo que había hablado de más.

–No digas tonterías, yo ya tengo un hijo un digno heredero de la casa de la luna no necesito otro… o tal vez sí, pero no tuyo: Palabras tan duras que se clavaron en el corazón de la youkai que solo la miraba e intentaba encontrar alguna emoción en los ojos dorados de él pero no encontró nada. Él no sentía nada por ella por eso no le importaba herirla con sus duras palabras.

–Entonces, estaría bien si es otro bastardo es de ella ¿verdad? En ese caso estarías más que dispuesto a aceptar otro hijo pero solo si es de esa maldita humana… ¿Por qué?, ¿porque? Yo soy una inuyoukai pura, yo soy de la misma especia que tú, ¿Por qué prefieres a un ser tan indigno como esa humana por encima de mí?: Pregunto al borde la histeria ella. Se supone que ella era hermosa, fuerte e inteligente, ¿Por qué el no podia ver eso en ella?.

Él simplemente se mantuvo en silencio ignorando los chillidos de ella, solo se apresuraba en vestirse rápidamente e ir al sur para recuperar lo que le pertenecía incluso si en el camino debía persuadir un poco al lord del sur, pero ya pensaría en algo.

–No te lo permitiré, no lo acepto como la dama del oeste no permitiré que traiga de vuelta al traidor y mucho menos que traiga a la humana yo no…

Antes de poder decir algo más Sesshomaru termino de hartarse de ella y rápidamente la sujeto del cuello y la levanto.

–Nadie me dice que hacer o no y mucho menos tú: Dijo él con de ultratumba para finalmente soltarla sin ninguna delicadeza.

El rápidamente salió de la habitación dejando a la youkai llorando y maldiciendo a la humana a la cual creía era la causa de todos sus males.

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Sesshomaru estaba rumbo a las tierras del sur junto a una comitiva que llevaba consigo 4 enormes carretas cargas de objetos de inconmensurable valor. El mismo había ordenado que estos fueran juntados pues el suponía que el lord del sur no dejaría que ella se fuera de su lado a no ser que obtuviera algún beneficio o al menos eso es o creía Sesshomaru.

Después de un par de horas de viaje el lord y su comitiva llegaron al palacio del sur y cuando estuvo en la entrada de este, él atónito e incrédulo contemplo como este brillaba en toda su gloria como si el tiempo no hubiera pasado por este lugar. Sesshomaru lo único que atino a pensar fue que Toga tenía algo que ver con lo que estaba viendo

Rapiadamente el lord fue recibido por unos sirvientes que lo llevaron hasta el estudio del señor de la casa en tanto las carretas y los demás esperaban fuera. Una sirvienta neko le sirvió un poco de té y bocadillos (que él ni siquiera toco) y le indicó que el señor de la casa vendría pronto.

Después de unos minutos la puerta del estudio se abrió dando paso al lord del sur que se sentó al frente de Sesshomaru y muy cordialmente saludo.

–Ha pasado algo de tiempo desde la última vez que nos vimos lord Sesshomaru aunque debo decir que nuestro último encuentro no fue en el mejor de los términos: Comento como si estuviera platicando del clima –Pero aunque me alague que haya venido a visitar este humilde hogar me veo en la necesidad de preguntarle las razones de su visita tan imprevista.

–Vengo por la miko: Dijo sin rodeos el taiyoukai.

Yoshiro simplemente se le quedo viendo como si el pobre tuviera algo en la cara.

–Pero sé que no es justo al menos para ti que me la devuelvas a cambio de nada, por eso traje conmigo 4 carretas cargados de los tesoros del palacio del oeste para compensar los problemas ocasionados: Dijo el peliblanco sin saber que alguien se encontraba escuchado todo cuanto decía y solo espera el momento indicado para salir.

–Aunque nada me aria más feliz que establecer buenos alazos con las tierras del oeste… debo decirle que lo que me pide no está dentro de mis posibilidades: Explico Yoshiro.

–¿Por qué?: Pregunto Sesshomaru conteniéndose para no matar al pelinegro porque ya le estaba haciendo perder la poca paciencia que poseía.

–Por qué no sería correcto que el lord del sur entregue a su mujer a cambio de unas carretas de oro como si se tratara de una burda mercancía: Exclamo Kagome entrando a la habitación llamando la atención de los dos machos.

Sesshomaru rápidamente enfoco su vista en ella y sintió como el aire abandonaba sus pulmones y su corazón se detenía.

–Y menos si la mujer en cuestión está esperando al primogénito del lord: Y mientras terminaba de decir esta oración ella acariciaba su pequeño vientre abultado.

Ya sin poder controlarse la furia invadió a Sesshomaru y este rápidamente arremetió en contra del Yoshiro pero fue frustrado por una barrera que rápidamente Kagome levanto.

–TE ATREVISTE A TOCAR LO QUE ME PERTENECE Y ENCIMA LA PREÑARLA. ¡TE MATARE, JURO QUE TE MATARE!: Sesshomaru empezó a salirse de control y clara muestra de ello era que sus ojos se estaban tornando de color rojo.

Kagome en contra de cualquier rastro de sentido común se acercó a Sesshomaru y empezó a liberar un poco de su reiki para que el youkai se calmase y lo pudo hacer aunque solo fue un poco.

–Debería calmarte un poco, no es propio de ti perder la compostura de esta forma: Le dijo ella luego vio a Yoshiro y este comprendió que debía dejarlos solos.

Una vez solos Sesshomaru sintió la vulnerabilidad apoderarse de su ser, se aferró al pequeño cuerpo de la miko y sin saber en qué momento sus piernas perdieron fuerza y ambos terminaron de rodillas, en tanto ella simplemente se dejaba hacer. Sesshomaru cada vez más apretaba contra si a la pequeña miko como si temiera que se le fuera a escapar y lo hubiera seguido haciendo de no ser por qué sintió que algo se interponía completamente entre ella y él.

Kagome lentamente se deshizo del agarre de Sesshomaru y se sentó en el lugar que antes ocupaba Yoshiro.

La realidad, ¡oh, cuan cruel y despiadada puede llegar a ser la realidad!. Sesshomaru inspeccionaba a Kagome quien desde la perfectiva de él se veía más hermosa de lo que pudiera recordar, se veía tan llena de vid,a tan radiante, si hasta tenía un brillo especial en los ojos y la causa para su pesar era aquello que momentos antes se había interpuesto ente él y ella. Entonces nuevamente como hace un par de minutas antes la rabia, el dolor y los celos se apoderaron de él.

–Por la expresión de tu rostro puede deducir que necesitas saber el por qué me encuentra así: Dijo ella al tiempo que extendía sus brazos asía los costados y le mostraba a él su vientre, este acto solo consiguió enfurecer más a Sesshomaru que no dudaba en mostrárselo al liberar una cantidad abrumadora de youki.

–Volverás conmigo al palacio del oeste: Sentencio abruptamente el youkai.

–¿Qué?: Pregunto Kagome sintiendose confundida y un poco sorprendida pues estaba completamente segura que él se estaba conteniendo razón por la cual ella quería saber hasta dónde más podría mantenerse bajo control –Estoy en la penosa obligación de comunicarle mi lord que sus deseos no podrán ser cumplidos, pues como vera estoy embara…

Sesshomaru no la dejo terminar de hablar cuando abruptamente se puso de pie, se acercó ella rápidamente y la sujeto del brazos mientas le veía con los ojos teñidos de rojo muestra clara que ya no podía contenerse entonces con voz ronca él le dijo.

–Iras al palacio del oeste conmigo y respecto al parasito que llevas ya me encargare de encontrar un bruja que se deshaga de él.

Para Kagome las palabras de Sesshomaru empezaron a sonarle demasiado molestas así que decidió que lo mejor era ponerlo en su lugar de una buena vez. Entonces con una expresión que hubiera envidado el propio Sesshomaru ella lo miro directamente a los ojos y dijo.

–Arrogante, soberbio y terco youkai… dime una cosa, acaso creíste ¿que podías venir como si nada a ordenar a diestra y siniestra, y luego esperar que se haga tu voluntad?: Luego de estas palabras Kagome en peso a reír de forma estrepitosa tanto que en un punto dejo en blanco a Sesshomaru que había recobrado su color original de ojos –O acaso estos 60 años que son un suspiro para tú longeva existencia ya hicieron mella en ti gran lord del oeste… serás incapaz de hacer que cruce las puertas de este castillo.

–Entonces solo tengo que destruir las paredes y el techo de este lugar y llevarte volando conmigo: Dijo apenas en un susurro que ella escucho perfectamente por la cercanía de sus cuerpos.

–ju,ju,ju te has vuelto un tanto divertido Sesshomaru, me alegra saber que en todo este tiempo lograste encontrar tu sentido del humor, mi querido príncipe del hielo. Pero déjame advertirte que las cosas no son tan fáciles como destruir techos… menos con la compañera oficial de un lord cardinal como tú: Dijo ella al tiempo que le mostraba la marca que Yoshiro le había hecho, la marca que demostraba que era la única y verdadera lady del sur.

–Tienes el descaro de mostrarme esa marca como si fuera un seguro de vida: Se mofo el de la acción de ella –Parece que aún no estas al tanto de las leyes youkai pues bien déjame ilustrarte un poco, la fuerza es lo más importante en general para los youkai y tú y yo sabemos que él no tiene las capacidades de un taiyoukai así que yo…

–Lo mataras y te quedaras con todas sus posesiones incluyéndome a mí: Completo ella la frase que él tenía en mente –ji,ji,ji,ji,ji mi príncipe del hielo que iluso me resultaste… solo por si a acaso no abras creído que en estos 3 meses que tu dormías no quedamos de brazos cruzados o ¿sí?.

Ante las palabas de Kagome Sesshomaru se preguntaba ¿Qué tanto había sucedido durante estos 3 meses?.

–Pero tranquilo, para que no pierdas tu valiosos tiempo en situaciones absurdas déjame ilustrarte con acontecimientos resientes; primero para comenzar los humanos de las tierras del sur y algunas aldeas de youkai junto a la casa del sur firmaron un pacto de paz y alianza ante cualquier eventualidad a futuro, segundo gracias a ciertos convenios con los humanos y youkai la prosperidad empieza a llegar a las tierras del sur y por ultimo pero no menos importante la casa del sur forjo una amistad con el consejo de ancianos… um si sabes quienes son ¿verdad?

Por supuesto que Sesshomaru sabía quiénes eran es más, los demás señores cardinales se andaba con cuidado cuando se trataba de ese grupo. Pero Kagome viéndolo con su mejor cara de niña buena y con vos dulce le dijo.

–Bueno si no sabes, ellos son los monjes y sacerdotisas más fuertes de todo Japón. Son un grupo muy temible no lo crees.

–¿Crees que tus pequeñas tretas te podrán librar de mí, Kagome?, pues bien juguemos este pequeño juego que as preparado por que no sería correcto arruinar todos los planes que tienes pero eso sí de antemano te diré algo… hoy no te llevare conmigo, tampoco mañana y puede que el mes que vine tampoco pero te aseguro que por las buenas o malas tú iras regresaras con migo al palacio del oeste: Dijo el mientras liberaba a Kagome de su agarre y se erguía en su posición.

Kagome también se puso de pie y ambos se miraron de forma desafiante. Claramente en sus ojos se podía ver la determinación.

–Entonces veamos si el todo poderoso taiyoukai o la simple y maldita humana ganara al final este juego…

Estas palabras marcaron el inicio de un juego de mucha paciencia y en donde el menor fallo produciría la caída de oponente. Una vez que Sesshomaru dejo el palacio Kagome pudo respirar tranquilamente.

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Al día siguiente Toga regreso pues antes Kagome la había dicho que lo mejor era que no estuviese presenté cuando Sesshomaru llegase aunque Toga en un principio se negó a dejarla sola al final cedió a la recomendación de su madre.

–¿Madre?: Toga no sabía que decir o hacer porque Kagome desde que había tenido la charla con Sesshomaru había estado muy cayada y meditabunda. Ni siquiera Yoshiro haba logrado hacer que ella salga de su letargo.

–Toga, necesito que me acompañes aun lugar: Dijo ella viendo a su hijo con determinación en los ojos.

–La llevare donde desee madre, solo déjeme hacer algunos preparativos: Asintió rápidamente el peliblanco.

Rápidamente Toga mando a que se alistara algunas (mantas y algo de comida) cosas en tanto las sirvientas ayudaban a Kagome a vestirse con un simple quimono de color rojo. Una vez listo todo ambos salieron rumbos a las tierras del oeste… rumbo a la aldea del inicio.

Tras un par de horas volando llegaron a su destino, justo en donde antiguamente se encontraba el poso del tiempo. Kagome se inclinó un poco para ver los vestigios de lo que fuera el pozo devorador de hueso y los vio como si se tratara de un objeto valioso, acto que Toga no entendía.

–Fue aquí donde comenzó mi historia: Dijo Kagome a su hijo que rápidamente empezó aponerle toda la atención del mundo –Te contare como empezó mí amado hijo…

Lentamente Kagome empezó a relatarle todos los sucesos ocurridos desde que llego atravesó el pozo le hablo de cada detalle de sus amigos, Shippo, Sango, Miroku, Inuyasha, Kikyo e incluso le hablo de pequeña pero siempre fiel Kikara. En tanto toga escuchaba atentamente cada detalle de la historia de su amada madre pero las partes quemas le emocionaban eran las partes donde Inuyasha su tío era protagonista. Si darse cuenta pasaron un par de horas y Kagome entre lágrimas de felicidad y tristeza termino de contarle sus aventuras, pero aun habían cosas que debían hacerse y personas a las cuales visitar y así Kagome con la ayuda de Toga recibió un hermosas flores e hizo 4 armo ramos.

Lentamente madre e hijo se encamino al pequeño cementerio de la aldea, Kagome guio hasta la tumba de su primer amor Inuyasha, la sacerdotisa Kikyo y del pequeño Shippo ambos dedicaron una oración por el descanso eterno de sus almas y luego dejaron un ramo para cada uno. Con el ultimo ramo en mano Kagome y Toga se encaminaron asía el árbol del tiempo el lugar donde descansaban los restos mortales del gemelo de Toga.

–La bruja que me ayudo a dar a luz me dijo que mis amigos lo enterraron aquí, bajo la sombra de este árbol que prevalecerá cientos de años: Dijo ella acariciando el tronco del aquel árbol.

Ambos tomabas de las manos colocaron el ultimo ramo de flores silvestres sobre a pequeña tumba y juntos hicieron una plegaria. Toga empezó a hablarle a su pequeño hermano poniéndolo al tanto con los últimos acontecimientos como si él estuviera escuchándolo y así estuvieron un par de horas. Kagome y Toga hubieran seguido charlando en frente de la tumba de no ser por que una persona interrumpió su apacible momento.

–¿Que hacen usted dos aquí?: Preguntó una mujer muy mayor mientras se acercaba a los visitantes que estaban de espalda a ella.

–Lamento haber sonado muy descortés pero tengo que advertirles que esta zona es considera sagrada por los aldeanos así que…: La mujer mayor se vio interrumpida cuando ambos seres se pusieron de pie y le dieron la cara.

La mujer estaba blanca como una hoja de papel al ver quiénes eran alas personas delante de ella, con pasos lentos y voz temblorosa se acero a la pareja mientras las lágrimas corrían por sus arrugada mejilla.

–Se… señorita… Kagome?: Kagome no pudo más pues aunque pasan mil amos ella nunca sería capaz de olvidar a aquella pequeña niña tan animaba y por casualidades de la vida se parecía a ella misma… la pequeña Rin la primera criatura que logro descongelara el frio corazón del taiyoukai más temido de todos.

El tiempo tan implacable como es había dejado su huella en el cuerpo de ella; ahora era una cabeza más alta que Kagome, tenía en la piel las marcas propias dela edad y también el cabello canoso amarrado en un moño y aun dentro de todo sus ojos no habían cambiado nada, seguían mostrando la amabilidad y alegría que Kagome vio el día que conoció a Rin.

Ambas se fundieron en un emotivo abrazo mientras a su vez ambas sollozaban de felicidad, sin poder creer del todo que todo fuera real.

Pero todo lo bueno siempre acaba pronto y eso fue lo que paso cuando por asares de la vida un cuarto ser apareció en escena y este ser era… Sesshomaru quien al sentir que Kagome estaba en las cercanías de sus tierras no pensó ni un segundo en salir a su encuentro pese a las quejas y reproches de la es ante la ley Youkai su mujer y cuando la vio se sorprendió mucho el encontrarla abrazando a la que aun después de tantos años era su protegida, pero de imprevisto algo en el interior de Sesshomaru se removió haciendo que piense que la cercanía de ellas dos no era algo bueno al menos no para él.

–Señor Sesshomaru, bien venido sea: Saludo Rin al notar al fin la presencia de Youkai y liberando a Kagome de sus abrazos.

–Rin: Correspondió Sesshomaru mientras se enfocaba en Kagome y Toga y pensando que es lo que harían a continuación.

–Lamento haber adelantado a ti Sesshomaru pero mis ganas por ver a Rin eran demasiadas: Sonrió Kagome y usaba un tono de voz dulce. Claramente todo eso era pura actuación y Sesshomaru lo noto y aun en contra de sus principios decidió seguirle el juego o podría pasar algo malo y esto lo pudo deducir de la mirada que le mandaba su hijo Toga.

–No importa: Dijo él.

–Señor Sesshomaru ¿qué está pasando?, se supone que la señorita Kagome había muerto ¿Cómo es posible que ella este ahora aquí? Y lo más sorprendente es que no cambiado nada… no ha envejecido ni un solo día desde la última vez que la vi: Inquirió rápidamente Rin deseosa de saber.

–Cálmate Rin todas tus respuestas serán contestadas, pero no creo que este sea el mejor lugar para hacerlo: Dijo Kagome refiriendo a que todos se encontraban cerca de la pequeña tumba.

Rin entendió que debían respeto a un lugar de descanso eterno así que guio a todos a la aldea de y para ser más específicos a su cabaña. Una vez todos sentados (Sesshomaru estaba sentado al lado de Kagome y Toga algo más aparatado de ellos) le ofreció a sus invitados algo de té.

–Todos… todos creímos que usted había muerto señorita Kagome: Dijo con congoja la mujer mientras recordaba como habían tomado la noticia.

En tanto Sesshomaru estaba echo un manojo de nervios.

–Yo le pedí a Sesshomaru que no dijera nada: Comenzó su relato Kagome mientras grácilmente tomaba un sorbo de té –Cuando me llevo al palacio del oeste y se supo de la llagada de un heredero de las tierras del oeste fui presa de contantes intentos de asesinato no solo por parte de los otros señores cardinales sino por parte de los propios sirvientes de palacio…

Toga escuchaba atentamente todas la cosas que su madre decía y sabía que todo el relato era un gran mentira pero decidió solo seguirle el juego y ver a donde quería llegara su madre. Pero él que estaba en un estado de Shock era Sesshomaru que no entendía por que Kagome decía todo eso.

–Entiendo, el señor Sesshomaru la escondió de nosotros para protegerla, pero aun hay cosas que no entiendo del todo… como ¿porque no envejeció? Y ¿a quién es al que enterramos debajo del árbol sagrado? O ¿por qué el amo Sesshomaru tuvo que esconderla? Pudo haberos pedido ayuda a nosotros para protegerla…

–Rin sigues siendo tan curiosa como cuando te conocí… es me alegra: Sonrió Kagome con clara nostalgia –No envejecí por qué culpa de la perla, para ser precisos una maldición que me dejo como regalo de despedida antes de que desapareciera. La otra respuesta seria que a uno de mis hijos… veras pequeña Rin el día que di a luz nacieron gemelos pero uno de ellos era demasiado débil y termino por morir, por un pedido mío Sesshomaru lo trajo aquí para que lo enterrasen: Para este punto del relato a Kagome se le había formado un nudo en la garganta.

–¿Uno de sus hijo? Entonces el joven que la acompaña…: Rin vio fijamente a Toga y claramente pudo ver el enorme parecido que tenía con su amo.

–Es hijo mío y de Sesshomaru… su nombre es Toga: Dijo finalmente Kagome –Rin sé que aun tienes muchas más preguntas que hacer pero gustaría que antes me cuentes sobre Sango, Miroku y tú. Deseo saber que paso en todos estos años con ustedes.

–Está bien la comprendo señorita Kagome pero ¿por qué el señor Sesshomaru no le ha contado sobre nosotros? y a pesar que regularmente veía a vernos:

–No quería arruinar las cosas al ponerlos también en peligro a ustedes, queríamos esperar el momento adecuado para aparecer, cuando todo estuviera en clama: Dijo Kagome.

–Usted siempre pensó en los demás antes que en sí misma, supongo que haber tomado la decisión de desligarse de todos sus conocidos para protegerlos debió ser la sesión más difícil de todas: Dijo Rin viendo de forma triste a Kagome –Sabe señorita Kagome estoy más que segura que a Sango y Miroku les hubiera hecho más que felices verla y saber que estaba usted bien… lamentablemente ellos murieron hace 5 años el primero en irse fue Miroku, murió mientras dormía, sango no resistió la perdida y solo estuvo 3 semanas más con nosotros, ellos tuvieron dos niñas; las gemelas y un hijo los tres se casaron y ya tienen sus propias familias e hijos pero el único que se quedó en la aldea fue el hijo menor Yosuke todos ellos son felices. En cuanto a mí me case con Kohaku y tuve un hijo él también se casó hace 2 años y su esposa está esperando su primer hijo.

Kagome contenía las lágrimas pues al haber escuchado que sus amigos ya habían muerto se le sido un golpe demasiado duro pero aun así se contuvo porque no quería demostrar fragilidad y menos en presencia de él.

–Gracias por contármelo Rin, no sabes lo realmente feliz que me hace escuchar el que todos ustedes hayan tenido vidas felices… realmente me hace muy feliz

–Por lo que veo no solo nosotros tuvimos vidas felices si no que usted esta siendo bendecida con otro motivo de felicidad: Rin se acercó hasta Kagome y Tocando su vientre que gracias al Kimono no se notaba mucho – Señor Sesshomaru, señorita Kagome los felicito por la llegada de su nuevo bebe.

Pese a las buenas intenciones de Rin lo único que consiguió fue que Sesshomaru mostrara su mejor rostro indiferente ante la felicitación en tanto Kagome y Toga estaba tratando de contener algún comentario mordaz en contra de Sesshomaru. Pero para fortuna de Sesshomaru un aldeano vino a ver a Rin a quien solicitaron algo de ayuda con un enfermo, pues era ella la que se encargaba de los enfermos gracias a los conocimientos trasmitidos por Kaede pero a diferencia de su maestre Rin no contaba con poderes espirituales. Rápidamente Rin salió a cumplir con su trabajo y Kagome le ordenó a toga que la acompañase quedando finalmente solo Kagome y Sesshomaru.

–¿Qué pretendes al contarle todo eso a Rin?: Se apresuró a preguntar Sesshomaru ahora que tenía libertad de hacerlo.

–Hubieras preferido que le cuente la verdad, en realidad te hubiera gustado que le dijera que el hombre que tanto admiro e idolatro por tantos años me encerró en una prisión y me robo a mi hijo y mi vida. Sabes a veces es mejor vivir en una dulce mentira que en la crueldad de la verdad: Dijo Kagome Viendo de forma fría a Sesshomaru.

–Entonces ¿planeas chantajearme con decirle todo eso a Rin?: Preguntó Sesshomaru sumamente molesto ante la posibilidad que sucediera.

–No me creas un ser miserable Sesshomaru, al igual que tú nunca haría algo que perturbarla la feliz vida que ella tuvo… ya sufrió suficiente cuando era niña como para que ahora a puertas de su partida de este mundo deseara causarle algún tipo de dolor: Exclamo ella indignada.

–¿Que pretendías la venir aquí?: Exigió saber el youkai sin poder discutir con su lógica por que en el fondo el también agradecía que ella no digiera nada de lo sucedido entre ellos dos porque en honor a la verdad Kagome tenía las de ganar podría poner a Rin en sus contra y ella lo odiaría hasta el día de sus muerte y eso algo que él no soportaría.

–Solo vine en busca de algo de paz y también poder al fin visitar la tumba de mi hijo, solamente vine a eso: Interrumpió ella los pensamientos de él –Honestamente no esperaba encontrarme contigo.

–Paz…: Repitió de forma inconsciente él pues esa fue la razón por la que también fue a la aldea, desea ver a Rin porque de alguna manera ella lo tranquilizaba, su mera presencia le recorvaba que no era un ser tan miserable como su conciencia y Yako le decían.

–Sera mejor que me vaya no deseo que en casa se preocupen por mí: Dijo ella poniéndose de pie, pero antes de que pudiera dar un paso su mano derecha fue atrapada por el taiyoukai y en la forma que la miraba le hacía ver que no la soltaría.

En tanto Sesshomaru pensaba que podía aprovechar la oportunidad y llevársela consigo ya luego lidiaría con el lord del sur.

–Ni se te ocurra Sesshomaru: Dijo Kagome adivinando sus pensamientos –Respeta esta aldea Sesshomaru, respeta el lugar donde tu medio hermano y uno de tus hijos está enterrado. Te dije que arreglarías nuestros asuntos nosotros dos así que no veo la necesidad de meter a otros en esto y menos armar un alboroto.

La palabras de Kagome le hicieron ver Sesshomaru que si bien podría llevarse a Kagome ella no le pondría las cosas fáciles además ella tenía razón él le debía lago de respeto a la aldea por ser el lugar de descanso de dos de los integrantes de su familia y el hogar de Rin. Sin decir más él también se levantó dispuesto marcharse pero antes le dedico una mirada Kagome en ella se pudo notar decisión.

–Mi príncipe del hielo antes de que te vayas respóndeme esta pregunta ¿en algún punto de tu torcido plan llegaste a sentir algo por mí?: Pese a que su lado vengativo y racional le habían prohibido pensar en eso ella formulo esta pregunta pues ella suponía que la actual actitud de Sesshomaru se debía a un sentimiento de posesividad como el de los perros que no les gusta que se acerque a los que les pertenece.

En tanto Sesshomaru se debatía entre decirle o no lo que realmente sentía pero luego recordó que gracias a que nunca le dijo lo que realmente pensaba y sentía era que actualmente se encontraba en esta situación.

–Sí…: Con esta escueta respuesta el término por abandonar el lugar dejando a un Kagome confundida y al mismo tiempo ella se sentía peor que antes.

–Ya veo… pero una persona que quiere a otra al menos un poquito no le hace lo que tú me hiciste a mí…: Dijo para sí misma –Te destruiré Sesshomaru, lo hare de tal manera que veras como única salvación la muerte: Con lágrimas mojando sus tersas mejilla ella una vez reafirmo su deseo sin saber que la venganza es un arma de doble filo.

Así ambos sin decir más marcaron verdadero el inicio de 15 años de constante vigilancia esperando que alguno cometiera el mínimo error…

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Espero que le haya gustado este capítulo, honestamente no estay muy segura de cómo me quedo siento que pude haber hecho más, pero en fin…

Por cierto me gustaría refirmar que no dejare el fic lo terminare así llueva o truene XD.

Hasta la siguiente semana.