Gracias por su fidelidad a esta loca historia.

Y mil perdones por la irregularidad en los últimos capítulos pero la flojera y la falta de inspiración han confabulado en mi contra y se me hace muy difícil luchar contra ellos pero no se preocupen que el final para esta historia estaba previsto desde el capítulo uno así que no abandonare bajo ninguna circunstancia este fic.

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Capítulo 11: ¿Triunfo?: Tercera parte

Un ocaso es un evento que a pesar de llevarse a cabo todos los días pocos son lo que se detienen un momento a apreciar su belleza pero a un más pocos son los que comprende el trasfondo de este evento.

Kagome estaba sentada en el marco de la ventana observando el ocaso mientras recordaba los eventos ocurridos desde que llego al palacio del oeste como una concubina y de eso hace ya 5 meses. En tan corto tiempo un montón hechos convirtieron sus días en un subibaja emocional y el perpetrador o mejor dicho perpetradora de esos hechos pese a fallar en cada uno de sus planes no se rendía.

A los 3 días de haber instalada en el ala del palacio donde Toga tenía sus habitaciones junto al resto de su familia (Naraku y Yume), (pese a los deseos del propio Sesshomaru que quería que Kagome se instalara en sus aposentos pero como su título lo exige le debía seguir con el protocolo), cuando Naraku y Kagome estaban cerca de la caseta de té este misteriosamente se desplomo y justo cuando ambos iban a tomar algo té.

A los 6 días del incidente cuando Kagome, Toga y Naraku paseaban por la tarde cerca de los alrededores del palacio misteriosamente un grupo de caballos desbocados casi los atropella.

A los 16 días de ese incidente en un momento de descuido por parte de Yume, Naraku termino adentrándose en el bosque que estaba cerca de palacio y fue atacado por un monstro de bajo nivel pero por fortuna Toga llego justo a tiempo para salvarlo.

A los 10 días un oso entro a palacio.

Y los accidentes con jarrones caídos desde los balcones eran cosas de cada día prácticamente y cada "accidente" o descuido por parte del personal la victima siempre era Naraku

A los 18 días los intentos de asesinato fueron más obvios cuando la comida del niño fue envenenada pero fortuna Toga y Kagome actuaron rápidamente salvándole la vida a Naraku.

Y era obvio quien era responsable de todos estos incidentes pero no habían pruebas que incriminaran a Hiori pues ella estaba siempre protegida por sus sequito de fieles lame botas convenencieros que no deseaban a la humana en el catillo. A estas alturas ya había perdido la cuenta del número de veces que habían atentado contra Naraku.

–Señora, lady Irasue requiere su presencia en sus aposentos: Dijo una sirvienta con sumo respeto sacando de sus pensamientos a Kagome, tan sumergida estaba en sus recuerdos que ni siquiera se dio cuenta en que momento la youkai neko entro en sus aposentos.

–Gracias, ahora mismo me dirigiré hacia hay: Kagome rápidamente se puso de pie y se arregló un poco el kimono y seguida por dos sirvientas que le habían sido asignadas, ella se dirigió a las habilitaciones de Irasue.

Al llegar Kagome encontró a Irasue disfrutando de té, ella a ver a la recién llegada y sonriéndole le dijo.

–Oh, querida bien venida toma asiento: Kagome le hizo una reverencia a modo de saludo y luego se sentó al frente de la peliblanca. Rápidamente una sirvienta le sirvió una taza de té.

–Si no fuera mucha molestia me gustaría preguntarle ¿por qué me llamo? lady Irasue

–Como sabes mañana me iré a mi palacio y tendrás que quedarte a merced de Hiori: Dijo Irasue.

–Lo sé pero eso no me preocupa, Toga siempre protegerá a Naraku y en cuanto a mi yo puedo cuidarme sola: Dijo Kagome con toda la confianza del mundo.

–En eso tienes razón Toga daría su vida por su hermano, pero sabes que advertirte sobre Hiori no era la única razón por la que quería verte, de hecho desde hace un par de días he notado que algo te perturba: Comento Irasue mientras estrecha sus ojos como si estuviera inspeccionando a Kagome.

–Yo he estado pensando sobre lo que nos depara el futuro: Confeso Kagome con sinceridad.

–¿El futuro?... te agobias demasiado, dudo mucho que algo vaya a cambiar en el transcurso de los años: Dijo la peliblanca restándole importancia al tema.

–Acaso no le preocupa que en algún punto de la historia los youkai desaparezcan de fas de la tierra: Comento Kagome recordando que en el tiempo del cual vino no existían los youkai.

–Y según tú ¿quién podría lograr que ese evento sucediese?: Pregunto Irasue un tanto interesada en las palabras de la chica –Solo por curiosidad no te estarías refiriéndote a los humanos ¿verdad?

–Lady Irasue no debería subestimar a los humanos

–Una pequeña pulga es molesta pero fácil de eliminar y eso son los humanos: Sentencio Irasue claramente incomoda por el tema a ella en general no le gradaban los humanos y los pocos que le agradaban solo se reducían a dos y esos eran Rin la niña que su hijo protegió y la humana que ahora tenía delante.

–¿Eso es lo que cree?: Preguntó más para sí misma la pelinegra pero obviamente Irasue la escucho pero lo dejo pasar creyendo que no se trataba de nada importante.

–Bueno: Dijo dando por olvidando el tema –Tardare en volver unos años hasta entonces espero que te cuides y espero también tener noticias sobre algún nuevo integrante para la familia: Sonrió la mujer mayor.

–Estaremos ansiosos esperando su regreso:

–Me haces el favor de despedirme de mi hijo, Toga y el pequeño.

Los mencionados habían salido fuera de palacio a constar que las cosas anduvieran bien.

–No se preocupe se los diré cuando regresen, lady Irasue.

Despues de una ligera charla de cosas triviales Irasue dejo que Kagome se retira a sus aposentos pero a los pocos minutos de llegar las puestas se abrieron estrepitosamente dando paso a Hiori que a leguas se notaba sumamente furiosa y detrás de ella venían sus dos damas de compañía que trataban de clamarla.

Kagome simplemente hizo caso omiso de la intrusa y sentándose en el filo de la ventana para contemplar las estrellas, obviamente esto molesto por demás a Hiori.

–Sesshomaru te prohibió el acceso a esta parte de palacio: Dijo cansada del bullicio y las malas energías que trajo consigo Hiori.

–Humana, pude que ahora tengas algo de poder pero yo sigo siendo la señora de la casa y me debes obediencia: Exclamo furiosa la inu furiosa.

–Yo no le debo obediencia a nadie ni siquiera a Sesshomaru y mucho menos a ti: Increpo Kagome guardando la calma diga de una dama a diferencia de Hiori que era detenida por sus damas de compañía para evitar que le hiciera algo a la humana –Y a todo esto a que debo el honor de tu visita… será acaso ¿que al fin vienes a admitir responsabilidad en los últimos acontecimientos que amenazaron la vida de mi hijo?

–Cuida tus palabras o acaso intentas acúsame de algo sin tener pruebas ¿humana?: Rugí Hiori.

–Eres desesperante: Suspiro Kagome.

–Y tú una vulgar y miserable humana: Trato de hacer que Kagome perdiera la compostura que tenía.

–Si solo has venido a fastidiarme puedes retirarte ya, tu mera presencia es suficiente como para arruinarme el día entero: Dijo Kagome en un tono aburrido.

–Tú maldita… sabandija

–Aparte de soltar improperios contra los demás ¿tienes otros talentos?: Dijo con un tono ligero de burla Kagome, de hecho la situación actual era cosa de todos los día y lo que quería Hiori era hacer que Kagome caiga en sus provocaciones y así hacerle ver al resto que ella no era la perfecta dama que aparentaba ser.

–Dime Hiori ¿te gusta ser la dama del oeste?: Pregunto de repente Kagome viendo hacia el vacío y con un tono de voz monótono.

Ante la pregunta Hiori sonrió pues creía que había anhelo en sus palabras, que ella desea su puesto.

–Por su puesto: Afirmo llena de orgullo la youkai –Por qué no habría de gustarme ser la dama del oeste, estoy casada con el youkai más fuertes, nuestras tierras son vastas y ricas y solo será cuestión de tiempo para que nos expandamos… y anexemos los demás territorios.

–Entonces ¿eres feliz?: Volvió a preguntar Kagome con el mismo tono de voz que antes.

–Eso es evidente ¿no?: Contesto altaneramente la youkai.

–Veo que tenemos conceptos muy diferentes sobre la felicidad: Estas palabras desconcertaron a Hiori –Para mí la felicidad es un hogar acogedor aunque sea pequeño eso no importa, y no importa que no este rodeado de flores ni nada solo me gustaría estar rodeada de la gente que amo…

–Eso no me importa yo provengo de una línea de inu youkai puros y fue educada para…

–Ser una moneda de cambio: Interrumpió Kagome –Admítelo Hiori solo fuiste educada para convertirte en la dama perfecta y luego fuiste ofrecida al mejor postor: Palabras más ciertas que esas no habían y Hiori lo sabía pero se negaba a demostrarle a la humana que le afectaban en algo –Esta época es muy dura con las mujeres, sean de la raza que sean: Suspiro Kagome.

–Te equivocas, es diferente todo depende de cuál es tu origen, yo nací en cuna noble y el origen de mi familia es comparable con el de los lores cardinales pero sin embargo tú…

–Mi origen es tan humilde como el de las sirvientas que lavan tus pies: Hiori sonrió creyendo que Kagome sabía cuál era su lugar.

–Pero a pesar de mi origen y mi raza ahora estoy aquí; convertida en la concubina de aquel a quien tan orgullosamente llamas esposo y antes que eso él me eligió a mí para darle un hijo. No crees que la vida es injusta con nosotras yo lo único que deseaba era una vida feliz y tranquila una familia, hijos y un esposo que solo me amara a mí y tú lo único que querías era ser la digna señora de Sesshomaru, que en el momento que yo deje de interesarle de seguro ira a ver a las demás concubinas y a pesar de eso tu seguirás siendo la fiel y sumisa dama del oeste.

Las palabras de Kagome calaban profundo en el alma de Hiori porque cada una de ellas era verdad, porque el fondo de su ser ella había odiado haber nacido siendo mujer, porque debía comportarse sumisa solo porque los machos eran machos y ellos podían deshacer y hacer a su gusto. Pero por sobre todas las cosas ahora odia a esa humana porque ella se llevaba toda la atención del su señor y Hiori sabía que él no se alejaría de la humano no como lo hizo con ella pero sim embargo la humana parecía no estar consciente de ello y no pensaba decírselo.

–Di lo que quieras humana: Dijo rápidamente Hiori mientras daba la vuelta para irse rápidamente del lugar porque por culpa de esa humana estaba empezando a ser inundada de emociones que no debía sentir.

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Medio año pasó desde que la casa del sur cayó ante la poderosa casa del oeste y muchos de los terratenientes humanos e incluso la misma corte del emperador temían por su seguridad, el miedo comenzó a invadirlos creyendo que en cualquier momento aquellas bestias nacidas para la batalla irían por ellos.

O eso fue hasta que el propio consejo de ancianos sugirió que era mejor dejar las cosas en claro y mostrara que los humanos no serían sometidos antes los youkai. Exaltados por estas palabras los humanos decidieron que era hora que poner en su merecido lugar a los altaneros youkai. Todo comenzó con pedidos a los youkai terratenientes que permitieran los humanos a expandir las zonas de agricultura obviamente los youkai rechazaron el pedido, y obviamente estos pedidos fueron más insistentes y siempre terminaban rechazados. Pero lo que los youkai no sabían era que todo esto solo era una falsa cortesía pues se necesitaba de una excusa lo suficientemente convincente para iniciar una guerra aunque a decir verdad ya había una razón pero esta solo era conocida por dos personas.

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Al año de la caída de la casa del sur los conflictos entre humanos y youkai ya se hacían más evidentes incusos ya habían enfrentamientos entre ambas razas aunque en pequeña escala, como era de esperar los grandes youkai no temían a los humanos y solo tomaron estos incidentes como cosas sin importancia.

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Un año después la situación solo empeoro los conflictos Se hicieron mas intensos y ahora si los youkai de rango superior vieron su error al ignorar a los humanos. Aquellos a quienes consideraron como criaturas débiles e inferiores progresivamente empezaron a ganar cada vez más batallas y para la consternación de muchos youkai del oeste, este y norte los youkai de la antigua cada del sur se les unieron a los humanos.

Maso menos por esta época algo increíble sucedió en el palacio del oeste… Jaken se casaba y con nada menos que con la pequeña Yume

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Tras 15 años de confrontación y muerte los humanos ganaron cada vez más terreno al punto de arrinconar a los youkai y obligarlos a llegar a un concilio pero todo esto no hubiera sido posible sin la introducción de un artilugio hecho por manos humanas "la pólvora" que sumado a la imaginación y a la persistencia de la humanidad izo de una buena combinación levandonos al este punto, con los lores y los miembros del consejo de ancianos juntos en una sola habitación.

El consejo de ancianos estaba encabezado por nada menos y nada más que Miroku, un monje y una sacerdotisa que podrían perfectamente estar a la par de los taiyoukai en cuanto a poder. En resumen la reunión empezó con el pedido de Miroku en la liberación de la antigua dama del sur Kagome la legendaria miko que destruyo al perla del Shikon, este gesto dería tomarse como un acto de buena fe y predisponían para la negociación real. Obviamente a la mención de esta solicitud Sesshomaru puso el grito en el cielo y pese al pedido de sus compañeros youkia él abandono la reunión, nada se logró ese días ni los siguientes que vinieron.

Con el paso de las semanas los lores del norte y el este intentaron convencer a Sesshomaru que entregara a la miko a los suyos pero él no oía razones y no deseaba escuchara del tema y así estuvo un par de meses más hasta que… a los oídos de Sesshomaru le llegó la noticia de que los humanos planeaban atacar su palacio como una medida para proteger a "su mujer", Sesshomaru mandado a Kagome, Naraku, Toga, Hiori y un par de solados a una pequeño palacio ubicado cerca de lo que alguna vez fue el monte de las animas.

Paso cerca de un mes más para que el palacio del oeste fuera atacado pero esto solo una distracción para llegar al objetivo principal o mejor dicho el objetivo principal de una persona.

En el pequeño palacio Kagome estaba recluida en la alcoba que se le había asignado cuando de repente sintió una presencia bastante conocida presurosa ella salió a su encuentro. Llego al patio principal cuando vio a Toga y Naraku junto a esa persona.

–¡General!: Rápidamente Kagome corrió al encuentro de este viejo amigo.

–¡Kagome!

Él lleno de felicidad abrió sus brazos para recibir a la dama, desde el punto de vista de cualquiera la escena podría ser interpretada como el reencuentro de dos amantes largamente separados y eso fue lo que pareció a los ojos de los 10 hombres que habían acompañado a Kaido.

–Lady Kagome, lamento haber tardado tanto tiempo en encontrarla: Dijo el hombre separándose lentamente de ella. Luego aparta un poco la vista para encontrase con los ojos de Toga y los curiosos ojos del ya no tan pequeño Naraku que ahora tenía la apariencia de un niño de 7 años, el pequeño lo examinaba con suma curiosidad preguntándose internamente porque ese hombre estaba tan contento en ver a su madre.

–Príncipe Toga es un gran honor volverlo a ver: Saludo con el mucho respeto el general.

–Eso debería decir yo, señor Kaido: Saludo el joven mientras sentía como su pequeño hermano se aferraba a su pierna.

–Y supongo que usted debe ser el príncipe Naraku, conocí a su padre fue un gran taiyoukai y un gran amigo de nosotros los humanos: Dijo el general acercándose al jovencito para luego inclinarse a su altura, el niño lo único que pudo hacer fue asentir con la cabeza a modo de saludo y mantenerse callado.

–Me encargue de los guardias no los mate pero estarán fuera de combate por un tiempo, Señor Kaido le encomiendo a mi madre, y mi hermano ustedes pueden estar avanzado yo los alcanzaré luego: Y acto seguido él se volvió a adentrar en el palacio.

En tanto Kaido le da un collar de flores a Kagome (las mismas flores que usa Kagome en el capítulo 1) y luego ella montaba en el caballo del general y Naraku compartía caballo con un soldadoy luego raudamente partieron.

Lentamente Toga se dirigido hasta una habitación en concreto y dentro estaba Hiori.

–¿Has venido para matarme?: Preguntó la inu pues sabía que si ese era su objetivo ella no podría hacer nada para defenderse.

–No: Fue la respuesta del joven y de manera clamada saco de su manga una daga acto seguido de la lanzó a los pies a Hiori.

–¿Por qué?...

–Porque cuando lleguen los humanos tendrás la opción de morir en sus manos o enfrentarte a Sesshomaru Taisho y su furia cuando se entere de que dejaste que se llevaran a mi madre pero de entre estas dos opciones yo te ofrezco otra, elegir cual crees que es la más conveniente depende de ti: Después de decir esto se marchó sin más y ni siquiera le lanzo una última mirada a ella.

Ya fuera del palacio Toga se permitió una última mirada al lugar y luego sonrió para luego transformarse y dar alcance a su familia.

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Kaido llevo a Kagome y Naraku a un pueblo costero cuando fueron alcanzados por Toga, esa vez acompañados solo por el general, Kagome y sus hijos fueron llevados hasta un pequeño playa al cual tardaron en llegar cerca de un medio día, viajando en el lomo de Toga. Para cuando llegaron ya era de noche pero claramente se pudo vislumbrar antorchas y un bote que los llevaría hasta un barco que estaba mar en la lejanía y los estaba esperando.

En el bote estaba un hombre de rasgos claramente extranjeros (obviamente antes de encontrase con el hombre Toga tomo su forma humana) y dos pescadores de la zona, Kaido ayudo a Kagome a subir al bote y Toga hizo lo mismo con Naraku.

–¿Estas son las personas que debo llevarme?: Hablo por primera vez el extranjero. En repuesta Kaido solo asintió con la cabeza.

–Es un gusto soy Jonathan un explorador y los acompañare en este viaje a tierras nuevas, espero que no llevemos bien: Dijo en tono demasiado alegre el hombre de cabellera castaña y ojos verdes.

–En un gusto conocerlo: Simplemente dijo Kagome y Toga solo asintió con la cabeza.

–Lady Kagome a partir de este momento nuestros caminos se separan el señor Jonathan la cuidara hasta llegar a su país, yo lamento no poder acompañarla: Exclamo el general con un tono demasiado triste.

–General… yo no tengo las palabras suficientes para agradecerle todo lo que está haciendo por mí: Dijo Kagome sonriéndole el hombre y entrelazando sus manos con las suyas.

El hombre sonrojado por el acto de afecto de su "amada" torpemente se liberó sus manos y rápidamente saco de alguno de sus bolcillos dos pequeños collares con un dije de madera y les tendió a la joven mujer.

–Casi si me olvida, el monje Miroku creo estos talismanes para que sus hijos ocultaran su verdadera esencia, lamento que este sea el último gesto por parte de su excelencia pero me pidió que lo comprendieran por no estar presente el día de hoy.

–Lo sabemos no tiene por qué pedir disculpas: Comento Toga mientras se colocaba uno de los collares y actos seguido sus rasgos demoniacos (marcas en el rostro, colmillos, garras, color de ojos) cambiaban para hacerlo ver como un humano más y lo mismo pasó con su hermano menor.

–General, le encomiendo el bienestar de los youkai porque no me gustaría que en momento en el que volvamos mis hijos no encentren a los suyos: Dijo ella.

–No se preocupe por ello mi Lady, él monje Miroku y yo hemos ideado un plan para protegerlos.

Ya no podían perder más tiempo y los pescadores empezaron a remas rumbo al barco pero mientras el bote avanzaba Kagome se despidió a la distancia.

–Adiós general espero volverlo a ver algún día…

–Adiós, mi lady: Se despidió apenas en un susurro el hombre mientras contemplaba como el bote se alejaba cada vez más.

Mientras la veía alejarse recordó todo lo que hizo por ella y todo el tiempo que había llevado concretar su plan, y todo comenzó en el momento que conoció a Jonathan un explorador empedernido que había quedado fascinado con la cultura de Japón hacerse amigo de alguien tan singular no había sido tarea difícil solo tuvo que parecer interesado en las cosas que él le contaba y de no ser por el no habría conocido en maravillosos invento proveniente de china, "la pólvora".

Cuando mando esas dos cartas el día que recibió la misiva de Kagome uno de los destinatarias era Jonathan y el otro era Miroku. A Jonathan cuando se pudieron al fin encontrar le pidió (casi rogo) que le trajera pólvora (aunque se gastó un montón de dinero en el transporte), en cuanto a Miroku el empezó con la creación de un amuleto para ocultar a los youkai de la presencia de los humanos pero esta creación era algo que solo lo sabía él y Miroku sabian. Luego de que esto solo quedo infundir más miedo a los ya temerosos señores feudales y el resto como se dice es historia.

Y todo lo que había hecho se resumía en que ahora él ahora la veía alejarse porque él le pidió a Jonathan que la cuidara y también porque le pago bien por su ayuda de echo cuando él llegara su país podría gritar a los cuatro vientos que era un hombre rico (obviamente Kagome llevaba un par de artículos que podrían facilitarle la vida en un lejano lugar). Sonrió tristemente al ver al barco zarpar sintiéndose alegre u triste al mismo tiempo; alegre porque había cumplido su promesa con Yoshiro y triste porque ya no la podría volver a ver nunca más, pero después de todo él ya era un hombre de 56 años ¿acaso podría haberle pedido a ella que se quedara con él en lo que le quedaba de vida?, ¿acaso ella habría aceptado?... quien sabe él era demasiado cobarde para querer averiguarlo.

Pero sin importar que él la amaría hasta el último de sus días y no se arrepentía de nada y eso incluía a ver comenzado una guerra para liberarla de las manos de Sesshomaru.

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En el barco Kagome contemplaba absorta a su amada tierra y como a medida que avanzaba esta se perdía en el horizonte

–Madre, ¿se encuentra bien?: Pregunto Toga acercándose a ella.

–Estoy bien hijo, solo que ara ahora Sesshomaru.

–Se refiere a que perderá todo.

–Así es hijo, Sesshomaru Taisho perderá las tierras por las cuales se rebajó a acostarse con una humana… después de todo en el momento que me fui herí su orgullo de macho y la única forma que vio para reparar la ofensa fue llevarme a su lado y someterme.

–Ahora el pagara por lo que nos hizo; perderá sus amadas tierras, su estatus, el legado de Inu no Taisho tendrá que aprender a vivir en un mundo gobernado por humanos un justo y merecido castigo y lo mejo de todo fue que no tuvimos que levantar un solo dedo: Dijo Toga feliz de ver como se desenvolvía las cosas.

–Deseo no volverte a ver nunca más Sesshomaru… espero disfrutes intentando sobrevivir a lo que se avecina: Estas fueron las últimas palabras de Kagome dedicadas a Sesshomaru y estaban cargadas de indiferencia.

Kagome pareció olvidar que en la vida no hay que decir nunca porque nada es seguoa en esta vida. Y obviamente le destino o algún dios caprichoso prepara un nuevo encuentro para Kagome y Sesshomaru…

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Al fin pude terminar esta primera parte, menos mal porque justo aquí me estanque y no sabía cómo seguir por eso es que me tarde tanto tiempo en publicar, lo siento.

En fin, sé que para muchos el avancé de este capítulo es demasiado rápido y estoy segura que mucho de ustedes esperaban que profundice más pero yo lo único que quería hacer era concentrarme en Kagome y Sesshomaru por eso no le di muchas vueltas a los que los demás hicieron espero comprenda mi decisión.

Ojo: Desde el capítulo siguiente la historia se llevará a cabo en la época moderna y comenzara con el reencuentro de Kagome y Sesshomaru, pero no se desesperen porque mientras ustedes leen este capítulo yo ya estoy escribiendo el siguiente.