Bueno no tengo mucho que decir XDD solo...
¡Disfruten la lectura!
Notas al final.
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Discraimer: Los personajes no me pertenecen son de Hiro Mashima
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Aclaraciones y/o advertencias
• UA (Universo Alterno)
• OoC
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Torcido
"Es ese abrazo tan intenso que incluso doblas ligeramente a tu pareja hacia atrás"
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Estaba molesto y preocupado, tanto que nadie se había atrevido a quedarse junto a él más de cinco minutos, ni siquiera Natsu o Erza. Pero es que ellos no entendían, y hasta cierto punto él tampoco lo hacía pero aún así no podía quitarse esos sentimientos.
Y es que desde que habían comenzado a salir, había aclarado con Juvia que no se la pasarían juntos, que habría misiones que seguiría haciendo con su equipo y que ella podría seguir acompañando a Gajeel si quería. Mas nunca se habría imaginado que, algún día Juvia saliera en una misión con él.
De todos los miembros del gremio, Laxus era la última persona con la que hubiera creído que Juvia saldría de misión, aceptaba que ella era fuerte, no por nada había sido maga clase S en el pasado, pero el Dragon Slayer del rayo ya tenía a sus lacayos, ellos lo acompañaban siempre, por lo que no necesitaba a SU novia.
Sin embargo, Juvia había aceptado de inmediato y se había ido con el rubio. Lo peor es que ni Juvia ni Laxus se habían visto en desacuerdo con ese hecho, el nieto de Makarov más bien parecía divertido de que ella fuera su compañera, y en lo más profundo de él quiso pensar que eso se debía a que habían sido compañeros en el equipo B durante los Grandes Juegos Mágicos, pero eso no convencía a su parte racional, había algo más y lo sabía, pero desconocía que era eso que le faltaba.
Lo único bueno es que ya había pasado los tres días que duraba la dichosa misión, por lo que faltaba poco para que Juvia llegara y entonces podría volver a su estado de siempre. Vio el reloj con impaciencia, si todo había salido de acuerdo a lo esperado, la Loxar debería de llegar en cinco minutos. Por ello se obligó a mantener la calma durante ese tiempo.
— Bienvenidos Laxus, Juvia — la voz alegre de Mirajane le aviso lo que necesitaba escuchar sin tener que voltear y fulminar con la mirada al rubio.
— Gracias Mira-san — soltó amable la oji-azul y supo que pronto se lanzaría a sus brazos por lo que se preparo para ello.
— ¿Dónde está mi abuelo? — la pregunta de Laxus había sido seria y eso le dio mala espina.
— El maestro está en su oficina — avisó la Strauss, al parecer ella era ajena a la situación que pasaba, al menos en su perspectiva.
— Andando, acuática.
— Hai.
Así ambos pasaron de él y se dirigieron a la oficina de Makarov, no iban serios ni nada por el estilo, de hecho había notado una sonrisa burlona por parte del Dreyar cuando lo había mirado de reojo. Soltó un gruñido y sin querer comenzó a congelar el vaso que sostenía en su mano.
— Gray — la voz de Mirajane lo saco de sus pensamientos y fue entonces cuando notó lo que había hecho, pero no pudo disculparse debido a las palabras de la albina — ¿estás celoso?
Oh y ahí estaba la mirada que tanto había evitado provocar en la maga del Satan Soul.
— No estoy celoso — masculló enojado, porque no lo estaba simplemente no se fiaba de Laxus.
— Juvia te ama, no te va a engañar y menos con Laxus — siguió hablando sin siquiera escucharlo, lo sabía — ella le tiene miedo, te lo aseguro.
— Ya te dije que no estoy celoso — le contestó con el ceño fruncido — solo no confió en él, sé que trama algo.
La oji-azul se quedo callada y simplemente se fue, por lo que supo que había dado en el clavo y que si había algo que Laxus tramaba. En ese momento, notó como el rubio y su novia bajaban por las escaleras, Juvia llevaba en sus manos un papel que veía con ojos de amor y a su lado Laxus la miraba divertido.
— Muchas gracias Laxus-san — canturreó ella sin despegar la vista del papel.
— Te lo ganaste — dijo el Dragon Slayer y palmeo con una sonrisa la cabeza de SU novia.
Sin pensarlo se levantó y camino con grandes zanjadas hasta llegar con ambos, con el ceño fruncido y la mirada rabiosa le arrebato el papel a la maga de agua y lo miró.
Entonces se dio cuenta que su mal presentimiento no había sido errado y de hecho, que era mucho peor de lo que había pensando.
— Gray-sama — la peli-azul se alzó de puntillas para intentar recuperar lo que le había quitado pero como era más alto no lo había logrado — Juvia quiere seguir mirando la foto de Gray-sama.
La maga intento dar pequeños saltos para alcanzar pero había sido más rápido y había estirado la mano con la que sostenía la fotografía, una de cuando era niño y de hecho era la foto más vergonzosa que había visto de sí mismo. Por ningún motivo pretendía que Juvia la viera.
— ¿De dónde la sacaste? — preguntó al Dreyar, ignorando los intentos de su novia por recuperar su preciada fotografía.
Laxus volvió a sonreír burlón y paso de él. Aquello si había sido el colmo, también se giró pero antes de poder ir tras el oji-verde sintió como era jalado hacía atrás.
— ¡Oe! — y si, era precisamente Juvia quien se había colgado de su cuello para intentar alcanzar aquel papel.
— Juvia solo quiere tener una linda fotografía de cuando Gray-sama era pequeño — dijo mientras seguía intentando, pero por su voz sabía que intentaba no llorar.
Aquello le hizo sentir culpable, qué más daba que Juvia viera aquella foto, lo había visto desnudo un millón de veces así como la mayoría del gremio, y eso era mucho más vergonzoso. Soltó un suspiro y le dio la dichosa fotografía.
— No se la muestres a nadie ¿entiendes? — pidió un tanto serio pero sabía que Juvia lo comprendería.
— ¡Juvia no lo hará! — prometió la Loxar y sonrió por eso — Esto es para el álbum de recuerdos de Juvia y Gray-sama, solo nosotros y nuestros futuros hijos, lo pueden ver.
Asintió, a pesar de las declaraciones de la chica, y la tomó de la mano — salgamos de aquí antes de que algo más suceda — la peli-azul no se negó y ambos salieron del gremio. Mientras tanto el Dragon Slayer sonrió en complicidad con la mayor de los Strauss.
— Le sacaste copias ¿cierto? — preguntó la fémina con una sonrisa en apariencia inocente.
— Las suficientes — confirmo el mago de rayo y rió, eso se sacaba el Fullbuster por hacer llorar a su mujer, no le importaba que hubiera sido sin querer.
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.0.
Notas de autora:
Sip este capítulo incluyo LaMi o MiraXus como le llamen, ¿por qué? no sé simplemente fui escribiendo y conforme lo hacía esto salió, la verdad tenía ganas de hacer algo así desde antes, osea que Juvia se fuera de misión con Laxus (sin cosas de amor ni nada de por medio) así que aquí se me dio la oportunidad y bueno no quise desaprovechar, no sé si volveré a poner otra pareja que no sea GruVia pero bueno.
Ojala les haya gustado y no me haya quedado tan OoC.
¿Me regalan un review?
