Debo decirles algo importante sobre estos drabbles/OS, pero lo diré en las notas de autor, así que sha saben las leen al final.
Disculpen la falta de descripción pero este me lo invente y pos ya no sé me ocurrió nada uvu
¡A leer!
.
Discraimer: Los personajes no me pertenecen son de Hiro Mashima
.
Aclaraciones y/o advertencias
• UA (Universo Alterno)
• OoC
.0.
.
Abrazo de agradecimiento
.
.
Gray se paseaba impaciente por la sala, ignoraba a todos los presentes aunque Natsu insistiera en que dejara de moverse, pero es que quería ver a su esposa, saber cómo se encontraba, sin embargo, para su vergüenza, se había desmayado en el quirófano y por ende, no le habían permitido volver.
Así que lo único que podía hacer era caminar de un lado a otro, el reloj pareció avanzar lentamente, por ello, su preocupación se disparo pensando lo peor. Se quedó quieto al pensar, sus manos se hicieron puños y agacho la mirada. Si algo le pasaba... sería enteramente su culpa.
Sería culpa suya por haberla apoyado en su deseo de ser madre, porque a pesar de la salud de ella, cualquier cosa podría salir mal. Negó con la cabeza, intentando despejarla de aquellos pensamientos, Juvia no lo dejaría, no cuando tenían tantos planes para su familia.
Luego de tortuosos minutos, una enfermera salió, Gray la reconoció, era la que los había recibido al llegar al hospital. Sus pies avanzaron sin siquiera ordenárselos pero no dejo de avanzar, no hasta que estuvo frente a la mujer.
— ¿Señor Fullbuster? — preguntó y el quiso reclamarle el que no pudiera reconocerlo como él a ella, Erza respondió por él, al parecer la pelirroja sabía que no iba a responder —su esposa y el bebé están perfectamente...
Aquellas palabras le devolvieron el alma al cuerpo, Juvia estaba bien, el niño que llevaba en su vientre había nacido, sano y salvo. Cayó en cuenta de que ahora, era padre.
— ¿Puedo verlos? — preguntó con ansiedad, la emoción que recorría su cuerpo solo podría ser calmada al ver a las dos personas más importantes de su vida. La enfermera sonrió, como conmovida por su actitud, en otras circunstancias se hubiera ruborizado por ello, pero ahora solo tenía una cosa en mente.
— Claro, sígame — dijo para luego guiarlo por otro de los pasillos del hospital, no pasaron demasiadas habitaciones hasta llegar a la 323, la mujer abrió la puerta y le dejo pasar.
Juvia estaba recostada en la cama, su cabello azul estaba desarreglado y el cansancio se notaba en su rostro pero él sabía que ella estaba feliz, estaba feliz por la criatura que sostenía en sus brazos. La admiró por un momento, su esposa se veía radiante, por la felicidad que se vislumbraba en sus ojos, los cuales, estaban completamente enfocados en su hijo.
De ella, de él, de los dos.
De pronto sus orbes azulinos lo miran fijamente y una sonrisa aun más deslumbrante se forma en sus labios. — Gray-sama — le llama, con ese tono de voz que solo usa con su nombre.
Se acerca a la cama, sus nervios y su emoción se combinan en una extraña sensación que no puede ni nombrar, pero, sabe que está feliz. Al llegar a su lado puede observar al bebé con atención, es una pequeña persona rosácea y delicada, en su cabeza parece haber una mata de cabello oscuro, sus ojos están cerrados por lo que se pregunta de qué color serán. Oscuros como los de su padre o azul brillante como los de su madre. El bebé abre los ojos con pereza, casi como concediéndole la respuesta a su única pregunta; sonríe al notar que su iris es de un hermoso azul, como los de la mujer que le murmura palabras de amor.
— Es un niño, Gray-sama — le informa viéndolo fijamente, casi esperando que este conforme, aunque ya le hubiera dicho que el sexo no importaba, iba a amar a la criatura.
— Es hermoso, Juvia — dice embelesado por su primogénito, — tiene tus ojos.
— Y el cabello de Gray-sama — su esposa parece estar encantada, pues así mismo había jurado y perjurado que sería su hijo.
— Tenías razón — concede para deleite de la — ahora — Fullbuster.
— ¿Gray-sama quiere cargarlo? — pregunta de repente, como siempre lo descoloca pero esta vez a pesar de sus nervios, asiente.
Tranquilamente, su esposa le indica como cargarlo. Gray siente como si sostuviera la delicadeza echa persona, es como si cualquier cosa pudiera dañar al niño y es entonces cuando entiende porque los padres viven para cuidar a sus hijos.
El momento es interrumpido por la enfermera pues tiene que llevarse al bebé de nuevo para un par de chequeos más, él le pasa al niño y la mujer sale de la habitación. Tan pronto como regresa su vista a su esposa, esta le exige que vigile al niño pues teme que algo le pase, Gray casi ríe pero igual le asegura que su hijo tiene bastantes tío sobreprotectores en la sala de espera, así que no hay que temer.
— Tú debes descansar — le dice al ver como sus parpados luchan por mantenerse abiertos.
— Juvia no quiere dormir — susurra como lo hace cuando algo la entristece. Toma su mano y se sienta junto a ella en la cama, besa su frente y en silencio la incita a contarle lo que sucede — Juvia tiene miedo de despertar y que esto sea un sueño.
Él no sabe si ese ridículo miedo es causa del cansancio o no, sin embargo, entiende que su esposa dude luego de tanto rechazo. Le pasa un brazo por sobre el cuello y la abraza con cuidado.
— No es un sueño Juvia — le dice al oído — esta es nuestra realidad — siente como su esposa tiembla, signo inequívoco de que intenta no llorar, ella lo abraza también y entonces se funden en una muestra de amor.
— Gracias, Juvia — le dice sin romper su unión — gracias por darme una familia propia otra vez — una que quizá no reemplazara a la perdida pero si una familia que amara y protegerá con su vida.
Siente como ella niega con la cabeza y se separa un poco, solo lo necesario para que puedan verse — Juvia le agradece a Gray-sama, por darle tanta felicidad... ella nunca pensó que... pudiera ser tan feliz.
Se quedan en un cómodo silencio hasta que la puerta da paso al gremio más escandaloso de todo Fiore.
— ¿Y bien como se llamara? — preguntó Salamander, tan directo como es.
— Eira — contestó — Eira Fullbuster — Juvia le miró algo sorprendida pero luego sonrió, aquel nombre era uno de los más extraños que ella había propuesto para su hijo pero había algo en ese nombre que lo hacía especial, no solo era que su significado fuera nieve, sino que era algo más, algo que no podía explicar.
El alboroto no se hizo esperar, parecía que todos se habían confabulado para molestarlo pero luego de unos minutos fueron echados de la habitación por Erza y las enfermeras del hospital.
— Gray-sama debería ir a ver a Eira-chan — no quería dejarla sola pero sabía que no estaría tranquila hasta que lo hiciera.
— Solo si me prometes dormir un poco — le pidió, aunque ella quisiera demostrar entereza, estaba completamente agotada.
— Solo si Gray-sama promete estar aquí cuando Juvia despierte — sonrió porque solo ella podía poner una condición a otra.
— Estaré aquí con Eira — prometió, la ayudo a acostarse y beso su frente — te amo.
— También te amo — contestó, en primera persona como lo venía haciendo desde que se habían casado.
Espero a que cerrara los ojos y salió de la habitación silenciosamente. Una vez estuvo en el pasillo, pudo soltar unas cuantas lágrimas, incluso ahora, había ocasiones en que sentía que no merecía el amor de Juvia pero eran justo momentos tan hermosos y felices como este que sabía que ella era el agua que necesitaba para vivir, y ahora, esa gran mujer le había dado aquel que sería siempre su orgullo.
.
.0.
Notas de autora:
Alguien por ahí dijo que quería ver algo de los hijos de Gray y Juvia y pos sho aquí cumpliendo con los sueños (?) Si se preguntan por el nombre Eira (según traductor de google) significa nieve en gales y desde que vi el nombre a pesar de que me suena más a mujer, me gusto para un hijo varón de Gray y Juvia *o* en otro de mis fics les di una niña llamada Silvia pero ahora quería un niño XDD
Espero que el final no me haya quedado raro o fuera de lugar respecto a lo demás pero conforme fui escribiendo me di cuenta que no tenía idea de como terminar y esto fue lo mejor que se me ocurrió, me tarde un poco pero al final decidí dejarlo así.
En fin...
Con respecto al fic pues... las chicas del grupo "Gruvia en Fanfiction" casi casi me han rodeado cual jauría de bestias hambrientas de fics (?) y me han lanzado un montón de nuevos abrazos para que continuara el fic, realmente soy de las personas que cuando piensa un fic como fic o un OS como un OS, no lo sigue una vez finalizado por más que me pidan una continuación. Sin embargo, este fic es como una colección de escritos y cada uno es independiente de los demás por lo que no me crea problemas saltarme las diferentes bases de la relación de Gray y Juvia, así que decidí darles gusto.
Tengo ahora una lista con 10 abrazos más, algunos los estoy considerando todavía porque se parecen a alguno que ya hice, no se si los haré todos (lo más seguro es que no) pero habrá tipos de abrazos para un rato más, debo decir que tampoco es que valla a seguir este fic cada que me den más tipos de abrazos, ahora sigo emocionada por el fic, así que seguiré escribiendo pero cuando crea/sienta que esto ya llego a su final pues lo daré por finalizado.
Gracias si llegaste hasta aquí, de verdad.
¿Me regalan un review?
