Capitulo III: Hasta la más dura roca se rompe con gran esfuerzo
-Pareces ser un muchacho sin mucha experiencia pero no por eso te tomare a la ligera, la habilidad de observar el aura es bastante buena pero… ¿Cómo puedes observar la fuerza de un pokemon en su poke ball? Parece carecer de sentido-Sentencio el adversario ante los dotes del joven entrenador quien en esos momentos solo acomodo su gorra y lo miro con una sonrisa desafiantemente.
-La respuesta es simple… ¡No soy un entrenador más, Mi nombre es Leo y junto a Lucas me convertiré en leyenda! Lucas usa ataque rápido- Ante la orden su amigo le obedeció y corrió hacia su adversario a una velocidad increíble
-Tomas la iniciativa… eso es bueno, pero en este caso no fue la mejor opción, Macho usa Megapuño- El Machoke acertó un fuerte golpe en el pecho del pequeño pokemon el cual salió despedido unos seis metros en dirección contraria de donde venía, el pequeño luchador azul cayo de rodillas al piso, estaba completamente sofocado pero no tardó mucho en recuperar el aliento y ponerse nuevamente de pie, un poco débil pero con la llama de la batalla encendida en su interior. Leo quien había observado perplejo como su pokemon era incapaz de siquiera tocar a el pokemon contrincante decidió dejar de precipitarse y empezar a planear una estrategia.
-Perfecto ya sé qué haremos, espero que funcione… Lucas vuelve a usar ataque rapido pero esta vez salta cuando yo te diga- El pequeño Riolu comenzó a correr a una velocidad aun mayor a la de antes pero sin embargo en pokemon enemigo ya se encontraba preparado para asestarle un golpe brutal sin embargo lo que paso a continuación dejo sorprendidos a el pokemon rival y a su entrenador.
La orden tan esperada del salto jamás llego y como el fornido entrenador de Machoke esperaba el momento de este para indicarle que su pokemon golpeara a su adversario en el aire, no pudo evitar que Lucas golpeara a su querido MachoMacho en las piernas el cual ante su gran masa cayo creando una nube inmensa de polvo y un gran ruido al mismo tiempo. Una vez en el piso el joven entrenador no perdió el tiempo y lanzo la orden que consideraba le daría comienzo a la verdadera batalla.
-No dejes que se levante, adelante usa Palmeo- El pequeño pokemon poso su mano sobre la espalda del fornido pokemon que comenzaba a intentar levantarse, pero una explosión en su espalda salida de la mano del pequeño pokemon azul evito que este lo hiciera y que por el contrario volviera a caer. Para dar un cambio inmenso a la batalla el chico le ordeno a su pokemon que se subiera rápidamente a un árbol y que desde ahí efectuara un ataque aéreo con un impulso usando Ataque Rápido. Lucas lo hizo rápidamente pero lo que se encontró no fue del todo agradable, justo antes de chocar con el pokemon derribado, este extendió una mano y tomo con fuerza a el pequeño por la cabeza, luego solo miro a su entrenador y este le hizo un gesto afirmativo, el Machoke lanzo al pequeño en el aire y a continuación su entrenador ordeno su orden final
-Tajo cruzado- Tan solo dos palabras bastaron para que su amigo, cruzando los brazos y luego desplegándolos bruscamente, golpeara al pequeño luchador mientras caía, azoto fuertemente contra un árbol levantando otra nube de polvo que al instante lo cubrió, haciendo creer al tipo fornido que la batalla había terminado.
-Ahora lo vez, no estás listo para una verdadera batalla de gimnasio-
-Si tuvieras la habilidad que yo tengo podrías ver que tan equivocado estas-
-¿Pero cómo? -Dijo un poco molesto al ver que al disiparse la nube de polvo el pequeño pokemon ya no se encontraba ahí, lo que sucedió después le causó gran impresión. El pokemon se encontraba lanzándose nuevamente hacia el enemigo a gran velocidad, esta vez haciendo un ataque parecido al que el gran Machoke había hecho recientemente, el ataque fue efectivo, y aunque no tenía una fuerza idéntica, fue suficiente para hacer caer al gran pokemon, quien una vez en el suelo fue fulminado con otro potente Palmeo en la zona abdominal por parte del Luchador aural.
-Entre más grande, más fuerte es la caída, a pesar de ser una frase tan trillada sí que posee veracidad, por cierto gracias por enseñarme un movimiento nuevo- Concluyo el joven bastante feliz por su batalla, sabía que su pokemon además de haber obtenido una inmensa cantidad de experiencia también había aprendido el movimiento Tajo Cruzado, el cual lógicamente debería ser más practicado para obtener más potencia.
-Sin duda eres un gran entrenador pequeño, estas lleno de sorpresas, me recuerdas a un entrenador del que escuche hablar una vez, su nombre era… ¿Ruby? No lo recuerdo muy bien pero todos dicen que es todo un maestro para las batallas, aunque él era un amante de los concursos. En fin, solo hay un favor que me gustaría que hicieras por mí-
-¿Qué es lo que pasa? - Preguntó confundido Leo mientras que su reciente oponente le entregaba la poke ball en la cual había guardado a Machoke cuando este fue derrotado
-Ahora sácalo, veraz que algo espectacular sucede- Leo ya sabía exactamente lo que sucedería así que menciono mientras liberaba al pokemon de su ball, a la par que este empezaba a brillar.
-Claro, hay pokemon que no son capaces de evolucionar por experiencia, por amistad o por afecto, si no que requieren el aura de otro entrenador, y asi, finalmente evolucionan a su forma final, tal es el caso de Machoke, que evoluciona en Machamp, vaya pensé que esto solo sucedía con los intercambios formales, en fin…- Al terminar de decir eso un pokemon inmenso, con cuatro brazos de un gran grosor y fuerza y una boca que asimilaba a un pico apareció, se trataba de un Machamp, el fornido entrenador se vio bastante feliz y fue a abrazar a su pokemon, Leo se quedó un poco confundido al ver como un par de titanes como esos se trataban de forma tan cariñosa.
-MachoMacho, mírate eres muchísimo más fuerte que antes, sin duda serás imparable-
-Bueno… supongo que el cariño hacia un pokemon es bastante importante, como sea aquí está su super ball- Le devolvió la ball a su rival y fue a cargar a su pequeño Lucas, quien lo abrazo por el cuello mientras recibía una poción por parte de su entrenador.
-Ahora sí, estas completamente listo para arrasar en ese gimnasio, te deseo la mejor de las suertes Leo, oh por cierto, mi nombre es Jake, y soy líder del gimnasio tipo Lucha de Ciudad Disputa, espero y nos visites algún otro día, y ten por seguro que cuando estemos ahí, no te será tan fácil ganar como esta vez-
-Claro que no, o al menos eso espero, sino será muy aburrido, bueno nos vemos luego-
-Mucha suerte, ¡Cuidate! -
El joven entrenador se marchó, caminaba alegremente cuando dos pensamientos asaltaron su mente y lo dejaron completamente asombrado:
1° Había derrotado a un líder de gimnasio, un entrenador que poseía una gran fuerza y un gran coraje, en su primera batalla no oficial, y además este la había dicho algo que ocasiono su segunda inquietud.
2° Jake lo comparo con Ruby, un Dex Holder de Hoenn, uno de los más fuertes, y por lo que sabía era el ídolo de su madre.
Una nueva meta se instauro en su mente y se fijó en ella de forma que ahora nada la podría borrar de ahí.
-Me convertiré en Dex Holder-
Dijo casi en un susurro para sí mismo, sin notar que había caminado tanto que ya se encontraba en la ciudad, y que el centro pokemon se encontraba en a un par de calles de donde se encontraba.
El joven llego al lugar y les dejo a sus compañeros al cuidado de la enfermera quien con una alegre sonrisa le anuncio que sus pokemon estarían listos para la mañana siguiente. Luego paso a otra sección del mismo centro donde luego de hablar con un señor bastante elegante este le brindo las llaves de una habitación de la zona de habitaciones del centro pokemon, no eran gratis pero eran más baratas que cualquier hotel existente en la región.
El chico alegre se dirigió a su habitación, se cambió con su ropa de dormir, coloco su ropa sucia en un instrumento metálico que se encontraba ahí el cual era para lavar y secar la ropa, una especia de cruce entre lavadora y secadora que combinaba los atributos de ambas en un solo tubo ancho de metal con varias mangueras y cables conectados tanto a el sistema de tuberías como a el sistema eléctrico de la habitación, un "invento ingenioso" pensó el chico.
Finalmente dejo reposar su cuerpo en la cama de la habitación, y dejo que el sueño se apoderara poco a poco de él.
Y hasta aquí ha llegado el tercer capítulo de la Saga, hago este pequeño espacio por diversas razones, la primera aclararles dos cosas.
Si no conocen a los Dex Holders o no han leído el Manga de Pokemon Adventures háganlo, es muy bueno y ayudara a comprender la historia.
Otra, este fic, al contener representaciones más maduras de un mundo pokemon, no tendrá ni centros pokemon gratis, ni enfermeras iguales, ni policías irresponsable ni tampoco idéntica, ni muchísimas más cosas que ocurren en el anime debido al público infantil el cual tiene por destinatario.
Y para finalizar solo quiero agradecerle a mi querida, espero no equivocarme con este término, colega Chuuny por todas sus recomendaciones que si bien han sido un poco crudas y fuertes me han servido mucho y sé que poco a poco me ayudaran a convertirme en un gran escritor de fics, aunque sea solo un poco :D
