Capítulo V: Demoliendo rocas

En el campo de batalla se encontraban los dos Pokémon, el voluminoso Pokémon de tipo roca, Graveler, primer Pokémon del líder de gimnasio, y por el otro lado, el pequeño luchador de pelaje azul, Lucas, el Riolu de Leo.

—No permitiré que te acerques a mi Graveler, Riolu realmente no tiene un buen ataque especial, además de que tampoco aprende la gran cosa, no creas que la ventaja de tipo te dará la victoria— Le aclaro el líder de gimnasio al joven entrenador.

—Puede que eso sea cierto, pero no podrás con nuestra velocidad, adelante amigo usa ataque Rápido— Ordeno el entrenador a su pequeño amigo que al instante se lanzó a gran velocidad sobre su oponente el cual recibió el golpe sin inmutarse en lo más mínimo.

—Vaya parece que te has confiado un poco ¿no lo crees? Ahora usa Mega Puño— Y usando aquel ataque mando a volar al pequeño luchador que cayó de espaldas unos tres metros hacia la misma dirección del ataque de su oponente. Luego de unos segundos el pequeño se levantó de un salto energético, dejando en claro que no se iba dejar ganar tan fácilmente.

—No dejemos que eso nos desanime adelante usemos otra vez Ataque Rápido— Ordeno el moreno a su amigo el cual se volvía a preparar para el ataque

— ¿Has perdido la razón? Vuelve a usar Mega Puño por favor— Dijo Rocky mientras veía como el pequeño luchador se iba acercando al voluminoso Pokémon.

—No tan rápido, Lucas salta y esquiva su Mega Puño y usa Palmeo— Ordeno sonriente Leo, Lucas alcanzo a percibir a tiempo la orden y pego un gran salto antes de chocar quedando a apenas centímetros del fiero puñetazo que Graveler intento asestarle, y al caer aterrizó apoyando una mano en la cabeza del Pokémon rocoso, el cual recibió el ataque explosivo de lleno, quedando debilitado y dejando sorprendidos tanto a el líder de gimnasio como al pequeño público que se había pasado observando el combate, durante el cual habían surgido pequeños gritos de apoyo hacia el líder de gimnasio, pero al ver debilitado al primer Pokémon de este toda la tribuna quedo en silencio por unos segundos, un rato después empezaron a aplaudir y a celebrar la victoria del pequeño luchador.

La chica rubia se sorprendió de igual manera, pero reincorporándose ante el sonido del público movió su bandera azul señalando a Lucas y diciendo con su típico tono de voz:

—Graveler no puede continuar, por lo tanto Lucas ha ganado esta ronda, Ahora, tendremos el ultimo combate de esta batalla… ¡El Último Round! —

— No puedo creerlo… bueno arece que aquí el confiado fui yo, muy buena estrategia, pero no te será tan fácil volver a aplicarla conmigo una vez más, Graveler vuelve— Dijo el castaño líder devolviendo a su debilitado amigo a su Super Ball, y a continuación sacó de su cinturón una Poke Ball normal y apuntándola hacia Leo -Pero gane el título de invicto gracias a este Pokémon, quien ha sido mi compañero desde que empezó mi carrera, sal a Pelear Rexi- Lanzo la Ball hacia el aire mientras se habría dejado salir a un Pokémon con apariencia de un dinosaurio, verde, piel rocosa, gran tamaño y una mirada feroz.

— ¡Tyranitar! — Exclamo Leo sorprendido al ver al Pokémon rival.

— ¡Así es! y aunque pienses que mi Pokémon se encuentra en una gran desventaja al tener la una doble debilidad contra el tipo Lucha… ya quisiera verte acertarle un golpe— Dijo muy confiado el líder de gimnasio a la par que su Pokémon soltó un rugido ensordecedor.

—No será problema, no nos dejaremos derrotar tan fácilmente— Aseguro Leo ante lo cual Lucas adopto una postura digna de película de acción, cuando tanto el protagonista como el antagonista se ven sumergidos en lo que sería la batalla final.

—Está bien, sin más que decir, como dirían por ahí: ¡Final Round! … ¡FIGHT! —Anuncio sonriente la chica que hacia como réferi en aquella batalla utilizando aquellas últimas palabras como un guiño a un juego de batallas bastante famoso.

—Adelante Rexi usa Tormenta de Arena— El Pokémon enseguida desprendió un brillo que al instante se convirtió en miles de millones de granos de arena que se encontraban volando libremente por el campo de batalla, ninguno de las personas del público, ni la árbitro eran dañados por esta, parecía que toda esa arena solo se concentraba en el cuadrado del campo de batalla, como si ambos Pokémon y ambos entrenadores estuvieran dentro de una caja invisible que mantenía la arena dentro de ella, sin embargo desde afuera de esta solo se podían ver sombras y figuras poco perceptibles.

—No vamos a dejar que un poco de arena nos detenga, Lucas, usa Palmeo— Ordeno el entrenador cubriendo sus ojos con su antebrazo para evitar que la arena los dañara.

—Vaya parece que no estás acostumbrado a la arena, luego de pasar n mes en el desierto te acostumbras a ella, no dejes que te toque usa Roca Afilada para evitar que se acerque más— Dijo Rocky, su postura seguía igual, tenía los ojos entrecerrados pero fuera de eso pareciera que no se veía nada afectado por la arena. Mientras que el pequeño luchador corría con los ojos entrecerrados hacia su destino pudo ver como grandes y picudos trozos de roca se dirigían hasta el, tuvo tiempo de esquivar al primero, el segundo le rozo el pequeño flequillo que el pequeño poseía pero fue incapaz de eludir el tercer y cuarto ataque saliendo expulsado hacia atrás luego de ser golpeado por la cuarta roca, el pequeño apenas se estaba levantando cuando el rival dio una orden letal. -Terminemos esto Rexi usa Híper Rayo- De pronto aquel dino-roca abrió su boca para que en ella se formara una esfera dorada de energía que desde el público se veía como si alguien hubiera encendido una antorcha en medio del campo de batalla.

—No dejes que ese ataque te alcance amigo, levántate y esquivaahhh... — De pronto la tormenta de arena se intensifico debido a la energía liberada desde el hocico del Tyranitar, causando que el joven entrenador no pudiera hablar bien y perdiendo por completo la mínima visibilidad que tenia de su Pokémon.

Se escuchó un estruendo y se vio un cuerpo volar fuera del campo de batalla, el pequeño Riolu salió despedido del campo de batalla cayendo a unos 3 metros detrás de Leo, el cual por alguna razón no se inmuto en lo más mínimo.

—Está bien Rexi, puedes recargar tu ataque, todo acabo— Dijo seguro de si el Líder Roca mientras sacaba la Poke Ball de su amigo para regresarlo, sin embargo fue interrumpido por una pequeña risa de la chica Rubia.

—Esto aún no acaba, Riolu se está poniendo de pie— Le señalo La chica a Rocky puesto que ella al estar fuera de la tormenta tenía una mejor percepción, causándole al Gym Líder un gesto de desconcierto absoluto.

—Ella tiene razón, tu ataque no dio en el blanco, sin embargo eso no evito que la onda de choque de ese ataque tan potente no sacara despedido a Lucas… Pero aún podemos vencerte— Dijo mientras que su Pokémon se ponía lentamente de pie, caminando lentamente hasta introducirse de nuevo en el campo de batalla mientras que una fuerte brisa arenosa lo golpeaba causándole un poco de daño. Lo que dijo Leo fue cierto, el pequeño luchador alcanzo a moverse lo suficiente para evitar el rayo de energía disparado por Tyranitar, sin embargo la explosión que genero al hacer contacto con el piso lo mando a volar ante la falta de agarre.

—Realmente eres sorprendente y por lo que veo nuestros Pokémon están nuevamente recargados, a la tormenta de arena le quedan un par de turnos así que debo acabar con esto pronto, Rexi usa Terremoto— Ordeno Rocky volviendo a su perfil de Líder e indicándole a su Pokémon generar aquel mortífero ataque. Aquel Pokémon levanto uno de sus pies y luego lo bajo con gran fuerza, golpeando de lleno el suelo el cual no puedo evitar fracturarse, y aunque el ataque fue solo concentrado en el campo de batalla como en el caso de tormenta de arena esto no evito que algunas lámparas y muebles vibraran con el ataque.

—Resiste Lucas, no dejes que eso te dañe— Clamaba Leo a su Pokémon quien se encontraba apenas de pie en el campo de batalla que vibraba cada vez más, el pequeño al sentir aquella fuerza sintió como su cuerpo se estremecía quedando completamente aturdido, poco a poco el Pokémon fue cayendo y quedando de rodillas y un puño contra el suelo, las vibraciones habían terminado cuando las ordenes de el Líder rompieron el silencio generado por la tensión del momento.

—Por ultimo… ¡Termínalo usando Golpe Cuerpo seguido de un Híper Rayo! — La sentencia era clara, si bien Lucas podía resistir el Golpe Cuerpo no podría hacer nada contra el mortífero rayo de Tyranitar, estaban en problemas y aunque le tomo algunos segundos a Leo reaccionar, finalmente ordeno:

—No dejes que te golpeé, usa Tajo Cruzado— Ordeno finalmente Leo, deseando que los segundos que perdió no favorecieran al veredicto letal.

— ¿Tajo Cruzado? — El líder de gimnasio se vio sorprendido, un movimiento como ese era para un Pokémon con mucha experiencia.

En el campo de batalla a pesar de ser apenas visible, se veía como la sombra de un Tyranitar arremetiendo contra un Riolu que tenía los brazos en forma de equis, al chocar ambos retrocedieron un poco, sin embargo se vio como una esfera de luz dorada se creaba en la boca del Pokémon dino-roca, cuando finalmente el ataque salió disparado pareció que la caja invisible que antes contenía la atormentase esfumo, toda la arena se extendió por todo el lugar ayudada por la fuerza de la explosión del ataque.

El público, la árbitra y ambos combatientes, se vieron segados por la arena. La escena parecía de película, poco a poco la arena se asentaba en el piso, dejando a todos los presentes atónitos ante lo que veían.

Un campo de batalla partido por una grieta generada por el terremoto, dos cráteres generados por los demoledores ataques de Tyranitar, quien se encontraba erguido, fuerte e imponente, sin embargo… sobre su espalda se encontraba lo que para todos los presentes fue la mayor sorpresa de sus vidas, un Riolu, lleno de rasguños, con la mano apoyada en la parte posterior de la cabeza del Tyranitar.

Leo solo sonrió un poco, bajo la mirada dejando que la sombra de su gorra cubriera sus ojos dándole un malicioso aspecto, finalmente ordeno — Usa Palmeo Lucas— y levanto su mirada hacia su Pokémon, el cual no tardó mucho en ejecutar el ataque, una mini explosión se generó en la nuca del Tyranitar, lo cual causo que este cayera contra el suelo y que Lucas volara unos cuantos metros en el aire debido a lo que muchos conocerían la Tercera Ley de Newton "Para cada acción hay una reacción en dirección opuesta"

— ¡Rexi! No debes quedarte ahí… usa Híper Rayo, atácalo en el aire y acabalo— Ordeno inútilmente el Líder, su Pokémon debía recargar su ataque y el tiempo transcurrido apenas si lo dejaría hacerlo.

—No permitas que eso suceda amigo, terminemos esto ¡Tajo Cruzado! — El Riolu desde las alturas cruzo sus brazos extendiéndolos hacia enfrente a la par que golpeaba la cabeza del Tyranitar, el cual apenas había formado una pequeña esfera de energía en su boca.

Riolu cayó al suelo luego de acertar su ataque, sentado y adolorido vio como aquel Pokémon se desplomaba enfrente de él.

Tyranitar… ¡Se había debilitado!

—No puedo creerlo. Sencillamente, no lo puedo creer— El líder de gimnasio miraba anonadado a su fuerte Pokémon, derrotado, si bien era consciente de la inmensa desventaja que su Pokémon tenía debido a los tipos, él había especulado que la diferencia de fuerza era lo bastante grande como para no perder.

—Vaya… esto es, bastante inesperado creo yo pero… ¡Tyranitar no puede continuar! Por lo tanto, Riolu ha ganado este encuentro, por lo tanto, Leo es el vencedor de esta batalla de Clasificación B — Dicto la chica réferi con un tono el cual iba subiendo su nivel de emoción con cada palabra. Al terminar de decir aquello la chica salió por el mismo lugar por donde había entrado, mientras que Rocky se arrodillo mientras regresaba a su buen amigo a su esfera para dejarlo descansar.

—Buen trabajo amigo te mereces un buen descanso— Finalmente se levantó y miro a Leo, quien se encontraba parado junto a su Riolu, el cual parecía tener una respiración agitada, además de rasguños considerables en todo el cuerpo.

—Muchísimas gracias por la batalla, fue una gran experiencia— Agradeció Leo sorprendiendo un poco al Líder, quien sonriente finalmente extendió las manos hacia los lados como lo haría un presentador en los antiguos coliseos, incluso la voz que uso era igual a la de aquel entonces, fuerte y vigorosa, digna de reconocimiento sin duda.

— ¡Entrenadores del Gimnasio de Ciudad Piedra Dura! El día de hoy este entrenador entro aquí para aceptar el desafío más grande que pueda existir en este gimnasio ¡Una Batalla de Rangers! Como sabrán este no es el gimnasio más fuerte que exista, pero han sido pocos los que han podido cumplir con este desafío, es un honor tener frente a mí a tan habilidoso entrenador y a tan vigorosos Pokémon. Por ello me honro en hacerle entrega de… ¡La medalla, Veta Dura! — Pronuncio mientras era aclamado por el público, que reacciono eufóricamente ante las palabras de su Líder, fue entonces que entro aquella chica Rubia que con una caja abierta que contenía en su interior una medalla plateada, asimilaba a un diamante sin embargo su color plateado hacia que esto no fuera tan asertivo, tenía unos cuantos detalles en forma de círculos pequeños en color verde, seguramente en honor a su amigo Tyranitar, quien sin duda debería de ser el principal Pokémon del gimnasio.

A continuación paso algo que a Leo le llamo bastante la atención, la chica lanzo un leve suspiro seguido de una sonrisa, y poniendo frente a Leo la caja dijo:

—Extrañare hacer esto sin duda, pero en fin… Felicidades, aquí tienes — rio un poco la chica mientras que Leo tomaba la medalla y la apretaba en su mano, un orgullo inmenso recorrió todo su cuerpo, incluso una lagrima salió de su ojo derecho, la cual fue seguida por otras más, el pobre y delicado corazón del entrenador se conmovió bastante y sencillamente no aguanto más, sonriente levanto la mirada y agradeció a la chica la cual solo le sonrió alegre y después se retiró, finalmente extendió su mano hacia Rocky, el cual hizo lo mismo dándose un apretón entre ambos.

—Eres un gran entrenador, posees un gran talento, además de por lo que veo un buen corazón, pero debes esforzarte por ser más fuerte, no te digo que seas tan duro como una roca, lo cual suena un poco irónico, pero hay veces en las que debes contener un poco tus sentimientos y simplemente ser feliz— Señalo el Líder de Roca al ver la emotividad del moreno.

—Lo hare, es solo que, pues es mi primera medalla y ¡ahh! ...realmente estoy muy emocionado— Dijo Leo secándose las lágrimas con la otra mano.

Finalmente ambos se soltaron, la gente comenzó a irse y la despedida no tardó mucho en llegar.

—Por cierto… ¿Cómo aprendió tu Riolu un movimiento tan avanzado como ese?—Pregunto finalmente Roky con interés, como si hasta ese momento aquello se le hiciera extraño.

—No lo sé realmente, yo supongo que sus padres se lo heredaron, mi Riolu fue un Regalo de mi Padre, él tiene un fuerte Lucario, tal vez provino de él— Respondió Leo pensativo, la idea realmente no le causaba tanto interés, lo más seguro es que su Pokémon ya supiera el movimiento desde que su nacimiento, y solo basto verlo una vez para poder aplicarlo.

—Ya veo, pues bien, un gran futuro te espera hijito del campeón—Menciono el Gym Líder consiente de que el padre de aquel entrenador vendría a ser el campeón de aquella Región. Leo solo sonrió, supo que sus facciones eran bastantes parecidas a las de su padre, además de que al mencionar al Lucario fue más que obvio que él era el hijo del Campeón de la liga Almia, un Líder de Gimnasio debería de conocer bien al campeón.

—Espero que nos veamos pronto, Rocky, pero si no es así, jamás te olvidare amigo—

—Ni yo lo hare, muchísima suerte y si me dejas darte un consejo, tu siguiente gimnasio debería ser el de ciudad Pluma Plateada, la Líder de Gimnasio de esa ciudad es muy buena, y al igual que yo es una Líder de Clasificación B—

—Suena interesante, ¡Lo hare! —

—No se diga más, mucha suerte en tu viaje… espero que triunfes y llegues muy alto. Nos vemos luego—

—Así será, no te decepcionare, ya lo veraz, Bye Bye — El entrenador se despidió de aquel líder de gimnasio, y ahora, su nuevo amigo.

-Al fin, mi primera medalla- Pensó Leo mientras se retiraba de aquel lugar, estaba tan sumergido en sus pensamientos que accidentalmente choco con alguien en la puerta.

—Oh lo siento, no te vi— Se disculpó un poco apenado, la persona con quien había chocado parecía tener su misma edad, una piel clara, cabello rubio, ojos cafés claro, su ropa era prácticamente igual, tenían la misma gorra, la diferencia estaba en que él usaba rojo en lugar de negro. Pareciera que aquel chico era su reflejo pero con un matiz diferente, solo pequeñas facciones y el color era lo que los diferenciaba.

—Descuida, bueno nos vemos—Respondió el chico para después lanzar una pequeña risilla.

—Ok, Adiós— Se despidió finalmente Leo abandonando aquel lugar, pero justo cuando iba a una cuadra y media de distancia se sorprendió al escuchar una voz bastante familiar a sus espaldas.

— ¡Heey! ¡Espera! — lo llamo una voz femenina desde atrás.

Al voltear se llevó una sorpresa un poco gratificante:

— Hola — Saludo alegre a la chica que recientemente acababa de llevar la función de réferi en su primera batalla de gimnasio. Pero ahora vestía diferente, ya no usaba esa clase de uniforme del gimnasio y se había soltado el cabello. Para leo, aquella chica se volvió aún más atractiva que nunca, no sabía lo que a continuación vendría.

— Hola, oye, pues… quería volverte a felicitar por vencer a Rocky, hace mucho que nadie lo vencía en esa clase de batallas, y me gustaría que, no lo sé, si tienes tiempo, fuéramos a almorzar mañana a un café juntos, ya sabes para conocernos mejor, la verdad es que mañana voy a empezar yo también mi viaje, hoy fue la última batalla que arbitré en ese gimnasio, no quiero ir sola, tengo miedo que algo malo me pase, este mundo ya no es como antes y que mejor que ir acompañada del chico que fue capaz de vencer a Rocky— Se explicó la chica, para Leo aquello fue una muy afortunada coincidencia, pero sabía que eso del amor a primera vista no era precisamente correcto. Luego de unos segundos el chico despertó del momentáneo trance que apenas duro un par de segundos pero aun así causo un poco de confusión en la chica.

—Claro, será un honor. Por cierto mi nombre es Leonardo, pero puedes llamarme Leo— Dijo sonriente mientras un pequeño rubor comenzaba a salir de sus mejillas, lo cual no era tan notorio debido a la tonalidad morena de su piel.

—Gracias Leo, de verdad. Oh claro y mi nombre es Geraldine, pero si tú quieres me puedes decir Gery— Respondió la chica, aquel tono tan coqueto hacia que Leo se abobara cada vez más con la chica.

—Nos vemos mañana entonces, nos vemos mañana—

—Sí, nos veremos en el Café Central a las 10, está ubicado…—

— ¿En el centro? — Interrumpió Leo para después soltar una corta y leve risa.

—Sí, vaya eres adivino — Bromeo Gery para después también soltar una pequeña risa.

—Entonces…—Leo buscaba darle continuación hasta que fue interrumpido por la chica.

— Hasta ponto — Se despido la rubia dándose la vuelta y dejando al pobre chico ahí parado, de nuevo solo.

Luego de un suspiro, Leo siguió caminando al centro Pokémon, dejo sus Pokémon en la zona de curación, fue a comer algo, reservo un cuarto para hospedarse esa noche en ese lugar, y pasó aquella tarde descansando. Aquella noche decidió llamar a sus Padres, pero cuando se dirigió hacia el lugar de los telecomunicadores, choco con otra figura bastante familiar.

—Oh lo siento, no te vi— dijo el chico que choco con él.

—Vaya recuerdo haberte dicho lo mismo hace unas horas—

Continuara…


Hola Chicos y Chicas… espero y hayan disfrutado de este capítulo.

Por cierto hay ciertos puntos que quiero aclarar.

Para empezar, el hecho de que use expresiones u extranjerismos como Etto, Bye bye, y lo más seguro es que use muchísimos más en un futuro, es porque el protagonista está inspirado en mí, al ser mi primer fanfic, no me sentía con la capacidad de crear algo tan complejo como un protagonista. Esto también explica cosas como la sensibilidad de mi personaje, el hecho de que a veces sea un poco distraído por estar sumido en sus pensamientos, algunos pueden decir que esto bajaría la calidad del protagonista, yo diría que es todo lo contrario. ¿Por qué quieren ver un protagonista perfecto, que logre todo a la primera, que no tenga defectos y que no cometa errores? Esto además en mi opinión lejos de mejorarlo lo empeora, yo prefiero un protagonista con defectos, que a veces se equivoque, que aprenda de sus errores, un protagonista con el cual podamos identificarnos en muchas ocasiones.

Los nombres de los personajes están basados en amigos, conocidos, personas importantes en mi vida o simples nombres que se me han ocurrido mientras escribo estas letras.

Y por último, las referencias hechas a el mundo real, no son fallos, esto es porque en mi fic, el mundo Pokémon es la Tierra n un futuro, esto es un Spoiler de otro Fanfic que hare en un futuro llamado "Pokémon Génesis" o algo por el estilo, así que los creyentes de Arceus, estén preparados que una nueva religión está a punto de surgir jejeje.

Sin más que decir agradezco a todos y cada uno de los lectores, me gustaría que fueran un poco más activos en los comentarios y dejaran sus opiniones de forma abierta en la caja de comentarios.

No olviden seguir la historia si o a mi si quieren saber más de esta serie, solo quiero decirles que lo bueno, aun no empieza…

Bye Bye