...
::::::::::::::::::::
La casita a la orilla del mar
...
Kakashi despierta de golpe incorporándose del futón. Sobre él, un cielo de estrellas.
Se levanta y echa a andar alejándose de ellos. Lo que menos necesitaba ahora era verla.
No había una ducha bajo la que meterse, así que simplemente sigue caminando.
Poco más de una hora después caminaba de regreso con las primeras luces del día.
-Vamos Naruto, deja de hacer el tonto y termina de recoger.
-'ttebayo Sakura-chan, no hay prisa, no sabemos cuando volverá Kakashi sensei.
-Volverá cuando quiera, pero no quiero que le toque esperar cuando vuelva.
-Siempre le esperamos nosotros, por una vez que sea al revés.
-¡Narutoooo! –dice levantando el puño.
-Está bien, está bien. Pero el que se ha ido sin avisar es él. Podía haber ayudado a recoger.
-Habrá pasado algo. No sabemos porqué se ha ido. Quizás…
-¿Quizás qué?
-No sé. Seguro que tiene una buena excusa.
-Tú siempre le defiendes. Siempre Kakashi sensei esto, Kakashi sensei lo otro.
-Eso no es verdad.
-Sí que lo es.
-Que no.
-Sí que lo es. Es exactamente así –Naruto se transforma en Sakura, pone su dedo índice sobre sus labios y agitando sus caderas dice- Kakashi sensei está diferente. Kakashi sensei parece preocupado. Kakashi sensei se ve triste. Deberíamos hacer algo por Kakashi sensei.
-Shannarooo! –dice atizándole un puñetazo en la cabeza que deshace el jutsu.
-Buenos días chicos –dice un Kakashi sonriente bajo la máscara.
-Buenos días sensei–responde Naruto sobándose la cabeza.
-Sensei… -Sakura se pone colorada-. ¿Cuánto lleva aquí? No le había visto.
-Acabo de llegar –miente. Lo ha visto todo.
Kakashi se agacha para terminar de recoger las cosas que quedan sin decir nada más.
Bueno, quizás no se levantara con el recuerdo de su olor en mitad de la noche, pero al menos se preocupaba por él.
::::::::::::::::::::
-Kakashi sensei –le llama Naruto poniéndose a su altura.
-¿Hum? –pregunta sin apartar su vista del libro de tapas naranjas.
-Pronto será su cumpleaños, ¿verdad?.
-Mmm… -parece pensarlo por un momento- Sí. Supongo que sí.
-¿Cuántos cumple?
-Naruto. No le molestes. Está leyendo –interrumpe Sakura poniéndose al otro lado de Kakashi.
Kakashi la mira de reojo. Eso había sido bastante inusual. Pedir a Naruto que le dejara leer Icha Icha, en vez de regañarle a él por leer esos libros.
-Está bien Sakura, no importa. No soy tan viejo como para no poder decir mi edad.
-No… no lo decía por eso –responde poniéndose colorada-. Sé que no es tan mayor.
"Da igual la edad, ¿verdad?" su mente a veces repetía esa frase como un mantra. Las palabras que había usado Sakura para hablar de ellos aquel día.
-¿Entonces? ¿Qué edad tiene sensei? –vuelve a preguntar Naruto.
-Treinta y seis.
-Mmm, no es viejo –resuelve Naruto.
Kakashi tropieza y casi cae del árbol.
-Claro que no soy viejo. ¿Qué edad pensabas que tenía? –pregunta recuperando el paso.
-¿Cuarenta y alguno? –pregunta Naruto dudando.
-Que bestia Naruto, Kakashi sólo nos saca catorce años.
Sólo.
-¿Nunca lo celebra? –pregunta Naruto de nuevo.
Kakashi guarda el libro, estaba claro que Naruto no iba a dejarle leer.
-Hum… hace mucho que no lo celebro.
-'ttebayo sensei. Celebrémoslo antes de que se haga viejo.
-No es necesario Naruto –responde tranquilo.
-Pero lo pasaremos bien.
-No lo creo.
-Podríamos invitar a Gay y el cejotas. A Kiba, Hinata. Shino, Shikamaru…
-Eso suena más a una fiesta para gente de tu edad, Naruto –interrumpe Kakashi
-Es cierto Naruto, habría que invitar a sus amigos, no a los tuyos –interviene Sakura.
-Mmm… entonces invitemos a todos los profesores y a obachan. Seguro que ella lleva Sake.
-No es tan mala idea –comenta Sakura.
Kakashi ya había decidido dejar de participar en la conversación.
-Y podemos ir a Ichiraku.
-Siempre vamos a Ichiraku, Naruto, podríamos ir a otro sitio.
-Sakura-chan, Ichiraku funciona. No hay por que cambiar.
-Pero hay otros sitios.
-¿Cuáles?
-Kakashi sensei podríamos ir a… -se gira para mirarle y guarda silencio.
-¿Hum? –mira interrogante éste.
-¿A dónde Sakura-chan? –pregunta Naruto.
-No sé. Podemos pensarlo –responde Sakura.
Ya casi están a las puertas de la aldea.
-Sí. Celebraremos su cumpleaños Kakashi sensei. Dattebayo –grita Naruto aumentando la velocidad.
Sakura guarda silencio y camina sería.
-¿Todo bien Sakura-chan? –pregunta Kakashi.
-Mmm… sí. Supongo que sí –responde encogiéndose de hombros.
-¿En qué sitio habías pensado para ir?
-Nada, no se preocupe. A ningún sitio. Era una tontería.
-¿Habías pensado en la casita de la orilla del mar?
Sakura baja la mirada avergonzada.
-Sí. Pero era una tontería. Seguro que quiere tenerlo como algo privado. No lo tenga en cuenta.
Kakashi la mira en silencio y siguen caminando.
Tras unos minutos Kakashi interrumpe el silencio.
-Reconozco que no me gustaría llenar ese sitio de gente. Pero ya te dije que puedes ir cuando quieras.
-¿Por qué? –pregunta sin pensarlo.
-¿Por qué qué?
-¿Por qué no quiere llenarlo de gente y sin embargo me dice que puedo ir cuando quiera?
-Hum…
Kakashi no responde.
-Sensei… -comienza Sakura dudando- yo…
-¿Sí?
-Arigato.
-¿Por qué?
-Por haberme llevado allí. Fue… agradable.
Kakashi la mira fijamente. Su piel. Su olor. Su sonrisa.
"Da igual la edad, ¿verdad?"
-Gracias a ti, Sakura-chan
-¿Por qué?
-Por cambiar los recuerdos de ese sitio.
::::::::::::::::::::
...
