Disclaimer: Los personajes no son míos, son de la increíble escritora y productora S.M. La trama sí es mía y espero la disfruten!


Capítulo 1: Primer sueño

Bella POV.

Corrimos como unos maniáticos por el bosque, nuestras miradas se volvían hacia los lados y hacia atrás una y otra vez. Nuestras respiraciones entrecortadas era lo único que se escuchaba en el tétrico bosque cubierto por una espesa niebla.

Frenamos al ver la marca en el pasto del bosque, nos alineamos en menos de un segundo y esperamos.

Ellos aparecieron, dispuestos a matar, no esperaron ni un segundo cuando comenzaron a atacar. Luchamos, cuerpo con cuerpo, poder con poder, alma con alma... La batalla se extendía y él no llegaba, sabía que quería esperar... Quería que acabarán con la mayoría de nosotros antes de atacar, se escondía y mandaba a su ejército, era un cobarde que no quería dar la cara cuando la batalla estaba en su cúspide, llegaría el final, y teníamos que aguantar hasta este...

Gracias a nuestros poderosos aliados, no pudieron con nosotros, ganamos y no quedo ni un solo enemigo. Todos se pusieron a celebrar, alegres, sin embargo, yo no baje la guardia. Mire cautelosamente el bosque, escudriñando atentamente cada movimiento, cada pequeño ruido...

Edward se colocó a mi lado y tomo mi mano.

-¿Estas bien?- pregunto, extrañado por mi falta de entusiasmo.

Me volví para contestarle y entonces un estruendo proveniente de los árboles nos puso alerta a todos.

De entré los árboles apareció él y se acercó a nosotros a paso lento y felino, rodeado de, al menos, cien de sus hombres.

Se detuvo en seco al vernos completos y sin una sola baja, su ceño se frunció con notoriedad.

Le sonreí de forma inocente cuando fijo su vista en mi, me gruño, molesto, derrotado...

-No te contengas...- susurre- Ataca.

Como sí me hubiera escuchado, nos ataco, pero no a todos, a mi...

Nos enfrascamos en una lucha cuerpo a cuerpo, era bueno... Pero yo era mejor. De un rápido movimiento lo tire. Trato de ponerse en pie pero lo golpee fuertemente en la sien.

Me levanté y me volví hacia mi ejército, trate de ir a ayudarlos pero mi vista se fijó en Edward y, por un instante, me distraje con él. Una mano tomo mi tobillo y me jalo hacia abajo. Caí y, al instante, un cuerpo cayo sobre mi. No pude evitarlo y grite, trate de quitármelo de encima pero era casi imposible, sabía que succionaba mi energía con solo tocarme. Cada segundo que pasaba estaba más débil.

Vi como tomo su espada y trate de moverme, estaba asustada y demasiado. La levanto sobre su cabeza y la impulso hacia abajo, hacia mi estómago.

-¡Bella!- alcance a escuchar el grito desesperado de mis hermanas.

Entonces, un fuerte dolor, que me hizo gritar, comenzó a extenderse por mi estómago hasta la zona abdominal. Las lágrimas comenzaron a caer por mi rostro casi al segundo, pero no podía decir palabra alguna, ese dolor era demasiado intenso.

Sentí como el pesado cuerpo era quitado de encima de mi, y, casi al intente, una manos tomaron mi rostro.

-¡Bella! ¡Amor! ¡Por favor! ¡Abre los ojos!- comenzó a gritar Edward totalmente desesperado.

-¡Bella!- llegaron mis hermanas

-Hermana, necesito que abras los ojos, por favor...- me suplico Elena.

Trate de abrirlos, pero me pesaban demasiado, con un increíble esfuerzo logre mover la cabeza, tratando de decirle que no podía.

Mi cuerpo comenzó a entumecerse poco a poco, sentí la mano de Edward tomar la mía firmemente y sus lágrimas caían en mis mejillas.

No podía hacerle eso, no a Edward. Trate con todas mis fuerzas de abrir los ojos hasta que lo conseguí.

-¡Amor!- exclamo Edward.

Ahí estaba él, tan hermoso como siempre, con sus ojos tan verdes cubiertos de lágrimas. No quería que estuviera así, eso estaba mal... Toque con mi mano su mejilla, Edward cerro los ojos al sentir mi tacto.

-Hey, amor, te amo, siempre lo haré- le dije.

Tenía que saberlo, comenzó a negar con la cabeza.

-No, Bella, no, no te despidas, no aún...- casi me grito.

Abrí la boca pero no tenía fuerzas para hablar, por lo que, se quedo en un sonido sordo.

-Hermanita, estarás bien, te pondrás bien, lo juro...- me dijo Elena.

Negué con la cabeza.

-No lo creo... Yo... No puedo... Gracias... Por todo...- musite entrecortadamente.

-No, no Bella, no, hermana, por favor...- susurro Elena.

Edward a mi lado lloraba, desconsolado.

-No llores... No lo hagas...- le dije.

Él solo me miro.

-Te amo...- me murmuro.

Sonreí y eso fue lo último que escuche, antes de que todo se volviera negro.

-¡Corte!- grito el director.

Solté un suspiro cansado y abrí los ojos. A mi lado, estaban mis hermanas y Edward, todos limpiándose las lágrimas. Les sonreí.

-Buen trabajo...- dije.

-Ni que decir del tuyo... Espléndido- musito Katherine.

-Sí, realmente maravilloso- alabo Elena.

-Gracias...- conteste- Me gusta esta escena.

-Sí, es linda, pero yo no tengo líneas en ella...- murmuro Katherine.

Elena bufó.

-¿Linda? Casi matan a nuestra hermana...- se burlo.

Katherine y ella rieron.

-Bueno...- exclamo Kath- Ósea que se muestra el amor...

Mis hermanas se adelantaron y yo espere a Edward. Estábamos filmando esta película desde hace casi nueve meses y esta era una de las últimas escenas, la habíamos repetido ocho veces, al menos. Mi novio se reunió conmigo y caminamos hasta el director.

-Chicos, muy buen trabajo...- nos felicito- Bella, Katherine, Elena y Edward, maravilloso, me dejaron encantado.

-Gracias- musitamos.

-Bueno, creo que hoy nos excedimos y ya es demasiado tarde, pueden irse. Mañana nos veremos aquí a las nueve de la mañana, no lo olviden. Bella, Edward, Katherine y Elena, su primer llamado es a las once de la mañana, pueden llegar a esa hora. Hoy nos concentramos solo en los protagonistas pero debemos grabar al resto en la batalla. Descansen y mañana nos vemos.- dijo el director.

Suspire alegre, podría levantarme tarde,o bueno, al menos, no tan temprano.

Edward me sonrió.

-Lo hiciste excelente, casi me da un ataque ahí.- musito sonriendo.

Me reí.

-Te creo, no creas que estaba diferente, solo de pensar que estemos en una situación así...- no pude terminar, un estremecimiento me recorrió entera.

-Lo se, pero no lo estaremos, al menos, eso espero...- dijo acariciando mis mejillas.

-Eso espero...- repetí.

Sonreí y lo bese. Algo maravilloso de ser ambos protagonistas y la pareja principal de la película era que podía besarlo demasiadas veces al día, cada vez que grabábamos una escena romántica, que afortunadamente eran muchas, nos besábamos más de cincuenta veces, entre que se repetía y cosas así. Y, claro, nosotros no nos quejábamos.

Nos separamos cuando el aire comenzó a faltarnos.

-Debo ir a cambiarme, estoy llena de sangre falsa...- susurre riendo.

Me dio una mirada llena de ternura y río después.

-Tienes razón, nos vemos cuando salgas, te espero- me dijo.

Asentí y lo volví a besar, no podía separarme de él, llevábamos ya tres años juntos, el tiempo pasaba muy rápido... Pero debía irme a cambiar.

Me separe lentamente.

-Te amo...- le dije.

-Yo a ti- contesto sonriendo.

Me empece a reír.

-No puedo alejarme de ti...- le dije carcajeandome.

Edward comenzó a reír conmigo.

-Yo tampoco...- musito.

Me separe riendo aún y camine a mi camerino, despidiéndome con un "Te veo en un rato".

Ya en mi camerino, saque un pants negro con una blusa de tirantes negra y, arriba, una rosa con mangas que dejaba mis hombros descubiertos, color rosa con un corazón en negro, mis convers negras con agujetas rosas y me recogí el cabello, totalmente rizado en ese momento por la película, en una coleta alta.

Salí y me encontré con Edward recargado en la puerta del camerino.

-¡Lista!- exclame sonriente y levanté los brazos.

Mi novio río y me cargo, pasando sus manos por mi cintura, dio media vuelta conmigo y me bajo.

Ambos seguíamos sonriendo cuando nos tomamos de la mano y comenzamos a caminar. Había una entrada privada en el estacionamiento del set. Teníamos esa suerte.

Al llegar, estaban todos esperándonos, Edward y yo llegamos jugando y riendo sin parar, lo que causo miradas de ternura y alegría entre todos. Sabía que estaban felices por nosotros, según ellos, nunca nos habían visto tan felices.

Sonreí más aún, sin poder evitarlo. Llegamos hasta ellos y Alice brinco a mis brazos.

-¡Bella!- grito- ¡Estuviste genial! ¡Por un segundo creí que Colin realmente te había apuñalado con la espada! ¡Me asuste!

Me reí muy fuerte.

-Es enserio, brinco de su asiento preocupada por ti...- dijo Esme, sonriendo dulcemente.

-Oh, Alice, tranquila, pequeña, estoy bien...- le dije acariciando su pequeña espalda.

-¡Dios! ¡Casi muero! ¡Colin es muy bueno! ¡Ya quiero verla completa!- grito mi pequeña amiga, volviendo a su entusiasmo original.

Me reí de nuevo. Colin Farrel era el actor que personificaba a "Daniel" un chico con problemas que, al enterarse de que tiene poderes mágicos, los usa para la magia negra. Yo era "Bella" pero no de "Isabella" sí no, solo "Bella" y Elena era mi hermana "Kate", ambas descubríamos juntas que teníamos la posibilidad de destruir a David y, junto con "Sam", que era Katherine, aprendíamos a desarrollar nuestros poderes. Entonces, yo conocía a "Ethan", personificado por Edward, y ambos nos enamorábamos, había conflictos y eso. Muy buena película, en realidad.

-Me recuerdas a Bonnie... Y a cuanto la extraño... -musite.

-Regresarán, Bells, tranquila- me dijo Kath.

-Lo se- conteste.

Bonnie y Luka habían decidido hacer un viaje de unos años al rededor del mundo; Caroline y Tayler, habían querido viajar a Italia, aprender de sus costumbres y sus hábitos, también estarían ahí un buen tiempo; Herms, quiso viajar a Londres, a un colegio privilegiado; Bety y Pablito; habían decidido volver a Los Ángeles un tiempo; Matt, quiso viajar solo, ninguno de nosotros sabe el porque y, finalmente, Katy y Martha, habían ido a África.

Extrañaba a todos a muerte, nunca nos habíamos separado, era extraño.

-Vamos, chicos- musito Kath.

-Bella, tienes que ir a la disquera, Santi dijo que había algo que quería informarte- me dijo Esme, sonriéndome.

Le sonreí de regreso, Esme se había convertido en algo así como mi asistente personal, siempre que había algo importante y yo no contestaba mi teléfono por diversas razones, la llamaban a ella y me pasaba el recado. La amaba por ser tan gentil.

-Gracias, Esme.- le dije de corazón.

Camine junto con Edward hacia su Volvo y nos subimos. Llevaba demasiado tiempo sin usar mi Ferrarin, me hice una nota mental de sacarlo pronto.

El camino a mi casa fue muy corto y en silencio, ambos estábamos demasiado cansados.

-Listo- musito mi novio.

-Gracias por traerme- le dije

-Para nada, ¿A qué hora paso mañana?- me pregunto.

Lo pensé un poco.

-¿Las diez?- le pregunte de regreso.

-Sí, sí tu quieres...- me dijo

-Hecho, a las diez...- murmure

Edward sonrió y me miro fijamente.

-Sí- respondió también en un murmullo.

El aire del coche se comenzó a cargar de una extraña electricidad aplastante, mi respiración se agitó cuando Edward se empezó a acercar lentamente. Me incline hacia adelante para facilitarle las cosas y en menos de dos segundos me estaba besando, sus labios se movían con insistencia sobre los míos, deseosos y apasionados, le respondí de la misma forma y enrede mis manos en su suave cabello. No se cuanto tiempo paso pero lentamente comenzó a pasar una mano por mi costado mientras la otra trazaba mi columna y mandaba estremecimientos de placer por todo mi cuerpo, comencé a recorrer su espalda y su marcado pecho por encima de su ropa. Sabía que estábamos yendo muy lejos, estaba dispuesta a pararlo pero, cuando mi novio, metió su mano por dejado de mi blusa y comenzó a acariciar mi abdomen, toda coherencia se fue. Mierda, lo deseaba demasiado, tanto que dolía...

Por suerte, la puerta de mi casa se abrió lentamente y Elena salió por ella. Nos separamos bruscamente al escuchar el fuerte estruendo y, al ver a mi hermana, lo único que pudimos hacer fue comenzar a reírnos fuerte. Parecíamos dos adolescentes asustados porque nos atraparan. Toda señal de pasión se fue en ese momento.

-Bien, amor, te veré mañana- musite

Edward se volvió hacia mi.

-De acuerdo, duerme y descansa mucho, mañana será un día agitado- me dijo preocupado.

Últimamente no había dormido bien, sólo no podía.

-Tratare, no te preocupes...- conteste sonriendo.

-Bien, paso a las diez no lo olvides- dijo a modo de despedida.

-Nunca- murmure.

Me acerque y lo besé, me regreso el beso con entusiasmo pero yo me separe antes de que volviera ese inexplicable deseo.

Salí del auto y abrí la puerta de mi casa, me despedí de mi novio con la mano y, ya que estuvo algo lejos, entre a mi casa con una sonrisa soñadora.

Elena, Katherine, Melany y Andrea estaban ahí.

-Hey, chicas- las salude.

Me senté junto con ellas en la sala

-Hola- saludaron

Sus ojos estaban fijos en la televisión, me volví hacia esta para poder ver que era lo que les llamaba la atención.

-¿Están viendo el clima?- pregunte extrañada.

Elena suspiró.

-Estamos algo preocupadas, un primo de Stefan y Damon murió hace unas horas y ellos tomaron un avión a Mistic Falls en la mañana...- me explico Elena

-¡Oh! Que mal...- fue lo único que se ocurrió decir.

-Pero tenemos un mal presentimiento, y no queremos pensar que sea algo de eso...- murmuro Kath.

-Descuiden, estarán bien- las calme.

-¿Qué tal?- pregunto Melany dándome una sonrisa picara

Kath apago la televisión y todas se volvieron hacia mi.

-¿Qué tal...? ¿Qué?- pregunte confundida.

-No te hagas la desentendida, el coche, Edward, tu, besos apasionados...- musito Andrea.

Me sonroje como nunca.

-¡Hey! ¡Son mis asuntos!- exclame.

Ellas rieron sonoramente

-¡Vamos, Bella! ¿Ya te pidió que se casaran?- pregunto Kath.

-No, aún no lo hace... Pero no importa- conteste con desinterés.

-¡¿Qué?! ¡Claro que importa! ¡Bella, llevan tres años juntos! ¡¿Y aún no te lo pide?!- casi grito Elena.

-Oigan, a ustedes lo hicieron antes pero somos diferentes, yo no necesito de un anillo para saber que me ama, además no quiero presionarlo- conteste.

-Bueno, tienes razón en algo, pero ya paso mucho tiempo, es extraño...- contesto Kath.

Me encogí de hombros.

-Iré a dormir, la verdad estoy muerta...- comente.

-Descansa- dijeron mis hermana y primas.

-Igual, chicas- les desee.

Subí a mi habitación, me di una relajante ducha y me cambie por una sencilla pijama. Llame a Santi para preguntarle sí era necesario que pasará ese día o podía pasar al siguiente, afortunadamente, no era algo demasiado importante, por lo que, podía pasar al día siguiente.

Me quede un rato recostada en mi cama, sólo pensando... Habían cambiado tantas cosas, la casa ya no estaba llena de ruido todo el tiempo, odiaba admitirlo, pero extrañaba a mis amigos, a Tayler con sus bromas e indirectas indecorosas para Carol, la energía de Bonnie y lo callado de Luka, Martha y Katy con sus raros comentarios todo el tiempo pero tan increíbles y ciertos, a mi tía compartiendo sus pensamientos siempre... A todos.

Suspire, sin embargo, Edward y yo íbamos cada vez mejor, en verdad, me parecía irreal cada momento junto a él, estaban llenos de risas, amor... Era simplemente increíble.

Habíamos encontrado a otra familia, que extrañamente nos acogía así como éramos, con todos nuestros defectos y nuestros peligros, y los amábamos por eso, eran demasiado especiales. Además, mi mejor amigo Jasper, me daba los mejores consejos del mundo entero.

Habíamos decidido ir a la universidad pero queríamos esperar, por lo que, mandaríamos las solicitudes de ingreso en Agosto de este año, mientras, teníamos seis meses más de descanso.

Me quede dormida sin darme cuenta, entonces comencé a soñar:

"Caminaba en un bosque, que extrañamente se me hacia familiar, a mi lado iban mis hermanas, tan hermosas e inmortales que dolía solo el mirarlas, frente a nosotros una espesa niebla comenzaba a crearse, pero no una niebla cualquiera, una niebla negra como la noche. Levanté un escudo alrededor de nosotras, y mientras mas nos adentrábamos en el bosque, menos intensa se hacía la niebla.

De repente, nos asalto un bando de vampiros, pero nosotras, preparadas ya, nos defendíamos y enfrascábamos en una lucha, cuerpo con cuerpo. De la nada, aparecía mi tío y me atacaba, yo me defendía como podía. Estaba herida y no sabía como había pasado, mi herida sangraba en exceso.

Entonces, repare en un detalle, mi piel no era pálida, si no que, tenía un toque melocotón en las mejillas y mi tez era colorada, mis ojos, actualmente verdes, eran de un extraño color chocolate y mi largo cabello ondulado y de un brilloso color caoba con destellos rojizos y rubios, era lacio y totalmente chocolate, sin un solo brillo. Era humana, mortal, sin poderes. ¿Qué mierda me había pasado?

Mi costado, que era donde me habían herido, dolía de sobremanera y me desconcertaba. Entonces, otro dolor, más fuerte todavía, me asalto a la altura del hombro, grite de dolor y me volví para analizar la herida.

Mi tío aprovecho ese momento de distracción y me empujo hasta que mi cuerpo chico contra un árbol.

-Este es tu final... Al fin, no solo acabe con tu madre, ahora acabare contigo también...- dijo con su voz cargada de odio y satisfacción.

-Nunca podrás con nosotras, tal vez conmigo sí, pero mis hermanas nos vengaran...- le conteste con odio.

Él río tétricamente.

-Eso es lo que crees...- musito.

Entonces clavo algo en mi estómago, y el dolor fue tan intenso que grite, grite sin poder contenerme...

-¡Bella!- gritaban a mi alrededor pero no podía ver a nadie.

-¡Bella!- grito una voz que conocía demasiado bien...

Era Katherine.

-¡Hermana, despierta!- volvió a gritar.

Entonces todo se volvió negro."

Me desperté sobresaltada, jadeando por aire, cubierta en sudor y con mis manos en mi estómago, donde mi tío me había acuchillado. A mi lado, estaban mis hermanas.

-¿Qué paso?- pregunte entrecortadamente.

-Estabas soñando, y te revolvías y gritabas...- explico Katherine.

-¿Qué soñaste?- me pregunto Elena.

-Soñé que... Que nuestro tío me mataba...- explique.

-¡¿Qué?!- grito Katherine.

Elena abrió los ojos sorprendida. Procedí a contarles todo mi sueño.

-Seguramente es por la película, Bella, hoy estuvimos repitiendo la misma escena varias veces y probablemente se te quedo algo...- dedujo Elena.

-Tal vez tengas razón...- murmure- Ahora no podré dormir...

-Son las dos de la mañana, las veo al rato hermanas- se despidió Elena

-Descansa- deseamos Kath y yo.

-Igual- contesto.

Elena salió y cerro la puerta.

Suspire con la mirada perdida.

-¿Estas segura que eras humana?- inquirió Kath.

La mire.

-Totalmente, mis ojos eran castaños, mi cabello lacio y caoba sin brillo... Y mis mejillas tenían un toque melocotón, además, mi tez era como colorada...- recordé.

Katherine bufo sonoramente y yo suspire.

-Tranquila, hermanita, solo fue un mal sueño- dijo Kath.

-Lo se... Pero me dejo un mal sabor de boca, me puso nerviosa...- conteste.

-¿Quieres que duerma contigo?- me pregunto.

La mire con ojos ilusionados, eso era algo que hacíamos antes de que Kath tuviera a Damon. Cada vez que alguna tenía una pesadilla nos quedamos a dormir con ella.

Asentí varias veces, mi hermana río y se acostó a mi lado, al instante, me abrace a su cintura y ella comenzó a pasar sus dedos por mi cabello.

-¿Me cantas algo?- le pregunte en un susurro.

Ella río.

-Tu eres la cantante no yo- contesto.

Le hice un puchero.

-Por favor...- suplique.

-Bien- contesto en un suspiro- ¿Qué quieres que te cante?

-¿Podrías cantar la canción de mama?- pregunte.

Cuando éramos pequeñas, mama nos cantaba siempre por las noches, cuando teníamos miedo o en las noches de tormenta.

-Bien...- murmuro.

Y comenzó a cantar:

"Ni en en en en ni en la tierra el sol giraba en gira

na na na ni ni na no traz na roda o meu amor ni en en en en ni en la rueda trae mi amor
na na na ni ni na no passa todo o tempo ea dor ni en en en en la transmisión ni en todo el tiempo y el dolor

ni en en en en ni en la tierra el sol giraba en gira
na na na ni ni na no traz na roda o meu amor ni en en en en ni en la rueda trae mi amor
na na na ni ni na no passa todo o tempo ea dor ni en en en en la transmisión ni en todo el tiempo y el dolor
na na na ni ni na no só não passa o meu amor en en en en en ni es ni no sólo mi amor

passa o tempo da tristeza es el momento de tristeza
passa o tempo da alegria... es el momento de alegría ...
passa o sonho, a esperança es el sueño, la esperanza
mas também passa a agonia pero también se convierte en agonía

só não passa o meu amor... no sólo es mi amor ..."

Al final de la canción, me quede totalmente dormida, ya sin temor...


HOLA MIS NIÑAS! Bueno aquí esta el primer capítulo de esta segunda parte! Espero les gusté! Que tal? Las asuste con el inicio del capi?! Qué pensaron?! Dejen su respuesta en su comentario! Jajajaja! Gracias a todas por sus Reviews, sus favoritos, sus alertas y todo! Gracias en serio! La canción pues lamento no poder darles referencias de ella! No puedo! :) lo siento! Bueno! Espero les gusté! Dejen sus comentarios! Las amo muchísimo!

*Corin Farrel es un actor de Hollywood.

Nos leemos pronto!

Alexa Swan de Cullen*