Disclaimer: Los personajes no son míos, son de la maravillosa S.M. Pero la trama sí es mía y espero la disfruten mucho!


Capítulo 2: Sorpresas.

Bella POV.

Unas delicadas manos en mi cabello me despertaron al día siguiente, abrí los ojos lentamente y fije mi vista en el rostro de mi hermana.

Le sonreí.

-Buen día, hermanita- dijo.

-Hey- le conteste- ¿Qué hora es?

-Son las nueve, creí que querrías arreglarte antes de que Edward llegue.- respondió.

-Sí, gracias- le sonreí.

-Bien, iré a preparar algo para desayunar- informo.

Se levantó y se fue, yo, por mi parte, me levanté de la cama y me dirigí a la ducha. Al salir, me acerque a mi armario para elegir mi ropa, estaba algo harta de los pants, pero lo que, escogí unos shorts negros, una blusa suelta color gris con letras en rosa y manga corta y unos converse negros; mi cabello, lo arreglé en una coleta alta y no me maquille, lo harían en el set de grabación.

Cuando estuve lista, baje a la cocina, ahí estaba Kath, frente a la estufa. Llegue con ella y la abrace por la cintura.

-Así que... ¿Cocinando?- inquirí burlona.

Ella se río.

-¡Hey! Trato de ser hogareña y humana- contesto riendo.

Me reí con ella.

-Claro, claro... ¿Y luego que sigue? ¿Elegir tu ropa humanamente?- seguí burlandome.

Katherine era demasiado dependiente de sus poderes, hacia todo con ellos, y verla hacer cosas sin ellos era razón para burlarse.

Mi hermana se sonrojó ligeramente.

-¡Oh Santo Dios! ¿Es broma? ¡¿Porqué?!- exclame sorprendida.

-No lo se, tal vez soy demasiado dependiente de mis poderes y quiero cambiar eso un poco...- contesto.

-Bien, hermana, me enorgulleces...- conteste dramáticamente.

-Siéntate y cállate- dijo riendo entre dientes.

Solté una carcajada y me senté. Segundos después, entraron Elena, Melany y Andrea, vestidas todas.

-¡Vaya! Primitas, ¿A dónde tan guapas?- exclame sorprendida.

Ellas rieron.

-Iremos con ustedes- contesto Melany.

-Hace tiempo que estamos alejadas de las cámaras, ya nos han de extrañar...- término Andrea.

A lo que Melany asintió.

-Claro...- murmure con sarcasmo.

-¡Hey! ¿Y eso? ¿Kath? ¿Cocinando?- inquirió Elena, burlona.

Me reí y Kath rodó los ojos.

-Sí son hermanas...- murmuro.

-¿Qué?- pregunto Elena, confundida.

-Le dije exactamente lo mismo hace cinco minutos...- le explique.

-¡Oh!- musito Elena.

Entonces soltó una enorme carcajada.

-Cállate y siéntate, sí no, no te toca comida- la regaño Kath.

Elena se calló al instante y se sentó. Kath comenzó a servirnos y después se sentó. Desayunamos entre bromas y risas. Me estaba riendo a carcajadas por las peleas de Elena y Kath cuando el timbre sonó. Me pare y corrí hacia la puerta, la abrí de un tirón y ahí estaba Edward, tan guapo como siempre.

-Hola- lo saludo sonriendo.

-Hola- me regreso alegre.

Me hice a un lado y con una mano le indiqué que pasara. Entro a la casa y, cuando estuvo frente a mi, me tomo de la cintura y me beso lentamente. Mierda, ¿Como lo hacia tan bien? Sus besos tenían el toque exacto y preciso de pasión, deseo y amor... Me volvía loca, literalmente, cada vez que me besaba.

Nos separamos por falta de aire, entonces me regalo una hermosa sonrisa.

-Ahora sí son buenos días...- murmuro.

-No lo dudo...- susurre.

Sonrió.

-¡Chicos! No queremos sacarlos de su burbuja pero hay que irnos ya- dijo Kath.

Edward se alejó de mi y se volvió hacia mi hermana, me separe de la pared, hasta ese momento no me había dado cuenta de que Edward me tenia acorralada entre la pared y su cuerpo.

-Claro, andando- contesto mi novio.

Tomo mi mano y salimos al enorme jardín que teníamos. Edward y yo subimos a su Volvo y mis hermanas con mis primas se fueron en el Mercedes Benz de Katherine.

No tardamos más de unos cuantos minutos en llegar al set, entramos y, casi de inmediato, nos encerramos en el camerino para el maquillaje.

-Buen día, muchachos- nos saludaron Nidia, Nuria, su gemela, y Jessy.

Ellas tres eran las chicas del maquillaje, Nidia y Nuria, eran gemelas, ambas tenían veinticinco años, eran rubias, tez pálida y ojos color celestes; Jessy, al contrario, era de tez morena, cabello obscuro y ojos castaños.

-Hola- saludamos todos nosotros.

Nos sentamos y ellas comenzaron a maquillarnos. Tardaron un poco en el maquillaje, ya que, esta vez, tenían que hacerlo más ligero y luminoso, no tan opaco como el de el día anterior. En el tiempo que estuvimos ahí, tuvimos una amena plática, con todos participando.

Cuando terminaron, se quedaron con nosotros un rato más, hasta que llegaron Támara, Lucio, Antonio y Alex, los de peinado y vestuario.

Una hora después, estábamos totalmente listos. Los vestuarios eran unas réplicas exactas de vestidos del siglo XVI, los peinados no eran tan altos ni exuberantes como en el siglo, pero tenían un toque antiguo que combinaba con el ambiente de la película y los vestidos.

Salimos y nos acercamos al director.

-¡Listos!- exclamé.

El director río ligeramente.

-Recuerden que vamos a grabar las escenas de la llegada al castillo y todo eso...- murmuro, totalmente concentrado en las pantallas que reproducían las escenas ya grabadas.

-Sí, cuando revivimos a Bella...- musito Kath.

-Esa...- volvió a susurrar el directo.

Nos reímos y nos alejamos.

El tiempo paso lentamente, grabamos las escenas, corregimos varios detalles y, finalmente, terminamos.

-Bueno, chicos, terminamos temprano, y me alegra, pero, a la vez, me entristece decir que: ¡Estamos a dos escenas de terminar "Magic Paradise"!- exclamo el director, cuando terminamos.

Muchos hicieron sonidos de tristeza, se abrazaron o fingieron llanto.

-No les daré mi discurso hasta haber grabado la ultima escena, así que, nos vemos dentro de una semana para continuar con las grabaciones- término sonriente.

Mis hermanas, Edward y yo corrimos a nuestros camerinos, ansiosos por salir del set. Me coloque unos jeans negros, a la cadera, acampanados, una blusa blanca, con encaje en el cuello, en beige, un suéter color crema, un poco más obscuro que el encaje de la blusa, con mangas largas, cuello grande en "V", y ceñido únicamente en la cintura, unas zapatillas color crema con encaje y una bolsa color beige con el asa café obscuro. Mi maquillaje lo deje igual, ya que, afortunadamente, combinaba con mi atuendo, sólo lo retoque un poco y mi cabello lo solté, provocando que los rizos rebotaran ligeramente.

Salí de mi camerino y me encontré con mi novio, llegue hasta el y lo abrace por la cintura.

-¿Lista?- inquirió.

-Totalmente- le conteste.

-Vamos a buscar a tus hermanas...- musito.

-¡Y primas!- agregué en un grito.

Edward se río. Comenzamos a caminar hacia la salida y, antes de que llegáramos, nos topamos con Kath y Elena, vestidas muy a la moda. Kath llevaba puestos unos jeans acampanados, un blusón blanco de manda larga con cuello redondo, que se adhería a su cintura por un cinturón negro, un suéter largó color morado, unos flats grises y una bolsa morada, su maquillaje lo había dejado igual, y su cabello estaba atado en una coleta alta. Elena, se había puesto un vestido corto hasta medio muslo, floreado con un cinturón más abajo del pecho, una chaqueta azul de jean, y unos zapatos bajos, estilo griego, cafés.

-¡Vaya, chicas! ¡Hoy todas decidieron vestirse muy bien!- exclamo Edward y luego añadió:- Están hermosas.

Nosotras nos reímos y murmuramos un "Gracias".

-¿Y Mel y Andy?- pregunte.

-Ni idea, se fueron mientras grabábamos- me respondió Kath.

-Excelente... Nosotros tenemos que ir a la disquera, Santi quiere hablar conmigo...- les informe.

-Esta bien, nos veremos en la casa entonces- respondió Elena, sonriente.

-Bien, las amo pequeñas, se van con cuidado- me despedí.

-Ustedes igual- contestaron.

-Adiós, chicas- dijo Edward.

-Nos vemos, Ed- respondieron.

Edward y yo subimos al Volvo y tomamos dirección a la disquera.

-¿No estas cansada?- inquirió mi novio.

-No, no mucho, esta vez no me canse tanto...- me reí.

Edward me acompaño segundos después, era como una clase de broma privada, ya que, las primeras veces que grabamos escenas de acción, realmente nos explotaban en los entrenamientos y grabamos cerca de diez veces la misma escena, terminábamos totalmente agotados. En la escena que recién habíamos grabado, me habían colocado un arnés en la cintura y levantado unos cuatro metros del suelo, mi trabajo era mantenerme totalmente recta y quieta, era un gran esfuerzo.

-No puedo creer que logres hacer eso... Es increíble...- dijo.

-No es tan complicado, sólo fuerza en todo el cuerpo.- le conteste.

Me miro como sí esa fuera precisamente la razón. Me reí de él.

-No te rías, ¡Sí es difícil!- exclamo.

Me reí más fuerte.

-¡Vamos, amor! ¡Solo es fuerza!- grite entre carcajadas.

Mi novio hizo un adorable puchero.

-No- dijo con voz enojada.

Sonreí tiernamente.

-Bien, no es solo fuerza...- le di por su lado.

Edward soltó una carcajada.

-Eres adorable, Bells- dijo.

-Lo se...- respondí.

En ese momento nos estacionamos.

-Llegamos- musito Ed.

Bajamos del auto y nos encaminamos al enorme edificio, cuando entramos vimos a Santi con su celular en la mano, al instante comenzó a sonar el mío. Lo saque de mi bolso y me reí cuando vi el identificador de llamadas.

-Hola, Santi- salude.

Edward, a mi lado, río ligeramente.

-¡Bella! ¿Hoy sí vienes?- soltó de sopetón.

Me reí.

-¡Claro! Te dije que iría...- conteste.

Le hice señas a Edward y comenzamos a caminar hacia él.

-Bien, entonces te espero...- musito y colgó.

Antes de que se pudiera mover de su lugar, llegue y sale encima de él, tapándole los ojos en el proceso.

-¡¿Quien soy?!- grite tratando de hacer mi voz más grave.

Santi río.

-¡Bella! ¿Porqué no me dijiste que estabas aquí?- inquirió sorprendido.

-Por que no hubiera sido divertido- conteste sonriendo.

Me baje de su espalda y lo abrace.

-Hola, chicos- saludo.

-Hola- respondimos con simpleza.

-Bueno, vamos a la cabina de grabación para que les diga...- dijo y comenzó a caminar.

Lo seguimos de cerca.

-¿Estaban grabando?- pregunto.

-Sí, ¿se nota mucho?- contesto Edward burlón.

Santi río.

-Solo un poco- le siguió el juego.

-¡Ya solo faltan dos escenas!- exclame emocionada.

-¿En verdad? ¡Wow!- dijo sorprendido.

-Ya se, que rápido pasa el tiempo- musito Edward.

-¿Cuanto tiempo estuvieron con ella?- pregunto Santi curioso.

-La próxima semana se hacen diez meses...- contesto mi novio.

-No se como lo aguantan- dijo Santi, estremeciendose.

-Se llama "Amor al trabajo"- musite burlona.

Santi río. En ese momento, llegamos a nuestra cabina y entramos. Santi se hizo a un lado dejándonos ver al resto de personas que estaban ahí.

-Chicos, ella es Bella Swan y Edward Cullen, supongo que ya los conocen- nos presento mi productor.

-Mucho gusto, nosotros somos los integrantes de One Direction, yo soy Louis- se presentó un chico delgado, de tez clara y ojos como azules.

-Yo soy Liam Payne- dijo otro de los chicos de cabello castaño claro.

-Niall Horan- se presentó uno rubio de ojos azules.

-Hola, soy Zayn Malik- le siguió uno de ojos castaños y envidiables pestañas.

-Y yo soy Harry Styles- término un chico de ojos verdes y cabello rizado.

-Hola, es un gusto- contestamos Edward y yo.

-Bueno, los chicos van a firmar con nosotros y queremos que su primer álbum sea contigo- informo Santi.

Conocía a One Direction por sus discos "Up all Night" y "Take me Home" debía admitir que eran excelentes y me gustaban demasiado.

-¡Wow! En ese caso, bienvenidos, chicos, y me encantaría- conteste.

Todos ellos chocaron sus manos.

-¡Excelente! ¡Hay que trabajar en las letras y la música! Empezaremos cuando terminen la película, muchachos, para que tengan tiempo- explico Santi- Mientras, quiero que se vayan haciendo amigos.

-Por nosotros excelente, mañana podemos salir todos juntos...- ofreció mi novio.

Lo mire y le sonreí, me sonrió de regreso.

-¡Maravilloso!- grito Santi.

Nos quedamos platicando entre nosotros cerca de dos horas, en ese tiempo, logramos descubrir las personalidades de cada uno, Niall era el más dulce de todos y también comía en exceso, Liam era algo callado y tranquilo, Zayn era muy bromista y un poco vanidoso, Louis era bromista y Harry era muy maduro, sin embargo, todos juntos eran una explosión de diversión y risas. Nos hicimos buenos amigos en esas pocas horas. Cuando fueron cerca de cuatro y media, nos despedimos con la promesa de vernos al día siguiente.

Edward y yo nos subimos al Volvo y nos dirigimos a mi casa. Llegamos a las cinco de la tarde, entramos y nos llevamos una gran sorpresa al ver a dos de nuestros acompañantes.

-¿Stefan? ¿Damon? ¿Qué hacen aquí?- pregunte sorprendida, pues pensaba que tardarían más en volver.

Ambos estaban en la sala con mis hermanas a sus costados, aferradas a ellos como sí su vida dependiera de ello.

-¡Vaya, hermanita! ¡Que bella forma de recibirnos!- exclamo Damon dramáticamente.

-Sí, pequeña, esterábamos algo así como: ¡Damon! ¡Stefan! ¡Los extrañe!- musito Stefan, y trato de imitar mi voz en la última parte.

-Yo no hablo así- le enseñe la lengua.

Stefan se carcajeo.

-Siempre tan madura- dijo Damon.

-Es solo que pensé que tardarían más...- explique.

Edward se sentó en uno de los sillones individuales y yo me senté en su regazo, de inmediato, mi novio paso sus brazos por mi cintura y empujo mi cabello hacia un lado para tener mejor acceso a mi oído, mi mejilla y mi mandíbula, por los cuales, comenzó a repartir besos, distrayendome completamente.

-No, solo fuimos al entierro ayer y volvimos- me respondió Stefan.

-Lo siento...- musite.

-Tranquila, no los conocimos- respondió Damon, moviendo una mano para quitarle importancia al asunto.

Hice una mueca.

-Eso es cierto...- respondió Elena por mi.

-¿Cómo les fue a ustedes en las grabaciones de ayer y hoy?- nos pregunto Damon interesado.

Precedimos a contarles todo lo ocurrido, inclusive comentamos las pocas escenas que quedaban para terminar la película.

-¡Eso es increíble! ¡Nueve meses! - exclamo Stefan, cuando mencionamos que solo quedan dos escenas, ósea, solo un día más.

-¡Ya era hora de que terminarán!- siguió Damon.

-Lo sabemos, pero fue una experiencia genial...- dijo Katherine.

-Definitivamente- concordó Edward.

Elena y yo asentimos.

-¡Oigan! ¡Que creen!- exclame emocionada.

-¡¿Qué?!- gritaron todos, menos Edward.

-Adivinen quien va a grabar un disco con One Direction...- lo deje en suspenso.

Katherine, Damon y Stefan abrieron la boca, sorprendidos.

-¿Selena Gómez?- inquirió Elena.

Me golpe en la frente con una mano.

-No, mi amor, Bella- le explico Stefan, con dulzura.

-¡Oh! ¡Hermana eso es genial!-exclamo Elena.

Le sonreí.

-¡Sí! ¡One Direction son iconos mundiales!- grito Kath.

-¡Eso hay que celebrarlo!- propuso Damon sonriendo.

-¿Qué tal unas ricas malteadas de Seattle?- sugirió Stefan.

-¡Hecho!- aceptamos todos.

Salimos y decidimos irnos en un solo coche, por lo que, a falta de Tayler y Emmett, convertí mi auto en una Jeep. Edward subió en el asiento del conductor, yo en el del copiloto y los demás en los traseros.

Mi novio arranco el recién adquirido auto y se encaminó a Seattle.

-Oigan ¿Melany y Andrea no han vuelto?- pregunte extrañada.

-No, para nada- me contesto Elena.

Me encogí de hombros, no podía preocuparme, mis primas eran excelentes cuidándose entre ellas.

-¿Y Fanny?- volví a preguntar.

-Haciendo su programa- respondió Kath. se me hacia extraño no ver a Mel discutiendo con Andrea y a Fanny tratando de calmarlas. El resto del camino lo hicimos en silencio. Al llegar, bajamos del auto y no nos sorprendió ver a varios fotógrafos a nuestro alrededor, ya era algo normal. Entramos a Arby's, era un restaurante de comida rápida, pero había las mejores malteadas de todo el mundo.

Entramos y escogimos una mesa cerca de la ventana. Una chica se acerco a atendernos y me sorprendió la profesionalidad con la que actuó, todos pedimos hamburguesas y malteadas.

-Bueno, chicos, quiero proponer un brindis por Bella, Elena, Katherine y Edward, por haber aguantado diez meses levantándose temprano o no durmiendo nada, saltandose las comidas, con problemas y muchas cosas más, solo para grabar una película. Eso es amor a lo que hacen- dijo Damon, levanto su malteada y exclamo un: "Salud".

Nosotros nos reímos y levantamos nuestras malteadas.

-Gracias, hermanito, que lindo- le dije.

-No es nada- musito.

El resto del tiempo nos la pasamos platicando, contando anécdotas divertidas, risas, chistes y muchas cosas más. Al regresar, estábamos demasiado agotados como para platicar, por lo que, hicimos el recorrido en silencio.

Finalmente llegamos a nuestra casa, mis amigos subieron y yo me quede con Edward fuera.

-Así que, te veo mañana- murmuro.

-Sí- le conteste.

Se acerco y me beso lentamente, le regrese el beso de la misma manera. Nos separamos por falta de aire. Mi novio se separó por completo y me sonrió dulcemente.

-Te amo, Bella- musito.

-Yo también te amo, Edward- le respondí.

Dio media vuelta y subió a su auto. Nos despedimos con la mano antes de que saliera por completo de la casa para ir a la suya. Con un suspiro, entre a mi hogar y subí lentamente las escaleras, antes de ir a mi cuarto, entre al de mis primas para ver sí estaban ahí. Efectivamente, ambas dormían plácidamente. Sonreí al verlas, dormidas parecían ángeles.

Cerré sus puertas cuidadosamente, al llegar a mi habitación, me di una ducha para quitar el maquillaje y decidí colocarme una crema hidratante en el cabello, tanto calor por la plancha alaciadora para crear los rizos podían dañarlo mucho. Me senté en mi cama y tome un libro que recién había adquirido "Firelight" la autora Sophie Jordan, era una amiga y cuando me informo que había publicado su libro no dudé en conseguirlo. Lo abrí en la primera página y me dispuse a leerlo.

Llevaba cerca de quince capítulos leídos cuando me fije en la hora, la una de la mañana, cerré el libro y lo deje a un lado, me acomode en mi cálida cama y muy pronto me quede dormida.


Hola guapuras! Como están?! Espero súper bien! Yo estoy muy muy feliz! Increíblemente feliz! Jajaja! Bueno! Lamento sí tarde pero verán, apenas comencé clases y pues mi papa decidió quitarme mi IPod entre semana y solo dármelo viernes en la tarde y fines de semana! Así que, como se darán cuenta no puedo escribir entre semana! Sólo tengo dos días y medio! Y pues este capítulo lo termine y lo empece hoy! Espero que les gusté mucho! Dejen sus comentarios! Gracias a todos los que siguen aquí junto a mi y mis historias! Los adoro y los amo muchísimo!

Nos leemos pronto!

Alexa Swan de Cullen*