Disclaimer: Los personajes no son míos, son de la maravillosa S.M. Yo solo juego con ellos! La trama es mía y espero la disfruten.
Capítulo 3: Nuevos empleos.
Bella POV.
"Mi padre me miraba con el ceño fruncido.
-Bella, te lo pido, no te arriesgues...-me suplico papá.
-¡Tengo que hacerlo, papá, no puedo quedarme de brazos cruzados!- exclame molesta.
-Hija, no les des lo que quieren...- susurro.
Estuve a punto de dar marcha atrás y ceder ante el murmullo roto de mi padre, más no lo haría...
-Lo siento, padre, ya esta decidido- con estas palabras, di media vuelta y salí bufando de su estudio.
Camine hasta mi habitación y cerré de un portazo. Bufaba hasta lo imposible, trate de calmarme un poco y me dirigí a mi cama, ahí, reposando en todo su esplendor, había una linda y dulce caja de chocolates. La tomé cuando estuve lo suficientemente cerca de ella y la abrí cuidadosamente, no llevaba tarjeta ni nada. Tome entre mis dedos uno de los suculentos dulces y lo introduje en mi boca, mordiendo solo la mitad, al separarlo de mis labios, me sorprendió ver un tierno trozo de papel color rosa entre todo el café del chocolate. Mastique un poco el sabroso chocolate y saque la nota del resto de este. La abrí con delicadeza.
"Considerate advertida"
Fruncí el ceño, confundida. Trague lentamente el pequeño pedazo de chocolate, el cual, me dejo un extraño sabor amargo en el paladar. Demasiado tarde me di cuenta de lo que ocurría... Sentí mis piernas demasiado débiles y lo último que vi antes de caer, fue la nota en el suelo... Entonces, perdí el sentido de la vista..."
Jadee, terriblemente asustada y me senté en mi cama. Había sido otro sueño, bueno, otra pesadilla, mejor dicho.
Suspire y me volví a recostar en la mullida cama. Llevaba ya tres días con estos sueños, todos tan parecidos y, a la vez, tan diferentes. Eran parecidos porque, en todos, me encontraba en el castillo con mis habituales vestidos y tiaras pero eran diferentes, a su vez, por los diversos escenarios que se presentaban, claro que, en todos, yo estaba en peligro.
Durante esos días, me había cuestionado varias veces la importancia que debería darles a los sueños, mi subconsciente decía que les hiciera caso, que, de cierta forma, eran importantes, sin embargo, mi consciente peleaba y debatía, alegando que solo eran sueños, cosa que, era totalmente cierta, dándole la victoria a mi consciente en todo momento.
Pero, en ese mismo momento, comencé a realmente preguntarme sí, al contrario de lo que pensaba, mi subconsciente tenía razón. Yo no soñaba cosas así por nada, además del número de noches y de sueños, ya que, algunos días eran más de dos sueños los que se me presentaban. ¿Y sí realmente mi subconsciente estaba en lo cierto? ¿Qué pasaría entonces? ¿Serían visiones? Pero yo no era una vidente, nunca lo había sido o, al menos, no de esa forma, raras eran las veces en las que mis sueños eran ciertos... Pero, ¿Y sí esta vez era cierto? ¿Qué se supone debía hacer en casos así? Mis hermanas no les daban importancia a mis sueños, mi papa había tenido que regresar a nuestro mundo por algunas cuestiones importantes, Edward no sabía nada de ellos, y no quería decirle, lo que menos deseaba era preocuparlo por cosas que, tal vez, no eran ciertas.
Mi mente estaba hecha un desastre, no sabía que hacer.
Bufando, me volví hacia el reloj de escritorio y con sorpresa vi que eran las seis de la mañana, al menos había dormido más.
Me levanté lentamente, sin muchas ganas de pararme, pero sabía que no podría volver a dormir, así que, dispuesta a quitarme el sopor que nublaba mi vista, me encamine a mi baño y me di una relajante ducha. Corrí a mi armario, rebusque un buen rato hasta que encontré lo adecuado, me puse un lindo vestido corto hasta medio muslo, blanco con rayas azules, mangas cortas y cuello redondo como alzado, tenía un cinturón café con una hebilla dorada, unos tacones cafés de aproximadamente quince centímetros que tenían varias hebillas de color cafe con aplicaciones doradas y unas cuantas piedras ámbar de tamaño mediano, una cartera café obscuro, pulseras y aretes a conjunto cafés. Mi cabello lo deje suelto y le hice ligeras ondulaciones, no tan marcadas como las mías naturales. Me maquille con una ligera sombra café claro con dorado, un delineado por dentro y brillo labial.
Al finalizar, me di una rápida mirada al espejo y baje a la sala.
Aún era demasiado temprano como para que alguna de mis hermanas o primas despertaran, por lo que, decidí ocupar mi tiempo en algo productivo y me dirigí a la cocina a preparar el desayuno.
Pase cerca de una hora encerrada en la cocina tratando se preparar algo decente y elaborado. Finalmente prepare unos hot cakes con fresas partidas por la mitad, fruta de todo tipo, crepas de frutas rojas, jugo de naranja y café para todos.
Estaba terminando de colocar la última taza de café cuando mis hermanas entraron a la cocina.
-¡Wow! ¡Hay esto es genial!- exclamo Elena.
-¡Te luciste, hermana!- alabo Kath.
-Gracias- conteste.
Bajaron Stefan con Damon y mis primas tras de ellos.
-¡Comida!- grito Damon.
-¿Lo hiciste tu, Bells?- pregunto Stefan.
Asentí.
-Muchas gracias, prima, que bello detalle- me agradeció Andrea.
-Quiere algo, estoy segura- dijo Melany.
-¡Oye!- exclame ofendida.
Mi prima soltó una limpia carcajada.
Desayunamos entre bromas, como la mayoría de las veces que comíamos juntos. Amaba pasar tiempo así con mi familia, aunque nos hacían falta algunos miembros, nos divertíamos en grande. No había nada igual.
-Bueno, tenemos una semana libre... ¿Qué hacemos?- inquirió Katherine después de haber recogido y limpiando todo.
-¡Oh! Bueno, hoy planeo salir con Edward...-musite algo avergonzada.
No sabía que ellas querían hacer algo en familia.
-¡Excelente! Entonces, sí no les molesta, también saldré pero con Damon- exclamo mi hermana mayor.
-Bien, yo veré que hago con Stefan y el resto- contesto Elena, sonriente.
Kath y yo sonreímos de regreso. Después de eso, cada quien tomo su camino, Elena fue a sí habitación y Kath a la sala con su novio, yo hice lo mismo que Elena y me encerré en mi habitación para poder llamar a Edward. Tome mi celular y comencé a marcar su número, de repente, unos brazos me aprisionaron por la cintura.
Estaba a punto de gritar, cuando un olor me llego, mejor dicho, su olor.
-¡Edward!- grite- ¡Dios! ¡Me asustaste!
Mi novio río en mi oído.
-Lo lamento, cariño- se disculpó sin una pisca de arrepentimiento.
-Eres un tonto- respondí soltándome de su abrazo.
Tomó mi brazo y me jaló hasta que quede totalmente pegada a su cuerpo.
-¿Qué quieres hacer hoy?- preguntó.
Lo pensé un momento.
-¡Vamos al cine!- grite emocionada.
-Hecho- murmuró mi novio mirando mis labios.
-¿Algo qué te guste, Cullen?- inquirí burlona.
-Demasiado- musitó.
Me reí.
-Tonto- susurre sonriendo.
-¿No habías quedado con los chicos de One Direction?- me recordó.
¡Oh! ¡Rayos!
-¡Cierto!- exclame- Bueno, podemos salir a pasear con ellos a Seattle y en la noche, solo tu y yo al cine...- propuse.
-Esa es una fabulosa idea- murmuró perdido.
Abrí la boca para preguntarle sí estaba bien pero no pude sí quiera comenzar con la oración. De repente, sus labios estaban sobre los míos, besandome insistentemente, ese beso no era como los que últimamente nos dábamos, ese estaba lleno de pasión y deseo. Me apreté contra él, deseosa de más, parecía que no tenía suficiente.
Un poco de coherencia quedó en ambos y nos separamos lentamente.
-Será mejor que llames a los chicos y salgamos de aquí antes de que haga algo indebido- susurró mi novio con voz ronca.
Mierda...
Solté un gemido bajo. Me separe de él de inmediato, tome mi celular y quede con Harry que nos veríamos todos en el centro comercial de Seattle.
-¡Listo!- exclame cuando colgué.
-¿Sabes? No me agrada como te mira ese Harry... Creo que le gustas...- comentó Edward como quien no quiere la cosa.
Lo mire incrédula y solté una pequeña carcajada.
-Amor, estas viendo cosas donde no las hay, ¡Solo lo conozco de unas horas!- exclame riéndome.
-¿Y eso que? A mi me enamoraste desde el primer momento- dijo mirándome a los ojos.
Sonreí algo tímida.
-Que tierno eres...- le respondí.
Tome su mano y lo arrastre fuera de la habitación.
-Hey, Ed- lo saludo Kath cuando pasamos por la sala.
-Hola, Kath- regresó mi novio.
-¿Ya empezó tu tortura?- preguntó Damon en broma.
-¡Oye! ¿Qué tortura?- exclame ofendida.
-No, Damon, ya empezó mi aventura diaria- musitó Edward.
-¡Awww! ¡Que romántico!- gritó mi hermana mayor.
Rodé los ojos.
-Vamos a salir con Harry, Zayn, Liam, Niall y Louis- le avise.
-¿Puedo ir?- preguntó ilusionada.
-No- conteste.
Mi hermana hizo un puchero y luego se encogió de hombros.
-Bueno- respondió simplemente y se abrazó a Damon de nuevo.
Él y mi novio rieron sonoramente.
Stefan, Damon y Edward habían creado un lazo muy fuerte, entre ellos había cierta complicidad que a mis hermanas y a mi nos encantaba, parecían hermanos los tres, claro que Stefan y Damon ya la tenían pero habían incluido a Edward de una forma magnífica. Nosotras suponíamos que era debido a los lazos afectivos que compartíamos los seis juntos, todo el tiempo estábamos jugando, riendo, platicando o simplemente en silencio, compartíamos mucho tiempo juntos y cuando, alguno de los chicos, tenía problemas con alguna de nosotras se ayudaban entre ellos. Era simplemente increíble.
-Hay que irnos- me dijo mi novio, sacándome de mis pensamientos.
-Claro- respondí.
Salimos de la casa y nos subimos en su Volvo. El camino a Seattle fue corto debido a la conducción de Edward, llegamos al centro de comercial y nos encaminamos a la entrada, que era donde habíamos quedado de vernos. Tuvimos que esperar unos minutos más, ya que, ellos conducían más lento.
Al poco rato, una enorme camioneta blanca con vidrios polarizados se estacionó frente nuestro y de ella bajaron los integrantes de la famosa banda.
-¡Bella! ¡Edward!- saludó Niall.
-Hola- saludamos desde lejos.
Los chicos se acercaron jugando entre ellos y dándose codazos unos a otros. Edward comenzó a fruncir el ceño con molestia.
-¿Qué ocurre?- le pregunte en un susurro.
-Le gustas a todos...- me respondió con los dientes apretados.
No pude evitar la carcajada que salió de mis labios.
-¡Dios! ¡Edward! ¡¿Estas celoso?!- grite riendo a carcajadas.
-No- gruñó.
-¡Oh, vamos! ¡Amor! Sabes que te amo a ti- exclame divertida.
Me miro.
-¿En serio?- inquirió con un tierno puchero.
-Claro que sí...- le susurre mirándolo fijamente a los ojos.
Se acerco lentamente y me beso, nuestro beso apenas iba subiendo de intensidad cuando un carraspeo llamo nuestra atención. Nos separamos regañadientes y forzamos sonrisas en nuestros rostros.
-Hola, chicos- nos sonrió Zayn.
-Hey, ¿Como están?- pregunte a mi vez.
-Bien, cansados por los horarios- respondió Liam.
-¡Y hambrientos!- agregó Niall.
Nos reímos.
-Cierto, el cambio de horario...- recordé con una mueca.
-¿Muy molesto?- inquirió mi novio.
-Un poco, lo suficiente como para dejarnos dormir casi el día entero...- contestó Harry.
-De no ser por tu llamada nos habríamos quedado dormidos...- comentó Louis sonriente.
-Esperamos no haberlos despertado- musite con pena.
-No, tranquila, ayer habíamos quedado en salir hoy, fue descuido nuestro- me tranquilizó Niall.
Era muy dulce ese chico.
-Bueno, entonces comencemos... ¿Ya desayunaron?- cuestionó Edward comenzando a caminar.
-Sí, nos dio tiempo de todo- respondió Liam.
Apenas habíamos entrado al establecimiento cuando una enorme masa de personas se nos echo encima. Gritos de todo tipo nos invadieron, también había demasiados flashes, que me aturdieron por un segundo.
Cuando logré acostumbrar mi vista y admire a los fans que nos rodeaban, sonreí, nos dimos el lujo de quedarnos un buen rato dando autógrafos y tomándonos fotografías. Al terminar, salimos del enorme círculo que se había formado y, afortunadamente, los fans nos dieron nuestro espació. Yo simplemente los amaba.
-¡Eso fue una locura!- exclamó Niall, extasiado.
-Una linda locura- corregí.
Abrace a mi novio por la cintura y él paso su brazo por la mía. Nos sonreímos entre nosotros, totalmente de acuerdo.
Pasamos un muy buen rato juntos en el centro comercial, visitamos tiendas, restaurantes, caminamos, reímos, jugamos y demás.
Los chicos eran increíbles, al principio estaban un poco secos y tímidos pero rápidamente se soltaron.
Cerca de las siete de la noche, decidimos dejar la salida y quedamos de vernos algún otro día. Había pasado un tiempo con Harry cuando los demás chicos se alejaron a ver un escaparate y realmente me dio confianza, era como la confianza que un mejor amigo puede ofrecerte.
Edward y yo nos quedamos, ya que, habíamos arreglado ver una película los dos juntos.
Subimos al cine y nos dispusimos a elegir la película, no queríamos ver ninguna nuestra, por lo que, decidimos ver "Los Juegos del Hambre".
La película duro hora y media aproximadamente, fue interesante nuestra visita al cine y no precisamente por la película.
Al volver a casa nos llevamos la grata sorpresa de ver a mis primas brincando de la emoción y a Fanny con sus maletas enormes, aparte de mis hermanas y cuñados, todos amontonados en la enorme sala.
-¡Wow! ¿Una reunión sin nosotros?- exclame sorprendida.
-Creo que ellas deben explicarte todo- respondió Katherine sonriendo ligeramente.
Cuando me volví hacia mis primas y Fanny, todas comenzaron a hablar rápidamente, apenas logre captar las palabras "programa" y "película" de las tres.
-¡Hey!- gritó Elena.
Al instante se callaron y la miraron.
-Una a la vez- indicó más calmada- Melany, comienza.- ordenó.
-Bien, Andrea y yo estuvimos hablando y decidimos que queremos hacer películas como ustedes, así que, esperábamos que pudieran ayudarnos a conseguir todo lo que se necesita- explicó Mel tranquilamente.
-¡Oh!- exclame más sorprendida.
-¡Me toca!- grito Fanny- ¡Renuncie al programa y ahora...! ¡Produciré una película!-siguió gritando.
-¡¿Qué?!- grite ligeramente alterada.
-Espera- me pidió- Ahora espero que puedas ayudarme con los contratos y los actores.
Abrí la boca, total y terriblemente sorprendida. Edward, a mi lado, se veía igual de sorprendido que yo.
-De acuerdo, haber sí entendí... Melany, Andrea, ustedes quieren hacer una película... ¿Actuar en ella?- les pregunte.
-Así es, queremos actuar en una así como ustedes- respondió Andrea.
-Bien, y Fanny, tu quieres producir una película- afirme.
-Correcto- asintió.
-¿Y porqué no se unen?- propuse- Quiero decir, Fanny tu eres famosa, puedes conseguir a los patrocinadores fácilmente o yo te ayudo y quieres hace una película, y ustedes primas quieren actuar en una...- me explique.
-No estaría mal...- lo consideró Fanny-¡Pero debes ayudarme con el resto del reparto!- exclamo.
-Si, descuida, yo te ayudo con lo que te haga falta...- conteste.
-Bueno, me agrada la idea- dijo Mel.
-Sí, a mi igual, me parece bien- siguió Andrea.
-De acuerdo, ahora...- dude un poco- Fanny, ¿Porqué traes tus maletas?- pregunte.
-¡Oh! Olvide decirlo- exclamo- ¡Voy a vivir aquí!
-Me largo- musite aturdida.
Di media vuelta y jale a mi novio hacia mi habitación.
-¡Te quiero!- me gritó Fanny a mis espaldas.
-¡Y yo a ti!- le respondí.
Escuche risas y me reí también.
-¿Muchas sorpresas?- le pregunte a mi novio cuando llegamos a mi habitación.
-Demasiadas- contestó sonriente.
Me reí un poco.
-Voy a ponerme la pijama- informe.
Él asintió y me adentre en el baño con mi pijama en la mano.
Tarde un poco para quitarme el maquillaje pero al final salí.
-¿Sabías que te vez sexy en pijama?- cuestionó Edward.
Me sonroje.
-No- susurre.
Mi novio me miro con ternura.
-Ahora lo sabes- musitó.
Me reí, me acosté junto a él y pase mi brazo por su cintura.
-¿Cómo te la pasaste hoy?- preguntó acariciando mi mano.
-¡Bien! ¡Los chicos son divertidos!- exclame emocionada.
Mi novio río ligeramente.
-Son geniales- coincidió mi novio.
Asentí varias veces.
-Mañana voy a dar una vuelta por la disquera, quiero congeniar bien con ellos- planee.
-Voy contigo- musitó seguro.
-Estaba a punto de pedírtelo- respondí riendo.
-Sabes que no tienes que pedirlo, yo voy contigo hasta el fin del mundo- murmuró Edward.
Lo mire con ternura.
-Eres cursi pero así te amo- dije.
-Yo también te amo- contestó.
Me beso ligeramente.
-Duerme, debes estar cansada- dijo apartando el cabello de mi cara.
-Solo un poco- respondí acomodandome en su pecho.
Edward apretó su agarre en torno a mi, comenzó a acariciar lentamente mi brazo y su caricia me relajo al extremo, creí haberlo oído decir algo pero no pude estar segura, ya que, ahí, entre sus brazos, me quede profundamente dormida...
Hola guapuras! Como están?! Pues bueno! Como verán me tarde un poquito más! Pero pues tuve como una especie de mini bloqueó de tres días y no podía escribir nada! Pero ya estoy aquí! Oigan chicos... Mmmm... Miren nunca me ha gustado eso de reclamar ni nada pero... Me siento un poco desilusionada! Quiero decir, me estoy apurando con los capítulos xq no quiero que pase como con Morir de Amor que me pase cerca de siete meses sin actualizar! Entonces pues yo le estoy echando ganas y pues sólo recibo un review o dos a lo mucho en los capítulos! En verdad me desilusiona! Sí les gusta la historia?! Sus comentarios me alientan! Pero bueno! Quiero darle las gracias a Annie-Pll x su comentario (el único) en el capítulo anterior! Y x todo lo que ha hecho x mi en las últimas semanas! Te quiero mucho! :D
Bueno! No las entretengo más! En el próximo capítulo ya empiezan los problemas! Que creen que pasará?! X cierto! Estaba pensando subir las fotos de la ropa y eso a mi Twitter! O crear un grupo de FB de mis historias y pues les pasaría el nombre o las agrego y así! Xq hay algunas cosas que como que me cuesta describir! Y pues ya iría subiendo las imágenes! Que idea les parece más?!
Dejen sus comentarios! Gracias x su apoyo! Xq deben saber que en Morir de Amor ya llegamos a los 19,000 visitantes! :D! No saben lo feliz que me hace eso!
Los amo!
Alexa Swan de Cullen*
