...
::::::::::::::::::::
Los recuerdos
...
La mayoría de edad no significaba nada. No había cambios reales para él. Llevaba un tiempo en Anbu y allí seguiría hasta perder la vida. Ese había sido su plan. Quizás no el de Minato o Hiruzen cuando le metieron ahí. Pero sí el suyo.
Mayor de edad. ¿Y qué? Ni siquiera había fiestas ni regalos.
Abrió la puerta de un empujón y entró sin pensarlo mucho.
Las cosas seguían prácticamente como las recordaba.
Entraría, cogería todo lo que mereciera la pena y se desharía del resto, incluida la casa.
Entró a la que había sido su habitación. Todo era exactamente como lo recordaba. Abrió varios cajones buscando algo de interés, algo que mereciera la pena conservar, pero sólo había ropa y juguetes viejos.
Ahí no había nada.
Fue hasta la habitación de sus padres. Abrió algunos cajones, más ropa.
Algo entre la ropa llamó su atención, una foto.
Era él, con sus padres.
Su madre agarrada al cuello de su padre. Ambos muy sonrientes. Él está delante de ellos. Mirando a cámara dejando ver una gran sonrisa. Su padre tiene una mano sobre su pelo, alborotándolo.
Siempre le alborotaba el pelo.
La rabia se apodera de él y rompe la foto en cuatro pedazos que lanza a la papelera.
Cierra el cajón de un golpe y sale corriendo de la casa para caer de rodillas en el patio, donde romper a llorar.
Él no lloraba.
Él… nunca lloraba.
::::::::::::::::::::
-Podrías ponerle tú el nombre, ¿qué te parece Kakashi-kun? –pregunta su madre levantándose de la arena.
-No quiero un hermanito.
-Puede que sea una hermanita –comenta su padre.
-No quiero una hermanita. No quiero nada.
-Kakashi-kun –le llama su madre cariñosamente-, no seas así. Tener un hermano es algo bueno. Tendrás con quien jugar. Nunca estarás solo.
-No necesito a nadie. Me gusta estar solo.
-No digas eso Kakashi, nadie quiere estar solo nunca –interrumpe su padre.
-Yo sí. Sólo quiero estar con vosotros.
-Eso no es estar solo –dice su madre dándole un abrazo y zarandeándole.
-Yo no necesito a nadie más mama. Sólo a vosotros –vuelve a decir con una gran sonrisa.
-No digas eso Kakashi-kun. Todo el mundo necesita a alguien a su lado –dice su padre.
Entre jadeos Kakashi despierta en mitad de la noche. Se incorpora sobre el futón y fija su mirada en el marco de fotos.
Mientras recupera la respiración normal se levanta y avanza hasta la mesita. Coge la foto y pasa uno de sus dedos por la cara de sus padres.
Deja la foto de nuevo y mira la foto de su derecha. Minato, Obito, Rin y él. Un poco más a la derecha otra foto. Sasuke, Naruto, Sakura y él.
Toma la foto entre sus manos y se queda mirando a Sakura. La acerca un poco a su rostro.
Y de pronto recuerda cuando pilló a Obito apunto de besar la foto de Rin, la foto de su equipo.
-No pensaba hacerlo –dice mirando la foto de Obito.
Deja la foto de nuevo en su sitio y vuelve al futón. Hoy no busca una ducha de agua fría.
Se tumba boca arriba y mira el techo.
"Da igual la edad, ¿verdad?"
Eso lo había dicho ella. No él.
Había sido él quien levantó el muro.
"¿Cree que la edad importa?"
Y era él quien ahora se mataba a cabezazos contra ese muro.
¿De verdad estaba ella tan tranquila?
Volvió a incorporarse para mirar la foto de sus padres.
Bueno, tranquila o no, había hecho algo más que él. Le había dado un regalo de cumpleaños.
Se dio un pequeño golpe en la cabeza al recordar que ni siquiera le había dado las gracias.
-Idiota.
::::::::::::::::::::
Después de buscarla un rato la encontró de camino al hospital.
-Gomen, Sakura-chan. Ayer no te agradecí el regalo –dice a su espalda.
Sakura se gira al escucharle.
-No se preocupe sensei.
-No, fui un grosero. Es de mala educación no agradecer un regalo.
-Está bien. Sólo… espero que no le molestara.
-¿Molestarme? No. Al contrario. Me gustó… mucho.
Kakashi sonríe bajo la máscara. Y Sakura sonríe en respuesta.
-Yo… quería agradecértelo ofreciéndote algo a cambio.
-¿Algo a cambio?
-Sí –dice llevándose la mano al cuello y apretando algunos músculos-. Había pensado… Quizás quieras invitar a algunos amigos a la casa de la playa.
Sakura abre los ojos de par en par.
-¿Unos amigos?... Pensé que no quería llenar la casa de gente –resuelve sin maldad.
-Bueno, es un poco absurdo, está vacía. Nadie la aprovecha. Y a ti te gustó el sitio.
Sakura le mira unos segundos sin decir nada.
-Bueno… Tsunade-sama nos ha dado unos días libres después de la última misión –comenta Sakura-. Pero Naruto se ha ido con Hinata a Suna a buscar no sé qué tontería que necesita su padre. E Ino y los demás tienen sus propias misiones.
-Puedes llevar a quien quieras –concluye Kakashi.
-Kakashi sensei… -duda un momento-, usted es el único que está libre.
Kakashi no dice nada y se tensa.
-En verdad estaría bien pasar estos días libres en la playa –comenta Sakura.
Kakashi traga intentando hacer desaparecer el nudo que nota en la garganta.
-¿Qué dice? ¿Se anima? –pregunta directamente Sakura ante la ausencia de respuesta de Kakashi.
Éste parece estar pensando opciones.
-Después de… -duda-. Después de lo que pasó quizás no es la mejor opción.
Es la primera vez que se menciona algo al respecto.
Sakura parece decepcionada con su respuesta. Y Kakashi no se siente diferente.
-Está bien. No importa –afirma con la cabeza Sakura.
-Yo… -duda Kakashi-. Lo siento.
-No. Lo entiendo. Está bien.
No lo entendía.
Ni él lo entendía, como iba a entenderlo ella.
Esa noche Kakashi necesitó otra ducha de agua fría. Pero no pudo dormir en ningún momento.
::::::::::::::::::::
...
