Disclaimer: Los personajes no son míos son de la maravillosa S.M. La trama sí es mía y espero la disfruten mucho!


Capítulo 4: Ella de nuevo...

Bella POV.

Mi corazón latía rápidamente, sentía que se me saldría del pecho en cualquier momento, no podía controlarlo. Me senté en la cama teniendo cuidado de no despertar a Edward, trate de inspirar aire y calmarme. Al no lograrlo, me pare y me dirigí al baño.

Una vez ahí, moje mi rostro en repetidas ocasiones, ¿Qué me pasaba? ¿Porqué me sentía tan nerviosa?

Suspire, no tenía respuestas para esas preguntas. "¡Cálmate!" Exclame en mi fuero interno. Sin embargo, no pude, esa sensación de que algo malo iba a pasar no se desprendía de mi pecho, al contrario, aumentaba con el paso de los minutos.

Regrese a la habitación y revise el reloj, marcaba las nueve en punto, no era muy tarde, al parecer, se iba a hacer costumbre el que yo preparara los desayunos.

Baje lentamente, aún en pijama, y entre a la cocina, decidí preparar unos ligeros sándwiches y un poco de jugo de naranja. Estaba terminando de poner la mesa cuando unos fuertes brazos me abrazaron por detrás. El aroma de mi novio inundo mis sentidos, calmando mis incontrolables nervios y sacándome una sonrisa.

-Amor, es la segunda vez que duermo contigo y es la segunda vez que me despierto solo- me reclamó con un adorable puchero.

-¡Lo lamento! Pero en ambas ocasiones estoy de los nervios- me excuse mirando el suelo.

Edward tomo mi rostro entre sus manos y me obligo a mirarlo.

-Descuida, mi amor, dentro de poco, espero, despertaremos todos los días juntos- musito sonriente.

Se me atoro la respiración y mi corazón dio un vuelco. ¿Qué quería decir eso? ¡Hay mi Dios!

-¿Qué...?- comencé a preguntar, pero fui interrumpida.

-¡Buen día, familia!- grito Tayler.

Brinque en mi lugar y mire hacia donde estaba mi amigo, queriendo asesinarlo en ese momento por interrumpir.

-Hey, Tay- lo saludo Edward más sonriente que hace unos segundos.

-¡Hiciste el desayuno de nuevo, Bells!- siguió gritoneando el hombre lobo.

-Siéntate y cállate- le ordene con los dientes apretados.

Tayler se encongo ligeramente y se sentó obedientemente, guardando silencio en el proceso. Mi novio contuvo una carcajada y estaba dispuesto a decir una broma hacia Tayler, sin embargo, la mirada que le mande a él también lo hizo retractarse y sentase guardado silencio.

Lentamente, el resto bajo a la cocina y, en poco tiempo, la mitad de la comida había desaparecido, yo permanecí sentada al lado de Edward sin tocar la comida, el nudo en mi estómago no me permitía comer.

-¿No vas a comer?- me pregunto mi novio, preocupado.

-No tengo mucha hambre, tranquilo, estoy bien- lo calme un poco.

-¿Segura que te sientes bien?- inquirió con el ceño fruncido.

-Segura, mi amor- le dedique una sonrisa.

Edward me regreso la sonrisa con cierta vacilación. Al terminar, Elena, Stefan, Kath, Damon, Edward y yo nos dirigimos a la sala, el resto subió a sus habitaciones.

-¿Le avisaste a Esme que estas aquí?- pregunte preocupada.

-Descuida, la llamé ayer en la noche mientras te ponías la pijama- respondió mi novio.

-¡Oh! Bueno- musite encogiendo mis hombros.

Edward soltó una dulce carcajada y me abrazo en el sofá.

-¿Qué planean hacer hoy, muchachos?- cuestiono Elena.

-Nosotros aún no planeamos nada- respondió Kath.

-Pues, yo planeaba salir a cenar con la hermosa chica que tengo al lado- dijo Edward.

-¿En serio?- pregunte volviéndome hacia él.

-¿No quieres?- me regreso algo decepcionado.

-¡No!- me apresure a decir- Quiero decir, sí quiero pero ¿Esa es tu forma de pedirme una cita?- termine riéndome.

-¡Oh!- exclamo Edward avergonzado- Lo lamento, Bella ¿Quieres ir a cenar conmigo hoy por la noche?

Me reí un poco más fuerte.

-Creo haber dicho que sí hace unos segundos...- le respondí.

-Bien, porque será especial- murmuro mirándome intensamente.

Me sonroje y fije mi vista en la mesa, sin embargo, no me pasaron desapercibidas las miradas cómplices que se mandaron todos en la sala, claramente, excluyéndome. Los miré acusadoramente y ellos me sonrieron.

Bufé y me crucé de brazos. Yo sabía que ellos sabían algo y no querían decirme, la pregunta era: ¿Porqué?

"¡Tal vez vaya a pedirte matrimonio!" Exclamo una voz en mi interior. Al escucharla, una linda burbuja de felicidad se creo en mi mente, una imagen con Edward y yo casados, finalmente con hijos, como reyes de nuestro mundo. Mi mente creo algo realmente hermoso y no pude evitar que las esperanzas comenzarán a surgir, sacándome una enorme sonrisa.

-¡Bella!- grito Elena.

-¡¿Qué?!- exclame sobresaltada.

-Te perdiste...- explico Stefan.

-Lo siento- respondí sonrojada.

Todos rieron y comenzaron a bromear entre ellos, yo, en cambio, decidí sumergirme de nuevo en mis pensamientos y en mis alucinaciones. Cada imagen hecha por mi mente me ilusionaba más y más, de repente, tuve un enorme deseo de que todo eso fuera realidad, de tener un bello anillo en mi dedo, el cual, sea admirado por todos, inclusive tenía ganas de que la prensa se enterara y que armara un revuelo porque Bella Swan se iba a casar y con Edward Cullen... Edward Cullen, Bella Swan de Cullen, Bella Cullen. ¡Hay Santo Dios! ¡Como quería que eso se hiciera realidad! Desee que mi mente tuviera razón... Que mi novio me pidiera que nos casáramos y formar ese futuro tan hermoso que tanto quería.

Pase las siguientes dos horas en mi propio mundo, sin importarme absolutamente nada, solo deseando un hermoso futuro.

El sonido de un celular me saco se mis cursos y románticos pensamientos. Mire a mi novio, en espera de que contestara.

-Hola, Alice- saludó sonriente.

No escuche con claridad lo que dijo mi cuñada pero, poco a poco, la sonrisa de Edward cayó.

-¡¿Qué?!- exclamó casi aterrado.

Todos lo miramos preocupados.

-¿Qué paso?- pregunte con un movimiento de labios.

Me ignoró.

-Voy saliendo- cortó.

Se levantó precipitadamente de su lugar y nosotros con él.

-¿Qué pasa?- volví a preguntar.

-Tanya volvió...- respondió.

Abrí los ojos, jadee y me quede paralizada.

-¿Qué?- susurre casi con temor.

Mis hermanas gritaron alegres.

-¡Ya viene la diversión!- exclamó Kath.

Trate de sonreír, sin embargo, una punzada de terror me recorrió completa y el mal presentimiento se acentúo al límite de no permitirme respirar correctamente.

-Amor... ¿Estas bien?- me pregunto Edward preocupado.

Asentí ligeramente.

-¿Dónde esta?- susurre en voz muy baja.

-En mi casa...- respondió- Debo volver...

-Voy contigo- afirme.

Ambos subimos apresuradamente a mi habitación. Mi novio se colocó su ropa del día anterior y, pese a saber que teníamos prisa, mi orgullo y vanidad salió a flote, por lo que, con un rápido movimiento de mi mano me puse un blusón blanco, holgado, jeans entubados, zapatillas azules de diez centímetros y pulseras azules del mismo tono de las zapatillas, deje mi cabello suelto y no me maquille.

Cuando estuvimos listos salimos corriendo de la casa y tomamos rumbo a la casa Cullen, sin utilizar, sí quiera, el Volvo. El sentir el viento contra mi rostro y la libertad que me brindo el correr logro calmarme solo un poco. Sin embargo, el notar la casa Cullen entre los árboles, me volvió a poner nerviosa.

Al llegar, mi novio tomo mi mano y me detuvo.

-Bells, tranquila, amor, ¿Sí?- dijo mirándome fijamente.

-No voy a dañarla...- prometí- mucho...- agregue después.

Mi novio río ligeramente, se acercó y me beso intensamente, mis brazos se enrollaron en su cuello y una se mis manos aferró su nuca, manteniendo su rostro contra el mío, él, por otro lado, aferro mi cintura con una mano y la parte superior de mi espalda con la otra.

El miedo de perderlo nubló mi mente por un segundo, el mal presentimiento inundo mis sentidos y me apreté más contra él.

Nos separamos jadeando por aire pero sin soltar nuestro desesperado abrazo.

-Hay que entrar ya- musito Edward entrecortadamente.

-Claro- estuve de acuerdo.

Entramos a la casa y tomamos dirección a la sala. Ahí se encontraban todos, Alice y Rosalie con una notable expresión de incomodidad y molestia en sus rostros, Emmett se notaba muy serio, Jasper inescrutable y Carlisle y Esme, extrañados.

Cuando aparecimos en su campo de visión, todos sonrieron.

-¡Bella! ¡Gracias a Dios!- exclamó Alice.

-¡Que bueno que llegaste!- siguió Rose.

Salude a todos.

-Que bien que estés aquí- dijo Esme dulcemente.

-Sí, ya sabes... Vine por su alguna perra le mueve la cola a mi novio...- conteste con dobles intenciones- Debo cuidarlo...

Todos soltaron una enorme carcajada y Tanya me miro molesta, le sonreí inocentemente, di media vuelta y regrese junto con Edward.

-Bueno, nosotros vamos arriba a hacer... Cosas- informo Alice.

Esme y Carlisle asintieron de acuerdo, salimos corriendo hacia el piso de arriba, entonces, nos encerramos en el cuarto de Alice.

-Bella, pon ti escudo para que no nos escuchen- ordeno Rose.

-Bien- asentí.

Expandí mi escudo y rodee la habitación con el.

-Listo- dije.

-¡Dios! !La odio!- grito Alice.

-¡¿Porqué mierda esta aquí esa perra?!- siguió Rose.

-Chicas, tranquilas- murmuro Jasper.

-¿Ahora que? ¿Tendremos que aguantarla?- cuestiono Rosalie a nadie en específico.

-Creo que sí, Rose- respondió Alice.

-¡Bueno! ¡Yo lo siento por ustedes!- me reí.

Ellas golpearon mi pierna.

-Tu tienes suerte- murmuro Alice

Emmett estaba inusualmente callado y serio.

-Em... ¿Estas bien? Estas muy callado...- inquirí curiosa.

-Claro, solo... No se... Tengo un mal presentimiento de esto... Ella no esta aquí solo por que sí...- comento.

-Eso es verdad... Siento lo mismo...- murmure.

-¿Qué podría querer?- pregunto Alice.

Nadie tenía respuesta a eso, por lo que, guardamos silencio todos, pensando que era lo que había hecho volver a Tanya, mi mente quería sacar una respuesta, la más lógica, pero no se lo permití, no quería pensar en ella.

Pasamos el resto de la tarde en la habitación de Alice, hablamos demasiado y de todo, acordamos que irían a mi casa por la noche, mientras Edward y yo salíamos a cenar.

Cuando dieron las cinco de la tarde, me despedí de todos, ya que debía ir a arreglarme para la cena.

Llegue a mi casa en poco tiempo y subí rápidamente. Saque todos mis vestidos y los extendí en mi cama.

-Hermanita- saludo Elena desde la puerta.

-¡Hey!- exclame- Pasen.

Entraron Elena y Kath y se sentaron en mi cama.

-Pensamos que necesitarías ayuda, después de todo, hoy será especial- anuncio Kath.

La mire extrañada.

-¡Bien! Desde la mañana todos han estado muy extraños... ¿Qué pasa?- inquirí cruzando los brazos.

Ellas sonrieron.

-No comas ansias, hermana, ya te enterarás...- dijo Elena.

Bufe.

-No me gusta no saber las cosas- murmure.

-Lo sabemos, pero Edward te lo dirá pronto, muy pronto- me consoló Kath.

-¿Qué tan pronto?- pregunte.

-Demasiado pronto- contesto Elena.

Sonreí ampliamente.

Mis hermanas me ayudaron a escoger el vestido, peinarme y maquillarme. Mis ilusiones estaban flotando a mil, no paraba de imaginarme el momento en que lo haría y como sería. Tardamos cerca de dos horas entre el maquillaje y el peinado, una hora antes habían llegado los Cullen y charlaban animadamente con mis primas y Fanny.

Faltaban cerca de cinco minutos para que Edward llegara por mi cuando mi celular sonó, lo tomé y abrí el mensaje, era de Edward.

"Lo de hoy se cancela.

Edward"

Decía el mensaje. ¿Qué?

"¿Paso algo? ¿Todo bien?

Bella"

Respondí confundida y sorprendida.

-¿Qué paso?- pregunto Elena, al ver mi expresión.

-Edward cancelo lo de hoy...- murmure.

-¡¿Qué?!- gritaron ambas.

Kath tomo mi celular y ambas se apretujaron para leer el mensaje.

-No puede ser...- murmuro Kath.

Tome mi teléfono de regreso. Entonces sonó.

"Nada de importancia.

Edward"

Suspire y deje el teléfono a un lado.

-No importa, voy a... Quitarme todo esto- sonreí, tratando de ocultar la enorme decepción que me invadió.

-Tranquila, seguro habrá una explicación...- me consoló Elena.

Asentí mirando al suelo, ambas salieron y yo suspire, comencé a deshacer el peinado y a quitar el maquillaje, cuando termine, me puse mi pijama. No quería llorar, era una estupidez llorar por algo así... Quiero decir, tal vez no era ese día... Decidí bajar con el resto y los Cullen... ¡Un momento! ¡Los Cullen! ¿Y sí Edward quería sorprenderme o algo?

Sonreí ampliamente y baje casi brincando las escaleras. Al llegar a la sala, vi que Edward no estaba ahí, fruncí el ceño un poco.

-¿Dónde esta Edward?- pregunte.

Todos me miraron sorprendidos.

-Bella, ¿No iban a salir juntos? ¿Porqué estas en pijama?- soltó Alice.

-No, Edward me mando un mensaje, cancelo lo de hoy...- informe.

Eso quería decir que ellos tampoco sabían nada.

-¡¿Qué?!- gritaron todos, y todos, eran todos.

Los mire extrañada.

-¿Dónde esta Edward?- volví a preguntar.

-Se quedo en casa, iba a arreglarse para la cita, esta con Tanya, ella no quise venir...- explico Rose.

Estaba confundida, ¿Edward se había quedado a arreglarse? Con... ¿Con Tanya? ¡¿Qué mierda...?!

-¿Qué...?- comencé a preguntar.

-Espera...- me interrumpió Rose- Iré a verlo, tal vez necesite algo...

Sin decir más, Rosalie salió volando por la puerta seguida de Emmett, Jasper y Alice.

-Lo lamentamos, chicos, creo que también iremos, esto es muy extraño- dijo Carlisle.

-Lo sentimos muchachos- se disculpó Esme.

Ambos salieron y todos nos quedamos en silencio, las lágrimas se aglomeraron en mis ojos y trate de controlarlas, no quería desconfiar de Edward después de tres años juntos... No quería pero...

-Bells, tranquila, pequeña- comenzó Stefan.

No quise escucharlo, ni a él ni a nadie, no quería saber nada. Corrí a mi habitación y cerré la puerta con seguro, me tire a mi cama y, entonces, no pude contener las lágrimas, ¿Qué rayos pasaba? ¿Porqué Edward hacia esto? Mi mal presentimiento se acentuó a límites insospechados, ahogue los sollozos en mi almohada. No quería pensar en nada, quise bloquear mi mente y olvidar esa desazón que me inundaba totalmente.

Cerré mis ojos, tratando de dormir, minutos después, me sumergí en un profundo sueño lleno de inquietud, con la extraña sensación de ser observada todo el tiempo.


HOLAAAAA! Como están mis queridos lectores?! Pues como verán! Hoy me regresaron mi IPod y termine el capítulo hoy mismo! :D Las quiero mucho! Ahora juro que tratare de actualizar pronto! Tendré que seguir en mi compu! Y haré lo posible para actualizar antes de un mes! Los adoro mis chicos! Gracias por seguir aquí! Oh! Por cierto! Ya tengo la película de Amanecer Parte 2! aaaaaaah! Emocionence conmigo! Jajaja! Quiero agradecer a Annie-PLL por estar conmigo y acompañarme en mi locura de no escritura! Te quiero amiga! Dejen sus comentarios que me animaran muchisimo! :D Bueno! Nos leemos en el siguiente capítulo! Los quiero! :D

Alexa Swan de Cullen*