Disclaimer: Los personajes no son míos, son de la maravillosa S.M! Solo la trama es mía y espero la disfruten! :D
Capítulo 6: A hole in my chest.
Bella POV.
Una semana... ¡Una maldita semana! Llevaba una semana sin saber nada de Edward, ni una llamada, ni un texto... ¡Nada! Sí yo lo llamaba, me colgaba y sí le mandaba un mensaje, no contestaba.
La situación me entristecía demasiado pero me molestaba más, ¿Qué pasaba? No entendía nada, Alice y Rose habían venido a la casa dos días después alegando que Edward no se encontraba bien, que no quería hablar con nadie, se la pasaba encerrado en su habitación... Eso me preocupo y desde ese día había intentado comunicarme con él. Al ver que Edward no quería responder mis llamadas, Alice había sugerido que fuera a su casa, pero no lo haría, sí él no quería verme no lo iba a agobiar. Me sentía... Enferma, esa era la palabra, sentía que todo se estaba acabando poco a poco y me dolía en exceso, no quería que terminara, no quería alejarme se Edward... No podía, ya era demasiado tarde para mí...
-Bells...- me llamo Mel.
Seque las lágrimas que habían comenzado a salir y levanté la mirada.
-¿Sí?- trate de que mi voz sonara bien, pero no engañe a mi prima.
-¡Oh, Bells!- exclamo y corrió a abrazarme.
Me eche a llorar desconsoladamente en su hombro.
-No sé qué pasa... No lo entiendo...- musite entrecortadamente.
-Lo sé, linda, pero tranquila... Ya encontraremos la forma de solucionar esto- me consoló mi prima.
Me separe de ella, tenía que ser fuerte. Limpie las lágrimas con el dorso de mi mano y suspire.
-Vamos a desayunar ¿Te parece?- sugirió Melany.
-No tengo mucha hambre, en realidad...- dude.
-¡De eso nada! ¡Eres artista y debes estar bien para soportar el ritmo!- exclamó- No me hagas llamar a Kath...- amenazó.
Suspire de nuevo, Kath me iba a regañar...
-Bien...- musite con desgana.
Mi prima me tomo de la mano y me jalo hasta la cocina, donde estaban todos.
-¡Hey, Bells!- saludo Tayler.
-Hey- susurre desanimada.
-Bells- me llamó Damon.
-¿Qué?- pregunte.
-¿Qué te parece un juego de Volibol al terminar?- sugirió.
Por un instante la emoción me recorrió y él lo notó, ya que sonrió.
-Me gusta mucho esa idea...- acepte.
Todos sonrieron y Kath dejo un plato de fruta frente a mí.
-Gracias...- susurre.
Mi hermana me sonrió, desayunamos en un cómodo silencio durante unos cuantos minutos.
-¿Como estas, Bells?- cuestionó Stefan.
Suspire, no quería que se preocuparan por mí.
-Bien...- murmure.
Kath frunció el ceño.
-Bella...-comenzó.
-Kath... No... Estoy bien ¿Sí? No tienen que preocuparse- musite.
Mi hermana suspiro pero guardo silencio, yo sabía que ella quería ayudarme pero no quería ayuda, no quería que ellos la pasaran mal por mi culpa ni que se preocuparan.
Terminamos de desayunar en silencio, nadie más hablo después de lo dicho.
-¡Hey, Bells! ¡Andando! ¿Lista para perder?- exclamo Damon con emoción.
Me reí de buena gana.
-¡Sí, claro! ¡Veamos quien sale peor parado!- musite burlona.
Corrí a mi cuarto y de forma rápida me puse unos shorts blancos y una blusa negra con tirantes, ceñida al cuerpo y lisa, mis converse negras y recogí mi cabello en una coleta alta. Baje brincando los escalones con emoción, hacía tiempo que no tenía un buen partido.
En el patio, ya se encontraban todos, esperando por mí, con la red puesta. No era que tuviéramos una red en realidad, hicieron todo el campo de Volibol con magia y en cuestión de segundos.
-¡Formemos equipos!- exclamo Fanny.
-¿Quiénes son los capitanes?- inquirió Mel.
-Opino que uno sea Damon, ya que él sugirió el juego- sugirió Andrea.
-Y yo digo que la otra capitana sea Bella, ya que tratamos de animarla...- siguió Stefan.
-Vaya, gracias...- susurre con sarcasmo.
-Entonces...- comenzó Damon, ignorándome.- ¡A elegir!
Suspire, mis amigos trataban con tantas ganas de hacerme sentir bien que sonreí y decidí que yo también pondría de mi parte, por lo que sonreí.
-¡Yo empiezo!- grite con emoción- Elijo a... ¡Kath!
Damon hizo una mueca, sabía que él quería escoger a mi hermana mayor, le sonreí de forma inocente.
-Yo quiero a...- lo pensó un segundo- Elena.
¡Mierda! Elena era buena, Damon tenía su jugada... Entonces yo haría la mía.
-Yo escojo a Stefan- musite sonriente.
Damon frunció el ceño.
-Bien, yo elijo a Andrea- dijo.
Suspire aliviada, no había elegido a Mel, ella era excelente gracias a su excelente capacidad de bailarina.
-¡Yo quiero a Mel!- grite precipitadamente.
-¡Mierda!- exclamó Damon.
-¡Ja!- me burle.
-Aun así, me toca Fanny...- dijo presuntuoso.
Pare con mi emoción de inmediato, Fanny también era muy buena...
-Bueno, ya con los equipos... ¡Empecemos!- exclame.
El equipo de Damon se ubicó en un lado de la cancha y nosotros en el otro.
-¡Esperen!- grito Stefan, antes de que iniciáramos.
-¿Qué pasa?- inquirió Fanny.
-Hay que hacer más interesante esto, ¿No?- sugirió.
-¿Qué tienes en mente?- preguntó Damon con una sonrisa.
-Quien pierda debe caminar por todo Forks en traje de baño, con paparatzis y todo...- musitó.
-Es una buena idea, a mí me agrada- dijo Damon.
Todos aceptamos con gusto, era una idea algo aterradora pero estábamos seguros, si no ganábamos al menos nos quedaba el saber que sería juntos.
-¡Tengo otra idea!- exclamó Fanny.
Todos la miramos intrigados.
-Quien deje caer el balón o no llegue a golpearlo va a salir del juego y, al final, quedaran los dos y que esos dos sean quienes condenen a su equipo...- explicó mi rubia amiga.
Lo consideramos unos segundos, era una idea interesante...
-Acepto- musite.
Mi equipo me siguió y lo mismo el de Damon.
-¡Empecemos!- exclamó Kath.
Nos pusimos en nuestras posiciones, Stefan tomó el balón, lo botó varias veces y entonces lo golpeó, iniciando, oficialmente, el partido. El balón voló por sobre la red
y se dirigió a Fanny, ella golpeó el balón ligeramente y lo mandó hacia Elena, quien se lo pasó a Damon y él lo mando de nuestro lado, Stefan corrió y lo golpeó fuertemente, mandando el balón hacia el lado contrario, ahí lo recibió Andrea, e imitando a Stefan, lo mandó a nuestro lado de un solo golpe, directo hacia mí, cuando el balón llegó a mi posición, lo golpee y se lo pase a Kath, que estaba junto a mí, ella se lo mandó a Mel y mi prima lo pasó al lado contrario. El partido transcurrió de esa forma por varios minutos, nosotros golpeábamos y pasábamos el balón tan fuertemente que para un humano sería imposible seguir su trayectoria. Después de varios, salió Elena, quien se distrajo con su novio solo un segundo y eso basto para sacarla, a ella le siguió Stefan, él, lógicamente, había dejado caer el balón a propósito para poder reunirse con Elena, después salió Kath, dejándonos a Mel y a mi solas. Afortunadamente, unos minutos después, salió Andrea, emparejando el partido, éramos Damon con Fanny y Mel conmigo, duramos casi treinta minutos más jugando, llevábamos casi una hora y media jugando y apenas teníamos cuatro punto cada equipo. Era nuestro turno de sacar, camine con el balón en mi mano fuera de la cancha, lo boté varias veces contra el suelo, lo avente hacia arriba y lo golpee con fuerza, mandándolo de una hacia Damon y Fanny, mi amiga se lanzó hacia el balón y lo regresó hacia nosotros, Melany lo recibió y me lo pasó, yo rematé hacia ellos, el balón estaba a punto de caer al suelo pero Damon lo salvó, Fanny lo golpeó con demasiada fuerza, mi prima corrió por el y trató de salvarlo pero fue demasiado tarde, el balón cayó al suelo a escasos metros de Mel.
Suspire con fuerza, ayude a Mel a levantarse y Damon con Fanny celebraron su anotación.
-Lo lamento- dijo Mel.
-Descuida, sacare a alguno en muy poco tiempo- respondí con una sonrisa.
Mi prima me regresó la sonrisa y salió de la cancha, mire a Damon y a Fanny y les indique que estaba lista, ellos asintieron en respuesta. Damon sacó, pasándole el balón a Fanny, ella lo mandó con fuerza a unos metros lejos de mí, corrí rápidamente y se los devolví, esta vez, Fanny fue quien salvó el balón en el último minuto. Damon la ayudó y lo mando hacia mí con poca fuerza, corrí cerca de la red y lo volví a mandar hacia ellos por el centro, mi amiga corrió para alcanzar el balón pero no lo logró, este rebotó dentro de la cancha y después salió rodando.
-¡Sí!- exclame sonriendo.
Fanny se levantó, le dedicó un encogimiento de hombros a Damon y salió de la cancha. Mi cuñado corrió por el balón y me lo pasó por debajo de la red, lo tome y me dirigí fuera de la cancha, me prepare y lo lance hacia él, ahora éramos uno contra uno, Damon corrió por el balón y me lo regresó directo a mí, solo necesite saltar un poco y golpearlo con fuerza para mandarlo hacia mi cuñado. Nos disputamos unos cuantos minutos, entonces, Damon lo golpeó suavemente y yo corrí hacia la red, donde tome el balón y remate, Damon trató de salvarlo pero fue inútil, el balón cayó a unos centímetros de él, finalizando el juego y dejando el marcador seis a ocho, favor de mi equipo.
-¡Gane!- grite con emoción.
Mi equipo se reunió conmigo a la mitad de la cancha y celebramos unos minutos.
-¡Creo que van a tener que preparar sus trajes de baño!- exclamó Mel.
La emoción paso y todos entraron a la casa, menos yo, me senté al lado de la piscina que teníamos y me dispuse a pensar.
-Bells...- me llamó Damon.
Me volví hacia él.
-¿Qué?- pregunte.
-Ven- pidió.
Me levante lentamente de donde me encontraba y camine hacia él. Damon tomó el balón y comenzó a lanzármelo por arriba de la red, lo alcance y se lo lance a él de vuelta.
-¿Cómo te sientes?- cuestionó.
Supe de inmediato a lo que se refería.
-Bien...- susurre.
-No me mientas, Bella- dijo.
El balón se desvió y tuve que correr para golpearlo, agradecí internamente la intervención, alcance el balón y lo golpee de vuelta.
-Me siento confundida- respondí con la respiración entrecortada.
-¿Por qué?- inquirió Damon.
-Pues... No sé porque está pasando todo esto... No logro entenderlo...- golpee el balón con más fuerza.
Damon corrió para alcanzarlo y me lo regresó.
-¿Has hablado con él?- preguntó
-¡No! ¡Se niega a responder mis llamadas o mis mensajes!- volví a golpear el balón con fuerza.
Mi cuñado apenas pudo alcanzarlo.
-¿Por qué no vas a verlo?- quiso saber.
-No quiero agobiarlo ni verme muy desesperada...- explique.
-Pero estás desesperada- aclaró Damon.
Golpee el balón de nuevo con fuerza.
-¡Damon no estas ayudando!- espete.
-¡Lo lamento!- exclamó- Es solo que no entiendo, si te sientes tan mal ¿Por qué no lo buscas?
Suspire y deje el balón de lado, volví a la piscina con Damon detrás de mí.
-No quiero agobiarlo...- volví a decir mientras me sentaba.
-¿Segura que es solo porque no quieres agobiarlo?- inquirió.
-¿Qué? Segura- respondí un tanto confundida.
-No lo creo...- respondió- Creo que también influye mucho tu orgullo...
-¿Mi orgullo?- cuestione extrañada.
-Sí, del tipo: "Él no me busca, yo no lo busco"- explicó- Tú sabes, el que Kath usa en muchas ocasiones...
Lo considere unos segundos, Damon tenía razón en algo y eso era que yo no quería buscarlo antes, no quería rogarle cuando quien me había hecho daño había sido él, por mucho que a mí me estuviera doliendo la situación no quería ser yo la que hablara primero... Pero... ¿Estaba siendo orgullosa? No lo creí así, yo lo había estado buscando toda la semana y él se negaba a hablar conmigo... Entonces era él, no yo, después de mostrar tanto interés, quería que fuera él quien demostrara que le importaba la relación buscándome, cosa que no había pasado... ¿Era acaso que ya no le importaba nuestra relación? Pensar en eso causo un fuerte dolor en mi pecho, no quería pensar en eso...
-Yo...- comencé- Lo he buscado toda la semana y él se ha negado, yo he demostrado interés en nuestra relación y él no, no quiero ser yo quien haga todo, si lo busco en su casa sería demasiado... Creo que llegó el momento de que él se interese, aunque sea un poco, en lo que está pasando, yo no lo entiendo, no sé porque canceló la cita de la semana pasada, no sé porque me ignora... No sé nada, siento que lo que tenemos se está cayendo pero no por mí... Por él...- en ese punto las lágrimas salían sin control de mis ojos- Yo no quiero que termine, Damon, no quiero, pero... Si a él no le importa la relación... ¿Qué puedo hacer yo? Dime...
Damon me abrazó fuertemente.
-Entiendo... Pero Bells, no pueden pasarse toda la vida así, ustedes tendrán que hablar en algún momento, mañana es lunes- recordó- Comienzan de nuevo las grabaciones y ¿Qué van a hacer? ¿Evitarse? Ustedes son los protagonistas, no pueden solo hacer eso, tienen que resolverlo...- aconsejó.
-¿Cómo?- pregunte- ¿Cómo si él no quiere?
-Entonces hazlo tu...- respondió- Yo he aprendido, con tu hermana, que el orgullo mata las relaciones, el orgullo no vale la pena si por su culpa pierdes a quien amas...
Procese lentamente lo que había dicho, y tenía razón, ¿Cuánto podía valer mi orgullo si Edward ya no estaba conmigo? Lógicamente nada...
-Tienes razón...- acordé- Mañana hablare con él, no estoy dispuesta a perderlo ahora que lo encontré.
Damon me sonrió.
-Así se habla, Bells- dijo.
Lo abrace.
-Gracias, Damon, eres el mejor...- susurre.
-Cuando quieras, pequeña demonio- respondió entre risas.
Me reí con él.
-¿Se supone que debo estar celosa?- llegó Kath en ese momento.
Me separe de Damon y la mire, fingiendo estar asqueada.
-¡Dios! ¡No! ¡¿Yo con él?! ¡Tengo mejores gustos!- exclame
Mi hermana río sonoramente y Damon se hizo el ofendido.
-¿Qué? ¡Estoy guapo!- gritó.
Me reí a carcajadas, después me levante.
-Bueno, chicos, voy a mi habitación...- suspire.
Ellos se despidieron de mí con la promesa de acordar la fecha para cumplir la apuesta. Al llegar a mi habitación, lo primero que hice fue darme un baño, pase los siguientes treinta minutos debajo de la regadera, tratando de no pensar en nada, pero, claro, siendo yo una cantante, lentamente una melodía se fue creando en mi mente y, poco después, salió la letra. Al salir, me vestí rápidamente con mi pijama, corrí a mi escritorio, tome una pluma y una libreta y comencé a escribir la canción, después trate de darle un tono cantando varias veces el coro, hasta que lo encontré, camine a mi piano y comencé a tocar.
-La noche huele a ausencia, la casa está muy fría, un mal presentimiento me dobla las rodillas... Te buscó en el espacio, de mi angustiada prisa, y solo encuentro rasgos de tu indudable huida... ¿A dónde vas? ¿Por qué te vas? ¿Por qué dejaste un gesto de ti en cada esquina? Si te llevaste tanto en solamente un día, no te costaba nada cargar con tus manías... Se te olvido el aroma y el eco de tu risa, se te olvido llevarme pedazo de mi vida...(1) - cante y me detuve un poco, sin saber bien como seguir.
La canción me agradaba pero necesitaba más que el piano, debía pedirle ayuda a Emmett después... Suspire, ya tenía la letra y la tonada pero no quería seguir cantando algo que me deprimía en sobremanera. Mire el reloj, apenas eran las cuatro de la tarde y ya no tenía nada más que hacer...
Básicamente, el resto del día la pase pensando cual sería la mejor manera de acercarme a Edward, no sabía por qué le daba tantas vueltas al asunto, quiero decir, solo debía acercarme y hablarle ¿No? ¿Por qué solo pensar en hacer eso provocaba que mi estómago se contrajera de nervios? No pude dormir bien esa noche, mi mente creaba diversos escenarios de Edward y yo hablando y en todos, o la mayoría, las cosas terminaban mal.
Quería que mi mente dejara de recrear esos escenarios tan deprimentes, pero no podía dejar de pensar en eso, tenía tanto miedo... Finalmente, cerca de las tres de la mañana me logre sumir en un sueño inquieto.
El sonido de mi alarma me despertó unas cuantas horas después, me desperece en mi cama y apague la alarma, acto seguido, me metí a la ducha y trate de relajarme, mi estrés había aumentado considerablemente. Cuando el agua comenzó a enfriarse entendí que era momento de salir, me puse un pants cualquiera, recogí mi cabello en una coleta y baje a desayunar con mi celular en la mano.
Me sorprendió ver a todos ya desayunando.
-¡Hey! ¿Qué hacen despiertos tan temprano?- pregunte luego de saludar.
-¿No podemos solo despertar temprano?- inquirió Tayler.
Lo mire con una ceja alzada, dándole a entender que no.
-Pues sí, solo nos levantamos temprano, ¿Es tan raro eso?- siguió Stefan.
Me volví hacía él y lo mire con la misma expresión que a Tayler.
-¡Bien! ¡Queremos ir con ustedes al set!- exclamó Damon.
Todos lo miraron furiosamente, como si hubiera delatado un asesinato.
-¿Por qué?- pregunte.
-Pues... Nunca hemos estado en un set y queremos ver como graban y eso...- respondió Tayler, nervioso.
-¿Y todas las veces que nos han acompañado?- cuestione algo molesta.
-Solo queremos ir hoy, Bella, tranquila- - musitó Stefan.
-Claro- murmure, no les creía ni una palabra pero lo deje pasar.
Me senté y comencé a picar la fruta que había frente de mí.
-¿No tienes hambre?- observó Andrea.
-No mucha...- respondí.
-Come algo, aunque sea poco- me pidió Fanny, preocupada.
Simplemente asentí y comencé a comer. Cuando acabamos nos dirigimos a nuestros autos, Elena se fue con Stefan en su Audi, Kath con Damon en su Mercedes, las gemelas se fueron con Tayler en el BMW de Melany y, finalmente, Fanny y yo nos fuimos en mi Ferrari.
La plática con Fanny fue muy amena, lo que me gustaba mucho de ella era que comprendía que no quería hablar de lo que estaba pasando con Edward y no lo mencionaba, por lo que, platicamos de varias cosas hasta que llegamos. Estacione el auto y ambas bajamos, saludamos a los guardias y la guie al set.
-Bueno... Te presento mi segundo hogar- musite bromista.
Mi amiga río.
-Cierto, pasas más tiempo aquí que en la casa- comentó sonriendo.
Nos encaminamos a mi camerino, allí ya se encontraban mis estilistas y los chicos de vestuario.
-¡Hola!- los salude sonriente.
-¡Bella!- exclamaron Nidia y Nuria.
-¡Los extrañe mucho!- grite.
Todos rieron y me mandaron a sentarme para que comenzaran a arreglarme.
-¡Por cierto! Ella es Fanny Brewster es una de mis mejores amigas- presente.
Todos la saludaron y le prepararon una silla. Entonces comenzaron con su magia, Támara y Lucio se encargaban del peinado, Antonio y Alex del vestuario y Nidia, Nuria y Jessy del maquillaje.
Tardaron cerca de una hora en terminar de arreglarme, al final, mi cabello estaba totalmente rizado, mi maquillaje demasiado... Muerto y llevaba puesto un vestido blanco y suelto.
-¡Excelente!- exclame- Parezco un cadáver...
Fanny soltó unas risitas.
-Sí, así nos indicaron...- informó Támara.
-Después de todo, se supone que estás muerta- terminó Alex.
-Que lindos- murmure con sarcasmo.
Todos se rieron, en ese momento, alguien toco la puerta de mi camerino.
-Adelante- dije.
Un chico de backstage se asomó.
-Bella, te necesitan ahora- informó.
-Ya voy, gracias- respondí- Bueno, el deber me llama...
-¡Mátalos de la impresión, cariño!- me gritó Lucio.
Solté una carcajada y jale a Fanny conmigo.
-Ahora veras como se hacen las escenas- musite- ¿En serio nunca has estado en un set?
-De películas no, solo en mi set del programa, pero nunca he visto eso de las pantallas verdes y las cuerdas...- respondió mi amiga.
Me reí un poco y ella conmigo, comenzamos a hablar de todos los efectos especiales que íbamos a usar en esta película, entonces, lo vi... Vi a Edward, a mi novio, y a Tanya colgada de él, pare en seco y Fanny se detuvo conmigo.
-¿Qué?- preguntó.
Cuando no le respondí, siguió mi mirada y abrió la boca cuando los vio.
-Bella...- murmuró.
-Déjalo...- la interrumpí- Hablare con él después.
Seguimos caminando y llegamos hasta los Cullen.
-Hey, chicos- los salude.
Me regresaron el saludo menos Edward, él me miro con indiferencia y siguió hablando con Tanya, sus hermanos me miraron con disculpa, yo aparte la mirada, no necesitaba su lastima.
-¡Chicos!- nos llamó el director- ¡Vamos a comenzar!
Todos nos juntamos para escuchar al director, busque a Edward con la mirada pero no lo encontré, por lo que, me quede cerca de mis hermanas.
-¡Vamos a grabar cuando Bella renace! ¡Ya todos saben que hacer!- exclamó.
Todos se fueron a sus posiciones.
-Bella- me llamó el director, acercándose a mí- Quiero que te recuestes en esa cama y no hagas nada, nosotros nos encargaremos de todo, y cuando Edward te llame abres los ojos.
Suspire, era la escena más fácil que había tenido.
-Bien- dije.
Me acerque a la cama, me recosté y cerré los ojos, tenía que aparentar que estaba muerta, así que, trate de respirar más lento para que no se viera mucho el movimiento. A mi lado, se escuchaban sollozos y una plática, alguien tomo mi mano y, por la forma en que reacciono mi corazón, supe que era Edward, pasaron unos cuantos minutos y, entonces, todos soltaron gritos de sorpresa.
-¿Bella?- preguntó Edward con voz temblorosa.
Tome una profunda respiración y abrí los ojos.
-¡Bella!- gritó Edward y me abrazó- ¡Amor! ¡Estás aquí!
Tosí un poco y le regrese el abrazo.
-Estoy aquí- respondí confundida- ¿Qué paso?
-Daniel casi te mata…- contestó Kath confundida.
Elena aun no salía de su supuesto asombro.
-¿No lo recuerdas?- mi miró fijamente Edward, en ese momento sus ojos volvieron a ser cálidos.
-No- negué saliendo de mi aturdimiento- ¿Qué paso con Daniel?
-Tuvimos que acabar con él…- informó Kath.
Asentí rápidamente, aparentando no querer pensar mucho en eso, después fije mi vista en Elena.
-¿Kate?- la llame por su personaje.
Ella fijó sus ojos en los míos.
-¿No vas a abrazarme? ¡Vamos! ¡No me obligues a pararme!- bromee improvisando.
Ella sonrió a medias y corrió con lágrimas en los ojos, sus brazos me envolvieron y comenzó a sollozar. Nos quedamos un rato así.
-¡Corte!- grito el director- ¡Se queda!
Elena y yo nos separamos y sonreímos, me gire para hablarle a Edward pero él ya no estaba a mi lado, se encontraba abrazado a Tanya, ¡Bien! ¡Eso era todo! ¡Hablaría con él al terminar de grabar!
Solté un bufido y me pare junto a mis hermanas.
-Tranquila, Bells- dijo Elena.
Suspire y mis hombros se hundieron.
-No sé si debo estar enojada o… Decepcionada de él- comente en voz alta, sabía que me escucharía.
Funciono, Edward me miro por un segundo y creí ver dolor en sus ojos, pero rápidamente la indiferencia volvió a ellos, baje mi mirada.
El tiempo paso lentamente, grabamos cerca de tres escenas, cada una la repetimos casi cinco veces o más. Mi mente era un remolino, cada vez estaba más confundida, Edward fuera de las escenas me ignoraba totalmente pero… En ellas… Era… El mismo, era aquel chico que tanto amaba, en una de las escenas, teníamos que decirnos cuando nos amábamos y besarnos y, juro, que en sus ojos vi amor, dolor, indecisión, confusión… Y cuando nos besamos, tomo mi rostro delicadamente entre sus manos y poso sus labios contra los míos con amor y ternura, prolongo el beso más de lo que debía ser y, cuando se separó, lo hizo con lentitud, como si no quisiera… No sabía que le pasaba y ahí mi decisión de hablar con él se hizo más fuerte.
Cuando finalmente terminamos de grabar todo lo necesario para ese día, los nervios empezaron a aflorar en mí y mi decisión flaqueo un poco.
-¡Vamos, Bella!- me apremió Damon- ¡Debes hacerlo!
-Yo…-dude- La verdad es que… No estoy segura de poder…
-¡No! ¡Ahora es el mejor momento!- exclamó Stefan
Las chicas se encontraban en los camerinos, poniéndose ropa más cómoda, yo lo había hecho rápidamente justo después de grabar.
-¡Mejor mañana!- propuse.
Di media vuelta y trate de escapar, pero ambos hermanos me tomaron por la cintura.
-No, no vas a escapar- dijeron a la par.
-¡Edward!- le llamó Damon
-¡Damon!- le grite exaltada.
Edward se acercó a nosotros y yo rogaba en mi interior poder desaparecer.
-¿Qué pasa?- preguntó.
En ese instante se formó un incómodo silencio, yo me negaba rotundamente a levantar la vista del suelo o a hablar.
-¡Bella quiere decirte algo!- exclamó Stefan empujándome con fuerza hacia Edward.
Frene antes de chocar contra su pecho.
-¡Stefan!- musite con los dientes apretados.
Casi de inmediato ellos se fueron y nos dejaron solos, sin embargo, yo no lo mire a los ojos.
-¿Qué pasa, Bella?- preguntó después de varios minutos en silencio, me habló con una voz tan fría que levante la mirada.
Contemple sus ojos tan fríos como la nieve y suspire.
-Solo… Quiero saber que pasa- dije en voz baja.
-¿Qué pasa con qué?- preguntó como si nada.
Lo mire fijamente y el enojo comenzó a surgir.
-Cancelaste lo del viernes, en toda la semana no supe nada de ti, te llame, te mande mensajes, Alice me dijo que estabas mal y… ¿Ahora eres amigo de Tanya? No me mientas, Edward, dime que ocurre- fui directo al grano.
-¡No pasa nada, Bella! ¡Nada!- me gritó.
Me quede en shock por unos segundos, él nunca me había gritado antes.
-¿Ahora me gritas?- pregunte dolida.
-Escucha, estoy harto de que todo mundo este hostigándome todo el tiempo, no me pasa nada y Tanya está siendo una buena amiga, no como tú y se supone que eres mi novia- me echo en cara.
Abrí la boca, sorprendida pero, rápidamente el dolor que sentí se convirtió en furia.
-¡Bien! ¿Quieres a Tanya? ¡Pues lárgate con ella! ¡Ve a que siga siendo una "buena amiga"!- grite furiosa.
No espere contestación de su parte, di media vuelta y salí del set, afuera, se encontraban Stefan y Damon, ambos me miraron expectantes, les dirigí una furiosa mirada y subí a mi auto, arranque sin importarme absolutamente nada, solo quería ir a mi casa y tirarme en mi cama.
Cuando llegue, subí a mi habitación y cerré la puerta de un tirón, me tire en mi cama y ahí pase la mayor parte de la tarde, sin hacer nada, ni siquiera pensar, no quería mortificarme más. Mi familia llego poco tiempo después, tocaron la puerta uno por uno, tratando de hablar conmigo, pero rechace a todos, no quería hablar con nadie de lo ocurrido con Edward.
Cerca de las seis de la tarde, mi celular sonó, anunciado un texto, lo tome con desgana y abrí el mensaje. Me lleve una buena sorpresa al ver de quien era y lo que decía.
"Bella, hay que hablar, lamento lo de hoy, no era eso lo que quería decir. Por favor, hay que vernos, hoy a las seis en punto, en tu casa.
Lo lamento mucho.
Edward"
No supe que responder al instante, aún estaba enfadada por cómo me había tratado en el set, sin embargo, era un buen comienzo de su parte, al menos se estaba disculpando.
"De acuerdo, te espero fuera.
Bella"
Eso fue lo único que respondí, rápidamente me levante de mi cama y me arregle lo mejor que pude, no me puse otra ropa solo me quede con el pants que me había puerto ese día en la mañana, simplemente cepille mi cabello.
A las seis en punto, salí de mi habitación casi sonriendo, tal vez todo se iba a arreglar al fin. Salí de mi casa y me adentre un poco en el bosque, entonces lo vi, parado junto a un enorme árbol, me acerque a él.
-Hey- saludó.
-Hey- regrese.
Lo mire fijamente por unos segundos.
-Escucha, Bella, no era mi intención tratarte como lo hice hoy, fue muy maleducado de mi parte y lo siento…- se disculpó.
-Solo fue la comparación con Tanya…- susurre.
-También lamento eso…- agregó.
-Descuida, estabas molesto, eso puede pasar…- dije- ¿Te puedo hacer una pregunta?
-Claro- respondió casi con desgana.
-¿Por qué estabas con Tanya?- inquirí curiosa.
-¿No puedo estar con ella?- se sobresaltó.
-¡No! ¡No quise decir eso!- me apresure a añadir- Es solo que hace una semana hablabas de lo mal que te caía y ahora…- no termine la frase.
-¿Esta mal eso? ¿Sabes qué? ¡Estoy harto de que todos me digan que hacer!- me gritó.
-¡No te estoy diciendo que hacer! ¡Solo quiero saber que paso! ¡Edward, te amo! ¡Me preocupo por ti! ¡Mierda! ¡Soy tu novia!- exclamé algo alterada pero más confundida por sus reacciones.
-¡Pues tal vez eso deba cambiar!- espetó de regreso.
Mi corazón se paralizó por un instante.
-¿Qué?- susurre en shock.
No, no, ¡No! ¡Esto no podía estar pasando! ¡No!
-¡Eso, Bella! ¡Estoy harto de todos tus celos!- gritó.
-¡¿Qué celos, Edward?! ¡Mierda! ¡Solo te pregunte!- le grite cuando salí de mi aturdimiento.
-¡No! ¡Esto no puede seguir así!- exclamó.
-¿Qué quieres decir con eso?- pregunte dolida.
-Que terminamos… No quiero saber nada de ti, nunca más…- pronunció cada palabra con frialdad, con desprecio.
Segundos después, desapareció entre los árboles, dejándome a mi ahí, sola… "Terminamos, terminamos, terminamos…" Esa palabra se repetía en mi mente una y otra vez, mientras me corazón se rompía con cada una. No pude contener más las lágrimas y rápidamente comenzaron a bajar por mis mejillas.
No, no, no, eso no era verdad, no lo era, debía ser otra de las pesadillas que me habían perseguido últimamente. Caí de rodillas cuando me di cuenta de que no era una pesadilla, era la vida real, realmente mi razón de vivir se había ido… Para no volver…
Apenas fui consciente de las voces preocupadas de mi familia, sentí unos brazos a mí alrededor y no me importo quien fuera, me abrace a esa persona y llore desesperadamente.
-Se ha ido, se ha ido…- repetía una y otra vez.
No era capaz de escuchar nada, ni de sentir otra cosa que no fuera ese dolor aplastante que me consumía poco a poco, mi corazón se detuvo definitivamente, no volvería a latir sin él, bien decían que nosotros solo nos enamorábamos una vez y esa vez era para siempre… Pues yo me había enamorado perdidamente de Edward Cullen y ahora él ya no estaba…
Me sumergí en un hoyo lleno de oscuridad, del cual, no logre salir…
(1) La canción se llama "Manías" es de Thalia y mas adelante la veremos completa.
¡Hola, chicas! ¡Pues bueno! ¡Este capítulo es mucho más largo! ¡La verdad le puse mucho empeño y espero que les haya gustado! ¿Qué tal sus vacaciones? ¿Bien? ¡Las mías muy lindas! Jeje ¡Bueno! ¡Déjenme sus comentarios! ¡Háganme saber que les parece el rumbo que está tomando la historia! ¡Aún faltan muchas sorpresas más! ¡En los próximos capítulos ya veremos muchísimo más a nuestros artistas de One Direction, vendrá mucha música, muchas emociones, aún nos queda un estreno! ¡Y luego les tengo una sorpresota a mis lindas amigas, Twiandre, Melany14Cullen y Fanny Mars! ¡Chicas cada vez falta menos para que entren en acción! ¡En fin! ¡Déjenme sus comentarios que me hacen muy feliz! ¡Nos leemos el siguiente capítulo! ¡Los amo!
Alexa Swan de Cullen*
